Capítulo 9: Sabiduría.

-Flashback-

"Hace 154 años."

Un dragón totalmente verde caminaba por el pasillo de un lugar con un aspecto drasiatico mientras comía un plátano. Tenía una expresión seria y se dirigía a un solo lugar esperando encontrar (sabiendo que estaría ahí) a uno de sus alumnos.

Llego a su destino y abrió la puerta para poder entrar a la biblioteca y ver en la mesa de siempre, y en el lugar acostumbrado a un pequeño kirin de rojo y amarillo que estaba leyendo un libro, totalmente ignorante de que un dragón acababa de entrar por la puerta principal. Este solo empezó a caminar hacia donde se encontraba el pequeño preparándose para hablar.

-Hokage.-

El pequeño levanto su cabeza sorprendido y volteo a ver al dueño de esa voz que él conocía muy bien.

-Maestro Kiriba.-

-No es sano que un kirin de tu edad este todo el día leyendo en lugar de estar afuera jugando con sus amigos.-

-Me encanta leer.- respondió el joven kirin –Me gustan las historias que hay en los libro y también el aprender de ellos.-

-Es cierto.- afirmo el dragón mientras empezaba a caminar hacia una ventana arrojando hacia atrás la cascara de plátano que se había comido, cosa que extraño a Hokage ya que era impropio de un maestro hacer algo como eso.

-Pero mira que hermoso día.- suspiro mientras abría la ventana, -deberías estar afuera jugando con tus amigos. Tu madre está muy preocupada de que estés todo el día leyendo en lugar de estar jugando.-

-Prefiero los libros. Con ellos me vuelvo más listo, aprendo de las maravillosas historias de reinos muy lejanos,- empezó a bajar la cabeza con tristeza, -y se burlan de uno.-

El dragón solo soltó un pequeño suspiro, esta no era la primera vez que esto ocurria. Se acercó más a la mesa hasta estar frente a Hokage.

-Hokage. Yo entiendo que a veces los demás dragones pueden ser malos con los kirines, pero no deberías sentirte mal.-

-¿Por qué?-

-Porque tú no eres algo malo. Tú eres la prueba del verdadero amor que hubo entre tu padre y tu madre como otros más. Eso te hace especial.- dijo Kiriba tratando de animar al pequeño kirin.

-Lo sé bien.- Contesto, -Pero los demás me tratan mal por no ser un dragón como ellos y dicen que mi madre es tonta por enamorarse de un poni.-

¿Y tú crees que lo sea?- Pregunto seriamente, mientras Hokage solo negaba con la cabeza, -Tu madre es una de las mejores dragonas que ha habido en estos siglos. Hábil, inteligente, talentosa, hermosa, muchos dragones matarían por ella y tu padre fue muy afortunado de que ella se fijara en él. Tú conoces mejor que yo la historia.-

-Lo sé. El sentía que no merecía a alguien tan perfecta como mi madre y lo único que hizo fue dejarle una carta de amor que ella leyó y quedo totalmente enamorada. Mi padre al ver que pudo conquistar su corazón al fin pudo obtener su cutie mark como escritor, se casaron y después de un tiempo me tuvieron a mí.- término levantando la cabeza para ver a su maestro que tenía una sonrisa en su rostro.

-Lo ves. Tú no tienes nada malo. Tú eres valiente como tu padre e inteligente como tu madre. Ella fue capaz de encontrar la felicidad con alguien de una especie tan distinta a la nuestra.-

-Así es. Por eso leo y estudio mucho ya que quiero ser tan sabio como mi madre.- Dijo con una sonrisa y mirando con determinación a su maestro.

