La cita con Logan, tal como él la había llamado, había sido espectacular. Tanto Kendall como Logan habáin disfrutado de la compañia del otro. Dos amigos, rompiendo en carcajadas al recordar alguna memoria patética de los tiempos escolares, discutiendo sobre la música de hoy en día, comentando sus mejores películas, algún que otro amorío que habían tenido a lo largo de su temprana adolescencia... Logan se ruboriza cuando le confesaba a Kendall que el tenía el alias de "el mujeriego" por siempre estar en una relación con diferentes chicas, pero con chicas que realmente había amado. El rubio nunca había sentido una punzada tan ahogada en su corazón. Por supuesto que aquel moreno simpaticón habría tenido más novias que él, si era todo un encanto... ¿a quién podría no agraderle un chico dulce y gracioso como él?
Kendall recordaba la conversación que habían acarreado durante la cena que habían acordado, mientras hacía el largo viaje en colectivo hacia el estudio el Lunes por la madrugada...
"—He tenido suerte, solo ha sido a si. Pero a veces tan solo llegaba al punto en que creía que solo salía con ellas para pretender...
—¿Pretender? —pregunto algo inquieto Kendall, jugueteando con sus manos y la tapa de la cerveza que compartían en el bar.
—Bueno, no, pretender no vendría a ser el término... Pero, las quería, pero a veces-a veces solo creía que era para complacerlas a ellas. Que me utilizaban para treparse en la sociedad... —confesó Logan antes de mandarse un largo trago de su chop.
—Treparse, ¿eh? —Kendall ascendió sus ojos involuntariamente para contemplar como el morocho le dedicada una sonrisa triste.
—Sí, el amor parecía verdadero para mi pero en ellas... No creo que haya sido mutuo, ¿entiendes? —responde Logan como explicación, apoyando su largo vaso de vuelta sobre la mesada del bar donde Kendall ahora se encontraba recostado con sus brazos cruzados y su cabeza acostada sobre ellos, aburrido. —Pero, no sé por qué comenzamos a hablar de esto... ¿qué- —
—No, es interesante, puedes continuar todo lo que quieras. Solo estoy algo exhausto —dice Kendall retomando su compostura previa y riendo nerviosamente, deseando que entendiera el sarcasmo en sus palabras.
—¿Y tu, Kendall? ¿Tus amiguitas cómo eran? —pregunta Logan desafiante.
—Solo me he enamorado una vez —responde Kendall deprimido, cerrando sus ojos y suspirando ante su fracaso.
—No, ¿qué tiene de malo eso? Eres de los hombres chapados a la antigua. A las mujeres les agrada muchísimo más eso que los muchachotes que se las creen mucho como... bueno, yo, en síntesis —comenta Logan animado para no angustiarlo.
—No me gusta hablar de esto... Lo siento —dice el muchacho de ojos verdes apaciguados.
—Pues no tenemos porque hablar de esto entonces. Otro día, o nunca. ¿Otra ronda, Kendizzzzle? —inquiere Logan alegre"
Al descender en la parada más próxima de la institución, una oleada de viento helado lo impulsó a movilizarse rapidamente hasta los adentros del estudio donde comenzarían a grabar el primer sencillo, la canción que sería de apertura para la serie. Kendall, esperanzado, contaba con llegar y que Logan estuviese allí esperandolo. Mientras camnaba con paso apresurado hacia destino, se imaginaba al morenito paseandose con su larga bufanda con la que siempre se cubría el rostro del frío mañananero. Y su gorra, aquella fabulosa gorra que le cubría las orejas y cuando al sacarsela, despeinaba su copete extravagante que solía peinarse con demasiado gel al parecer para que quedará así de alto... Kendall a veces traspasaba las rejas que protegían la propiedad del lugar, y allí se lo encontraba sentado en los bancos cercanos a los arbustos. Se acercaba y Logan rapidamente desnudaba su cara para saludarlo con un beso en la mejilla. El corazón del rubio, sin importar cuantos grados bajo cero hicieran en la mañana, se derretía debajo en el interior de su pecho. Las mejillas del pálido se teñían velozmente de un rojizo color tomante, y Kendall admiraba esa imágen de él. Desgreñado, con su cara aún más blanca que la nieve misma a su alrededor, y de pequeña contextura física... Kendall lo encontraba desprotegido, y siempre le urgían las ganas de tomarlo entre sus brazos para que su color normal volviese a su ser... Pero llegar hasta esos extremos sería raro, muy raro, rarísimo aún...
