Castle sentía que los pulmones le dolían por el esfuerzo. Cada bocanada de aire era cada vez mas y mas difícil, el aire no se mantenía mucho tiempo en sus pulmones y sus músculos se sentían doloridos. Sus pies corrían con fuerza, tenía la patineta en una mano y estuvo a punto de dejarla caer en el suelo para impulsarse en ella, pero prefirió saltarse la valla de una casa de ese vecindario. Miró hacia atrás y vio que la pandilla de Shadow aún seguía tras él.

-¡Voy a matarte, gilipollas!-Escuchó la voz amenazante de Shadow.

Maldijo en voz baja y siguió corriendo.

Un enorme perro negro comenzó a perseguirlo, pero logró escaparse saltando a la casa de al lado. El perro hizo que la pandilla se retrasara un poco, pero cuando miró hacia atrás vio a Shadow aún tras él.

Cuando miró hacia delante unas sabanas que estaban en el patio para secarse con el sol, lo sorprendieron enredándose en su rostro y en sus brazos. Castle manoteó apartándolas y finalmente llegó al final de la valla volviendo a saltarla, saliendo a la calle, preparado para irse en su tabla. Pero justamente cuando estaba a punto de colocar la tabla en el suelo, sintió un fuerte golpe y el chirrido de los frenos de un auto.

Su cuerpo se suspendió en el aire y luego cayó con fuerza sobre el pavimento. Abrió los ojos sintiéndose dolorido, pero con la mente puesta en escapar y cogió su tabla levantándose con un poco de esfuerzo.

-¡Joder!-Escuchó una voz y alzó la vista-¿Estás bien, chaval?

-Si, si…-Respondió sin aliento.

-¿Estás bien?-Otra voz se unió.

Un hombre vestido con un elegante traje y el pelo canoso lo miraba con preocupación.

-¿Necesitas ir a un hospital, chico?-Preguntó el que, Castle supuso gracias a su uniforme, era el chofer.

-Si, si. Vamos, vamos-Respondió Rick cuando se dio cuenta de que Shadow y su banda ya se acercaban a él a toda prisa.

Se subió rápidamente al elegante auto y apremió al chofer para que arrancara. Cuando este lo hizo se relajó en el asiento intentando respirar de forma normal.

Miró a un lado y vio al hombre mirándole con curiosidad.

-Creo que es mejor que me llevéis al colegio. Tengo un examen que no quiero perderme-Dijo Castle mirándose la mano. Tenía la piel de la palma rasgada, pero realmente había salido ileso de todo.

-¿Estás seguro?, creo que es mejor que vayas a un hospital…

-No hace falta.

-Muy bien, indícale a Arthur a que colegio vas y te dejaremos allí.

Castle lo hizo y se limpió un poco el polvo de su chaqueta y sus pantalones mirando por el vidrio trasero de forma nerviosa. Cerciorándose de que Shadow y su combo no les perseguían.

-¿Estás en algún tipo de problema, jovencito?-Preguntó el hombre mirándolo divertido. El chico le recordaba un poco a su nieto.

Castle miró el interior del auto con atención. Probablemente costara un pastón con sus asientos de cuero y su calefacción.

-Ningún problema. Solo llegaba tarde a clase-Mintió.

El hombre le miró sin creerle demasiado.

-¿Cuál es tu nombre?

-Rick. Pero me gusta que me llamen Castle.

-Nicholas Collins-Le estiró la manó. Castle frunció el ceño cogiendo la mano del hombre.

Estaba vestido de manera impecable, con un traje caro y con el pelo canoso impoluto.

-¿Collins? ¿Como los dueños del St. Vincent?

-Exactamente esos Collins-Sonrió. Tenía una voz muy gruesa.

-¿Eres el abuelo de Chuck?

-¿Quien?

-Charles-Corrigió Castle.

-¿Conoces a Charles?

-Somos amigos.

Nicholas lo miró con media sonrisa.

-Que casualidad.

Había algo en el chico que le parecía familiar. Quizás le había visto en algún momento en casa de su nieto.

-Si, bueno-Miró a través de la ventana notando que ya casi llegaban-Gracias por traerme, viejo. Espero que no estés llegando tarde a algún sitio por mi culpa.