-Te equivocas. Ser inteligente y sabio son dos cosas distintas.- Ese comentario confundió a Hokage

-Pero maestro, alguien sabio sabe muchas cosas y también es capaz de entenderlo todo muy bien.-

-No alumno mío.- dijo mientras negaba con la cabeza. –Sabiduría e inteligencia son dos cosas distintas y te lo voy a demostrar ahora mismo pidiéndote que hagas algo muy importante.-

Hokage se emocionó al oír eso. Quería poner a prueba todo lo que había aprendido en los años que llevaba estudiando desde historia y matemáticas, hasta magia y pociones.

-Quiero…-

-¿Si?- Pregunto con emoción.

-…que tu…-

-¿Si?-volvió a preguntar pero con una gran sonrisa en su cara.

-…hagas una pequeña esfera de luz.-

Al escuchar eso la emoción de Hokage se fue tan pronto como llego.

-Pero maestro, ese hechizo es muy simple. ¿Por qué no mejor le…?-

-Hokage, te pedí que hicieras eso por una razón.-

El rostro serio de Kiriba hizo que Hokage solo se resignara a protestar e hiciera lo que se le encargo. Empezó a reunir energía en sus cuernos hasta que en medio de ellos apareció una esfera de luz que empezó a flotar hasta quedar a unos metros de la puerta.

-Bien hecho. Ahora, ¿qué me puedes decir sobre ese hechizo?-

-Es un hechizo algo sencillo, ayuda a iluminar los lugares oscuros y entre más grande sea más luminosa será.- Contesto algo aburrido ya que sabía que cualquiera que haya estudiado magia sabría todo eso y que esperaba algo más desafiante.

-Es correcto.- Afirmo muy contento sobre lo que dijo Hokage, -Realmente eres alguien muy listo. Eso es uno de los puntos para ser un sabio.-

-¿Uno?- Pregunto extrañado.

-Para ser sabio debes saber muchas cosas. Ser inteligente te permite conocer las historias de cada reino, memorizar información muy detallada y contestar preguntas o resolver ecuaciones muy complejas, también conoce las fortalezas y debilidades de algo. Pero solo se enfocara en un solo lado de todo lo que aprende.-

Hokage puso una cara de confusión, quiso hablar pero su maestro continúo.

-Alguien sabio es capaz de conocer las fortalezas y debilidades desde una persona hasta un hechizo y saber cómo convertir las fortalezas en debilidades y las debilidades en fortalezas.- Hokage no entendía muy bien lo que le decía, pero una pequeña idea paso por su cabeza, sintió que algo de eso tenía que ver con la esfera de luz. Iba a hablar pero Kiriba lo interrumpió.

-Hokage, te demostrare ahora mismo de lo que hablo. Solo cierra los ojos.- el kirin hizo lo que se le indico para poder saber más pronto a lo que se refería. Lo siguiente que oyó fue la voz de otro maestro que conocía.

-Kiriba, ¿Por qué me…?- se escuchó el sonido de una bola de fuego siendo disparada y después una gran explosión. –¡Arrrrgggg!- grito el maestro para después escuchar un sonido de algo blando siendo aplastado para después oir pasos muy pesados y algo torpes como si trataran de detenerse y recuperar el equilibrio sin tener que caerse, -¡Kiiiribaaa, esto me la vaaaaaaaaa…!- se pudo escuchar como ese grito se alejaba de ellos como si estuviera cayendo. Toda esa curiosidad hizo que Hokage ya no resistiera más y abriera los ojos y vio cómo su maestro le daba un ataque de risa.

-Maestro, ¿Qué fue lo que paso?- pregunto confundido.

-Hahahaha, esta vez me lucí, hahaha.- dijo el dragón entre carcajadas.

