Perfección defectuosa
Harry,
Cómo fue la cita, preguntas? (Sé que no eres una chica, pero sopórtame por un momento.) Bueno, estuvo realmente bien. Roger fue genial: apuesto, amable, blah blah blah, pero para ser honesta, no me pude concentrar durante toda la noche. Me sentía mal, pero mi mente seguía vagando. No podía evitar pensar que había algo que no estaba bien en todo esto. Yo siempre había soñado con Roger como un dulce, torpe y amable chico quien, en el futuro, haría cosas disparatadas de las cuales yo me reiría y recordaría junto a él; y lo amaría sin importar cuántas veces hubiera metido la pada. Lo imaginaba con una tímida sonrisa torcida y juguetona, y sonrojándose cuando yo le diera un beso fugaz en su mejilla. Como un chico que hiciera cosas dulces por mí que, a veces funcionarían y a veces no, pero acerca de las cuales siempre podríamos reír si no lo hacían. Nos imaginaba quemando la cena o viéndonos atrapados en el medio de una tormenta sin paraguas o a él llegando tarde a una cita conmigo en un restaurante y sintiéndose culpable por hacernos perder las reservas, pero que podríamos ir a casa y de todas maneras pasar una magnífica velada. Sin embargo, estaba sentada allí y me di cuenta de que Roger no era esa persona. Nunca lo arruinaría. Él es demasiado perfecto para hacer algo así. Nunca llegaría tarde; nunca quemaría la cena; todo lo que él podría hacer saldría exactamente de acuerdo a lo planeado, y si alguna vez lloviera, él es el tipo de persona que siempre llevaría un paraguas. Él no tiene una media sonrisa torcida, es muy simétrica y blanca, y él no es para nada tímido. No es el tipo de persona que se sonroja ante cumplidos o besos robados. Y si alguna vez las cosas salieran mal, no creo que pudiera ser capaz de reírse de ello porque él necesita que las cosas sean tan perfectas como lo es él. Todo el mundo pensaba que había elevado demasiado mis expectativas cuando les decía que quería a Roger, pero en realidad, no había elevado mis expectativas lo suficiente. Fui tras Roger, una mera sombra de la persona de mi fantasía. Nunca fue Roger la persona de la que estaba enamorada, pero tú me ayudaste a darme cuenta de quién era ese en realidad.
Siempre pensé que el destino me mostraría el camino, y lo hizo, pero no lo hizo tan evidente. Supongo que a veces uno tiene que poner un poco de esfuerzo para darse cuenta de algunas cosas a fin de obtener lo que uno quiere. Por eso, he llegado recién de la casa de Neville, donde, en un acto extrema valentía de mi parte, si me permites decirlo, caminé derecho hacia él y le dije, "Neville, creo que te amo," y lo besé profundamente. Fue tan espectacular, y después de que nos separamos, me sonrió con una media sonrisa torcida y se sonrojó, y supe que era el indicado, y que siempre lo había sido. Así que, somos oficialmente una pareja ahora. Elevé un poco más mis expectativas, y definitivamente conseguí lo que quería. El destino actúa de modo extraño, pero como siempre te digo, el amor prevalecerá en el final. Ahora es hora de que tú y Ginny se junten! Te escribiré pronto!
Eloise
Harry rio con felicidad, incluso aunque no estaba seguro de haber necesitado todos los detalles de los pensamientos de Eloise, y abrió la segunda carta.
Harry,
Por las barbas de Merlin, nunca adivinarás lo que pasó. Eloise me beso! Me eligió frente a Roger! Pensé que debías saberlo! Te escribiré pronto!
Neville
Harry sacudió la cabeza con una sonrisa, sacando rápidamente un poco de pergamino y mandarles felicitaciones a los dos. Terminó la carta para Eloise con, "A mí me parece que tú elegiste tu propio destino."
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Al día siguiente, Harry fue a la Mansión Snape ya que Snape estaba forzando a Draco y a él a hacer algunas de las pociones que verían el próximo año. Él quería asegurarse especialmente de que Harry no se quedaba atrás, ya que nunca había sido un gran estudiante en pociones, excepto por ese año en particular.
Pero Snape le informó rápidamente que Laura había llevado a Draco y a Anna a ver una obra de teatro que Snape no tenía deseos de ver.
"Oh, está bien, volveré en algún otro momento," dijo Harry, pero Snape lo detuvo.
"Draco ya ha preparado su poción. Eran las condiciones que tenía que cumplir si quería salir hoy. Tú aún tienes que prepararla. Ahora, vamos a mi laboratorio," dijo con firmeza.
Harry lo siguió por alguna razón de mala gana. Era extraño estar sin Draco con el profesor de pociones y Harry tenía un poco de miedo de que éste volviera a ensañarse con Harry.
Sorpresivamente, sin embargo, no lo hizo. Snape era, de hecho, muy paciente con Harry y mientras esperaban que los diversos ingredientes se cocieran a fuego lento, de alguna manera terminaron charlando acerca de diferentes cosas, incluyendo la nueva relación de Snape con Laura.
