Los personajes que se utilizaran aquí no son míos son de la mangaka Rumiko Takahashi, solo los uso con fines de entretenimiento
¿Una verdad dolorosa?
POV General
Kagome miraba impasible a su amiga… No tenían porque ocultar algo, todo se sabía… Pero la actitud de Sango la estaba dejando sin palabras… ¿Ocultaba algo? ¿Pero qué?...
-¿Sango-chan?... –la joven azabache trato de acercarse a su amiga, pero en ese momento la bruja comenzó a reír desquiciadamente
-Hora de verificar sus respuestas –aviso la bruja mientras hacía bruscos movimientos con las manos, logrando que de Kagome saliera una luz blanca con bordes azules cielo la cual atrajo hacia ella –Primero tu miko
-De acuerdo –la joven la miro decidida, pero cuando giro su mirada a su amiga, la muchacha por alguna razón desvió su mirada sin quererla conectarla con ella
-Tus respuestas han sido… -la bruja cerró los ojos tratando de concentrarse, riendo rítmicamente –Esplendidas, contestaste todo con completa sinceridad
La joven asintió y miro a su amiga nuevamente. Esta vez, la luz blanca pero con bordes rosados salió de Sango
Sango cuando sintió la mirada de su amiga tratando de encontrar una respuesta, ella solo quiso desaparecer… Sabía que la bruja le diría que había mentido, pero era inevitable… Ella no recordaba ese momento… Pero cuando la luz salió de ella, sudo frio… Pudo ver como la bruja se acercaba la luz blanca y sonreía arrogantemente
-Ahora tú, taijiya
Sango miro a su amiga, pero la mirada de Kagome reflejaba decisión, duda, pero ante todo… Curiosidad, una curiosidad que Sango deseaba, no fuera calmada
-Kagome-chan yo… -la joven trato de hablar, pero realmente su garganta no tenía deseos de emanar algún sonido
-Sango-chan…
Las carcajadas de la bruja se hicieron presentes y el entorno de ambas mujeres se volvió un rojo sangre en vez de negro. La bruja las miro con gracia e hiso un ademan con la mano
-Taijiya, me mentiste en una pregunta –Kagome miro sorprendida a la bruja para luego volver a fijar su mirada en la figura de la castaña –Te la volveré a hacer, y si esta vez me respondes mal, ambas morirán aquí mismo
-¿Sango-chan?...
-¿En algún momento te enamoraste del esposo de tu amiga? –la bruja miro a ambas jóvenes con malicia
Kagome miro a Sango… ¿Ella había mentido? ¿Por qué? ¿Qué había dicho? ¿Por qué lo había hecho? Muchas preguntas se instalaron en su cabeza, pero por la actitud temblorosa de Sango, sabía que algo no iba bien y se cuestiono si realmente quería saber la verdad de aquella pregunta…
-Bueno… Ya que no quieres hablar pronto, creo que voy a acelerar esto –la bruja movió sus manos y de un de repente el suelo comenzó a desmoronarse rápidamente
Kagome trataba de no caerse, el piso cada vez se iba haciendo mas pequeño y su amiga, parecía no tener deseos de hablar… Solo se había quedado en su lugar temblando y con los ojos abiertos a más no poder
Sango estaba nerviosa e indecisa… Tenía que hablar, pues si no lo hacía, ella y su amiga morirían en ese mismo momento, pero no quería hacerlo… Sabía que la respuesta no sería buena y que era probable que Kagome la odiara por nunca haberle contado sobre ello… Trataba de moverse y hablar, pero simplemente su cuerpo no se lo permitía… Su nerviosismo estaba peor, cuando trataba de hablar solo salían pequeños hilos de voz no audibles y eso la enojaba más consigo misma
-¡Sango! ¡Tienes que hablar! –le pidió la azabache mientras trataba de encontrar un lugar estable donde pisar
-Kagome-chan…
-¡La verdad no me dañara! –le dijo mientras saltaba nuevamente de lugar, pues su antiguo refugio acaba de desmoronarse
-¡Lo dices por el momento, pero cuando te diga tú…!
