La comunidad 9: Entre aguas
Ya iban en el cuarto día de navegación en ese rio grande, habían pospuesto la decisión de su destino… hasta llegar a Rauros y la Isla de Escarpa donde seria inevitable… los paisajes cambiaba en la orilla… de tupidos arboles hasta planicies. Tendían a acampar en la orilla, regresando casi a la costumbre de vigilancia y magia protectora de la salvadora… no podían confiarse demasiado, empezaban la jornada desde muy temprano terminando ya cuando no hubiera luz.
-Lista para acampar- una voz saco de sus pensamientos a Emma, que estaba recargada al borde del bote jugando con la corriente del agua.
-Por supuesto… nunca antes había extrañado tanto la tierra firme- contesto la salvadora, soltando un suspiro –por cierto… Legolas… le puedes decir a tu amigo el enano que deje de mirarme insistentemente... que se le puede ir el remo- sonrió al escuchar el gruñido del susodicho.
-Si tan solo me dijeras… que fue lo que hiciste para merecer un trato especial de la señora de Lothlórien- se quejó el pelirrojo, no dispuesto a olvidar ese tema que había salido un día antes.
Emma volteo los ojos –cosa de Istari…- contesto con cansancio, a enfrentar a su ahora molesto amigo –o mejor… cosas de chicas- sonrió en victoria, ante el sonrojo del enano.
Comenzaron el campamento, Emma platicaba y ayudaba en lo que fuera… cubriendo los botes o con la guardia, esa noche parecía que dormiría tranquila… sabiendo que según la tensión del ambiente, estos descansos estaban pronto por terminarse.
Estaba sumergida en un sueño ligero, cuando escucho que alguien platicaba –mierda… Frodo deja dormir- refunfuño por lo bajo para no despertar a Gimli del otro lado, al abrir solo un ojo.
-Lo siento Emma…- se disculpó el Hobbit, pero la mujer se sentó para también fulminar a Sam… este enrojeció.
-Es una vergüenza despertarla…- acepto el amigo inseparable del portador –pero bueno… creí oír unos chapoteo y la respiración de alguien…- se quedó a medias al ver que Frodo lo observaba como diciéndole "cállate".
Emma entrecerró sus ojos, pasando de un Frodo extrañamente nervioso y un Sam más enrojecido con la mirada perdida al suelo –duerman chicos… porque aunque ese ser que los asusta pase bailando ridículamente… ustedes no serán vistos… relájense- sonrió por su ingenio aun adormilada.
Los dos hobbits se acostaron, pero podía notar la intranquilidad de ambos… y para arruinar su noche, el sueño parecía no querer regresar a ella agregando que apenas se daba cuenta que el enano roncaba casi en su oído… así que se dedicó a ver las estrellas, más brillantes que en su mundo… suspiro y decidió sentarse envuelta en mantas, mirando a todos sus compañeros dormidos, Aragorn que tenía el sueño ligero, la miro por un momento, cuestionándole silenciosamente "que pasaba" a lo que ella encogió los hombros… vio el rio por un momento, y pareció ver algo moverse en él, lo que ella reconoció como el Gollum, con sus enormes ojos claros brillando en la noche encima de uno de sus botes –vaya…. Esa criatura si es fea aun en la oscuridad- se dijo así misma, sabiendo de antemano que la criatura no era tonta (oh agradecía esos momentos de lucidez cuando recordaba algún personaje extra… como era ese "precioso")
Frodo se levantó a su lado asustado, dispuesto a sacar un dardo de la vaina y enfrentarse, pero Emma lo detuvo pues aquella criatura parecía hablar sola… haciendo más terrorífica la escena a pesar de la oscuridad.
-Que pasa- murmuro Aragorn incorporándose y acercándose a los sentados compañeros –sentí algo en sueños… ¿Por qué sacaste la espada?- cuestiono al dejarse caer enfrente de ellos.
-Gollum- respondió Frodo, quitando su mirada interrogante de la salvadora –o al menos eso me pareció- todavía estaba dudando de lo que vio.