"Bueno, parece que está yendo muy bien por ahora, incluso cuando Anna piensa que te pareces a un vampiro," rio Harry. Snape lo fulminó.
"Por supuesto que va bien ahora, pero es precisamente el punto donde este tipo de cosas están destinadas a fracasar," dijo Snape con amargura.
"Te das cuenta de que el único objetivo de la vida no es arruinarte la existencia, no?" preguntó Harry. "Las cosas están yendo bien ahora y seguirán de la misma manera," le aseguró.
"Cómo lo sabes?" preguntó Snape escéptico.
"Porque es justo la manera en que funcionan estas cosas. Tú te lo mereces, así que por qué no?" dijo Harry encogiéndose de hombros.
"No te entiendo. Cómo puedes ser tan optimista acerca de la vida cuando ésta sigue jugándote malas pasadas?" comentó Snape.
Harry se encogió de hombros con una sonrisa. "Bueno, mira dónde he terminado. Mi vida es perfecta ahora."
"Perfecta? La vida nunca es perfecta, en especial la tuya," dijo Snape con un bufido.
Harry pensó momentáneamente acerca de eso. "Tienes razón. La vida nunca es perfecta, pero eso es lo que la caracteriza. Supongo que es más como una perfección defectuosa, pero de verdad, es mejor así."
Snape lo miró escéptico. "De verdad? Me encantaría escuchar cómo vas a argumentar eso."
"Bueno, de la manera en que yo lo veo, tengo dinero y fama al alcance de mi mano. Tuve a la chica más popular de la escuela tras de mí. Qué es lo que la mayoría de las personas piensan acerca de una vida perfecta? Fama y fortuna. Podría cumplir con las dos cosas y tener la llamada vida 'perfecta', pero sería muy aburrido y estaría lejos de ser lo que yo quisiera en una vida. Yo creo que la vida perfecta es aquella en la que uno tiene gente que a la que quiere y que lo quieren también, pero que entonces uno tiene que enfrentarse a las complicaciones que eso conlleva. Debe lidiar con sus problemas además de los propios, uno no puede simplemente olvidarse de ello cuando se pelea con alguien, o corre el riesgo de salir lastimado. Así que, si tu quieres una vida real, tienes que enfrentarte con lo malo, pero con lo malo obtienes lo bueno."
"Bueno, tal vez eso pueda funcionar en tu pequeña y optimista forma de ver el mundo, pero no con todos. Algunas personas simplemente siguen obteniendo lo malo, sin lo bueno," dijio Snape amargamente. Harry estaba seguro de que hablaba de sí mismo.
"Creo que lo que sucede es que a veces las fallas lo superan a uno, tanto que se olvida de cómo ver la parte buena, y entonces uno está tan temeroso de que lo próximo que pueda venir sea malo, porque simplemente no cree que pueda soportar una sola cosa negativa más, que se termina alejando de todo, sin importar que sea bueno o malo."
Snape lo observó de reojo.
"Y entonces qué sucede? Te quedas en ese punto?" preguntó.
"Algunas personas sí. Creo que en ese punto te quedas estancado a menos que alguien, intencionalmente o no, te ayuda a salir de allí. Es sólo una cuestión de si esa persona te ayuda antes de que te hayas dado completamente por vencido."
Snape consideró la idea. "Cuándo te convertiste en un filósofo?"
"Tus clases. Tenía que mantener a mi mente entretenida con algo," dijo Harry encogiéndose de hombros.
La mirada fulminante de Snape se encontró con una sonrisa amistosa.
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Era otro perezoso día en the Lighthouse. Harry y Hermione estaban recostados juntos en la cama de Harry, con los pies descalzos sobre el antepecho de la ventana mientras que ron paseaba por la habitación de Harry.
"Okay, ves aquella?" dijo Hermione señalando una nube que pasaba. "Yo veo un conejo. Ahí está la cabeza, las orejas y la cola esponjosa al final."
"Lo veo," dijo Harry, concordando. "Aunque es un conejo deforme. Veo que tiene cinco patas."
"Oh, pobrecito, debe haber tenido una vida difícil," dijo Hermione con una risita.
"Probablemente los otros conejos de nube se reían de él," dijo Harry riéndose.
"Y ahora sólo flota en el cielo, buscando aceptación," dijo Hermione suspirando. Los dos se miraron y estallaron en risas.
"Okay, esa se parece a una torta con algunas velas por encima," dijo Harry señalando otra.
"Bueno, dame un segundo para tratar de ver esa," dijo Hermione, ladeando la cabeza.
"Harry, qué es esto?" preguntó Ron con curiosidad.
Harry inclinó su cabeza hacia atrás para verlo a Ron al revés. Estaba sosteniendo un pedazo de papel doblado.
"Ni idea," dijo despreocupadamente, volviendo a mirar por la ventana.
"Puedo leerlo?" preguntó.
"Claro," dijo Harry sin interés.
"Okay, ahora la veo. Tienes razón. Definitivamente una torta con velas," dijo Hermione.
