Hola a todos!! despues de muchos dias se pueden subir documentos...jejeje, aqui un nuevo one-shot, espero que os guste. Esperamos vuestras historias!!! y por favor dejad review jejeje
Advierto: Contiene lemmon y es un Narcissa/Bella
DIGNA DE ELLO
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Escrito por:
Silxy
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Se encontraba sentada en la fría cama de su cuarto y el de su hermana Narcissa. Miraba al techo con sus profundos ojos negros. Hoy había sido el día, su gran día. El Señor oscuro la había ordenado matar a su primera víctima. Nunca había podido prever el inigualable placer que eso le había producido. Había disfrutado al ver a ese sucio muggle arrastrarse a sus pies asustado, se había emocionado al oírle gritar de dolor tras varios crucios, y casi se había sentido volar al ver esa certeza resignada en los ojos de ese hombre. Esa certeza de saber que vas a morir y que hagas lo que hagas no podrás evitarlo.
Apoyó la cabeza en la desecha almohada que reposaba sobre la cama. Una sonrisa cruel adorno su rostro y un agradable calor se apodero de su vientre. Suspiro agitada, a sus veinte años por fin estaba completa, vio con determinación la marca que adornaba su brazo y la beso suavemente. Sintió un quemazón penetrante en los labios seguido de una agradable sensación de oscuridad que la domino por completo.
-TOC, TOC
-¿Quién es?
-Soy yo Bella, Narcissa
-Pasa-dijo apremiante
Narcissa Black entró con una graciosa sonrisa adornando su rostro. Con dieciséis años la joven Black era un mujer bonita y quizás algo inocente para su familia. Su melena rubia caía en cascada sobre sus hombros y sus ojos azules observaban con admiración a Bellatrix, que seguía con la misma sonrisa cruel.
-Ven Cissy, siéntate conmigo-ordeno la morena
Narcissa obedeció gustosa y se sentó al lado de su hermana. Observo curiosa la marca tenebrosa que adornaba el brazo de su hermana. Sabía que ese era su destino, aunque la gente pensara que no estaba del todo enterada. Sabía mucho más de lo que su hermana y Lucius pensaban.
-Deja de mirarla
-¿Qué?-inquirió confundida
-Que dejes de mirarla, la marca del Señor Tenebroso, no eres digna
La rubia no pudo más que sentirse contrariada¿no era digna¿y eso por qué? Miró furiosa a su hermana que la observo burlona.
-¿Y por qué no soy digna eh?-preguntó furiosa
-Eres una cría mimada y ni siquiera eres un mortífago aun
-¡Pero algún día lo seré!!
Bellatrix se acercó más a su hermana hasta quedar a solo unos centímetros del rostro de Narcissa, puedo observar la ahora confusión y algunos rastros de ira en sus ojos azules. La observo con detenimiento, sus ojos, su nariz, sus labios…Esos rojos labios que la invitaban, sonrió con malicia ¿Con qué Cissy quería ser digna eh? Ella haría que lo fuera…
-Narcissa...-susurro quedo, muy quedo
La joven no respondió, en su patética pose de enfadada y confirmando aun más lo anteriormente dicho por su hermana. Sin embargo la mortífaga no preguntó y le agarró la cara y ante la sorpresa de su hermana la beso.
La lengua de Bella penetró con rudeza en la boca de Narcissa que inútilmente intentaba separarse de ese beso posesivo. Bellatrix agarró con dureza las manos de la joven Sly y la tumbo en la cama y se separo de ella un momento. Observó los ojos llorosos de la rubia y las lágrimas que caían por sus mejillas. Volvió a sonreír con crueldad y la beso de nuevo.
Narcissa luchaba con todas sus fuerzas por separarse de su hermana¿qué estaba haciendo? Las manos de la morena se colaban por debajo de su camiseta quemándola la piel. Miró a los ojos negros que estaban encima de ella y sintió miedo. Esos ojos la miraban con deseo, con ira y con una oscuridad profunda.
Sintió que Bella le quitaba la camiseta y la falda en un santiamén, para su propia vergüenza tubo que admitir que empezaba a sentirse excitada. Intentó soltarse de las manos de su hermana pero le fue imposible. Resignada miró otra vez a los ojos de su hermana, en una mísera suplica para que la dejara en paz.
La mortífaga sintió que la excitación le recorría todo el cuerpo al ver los ojos de su hermana, era igual que el muggle asesinado por ella misma. Con rabia se quito la ropa, soltando a Narcissa quién sin embargo, no hizo nada, solo permaneció tumbada. Empezó a besar a la rubia en el cuello, con lascivia y desenfreno. Su respiración era entrecortada y se sentía poderosa al percibir los suspiros y el temblar de Narcissa, a pesar de que la joven hacía todo lo posible para ocultarlo. Quito con las manos el sostén de Cissy sin ningún miramiento, rompiéndolo y tirándolo por ahí. Su boca se dirigió a los pechos de Narcissa y beso y mordió los pezones. Los sintió endurecer en su boca y la Sly gimió de dolor y placer.