El montaraz sonrió –así que conoces al pequeño salteador de caminos- cuestiono divertido –viene detrás de nosotros desde Moria y bajo hasta Nimrodell… desde que estamos en el rio, nos sigue tendido de bruces sobre un leño… trate de atraparlo una o dos veces de noche… pero es más astuto que un zorro… aunque me alarma que aun con la protección de Emma… pueda acercarse tanto a nuestra ubicación- admitió frunciendo el ceño.
-De hecho… a mí me impresiona más que supieras desde hace mucho del pequeño acosador obsesionado con el anillo- interrumpió Emma, viendo interrogante al guía.
-Sabes lo que lo atrae- dijo Frodo repentinamente angustiado.
-Por supuesto…- se cayó, pues su hijo lo había mencionado o imitado algunas veces, en esas ocasiones que tomaba nota (que casi era nunca) –esta tan apegado a la joya… que no me extrañaría que solo lo sintiera… aun con mi magia-
-Eso mismo pensé… que era atraído por la joya… de hecho Gandalf y yo platicamos de ello la primera vez que lo vi- concluyo el montaraz –pero sería peligroso que esa criatura decidiera actuar… ahora que lo han visto demasiado cerca para mi gusto…. Montare guardia por si decide dejarse guiar por la sensación del anillo y mañana trataremos de perderlo-
Frodo afirmo con la cabeza, haciéndose bolita aun lado de Emma, esta le dio palmadas de confianza para que durmiera tranquilo.
-Lamento que el acosador sea capaz de sentirlo…- dijo Emma con un suspiro de derrota –si necesitas ayuda para darle un escarmiento al tipejo… me avisas Aragorn- comento, al dejarse caer, porque ahora si tenía sueño.
Aragorn sonrió ante el ofrecimiento, esa mujer siempre le impresiona sus arranques masculinos y solidarios…
XXXXX
Paso la noche sin novedades respecto a Gollum, para alivio de Frodo… pero para que no se preocupara la compañía estuvo alerta y vigilante, pero sin novedades… al parecer la criatura se había dado cuenta que fue visto porque fue más cuidadoso y sagaz. Aragorn había aconsejado que remaran durante largos periodos y las orillas desfilaban rápidamente. Emma no tenía tiempo de admirar el paisaje, pues viajaban sobre todo de noche y a la luz del crepúsculo, descansando de día ocultos como fuera posible.
-Ojala que no llueva- murmuro Emma que remaba para dejar descansar al elfo, aunque este rezongara que él no se fatigaba… pero ella tenía sus métodos de convencimiento bastante fuertes.
-No lloverá- confirmo Legolas para alivio de la salvadora, que suspiro… pues el cielo estaba gris y nublado, con un viento extraño.
Al día siguiente el paisaje empezó a cambiar con rapidez a ambos lados. Las orillas antes con vegetación ahora se levantaban y se hicieron pedregosas. Pronto se encontraban en un terreno accidentado y rocoso, con pendientes abruptas cubiertas de matas espinosas y endrinos, entre otra hierba. Según escucho la salvadora, se estaban acercando al país de las colinas grises de Emyn Muil, la frontera sur de las tierras ásperas.
Emma pudo ver que Aragorn miraba con recelo las aves que revoloteaban, negras contra el cielo pálido mientras descansaban en el campamento. Luego cuando se ponía el sol y la compañía estaba dispuesta a prepararse para partir.
-Qué ves- cuestiono Emma al guía, fijando su vista hacia donde el la dirigía… viendo solo un punto oscuro que se movía a la luz moribunda, dando vueltas como ave de rapiña.
-Qué es eso… legolas- pregunto apuntando al cielo –es como yo creo… un águila- murmuro.
La salvadora estaba impresionada por su visión de halcón puesto que ella desde ese punto podría ser un ave cualquiera, pero que le extrañaba ya debería estar acostumbrada a las cualidades de sus compañeros.
El guía frunció el ceño al escuchar la confirmación del duende, decidiendo que partirían hasta que sea la noche cerrada.
XXXXX
Oh, muchas cosas se agrupaban en su historial de aventura para la salvadora… pues ante la incertidumbre que provocaba la noche, agregando que el propio Aragorn confirmaba que no conocía bien ese tramo del rio… no estaba preparada para esa noche.