"Hmm… Plan de Eloise para el futuro de Harry," leyó Ron en voz alta mientras continuaba desdoblándolo. Las cejas de Harry se contrajeron momentáneamente antes de recordar lo que estaba escrito en el papel. Instantáneamente se puso blanco.
"Ron, no leas eso!" gritó repentinamente, rodando y parándose sobre la cama.
"Por qué no? Quiero saber qué es. Quiero ver cómo será tu futuro," dijo y lo desdobló por completo.
Harry saltó de la cama y corrió hacia Ron, quien lo esquivó, intentando leer el papel mientras corría por la habitación de Harry.
"Ron! Dámelo!" gritó Harry, haciéndole un tackle contra el suelo, pero Ron ya lo estaba leyendo sorprendido.
Maravilloso Plan de Eloise para el Futuro de Harry
Harry y Ginny Potter
Proposición de Matrimonio: para ser escrita cuando Harry deje de negarlo.
Casamiento
o. Edad: 22 y 21
o. Lugar: una desierta playa tropical a la cual no puedan acceder ni reporteros ni fanáticos
o. Boda sencilla, sólo amigos cercanos
o. Padrino: Ron
o. Dama de honor: Hermione
o. Testigos: Neville, (tal vez los hermanos de Ron? Los gemelos?)
o. Testigos: Eloise (agregar otras)
Luna de miel: viaje alrededor del mundo
Residencia: Inglaterra (debe ser cerca de sus amigos, por supuesto)
Hijos: Cinco. Cuatro cercanos en edad, uno más pequeño, pero coincidirán en edad con los hijos de sus amigos así pueden jugar.
Niño: Alexander
Niño: Brian
Niña: Kenzie
Niño: James
Niña: Eloise (la bonita)
Ron lo miró sorprendido y Harry se encogió. Ron le pasó el papel a una muy curiosa Hermione.
Harry se alejó lentamente de Ron, con cautela.
"Er… Eloise tiene una imaginación un poco hiperactiva."
"Pensé que aún seguías negándolo," dijo Ron con una sonrisa. "Cinco hijos, eh? Has hablado ya de esa idea con Ginny?" preguntó travieso. Harry lo fulminó con la mirada.
"Ni siquiera lo insinúes," dijo en tono de advertencia.
"Oh, Harry, realmente seré la dama de honor?" preguntó Hermione excitada.
"Por supuesto," dijo Harry con un suspiro.
"Cómo se te ocurrieron los nombres?" preguntó ella con curiosidad.
"No lo hice, fue Eloise."
"Bueno, crees que realmente llamarás así a alguno de tus hijos?"
Harry se sonrojó. "Hermione, ni siquiera tengo dieciséis aún. Ni tampoco tengo aún una novia. Creo que es un poco temprano para hablar de niños," dijo con exasperación. Ron se rio de él, así que Harry lo miró, malvado. "Pero por supuesto, ustedes sí son una pareja. Tal vez ustedes deberían estar discutiendo su futuro. Veamos, deberán tener una gran boda para albergar a todos los familiares, y tendrán que mantener viva la tradición de la familia Weasley, así que yo diría que podrían tener unos cinco o seis niños."
Ron lo miró mortificado y Hermione se sonrojó violentamente, pero Harry continuó.
"Veamos, cómo podrían llamar a los niños?" dijo Harry con un ademán de considerarlo. Ron intentó golpearlo en la cabeza con una revista de Quidditch enrollada, pero Harry lo esquivó con una sonrisa. "Oh, querrán uno llamado como un jugador de Quidditch, no Ron? Qué tal Viktor? Y si es niña, podrían llamarla Vicky!"
Sus dos amigos cruzaron una mirada y lo derribaron al suelo. Harry comenzó a reír sin control cuando Hermione empezó a hacerle cosquillas.
"Y también…. Ahahahah… tienen que… ahhh!... llamar a uno como su querido… hahahah detende… tío Harry!" se quedó sin aliento, retorciéndose por ello.
Salió corriendo de su cuarto y se deslizó por la baranda de las escaleras para ganar velocidad.
Sus amigos lo persiguieron, gritándole que podía darse por muerto.
"Has decidido ya cómo vas a proponerle matrimonio, Ron?" gritó Harry sobre su hombre, causando que la cara de Ron se tornara de un rojo brillante al tiempo que éste echaba a correr más rápido.
Harry se rió y atravesó la puerta de entrada. Hermione y Ron corrieron detrás de él al tiempo que Harry se internaba en el pasto alto, entre los árboles. Siguió el sucio rastro que, hasta ahora, habían recorrido algunas veces.
Las risas de los tres se escuchaban a través del pequeño bosque mientras Ron y Hermione seguían a Harry hasta un estanque que habían descubierto durante el verano.
Harry corrió hasta el mismísimo borde, guardando sus anteojos en el bolsillo en el último segundo y saltó. Cayó totalmente vestido en la parte profunda. El agua se sentía agradable y fresca a su alrededor al tiempo que nadaba hacia la superficie.
Justo cuando había alcanzado la misma, Ron se lanzó de bomba junto a él, provocando que una ola de agua salpicara a Harry.