Más emocionado por verlo a su amigo que por llegar en sí, estrepitosamente se dirigió hacia el lugar donde casualmente divisa a Logan que llegaba minutos antes que él... Pero para su gran desiución, todo se encontraba desolado. Probablemente llegaría tarde, muy poco usual en él. Kendall esta vez optó por esperarlo, pero ya había pasado media hora, una larga eternidad para él, pero todo permanecía igual. Los mismos autos estacionados, las mismas personas rondeando en la entrada, la seguridad vigilando... Ningún rastro de Logan.
Kendall Schmidt (05:47am)
"donde esta el Logan mañanero que me espera en las mañanas?"
Logan :) (05:52am)
"Lamento no estar ahí para alegrarte la mañana, Kendall"
"He avisado que no iría hoy, me he engripado..."
"La noche del Sábado me ataco grave el virus luego de nuestra salida"
Kendall Schmidt (05:53am)
"El señor quisquilloso resfriado,"
"¿Logan indefenso? Esto será interesante..."
Logan :) (05:55am)
"¿Indefenso?, ¿qué quieres decir?"
Kendall Schmidt (05:58am)"Tan refriado que estabas, Logan. Descansa. Mejorate pronto"
Logan :) (05:59am)
"KENDALL..." -El siguiente mensaje no ha podido ser entregado-
"KENDALL, ¿HAS APAGADO EL CELULAR?" -El siguiente mensaje no ha podido ser entregado-
"KENDALL, ERES UN... KENDALL, BUENO"
"Wow, no me ha rebotado el mensaje esta vez"
"Kendall, espero que se diviertan sin uno menos. Lograras hacerlo a la primera, tu voz no tiene altos ni bajos, es un tono único el que tienes. Y en serio perdoname por no haber estado allí primero. Cuidate en la calzada, no vaya a ser que te quiebres al resbalarte o hagas trompito con el trasto de chacharro que conduces hasta allí lejos..."
-Los mensajes que has intentado enviarle a este contacto serán enviados la proxima vez que inicie sesión-
Kendall Schmidt (06:01am)"Me he venido en el autobús"
Logan :) (06:03am)"¿EN EL AUTOBÚS?"
"¿ACASO ESTAS DEMENTE?"
"HUBIESES PEGADO UN TONO Y TE ALCANZABA, KENDALL"
Kendall Schmidt (06:03am)
"sabes que no necesito que estes las 24 horas del día pendiente de mi, soy grande, puede manjerar solo y e el transporte que quiera.."