-Que va. Espero que te vaya bien en tu examen.

A Rick le pareció divertido que un hombre que acababa de conocer le deseara suerte en un examen inexistente.

Castle cogió su tabla y se bajó del auto despidiéndose del hombre con la mano.

Cuando el auto finalmente se alejó, Castle subió a su tabla y se alejó lo más rápido posible de allí. Probablemente Shadow sabía donde estudiaba.


Miró hacia atrás como un acto reflejo cuando se detuvo frente al gran edificio. Estaba frente al St. Vicenct. Sabía que su amigo Chuck podría ayudarle con algo de pasta. Había decidió que iba a largarse. No aguantaba más la mierda en la que se había convertido su vida. Aunque las últimas semanas hubiesen sido como estar en el cielo junto a Kate, sabía que eso era solo temporal, ella misma se lo había dicho. Y aunque una parte de si mismo quería quedarse con ella, junto a ella, sabía que era hora de largarse.

Le habían hablado de un tío en un barrio en Bronx que podía ayudarle a conseguir un carnet falso en donde dijera que era mayor de edad y de esa forma conseguir algún trabajo fuera y poder vivir por su cuenta. Eso era exactamente lo que él había pensado cuando le echaron de su última casa. Pero luego estaba todo lo acontecido esas semanas, Kate le había tratado tan bien, tener sexo con ella era tan increíble que él se había olvidado de todo. Pero no más.

Iba a largarse y no habría marcha atrás.

Le dio una calada a su cirgarrillo y suspiró.

-Hey, ¿me das una calada? -Una chica alta, con el cabello muy negro y una sonrisa muy bonita, se acercó a él. Castle dejo que ella fumara-¿Buscas a alguien?

-A un amigo.

Era una alumna del colegio porque llevaba el uniforme. Se dio cuenta Castle.

-Oh, ¿Y ese amigo tiene nombre?, quizás pueda decirte si le he visto.

-Chuck, Charles…Charles Collins.

-Oh Charles-Sonrió.

-¿Le conoces?

-¿Al nieto del dueño del colegio?-Dijo divertida-Seguro. Ahora mismo está en clases.

-¿Como lo sabes?

-Porque voy a la misma clase.

Castle frunció el ceño.

-¿Y si vas a la misma clase que haces aquí?

La chica rió entre dientes. Una risa suave y melodiosa, notó Castle. El dedo de ella acarició su pecho y Castle se puso un poco nervioso. Era realmente muy guapa. No tanto como Kate, claro, pero si guapa para alguien de su edad. Lo extraño era que él no se sentía patoso e inexperto como antes. Ahora sentía una extraña seguridad, aun estando tan cerca de esa chica tan guapa.

Miró de nuevo a su alrededor para asegurarse que no lo estaban siguiendo y volvió su atención a ella.

-¿Tu qué crees?

-¿Te estás saltando la clase?

-El señor Frost es un viejo baboso que tiene erecciones cuando está al lado de cualquier chica. Así que si, me la estoy saltando. Pero puedo ir a buscar a Charles por ti.

Él la miró con media sonrisa.

-¿Que quieres a cambio? ¿Otra calada?

-No quiero nada, pero pensé que quizás tu querrías mi número.

-¿Tu número?

Ella sonrió ampliamente.

-Tengo la sensación de que podríamos divertirnos.

-¿Le das tu número a todos los extraño que ves por ahí?-Rió él tirando el cigarrillo al suelo.

-No, solo a los que me gustan.

Él sonrió mirándola de arriba abajo.

-Vale, puede que quiera tu número-Dijo mirándola a los ojos con mucha seguridad. Los tenia de color ámbar. Era un color un tanto curioso y bastante atrapante.

Ella sacó un boli y cogió la mano izquierda de él, intentando escribir el número allí. Se dio cuenta de que Castle tenía la mano destrozada y lo miró alzando las cejas.

-Me lo hice patinando-Le dijo y ella cogió la otra mano, anotando allí el número.

-¿Eres bueno patinando?-Le preguntó cuándo acabó de escribir su número.

-Muy bueno.

Ella rió.

-Espero que seas bueno en otras cosas-Le guiñó un ojo.