Los dos tuvieron una corta lucha, arrojándose agua, cuando se dieron cuenta de que Hermione estaba simplemente sentada en el borde con sus pies en remojo.
"Ven, 'Mione!" la llamó Ron.
"Ha! No lo creo. Está demasiado fría," dijo con firmeza.
"Te acostumbrarás rápidamente," le aseguró Harry. "Además, hace tanto calor allí que hace que te sientas genial."
Hermione negó con la cabeza inflexiblemente. Harry y Ron se miraron y asintieron. Ambos tomaron aire y se sumergieron en las profundidades para nadar bajo el agua.
Hermione inmediatamente sacó los pies del agua e intentó buscarlos a través de la turbia superficie pero ni siquiera podía ver sus siluetas. Se alejó un poco del borde, pero sentía que debía quedarse cerca. Sabía que Harry no era un gran nadador y quería asegurarse de que salía bien del agua.
De repente, los dos chicos emergieron del agua en el borde y rápidamente salieron del estanque. Hermione se volteó para correr con un chillido, pero Ron la atrapó, abrazándola por detrás y mojándola por completo.
"Ahh! Ron!" gritó indignada cuando sintió el agua fría correr por su cuello. Él frotó su pelo por toda su cara, riéndose. Puso sus brazos bajo los de ella mientras Harry la levantaba por los pies con una sonrisa malvada.
"No se atrevan! Bájenme o los dos estarán en graves problemas!"Chilló mientras ellos la llevaban hasta el borde.
"Muy bien Har," dijo Ron. Los dos la balancearon y la lanzaron dentro de la fuente mientras ella gritaba.
Salió a la superficie con una mirada asesina. Los dos se lanzaron al agua, uno a cada lado de ella, empapándola nuevamente.
Jugaron un rato en el agua hasta que Hermione chilló e intentó mirar a través del agua turbia.
"Creo que he pisado un pez. Un gran pez!" gritó con disgusto.
"No hay peces aquí, 'Mione, Sirius mismo los sacó hace tiempo," le aseguró Harry, pero justo entonces, algo largo y baboso le tocó la pierna. "Gahhh!" farfulló. "Okay, creo que se dejó alguno."
"Ahí está de nuevo!" gritó Hermione. Ron fue el siguiente en sentirlo.
Los tres, instantáneamente, subieron al borde y se alejaron corriendo a través del bosque.
Cuando salieron del mismo a campo abierto, los tres se dejaron caer en el pasto, riendo. Se recostaron de tal manera que sus cabezas quedaron juntas, mirando hacia el cielo.
"Hey, miren. Esa se parece a Buckbeak!" dijo Ron señalando una nube.
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"Por qué está tan oscuro aquí?" preguntó Harry al tiempo que subía al rellano del segundo piso y las luces se apagaron de repente. Los adultos estaban en otra reunión de la Orden y Harry estaba, como siempre, en la Madriguera. Había estado junto a Ron en la escalera, pero no recordaba haber visto la casa tan oscura. No podía ver nada. "Ron?" llamó, pero sólo le respondió el silencio. Se volvió, y aunque no podía ver, podía sentir que no había nadie junto a él. "Ron?"
Se giró por completo, intentando escudriñar la oscuridad. Se hizo paso hasta la pared y comenzó a buscar un interruptor de algún tipo. Por primera vez se preguntó si la Madriguera tenía interruptores, ya que no tenían bombillas convencionales. Siempre había dado por sentado que la luz de las habitaciones siempre parecía ser tan brillante como era necesario, excepto por ahora, claro.
"Oh, muy gracioso Ron," murmuró. Por su cabeza cruzaban imágenes de la película de terror que había visto junto a Ginny. Mientras más intentaba no pensar en la película, más la recordaba. "me muero de risa…," murmuró. El silencio se abalanzó sobre él. "Ron, sal, esto no es…"
"Harry?" llamó una voz aliviada desde donde Harry creía que debían estar las escaleras.
"Ginny?" respondió. "Dónde estás?" preguntó con voz queda, no muy seguro de por qué estaba bajando la voz. Se abrió paso y chocó contra alguien, casi matándolo del susto.
"Justo aquí," dijo una débil voz justo enfrente de él. "Sabes que están tratando de asustarnos por esa película, no?" preguntó tímidamente.
"Claro," dijo suavemente. Y gritó hacia la oscuridad, "Y no está funcionando!"
"No?" susurró Ginny.
"Un poco," susurró Harry.
"Er, tratemos de llegar a mi habitación. Si ellos ya controlan las luces allí, al menos tengo algunas velas que podemos usar," dijo en voz baja. Harry sintió su mano golpear su brazo y luego bajar hasta su mano, tomándola con la suya. Lentamente, ella guió el camino por las escaleras.
"Oh Merlín, acabo de recordar la escena donde se va la luz y el chico es metido dentro del armario y es brutalmente asesinado," dijo Ginny, temerosa.
"Oh gracias, estaba intentando no recordar escenas de la película," dijo Harry sarcásticamente. "Ron, cuando te encuentre, eres hombre muerto," dijo en voz alta.
