Lo primero que tengo que aclarar es que los personajes de Inuyasha son propiedad de la gran Rumiko Takahashi y que hago está historia sin ánimo de lucro.

"Pensamientos"

(Acotaciones de la autora)

*Telepatía*

¿Hola de nuevo? Cuánto tiempo hacía que no publicaba nada por aquí, ya ni lo sé, como ya di un par de explicaciones en el "Capítulo" anterior os introduzco el nuevo capítulo espero que lo disfruten y que me muestren su apoyo con bonitos reviews, que no cuestan nada y da mucho ánimo a la hora de escribir.

En el capítulo anterior:

Mientras tanto en otro lugar un hanyou de cabellos plateados se encontraba sentado en las ramas de un árbol perdido en sus pensamientos.

-"No entiendo que hacemos aquí parados mientras Kagome se encuentra ahí fuera sola"- pensó al ver a sus amigos todavía durmiendo cada uno en su respectivos futones.-"Estoy muy preocupado, me pregunto cómo estará Kagome, sólo espero que esté bien, un momento, No puede ser, ¡¿Serpientes caza almas?¡, ¡No puede ser! ¡Kikyoooo!"

Desesperado Inuyasha salió corriendo en dirección al bosque en busca de su adorada y amada Kikio olvidándose por completo de Kagome (menuda novedad), lo que no esperaba el hanyou fue encontrarse con una Kikio de carne humana, tan viva como hace 50 años en el pasado.

¿Ki…Kikio? ¿Cómo es que estás viva? -preguntó el peliplata entre confuso y contento.

Inuyasha….He vuelto para estar contigo, no sé como he vuelto a la vida pero me alegro de que se me haya dado otra oportunidad para estar junto a ti.-dijo Kikio ¿emocionada?

Un momento, tu cuerpo no huele a muerte, ni a tierra, a huesos. No puede ser ¿Eres humana otra vez?- dijo el inu para después estrecharla en sus brazos y besarla con ternura, derramando lágrimas de alegría.

Kikio no fue capaz de responder nada solo se quedó callada y abrazada al mediodemonio con un dulce sonrojo, que sólo confirmaba lo dicho por Inuyasha, la sangre volvía a correr por sus venas de nuevo.

Sin embargo, no todo es lo que parece y cuando fueron a separarse de su abrazo una sonrisa macabra adornó el rostro de la miko.

Mientras con el pequeño grupo de Sesshomaru:

"Qué extraño el aroma de la humana se está haciendo más leve acaso ha aminorado el paso o quizá esté ocultando su aroma" -pensó el inuyoukai confuso acelerando el paso dejando a Rin y a su sirviente atrás.

-"Un momento, ¿Qué es eso que huelo? Parece sangre, huele muy similar a la sangre de la estúpida humana, seguro que se encontró con algún youkai y la muy inepta resultó herida de nuevo, será mejor que me de prisa no quiero que Rin se disguste por la muerte de esa miko"

-*¡Qué arrogante y orgulloso eres! Que ganas de seguir negándote a la realidad insultando a la humana y excusándote con Rin, me parece increíble que yo sea tú, si pudiera controlar nuestro cuerpo correría hacia la miko para sanar sus heridas y envolverme con su maravilloso aroma* - dijo molesto su bestia.

-Qué estupideces dices, este Sesshomaru nunca se preocuparía por una humana insignificante, además su aroma es tan repulsivo que me hace querer dejar de respirar- dijo el youkai tratando de convencerse a si mismo más que replicar a su bestia.

-*Algún día te arrepentirás de ser tan orgulloso*- respondió su bestia.

Horas antes:

Kagome había decidido montar un campamento y encender una hoguera para poder pasar la noche, sin embargo acostumbrada a siempre estar protegida tanto por sus amigos, como por Sesshomaru en estos últimos días, fue descuidada y después de haber cenado algo de ramen dejó la fogata encendida y al no haber colocado una barrera protectora, el fuego atrajo a un grupo de onis que al ver el poderoso aura de la miko y los numerosos fragmentos que esta portaba decidieron que ella podría ser un buen aperitivo y que además les volvería más poderosos.

