Holaaaaa!, ¿Cómo están?, espero que bien :), bueno! Aquí estoy de nuevo, pero ahora con el capítulo 9.

Lo sé, me tardé mucho, espero me perdonen, aunque no es obligación hacerlo XD

Bueno, sin más, a la historia.

Descargo de responsabilidad: no soy dueña de Naruto, ni de sus personajes, lo único mío aquí es esta historia.

...

Capítulo 9: Pesadillas

...

Naruto caminaba por las calles de Konoha muy tranquilamente, saludando a los demás, civiles, ninjas, niños, etc. Por alguna razón que se desconoce, ya era bastante conocido en la aldea, teniendo en cuenta que él era del futuro y bueno… apareció de la nada junto con su amigo.

Hubo una gran explosión, destruyendo todo a su paso.

Naruto se cubrió con sus brazos de la fuerte ráfaga de viento. Levantó la vista, para luego ver que la mitad de la aldea, estaba completamente destruida.

Aldeanos, ninjas, todo estaba siendo masacrado.

Él corrió con desesperación hacia donde se encontraba quien fuese que estuviera haciendo esto. Pero entre todo el polvo se podía notar que era una especie de monstruo gigante que salió de la nada.

La bestia miró al Uzumaki, su ojo brillaba de un color rojo, que a la vez reflejaba ira y dolor. Como harto de todo.

Con una de sus colas, atacó a Naruto, pero este pudo esquivarlo con un poco de esfuerzo y luego lo escuchó decir:

-¡¿Por qué?!- gritaba- ¡Ustedes los humanos creen que pueden controlarnos, usarnos para su beneficio como si fuesen dueños de todo!- gritó una vez más.

La bestia formó una especie de bola gigante de Chakra, cosa que lanzó a Naruto.

El rubio se alarmó, era demasiado tarde, ya no podía escapar y…

-¡Aaaaaaaaaah!- gritó Naruto y se levantó rápidamente.

*Naruto, ¿estás bien?* (voz de fondo). Alguien preguntó desde la cocina.

-S-si… estoy bien, no te preocupes- respondió el rubio. Se colocó una mano en la cabeza, estaba sudando.

-¿Qué había sido ese sueño?- se preguntó.

-Kushina, ¿Dónde está mi delantal?

-Era muy extraño…

-Kushina… ¿El delantal?

-¿Por qué había soñado algo así?

-Se lo he dado a un necesitado.

-¿Qué?, ¿por qué?

-Porque lo necesitaba.

-Pero… era mi favorito…

-Déjate de estupideces 'ttebane.

-Mejor me voy a ver qué es lo que pasa en la cocina- pensó el rubio y se puso de pie, para luego cambiarse a sus ropas habituales que consiste en un abrigo de color naranja con negro, pantalones también naranjas, sandalias negras al igual que su banda para la cabeza con el símbolo de Konoha que, orgullosamente llevaba en su frente, y salió de su habitación para dirigirse a donde sus padres estaban.

-Pero Kushina…- Minato hacía un puchero.

-Pero nada, ese delantal era de color rosa Minato y yo no tolero ese color 'ttebane- dijo la pelirroja, cruzándose de brazos.

-Hola mamá, hola papá- saludó Naruto, sin ánimos. Ambos lo miraron.

-¡Hola Naruto!- saludó Kushina, para luego abrazarlo y estirarle las mejillas como si este, fuera un niño pequeño.

-Ay, ay- se quejaba el Uzumaki. La pelirroja lo dejó ir.

-Hey Naruto, por qué gritaste de esa forma- preguntó Minato preocupado.

-No era nada… fue solo una pesadilla… algo extraña- respondió el menor. Kushina miró curiosa.

-¿Qué sucedía?- preguntó ella- Nada, yo… no lo recuerdo- mintió, y odiaba tener que hacerlo, pero realmente no quería decirlo.

-Mmm- la pelirroja le entrecerró los ojos.

-Y por cierto, ¿por qué estaban peleando?- preguntó Naruto rápidamente, tratando de cambiar de tema.

-Minato había armado un alboroto por un acto de caridad que yo había hecho- respondió ella.

-¿Y eso era…?

-Regalé el delantal de Minato- terminó la pelirroja.

-…- Naruto miró a su padre.

-Y por si fuera poco, era rosa, ROSA- Kushina se burlaba- Demasiado femenino para mi gusto.

El Uzumaki no apartó la mirada del Namikaze.

-Muy bien, suficiente… - Minato estaba muy sonrojado- No era tan femenino y además, me lo regaló… me lo regaló mi abuelita.

-JÁ, eso ni tú te lo crees- dijo divertida la pelirroja. Naruto también reía, hasta que recordó aquél sueño, extraño e inquietante. Su rostro se tornó sombrío.

-¿Naruto?- Kushina llamó al notar el cambió de actitud del chico.

-Me iré a ver a Sasuke… tengo que decirle algo- dijo el Uzumaki, para luego dirigirse a la puerta de salida.

-Espera, ¿qué te sucede?, esto ya es preocupante- la pelirroja estaba asustada.

-¿Por qué?, ¿Por querer ver a mi amigo?- Naruto frunció el ceño.