De repente, sintió apretarse la mano de Ginny en la suya al tropezar. Ella gritó y regresó hacia él, tomándolo desesperadamente por la remera.
"Me tomó del tobillo," chilló.
"Creo que debes haber chocado con algo," dijo Harry, intentando sonar confiado y fallando miserablemente.
"Salgamos de aquí," dijo Ginny, asustada. Ella lo guió a un paso más rápido. Chocaron contra una pared antes de encontrar finalmente las escaleras. Los dos, prácticamente corrieron hacia arriba.
Estaban a mitad de camino cruzando el rellano hacia la habitación de Ginny cuando ésta se quedó congelada, provocando que Harry la atropellara, casi enviándolos a ambos al suelo.
"Qué?" preguntó Harry sin aliento, pero Ginny le tapó la boca con una mano.
"Oíste eso?" susurró.
Los dos se quedaron allí por algunos instantes, intentando escuchar algo, pero no hubo ningún otro sonido para oir. Ginny volvió a tomar a Harry de la mano y ambos corrieron hasta la habitación de Ginny, cerrando la puerta por detrás.
"Maldición, han manejado las luces aquí también," gimió ella. "Okay, espera, sólo déjame encontrar mis velas," dijo ella. Harry oyó un leve bang y Ginny maldijo. "Ow, esa fue mi mesita de noche."
"Voy a matar a Ron," murmuró Harry.
"Y a Fred y George," agregó Ginny. "No son inocentes en esto, puedo asegurártelo."
Ambos jadearon al oír un débil sonido como de arañazos.
"Qué es eso?" preguntó Harry nervioso.
"Oh Merlín. Oh Merlín," murmuraron con horror.
Repentinamente, la puerta del armario se abrió de golpe y tres figuras saltaron hacia afuera, gritando.
Ginny y Harry también comenzaron a gritar.
Hubo un sonido de un golpe y alguien se quejó, maldiciendo.
Finalmente, las luces regresaron para revelar a los tres chicos Weasley riendo histéricamente. George se estaba frotando la cabeza con su mano.
"Me lanzaste algo!" le dijo indignado a su hermana.
"Puedes apostar tu trasero a que lo hice," chilló Ginny furiosa.
"Eso no fue gracioso!" dijo Harry con una mirada.
"Eso es… eso es porque," jadeó Ron, apenas pudiendo respirar por la risa, lo cual sólo hacía que los gemelos se rieran más. "Eso es porque no viste tu casa."
"Oh, van a lamentarlo," dijo Harry. "Vamos a devolvérselo aún peor."
Los chicos Weasley sólo rieron más fuerte.
"Vamos, Ginny. Vamos a planear nuestra venganza," dijo. Ginny lanzó otra mirada a sus hermanos antes de seguir a Harry al, ahora iluminado, hall.
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Snape estaba de pésimo humor, ni más ni menos. Él siempre había tenido un mal temperamento y estaba ahora estallando. Había recientemente hablado con Dumbledore, quien le había dicho que tenía motivos para creer que los Mortífagos estaban siendo más organizados y que algunos de los Mortífagos presos más importantes habían desaparecido. Tan pronto como el Ministerio había descubierto la desaparición, había trasladado a los Mortífagos restantes a otra prisión con guardias cuya lealtad no estuviera en discusión, pero si tan sólo el Ministerio hubiera oído antes a Dumbledore, no habría ni siquiera un Mortífago desaparecido. Aún con todos sus recientes esfuerzos, no estaban más cerca de encontrar los cuarteles generales de los Mortífagos. Incluso los Mortífagos que habían logrado capturar no conocían su ubicación. Snape sabía muy bien por qué. Siempre que Voldemort reunía a sus Mortífagos, simplemente tocaba sus Marcas Tenebrosas y ellos se aparecían automáticamente atraídos a donde fuera que estuviera su maestro. Lo más que Snape sabía acerca de las ubicaciones era que estaban siempre rodeadas por densos bosques, probablemente lejos de toda civilización y casi imposibles de encontrar.
Draco había estado ocasionalmente pidiéndole de ir a la Mansión Malfoy para recoger sus cosas, pero Snape había tenido que seguir negándoselo. Snape no se atrevía a decirle a Draco las razones. Era realmente simple. La Orden estaba segura de que Lucius Malfoy mataría a su hijo si tuviera la oportunidad y estaban seguros de que habría trampas dispuestas para Draco. Por lo que sabían, también sus cosas podrían haber sido hechizadas. Aún así, cómo le dices a un adolescente que su padre quiere matarlo? En algún momento, la Orden podría ser capaz de obtener las cosas de Draco y revisarlas por hechizos, pero ellos aún no querían tocar nada en la casa, ya que habían puesto alarmas que indicarían si Lucius entraba a la casa. Estaban seguros de que el hombre volvería por sus cosas, a menos, claro, que oyera rumores de que la Orden o el Ministerio habían estado rondando demasiado por su casa. Cada vez que Draco le preguntaba, esto simplemente lo estresaba aún más.