-A quien escuche hace unos momentos, ¿Fue el maestro Yūkan'na Honō?-

-Sí, fue el.- contesto tratando de recuperar la compostura para continuar. –Como tú y los demás saben, somos dos viejos amigos te cada año tenemos nuestra semana de bromas en la cual los dos nos hacemos bromas en las que yo siempre soy el vencedor. Cuando llegue aquí, lo hice sabiendo muchas cosas, que él me buscaba para hablar de algo de lo que yo quería hablarle; Sabia que estarías aquí y que estarías leyendo para evitar los comentarios de tus amigos y tratar de ser más inteligente. Es por eso que antes puse un montón de paja justo debajo de esa ventana para que Hono no se lastimara al caer y arroje la cascara de plátano a ese preciso lugar que sería uno de los puntos que el pisaría cuando quedara segado por la luz del hechizo en nuestra platica sobre la sabiduría.-

Hokage no lo podía creer, uno pensaría que su maestro solo hacia eso por casualidad pero él estaba muy adelantado como si ya lo hubiera visto todo.

-Pero, ¿Por qué me pidió que hiciera ese hechizo?-

-Por dos razones. La primera era para mostrarte que alguien listo podría conocer las propiedades de un hechizo y criatura. Pero te falto un punto.-

-¿Cuál?-

-La esfera de luz se vuelve inestable si recibe un fuerte golpe, lo que ocasiona una poderosa luz cegadora que podría hacer que alguien perdiera la vista momentáneamente. Tal y como paso con Hono. Quedo sigo después de que hice explotar tu hechizo con mi bola de fuego. Supe convertir una gran debilidad en una gran ventaja para mí.-

El pequeño kirin estaba sin palabras. Siempre creyó que el único uso para ese hechizo era para iluminar lugares oscuros, pero ahora sabía que se podría usar para…

-Un sabio no usa sus conocimientos para la guerra.- interrumpió el dragón con algo de enojo como si hubiera leído la mente de su alumno.

-Un sabio es capaz de detener un conflicto sin tener que tomar un arma. Su mente y conocimientos son su arma más fuerte y poderosa. Si piensas en usar todo lo que sabes para lastimar a otros no eres un sabio, sino un tirano.-

Hokage se quedó callado pensando en lo que su maestro le dijo. Él era tan sabio que supo lo que él pensaba con una simple mirada. Se sentía tan mal ya que su sueño era ser un sabio.

-Lo lamento maestro.-

-No te preocupes.- dijo mientras ponía una garra en su hombro, -Aun eres joven. Tienes mucho que aprender para ser alguien sabio. Por ahora lo mejor es que salgamos de aquí para que tú puedas ir a jugar e intentar hacer amigos y yo pueda esconderme de Hono antes de que me encuentre.- soltó una leve risa al decir eso y los dos empezaron a dirigirse a la salida de la biblioteca.

-Recuerda esto Hokage, un sabio es capaz de convertir una desventaja en ventaja. Algún día lo entenderás.-

Hokage se sentía mejor después de esa plática, no podía evitar que los ponis y dragones lo insultaran por ser un kirin pero él podía decidir si dejar que eso lo afectara o intentar hacer que sean sus amigos.

-Fin del Flashback-

Hokage corría lo más rápido que podía por la biblioteca. Tenía poco tiempo para llegar con los demás y decirle lo ocurrido, cuando enfrente de él vio pasar a Summer muy apurada y de sus alforjas sobresalía el bastón de Zerkoc.

Summer al notar a su amigo dirigiéndose a él se detuvo en seco y retrocedió para que el la alcanzara. Y una vez que llegaron al mismo punto empezó a hablar.

-Hokage algo anda mal. Zerkoc y yo estábamos hablando y cuando voltee el ya no estaba donde lo había visto antes, lo único que había era su bastón.- le conto Summer a su amigo muy preocupada.

-Lo sé, lo mismo me paso con Feather mientras empezaba a recordar algo sobre este lugar. Hay que encontrar a Greenflames y Razor y así les contare eso.-

Como por arte de magia, Greenflames y Razor pasaron por un enfrente de ellos a uno cinco pasillos de donde se encontraba quienes también se detuvieron y regresaron a donde ellos vieron a sus amigos.

-Hokage, algo anda mal con este lugar.- Comento Greenflames con algo de enojo y mirando a todas partes, pero noto que faltaban dos de sus amigos.

