Amazonas de Escorpio.

Inquietas por naturaleza

Leila

Siento frío, mucho frío...bueno, en realidad no tanto como para morir congelada, pero el suficiente como para que se me hielen los pies.

Mi hermana de seguro volvió a dejar la ventana abierta. Ya se lo recriminare después, cuando deje de roncar como una descocida.

¡SI!

Mi hermana ronca, se que no es muy fuerte, pero me molesta y en parte es culpa de mi sentido del oído sobre desarrollado. Extraña combinación debo admitir, ya que mis otros sentidos o son normales o subdesarrollados: como mi olfato.

Cuantas fueron las veces que Liane apago algún "desastre" culinario cuando mi mala memoria, mi natural distracción por las cosas que me aburren (entre ellas la cocina), y mi PESIMO olfato dieron como resultado un lindo mini incendio tamaño sartén.

Definitivamente, en lo que llevo de año en este templo habré quemado alrededor de 15 ollas y un mantel muy querido por mi maestro (mandado a hacer exclusivamente por unos conocidos de él en su isla natal: Milos). Gran castigo fue el que me cayó encima, corrí durante TODO el día alrededor del Santuario, vigilada de cerca por algunos compañeros de mi maestro, pues seamos sinceros, ningún caballero de alto rango se pasaría una jornada entera en el mismo lugar, no por que no pudiera sino por que su animo no daría para mucho y se aburriría rápidamente.

Y conociendo a mi maestro el castigo en cuestión hubiera durado cuatro horas como mucho, dándole crédito de más claro esta. Milo de Escorpión no es una persona que pueda estarse quieta mucho tiempo sin hacer nada.

Ya, ¿por que siempre me levanto pensando en mi maestro? JA ya se, por que la mayoría de los desastres me los mando en su templo. No me mal interpreten, bajo ningún punto de vista pienso negar lo obvio: mi maestro es muy apuesto, pero créanme no es mi tipo, tal vez el de mi hermana si, pero ella ya anda tras alguien mas. Además...oigan, será muy lindo y bla bla bla, pero tiene mas de diez años mas que nosotras, ¡madre santa y todas las vírgenes me salven de enamorarme de alguien tan viejo! jajajaja

La joven amazona se movió bajo las sabanas con lentitud, su rodilla aun resentida por el golpe causado hacia una semana tras la remodelación del Santuario continuaba molestando.

Con pesadez y tras un largo bostezo se levantó.

.- shhhhhhhhh ¡Leila! no hagas...tanto ruido- dijo su hermana gemela medio dormida. Se dio media vuelta y le dio la espalda.

Silencio...mucho silencio.

Liane se debía oler algo, por que un escalofrió le recorrió entre sueños. Sin embargo fue tarde cuando intento correrse: una almohada de tamaño industrial se estampaba contra su cabeza, luego contra todo su cuerpo, hasta dejarla casi sin aire por todas las plumas que se iban esparciendo por toda la habitación.

.- ¡YA VERAS RATA!-

Liane

Ese fue mi grito de guerra, Leila apenas tuvo tiempo de esquivar el primer ataque, el segundo la rozó haciéndola perder el equilibrio, pero no lo suficiente como para no salir corriendo por la puerta.

El pasillo es largo, y el piso esta muy frío, deberé convencer a mi maestro de que coloque alfombras

Una de las puertas, la mas ostentosa para diferenciarla, se abrió dando paso a un Milo medio dormido con el cepillo de dientes aun en la boca y los ojos cerrados. Dejó libre un gran bostezo cuando una ráfaga de viento pasó arremolinando más su cabello.

.- ¬¬ estas chicas- murmuró al verlas alejarse en el pasillo.

Poco tiempo después el caballero y ambas muchachas conversaban perezosamente en la cocina, lugar del desayuno en ese instante. Pero…

.-Nos quedamos sin comida- advirtió Milo cerrando la puerta del refrigerador. Suspiró- alguna tendrá que bajar al pueblo.

Las gemelas se miraron extrañadas.

.- maestro, esta seguro de lo que esta diciendo?-preguntó Leila- esta diciendo que nos deja bajar solas al pueblo, sin compañía adulta?

Liane ya se había parado y en ese momento intentaba tomar la temperatura del hombre.

.-¬¬ si- afirmo el Santo- iría yo, pero no tengo tiempo, dentro de tres días será la fiesta y debo ayudar con algunas cosas en el salón del patriarca.

.- ¬¬ ya me olía extraño que no bajara a acosar a la pobre de tienda de flores-

.- sep o que se dejara acosar por la hija del almacenero-

.- me cae mejor la primera-

.- la segunda es una loca descarriada-

Milo parecía algo sacado por la sola idea de que sus propias alumnas hablaran de su vida amorosa como si fuera un juego.

.- aunque la primera se pasa, la última vez tirarle ese florero por la cabeza...-

.- si, pobre florero, quedo hecho añicos-

.- pero lo tuvo que pagar ella, no el culpable- Ambas miraron mal a su maestro. Milo pudo sentirlo así aun viendo solo superficialmente esas mascaras tan tétricas.

Tocio para aclarar su voz.