Todo lo que quería hacer en ese momento era estar solo, pero no sólo estaba Draco allí, sino también Harry. Había intentado convencerlos de que fueran a the Lighthouse, pero Draco se había negado, ya que los dos estaban en la mitad de un juego de ajedrez, y Harry sólo rodó los ojos ante los comentarios sarcásticos de Snape acerca de adolescentes molestos. Últimamente, realmente había pensado que le agradaba la confianza de Harry junto a él, pero ese día, le resultaba increíblemente molesta y arrogante.
Podría simplemente abandonar el living, pero él había llegado primero y esa era su casa! Cada vez que una pieza de ajedres destrozaba a otra, el fuerte sonido hacía que la cabeza de Snape palpitara.
Uno de las torres de Draco golpeó a uno de los peones de Harry, y éste se rio con fuerza cuando el resto de sus peones comenzaron a insultar a Draco.
"Ooh, Dray, esta es una lucha verbal," se rio Harry. "Creo que mis peones quieren tomar venganza por su amigo."
"Por qué no van ustedes a algún lado donde los ruidos molestos sean la norma. The Lighthouse debería ser perfecto," gruñó Snape.
Draco se rió mientras Harry miraba al profesor y ponía los ojos en blanco antes de que los dos volvieran a su juego. Snape lo fulminó con la mirada cuando él no estaba mirando. Recordó cómo James Potter, en la escuela, solía poner los ojos en blanco cada vez que Snape hablaba en clase. Popular, perfecto Potter. A veces Harry se parecía más a su padre de lo que Snape podía soportar.
Observó su pelo negro revuelto, y esos estúpidos anteojos. Comenzó a olvidar las diferencias que se suponía que existían entre James y Harry. Snape frunció el ceño mientras miraba a Harry hacer comentarios sarcásticos a Draco, ignorando el hecho de que su ahijado estaba bromeando también, sin sentirse ofendido para nada. Intento decirse a sí mismo que Harry era diferente, pero todo lo que podía pensar era en la mirada de Harry, tan parecida a la de James, burlándose de él. Sólo podía recordar la risa burlona de sus compañeros inspirada por los sarcásticos comentarios en boca de un James de dieciséis años.
Finalmente, no pudo soportarlo más.
Se levantó bruscamente.
"Potter," dijo como un chasquido.
Harry lo miró sorprendido. No había escuchado a Snape llamarlo por su apellido o usar ese tono de odio con él por un largo tiempo.
"Sí?" preguntó, esperando haber imaginado la molestia en la voz del hombre.
"Es señor, para ti. Estoy cansado y enfermo de que me hables en ese tono irrespetuoso. Soy tu profesor y me tratarás con respeto, entendido?" dijo con desdén. Los dos chicos lo miraron con sorpresa. Los ojos de Harry brillaban con dolor.
"Sí, señor," murmuró, sintiéndose humillado por haber pensado que Snape podría considerarlo como algo más que su más odiado estudiante.
"Sev, qué demonios?" preguntó Draco, absolutamente desconcertado por la repentina alteración de la actitud de su padrino para con Harry. Snape, sin embargo, lo ignoró y observó severamente a Harry.
"Creo que has sobrepasado nuestra bienvenida," dijo fríamente.
"He hecho algo mal?" preguntó Harry confundido. "No quise…"
Snape se acercó y se cernió amenazadoramente hacia él al tiempo que Harry se sentaba nerviosamente en el suelo.
"Estás colmando mi paciencia, Potter. No puedes entender que no eres bienvenido aquí, o puedes comprenderlo a través de ese grueso cráneo? O tal vez piensas que nadie puede sentirse cansado de tener al famoso Harry Potter pavoneándose en su casa a toda hora, quedándose tanto tiempo como desee," dijo ácidamente. "Sabía que tenías esas absolutamente horribles modales de clase baja, como demostraste en la cena, pero no me había dado cuenta de que venían acompañados por una arrogancia que ni siquiera tu padre podría haber alcanzado."
Draco se quedó boquiabierto de incredulidad. Era como si hubieran retrocedido un año.
Harry asintió, mirando miserablemente hacia sus rodillas.
"Lo siento," dijo débilmente después de un momento. "No me había dado cuenta de que era tan inconveniente."
"Estoy contento de iluminarte, Potter."
Harry se puso de pie y le dijo un triste adiós a Draco. Se dirigió hacia la chimenea, todo el tiempo bajo la mirada de odio de Snape, y tomó un puñado de polvos Flu.
Justo antes de lanzarlos, los ojos esmeralda de Harry se cruzaron con los de Snape. Estaban llenos de tanta tristeza y dolor, que hicieron volver a Snape devuelta a la realidad. Snape se dio cuenta repentinamente de lo que había hecho, pero Harry ya había desaparecido.
"Sev, qué demonios fue eso?" gritó Draco, poniéndose de pie.
Snape puso una expresión de indiferencia y se sentó nuevamente en su silla, levantando su libro.
"No, Sev, baja ese libro y contéstame! Qué demonios? Por qué le gritaste de esa manera?" gritó Draco enojado.
"Sólo perdí la paciencia. Él lo superará," dijo Snape con desdén.
"Estabas pensando de nuevo en su padre, verdad?" lo acusó Draco.