"que tanto miedo al colectivo le tienes ahora"
Logan :) (06:05am)
"Usa el colectivo solo cuando no esta congelada la calle, esos choferes no saben usar los frenos en esta época del año"
"Y no es que este pendiente de ti, me preocupo por ti. Ya se que eres grande, pero apenas has entrado a juventud del veinteañero, mientras yo ya llevo cuatro años más de experiencia. Tu eres el que esta indefenso, confias en todo y cada persona que te rodea, eres tan inocente, tan iluso... No quiero que te desiluciones cuando apenas estas comenzando con tu carrera, no quiero que nadie interrumpa tu desarrollo laboral, y para eso estoy yo, para protegerte, para ayudarte si el camino comienza a ser turbio, rocoso... Eres libre de tomar toda decisión, porque ya es hora de que vivas solo, pero dejame estar a tu lado. Quiero estar a tu lado..." -El siguiente mensaje no pudo ser entregado-
"¿Kendall?" -El siguiente mensaje no pudo ser entregado-
"No te has enfurecido, ¿verdad?" -El siguiente mensaje no pudo ser entregado-
"Kendall, perdoname" -El siguiente mensaje no pudo ser entregado-
"Enciende tu celular y respondeme por favor" -El siguiente mensaje no pudo ser entregado-
"Kendall, ire por ti" -El siguiente mensaje no pudo ser entregado-
"No es broma, te buscare cuando termines tu sesión" -El siguiente mensaje no pudo ser entregado-
"Ken" -El siguiente mensaje no pudo ser entregado-
"No te muevas de ahí, iré por ti y te esperaré. No hay manera de que deje que subas en un autobús otra vez, no hasta el verano" -El siguiente mensaje no pudo ser entregado-
"Y perdón si suelo comportarme como un idiota, pero quiero lo mejor para ti" -El siguiente mensaje no pudo ser entregado-
"Perdón por comportarme por tu guardaespaldas, pero hay cosas que no sabes... Y que en el momento correcto te diré" -El siguiente mensaje no pudo ser entregado-
"Kendall, respondeme" -El siguiente mensaje no pudo ser entregado-
"No te vayas" -El siguiente mensaje no pudo ser entregado-
-Los mensajes que has intentado enviarle a este contacto serán enviados la proxima vez que inicie sesión-
Este atosigamiento era algo perturbador. Kendall ya no podía soportarlo. Había apagado su celular para no recibir nungúna otra distracción de él mientras trabajaba. Era mejor así. Ya le habia amargado la mañana, no le haría sentirse miserable e inoportuno ahora. Debía concentrarse, despistarse. Optó por cambiar su actitud de enfermizo odio hacia Logan a una más espontanea, de suma jovialidad. Alzó los ojos de la pantalla de su celular para encontrarse con un energetico Carlos saludandolo freneticamente desde el otro lado de las puertas giratorias. Quería contagiarse de su desenvolvimiento a estas horas tempranas del día, por lo que se adentro en el edificio para encontrarse con el moreno pequeño de tez oliva que acariciaba su nunca.
Kendall no entendía porque le costaba tanto enfocarse en lo que debía hacer. Eran simples frases las que debía memorizar, pero presentaba ciertas dificultades en el órden que debía decirlas. James, algo impaciente, le recomendaba que siguiera el ritmo de la música, pero era imposible para él en el momento que se encontraba. Se disculpó varias veces, y cuando notó que no podía hacerlo, depositó los audífonos sobre el micrófono, y se abrigpo para confrontar una vez más el frío mañanero. Debía tomar un respiro, focalizarse en lo importante, de traer su conciencia voluntariamente a su trabajo. Luego tendría tiempo para distraerse todo lo que quisiera.
Admiraba que Logan le brindara protección, alegría y calidez... pero a veces era sobreacogejor y Kendall ya no podía manejarlo. Sentía que cada vez era un obstaculo, y eso lo exasperaba. Sentpia que debía alejarse... Pero apenas lo conocías. ¿Quién iba a decirle que aquel muchacho reaparecería en su vida de forma exaltada y vaya a ser para algún beneficio¡ Kendall encontraba todo negativo en su relación con Logan. Apartarse de alguien a quien le tenía mucho afecto a pesar de los días que se podían contar desde la primera vez que se volvieron a cruzar en el año. No podía se runa opción viable, pero tendría que considerarla. Y fue cuando todo cayó a cuentas en frente de su nariz. Allí estaba la respuesta. Le enamoraba su sonrisa juguetona hoyuelada, le encantaba la practicidad con la que pueda llegar a las personas en cuestión de segundos, la influencia positiva que generaba en su corazón, admiraba que él fuese quién le motivara a despertarse todas las mañanas para encontrarse con...
"Me he enamorado. Y de un muchacho. Y no de cualquier... Es... No, no, no. ¿Enamorar de... un hombre?... ¿Enamorarme de un amigo? No, esto... L-Lo... Me he enamorado, he caído en sus redes de telaraña como un estúpido. Me he enamorado de una de las personas más importantes que he conocido... Dios mio... Me he enamorado de Logan" Kendall luchó con sus pensamientos, resignandose indeciso.
