Hola! Otro día de actualización con vosotros. Cosas mlas pasan en este capítulo y hay un intento que no llega a nada de violación, solo para avisar. Gracias por leer y comentar. Vuestros comentarios me ponen feliz y me animan a seguir. Muchas Gracias!


Unas horas y varias rondas después Stiles se despertó acurrucado contra Deucalion, con su cabeza recostada en el pecho de su lobo y uno de los bazos de este agarrando su cintura. Estaba un poco incómodo por la sensación de la semilla de su pareja escurriendo por sus muslos pero en realidad no tenía ninguna gana de moverse y menos de despertar a su pareja.

Se veía tan tranquilo mientras dormía casi como si estuviera en paz con el mundo y tan sexy. Stiles no pudo resistir, rodó con cuidado encima del Alfa, poniendo sus cabezas a la misma altura y empezó a darle un beso lento y lleno de cariño, contando el tiempo que Deucalion tardaba en despertarse y responder.

No tardó mucho en suceder. El lobo abrió los ojos y respondió al beso. Tas largos minutos besándose y acariciándose, se levantaron y limpiaron, vistiéndose después.

Deucalion se puso serio de repente cuando los dos volvieron a la sala y el chico estaba mirando su teléfono, todavía tenía un poco de tiempo antes de tener que volver a su casa. Stiles se dio a vuelta para decirle algo al más alto, pero se le olvidó al ver su cara.

-¿Qué pasa ahora? – Preguntó un poco cansado por tantos altibajos.

-¿Alguien en tu familia es un lobo?

-Uo, nop, no que yo sepa. Mi padre no tiene mucha familia y mi madre solo tenía a sus padres que murieron antes que ella, creo que nunca los conocí y mi madre no aullaba a la luna ni nada, ¿por qué?

-Alguien de tu familia tuvo que serlo. Sabes que de una pareja entre humano y lobo solo hay la mitad de probabilidades de que nazca un lobo, menos si el padre lobo es mordido y no nacido.- Stiles asintió, Peter se lo había explicado. – Bien, pues se dice que un descendiente de un lobo que se empareja con otro lobo, uno nacido, cambiará paulatinamente también en un lobo. – Y soltó la bomba, esperando a ver como reaccionaba.

Stiles se quedó blanco, él nunca quiso ser un lobo, por supuesto que le encantaba las ventajas pero los inconvenientes eran, a su parecer, mayores y no se veía capaz de manejarlos. Tas un rato y tras asimilarlo, el chico se puso nervioso y empezó a respirar con dificultad, Deucalion oyendo el aumento de las pulsaciones y su agitada respiración comenzó a acariciarle la espalda y le sentó en el sofá.

-Solo es un rumor, puede que no cambies del todo, que no puedas pasar a forma beta. Quizás solo te harás más resistente, rápido, fuerte…

-¿Cómo lo…? Es por lo de antes, la humedad de cuando…

-Sí. Es una secreción natural que los lobos tienen, igual al lubricante, la misma función. Cuando vallamos a hacer el amor lo producirás relajándote solo y estirándote para mí. – Dijo con un ronroneo. Stiles se rio y el lobo le miro con cara de incógnita.

-Hacer el amor, eres un cursi. – Dijo entre risas.

-Preferirías ¿follar como conejo? ¿Montarte como a mi perra hasta que no puedas andar? – Fue enumerando mientras le daba besos en el cuello.

-Tengo la sensación de que debería sentirme ofendido por la última, ah – Gimió por la sensación. – De verdad estas tratando de demostrar el aguante de un adolescente.

Stiles se giró y se sentó en el regazo del lobo empezando a besarle y a frotar su entrepierna contra la del lobo.

Cuando el móvil del chico empezó a sonar, este se separó de Deucalion y se quejó con un "jo" y sacando el teléfono apretándolo e intentando derretirlo con la mirada. Era Deaton.

-Hola ¿pasó algo?

-Si necesito que vengáis los dos a la clínica ya, tú y Deucalion. – Y colgó.

Stiles se levantó del sofá seguido por su pareja y se fueron los dos con prisa hacia la clínica.