Snape sólo lo miró como respuesta.
"Por las barbas de Merlín, Sev! Harry no es su padre! Como yo no soy mi padre y tú no eres tu padre; de otra manera, nosotros seríamos Mortífagos y Harry sería un matón arrogante, pero nosotros no lo somos y él no lo es. Y cómo puedes decir simplemente que él lo superará? Él no es un idiota, Sev. No va simplemente olvidarlo!" sentenció Draco.
"Draco, no te preocupes," dijo Snape con un dejo de advertencia. "He actuado así con él en las clases de pociones durante años y aún no ha tenido un colapso nervioso a causa de ello," dijo en un tono sarcástico que sólo pareció incrementar la ira de su ahijado.
"Sabes, sólo eres como todos los demás. Simplemente piensas que él es algún tipo de ídolo que no deja que nada lo moleste. Piensas que ya que es famoso no tiene permitido ser lastimado por las cosas que la gente dice o hace, como si no tuviera permiso de ser sólo una persona y tuviera que ser siempre una suerte de héroe fuerte," gritó Draco acaloradamente.
"Draco, ya es suficiente, yo no pienso eso y tú lo sabes," dijo Snape bruscamente.
"Sí lo piensas! Claro que sí! Pero tú eres incluso peor porque piensas que tienes algún tipo de derecho para actuar como te plazca con él sólo porque su padre te hizo la vida imposible! Merlín, si estás enojado con alguien, debería ser conmigo! Yo soy quien lo molestó a él y a sus estúpidos amigos durante cinco años! Soy el James Potter de esta generación!" bramó Draco.
"No lo eres! No seas estúpido, Draco," espetó Snape.
"Oh, yo soy el que está siendo estúpido. Tú lo sabes, estoy seguro. Realmente soy como James Potter, y sabes quién sería Harry? A quien siempre he molestado? Sería como tú, pero en esta generación. Así que tal vez debería ser a mí a quien deberías estar echando de tu casa."
"Draco, jamás te echaría de esta casa y lo sabes! Ahora deja de decir ridiculeces. No eres como James Potter y Potter no es como yo. Potter lo superará como lo ha hecho mil veces antes, y cuando venga mañana para ir al juego de Quidditch, verás que regresa con su energética y descuidada manera de ser," dijo Snape con un ligero tono de broma. Draco lo fulminó con la mirada.
"No te atrevas a volver a decirle Potter. Espero que te des cuenta de que te has convertido en James Potter, tomándotela con la gente que no lo merece," dijo fríamente. Antes de que Snape pudiera dirigir las palabras de Draco, el joven rubio salió enojado de la habitación, gritándole a Snape sobre su hombro, "Y si has alejado a mi único amigo de verdad, jamás te lo perdonaré!"
Se escucharon entonces fuertes pisadas y el sonido de una puerta cerrándose con fuerza en el piso de arriba.
Snape se sentó en un shock silencioso ante las acusaciones de su ahijado. Eran verdaderamente ridículas; él no era como James Potter. Harry no estaba dolido de verdad. Snape sólo actuaría como si nada hubiera pasado cuando Harry viniera el día siguiente para el partido de Quidditch que iban a ver y podrían simplemente olvidar lo que acababa de pasar. Harry había dejado de lado todas las cosas crueles que Draco le había dicho en el pasado, y también con Snape. Podría hacerlo de nuevo. Ese era Harry.
.
Pero Harry no apareció al día siguiente. Cuando era hora de ir, Draco bajó las escaleras con una fría expresión.
"Hablé recién con Harry. No va a venir. Dijo que tienes razón, que hay sido realmente desconsiderado. No quiere molestarte. Me dijo que te dijera que olvidó que le había prometido ayudar a Sirius con algo," dijo Draco fríamente a su padrino antes de aupar a Anna, quien estaba tirando de su túnica.
"No estés triste Draco, vamos a ver a los buscadores y Harry va a encontrarse con nosotros allí," dijo con confianza, acariciando su pelo amorosamente como si estuviera mimando a un gato.
"Harry no va a venir, Anna," le informó Draco, caminando lejos de Snape y Laura.
"Claro que sí. Él no se perdería a los Buscadores. Harry ama a los Buscadores," dijo con firmeza.
"Claro que los ama," dijo Draco con una mirada hacia su padrino. Snape se veía ligeramente culpable y un poco enojado. Laura puso una mano reconfortante sobre su brazo.
"Podría al menos haber aparecido. Ahora él no está y arruinó el humor de todos," dijo Snape en voz baja a Laura, quien había oído acerca del incidente desde ambos puntos de vista.
"Probablemente habría sido incluso peor si hubiese venido, Sev. Sería mucho más tenso," dijo con voz queda. "Creo que deberíamos suspender el juego por hoy. Nadie está de humor para ello. Vayamos, en su lugar, a almorzar; iremos el próximo partido cuando este pequeño problema se haya resuelto, si?"
Draco y Snape suspiraron y asintieron con aceptación. Anna miró alrededor, confundida.