Rebuscó el celular en su bolsillo para encenderlo mientras se encaminaba por la acera congelada de la propiedad privada. Luego, en las lejanías, del otro lado del amplio portón de entrada divisó a un hombre vestido de cuero negro de espaldas a su posición, que tosía reiteradas veces y frotaba sus manos agitadamente la una con la otra para darse calor. No tenía accesorio alguno que le cubriera la cara, pero Kendall igualmente entornó sus ojos, y deseó no haber querido saber quien era. El hombre corpulento pero de estatura mediana tomó su celular entre sus manos y dió media vuelta para encontrarse con los ojos verdosos de un perplejo rubión que ahora paralizado se encontraba sin poder articular, gestionar o movilizar alguna pequeñisima parte de su cuerpo. Pretendió no haberle reconocido, y con una ligera marcha se jugó hasta llegar de vuelta adentro del lugar. Allí, vió la pantalla de su blackberry: tres llamadas perdidas, y quince mensajes de Logan :)...
Las rodillas se le debilitaron, sintió como no podía seguir manteniendose en pie y recostó su cuerpo en posición lateral a la pared. James le vió como titiritaba nerviosamente, como parecía que estaba a punto de desmoronarse en el suelo. Escuchaba como se le dificultaba para respirar, como abandonó su celular en el piso cuando consiguió sentarse en el mismo para tratar de calmarse. Kendall llevó un brazo histérico sobre su pecho, y cerró sus ojos para alivianar el dolor. James tomó carrera hasta él para tirarse a su lado estrepitosamente, y alzarlo en sus brazos para ayudarlo a sentarse comodamente en una de las sillas desocupadas que estaban en frente de la mesa de los cotidianos cocteles de desayuno. Kendall le indicó que necesitaba su inhalador con señas poco convincentes sobre donde podía encontrarse. James desesperadamente rebusco en todos los bolsillos de su chaqueta, y observaba como empalidecía cada vez más y más...
En ese entonces, Logan permaneció inquieto en las puertas giratorias sin poder recibir las imágenes que le llegaban a su cerebro. Sus ojos le engañaban, no era cierto lo que veía. Kendall luchaba entre un tumulto de personas para respirar, y nadie estaba haciendo algo para ayudarlo. Con torpeza y trastabillando apuró sus pasos hacia el muchacho que padecía desconsoladamente y parecía estar ahogandose en su propio ser. Se agachó a su lado con pronta ligereza y dió golpecitos cariñosos en la rodilla de Kendall. No sabía que hacer, pero reaccionó de manera abrupta cuando James volvió a encontrarse al lado del rubión con una inmensa campera y una diminuta cajita blanca. Logan le devistió apresuradamente, dejandolo usar solo su polera, a la cual le arremango los puños para tomarle la presión. Decaído, y con los ojos perdidos observando sus muñecas con poco detenimiento, Kendall logró mencionar que llevaba su broncoinhalador en el bolsillo derecho de la campera que había traido James señalandolo. Logan exageradamente tanteó con sus manos dentro del surco de la misma hasta encontrar el aparatejo y colocarlo entre sus labios, levantandosé del suelo para reponerse en su nivel y ayudarlo a respirar profundo. Tomó la mano de Kendall entre las suyas para ayudarlo a que sostenga su inhalador. En pocos segundos, Kendall fue retomando su color y para la emoción de Logan, ya no se encontraba desconsolado recostado cabizbajo en la silla. Sus ojos verdes relucieron con ardúa pasión, y amor. Mucho amor. Logan alejó sus manos y esperó a que Kendall dejara de necesitar su inhalador para recostarse sobre su pecho y enrollarlo entre sus brazos.
—Me asusté —confiesa Logan abrazandolo.
—Has dejado de toser —comenta Kendall sonriendo y observando como la demás gente los observaba y aplaudían contentos. Kendall no entendía por qué.
—Logie, eh, creo que deberías dejarlo respirar más comodamente —inquiere la voz de Dak entre las personas.