-¡No te odiare! –la mujer azabache se acerco a la taijiya la cual la recibió con lagrimas corriendo por sus ojos –Lo juro Sango-chan…
-Kagome-chan…
-¿Seguirán así o piensas hablar taijiya? –le pregunto en un suspiro lleno de asco la bruja al ver como ambas mujeres se abrazaban cariñosamente
-Yo… -la castaña miro fijamente a los ojos achocolatados de su amiga, pero al no encontrar alguna pista de emoción negativa solo le entraron más ganas de llorar –Hablare…
-Muy bien ¿Tu respuesta es?... –animo la bruja moviendo sus manos en círculos impacientemente
-Yo… -la mujer se mordió el labio inferior para tratar de mantenerse firme y hablar sin desmoronarse –Se que esa pregunta era una pregunta trampa… Usted nunca especifico cuando nos enamoramos y eso… Hiso que yo dijera una mentira… -Sango hablaba más para sí misma que para la bruja, logrando que esta arqueara una ceja –Kagome-chan… Cuando empecé el viaje con ustedes, yo… Si llegue a enamorarme de Inuyasha… -confeso la castaña mientras desviaba la mirada tratando de no cruzarla con la de su amiga
-Sango-chan, tú… -la miko estaba sorprendida… Nunca llego a esperar esa respuesta, ella siempre pensó que su amiga estaba enamorada fielmente de Miroku, pero tal parece que en algún momento ella también se enamoro del mismo hombre
-¡PERFECTO! –grito la bruja mientras giraba incesantemente en su lugar -¡Han dicho la verdad! ¡Ahora pueden irse, con su corazón intacto!
End POV General
POV Sango
Cuando la bruja dijo eso, el lugar donde estábamos desapareció y cuando pestañe por un momento, desperté en la cabaña de la anciana Kaede… Había vuelto…
-¡Sango! –Miroku inmediatamente corrió a abrazarme
-¿Miroku? –le pregunte confundida mientras sentía como su abrazo se intensificaba cada vez más
-¡Déjela respirar houshi-sama! –le ordeno la anciana mujer a mi marido
-L-lo siento Sanguito… Pero me tenias tan preocupado –mi marido me dio un casto beso en la frente, llenándome de calidez y de unas increíbles ganas de abrazarlo nuevamente
-Houshi-sama… ¡Lo extrañe tanto! –no perdí más tiempo y no me hice de rogar para abrazarlo fuertemente por el cuello mientras soltaba lagrimas de felicidad al volver a estar en sus brazos y cuando pude ver mi pelo castaño, me alegre que había vuelto a mi cuerpo y podía volver a estar a su lado…
-¡Kagome! –el grito de Inuyasha lleno la cabaña y llamo mi atención
Kagome se dirigía a la puerta de la cabaña, no logre verle la cara, pero a juzgar por el semblante de preocupación de Inuyasha, me hacían darme cuenta de que Kagome no se lo había tomado nada bien… Por lo que tendría que explicarle mi punto de vista y si ella me odiaba incluso después de eso, respetaría su decisión…
-¡Alto Inuyasha! –le ordene al verlo en la salida de la cabaña –Yo iré a hablar con ella…
-Sango… -un susurro salió de sus labios y yo sonreí
-Tengo que aclararle unas cosas… -lo mire a sus ojos dorados y el simplemente me asintió con la cabeza –Gracias
-¡Sango, espera! –sentí como la mano de mi marido me tomaba de la muñeca impidiéndome avanzar –No estás en condiciones…
-Lo sé… Pero no puedo dejar las cosas así… -le conteste dulcemente mientras le daba un rápido beso en los labios y me iba corriendo a buscar a mi amiga
La busque durante bastante tiempo, y con la oscuridad de la noche haciéndome frente, las cosas solo se me hacían peor y solo pensar en que algo malo pudiera sucederle pues salió de la cabaña desarmada, me hacía pensar en lo peor… Cuando pensé que ella había huido, recordé un lugar obvio donde ella podía estar
El Goshimboku…
Me fui en dirección al gran árbol y sonreí… Ella estaba sentaba mientras abrazaba sus rodillas con su cabeza enterrada en ellas…
-Kagome-chan –le llame y de inmediato levanto la cabeza, pude notar que estaba algo triste, pero no pude reconocer otro sentimiento que abundaba también en su mirada
-Déjame… Quiero estar sola un rato… -me contesto mientras volvía a enterrar su rostro