-Claro que no es por eso, si ustedes se quieren, no me interpondré 'ttebane- ella se echó a reír con fuerza.

Naruto se puso más rojo que el cabello de su madre- ¡Mamá!, ¿pero qué demonios estas diciendo?- el rubio gritaba.

-Jajaja, era broma, era broma, jajaja- Kushina reía, hasta que escuchó un portazo- ¡HEY!, ¡DIJE QUE ERA BROMA!- gritó la pelirroja. Minato suspiró.

-¿Por qué hiciste eso?- preguntó él.

-Pero era solo una broma, no quería enojarlo 'ttebane- respondió ella, para luego darse cuenta que los panqueques que estaba preparando, se incendiaron.

-¡Ooh 'ttebane!, ¡Minato, pásame tu delantal de repuesto!- gritó alarmada.

-¿Delantal de repuest… ¿Para qué?

-¡Sólo hazlo 'ttebane!

/

Naruto caminaba, sin un rumbo específico, mientras pensaba en aquél extraño sueño, ¿o podría llamarlo pesadilla?

La verdad era que no tenía sentido, ¿le estaría diciendo algo? o era solo su imaginación.

Miró a un lado, en Ichiraku, pero Sasuke no se encontraba allí, miró hacia el otro, la tienda de Dangos, pero allí solo se encontraban, Kakashi, Rin y Obito, pero decidió preguntar de todos modos- ¡Hola chicos!, ¿Han visto a Sasuke por alguna parte? Ya saben, ¿Mi amigo, pálido, sin emociones, inexpresivos ojos negros, con el pelo en forma de trasero de pato, y mas o menos de esta altura...

-Sensei está enfermo- le interrumpió Obito con una gota en la sien, ya que no hacia falta hacer toda esa descripción. Kakashi y Rin miraron sorprendidos- ¿Sensei?- preguntó el Hatake.

-Siii, yo se lo he preguntado y el aceptó, ¿No es genial?- dijo el Uchiha, con cara de idiota.

-Me compadezco de Sasuke- murmuró Kakashi.

-¿Qué dijiste?- Obito se puso de pie, golpeando las manos contra la mesa- ¡Repítelo!- desafió.

-Me-com-pa-dez-co-de-Sa-su-ke- repitió burlón.

-Grr… hijo de…

-Yo mejor me voy- pensó Naruto, caminando lentamente para atrás, hasta que salió del local.

-¿Quién eres para hablarme así?

-Soy Hatake Kakashi, ¿algún problema?

-¡Te romperé la cara!

-Hazlo.

-Chicos, cálmense.

El Uzumaki se alejó de aquél lugar, ya que era un griterío- Así que… Sasuke está enfermo, entonces debe de estar en su casa- pensó mientras se dirigía al apartamento que ellos dos compartían antes.

Al llegar, no se molestó en llamar a la puerta, entró directamente y se dirigió a la habitación de Sasuke. Al abrir la puerta, vio que su amigo estaba en la cama, tapado con la manta hasta la cabeza.

-Teme- hablo Naruto, este solo bajo la manta un poco, a la altura de la nariz para poder verlo -Dobe- murmuró- ¿Qué e-e-e… ¡aaachoo!, ay- Sasuke se incorporó y agarró un pañuelo que había en la mesa de luz- ¿Qué estas… haciendo aquí…? ¡acho!

-Quería decirte algo pero… si estas enfermo, puedo hacerlo en otro momento- dijo el mientras se acercaba a la puerta, dispuesto a irse.

-No… dilo… yo… ¡aachoo!, demonios… solo dilo…- decía miserablemente Sasuke, quien tenía unas grandes ojeras y estaba más pálido de lo que realmente es.

-Bueno yo… he tenido un extraño sueño, se veía tan real y pensé que bueno… tal vez me podrías ayudar- murmuró. El Uchiha lo miró fijamente por un momento, pero luego miró a la pared que tenía en frente y cerró los ojos, sin decir una palabra.

-Ne… ¿Sasuke?- Naruto creía que estaba dormido, ya que no hacía ni un mínimo movimiento y tenía los ojos cerrados- ¿Estas dormido?

-No estoy dormido… simplemente no pue-e-e ¡aachoo!, no puedo mantener los ojos abiertos por mucho tiempo… estos me arden un poco… ¡Acho!, ay, maldigo mi miseria… ¡aachoo!- Sasuke hacía un gran esfuerzo por no morir mientras lo decía.

-¿B-bien?, ¿Cómo te enfermaste?- preguntó el rubio- D-durante el… entrenamiento con… Obito…- al Uchiha ya le estaba costando respirar.

-Sasuke, creo que tienes que ir al hospital… lo que tienes parece grave- aconsejó Naruto.

-¡Antes muerto!- gritó el pelinegro. Su amigo se sobresaltó.

-Ja, pues morirás si no vas.

-Hn, no seas Dobe, nadie se muere por un resfriado… ¡aachoo!

Naruto se encogió de hombros-¿Quién sabe?, yo podría morir mañana, por ejemplo- dijo.

-Nos harías un favor- murmuró el Uchiha, y sonrió ante eso.

-¿Dijiste algo?- preguntó Naruto.

