Era una mañana normal en la cual una joven Chica Rubia se encontraba en el parque. Ese día había salido sin su novio, pues este no quiso moverse de la cama.
La chica se encontraba explorando lugares que recordaba haber visitado en su juventud, Pero había un lugar en especifico que quería visitar desde hace un tiempo.
Sus ojos se abrieron y brillaron, el lugar era exactamente como ella recordaba, No había cambiado nada, sonrió y subió las escaleras del lugar. Ese lugar era nada más y nada menos que el templo donde Antes ayudaba Nozomi. Entro al lugar y se acerco a observar el lugar, la verdad recordaba que a veces iba con Nozomi para ayudarla, Aún que esto no era muy frecuente puesto que Nozomi se negaba a que la ayude, por lo tanto solo la esperaba para ir por un parfait o salir juntas.
-Este lugar no cambio nada… -Dijo la rubia.
Siguió explorando hasta que escucho unas voces, esto la sorprendió, usualmente no había nadie a esas horas de la mañana en el templo.
Se acerco al lugar de donde provenían las voces y se encontró con algo que la sorprendió aún más, Una chica peli morada y Una chica de pelo negro que era más baja que la anterior nombrada. La Peli morada parecía burlarse de la más baja por la sonrisa burlona que tenía, mientras la más baja parecía molesta.
-En serio Nicocchi, eres tan testaruda.
-Agh, cállate, ya te dije que no necesito tu Ayuda.
-¿Por qué será que no te creó?
-No lo sé, nunca me crees.
La rubia se acerco, hasta poder escuchar la conversación, pero sin notar que se había acercado lo suficiente como para que la notasen.
-No necesito tu ayuda, Nozo… -La chica de pelo negro observo a la rubia que se encontraba en el lugar.
La rubia al notar que la chica ya la había visto sonrió nerviosa.
-¿Qué se supone que estás haciendo, Eli? –Dijo la Baja viendo a la chica rubia, la peli morada había estado callada desde que se dio cuenta de la presencia de la chica.
-¿Nico? –Dijo La rubia viendo a la chica más baja, la verdad no había cambiado mucho, pero le sorprendió que no hubiera tardado ni un segundo en darse cuenta que era ella.
-No, Hayate. –Dijo con evidente Sarcasmo la chica.
-Buenos días, Elicchi. –Saludo la peli morada con una leve sonrisa.
-Buenos días Nozomi. –Dijo la rubia respondiendo con una sonrisa.
-¿Qué hacías por aquí? –Pregunto la peli morada.
-Estaba Paseando, Ya sabes, viendo los lugares a donde solía ir en la preparatoria. –Respondió la Rubia.
-Muy bien, Tengo algo que hacer. –Dijo Nico sonriendo A Nozomi, como si supiera algo que Eli no.
-Espe.. –Dijo Nozomi, pero ya era tarde, Nico prácticamente salió corriendo del lugar.
-No cambió nada. –Dijo La Rubia riendo.
Nozomi no respondió, pero se unió a la risa de la rubia.
-Entonces, ¿Quieres ir por un parfait? Yo invito. –Dijo la rubia con una sonrisa.
La Peli morada se sorprendió, Había pasado tanto desde que iba con la rusa por un Parfait, no imagino que le diría eso de la nada.
-Claro..
Una chica de ojos verdes caminaba tranquilamente por un parque en el cual frecuentaba, podría jurar que iba todos los días sin falta. La razón era La pequeña con la cual estaba la mayoría de las veces.
-¡Mamá Tsubasa! –La chica al escuchar la voz se giro y se encontró con una pequeña corriendo hacía su dirección.
La pequeña se lanzo sobre la más grande provocando que la chica cayera al suelo.
-No deberías de tirarte por las personas.. –Dijo Tsubasa riendo.
-Umm, Pero es más divertido así.
-No lo creería así.. –Dijo la joven suspirando.
-¡Hoy mi mamá traerá visitas! –Dijo la pequeña emocionada.
-¿Una amiga tuya? –Dijo Tsubasa mientras se paraba junto a la más pequeña.
-Nop, Vuelve a intentarlo. –Dijo la pequeña a la mayor.
-¿Tengo que adivinar?
-Sí. –Dijo con una sonrisa la pequeña.
-Umm… Me rindo. –dijo la chica suspirando.
-¡Te rindes muy rápido! –Dijo la pequeña haciendo un puchero.
-Bueno… es que nunca fui buena adivinando..
-¡Entonces te diré! –Dijo la pequeña.
-Está bien.
-¡La tía Umi y la Tía Kotori!
La Mayor abrió los ojos, recordaba perfectamente como unos días después de haber terminado con Honoka, se encontró por la calle a la chica peli azul, No le hablo, pero sus ojos lo decían todo, La fulmino con la mirada y podría jurar haber escuchado un ''No te vuelvas a acercar a Honoka'' Pero no estaba segura de ello, pues en ese momento estaba apresurada a llegar a la práctica.
-¿Sucede algo Mamá Tsubasa?
-Ah, No. –Dijo y llevo su mano hasta la cabeza de la pequeña, y dio unas palmaditas.
-¿Qué haces?
-Nada en particular, ¿Quieres un helado?
Vio como los ojos de la pequeña se iluminaron y asintió rápidamente.
La mayor sonrió y ambas fueron a la heladería cerca del parque.
Eso fue todo por hoy, debo de admitir que me costó hacer este capítulo pues estoy enfermo, Cuando estoy enfermo la verdad mis ideas se nublan bastante así que podría haber cualquier error en este capítulo, así que si alguien encontró un error agradecería que me lo señalen para poderlo arreglar…