-Kagome-chan –la volví a llamar, pero esta vez me le acerque despacio
-¡No te acerques! –me ordeno sin levantar su cabeza
Sentí la culpa recorrerme la espalda, pero debía explicarle o nada se resolvería… No quería que ella pensara algo malo, pero… Si era necesario, la dejaría en paz durante un tiempo, pero ahora debía hablar con ella y aclarar las cosas…
-Déjame explicarte… Por favor… -le pedí mientras me le acercaba un poco más, esperando a que esta vez no me alejara de ella
-Sango-chan… Yo no sé que pensar… Yo nunca creí que tú… -parecía aturdida y me hacia una idea del porque…
Sonreí un poco y me senté a su lado al no sentir más rechazo por parte de ella. Mire al cielo, pero la copa del árbol me impedía la vista, sin embargo, aun había unos rayos lunares que se colaban por las hojas
-¿Sabes? Cuando los conocí pensé que eran unos asesinos –le confesé sin mirarla
-Eso lo sabía… Creías que habíamos matado a tu villa… -me contesto levantando su cabeza a lo que suspire, me iba tardar un poco en contarle…
-Si, no lo niego, los llegue a odiar a muerte, pero cuando me abrieron los ojos, me sentí fatal al recordar que los había confundido con unos asesinos… -le conté mientras jugaba con los dedos de mis pies, realmente eso era una especie de introducción para que ella pudiera digerirlo mejor
-Pero no fue tu culpa… Fuiste engañada por Naraku… -me recordó mientras estiraba sus piernas. Era lo que quería, que ella ya no estuviera tan tensa
-Luego de eso me llevaron a mi villa a que me recuperara… Pero… -tenía que contarle, nada se arreglaría si no lo hacía
-¿Pero? –me animo con curiosidad en su mirada
-A mi no me agradaba del todo el houshi-sama… Él no se me acerco porque yo estaba herida y agradecí eso al enterarme que era un pervertido… Pero cuando estaba con Inuyasha sabía que él era un buen hombre a pesar de su orgullo y frialdad al principio… -sin darme cuenta, estaba sonriendo y sentí su mirada clavada en mi, por lo que reí un poco para distraerme un poco –No sé porque ni como, pero su mirada me cautivo y sin darme cuenta, me había enamorado de él… O al menos eso creo –le confesé riendo, por alguna razón sentí que traicione a Kagome-chan, pero no podía evitar que me diera gracia al recordar esos momentos –Cuando me di cuenta, él ya estaba enamorado de una mujer –se que a Kagome-chan no le agradaba mucho escuchar el nombre de Kikyo, por lo cual trate de no nombrarla en ningún momento. Me extraño que ella no me hablara en todo mi relato, por lo que supe que ella estaba dando lo mejor por entenderme –Y cuando la conocí, pensé que yo no tenía ninguna oportunidad. Pero fu entonces que note que tu comportamiento con él cambio radicalmente, por lo cual supe que yo no era ninguna competencia con ustedes dos, por lo que decidí abandonar y apoyarte –fue ahí cuando se me ocurrió mirarla a los ojos, se veía feliz y confundida, una mescla muy rara a mi parecer por lo que solté una risa pequeña
-Te agradezco que me hayas ayudado, pero no lo entiendo… Tú eres una mujer muy bella ¿Por qué dudaste que en que no lo conseguirías? –me pregunto confundida
-Bueno, es fácil… -recordé muchos momentos donde sentí que nunca lo conseguiría y realmente, estaba en lo cierto –Cuando tú te ibas, él no se comportaba como lo hacía cuando tu estabas, y cuando tú estabas cerca de él sin reñir por celos, él te miraba con ternura, y cuando estabas en peligro, siempre se mostraba tan preocupado y desesperado por saber si estabas bien
-Pero él también hacía eso cuando tú o Miroku-sama estaban en peligro
Negué lentamente con la cabeza
-Era diferente, si bien si le preocupábamos un poco, por ti era a un grado más grande… Incluso cuando aun no se daba cuenta de sus verdaderos sentimientos, te quería… -negué con la cabeza antes de auto-corregirme –Te quiere
-Sango-chan… Yo…