-No…Bella, por favor…no…
Las negativas de su hermana solo hacían que Bellatrix estuviera aun más excitada y que los deseos de poseerla fueran mayores. Siguió mordisqueando los senos mientras sus manos bajaban por la anatomía de Narcissa hasta llegar a las bragas. Levantó la vista y mirando burlona a su hermana se las arranco tirándolas solo dios sabe donde. Su cabeza se poso delante del centro de su hermana. La rubia se sonrojo y los sollozos se hicieron mayores.
Sin ninguna pizca de delicadeza la lengua de Bellatrix se adentró dentro del cuerpo de Narcissa que gimió con profundidad. La morena sonrió y se adentró más adentro mientras apretaba los pechos de la chica con las manos. Subió su lengua al clítoris de Cissy y lo apretó y mordió con fuerza. Un grito de dolor se elevó desde la garganta de la Sly. Bella la miro con crueldad y la penetró con firmeza con un dedo, para, al instante, retirarlo con una mirada burlona en su rostro.
-¿No me digas que aun eres virgen hermanita? Pensaba que Lucius era más listo….
Narcissa solo la miró con dolor y Bellatrix sonrió y la beso con fogosidad para volverla a penetrar con dos dedos. La rubia gimió de dolor y tembló incontrolablemente, Bella la sujeto para volver a arremeter aun con mas firmeza. Un sollozo desgarrador indicó a la morena que la virginidad de su hermanita había acabado, saco sus dedos manchados de sangre y rio.
Narcissa miró a su hermana mayor, a su ídolo, a su persona de referencia desde que era niña y solo pudo sentir rabia e impotencia. Esa maldita morena de mirada cruel le había quitado algo muy valioso. Con un ataque de ira repentino se abalanzó sobre Bellatrix que ahogó un grito de sorpresa.
-Siempre….quise ser como tú, pero ahora…veo que puedo ser aún más-susurro con pesadumbre y beso a la mortífaga con pasión.
Bella asombrada no pudo más que dejarse llevar. Con una sensación de vulnerabilidad que no le gusto tener, se descubrió prisionera del abrazo de su hermana pequeña, de su tierna hermanita Cissy.
Las manos de Narcissa se dirigieron feroces a los pechos de la morena, que gimió involuntariamente. Le lengua de la rubia hurgaba con rudeza en la boca de Bellatrix, que empezaba a responder. La rubia abandono la boca de la mortífaga para besar los senos de Bellatrix, empezó a morderlos con suavidad para luego empezar a hacerlo violentamente.
La morena se mordió los labios para no gemir, no podía ni quería mostrar algún signo de debilidad. La Sly fue pasando la lengua por el vientre de Bellatrix y luego paso directamente al sexo de su hermana. Lo lamió con delicadez y suavidad, contrariamente a lo esperado. Bellatrix sintió algo inexplicable, sintió placer, pero también sintió dulzura y cariño. Dos sentimientos a los que no estaba muy acostumbrada. La rubia seguía lamiendo lentamente, ahora pasándola l clítoris de Bella, que intentaba ahogar sus gemidos como podía, pero no podía evitar tener la respiración agitada. Narcissa se levanto con rapidez y beso a su hermana mientras la penetraba con dos dedos con una pasión inusitada.
Bellatrix no pudo evitar un gemido en la boca de Narcissa que sonrió en medio del beso y aumento el ritmo de sus embestidas. La mortífaga sentía que estaba llegando a la cima de una forma que aun no se explicaba. Nunca había sentido algo así, ni siquiera con Rodolphus, con el que pronto se casaría.
Cissy retiro sus dedos cuando sintió a su hermana apunto de llegar, y ante la mirada incrédula de Bella, unió sus sexos y empezó a moverse rítmicamente. Una oleada de placer sobrevino a la mortífaga al mismo tiempo que tocaba el cielo y un grito de placer escapo de sus labios.
Narcissa se separo con una sonrisa maliciosa en sus labios y con una mirada vacía de todo sentimiento miró a Bellatrix para decirle lentamente.
-Tú me has quitado mi virginidad, me has violado, pero yo…te he hecho mía, me perteneces, y eso nunca podrás lograrlo tú.
Y se levanto de la cama cogiendo sus ropas y vistiéndose para luego retirarse de la habitación con el corazón sangrando y los ojos nublados de lágrimas, aunque ninguna cayeron delante de Bellatrix.
Y Bella se quedó allí, con la sensación de ahora ser ella la indigna de llevar esa marca, sensación que por muchos años que pasaran, muchos asesinatos y torturas que cometiera no desaparecía.
Fin
