CAPÍTULO IX

El tiempo pasa rápidamente, las heridas que tenían a Patty sumida en la tristeza y soledad fueron cicatrizando poco a poco, su empeño en los estudios y los amigos que hizo en este tiempo fue algo que le ayudó a superar día a día sus sufrimientos, ya a sus casi 23 años ella lucía realmente como toda una mujer plena, su belleza aumentó y su timidez fue poco a poco relegada a segundo plano, siendo la mejor de su generación estaba en plena escritura del discurso de fin de cursos y su graduación; se le veía profundamente nerviosa.

-Ay, Cloyde, por más que intento no puedo inspirarme más, no sé qué poner en el discurso- decía mientras daba vueltas en la habitación.

-No te preocupes, estoy segura que lo dirás estupendamente, te has vuelto muy resuelta y falta una semana para graduarnos- lo decía muy sonriente.

-¿Sabes quién viene a la graduación?-

-No, ¿quién?-

-Invité a Dennis, y él encantado de venir, ¿te has seguido carteando con él? -

-Sí, pero acuérdate que sólo somos amigos-

-¡Qué tonta Patty!, mira que ¿no haberte podido enamorar de Dennis?, él tan amable, tan guapo y sobre todo muy atento contigo-

-Lo sé, y lo quiero y estimo profundamente, pero no me he podido enamorar de él, no sé por qué y eso, pues creo que es cosa del corazón-

-Pues sí, qué más da-

-Y, ¿a quién invitaste a la ceremonia Patty?-

-Vendrán mis padres, mi abuela, ¡por supuesto!, mis amigos Candy y Terry con sus dos hijos claro, ¡los extraño!, son realmente traviesos pero muy encantadores y soy su tía favorita- lo decía con una gran sonrisa,- vienen también Archie y Annie que ya la quiero ver embarazada, y al parecer también viene el Sr. Albert, bueno, mis padres quieren hacer una gran fiesta porque soy la primer mujer con un título universitario en la familia, al principio no me apoyaban , pero luego aceptaron mi vocación y pues aquí estarán-

-¡Qué felicidad Patty!, también viene toda mi familia y mi padre quiere hacer una fiesta también, pero será al día siguiente para que puedas ir-

-¡Estoy muy emocionada Cloyde!- se abrazaron y dieron saltos de alegría por todo el cuarto.

-Y, Patty, ¿qué harás al graduarte?-

-Sabes, me inscribí al programa ese que apoya la tutoría para niños con alguna deficiencia motriz o intelectual y ¡me aceptaron!, tengo ya una oferta de trabajo y la tomaré, s eme hace muy interesante.-

-¿Dime, de qué se trata?-

-No seas curiosa, después de la graduación te lo diré-

-Ah, ¡qué mala eres Patricia!- y se desató una guerra de almohadas entre ellas la cual, al terminar, ellas cayeron rendidas al sueño de Morfeo.

Llegó el día tan esperado, la escuela Rochester estaba llena de gala al graduar a una generación más de educadores que como dicen sus principios, gente buena para educar a gente buena. La algarabía se veía por todos lados y los graduados, nerviosos por recibir su honor, después del mensaje del rector y la directora de la carrera, llegó el momento de la entrega de certificados la cual fue muy emotiva y sobre todo la Srta. Patricia O'Brien llevaba mucha porra que la apoyaba.

-Candy, tus gritos se oyeron por todo el auditorio- le dijo sonriendo

-¡Ay!, lo siento cariño, seré más prudente- se puso roja de la pena.

-Ja, ja, ja, tú siempre serás la misma pecosa- le dijo Terry dulcemente.

Llegó el momento del anuncio- La alumna Patricia O'Brien al ser la mejor de la clase será la encargada de dirigir las palabras de despedida de la generación.

Después de los numerosos aplausos, nerviosa se acercó al estrado.

-Hoy, tengo el honor de hablar por toda mi generación, antes que nada, damos las gracias a nuestras familias que siempre han estado con nosotros, a amigos, profesores, personas allegadas que partieron y no pudieron estar físicamente con nosotros.

Gracias a ellas, estamos hoy aquí para cumplir con la confianza que fue depositada por ustedes con nosotros, tenemos la gran misión de formar personas buenas que sirvan a la sociedad, para sacarla adelante, para vivir en completa paz y tolerancia.