-Si decides odiarme por no habértelo dicho, está bien. Lo entenderé… -me levante de mi lugar y empecé a caminar en dirección a la aldea
Mientras caminaba miraba atentamente al cielo… Las estrellas eran muy hermosas y la luna estaba preciosa a pesar de que aun no era luna llena…
-¡Espera Sango-chan! –escuche que alguien me gritaba por lo que rápidamente me gire, pero no conté con que se me lanzaría y me abrazaría fuertemente
-¿Kagome-chan? –le pregunte mientras veía como me abrazaba con fuerza
-No te odio Sango-chan… -me confesó mientras levantaba su cabeza para mirarme –Solo que… Pensé que no éramos tan amigas como para que no me revelaras ese secreto –me dijo mientras inflaba sus mejillas graciosamente
-Creí que no sería importante… Ese "enamoramiento" no duro tanto tiempo… -le conteste mientras me rascaba la nuca y le sonreía
-Pero no debemos ocultarnos nada ¡Somos amigas después de todo!… -me dijo mientras se separaba de mi
-Bueno… -me puse a pensar en alguna cosa divertida -¿Y tú no estabas enamorada del houshi-sama? –le pregunte con un dedo en mi barbilla
-¿De Miroku-sama? ¡Ni hablar! ¡Nunca me enamore de un hombre así! –me grito a lo que supe que ella había caído en mi broma
-¿"Un hombre así"? ¿Insinúas me mi marido es un hombre horrible o algo así? –le replique fingiendo indignidad
-¡No! ¡Lo que sucede es que…! –tratando de cambiar sus diálogos nerviosamente, tuve que aguantarme mi risa para que mi actuación fuera más realista
-¡Ya me has ofendido! ¡Adiós! –le grite mientras me echaba a correr en dirección a la aldea mientras trataba de no reír en voz alta
-¡Sango-chan! –me grito mientras me seguía también corriendo, pero como ella era más lenta que yo, se le hacía muy difícil
-¡Alcánzame si puedes! –la rete mientras le sacaba la lengua
-¡SANGO-CHAN!
End POV Sango
POV Kagome
Me sentía extraña… No sabía si sentirme mal o triste… No lo entendía… ¿Por qué ella nunca me lo había contado? ¿Tanta desconfianza me tiene?... Mis pensamientos se vieron interrumpidos cuando el lugar en donde nos encontrábamos desapareció… Abrí los ojos encontrándome con unos hermosos ojos dorados observándome fijamente
-¿Inuyasha?... –pregunte con pesar
-Diablos Kagome, no se te ocurra volver a preocuparme así… –me ordeno, iba a asentir pero en ese momento sentí que él me abrazaba fuertemente y con alegría le correspondí… Había extrañado de una sobremanera estar entre sus brazos, sentir su calidez y su olor sobre mí…
Cuando vi el cuerpo de Sango-chan abrazando a Miroku-sama, supe que yo estaba en mi cuerpo y Sango-chan estaba en el suyo… No lo pude evitar y recordé lo que había dicho en aquel lugar… Me sentí repentinamente mal y me aleje de Inuyasha, tal parece que a él no le agrado porque inmediatamente me miro preocupado
-¿Kagome? ¿Estás bien? –me pregunto acunando mi rostro entre sus manos
-Yo… -le tome de las manos suavemente y lo aleje –Iré a pasear, ahora vuelvo…
Me levante lo más rápido que pude. A pesar de apenas haber vuelto a mi cuerpo, me sentía como nueva y para nada cansada. Me acerque lo más rápido que pude al marco de la puerta
-¡Kagome! –la voz preocupada de mi marido no se hiso esperar, pero entre en miedo y salí rápidamente del lugar
Corrí lo más lejos que pude de la aldea… Deseaba estar sola… Incluso si algún youkai me atacaba, ahora solo quería dejarme claras las cosas… Cuando me di cuenta estaba cerca del Goshimboku y respire agitadamente, me había cansado con solo correr esa distancia…
Me senté en un costado del gran árbol y enterré mi rostro entre mis piernas… Agradecía que por obra y gracias de alguien hubiera llegado ahí, pues ese era mi lugar favorito para pensar más claramente sobre los problemas que llegaba a tener y tener una mejor perspectiva con respecto a eso…
-Kagome-chan –escuche el delicado llamado de mi amiga y levante mi cabeza con miedo… trate de mirarla fijamente, pero sabía que la tristeza y la decepción abundaban en mi