-No, ahora dime… a qué has venido en realidad… ¡aachoo!, demonios- decía el pelinegro.

-Yo ya te lo he dicho, tuve un sueño muy extraño, casi real, y necesitaba tu ayuda- soltó bruscamente el rubio.

Suspiró- Entonces dime… de qué demonios se trataba ese sueño- dijo mientras se sonaba la nariz.

-Mmm, yo caminaba por las calles de Konoha, todos me conocían y bueno… de repente apareció un monstruo gigante y…- Naruto explicaba su extraño sueño. Sasuke sólo escuchaba.

-Y eso fue lo que pasó- terminó el rubio.

-...- Sasuke pensaba- Ne, tal vez un monstruo ataque Konoha o… era solo un simple sueño- concluyó el Uchiha.

-T-tal vez tengas razón, pero… sigue inquietándome por algún motivo…

-¡Dije que es un simple sueño y que no le hagas caso!- exclamó Sasuke, y le comenzó a doler la garganta.

-Bueno, bueno, no te enojes, yo… me tengo que ir- dijo el rubio, para luego dirigirse a la puerta. Sasuke se cubrió la cara con una almohada- Mm.

-Nos vemos Teme- saludó el rubio- Dobe- lo oyó decir en respuesta.

Salió del apartamento, dispuesto a irse a casa, pero no tenía apuro en llegar y por eso caminó despacio.

Vio Ichiraku Ramen a lo lejos y no se pudo resistir en ir allí. Entró al local y el delicioso aroma a Ramen inundó sus fosas nasales. Ansiosamente se sentó en la barra e hizo su pedido.

-Un Miso Ramen por favor- pidió amablemente. Teuchi asintió y se dispuso a prepararlo. Naruto dejó caer su cabeza en su mano, usando su brazo como soporte. Suspiró.

-Aquí tienes- Teuchi colocó el tazón frente al rubio. El Uzumaki le agradeció.

-Así que… de verdad te pareces mucho a Minato- dijo el hombre. Naruto lo miró. Necesitaba socializar, ¿y quién mejor que el hombre que prepara el mejor Ramen del mundo?

-Ne, sí… creo que nuestro parecido ya asusta jeje- el rubio reía. Teuchi sonrió- Si, creo que tienes razón- rió con él- Naruto ¿no?, soy Teuchi, pero de seguro ya me conoces, porque bueno… ya sabes a qué me refiero- dijo Teuchi y Naruto asintió.

-Si… te he conocido antes, este era mi lugar favorito, yo venía aquí para desayunar, almorzar, merendar y cenar, porque es el mejor Ramen del mundo- el rubio levantó el pulgar, en señal de aprobación.

Teuchi sonrió- Que bueno que te guste el Ramen, pero… ¿no crees que sea poco saludable, vivir sólo de eso?- preguntó y Naruto alzó una ceja.

-Pfff, no lo creo.

Y así estuvieron charlando toda la tarde, hasta que Naruto decidió que era el momento de irse a casa.

-Hasta luego Teuchi-ojii-san- se despidió el rubio y dejó el dinero del Ramen, en la barra.

-Hasta luego Naruto, y come más verduras- dijo con una sonrisa.

-Lo haré- respondió de una manera no muy convincente, y salió del lugar, para dirigirse a su hogar.

Miró al cielo, ya era de noche- Mis padres me mataran…

/

Lentamente, abrió la puerta. Estaban todas las luces apagadas y no había ni un rastro de vida.

-Papá y mamá deben de estar durmiendo- pensó.

Se dirigió a la cocina y vio en la mesa una nota que decía:

Naruto:

Hay Ramen en la nevera, asegúrate de comerlo porque te irá muy mal ¿entiendes?

Espero que no hallas llegado tarde, porque también te irá muy mal y lo digo enserio. Si no te comes ese Ramen, esperaré hasta que se pudra, y se lo haré comer a Minato y estoy segura de que no quieres eso ¿no?

Bien, eso fue todo…

ATTE: Kushina Uzumaki…

Naruto se quedó mirando la nota con preocupación- M-mejor me como ese Ramen, yo no quiero que papá muera intoxicado, aún no me ha enseñado un buen jutsu, cómo el Hiraishin no jutsu- pensó y se dirigió a la nevera para comerlo, pero en realidad, él no tenía hambre.

Estuvo comiendo más de dos horas, tenía sueño y la verdad, no tenía hambre- Podría arrojarlo por la ventana- pensó- O tirarlo a la basura- pensó de nuevo- O… simplemente… comerlo… ay- Naruto llevó una mano al estómago, cosa que estaba comenzando a doler- No debí haber comido tanto Ramen.

Terminó de comer de alguna forma, ignorando aquel dolor de estómago, y se quedó dormido en la mesa…

Cuatro horas después...

-¡Aaaaaaaaaah!- gritó Naruto y miró hacia todos lados- E-ese sueño de nuevo…

-¿Naruto?- llamó alguien- ¿Qué pasa?, ¿Qué haces ahí?- preguntó de nuevo. Las luces se encendieron.

-¿Papá?, yo… he tenido una pesadilla… otra vez- respondió Naruto. Minato se acercó y se sentó a su lado- ¿Una pesadilla?, bien, bien, pero eso no explica por qué estabas durmiendo aquí- dijo el mayor.