Sentía la fuerza de la corriente que aumentaba con alarmante rapidez, pero no iba a flaquear ante un enano que exigía el cambio… iban hacia la izquierda con violencia, veía la embarcación de Aragorn que también luchaba para no dejarse arrastrar por completo, escuchaba a Sam gritando… por otro lado Merry y Pippin también gritaban en la otra embarcación. Fue testigo de cómo colisionaran esos dos barcos, escucho que Boromir algo le decía a Aragorn y este también, tratando de apartarse y girar… Legolas y Ella procuraban mantenerse al margen, para no unirse a esa carambola, pero también tenían su propia lucha contra la corriente… después de esfuerzos y aceptando la ayuda de Gimli… lograron dominar los botes, haciéndolos girar en redondo… al principio el agua no los dejaba avanzar… pero estaban cada vez más cerca de la orilla.
-TODOS JUNTOS… REMEMOS- escucho la voz de Boromir, pero no le prestó atención ahora peleaba porque los objetos en la barca no salieran volando a causa del movimiento brusco ya que el enano la había desplazado discretamente.
Pero en ese momento, Emma escucho algo en la orilla… deteniendo todo lo que hacía, maldijo no tener la buena vista de Legolas pues sabía que algo estaba pasando… su instinto de supervivencia se alteró… gritando por pura reacción –CUBRANSE- a los barcos que detuvieron su lucha, viendo donde ella.
Flechas les llovieron, por pura suerte ninguna le dio… pero su alrededor le indicaba que muchas habían sido mortales… miro a sus compañeros intactos en el barco, y de los otros pareciera que también.
-YRCH- grito Legolas, sacando de su análisis de daños a la salvadora, que lo miro interrogante por la palabra.
-ORCOS- tradujo Gimli, ahora sí que tenía que temer.
-Estúpidos Orcos… porque ahora- gruño Emma no sabiendo que hacer, pero una flecha le dio en el hombro tirándola hacia adelante aun lado de Gimli –demonios- susurro adolorida, al tensar su quijada para guardarse el grito –no paren…- exigió al ver que sus compañeros detenían el paso para auxiliarla.
Desde el suelo vio que flechas pasaban silbando, escucho el chapotear del agua cercana… parecía que su suerte ahora si la abandono, pues ninguno fue alcanzado (o eso dedujo al no escuchar gritos)… agradecía que no tuvieran la puntería de Legolas… eso pensó en alivio al ponerse de pie, arrancándose la flecha, mirándola con rencor.
Con esfuerzo lograron llegar a las rocas afiladas, donde se detuvieron a tomar aliento en la sombras de unos arbustos que se inclinaban sobre el rio –Emma estas bien…- escucho a Aragorn –que bueno que no eran envenenadas- susurro al ver la flecha que la salvadora seguía sosteniendo, como pidiéndole cuentas de su herida.
Legolas al ver que su amiga no estaba tan en peligro, dejo la barca tomando el arco que había sido entregado en Lórien, saltando con agilidad a tierra donde subió unos pocos pasos por la orilla… posicionándose para atacar en las sombras.
-Déjame ver… Emma- murmuro Aragorn, pero no fue necesario pues la salvadora ya se había cerrado la herida –bien…- susurro aliviado.
-Regina estaría orgullosa de mi- se dijo a sí misma, ignorando las miradas de sus compañeros.
De repente la salvadora sintió temor, miro a su alrededor y el mismo gesto se dibujaba en sus compañeros… un frio se colaba por su espalda.
-Elbereth Gilthoniel- grito Legolas desde su posición, Emma observo al cielo y una sombra negra que parecía nube pero con anormal rapidez venia… hacia ellos, cegando todas luces mientras se acercaba… ahora tomaba forma de una criatura alada, negra acompañada de unas voces feroces desde la otra orilla.
Escucho una flecha silbando, mientras eran envueltos en oscuridad y temor… Emma alzo la vista para ver a Legolas, siendo el culpable de que la criatura cayera despejando toda incomodidad… las quejas del enemigo no se hizo esperar desde la otra orilla… sumiéndose en silencio.