-Hey, Castle-Escucharon la voz de Chuck que saludó a Castle desde lejos y luego caminó hacia él junto a una chica rubia y menuda.

Los alumnos parecían estar saliendo de la primera clase porque de pronto la fachada estaba llena de ellos.

-Ah mira, allí está-Dijo la chica que aun no había dicho su nombre-Supongo que no tuve que buscarlo de todos modos-Sonrió-Llámame-Le dijo comenzando a alejarse.

-Espera…-Ella le miró-¿Tu nombre?

Ella sonrió de nuevo ampliamente.

-Rachel-Le respondió y finalmente se fue.

-Hey, ¿Qué haces aquí?-Chuck se acercó.

-Vine a buscarte, necesito tu ayuda.

Chuck miró como se alejaba Rachel y frunció el ceño.

-¿Conoces a Rachel?

-Tío, concéntrate.

-Karen, este es Castle-Dijo Chuck mirando a su novia.

Castle notó que era bajita y con una cara muy menuda, casi como un duendecillo. Sin embargo, era muy guapa, y llevaba el pelo corto por encima de los hombros. Además, su oreja derecha estaba llena de pendientes y piercings.

-Hola-Saludó Rick sin prestarle mucha atención-¿Puedo hablar contigo… a solas?-Le dijo luego a Chuck con urgencia.

-Cari, ¿podrías esperarme por ahí?

La chica los miró a ambos con cara de pocos amigos.

-Vaya amigos más gilis tienes, Charles-Dijo enfadada.

-Serán solo unos minutos…-Pero ya ella se estaba alejando.

-Vas a tener que almorzar tu solo-Le dijo mientras caminaba.

-Karen…-Ella le mostró el dedo medio y Chuck puso los ojos en blanco.

-Lo siento, tío…-Se disculpó Castle y Chuck se encogió de hombros.

-Ella es así. Ya se le pasará. ¿Que necesitas?

-Shadow está detrás de mí-Le dijo mirando de nuevo nerviosamente a su alrededor- Me ha ido a buscar mientras iba camino al cole.

Chuck se alteró.

-¿Te busca solo a ti? Porque yo también estaba…

-Tranquilízate, me quiere a mí. Pero tío, necesito pasta-Se rascó la cabeza nervioso-Hay un tío que me ayudará a conseguir un carnet falso y me ayudará a salir de la ciudad.

-¿Que tío?

-Un tío, un tío del que me hablaron.

-¿Pero a donde te vas? ¿Estás loco?

-Loco estaré si me quedo ¿No lo entiendes?, Shadow va a matarme. Esos tíos no están con tonterías ¿vale?, Shadow ha matado más gente de la que te puedes imaginar. No se va a conformar con darme una paliza, va a matarme.

-Te lo dije, te dije que no quemáramos ese auto…

-Chuck, no vine aquí para que me sermonearas.

-Pero, tío, habla con mi tía…

-No, no quiero meter a tu tía en esto-Dijo Castle comenzando a perder la paciencia. No quería pensar en Kate. Si pensaba en ella no haría esto, no se iría-¿Vas a ayudarme o no?

-Si, si-Sacó su billetera y le dio unos 500 dólares-Es todo lo que tengo. Los iba a usar para llevar a Karen de compras, pero tómalos.

-Servirá.

-¿Vas a volver?

-No lo sé…yo…ahora mismo no lo sé.

Chuck simplemente abrazó a su amigo.

-Intenta que no te maten ¿Si?-Le dijo-Cuídate mucho, imbécil.

-Tu también.

Ambos suspiraron y Chuck le dio un empujón.

-Venga, ya está. No vayas a enamorarte de mí ahora.

Castle rió lanzándole un golpe.

-Ya hablaremos ¿si?, lo prometo.

-Llámame en cuanto puedas.

Castle asintió comenzando a alejarse.

-Castle…-Rick se detuvo y se giró-¿Crees que Shadow venga a por mí?

-Nah, no sabe que estuviste conmigo. No te preocupes, estás a salvo.

-Intenta no meterte en más problemas ¿quieres?

-Lo intentaré-Sonrió y se subió en su patineta alejándose.