-Lee esto- el Uzumaki le entregó la nota y este lo leyó. Minato se sorprendió por lo que decía- ¿Por qué me mete a mí en todo?- se preguntó.

-Me dolía el estómago, pero tuve que comérmelo para evitar que mueras, aún que tenía que admitir que era delicioso- dijo Naruto con una sonrisa.

-Ne, pero no tenías que hacerlo, yo… de alguna forma evitaría tener que comérmelo- Minato se rascaba la parte posterior de la cabeza- Y acerca de ese sueño o pesadilla, ¿hablarías de eso conmigo?- preguntó más serio.

-No lo sé… es un sueño sin sentido.

-Bueno, ningún sueño tiene sentido, ni tiene que tenerlo, es solo algo que nuestra mente crea, si tú piensas mucho en esa pesadilla, seguirás soñándola, pero puedes decírmelo… si quieres- Naruto lo miró un momento, luego asintió.

-Yo… bueno… ocurría que un gran monstruo atacaba la aldea… y siempre despierto cuando la bestia me lanza una especie de bola de Chakra- explicó el Uzumaki, y por alguna razón, aquél ataque se le hacía familiar, como si ya lo hubiese visto antes- No sé por qué sueño esto, ni tampoco sé que significa, pero estoy seguro que me quiere decir algo.

-Mmm, si eso crees, y si te hace sentir mejor, puedo ayudarte a averiguarlo- Minato sonrió y Naruto le devolvió la sonrisa- ¿Sabes cómo era el monstruo?- preguntó el mayor.

-No estoy seguro, pero, tenía muchas colas, tres para ser exacto- respondió el Uzumaki. El Namikaze se puso serio de repente.

-¿Papá?

-Naruto… ¿sabes acerca de los… Bijuus?- preguntó con seriedad.

-¿Eh?- el adolescente no comprendía el porqué de la pregunta.

Minato negó con la cabeza- N-no es nada, ve a dormir… hablaremos de esto luego- dijo, para luego ponerse de pie. Naruto hizo lo mismo.

-Yo… eeh, ¿papá?, ¿Qué es lo que pasa?- preguntó el Uzumaki preocupado por el cambio repentino en el humor de su padre.

-No es nada, solo… ve a dormir, ¿sí?- dijo. Naruto asintió dudoso y se dirigió a su habitación y se metió en su cama. Miró el reloj a un lado, en la mesa de luz, marcaba 04:05 a.m., suspiró y miró a su padre quien se paró en la puerta de su habitación- Papá…

-¿Eh?- Minato lo miró.

-Perdón por despertarte tan temprano- se disculpó Naruto. El Namikaze sonrió.

-No te preocupes, yo no podía dormir de todos modos- siguió sonriendo y Naruto le devolvió el gesto.

-Buenas noches- murmuró Minato, para luego cerrar lentamente la puerta, dejando la habitación, completamente a oscuras.

-Buenas noches…

/

La bestia arremetía con todo lo que se interponía en su camino. Casas y ninjas, entre otras- ¡Hey, monstruo!¡, ¿Que crees que estas haciendo?, ¡yo lucharé contigo!- gritó un Shinobi naranja. El monstruo que se asemejaba a una tortuga, lo miró, como esperando que haga algo, pero en lugar de eso, el ninja seguía gritando- ¿Quien te crees que eres para destruir esta aldea?, te venceré.

Naruto, después de un tiempo, corrió hacia donde se encontraba la bestia, se mordió el pulgar, de modo que salga sangre, y tras unas señales de mano, golpeó la mano en el suelo- ¡Kuchiyose no jutsu!- exclamó y en un gran puf de humo, un sapo muy, muy grande apareció frente a él- ¿Que es lo que quieres?- preguntó el sapo- Gamabunta, necesito que me ayudes con esto- dijo Naruto, señalando a la tortuga gigante frente a él, quien por alguna razón, solo miraba.

-¿Pero qué es eso?- gritó Gamabunta- ¡Eso no importa ahora!, ¿Me ayudaras?- preguntó el rubio, el sapo suspiró- Bien- asintió.

-Yosh- Naruto saltó a la cabeza de Gamabunta. Hizo unas señales con las manos- Kage Bushin no jutsu- exclamó y dos clones de él aparecieron a su lado. Uno de ellos formó un Rasengan en la mano del Uzumaki, mientras que el otro Bushin le daba la forma de un gran Shuriken.

-Bien, ¡Gamabunta!, ¿puedes acercarte un poco?- pidió Naruto. El sapo hizo lo que se le pidió.

-¡Ahora!- gritó el sapo- Hai- el rubio asintió.

-¡Fuuton: Chou Oodama Rasen-Shuriken!- gritó, para luego lanzarlo. Naruto calló de rodillas- Naruto, ¿Que es lo que pasa?- preguntó Gamabunta.

-Yo... ese jutsu consume mucha Chakra- respondió el rubio.

-¡¿Como es posible eso, si tienes grandes reservas de Chakra?!

-Es que...- iba a responder, hasta que se dio cuenta que, la bestia había apartado el gran Shuriken con la cola, como si de nada se tratase, enviándolo hacia otro lado y destruyendo varios edificios en el acto, hasta que explotó, cerca de la torre Hokage.