¿Qué hacia ella aquí? Realmente después de enterarme de eso solo deseaba poder pensar mejor y más claramente la situación para no cometer otros malos entendidos como la de la "infidelidad" de mi amado hanyou
-Déjame… Quiero estar sola un rato… -le pedí mientras volvía a enterrar mi rostro entre mis piernas para no enfrentarla con la mirada
-Kagome-chan –nuevamente me llamo. Me tense cuando escuche que se acercaba mí… La tención en mi hiso que reaccionara de la peor manera posible
-¡No te acerques! –le grite casi como una amenaza
-Déjame explicarte… Por favor… -escucharla casi rogarme porque la escuchara, hicieron que mis defensas se desmoronaran
-Sango-chan… Yo no sé qué pensar… Yo nunca creí que tú… -le confesé aturdida mientras recordaba cada palabra que ella había dicho cuando estábamos con la bruja
Después de un pequeño rato, sentí que ella se sentaba a mi lado, trate de no hacer nada, porque sabía que lo que hiciera sería algo muy estúpido y ahora no quería hacerle ni decirle nada hiriente…
-¿Sabes? Cuando los conocí pensé que eran unos asesinos –no me esperaba que me comenzara a contar algo, pero no la interrumpí, sabía que quizá hacia eso con un fin y yo no haría nada para interrumpirla
-Eso lo sabía… Creías que habíamos matado a tu villa… -levante mi cabeza mientras observaba como suspiraba
-Si, no lo niego, los llegue a odiar a muerte, pero cuando me abrieron los ojos, me sentí fatal al recordar que los había confundido con unos asesinos… -pude ver como jugaba con sus dedos nerviosamente, sabía que no era tan fácil contar eso
-Pero no fue tu culpa… Fuiste engañada por Naraku… -le conteste mientras estiraba mis piernas con relajación… Estar hablando con ella sin ninguna nota de rencor en sus palabras, me hicieron sentir muy cómoda
-Luego de eso me llevaron a mi villa a que me recuperara… Pero…
-¿Pero? –la persuadí sintiendo como la curiosidad seguía creciendo en mi pidiendo a ser saciada
-A mi no me agradaba del todo el houshi-sama… Él no se me acerco porque yo estaba herida y agradecí eso al enterarme que era un pervertido… Pero cuando estaba con Inuyasha sabía que él era un buen hombre a pesar de su orgullo y frialdad al principio… -pude notar como sonreía en sus palabras, pero después comenzó a reír. Me seguía sorprendiendo que no se hubiera fijado en Miroku-sama primero–No sé porque ni como, pero su mirada me cautivo y sin darme cuenta, me había enamorado de él… O al menos eso creo –pude ver como comenzó a reír nuevamente… La entendía, los ojos dorados de Inuyasha siempre me cautivaban de una u otra forma especial, pero no era su único encanto…–Cuando me di cuenta, él ya estaba enamorado de una mujer –guarde silencio. Esa "mujer" sabía que era Kikyo y agradecía que Sango-chan no la mencionara, pues a pesar de todo, yo seguía comparándome con ella–Y cuando la conocí, pensé que yo no tenía ninguna oportunidad. Pero fu entonces que note que tu comportamiento con él cambio radicalmente, por lo cual supe que yo no era ninguna competencia con ustedes dos, por lo que decidí abandonar y apoyarte –ella me miro a los ojos. Me sentía muy feliz al saber esa decisión que ella había tomado, estaba muy agradecida, pero aun quedaba una duda en mi… Sango-chan soltó una risita, cosa que logro confundirme un poco más…
-Te agradezco que me hayas ayudado, pero no lo entiendo… Tú eres una mujer muy bella ¿Por qué dudaste que en que no lo conseguirías? –le pregunte tratando de no sonar tan curiosa. Ella era una mujer muy hermosa, era muy obvio que si lo intentaba, lo hubiera conseguido…
-Bueno, es fácil… -clave mi mirada en ella, no quería ponerla nerviosa, pero quería saber eso–Cuando tú te ibas, él no se comportaba como lo hacía cuando tú estabas, se comportaba mucho más frio y distante con nosotros, pero cuando estabas cerca de él sin reñir por celos, él te miraba con ternura, y cuando estabas en peligro, siempre se mostraba tan preocupado y desesperado por saber si estabas bien