Al llegar y entrar no había nadie en la recepción pero la puerta de madera de separación estaba abierta. Deucalion se encaminó hacia allí guiándose con su bastó y sonriendo. Stiles sabía que el lobo sabía ya lo que estaba pasando.

Se fue detrás de él y al entrar a la sala de consulta vio a los lobos de su pareja (menos a Ethan claro). Ennis estaba sentado en la mesa de exploración ¡Vivo!

El chico pasó a su pareja corriendo hacia la mesa, apartó al gemelo presente y a la loba y se puso en frente de Ennis con los brazos cruzados mirándole fijamente. Descruzó los brazos y alzó la mano hacía el pecho del otro, poniéndola sobre su corazón, sintiendo su latido debajo de su palma.

-Está vivo

-Si – Afirmo el veterinario.

-Pero antes no, ¿verdad?

-No

-Ahm, otro zombi lobo en la ciudad, como sigamos así, podrán hacer su propia manada.

Dijo Stiles nervioso separándose, no sabiendo muy bien que hacer. Se puso al lado del médico pensando y luego mirándole en busca de respuestas.

-Yo no fui. – Empezó Deaton. – Fuiste tú. La chispa, el creer en poder hacerlo es lo que llevó tu poder a poder hacerlo. Sabiendo lo que sé ahora, puedo afirmar que el hecho de querer salvar a un miembro de la manada de tu pareja hizo que este se curara. No creo que llegara a morir, solo que su pulso se ralentizó lo suficiente para que tu magia pudiera curarle.

-Oh O sea, que soy una chispa súper poderosa que puede curar lobos moribundos y además un pronto-a-ser-lobo. Necesito ir a casa y pensar y dormir y, y, y alejarme.

Stiles se giró y fue a la salida de la consulta, antes de eso se acercó a Deucalion y le besó, abrazándose de su cuello y sintiendo las manos de su pareja en la cintura, sin intención de soltarle.

-Necesito irme ahora. No voy a desaparecer. Tendrás noticias mías pronto, lo prometo. Estas atado a mí y no tengo intención de soltarte pronto.

Deucalion reluctante le soltó y le dejó ir.


De vuelta a su casa Stiles se duchó y se puso el pijama para estar más cómodo, todavía era pronto para dormir. Después se fue a la cocina y comió algo. Necesitaba recuperar energías. Ya en su habitación se puso el mp3 para escuchar música e impedir a su mente funcionar y dar vueltas a toda la información de hoy. Mañana cuando estuviera descansado pensaría y decidiría.

Tumbado boca abajo en su cama moviendo la cabeza al ritmo de la música, sintió viento golpeándole en las piernas, pero él no se había dejado la ventana abierta. Se quitó los cascos y se giró. La ventana estaba abierta y Derek al lado de esta.

Stiles se levantó corriendo de la cama, intentando llegar disimuladamente a la puerta de su habitación pero el lobo vio sus intenciones y le miró fijamente haciendo que el chico se parara en seco.

-Solo he venido a disculparme. – Stiles le miró sin terminar de creérselo pero dejando que continuase. – Lo siento, reaccioné mal. Dije cosas que no te merecías. – Con cada palabra se iba acercando más al chico. - ¿Me perdonas?

Stiles no sabía que decir, no terminaba de creer en él pero no quería estar cabreado con el lobo más tiempo y simplemente asintió con la cabeza.

Derek sonrió y puso las manos a los lados de la cara del adolescente y le besó. Stiles se separó inmediatamente de él.

-¿Qué mierda estás haciendo?

El lobo solo sonrió otra vez y volvió a besar al chico. Stiles se revolvía intentando separarle de él pero el agarre del mayor era de hierro y casi ni podía moverse. Derek dejó su boca y lanzó al adolescente a la cama posicionándose encima y agarrando sus manos por encima de su cabeza con una de las suyas. Empezó a besar el cuello de menor y a lamerlo mientras su mano libre se metía por la parte de atrás del pantalón de Stiles con un dedo acariciándole el ano.

-¡SUÉLTAME! – Stiles se revolvió con más fuerza intentando patear al mayor. - ¡Te mataré Derek te lo juro! ¡SUÉLTAMEEEEEE! – Gritó con todas sus fuerzas.