.- bien, dejen de decir taradeces, bajen al pueblo y traigan todo lo de la semana.-

.- claro cambie de tema, sabe muy bien que la pobre Ariadna tuvo que pagar de su propio bolsillo el florero que usted rompió con su cabeza.-

.- hombres, son imposibles, y dice que le gusta mucho, si a mi un hombre me hace eso...-

La cosmo energía del santo de la octava casa estaba variando y no pronosticaba nada bueno. Era una variación turbulenta y muy brusca.

Se notaba que a medida que la conversación continuaba, el templo corría mucho peligro...demasiado.

.- además...-

.- ¡YA BASTA! ¡CIERREN LA BOCA LAS DOS!-

Gran exclamación san( como se diría en mis tierras). Milo de escorpión sabia como suplantar los gritos de frustración del Leonino ausente.

Las gemelas sabían cuando parar y este parecía ser el momento indicado; con precaución tomaron el dinero y emprendieron el camino escaleras abajo para el pueblo, dejando a un muy deslucido Milo murmurando en su respectiva subida para el salón del patriarca cosas como: ¿acaso dijeron pobre florero?

O-o-o-o-o-o-o-o-o-O

Leila

Me aburrrrrrrrrrrrooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo, esto de comprar solas no tiene ningún atractivo, si el maestro estuviera lo volveremos loco corriendo de una lado al otro de la calle, pero como no esta es algo estúpido ¬¬ nos perderíamos mutuamente otra vez y ya nos costo media hora encontrarnos hace un rato.

KYA!

¬¬ ¡maldito repartidor! ¿Acaso no me vio? Se que soy bajita pero no es para tanto-

.- ¡Leila!

.- ya voy, ya voy- la joven amazona corrió hacia su hermana, esta pagaba por unas apetecibles frutillas.- ¿falta algo mas?

.- el queso y…- Liane miró la lista- nada mas.

.- menos mal, esto es horrible, jamás me había aburrido tanto en las visitas al pueblo.-

.- eso es porque…- recibió el cambio del almacenero- no tenemos al maestro para jugar con él.

Ambas suspiraron.

Comenzaron la marcha hacia el ultimo destino cuando no muy lejos notaron la presencia de dos de sus compañeras, caminando tranquilamente.

.- esas dos-

.- ¿que hacen juntas?- preguntó leila algo confundida- ¿no se supone que estaban peleadas?

Liane no se hizo esperar y en menos de lo que canta un gallo estaba colgándose del cuello de su morena compañera.

.- ¡salte niña! ¡Estas pesada!

.- ¬¬ no me lates, Ainara.- la joven acompañante aun seguía muda- ¿oye, que hacen juntas?

.- hicimos las pases- dijo la leonina haciendo una pose medio extraña y aun teniendo el colgante humano.

.- ¿es eso cierto?- indago leila haciendo acto de presencia. Se la notaba sorprendida- ¿tan rápido?

.- si- fue lo único que contesto Zita aun con actitud inmutable.- además, el patriarca nos encomendó algunas compras finales para la fiesta.

.- jejeje el viejito es buena onda-

.- ¡Ainara!- retó Zita alarmada.

.- ¿que? Es viejo, tiene como doscientos y pico de años, aunque tenga cuerpo de joven sus años pesan-

.- Marciel piensa lo mismo- agregó Liane- dice que es su abuelo.

.- que podría ser…-corrigió su hermana.

.- ¬¬ es lo mismo.-

.- no lo es-

.- que si-

.- que no-

.- me aburren- se quejó la leonina sacudiendo el cuerpo para que la gemela se despegara. No hubo caso, parecía que Liane tenia intenciones de pasar vacaciones pagas colgada de su cuello- ¬¬ quítate.

.- n.n noooooo estás suavecita-

.- ¡quítate!

.- ¡nopos!

.- ¡QUE TE QUITES!

.- no quiero- lloriqueo Liane

Leila.

No culpo a mi hermana por hacer eso.

Nuestra familia contaba, allá en Argentina, de mi padres y dos hermanos mas, una mas grande de 19 y otro mas pequeño que nosotras, de apenas tres años.

Ainara tiene un cierto aire a nuestra hermana mayor debe ser por eso que Liane siempre se le tira encima, la molesta, le contesta y la jode cada vez que la ve.

Nosotros éramos una familia muy unida, vivíamos en las afueras de la ciudad capital, Buenos Aires. Mi padre era Arquitecto y mi mamá consultora de viajes. La clase media alta a la que pertenecíamos nos dio la oportunidad de que no nos faltara nada nunca. Aunque eso nos malcrió un poco y al llegar acá nos costo mucho acostumbrarnos a las necesidades mínimas. Se que no estoy en un campo militar, pero en este lugar a menos que no seas caballero no te dan muchas libertades y mucho menos cosas materiales. Dicen que te distraen de tu objetivo ¬¬.

Ya, basta de hablar de mi, mejor hago que mi hermana…

.- ¡te lo dije!-

PLAF!

¬¬ merecido se lo tiene, Liane no aprenderá nunca.

.- ¡me duele! Eres mala conmigo Ainara-

.- ¡ash! – la leonina malhumorada dio media vuelta y se fue fastidiada hacia la tienda mas cercana.

-- esta chica.

Continuara

Por fin…pude terminarlo XD la musa se escapaba pero la secuestre y ya. ¬¬ no podría se tardase tanto. n.n el próximo cap será el último con respeto a los diarios. Toca conocer a Zita así que espero verlos o mejor dicho, leerlos.

Nos vemos!