—Si, por favor, te estas robando mi aire —dice en tono gracioso Kendall y Logan se retira y le dedica una bella sonrisa que le derrite el corazón como siempre hace cuando se muestra compacible de aquella forma tan íntima que solo había notado que le enseñaba a él.
—Kendall, he venido por ti solamente hasta aquí —le comenta Logan mientras se esparce la super población a su alrededor.
—¿Por qué has hecho eso? —pregunta Kendall, mareado, sintiendo como el marcador en su brazo aún seguía contando sus pulsaciones y analizando su ritmo cardíaco.
—Porque tuve el presentimiento que se no venía no te volvería a ver. Suena caótico, pero me imaginé que lo peor podía pasarte... —declaró.
—Gracias Logan. Me has salvado la vida una vez más, debe ser como la decima vez en este último mes... —Kendall sintio la urgencia de querer besarlo en sus mejillas que demostraban lo avergonzado que se encontraba conversando con él frente a James, Carlos y Dak...
—No tenés porque agradecerme, solo ha sido casualidad, coincidencia... Kendall, por favor, hazme caso cuando te digo que no hagas cosas descabelladas. Eres pequeño, escúchame —susurra Logan dando golpecitos en su rodilla cariñosamente. —Dejame que te llevé a casa ahora.
—Pero... no he terminado de grabar mi voz —Kendall dice antes de comenzar a toser descontroladamente.
—Cálmate, tranquilo, respira profundo... —le consuela Logan con un brazo sanador que acarícia su espalda encorvada.
—Hazle caso a Logie, terminaremos la sesión otro día, ahora deberías relajarte... Le avisaré al señor Fellows —dice James desapareciendo.
Claro que no debía decir eso, el propósito por el qué Kendall había abordado la previa crisis era por esos comandos que lo confundían y lo ataban a compromisos que no entendía si realmente quería prometer. Pero no le importó a Kendall esta vez. Hizo como le ordenaron, pues, al fin y al cabo, Logan era el único que sabía sobre primeros auxilios y reaccionó como correspondía a diferencia de los demás. Le había salvado de un paro cardíaco, de un asofocamiento, de un desmayo... Lo había salvado, y lo había venido a buscar para que llegase sano y salvo a su hogar una vez más...
Logan manejo y llevó a Kendall a su hogar. Había comenzado a nevar con fuerza, y la casa de Kendall quedaba aún más lejos que la de él con respecto al estudio. Despacio condució hasta su casa y al llegar, aparcó su gran camioneta en la acera atestada de nieve y se dirigió hasta la puerta del acompañante para ayudarlo a Kendall a descender del mismo y que no pegará el resbalón del año.
—No sabía que te gustaban los autos monstruos... —comenta Kendall observando detenidamente el coche de Logan mientras este abre las puertas de su casa.
—Intimidan. Claro que me gustan. Kendall, esta nevando muy fuerte, deberías quedarte hasta que el clima se calme. Te haré comer, no te preocupes que se cocinar... No incendio casas desde que abandoné la casa de mis padres —ríen en lo bajo al uniso. —Luego te acercaré a tu casa, pero también me da no sé qué conducir con la pista así...
—Muchas gracias, Logan. Eres... asombroso.
Logan le miró con fascinación, no podía creer lo que acaba de oir. Le dijo que se acomodara, que se sintiera como en su propio lugar. Kendall dejo sus quichicientos abrigos junto a la simple chaqueta de cuero oscuro de Logan sobre el respaldo del gran sillón cama de la entrada del departamento y se recostó en el mismo. Logan decidió acompañarlo, y se sentó allí por unos momentos para deshacerse de sus zapatos con los pies. Muy agotado, dejó que su nunca se acomodara formidablemente spbre el acolchado respaldo, y Kendall contemplaba como la nariz del muchacho con el pelo color café se encontraba paspada y colorada de tanto sonarse los mocos.