Kate sentía que la rabia se le iba a la cabeza. La sentía a punto de explotar, sentía como su cabeza palpitaba y como una fuerte presión la hacía querer destrozar cosas. Pero no podía hacer nada de eso. En su lugar, estaba allí sentada, escuchando como Montgomery soltaba aquel sermón mientras la miraba de forma asesina.

-Becket, ¿Me estás escuchando?-Kate miró a su interlocutor.

-Si, lo estoy escuchando, capitán.

-Pues no lo parece. Mírame a la cara cuando te hablo.

-Ye le expliqué, el sospechoso…

-El sospechoso tiene la nariz rota y casi pierde un ojo-Le mostró la foto-¿Qué clase de brutalidad es esta?-Kate lo miró apretando con tanta fuerza la mandíbula que pensó que se le quebrarían los dientes-Respóndeme, detective.

-Bueno, quizás perdí un poco los estribos…

-¡¿Un poco?!-Exclamó el capitán-¿A esto le llamas perder "un poco" los estribos? -La increpó señalando la foto.

-Él me insultó…

-Por supuesto que lo hizo. Es lo que hacen estos hijos de puta-Dijo colocándose de pie-Lo que no entiendo es porque reaccionaste de esa manera-Ella no le respondió-Kate, te conozco desde la academia. Sé que eres de las mejores, pero tu carácter, tu volubilidad… eso te hace débil. Pierdes los estribos muy rápido y sabes que eso no puede pasarle a un policía, mucho menos a un detective.

-No volverá a pasar, señor.

-Por supuesto que no volverá a pasar-Él, que se había sentado en el escritorio la miró serio-Porque si esto vuelve a pasar, tendré que despedirte. No tolero esta clase de brutalidad en mi comisaria ¿entendido?

-Si, señor-Respondió ella aun con los dientes apretados.

-Ya no eres una novata, Kate. Ahora eres detective de homicidios, y si esto…-Señaló una vez más la foto-…era aceptado en Rusia, sabes que aquí en Nueva York podrían demandar al departamento entero.

-Lo sé y lo siento.

Montgomery suspiró.

-Puedes retirarte. Y por favor, intenta controlarte ¿si?

-Si-Kate caminó hacia la puerta y al salir notó la mirada curiosa de Espo y Ryan sobre ella.

-Beckett…-Escuchó la voz de Javi pero ella simplemente cogió su chaqueta largándose de ahí.


Chuck entró pensativo a casa. Se sentía extraño luego de esa despedida con Castle. Acababa de caer en cuenta en que quizás nunca volvería a verle y eso le hacía sentirte súbitamente triste.

Dejó la patineta cerca de las escaleras y caminó hacia la cocina para buscar algo de comer y de beber. Últimamente le daba hambre muy seguido. Karen decía que era por el sexo, pero no estaba seguro. Nunca antes el sexo le había dado hambre. Claro que antes no lo tenía tan seguido como ahora. Tenía la sensación de que se estaba enamorando un poco de ella, lo cual era extraño y agradable al mismo tiempo.

Encontró una extraña salsa en el refrigerador y cogió unos Doritos y una Coca-Cola, vertiéndola en su vaso favorito, dándose un festín él solo en la cocina.

-Charles, vas a arruinarte la cena-Su madre entró acompañada de Olga, que recogió unas cuantas cosas y volvió a irse.

-Créeme, me comeré también la cena y todo lo que me des-Le respondió él untando los doritos con la salsa.

Su madre lo miró con una mueca y se acercó a él. Esa tarde llevaba el pelo corto suelto, y parecía cansada.

-Charles… tu padre me ha dicho que escuchaste una conversación que yo estaba teniendo con tu abuela…

-Si vas a regañarme, te advierto que lo escuché todo sin querer…

-No, no es eso. Es, mira…

-Y ya le dije a papá que no me iría a ningún lado.

Ella lo miró con cariño y estiró la mano acariciando su brazo.

-No, cariño. Tu padre y yo hemos hablado y no te enviaremos a ningún sitio.

-Vale-Dijo él llevándose el vaso con gaseosa a los labios.

-Sabes que no me gusta que tomes esas cosas.

-Muy tarde.

Ella sonrió a medias.

-Necesitamos que te comportes mejor.

-Mamá, yo me porto mejor que la mitad de la gente de mi edad ¿sabes?