-Parece que Deucalion ya te dio lo que te merecías pero tú pareces no estar satisfecho. Estoy seguro de que te voy a hacer gritar y te convertiré en mi puta. – Dijo mientras introducía la punta de su dedo en la entrada del muchacho.

Stiles llevo a su punto de quiebre. Alguien le estaba tocando, besando y acariciando y esa persona no era su lobo, su Alfa, su Deuk. Algo dentro de él estalló. Con una fuerza que no sabía de dónde salía le pegó un cabezazo a Derek sintiendo el tabique romperse y aprovechando el espacio dejado le pateó las pelotas con todas sus fuerzas haciendo al lobo rugir. Stiles no era una víctima, nunca más. Si de verdad tenía tanto poder ya era hora de demostrarlo, empujó al lobo que todavía estaba lloriqueando y se levantó de la cama buscó en los cajones de su mesita cuando Derek le agarro del pelo y tiró hacía atrás provocando que tirara el cajón y todo lo que había en él. Stiles vio lo que buscaba lo agarró y disparó en el centro del pecho del otro.

El chico, tenía el dedo pegado al gatillo de su ahora estrenada pistola Taser viendo al lobo retorcerse por los choques de electricidad que recorría su cuerpo. Derek empezó a levantarse y a reírse. El chico soltó el gatillo y giró la rueda que controlaba la intensidad y volvió a pulsar. Esta vez el Alfa se calló al suelo y empezó a convulsionar violentamente hasta desmayarse. Stiles esperaba que estuviese muerto porque sino pronto el mayor iba a desearlo.

Stiles al verle cerrar los ojos, sin soltar la pistola, buscó el móvil a tientas sin dejar que el miedo y las náuseas le controlaran. Lo cogió e iba a llamar a Deuk pero se dio cuenta de que no tenía forma de comunicarse con él y el resto de la manada no estaba. Casi era mejor solo tenía una opción, llamó a Peter el cual respondió al instante.

-Stiles, ¿estás bien? – Preocupación llenaba su voz.

-Peter. – Fue lo único que dijo antes de ponerse a llorar y temblar. El mayor podía notar el dolor y la desesperación en él y se preocupó aún más.

-Stiles cálmate, voy para allá.

Ni cinco minutos después Peter entró por la ventana de su habitación. La imagen que se le presentó le descolocó. Su sobrino estaba tirado en el suelo inconsciente, boca arriba y el pantalón desacrochado, con unos cables en su pecho que terminaban en una pistola sujeta por unas manos temblorosas de un muchacho que lloraba en shok sentado en el suelo con las rodillas contra el pecho y la mirada perdida. Su pijama estaba desarreglado y tenía un chupetón en el cuello muy reciente. Solo con eso y el olor que había dejado Derek, se imaginó lo que había pasado.

El mayor se acercó a Stiles y agarró la pistola, provocando que el chico la sujetara más fuerte y mirara para arriba. Al ver a su amigo se lanzó contra él, llorando contra su pecho. Este le dejó hacer. Con su móvil llamó a Deaton para que viniera a revisarlos a los dos. Para dejar inconsciente a un lobo la descarga eléctrica tuvo que ser muy grande, pero le daba igual solo se alegraba de que el adolescente hubiese sabido usar el Taser que le regaló para que se defendiera. Se sentía orgulloso de él y asqueado de su sobrino. El propio Peter admitía que había hecho cosas malas pero nunca nada como atentar contra la inocencia de un crío.

Cuando habló con Deaton oyó jaleo alrededor pero se la sudó, ahora solo importaba el casi niño que temblaba contra él y al que quería como a un hijo.

Un rato después escuchó la puerta de la casa abrirse y a mucha gente entrar, no gente no, los Alfas junto con el médico, ¿qué mierdas hacían allí? Era lo único que Peter se preguntaba.

Cuando la puerta se abrió tuvo una sensación de déjà vu solo que esta vez no salió volando de ka habitación, simplemente recibió cuatro miradas mortíferas y rojas, pero esas podía manejarlas siempre y cuando Stiles estuviese bien.