-¡Mierda!, ¡en vez de ayudar, estoy empeorándolo todo!- gritó frustrado el rubio.

-¡Naruto!- llamó Gamabunta- ¡Tienes que calmarte!, ¡De esa forma no lograremos nada, culpándote a ti mismo!

-Si, pero...

-¡Pero nada, maldita sea!- gritó el sapo indignado- ¡Mira lo que está haciendo el... ¡Oh demonios!

-¡Eso de nuevo!- exclamó Naruto.

-¡Oye chico!, ¡¿Como diablos sabe ese monstruo hacer la Bijuudama?!

-¿Y se supone que tenga que saberlo?

Gamabunta sacó una espada- ¡Tenemos que pararlo como sea, o será nuestro fin!

El Uzumaki asintió- ¡Kurama!, ¡necesitaré tu ayuda!

-Hn, como quieras- el zorro le restó importancia.

-¡Tu, y tu actitud despreocupada!- gruñó Naruto- ¿Y que quieres que le haga?

El rubio hizo un puchero, y entró en el modo control de Chakra, segunda fase. La tortuga lanzó su ataque sin previo aviso- ¡Ooh!, ¡demonios, demonios, demonios!- Gamabunta entró en pánico- ¡Naruto!, ¡Haz algo!, ¡Soy muy joven para morir!

-Si, si, ya lo sé, yo tampoco quiero morir- Naruto alargó sus brazos e intentó detenerlo- ¡Mierda, es demasiado poder!- se mordió el labio inferior con mas frustración- Ya... no... puedo...- de repente, el ataque desapareció de la nada.

-¿Pero que demonios...?

-¡Naruto!, ¿estas bien?- Minato llegó a su lado.

-¡Papá!, si estoy bien, yo...- hubo una gran explosión a las afueras de Konoha- ¡Wow!, ¿tu hiciste eso?- preguntó sorprendido el Uzumaki, Minato asintió.

-¡Kuchiyose no jutsu!- se oyó, y una gran serpiente apareció justo al lado de Gamabunta, y en la cabeza del reptil, se encontraba Sasuke.

-¡Teme, hasta que llegas!- le gritó Naruto- Hn, Dobe- dijo en respuesta.

-Sasuke-sama, ¿Que necesita?- la serpiente preguntó- Aoda, vamos a destruir a esa cosa- dijo mientras señalaba a la bestia. La serpiente asintió.

-¡Gamabunta, salta hasta donde se encuentra el monstruo!- pidió Naruto- Bien- el sapo hizo lo que se le pidió, y dio un gran salto.

-¡Vamos Aoda!- gritó Sasuke.

-Sí, Sasuke-sama- la serpiente se arrastró a gran velocidad.

-Bien, aquí vamos de nuevo- el Uzumaki sacó dos manos de su espalda y formó su mejor jutsu- ¡Sasuke!, ¡vamos a hacerlo!

-¿Que haremos?- preguntó el Uchiha- ¡Ya sabes... el súper jutsu que hicimos aquel día, cuando luchamos contra el Juubi!

-De acuerdo- el pelinegro formó al Susano'o y preparó una flecha.

-¡Yosh!, ¡Fuuton: Chou Oodama Rasen-Shuriken!- exclamó el rubio, para luego lanzarlo.

-¡Enton: Susanoo Kagutsuchi!- gritó el Uchiha, y disparó su flecha.

Los dos jutsus se unieron formando un gran Shuriken, encendida con el Amaterasu, y con una gran punta.

-¡Shakuton- Kourin Shippuu Shikkoku no ya Zeroshiki!

-¡Wow, que jutsu mas genial!, aunque tiene un nombre algo largo- dijo Minato.

-Bueno, tu se lo pusiste- Naruto sonrió.

-¿Yo lo hi...- no terminó de decir la palabra, ya que notó que, el ataque había sido detenido de alguna forma, por una gran bola de Chakra.

-¡¿Pero que demonios?!- gritaron los tres al mismo tiempo.

-¡Tengo que sacarlo de la aldea!- dijo Minato lanzando un par de kunais de tres puntas hacia donde se encontraba la bestia- Bien, aquí vamos- el Namikaze desapareció en un destellos de color amarillo.

Gamabunta miró fijamente al monstruo frente a él, miró sus colas y luego miró a la gran esfera de energía- No será que... ¡Mierda!

-Hey, ¿que te sucede?- preguntó Naruto- ¡Chico!, ¡olvida esto, nunca le podrás ganar!

-¿Eeeeh?, ¿Pero que demonios estas diciendo?- gritó el rubio indignado- ¿Por qué diablos no podría hacerlo?

-¡Sólo míralo bien!, ¡Es el Bijuu de las tres colas, el Sanbi!

-¿Como puedes estar tan seguro de que él es el Sanbi?- preguntó el Uzumaki, hasta que recordó el día en que conoció a todos los Bijuus- Ooh, no puede ser.

La bestia desapareció de repente, y otra explosión hubo a las afueras de la aldea.

Sasuke miró a Naruto, quien estaba perdido en sus pensamientos.

-Naruto...