Abrí los ojos a más no poder por la impresión… Nunca me había dado cuenta de eso… Estaba consciente de que Inuyasha solo se ponía celoso de Koga-kun, pero nunca llegue a pensar que él… Sin poder empecé a sentir como mi rostro se calentaba, pero después me paso por la cabeza todas las veces donde mis amigos también estaban en peligro y él también se mostraba preocupado por ellos…
-Pero él también hacía eso cuando tú o Miroku-sama estaban en peligro –musite sin pensarlo mucho, pero al ver como negaba con la cabeza me hiso recapacitar un poco sobre aquella afirmación
-Era diferente, si bien si le preocupábamos un poco, por ti era a un grado más grande… Incluso cuando aun no se daba cuenta de sus verdaderos sentimientos, te quería… -ante mi mirada atónita ella negó nuevamente–Te quiere
-Sango-chan… Yo… -no sabía que decir, lo que ella me había contado requería que lo pensara mucho mejor…
-Si decides odiarme por no habértelo dicho, está bien. Lo entenderé… -Sango-chan me interrumpió y se levanto de mi lado para después irse en dirección a la aldea
La mire unos momentos y después desvié mi mirada al Goshimboku… Yo era la única de las dos que se había puesto mal en el sentido sentimental, siendo que fui yo quien la animo a que no se preocupara por eso… Era una completa estúpida…
Me eche a correr por el camino que supuse, había tomado. Debía disculparme…
-¡Espera Sango-chan! –grite lo más fuerte que pude cuando pude verla cerca. Me lance a abrazarla aguantando las lágrimas ¡No iba a llorar porque yo era una estúpida!
-¿Kagome-chan? –escuche su pregunta, pero solo atine a abrazarla mientras trataba de encontrar las palabras correctas para mi… ¿Disculpa? O por lo menos un intento de esta…
-No te odio Sango-chan… -me levante mi cabeza para mirarla a los ojos y que supiera que todo lo que le decía era verdad–Solo que… Pensé que no éramos tan amigas como para que no me revelaras ese secreto –me sentí como si abrazara a mi madre y sin quererlo infle mis mejillas
-Creí que no sería importante… Ese "enamoramiento" no duro tanto tiempo… -Sango-chan se rasco la nuca nerviosamente mientras reía delicadamente
-Pero no debemos ocultarnos nada ¡Somos amigas después de todo!… -le aclare mientras me separaba de ella para dejarla respirar con el repentino abrazo
-Bueno… -pude ver como pensaba en algo y me pregunte que podía ser -¿Y tú no estabas enamorada del houshi-sama? –sentí que en ese momento ella me hiso la pregunta con malicia, pero no pensaba contarle una mentira-¿De Miroku-sama? ¡Ni hablar! ¡Nunca me enamore de un hombre así! –le respondí totalmente segura. Solo pensar en esa posibilidad…
-¿"Un hombre así"? ¿Insinúas me mi marido es un hombre horrible o algo así? –me hablo con tono enojado a lo que me sobre exalte y trate de defenderme
-¡No! ¡Lo que sucede es que…! –trate de remediar mis anteriores palabras, pero mi nerviosismo no me lo hacía tarea fácil
-¡Ya me has ofendido! ¡Adiós! –grito antes de echarse a correr
-¡Sango-chan! –ahora era yo la que gritaba mientras trataba de seguirle el paso a mi amiga, pero realmente mi cuerpo necesitaba más ejercicio del que llegue a pensar…
-¡Alcánzame si puedes! –pude ver como me saco la lengua ¡Era muy vil!
-¡SANGO-CHAN! –le grite desesperada antes de tropezarme con una roca
Cuenta terminada
¿Fin?...
¡Holiwis, moffins!
¿Cómo están? Y si son de por mis tierras ¿No les paso nada con los recientes temblores?
Por mi parte, no me pasó nada a mí ni a mi familia, pero me gustaría saber cómo están después del temblor antes de continuar
¿Qué les pareció? Pienso hacer un epilogo porque en mi buen parecer quedaron muchas dudas al descubierto ¿Y quién soy para negárselos? Tendrán su epilogo más pronto de lo que creen… O al menos eso espero…
¡No me despido porque este no es el ultimo capitulo oficial! (?)
¡Nos vemos!
¡ADIOS!
