Pasaron 4 días desde aquel entrenamiento en soledad que había llevado a cabo Naruto, aprendió a dominar todas las naturalezas de chakra y también mejoró las habilidades de su Rinnegan. Sabía que la guerra iba a comenzar en cualquier momento, así que decidió entrenar todo lo posible para estar listo y hacerle frente a Tobi y a sus amenazas.

En este momento el rubio se encontraba descansando en la habitación que le había sido cedida por parte de Konan, en su residencia. Justo llegó la hora de que se levantara ya que tenía que reanudar su entrenamiento, se sentó en el borde de la cama, se refregó los ojos y se levantó, para dirigirse al baño. Allí dentro tomó una ducha caliente y se vistió con su típica ropa, remera negra, pantalón naranja y sandalias negras. Una vez afuera, fue a la cocina a prepararse algo de comer pero se topó con una gran sorpresa.

- Hola Naruto-kun, ¿que tal dormiste anoche? - preguntó cierta mujer que al ojiazul ya le era muy familiar, era Konan, ya recuperada de su herida, y estaba haciendole el desayuno.

- ¿Qué haces aquí Konan-chan? - preguntó confundido el Jinchurikii.

- Ya me siento mucho mejor, así que pude salir del hospital - respondió la peliazul aclarandole los hechos a su compañero de residencia.

- ¿En serio?, que rápida recuperación - comentó el Uzumaki sorprendido.

- En fin, sientate que ya estoy preparando el rámen - le sugirió la ex-akatsuki a Naruto, quien quedó boquiabierto al saber que la ojiámbar estaba cocinando su comida preferida.

- ¿De veras estás cocinando rámen? - preguntó el rubio casi gritando de la emoción.

- Así es - afirmó la fémina sacandole una sonrisa a su amigo. Acto seguido, el shinobi abrazó a Konan por la espalda y apoyó su mentón sobre el hombro de la mujer.

- Gracias, Konan-chan, te amo - exclamó Naruto para después besar la mejilla de la peliazul, cosa que hizo que esta se sonrojara de manera intensa.

- De nada, Naruto-kun, ahora sientate que está casi listo - dijo la líder de Amegakure, había sentido un ligero hormigueo por aquella sensación en su rostro, y aún más, le gustaba mucho que el rubio fuese tan amable y cariñoso con ella. De a poco, el Uzumaki estaba exterminando la frialdad que la ojiámbar poseía antes. Ambos se sentaron en la mesa de la cocina y desayunaron como todos los días, Naruto había comido tres tazónes, mientras que Konan comió sólo uno, aún se preguntaba si Naruto amaba el rámen o si tenía un estómago grande, a lo mejor las dos opciones eran acertadas. Limpiaron todo lo que quedaba y se fueron al campo de prácticas.

En otra parte:

Sasuke Uchiha logró salir de la guarida Akatsuki pero tuvo que abrirse paso a través de cientos de zetsu blancos, cosa que no le resultó difícil ya que contaba con una mejora en sus poderes, Tobi le había implantado los ojos de Itachi y, así, despertó el Mangekyo Sharingan Eterno. Luego de derrotar a todos sus enemigos, se dirigió al país del hierro para rescatar a sus compañeros, Jugo y Suigetsu, quienes habían sido capturados y encerrados por un grupo de samurais que custodiaba la zona. El Uchiha llegó a la prisión, pero la puerta de esta estaba vigilada por cinco guerreros espadachines, solo le quedó una alternativa, olvidar la discreción y derrotar a los guardias sin rodeos. Le resultó sencillo ya que lo único que tuvo que hacer fue invocar a su Susano mejorado y, con la espada de fuego negro, quitó a los samurais del camino. Una vez dentro, el pelinegro revisó todas las celdas que recorría hasta que finalmente encontró la de Suigetsu.

- ¿Qué haces aquí, Sasuke? - no tardó en preguntar el peliblanco.

- Pronto comenzará la guerra y los necesito para sorprender a Tobi - respondió el usuario del Sharingan.

- ¿Otra vez quieres que me una a tí, después de lo que nos has hecho? - criticó el ojivioleta quien estaba molesto ya que, durante la invación a la cumbre de los kages, el Uchiha los había abandonado a su suerte y no pudieron escapar.

- Mira, en ese momento solo estaba enfocado en Danzo, ahora tengo otro interés - comentó Sasuke para después intentar cortar los barrotes con su lanza chidori, pero fue inútil ya que eran resistentes a todo tipo de chakra.

- De acuerdo, te perdonaré, pero solo esta vez, ¡ahora sacame de aquí! - ordenó Suigetsu.