"No vamos a ir?" preguntó, pareciendo como si intentara descubrir cómo sentirse ante ese hecho. "Tú quieres ir, Sev?"
"No hoy, Anna," dijo Snape cansado.
"Entonces yo tampoco quiero ir," anunció orgullosa. "Vendrá igualmente Harry entonces?"
"No hoy, querida," dijo Laura.
"Por qué no?" preguntó decepcionada.
"Porque alguien lo hizo sentir como si no fuera bienvenido," dijo Draco con una significativa mirada hacia su padrino.
"Por qué?" preguntó Anna.
"Porque esta persona no ve a Harry como un ser humano. Piensa que Harry puede ser usado como una válvula para dejar salir su enojo sin que haya repercusiones, y parte de esa persona piensa que Harry se lo merece, incluso cuando no es así," dijo Draco rígidamente. Snape lo miró con una expresión insondable.
Anna miró a Draco confundida, no habiendo entendido lo que acababa de decir.
Laura miró a los dos varones y caminó hacia Draco, tomando gentilmente a Anna de sus brazos.
"Saben, creo que Anna y yo iremos a tener un día de chicas," dijo ella.
"No, no tienes…" comenzó Snape pero Laura lo cortó.
"Pienso que ustedes necesitan charlar algunas cosas con una larga conversación. Arreglaremos de nuevo el Quidditch para otro día," dijo ella, dándole a Draco un abrazo con un brazo antes de decirles adiós e irse por polvos Flu.
Snape y Draco se quedaron allí en silencio por unos minutos.
"Draco, mira, lamento lo que hice ayer," dijo Snape con un suspiro.
"Por qué te estás disculpando conmigo? No digas que lo lamentas a menos que lo lamentes de verdad. Y no creas que puedes lamentarlo de verdad hasta que hagas algo al respecto," dijo Draco severamente.
"Tú no lo entiendes, Draco. Yo no puedo disculparme con Harry," dijo Snape.
"Y por qué diablos no puedes?" preguntó con molestia.
"Es complicado. Mi relación con él no es tan informal como lo es contigo. Aún necesito mantener mi autoridad para tener su respeto."
"Sev, Harry ya te respeta. El respeto no es algo que consigues intimidando a la gente, o asustándolos y siendo cruel con ellos. El respeto es algo que tú te tienes que ganar, y para mí y para Harry, la única manera de hacerlo en una situación como esta y admitir cuando te has equivocado, y trabajar para enmendar las cosas. Es por eso que Harry y yo nos respetamos, porque ambos hemos admitido que hemos estado mal en el pasado y hemos trabajado para arreglarlo. Se llama ser responsable de tus actos. Si piensas que puedes simplemente hacer esas cosas y no arreglarlas, entonces jamás tendrás el respeto de Harry, y perderás el mío.
"Draco, no es tan simple…"
"Si dejaras de lado tu orgullo por cinco segundos, y dejaras de actuar como un cobarde, entonces se torna mucho más fácil que lo que piensas," dijo Draco.
"Es demasiado tarde para disculpas ahora. A este punto, es mejor dejar que las cosas pasen, pero la próxima vez, me disculparé, bien?" se comprometió Snape.
"Próxima vez? Habrá una próxima vez?" preguntó Draco incrédulo.
"La gente comete errores, Draco"
Draco negó con la cabeza, decepcionado.
"No vas ni siquiera a intentar arreglar las cosas, no?"
"Por supuesto que lo haré," protestó Snape.
"Cómo?"
"Me aseguraré de que sepa que fue sin querer."
"Cómo?" insistió Draco.
"Tú dijiste que las acciones hablan más fuerte que las palabras, así que se lo demostraré a través de la manera de actuar hacia él, que no quise tratarlo así."
"A veces, la gente necesita de ambas, Sev: las acciones y las palabras."
"Harry y yo no estamos en ese nivel," dijo Snape.
"No están en el nivel donde tú lo tratas como un ser humano?" preguntó Draco disgustado. "Eres como los demás, entonces."
"Qué se supone que significa eso?"
"La gente lo trata como basura o como alguna especie de héroe indestructible. No sé en qué grupo entras tú," dijo Draco amargamente. "Sabes, él mencionó que su padrino nunca habla con él acerca de nada serio. Nadie lo hace. Y yo le dije que debería hablar contigo si alguna vez sentía la necesidad de hablar con un adulto. Me dijo que tú no querrías hacerlo pero yo le insistí en que a ti no te molestaría; que tú lo apreciabas. Wow, me siento como un idiota ahora. Le di esperanzas y tú se las partiste en pedazos. Espero que estés satisfecho."
"Tú le dijiste eso?" preguntó Snape débilmente. Definitivamente, ahora se sentía culpable.
"Sí. Pero eso fue antes de que yo supiera que probarías que él estaba en lo cierto," dijo Draco, subiendo las escaleras. "Por favor, avísame cuando estés decidido a descender de tu pedestal y a actuar como el Severus que creí que conocía."
Con eso, Draco subió las escaleras y Snape no se molestó en llamarlo, no teniendo ya nada para decir para defenderse. No se sentía merecedor de defensa alguna.