Después de que la poni y el kirin explicara lo que sucedió, poniendo al corriente a sus dos amigos, Greenflames decidió decirles de sus deducciones omitiendo la parte del libro de Twilight, solo diciendo que encontró un libro muy nuevo y Razor no protesto, y sobre los puntos referentes a Altos sin mencionar que es mitad Equestriano.

-Esto es más grave de lo que creí.- Dijo Hokage muy pensativo.

-¿A qué te refieres?- Pregunto el dragón.

-Desde hace algunos siglos, ha habido historias sobre libros que desaparecen sin alguna razón explicable, ya sea en una librería cuando sale a la venta o que este falte en la repisa de alguna casa. Pero eso ha seguido ocurriendo en la actualidad, pero han sido en diferentes partes y épocas que es difícil relacionarlo con un solo caso.-

-Eso explica el por qué están todos estos libros de hace solo unos años pero no el cómo llegaron aquí sin que notaran a Altos.- continuo Razor mirando todos los libros que había a su alrededor.

-Tampoco el ¿Qué te tiene tan preocupado de este lugar?- incluyo Summer.

-Cuando era niño uno de mis profesores nos decía que una creatura se había adueñado de este lugar y mato a todos los guardias. También decían que los reyes de los países vecinos habían enviado a sus mejores ejércitos para recuperar el lugar pero nunca regresaron por lo que decidieron declararlo causa perdida y no volvieron a intentar volver aquí nunca más.- les conto Hokage a los demás lo que causo la ira de Greenflames.

-¡¿Cómo pudiste olvidar algo como eso?! ¡Tú eras el más emocionado por encontrar este lugar, el que sabía más que todos nosotros sobre la biblioteca y no recordabas algo tan importante como eso!-

-En primer lugar nunca se supo exactamente donde estaba este lugar, algunos decían que se encontraba en la cima de una montaña o que era una gran torre que llegaría hasta las nubes; en segundo lugar yo era solo un niño cuando escuche la historia, conforme la guerra fue empeorando se dejaron de escuchar muchas historias; y en tercer lugar, ¿Cómo esperas que todos esas cosas que ocurrieron en el exterior estén conectadas a esto? No había nada que las conectara si uno no encontraba este lugar.-

-Eso ya no es importante ahora.- intervino Razor, -Lo importante ahora es encontrar a Feather y Zerkoc y salir de aquí lo antes posible.-

-Entonces hay que encontrarlos rápido.- indico Summer pero fue detenida por Razor.

-En otras ocasiones lo correcto sería ir a buscar a los demás pero eso le permitiría a Altos sellar la salida y quizás no tendríamos tiempo suficiente para desbloquearla cuando rescatemos a los otros. Pero si vamos a la salida para asegurarnos que siga abierta quizás el acabe con ellos.-

-Dividirnos no es una opción,- continuo Hokage, -el acabaría con nosotros uno por uno pero dadas las circunstancias, no queda de otra.-

-Correcto.- Afirmo Razor. –Hokage y Summer, vayan a la salida y manténgala abierta lo más que puedan. Si está cerrada, busquen la forma de abrirla.-

-¿Qué hay de ustedes?- Pregunto el kirin.

-Nosotros dos buscaremos a los demás y los llevaremos con nosotros.-

Los cuatro se separaron en equipos de dos con diferentes direcciones. Summer no dejaba de estar preocupada sobre la situación en la que se encontraban.

-¿Crees que estén bien?- pregunto la poni al kirin.

-No te preocupes. Ellos dos son muy fuertes, estoy seguro que rescataran a Feather y Zerkoc y saldremos de aquí lo antes posible.- Al oír eso hizo que se calmara un poco pero el kirin seguía preocupado, solo dijo eso para calmarla pero él estaba mucho más preocupado que su amiga.


Greenflames y Razor corrian a toda velocidad por toda la biblioteca buscando a sus amigos. El rastro de emociones era muy débil por lo que el simulador no los podía percibir bien, pero al menos sabían que seguían vivos.