Naruto...

Naruto...

-¡Naruto!

-¡Aaaah!- el nombrado se levantó de un salto de su cama y miró hacia todos lados.

-¿Pero que te pasa?- preguntó preocupada Kushina.

-¿D-donde está?- el Uzumaki seguía mirando hacia todas direcciones.

-¿Donde está que?- la pelirroja estaba aún mas confundida.

-¡La bestia!

-Cálmate Naruto, era sólo un sueño...

-¡¿Donde está papá?!- preguntó medio gritando el rubio.

-Minato se ha ido a una misión, ¿Que es lo que te ocurre?- preguntó mas preocupada Kushina.

Naruto corrió al baño para cambiarse a sus ropas habituales y luego se dirigió a la puerta de salida.

-Espera Naruto, ¡¿que estas haciendo?!- Kushina gritó, sin comprender el por qué de la reacción de su hijo.

-Lo siento mamá, tengo algo que hacer- dijo el rubio, para luego salir de la casa y cerrar la puerta tras de sí.

La Uzumaki se quedó parada allí, esperando que alguien apareciera de algún lado y le dijera lo que demonios estaba pasando.

/

Naruto llegó a la casa de Sasuke, se paró frente a la puerta y la aporreó con toda la fuerza que tenía- ¡Sasuke, Sasuke, sal de una vez!- gritó el rubio. La puerta se abrió y sin quererlo, Naruto le golpeó en la cara al Uchiha.

-Ahg, Dobe, ¿Que estas haciendo?- preguntó el pelinegro, sobando su nariz.

-¡Sasuke!, ¡necesito que vengas conmigo!

/

Tres niños y un adulto saltaban a gran velocidad por las ramas de los árboles, huyendo de ninjas de la niebla.

-¡Tks, sigan adelante, me encargaré de ellos!- gritó Minato.

-Pero Minato-sensei...- Obito fue interrumpido- ¡Sólo háganlo!- los tres niños asintieron. El Namikaze frenó, dispuesto a luchar con aquellos ninjas.

Kakashi, al notar que Rin iba atrás de ellos, sumida en sus pensamientos, la tomó de la mano, para que siguiera su ritmo.

-K-Kakashi- Rin habló, y el Hatake la miró- Tienes que matarme.

El peliplata abrió muy grande los ojos- ¿Pero que mierda estas diciendo Rin?, ¡él nunca haría algo así, nunca lo haríamos!- gritó Obito a punto de explotar.

-Si pero... siento que hay algo dentro de mí... algo muy peligroso que podría dañar a nuestra aldea... no deben dejarme llegar allí... tienen que matarme- dijo Rin, llevando una mano a su estómago.

-¡Olvídalo Rin, no voy a matarte, jamas en la vida!- exclamó Kakashi.

-Claro, te prometemos que no le pasará nada a la aldea- Obito sonrió y levantó un pulgar en señal de promesa.

-No... no chicos, no pueden hacer esto... no pueden- ella cerró los ojos y apretó el agarre del Hatake.

Llegaron a un claro y bajaron de las ramas de los árboles y Rin se soltó bruscamente del agarre de Kakashi.

-Rin...

-¡Dije que me maten!, ¡no podré vivir tranquila... represento una amenaza para Konoha!, ¡no puedo vivir así!- gritó ella con furia.

-¡No vamos a hacer eso!, No eres una maldita amenaza para nadie, ¡entiéndelo!- le espetó Obito.

-Dennos a la niña o morirán.

Los tres niños voltearon y se dieron cuenta que, estaban completamente rodeados.

-¡Ooh maldita sea, lo peor siempre nos pasa a nosotros!- gruñó el Uchiha irritado y activó su Sharingan.

Uno de los Shinobis se acercó a ellos y estiró su mano, como si le fueran a entregar un paquete- Entrégame a la niña.

-¡Y una mierda!- gritó Obito- ¡¿Que fue lo que le hicieron a Rin?!

-¿Y se supone que se los tenga que decir?- el ninja se burló y sacó un kunai, y cuando estaba a punto de clavárselo al niño, Sasuke apareció frente a él y le dio un rodillazo en el mentón, causando que este, pegara un grito desgarrador y cayera de espaldas.

-Hn, ¿Te duele?- preguntó burlón Sasuke.

-¡Sasuke-sensei!- Obito exclamó y luego miró al hombre en el suelo, retorciéndose de dolor- Eso debe doler- hizo una mueca.

-No te preocupes por él, le he fracturado la mandíbula, así que, ya no causará problemas- dijo el Uchiha mayor. El niño asintió y comenzó a sentir un poco de dolor en su mandíbula.

Naruto se ubicó entre medio de Kakashi y Rin- ¿Se encuentran bien?- preguntó el rubio. El Hatake asintió y el Uzumaki miró a la niña, esperando una respuesta de ella también, pero no hubo.

-Rin, ¿que pasa?- preguntó el rubio.

-¡Hay algo dentro de mí... no puedo volver a Konoha... no puedo- ella apretó los puños- No puedo...

Naruto sabía perfectamente qué estaba pasando, aquel sueño se lo decía todo- Rin, yo...