- Necesitaré unas llaves para abrir la celda - reconoció el ojinegro, pero, de pronto, apareció un guardia por el pasillo.

- ¡Lo encontré, el intruso está aquí! - gritó el espadachín para después atacar al Uchiha con su espada, Sasuke no necesitó hacer más que desequilibrar al samurai con su espada, tomar las llaves que poseía y atravesarlo con Kusanagi (Espada de Sasuke). Finalmente, logró abrir la celda y sacar al ex-ninja de la niebla.

- Gracias, ¿ahora que hacemos? - preguntó el peliblanco, pero al hacerlo apareció un gran grupo de guardias respondiendo al llamado de su ahora difunto compañero y se dirigieron hacia ambos fugitivos con sus armas listas.

- Iremos por Jugo, ¡corre! - exclamó el pelinegro y ambos emprendieron el recorrido de la prisión en busca de su compañero. No se sacaban diferencias, pero mientras más corrían, más samurais se unían a sus compañeros, formando un gran número de perseguidores.

- Son demasiados, no lo lograremos - decía el peliblanco mientras miraba por novena vez hacia atrás.

- No seas pesimista, si tienes otra idea que no sea correr, te escucho - comentaba el Uchiha mientras seguía corriendo.

- Ahora que lo pienso, ya sé que hacer - afirmó el ojivioleta para después convertirse en una ola de agua gigante que cubrió todo el pasillo y arrasó con todos los guardias.

- ¿Qué creés que haces?, te capturarán de nuevo, además, estás desarmado - le reprimió Sasuke, pero del charco de agua que había en el suelo surgió el Hozuki que agarró dos espadas de samurais que estaban en el piso.

- ¿Eso piensas?, estaré bien, tú busca a Jugo - gritó el dominador del agua, para ver finalmente como el del Sharingan seguía su camino.

- ¡Alcanzanos luego! - le respondía el ojinegro mientras se marchaba de allí. A pesar de haber vencido a todos sus enemigos, más samurais se sumaban a la persecución y estaban dispuestos a luchar contra Suigetsu y encerrarlo de nuevo.

- Lo siento idiotas, ¡no ésta vez! - exclamó el pelilanco, para después hacer girar ambas espadas y enfrentar a sus oponentes.

Mientras tanto, Sasuke también enfrentaba a diferentes espadachínes que se le aparecían a lo largo de su camino, solo que él seguía avanzando, Suigetsu peleaba con sus contrincantes en el mismo lugar, sin importar cuantos fueran, si uno lograba alcanzarlo, este se convertía en un clon de agua y aparecía en otro lugar como el original, lo tenía todo controlado. El Uchiha terminó encontrando la celda de pelinaranja, quien no dijo ninguna palabra, solo se percató de la llegada de su líder.

- Te sacaré de aquí, Jugo - dijo el pelinegro, sin embargo, un samurai apareció por el pasillo, pero este era diferente, ya que su tamaño era tres veces mayor y portaba un hacha gigante en vez de una espada.

- ¡Eres mío! - gritó salvajemente el guerrero, para después correr en dirección a su objetivo. Sasuke cerró su ojo izquierdo y un par de hilos de sangre comenzó a recorrer su mejilla. Por último, abrió sus párpados mostrando el rojo diseño de su Mangekyo Eterno.

- ¡Amaterasu! - exclamó mientras una llama negra envolvía al guerrero que nada pudo hacer más que desplomarse en el suelo totalmente vencido. El Uchiha desactivó la técnica y recordó que todavía poseía la llave que había usado para dejar libre, así que la utilizó para sacar a Jugo de su celda.

- ¿Quieres que me una de nuevo a tí? - preguntó el pelinaranja sin ningún gesto de enojo, ya que conocía las nuevas ambisiones del ojinegro.

- Así es, perdóname - comentó Sasuke para luego percatarse de que aparecía Suigetsu desde una esquina y se acercaba a ellos.

- Tenemos que irnos, estos guardias comienzan a ser muy irritantes - se quejaba el ojivioleta que aún poseía sus dos espadas, solo que ahora estaban cubiertas de sangre debido a los enemigos asesinados.

- Muy bien, ¡vamonos de aquí! - exclamó el pelinegro para luego escapar de la prisión junto a sus dos compañeros e internarse en lo más profundo del bosque nevado.

ESTE HA SIDO EL CAPITULO NUEVE, ESPERO QUE HAYA SIDO DE SU AGRADO Y NO OLVIDEN DEJAR SUS COMENTARIOS. NOS VEMOS EN EL SIGUIENTE CAPÍTULO.