Por tanto, Kagome se despertó agitada cuando sintió un golpe en su espalda que la mandó disparada hacia una roca provocando que se hiciera una herida en la cabeza que empezó a sangrar profusamente aturdiendo a la joven miko.

-¿Qué ha pasado? ¿Por qué me duelen la cabeza y la espalda?- preguntó Kagome.

-No te preocupes preciosa muy pronto estarás en mi estómago y dejarás de sufrir- dijo uno de los ogros.

-¿Cómo que en tu estómago? Estará en el mío- respondió otro de los ogros.

-¡No! El poder de la miko y sus fragmentos serán solo míos dijo un tercero.

De pronto los ogros empezaron a discutir y a pelear sobre quién se comería a la miko, momento en el que Kagome aprovechó para recoger sus cosas y salir corriendo ya que se encontraba tan confusa que no se veía capaz de usar sus poderes purificadores.

Entonces uno de los ogros se dio cuenta de que su aperitivo se escapaba y avisando a los otros salieron volando en busca de la chica.

Asustada Kagome aceleró el ritmo de su carrera, pero debido a la herida de su cabeza y la sangre proveniente de esta sabía que era un blanco fácil de rastrear y aprovechando la distancia que tenía de ventaja, empleó toda su fuerza y poder de concentración en disparar una flecha cargada de poder que purificó a los tres onis de un solo golpe.

Poco a poco la miko comenzó a ver cada vez más borroso por la herida de su cabeza, sabiendo que más pronto que tarde esta la dejaría inconsciente e indefensa de nuevo, por lo que haciendo acopio de sus últimas energías echo un sprint que la llevó al pozo devorahuesos para su fortuna.

-"E…l…po..z..o,al… fin..!"-dijo antes de caer dentro del pozo quedándose inconsciente.

De vuelta al presente con Sesshomaru.

-No puede ser huelo demasiada sangre la humana debe estar en apuros de verdad- dijo a la vez que se transformó en una bola de luz que le llevó al bosque de Inuyasha siguiendo el aroma de la miko para encontrarse con un enorme rastro de sangre junto a los restos de unos youkai recién purificados.

El peliplata siguió el rastro sangre, con los ojos inyectados en rojo, su bestia estaba presente en estos momentos furioso por la gran cantidad de sangre encontrada, hasta llegar a un extraño pozo del que salía fuertemente el aroma de la miko.

-*Vamos entra*- le instó su bestia furioso por no haber llegado antes, ahora mismo solo lamentaba que la miko hubiera acabado con los youkai ella y no haber podido desmembrar y destrozar a los atacantes de su humana.

-Eso es absurdo, no entraré en ese estúpido pozo, en el fondo está vacio, es obvio que ella no está ahí- dijo Sesshomaru enfadado y aunque no lo quisiera reconocer preocupado por la joven humana.

-*Argggg, ¡Ya estoy harto! Si no lo haces tú lo haré yo- dijo su bestia tomando el control de su cuerpo saltando dentro el pozo.

¿Qué pasará ahora? ¿Estará Kagome sana y salva? ¿Acaso la herido causará más estragos a nuestra protagonista? ¿Qué hará ahora el Lord del Oeste? ¿Habrá conseguido atravesar el pozo o se habrá quedado atascado? ¿Seguirá su bestia controlando su cuerpo?

Bueno y hasta aquí el capítulo de hoy.

Espero que os haya gustado leer este cap tanto como a mí me ha gustado escribirlo, y que me lo demostréis como mucho amor en los reviews.

Muchas gracias por vuestra paciencia y atención, espero volver a veros pronto por aquí.

Se despide con un beso Erya-Sama. ^^