Un kunai con un sello explosivo calló entre todos ellos, causando una gran explosión. Todos volaron lejos, Naruto sosteniendo a Rin, y Sasuke a Obito y Kakashi.

-Valla, sobrevivieron- uno de los Shinobis se encogió de hombros.

El Hatake se puso de pie y formó su mejor jutsu y corrió hacia donde se encontraba uno de los ninjas. Rin también se puso de pie y se dirigió a gran velocidad hacia donde se encontraba el peliplata- ¡Rin!, ¿que estas haciendo?- gritó Naruto alarmado.

-Raikiri- exclamó el Hatake, a punto de atravesar al enemigo, pero su compañera de equipo se puso en frente. Trató de frenar, pero era imposible, ya era demasiado tarde- ¡No!- gritó alguien. Kakashi cerró los ojos y sintió su jutsu entrar en contacto con alguien, abrió los ojos y se dio cuenta que era...- ¡Naruto!- gritó sorprendido. El rubio escupió sangre.

-N-Naruto-san... ¿por qué?- Rin no comprendía, ella era una amenaza para todos.

Tosió sangre de nuevo- Rin... entiendo como te sientes, pero... no eres una amenaza para nadie... tienes una larga vida por delante y... llegar al punto de matarse es algo muy grave, y lo sabes...- miró a Kakashi, quien estaba en shock- ¿P-podrias?- el Hatake asintió rápidamente- S-si, l-lo siento- retiró la mano con cuidado, dejando ver la profunda herida de Naruto, lo cual era un gran agujero en el estómago.

El rubio calló de rodillas- ¡Naruto-san!- gritó Rin y se acercó desesperadamente para intentar curarlo- ¡Resista!... yo... lo siento.

-No te preocupes... he tenido... peores- intentó tranquilizarla el rubio- Mira... lo que tienes dentro de ti... es un Bijuu.

-¿Q-que?

-Es el Sanbi... pero mira, no te preocupes... no es tan malo... no cuando te acostumbras... créeme.

-Pero... ¿Como sabes eso?- Rin cuestionó.

-Porque yo... soy el Jinchuuriki del... Kyuubi- respondió con total sencillez, pero de forma entrecortada.

-Pero Kushina-san es...- fue interrumpida.

-Y soy consciente de eso, pero... yo también lo soy- dijo e hizo una mueca e dolor.

Sasuke apareció a su lado y fulminó con la mirada al Shinobi enemigo que, se supone que debería haber muerto por el Chidori de Kakashi. Este había sacado un kunai- Intentas algo... y te mato- advirtió el Uchiha.

Obito corrió a ellos, muy preocupado- ¡Naruto, Naruto!, ¿Estas bien?- preguntó.

-¿A caso tiene pinta de estarlo?- preguntó Kakashi y Obito hizo un mohin.

-Yo... si no me crees... puedo mostrártelo yo mismo- Naruto dijo, tosiendo un poco.

-¿C-como harías eso?- preguntó algo curiosa y asustada la niña.

-Mmm...- pensó- Kurama... ¿Puedes mostrarle a Rin, que tu estas dentro de mi?- Naruto preguntó desde su mente.

-¿Para qué?- unos grandes ojos carmesí se abrieron, mirando al rubio frente a él.

-Ne... porque ellas está asustada, porque es ahora la Jinchuuriki del Sanbi, y para que esté mas tranquila, quería demostrarle que yo también era uno- respondió.

-¿Y yo que gano con esto?- preguntó aburrido el zorro.

-Vamos Kurama, necesito tu ayuda, y además, tengo una gran herida que necesita ser curada, ¿lo harás?- preguntó esperanzado.

El Kyuubi suspiró- Bien, pero espero que la herida no demore en sanar- dijo el gran zorro, poniéndose de pie.

-Gracias Kurama, eres el mejor- Naruto sonrió.

-Si, si, eso ya lo sabía.

-Se está tardando mucho, ¿No?- dijo Kakashi, y se preguntaba como es que nadie los había atacado aún.

Los ojos de Naruto se abrieron de golpe, lo cual, en vez de ser azules, eran rojos y con la pupila en una linea vertical, y la voz del rubio había sido sustituida por la del Kyuubi.

-¿N-Naruto?- Rin llamó asustada, y caminó hacia atrás. Todos estaban alertas, menos Sasuke, quien ya sabía lo que estaba pasando.

"Naruto" se puso de pie como si nada, hasta que se retorció del dolor- Maldito Naruto, esto duele- el zorro se quejó.

-¡¿Quien eres y que hiciste con Naruto?!- Obito medio gritó.

-Esperen un poco, me duele la cabeza, ay- Kurama se frotó la cabeza con la mano- Grr este mocoso... ¿Que me habían preguntado?

-¿Quien eres?- preguntó Kakashi- Ne, soy el Kyuubi, ¿Quien mas sino?

-¡¿Que?!- Obito tenía miedito.

-No tengo tiempo para esto, ¿Quien es Rin Nohara o como se llame?- preguntó el zorro. La nombrada levantó la mano tímidamente- Y-yo soy.

-Bueno, umm... yo... no sé que decir... etto... ¡No es tan malo ser la Jinchuuriki del Sanbi!- fue todo lo que dijo el zorro.