Después de esa noche movida, felicitaciones al elfo por su buen trabajo… y una duda de la criatura que los ataco… continuaron tranquilamente… Emma por su parte estaba sumergida en su propio mundo, había abusado mucho de su magia últimamente (impresionada ella misma).
Fue consciente de una plática entre Frodo, Sam, Legolas y Aragorn al parecer estaban destanteados con el paso del tiempo… escuchando con admiración que Galadriel, su poder parecer afectar la noción del tiempo (además que los Elfos tienen otro tipo de criterio para juzgarlo, pues para ellos es un paso constante rayando a un suspiro).
Fueron sumergiéndose en un intranquilo sueño, pero al llegar el día… fueron testigos de neblina y una discusión entre Boromir y Aragorn, en cuanto al destino a seguir. Pero ella estaba tan adormilada como para meterse a callar al capitán de Gondor, que insistía en ir a minas de Tirith.
Legolas y Aragorn fueron a investigar un camino a pie, ante quejas del Gondor… cargaron las embarcaciones para atravesar las colinas… ella no flaquearía, no ahora y menos cuando Boromir expuso como un impedimento su género… como a esas discusiones del inicio del viaje… donde tuvo que intervenir Trancos.
Cuando llegaron a la orilla nuevamente, cambiaron de parejas para tratar de hacer olvidar la discusión entre la salvadora y el capitán de Gondor, ahora ella viajaba con Aragorn y Frodo… mientras un molesto Sam estaba entre legolas y Gimli.
-Explícame… porque no me dejaste darle un golpe de realidad a Boromir- exigió a sus espaldas, ella ayudando con un remo (matando ahora algo de caballerosidad de Trancos).
Aragorn suspiro –porque no es la manera… Emma…- razono el guía, con paciencia y tranquilidad.
-No es la manera… pero hubiera sido gratificante- aclaro la rubia, con una sonrisa irónica.
-Créeme cuando te digo que no es gratificante para la víctima- sonrió Aragorn señalando un punto que era la cicatriz de su labio.
Frodo estuvo en silencio, se sentía extrañamente protegido entre ambos personajes… con tanta fuerza y autoridad similar… sentía el poder del anillo, pero no el temor que crecía constante desde que vio a través del espejo de Galadriel. Todos parecían afectados de alguna forma por la joya maldita, pero sus ahora compañeros de barco parecían desenvolverse de forma natural –Emma…- llamo tímidamente, interrumpiendo una interesante platica de golpes bajos de la rubia hacia un extrañado trancos.
-Dime Frodo…- murmuro, fijando su vista hacia el pequeño.
-Bueno… usted no se siente tentada por el anillo- pregunto directamente, impresionando a Trancos por ese tipo de cuestión.
Emma arqueo la ceja ante la pregunta –bueno… la verdad que no se… nunca he pensado en eso- dijo con algo de duda.
-Durante el Concilio… tu sentiste la presencia del anillo- ahora Aragorn estaba interesado.
-Paso algo durante el concilio- cuestionaba, pues durante la reunión solo planeaba como hacer pagar a Gandalf por llevarla sin su consentimiento - vaya parece que no le agrado a su joya maldita- dijo en burla
Sus compañeros la miraron extrañamente –está diciendo la verdad- cuestiono Frodo, con sus gestos bailando entre el alivio y la preocupación.
Emma volteo los ojos –por supuesto… porque creen que quiero sacarle esa idea tonta a Boromir a golpes… porque obviamente no entiendo su tentación- dijo derrotada, recapacitando de su idea de golpear a su amigo.
-Si no nos dices eso… en verdad no nos hubiéramos percatado de su inmunidad- dijo Aragorn con una gran sonrisa.
-Supongo que tiene que ver con la raíz de mi magia…- razono Emma, ahora pensando a fondo de eso.
-Cuál es la raíz de su magia- cuestiono Frodo, aprovechando que la plática se desvió a ese punto.
-Amor verdadero- dijo inconscientemente, perdiendo de vista el asombro de sus amigos –miren adelante- cambio el tema bruscamente ante frustrados amigos, señalando hacia un punto.
