Fated (Predestinado)
Por bipolar mind
Capitulo 9. Espero que les guste
O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O
Summary: No existía una sola profecía. Eran dos. "Y sólo cuando el mayor mago oscuro de todos los tiempos pueda amar a su igual, su alma se salvará" ¿Qué tanto de humano tiene Tom Marvolo Riddle? HPXTR
O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O
Capitulo IX: "Verdades"
- Harry – El mayor habló con una voz suave.
No podía seguir ocultándolo. No podía.
Por primera vez sentía que si no le decía la verdad, estaría traicionándolo. Traicionándolo por toda la confianza que había depositado en él.
Traicionándolo por que le necesitaba, ahora y siempre.
Potter lo escuchó con atención, temiendo su respuesta ante la reciente declaración.
- Harry – Repitió – No quiero que te tomes mal lo que te voy a decir… -
- No me quieres ¿verdad? – Murmuró el otro, con amargura.
- No, es todo lo contrario. Te quiero y demasiado. Lo que no me gusta es que también te necesito para hacer todo lo que me proponga y eso no me gusta, siento que abuso de ti -
- ¿Todo lo que te propongas? Pero, si eres libre de hacer lo que quieras – El ojiverde comenzaba a enojarse.
Necesitaba a la profecía, pero no era tan fácil. No bastaba con amar a Harry, necesitaba que el chico sintiera lo mismo por él.
- Veras… Las almas gemelas se necesitan para poder hacer cualquier cosa que se propongan – Comenzó Riddle
- Tú y yo nos hemos propuesto matar a Dumbledore, pero te necesito para poder llevar mi plan a cabo -
- ¿Quieres que te ayude a matarlo? – Preguntó Harry sin comprender.
- No. Necesito que me des el poder para poder lograrlo, un poder que sólo puedes darme a través del amor puro, real y voluntario -
- Pero Tom, yo te quiero -
- No basta, Harry. El hechizo requiere que me ames, que me ames por tu propia voluntad. Y que me dejes amarte -
- Pero, yo te dejo amarte y… -
Voldemort lo interrumpió.
- No, no me entiendes. Necesito que te entregues a mi por tu propia voluntad… yo… La profecía es así Harry, yo comprendo que tu no quieras…-
Entonces el chico comprendió a lo que el otro se refería.
- Ya te lo he dicho. Quiero darte mi virginidad. Quiero darte todo lo que tengo. Quiero que juntos destruyamos a Dumbledore… Y quiero que nunca me dejes solo…-
- Harry yo… Harry soy el asesino de tus padres, yo no puedo tomarte así…-
- Será por mi propia voluntad, y cuando esté preparado, quiero que lo hagas…-
- He esperado toda mi vida por ti, sin siquiera conocerte. Voy a esperar todo lo que sea necesario si tú así lo quieres, pero ¿estas seguro? ¿Realmente seguro? -
- Estoy seguro. Tan seguro como lo estoy de esto. Nunca nadie me había amado así Tom. –
- Pero… No. Esto esta mal ¿Por qué te lo tomas todo tan bien? -
Harry suspiró.
- Por que estoy cansado. Cansado de ser un objeto, de ser el niño que vivió, de ser la salvación del mundo mágico, el títere de Dumbledore. Supongo que el vejete ese pensó que nunca me daría cuenta de nada. Pero no pensó que su principal mentira seria su principal enemigo…-
- ¿Cómo dices? -
- El amor, Tom. Nunca he sido amado por nadie. Y ante tus ojos soy lo mas bello, lo mas perfecto, y nunca nadie me había hecho sentir así. Me haces sentir único, importante. Y es por eso que en este corto tiempo he aprendido a mirarte con otros ojos, con los ojos de aquel mismísimo amor -
- Harry, ¿estas conciente de lo que significa entregarte a mi? -
- Quiero derrotar a Dumbledore, quiero que esta guerra acabe, no quiero mas niños que crezcan sin padres como crecí yo. Quiero entregarle el gobierno de este mundo a alguien bueno, a alguien con buenos planes, y yo simplemente desaparecer, dejar de ser la salvación del mundo mágico, y quedarme… quedarme contigo -
- Sabes que nunca te dejaré sólo. Nunca voy a abandonarte. -
Un sollozo salió sin permiso de la boca del adolescente, y mientras Tom lo rodeaba casi mecánicamente el chico hablaba entre sollozos.
- Dumbledore me hizo tanto daño. Me sentía muerto, muerto por dentro. Monótono, inservible. Me sentía una vulgar marioneta, un objeto. Sentía que no valía nada. Pero tú cambiaste todo y ya no me importa la culpa -
Suspiró contra su pecho, y luego siguió.
- Ya no me importa la culpa por que ya no la siento. Quiero quedarme con la única persona a la que alguna vez le he importado. Quiero amarte. Quiero estar contigo para siempre, Tom -
O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O
Sirius y Remus habian tomado prestada la capa de invisibilidad de Harry, y caminaban con sigilo por los pasillos de Hogwarts.
Hoy, al fin, tendrían una junta oficial con la Orden del Fénix para ver que podían hacer.
También tendrían noticias de Harry, pues Snape estaba infiltrado entre los mortifagos, cosa que a estas alturas Voldemort ya sabia, pero no le importaba, en este momento todos estaban en el mismo bando: Protegiendo a Harry de Dumbledore.
Entraron a la habitación con rapidez: Todos ya estaban ahí, incluido Snape.