Es nuestro deber también ser agradecidos con la sociedad que tanto espera de nosotros y que no defraudaremos, daremos todo nuestro empeño en que así sea, tenemos en nuestros hombros la noble tarea de cultivar un mejor país y mejores ciudadanos, llevaremos con honor el nombre de nuestra escuela y seremos motivadores para que cada día halla más y mejores ciudadanos.

A motivo personal, quiero agradecer de sobremanera a mi abuela que siempre creyó en mí, a mis padres por darme la oportunidad de demostrar lo que puedo ser capaz, a mis grandes amigos, Terry, gracias a ti resurgí del vacío en el que caí, Candy, Annie, Archie que son ya parte de mi familia, a Cloyde por ser casi mi hermana y acompañarme en tantos momentos, a Dennis por su gran apoyo y a Stear, mi gran ángel que me alienta desde el cielo. A todos ustedes, gracias.-

Un gran aplauso y unas cuantas lágrimas fueron derramadas por los presentes, cuando el rector dijo sus palabras:

-Esta clase es oficialmente graduada, ¡felicidades!-

Y todos festejaron con gran algarabía. Las fiestas se hicieron presentes, todas fueron muy vistosas y emotivas, los padres de Patty fueron my generosos con todos los invitados y ahí estaban todos departiendo.

-¡Felicidades Patty!, me da tanto gusto ver tu sueño hecho realidad- la abrazó con gran cariño Candy

-¡Hey chicas!, no me dejen atrás,-

-¡Annie!, me da tanto gusto verte, ¡oh Cloyde ven acá!-

-¡Hola chicas!-

-¡Felicidades para ti también!- dijeron a coro Annie y Candy.

-Y, ya dinos, ¿qué harás después de esto?-

-¡Qué impaciente eres Candy!, está bien, como le adelantaba a Cloyde, me inscribí en un programa de tutoría para niños con discapacidad motriz o que están retrasados en sus estudios por algún trauma psicológico y ¡fui aceptada!, ¡me da tanta emoción!, podré así llevar a cabo mi labor con los niños que necesitan ese tipo de ayuda y me ayudará a especializarme-

-¡Felicidades Patty!, pero qué complicada, yo iré a ayudar a una fundación que mi padre creó y necesitan una maestra, dice mi papá que si demuestro mis capacidades con el tiempo me dará a mí la dirección de la fundación y es un gran honor, lástima que ya aceptaste, hubiera estado encantada de que fueras conmigo- decía Cloyde

-Claro, puedo apoyarte en lo que me necesites de eso no tengas duda amiga- sonriendo le decía Patty.

-Nos tienen muy abandonados chicas- dijo con gran voz Terry

-Cosas de chicas, amor,- guiñó un ojo Candy.

-Vamos, el baile está por comenzar, ¿me concedes el honor Patty?-

-Claro Dennis, encantada-

-Sabes Patty, -decía Dennis seriamente- todavía tengo esperanzas de que algún día me correspondas, no dejo de pensar en ti-

-Oh, yo-

Suavemente puso sus dedos en su boca- no digas nada querida- dijo Dennis- déjame solamente que de nuevo te exprese mis sentimientos y me permitas visitarte de vez en cuando para ver si con el tiempo puedes llegar a corresponderme, si después de un año no han cambiado tus sentimientos me retiro y seguimos siendo los mismos amigos, ¿qué piensas?-

-Dennis, yo-

-No digas nada, piénsalo Patty-

-Está bien, acepto, eres muy bueno conmigo y te aprecio mucho, has estado conmigo este tiempo que estuviste lejos porque te graduaste antes que nosotros te extrañé mucho y deseo ver si ese sentimiento es amor o solamente es aprecio de hermano-

-Claro Patty, ¿es un trato?-

-Acepto el trato- dijo sonriendo y él besó su mano delicadamente y siguieron bailando.

Al terminar la fiesta todos rendidos se fueron a las habitaciones que el Sr. O'Brien separó en el hotel, Patty ya tenía su maleta dispuesta para irse a trabajar en cuanto comenzara el otoño, aceptó irse unas semanas con Candy y Terry para estar al lado de los pequeños y luego irse a Chicago, donde estará su nuevo trabajo. Pasaron los días y Patty disfrutaba del verano en Nueva York.