—Puedo cocinar yo si quieres... Estás muy enfermo, deberías hacer reposo —dice Kendall levantandose del sillón y tomando una de sus camperas para cobijarlo.
—Quiero hablar contigo, de algo importante... —determina Logan cerrando sus ojos y soltando un suspiro.
—Luego, ahora descansa un rato —responde Kendall reposando su mano en su fría frente, tomandolo desprevenido.
—No puedo dormir cuando hay visitas en casa... —dice Logan abriendo solo un ojo para vigilarlo.
—No soy visitante si no he venido por mi cuenta...
—Puedes retirarte si quieres... —Logan levanta una mano indicandole la puerta vagamente.
—Solo bromeaba. Permanece allí, que cocinaré para ambos. Mejor si decides permanecer despierto, porque no se donde guardas los condimentos y demás especias... —dice Kendall guardando sus manos en sus bolsillos.
—¿Te gusta ver series? —Logan dice estirandose para tomar el control remoto de la mesita ratona.
—Claro que sí, ¿cuál verás ahora?
—¿Prometes no decirselo a nadie? —espera hasta que Kendall asiente. —Pues, hasta ahora no me he perdido ni un solo capítulo de Touch...
—¿Por qué te averguenzas de ver esa serie? —inquiere Kendall interesado.
—Mi... novia solía burlarse porque disfrutaba ver series con tramas melodramáticas y algo filosóficas...
—Solía. Ya no es más tu novia —responde monótono. —Además, yo también la sigo...
—¿En serio? Kendall, me sorprendes. Eres un chico con mcuhas sorpresas —y sonríe antes de estornudar.
—Salud —dice Kendall y es agradecido.
Kendall se las ingenió para encontrar las cosas que necesitaba para cocinar pasta, no quería molestar o desconcentrar a Logan con su serie. Tenía tiempo de sobra, porque la nieve no dejaba de caer y de bloquear el sendero de vuelta a casa. Pero claro, debía informarle a su madre que no le esperara para el almuerzo, por lo que fue en busca de su celular en el living y volvió con el mismo en sus manos. Mientras esperaba a que leudara la masa, recostó su cuerpo sobre la mesada y primeramente comenzó a leer los mensajes que había recibido por la mañana de Logan.
Kendall era importante en la vida de Logan, le preocupaba su bienestar y era capaz de abandonar todo para asesorarlo y mantenerlo en perfecto estado. Y hoy lo había comprobado. Le interesaba su sinceridad, y su paciencia...
...Logan también le quería.
Domingo, 31 de Marzo de 2013 - 02:17 a.m.
Se me ocurrió escribir este capítulo mientras viajaba en el colectivo entre una punta de la ciudad y la otra. En el iPod guardo todas las notas Kogan que tengo para esta historia, así que no me importo haber perdido el archivo porque encontré que lo esencial lo tenía anotado. No me importó escribirlo otra vez tampoco, pero de seguro el primer escrito de este capítulo era más amoroso porque la confesión de amor de Kendall era más compleja.
Gracias por inspirarme con sus reviews. Les agradezco de todo corazón a Jessica, Almiitha Rusher, RealLover, Joss, the-creme-de-la-crop, Barmer, Unicornio, danrusherboy, y I Love KL por ser fieles seguidores de esta novela que ya esta acercandose al conflicto, a su climax. Les dedico este capítulo, como siempre, por alegrarme con sus hermosos comentarios. Las nuevas opiniones siempre son bienvenidas.
Cuidense, ¡felices pascuas para quienes celebran! :) Coman muchos huevos, mucho chocolate... Engordemos todos juntos comiendo cosas dulces y ricas.
Ah, y antes que dejarlos... ¿Han escuchado Cruise Control y Like Nobody's Around?, ¿qué les parecieron? Yo sinceramente amé el nuevo trabajo de mis monitos. Les han madurado tanto las voces... No puedo creer que aún sigo siendo Rusher ahora que ellos son todos unos hombretones y sus tonos de voz se han puesto más "roncas" :')
Ahora sí, saludos, y que sigan disfrutando de lo divina que es la vida.
Marla.