-Cuando yo tenía tu edad…

-Mamá, no…

-Espera, no sabes lo que voy a decirte.

-Vas a decirme lo perfecta que eras-Dijo él con fastidio.

-No, iba a decirte que también cometí algunas travesuras-Le dijo y Chuck sonrió.

-¿Tu haciendo travesuras?-Bufó.

-Claro. Pero no eran tantas y tan graves como las de tu tía. De hecho tu me recuerdas un poco a ella a veces-Le acarició el pelo-Recuerdo una vez en la que ella y sus amigos, recuerdo que eran cuatro, Mike, Joshua, Stella y Bárbara. Ellos junto a tu tía eran el terror de los directores-Chuck amplió la sonrisa-Y un día se les ocurrió jugar con unos productos que se habían robado del laboratorio de química, solo por hacer el tonto. La cosa era que estaban en el campo de futbol americano, y uno de ellos estaba fumándose un cigarrillo. ¿Sabes lo que pasa cuando un grupo de tontos manipulan químicos y fuman al mismo tiempo?-Chuck negó con la cabeza-Prenden fuego a todo el campo.

-¡No es cierto!-Rió Chuck.

-Lo es-Sonrió su madre-Pasaron meses antes de que pudieran reconstruirlo.

-¿Y no los expulsaron?

Becca negó.

-Es la ventaja de ser la hermana de la novia de Casey Collins. Nunca dijeron que fueron ellos.

-Guau.

-Con esto quiero decir…-Le dijo Rebecca antes de que se perdiera su punto-Que sé exactamente lo que es tener tu edad y querer divertirse. Pero puedes hacerlo sin incendiar coches por ejemplo…

-Ya te prometí que no volvería a pasar.

-Es necesario que mejores tus notas también.

-Vale-Suspiró Chuck y luego sonrió.

-Si me preguntas, creo que debieron expulsarlos-Comentó Rebecca robándole un Dorito.

-Solo se estaban divirtiendo.

-Como se te ocurra hacer algo parecido, Charles Phillip…

El carcajeó.

-No lo haré.

Por primera vez en mucho tiempo, había tenido una conversación con su madre en la que ella no le gritaba, le reclamaba o le decía cuanto odiaba que el patinara o cuanto odiaba sus gorros o la forma en la que se vestía. Por primera vez en mucho tiempo, sintió que su madre era su madre, y que le quería sin importar nada más.


Kate conducía hacia ningún lugar o destino especifico. El simple hecho de poder conducir su auto la relajaba. Aunque en ese momento no se sentía realmente relajada. Se sentía furiosa. Mucho más que furiosa. Sentía una mala leche en el cuerpo que hacía mucho no sentía.

Estaba acostumbrada a que los sospechoso dijeran cosas y la insultaran, pero ese día, ese día simplemente perdió los estribos. Era un problema que tenía desde siempre. Solía ser un poco voluble de vez en cuando. Y eso le había traído problemas en el colegio y en la universidad, aunque allí solo estuvo un año. Había aprendido a controlarlo un poco con los años, pero de vez en cuando se le escapaba de las manos.

Entendía la posición de Montgomery. Pero eso no evitaba que se sintiera así de molesta. El tío que había golpeado era un asesino, un ladrón y tenia cargos por abuso y violencia domestica. ¿Por qué ella tenía que tratarlo con respeto cuando estaba claro que él mismo no tenia respeto por sus semejantes?

Golpeó el volante con fuerza y suspiró frustrada encendiendo un cigarrillo.

Su móvil comenzó a sonar y ella lo cogió desacelerando un poco.

-Beckett-Respondió sin mirar.

-Hey, ¿Llamo en mal momento?-Era Casey su cuñado.

-No, no-Suspiró-¿Cómo estás, Casey?

-Muy bien, gracias. Kate, estuve hablando con un par de integrantes de la junta, ya sabes, sobre la beca para Castle. Me gustaría hablar con él, y contigo si es posible.

-Claro, no hay problema. Puedes venir a casa.

-Perfecto. ¿A las siete te parece bien?

-A las siete será.

Dejó el móvil a un lado y se tranquilizó un poco. Hizo cambio de velocidades y puso en marcha el coche de nuevo con rumbo desconocido.