-¿Enserio?, ¿Eso fue todo?- Naruto preguntó sorprendido, desde la mente que ahora estaba en el control de Kurama- ¿Pero qué podía decir entonces?- el zorro preguntó en voz alta, cosa que todos escucharon.

-Humm, bueno... ¿Kyuubi-san?, ¿Se encuentra bien?- preguntó Rin.

-Si,si, estoy bien, yo...- miró a los ninjas enemigos, quienes comenzaron a movilizarse- ¡Quédense donde están, o los mataré y luego los devoraré!- gritó Kurama, haciendo que los Shinobis, pararan en seco.

-Así está mejor... emm...- miró a la niña, quien se sobresaltó- Tu y el Sanbi pueden ser muy buenos amigos... y su nombre es Isobu- dijo, recibiendo un par de miradas a cambio.

-¿Y cómo puedo hacerme amiga de él?- preguntó la niña.

-Pues... tienes que controlarlo...

-¿Como domesticarlo?- preguntó Obito, tomando un poco mas de confianza.

-Eeeh, si... como domesticarlo- respondió el Kyuubi.

-Kyuubi-san, ¿usted me ayudará?- preguntó Rin- ¿Cómo se supone que voy a hacer eso?- preguntó el zorro- No tengo un cuerpo propio.

-Pero puedes pedirle a Naruto que te preste el suyo, como lo hizo ahora- sugirió el Hatake.

-Sii, así Rin estará feliz- Obito estuvo de acuerdo. Gota de sudor resbaló por la nuca de Naruto-Kyuubi- Me sorprende en lo fácil en el que confían en un demonio- pensó Kurama.

El zorro no dijo nada y se puso a curar la herida en el estómago- Lo pesaré- fue todo lo que dijo.

-Gracias Kyuubi-san- la niña le agradeció- Yo... umm... sólo llámame Kurama- pidió el zorro, un poco incómodo. Ella asintió.

Miró de nuevo a todos los Shinobis que permanecían quietos- ¿Y ustedes que miran?, ¡váyanse de aquí si no quieren morir!, ¡malditos pedazos de mierda!- gritó el Kyuubi de una manera aterradora.

Todos salieron corriendo como alma que lleva el diablo, temiendo por sus vidas.

-Hn- Kurama dijo, para luego comenzar a caminar- ¿A-a donde vas?- preguntó Obito temeroso.

-A la casa de Naruto, no sé, si ustedes quieren venir- dijo, sin voltear a ver. Los tres niños se encogieron de hombros y lo siguieron.

Obito agarró el brazo de Sasuke- Sensei, tengo miedo- el mayor rodó los ojos- ¿Donde esta tu verdadero Sensei?- preguntó.

-Mmm, no lo sé, dijo que iba a luchar con algunos enemigos, pero no ha vuelto- respondió el niño.

-Ya... casi... ¡Ya está!- el Kyuubi exclamó- Ya he terminado con esto de la herida, así que, adiós- se despidió y le devolvió el control a Naruto.

-Uff, gracias Kurama- el rubio agradeció.

-¡Naruto!, ¡has vuelto!- gritó el mini Uchiha- El Kyuubi daba miedo- murmuró.

-Puede ser, pero el no te haría nada, es un buen chico- dijo el Uzumaki- Deja de tratarme como a un perro- Kurama gruñó.

-¿A donde vamos?- preguntó Naruto confundido- El Kyuubi dijo que iba a tu casa, y nosotros lo seguimos- respondió Kakashi.

-Ah- fue todo lo que dijo el rubio- Aún no comprendo por qué soñaba esas cosas, no tenía sentido, o sea, ¿que tenía que ver conmigo?, pero gracias a eso, pude salvar a Rin- pensó y luego una pregunta se le vino a la mente- ¿Donde está papá?

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Minato seguía luchando con los enemigos- ¿Pero qué demonios pasa?, no para de venir enemigos- gruñó. De repente, vio que una gran horda de Shinobis se aproximaba- ¡Oooh mierda!

-¡Corran, corran!, ¡un demonio, es un demonio!- gritaron todos los ninjas y pasaron corriendo justo frente a Minato, casi pisándolo. Los enemigos con que él actualmente estaba luchando salieron corriendo, gritando "Es un demonio". Dejándolo completamente solo y entre todo el polvo.

Luego de que el rubio se recuperó del shock gritó- ¡SI!, ¡Corran!, ¡Nadie se mete con Minato Namikaze!, Soy un... ¡Un demonio!, ¡Si!- se rascaba la parte posterior de la cabeza.

-¡Si!... emm... ¿Que fue lo que demonios pasó...?

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N/A: Uffff! ha sido probablemente, el capítulo mas largo que he escrito hasta ahora, jejeje. Mas o menos 5.747 palabras.

Bien, espero que les haya gustado. Díganme lo que piensan de este capítulo porfis, se los agradecería mucho! :)

¿Creen que deba agregar a Kurama?, ya saben, no sé como explicarlo, donde se encuentra el Sumary, donde muestra a los personajes y... no sé si me explico jeje.

Los quiere y espera ansiosamente sus reviews...

Miss Haruno...

©2014, Sol M. Sanchez. Copyright. Todos los derechos reservados.