-Patty, ¿ya te llegaron más datos sobre tu trabajo?- Las amigas podían conversar ya que los pequeños estaban profundamente dormidos.

-Sí, mira, me informan que la niña tiene 9 años, sufre de una discapacidad motriz, es inválida y sufrió un trauma severo al perder a su padre en la guerra, son refugiados alemanes que cambiaron su nombre por protección, me informan que él desertó de la guerra al ver que su país estaba siendo muy injusto, Candy, esto es muy confidencial y sólo me lo informan a mí para saber cómo ayudar a la niña, así que cuento con tu discreción.-

-¡Claro amiga!, bien lo sabes que guardaré tu secreto- le guiñó el ojo.

-Te lo comento porque creo que necesitaré de tu sabiduría como enfermera para saber tratar a la niña y pedirte consejo cuando lo necesite, ¿puedo?-

-¡Ni lo preguntes!, claro que te ayudaré- le dijo sonriendo.

-Continúo, ella vive con su hermano y su mamá, él es un joven de 26 años, gran piloto e ingeniero, ayuda en Chicago a una armadora para diseñar aviones y hace las pruebas, su nombre es Harry Smithens, su nombre original no me fue revelado por seguridad, la niña necesita guía y consejo para volver a comunicarse y aprender a valerse por sí sola. Candy, esto es un gran reto y me encantará tomarlo.-

-¡Lo harás estupendamente!, confía en ti.

-Gracias amiga, ha sido un placer pasar mis vacaciones con ustedes-

-Ni lo digas, me has sido de gran ayuda con estos niños y Terry no para de hablarles de su tía la profesora y que les enseñará , ¡ah!y de presumirte con todos los actores, j aja, creo que quiere buscarte marido-

-¿Qué?, ¿qué dices Candy?- se puso toda roja de la pena.

-Como siempre amor, dando ideas- llegó Terry y las saludó.

-Patricia, ya está todo dispuesto para que partas mañana a Chicago, te acompañaremos en el viaje-

-¿Qué dices Terry?- puso cara de asombro y felicidad

-Como lo oyes, nos vamos un tiempo a Chicago a visitar a la familia y a tus madres en el hogar de Pony-

-¡Qué felicidad!, ¿por qué no me lo habías dicho?-

-Porque si no ya no sería sorpresa pecosa-

-Ashh, tú nunca dejaste de decirme así-

-Ja, ja, y nunca lo haré-

-Me encanta que me acompañen a mi nuevo trabajo, y que vengan mis sobrinos conmigo-

-Claro, ¡a preparar las maletas Candy!, mañana nos vamos a Chicago todos-

Al atardecer del día siguiente abordaron con gran alegría todo el tren que parte a Chicago, Patty con una esperanza de encontrar su verdadera misión y ser alguien útil en la vida.

-Llegamos dormilonas-

-Terry, ¿ya llegamos?- dijo Candy adormilada.

-Ya estamos listos los niños y yo, vamos-

Al recibimiento estaban todos esperándolas, Archie, Annie y Albert, todos se fueron a la mansión Andrew para poder platicar y degustar una deliciosa cena.

-Quiero agradecer a todos ustedes por todas las atenciones conmigo y espero tener su apoyo para seguir mi misión- dijo Patty con lágrimas en los ojos.

-Y la tendrás, cualquier cosa que se te ofrezca, estamos al pendiente tuyo, y si ocupas quedarte a vivir un tiempo por aquí esta casa está a tu entera disposición- dijo Albert sonriente.

-¡Muchas gracias!, creo que ya es hora de retirarme, me siento cansada y mañana empiezo a trabajar.-

Se retiró a su habitación agotada por el viaje, y miró al cielo y dirigió unas palabras a su ángel predilecto.

-Gracias Stear por seguir conmigo desde el cielo, te pido me acompañes y me ayudes en este nuevo camino, pídele a Dios me ilumine y me acompañe-

Enseguida cerró los ojos y se quedó profundamente dormida.

¡Hola chicas!, muchas gracias por acompañarme en esta historia sobre Patty, espero sus comentarios los cuales son recibidos con mucho gusto, abrazos a distancia!