Dos rocas que se acercaban desde lejos, parecían dos grandes pináculos o pilares de piedra. Altas verticales, amenazadoras… erguidas en ambos lados del rio… como un adorno del lugar… estatuas de personajes que según Emma serian importantes (pues a nadie le tallan una escultura de a gratis).
-Son Argonath… los pilares de los reyes- grito Aragorn, llamando la atención de su compañera que parecía querer grabar la escena ante ella al igual que Frodo –MANTENGAN LAS BARCAS EN FILA Y APARTADAS… SIEMPRE POR EL MEDIO- le ordenó a sus compañeros, que también admiraban el tallado en piedra.
Un silbido se le escapó a la salvadora, al ver la majestuosas piedras de cerca como recibiéndolos –vaya hombres… han de ser más intimidadores en persona- murmuro, ante una risa ronca de su compañero. Vestidos de guerra con armas en mano, poderosas imágenes con el porte severo… los dos con la mano izquierda mostrando la palma en un ademan de advertencia… que si no fuera porque eran estatuas… Emma estaría encantada de obedecerlos (o contradecirlos).
Miro a su alrededor y Frodo se veía vulnerable, en las otras barcas se mostró respeto inclinándose ante las imágenes coronadas… que aun desgastadas se veían amenazantes. Cruzando la abertura de ambos monumentos.
-Oh por dios- se le escapó a la salvadora nuevamente, al ver los terribles acantilados que se alzaban ahora a cada lado en alturas peligrosas, el cielo parecía lejos. Escucho que su oído fallaba ante el rugido de las aguas cayendo y el viento no ayudaba en nada… fue cuando noto que Frodo bajaba la cabeza asustado.
-QUE SITIO HORRIBLE- grito al apretarse fuerte su cabeza –que pueda yo salir de este bote y nunca volveré a mojarme- recito como plegaria.
Emma iba a interceder pero una voz extraña vino desde el fondo –NO TEMAS- dijo, ante la duda de la salvadora volteo a cerciorarse que no se hubiera colado el enemigo… pero su sorpresa es que era Trancos.
No era la primera vez que a la salvadora se le venía un sentimiento de respeto hacia su guía, pero la diferencia de Lórien y ahora… es que parecía otra persona, orgulloso y erguido dando golpes hábiles con su remo (haciéndola sentir tonta al remar)… otra vez estaba ante un rey y no su amigo.
-NO TEMAS- repitió con la misma fuerza –durante años anhele contemplar las imágenes de Isildur y Anarion… mis señores de antaño… a la sombra de estos señores… Elessar, Piedra de Elfo, hijo de Arathorn de la casa de Valandil hijo de Isildur, heredero de Elendil… NO TIENE NADA QUE TEMER-
Emma se hubiera burlado ante tremenda forma de referirse a sí mismo, pero sabía que no era el momento… no mientras la llama de la altivez bailara en esos ojos plateados.
Pero el brillo se apagó y Aragorn dijo como hablando consigo mismo –Ah si ahora Gandalf estuviera aquí…- suspiro, pues el de seguro le diría eso que recito –que nostalgia-
La salvadora no lo soporto más, dando una carcajada fuerte que posiblemente llamo la atención de sus amigos en las otras embarcaciones –por dios Aragorn… casi me inclino en respeto ante ti… y terminas con la atmosfera con ese comentario-
Aragorn y Frodo se miraron, sonriéndose ante lo dicho por su compañera, pasándolo por alto continuando con su camino… pues el paso era largo y oscuro… de pronto las barcas salieron precipitadas a una luz vasta y clara cegándolos por un momento.
-MIRA EL TOL BRANDIR- dijo Aragorn señalando el pico alto del sur, Emma ya no le puso atención lo que dijo… pues la mención de Rauros retumbaba en su cabeza… otro mal presentimiento embargaba a la salvadora… maldiciendo como nunca, el no haber puesto atención a Henry en sus relatos (porque del Gollum si se acordó).
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FIN DEL CAPITULO.
Hay que aprovechar el susurro constante de las ninfas, que parecen estar conscientes de mi aburrimiento aunque ahora me trajo un capitulo corto.
Saludos y neah20 fuera