- Muy bien, ya que estamos reunidos, supongo que ya podemos comenzar – Murmuró Tonks
- Snape, por favor cuéntanos como va todo -
- Muy bien, pensábamos que teníamos el tiempo en contra, por lo que todos ustedes ya saben que debe pasar – Muchos se sonrojaron hasta las orejas, Snape los ignoró.
- Pero al parecer estábamos equivocados, pues el joven Potter ha incluso incitado al Lord a tomarlo – Remus tomó una de las manos de Sirius con fuerza, recordándole su promesa.
- ¿Cómo? – Murmuró Tonks
- Potter esta realmente encariñado con el Lord, yo diría que casi enamorado – no había rastro de burla en la voz de Snape.
- Incluso Voldemort, en un ataque de sinceridad le ha confesado todo, todo lo que tiene que ocurrir para poder derrotar a Dumbledore y él ha aceptado sin mayores problemas, sólo le ha pedido tiempo para estar preparado -
- Eso quiere decir…-
- Quiere decir que sólo debemos esperar ordenes, y deberemos atacar -
Tonks sonrió.
La verdad se aproximaba, y pronto, muy pronto, la paz reinaría en el mundo mágico.
O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O
Dumbledore paseaba por los corredores de su colegio. Hogwarts, su añorado y querido Hogwarts.
Había magia entre aquellas paredes, magia ancestral para la cual el había vivido toda su vida.
No podía negarlo, había culpabilidad en su negro corazón, y es que luego de haber pasado al tarde entera mirando sus propios recuerdos en el pensadero, Dumbledore tenia que admitir que alguna vez había sentido amor.
Un amor puro, un amor que no admitía odio, que no admitía todo lo que hoy sentía.
Por que ya no tenía corazón.
Lo recordaba con nitidez, el como había golpeado a Riddle, como lo había insultado, como había matado su autoestima y se había encargado de hacerlo sentir miserable.
Nunca pensó que el chico explotaría algún día, y que se convertiría en todo lo que ahora era: La gran amenaza para el mundo mágico.
¿O es que la amenaza para el mundo mágico ya no era Riddle? Quizás ya no lo era. Quizás ahora lo era él.
Por que entre el amor y el odio había una delgada línea, y él con sus casi 80 años sobre el cuerpo lo sabia mejor que nadie.
El odio no es engendrado por el odio, por que el odio nada podía engendrar.
Habia estado enamorado, una vez… hacia muchos años. Había estado enamorado de quien no podía enamorarse.
Por gustos, por el que dirían, por la edad, por todo. Era un amor imposible, y por si fuera poco, era un amor no correspondido.
Y su amor no correspondido se había transformado en odio, por que Albus Dumbledore pensaba que si él no era suyo, no seria de nadie. De nadie.
Se había enamorado de aquel pobre huérfano, 50 años atrás.
De aquel huérfano orgulloso, brillante, hermoso.
Había estado enamorado de Tom Riddle cuando éste era su alumno.
Dumbledore sacudió la cabeza.
Pero eso ya no existía, por que el pasado no era ni el presente ni el futuro. Por que ya no lo amaba ni nunca más volvería a hacerlo.
Por que lo odiaba, e iba a destruirlo.
A él, por todo lo que le había hecho, y a todos quienes se interpusieran en su camino, por protegerlo.
Pronto, todo ocurriría muy pronto.
O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O
Riddle recibió a sus dos extraños huéspedes con una sonrisa realmente humana y sincera en el rostro.
- Me alegra de que al fin estén aquí, más bien, me alegra por Harry -
- ¿Harry? – Cuestionó el pelirrojo
- Oh, vamos Ron, te expliqué todo sobre esto, no empieces – Lo regañó Hermione
Tom seguía sonriendo.
- Iré por Harry – murmuró.
Subió las escaleras en busca del chico, y cuando lo vio tuvo que reprimir un suspiro.
Se veía hermoso con aquellas ropas suaves, aquel pantalón y aquella camisa.
Luego de haberse acostumbrado, Harry había seguido usando los colores negros, argumentando que resaltaba su palidez y sus ojos verdes, y que aparte combinaba con su cabello.
Riddle nunca había pensado que el muchacho pudiese ser tan vanidoso.
- Te ves bien – Murmuró, sus ojos brillando de amor y deseo.
- Gracias, tú también – Se acercó a él y no pudo reprimir las ganas de besarlo.
Sus manos se enredaron en el cuello del mayor y soltó un pequeño jadeo de satisfacción.
- Te tengo una sorpresa – Sonrió al ver la curiosidad en los ojos verdes – Ven, vamos abajo -
Bajaron las escaleras como ya estaban acostumbrados a hacerlos, muy juntos y abrazados.
Harry no se dio cuenta de que sus amigos lo miraban con sorpresa, por que ni siquiera era conciente de que se encontraban ahí.
- Listo. Mira – Murmuró Voldemort.
- RON, HERMIONE! – Gritó de alegría al verlos y corrió a abrazarlos.
- Los he extrañado tanto…-
- Y nosotros a ti, compañero – Dijo el pelirrojo
O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O
FREE TALK!
Bueno,
ya sabemos que pasa con Dumbledore. Los planes de Voldemort y Harry,
lo que hará la orden y ta taaan! Harry se ha reencontrado con
sus amigos. Mi idea es que este fanfic termine en el capitulo
15, y tenga un epilogo (que vendría siendo el 16) y así
como vamos, creo que se cumplirá bastante bien.
Bipolar Mind