Estuvo un rato mas conduciendo antes de pasarse de nuevo por la comisaria. Sus compañeros no hicieron ningún comentario. Solo le dijeron que finalmente el hombre era culpable y que habían llegado a una especie de acuerdo para que no demandara al departamento de policía. El hecho de que un tío que había asesinado a alguien fuese a recibir algún beneficio por la simple razón de que Kate le diera un poco de su propia medicina, hizo que la sangre volviera a subírsele a la cabeza.

Se encaminó hasta su casa para tener esa reunión con Casey, comer algo y posiblemente tener mucho sexo con Castle, sexo rudo y sin contemplaciones. Eso era justo lo que necesitaba. Necesitaba perder el conocimiento, necesitaba olvidarse de esa mierda de día.

Llegó a casa y se dio cuenta de que no había nadie. Castle aun no llegaba. Se imaginó que quizás estuviera aun en el parque para patinar que él y Chuck solían visitar. Caminó hasta la cocina para sacar una cerveza y la destapó dándole un gran sorbo, encendiendo también un cigarrillo para calmar un poco su humor.

Se quitó la chaqueta dejándola sobre el sofá y notó que las cosas de Castle no estaban. Frunció el ceño dejando su arma sobre la mesilla. Bueno, eso si que era extraño.

Llamaron a la puerta y Kate se acercó abriéndola. Casey la saludó con un beso y ella le invitó a sentarse, preguntándole si quería algo de tomar.

-No, estoy bien, gracias-Dijo con media sonrisa-¿Está Castle aquí?

-No, no ha llegado. Y es bastante extraño, últimamente está llegando temprano-Kate sabía exactamente por qué.

Castle era como un niño con juguete nuevo cuando se trataba de sexo. Cada vez que ella llegaba, él ya estaba allí, esperándola.

-Bueno, a veces a Charles se le va el tiempo cuando patina.

-Ya-Kate se dejó caer en el sofá con un gran suspiro.

-¿Un día largo?

Kate puso una mueca.

-No tienes ni idea.

Casey sonrió.

-Nunca me imaginé ver a K-bex con cara de preocupación-Le dijo divertido refiriéndose al mote que tenía Kate en el colegio.

Ella sonrió un poco.

-No es preocupación. Es mala leche.

-Ah-Rió Casey-Bueno, estoy seguro de que ya se pasará, ¿Sabes lo que funciona perfecto para quitar la mala leche?

-¿Sexo?

Casey carcajeó.

-Iba a decir yoga. Pero supongo que eso también.

Estuvieron charlando un rato más, hasta que Casey miró de nuevo su reloj.

-Creo que debería llamar a Chuck para preguntarle donde demonios está Castle-Dijo Kate buscando en su marcación rápida el número de su sobrino.

-Hola, tía-La saludó él luego de dos tonos.

-Chuck, ¿Castle está contigo?

-No-Respondió él sin más.

-¿Sabes dónde está?-Él no respondió-¿Chuck?

-No-Respondió luego. Parecía algo nervioso.

-¿Estás seguro?-Silencio otra vez-Chuck, ¿Donde está Castle?, sabes que si desaparece me puedo meter en problemas…

-No sé donde esta ¿vale?, solo ha venido a buscar dinero…

-¿Le diste dinero?

-Estaba huyendo.

-¿Estaba huyendo?

-Si, de Shadow. Del tío al que le incendiamos el auto. Él y su banda lo persiguieron esta mañana y Shadow lo amenazó con matarlo, Castle dijo que el tío era peligroso así que me dijo que necesitaba irse de la ciudad.

Kate sentía que la cabeza volvía a palpitarle.

-¿Y no se os ocurrió contactarme?

-Se lo dije pero él me dijo que no quería involucrarte…tía, mira, lo siento…

-Cuando os ponga las manos encima a ambos…-Dijo y simplemente colgó.

-¿Que ha pasado?-Preguntó Casey con el ceño fruncido mientras Kate cogía aire mentalizándose. Debía controlar la ira asesina que bullía en su interior.

-Castle ha huido porque un pandillero quiere matarle-Explicó sin más.

-¿Qué?-La cara de Casey fue todo un poema.