El lugar era enorme, sabían que les tomaría un largo tiempo encontrarlos en esa biblioteca que era mucho más grande que cualquier otra en la que hayan estado. La luz de la esfera luminosa de Razor les permitía ver muy bien el lugar aunque aún había partes que no estaban muy iluminadas, pero eso no los detenía para nada.

Su búsqueda se vio interrumpida cuando escucharon el aleteo de un par de alas membranosas y los dos se detuvieron al saber quién era el que los había seguido y empuñando sus armas, preparándose para el combate.

-Sabemos que estás ahí.- dijo Greenflames sosteniendo ambas espadas muy fuerte a sus garras. –Es mejor que los liberes ahora si no quieres morir.-

No hubo respuesta, durante varios segundos se mantuvo así hasta que se escuchó la voz del otro dragón.

-Son palabras muy amenazantes, viniendo de la mascota de la princesa.- ese comentario hizo enojar a Greenflames, haciendo que gruñera.

-Así que sabes quién soy yo. Bueno, eso no importa de todas formas voy a hacer que sufras.-

-No recuerdo que la princesa Twilight Sparkle te enseñara a hacer sufrir a otros.- dijo mientras empezaba a dejarse ver ante sus dos enemigos. –Estaría muy decepcionada y más triste de ver en lo que se convirtió su asistente número uno.-

Ese comentario llamo la atención de Razor. -¿Más triste?-

-Verán, yo he ido a Equestria desde hace muchos años. Desde que se fueron, la princesa estuvo buscando desesperadamente a su pequeño dragón. Toda su familia y amigos lo busco por todas partes, o mejor dicho, los busco. Pero al ver que no aparecían y al enterarse que se fueron de Equestria, cancelaron todo y la princesa entristeció aún más.-

-Eso no me importa ya.- Eso causo sorpresa en Razor, no esperaba que fuera a decir eso.

-Pero si eso demuestra que si te quiere y te extraña.-

Greenflames levanto una espada señalando al dragón. –Ella tuvo su oportunidad y fallo. Si no fui importante para ella en el pasado entonces ella no lo es para mí ahora.- Altos paso su vista a Razor, quien había escuchado todo sorprendido.

-¿Estás de acuerdo con eso? El ya no te debe de considerar su amigo. Si tú quisieras podrías irte de su lado y a él ya no le importaría.-

-Es cierto.- esa afirmación del simulador llamo la atención de ambos dragones, -podría abandonarlo, pero yo creo que el aún puede volver a creer en la amistad. El la ignora por que ha sufrido demasiado pero yo sé que en el fondo aun la aprecia ya que si no fuera así en no estaría salvando gente, luchando contra los seguidores o no me habría acompañado a salvar a nuestros dos amigos.- dijo con una sonrisa mientras miraba la mirada fría de su amigo mientras recordaba el día en el que ambos se volvieron mejores amigos después de haber escapado de los simuladores.

-A bueno, como quieras.- respondió Altos para acto seguido desaparecer del lugar de donde estaba y casi al mismo tiempo los dos sintieron un fuerte golpe en sus estómagos y al mirar hacia abajo, vieron que altos era el causante de ese dolor.

Lo siguiente que ocurrió fue que Altos y Razor desaparecieron dejando a Green solo. Después escucho un fuerte golpe atrás de él y al voltear vio a su amigo en el suelo que tenía algunas grietas como si lo hubiera azotado. Viendo eso, decidió empezar a moverse en diferentes direcciones lo más rápido que podía para evitar ser golpeado pero sus esfuerzos fueron en vano cuando sintió que algo empezaba a golpearlo demasiado rápido en diferentes partes del cuerpo. Altos apareció enfrente de el con un puño hacia atrás que movió hacia adelante a gran velocidad mandando a volar a su rival por varios metros hasta que cayó al suelo y se deslizo en el hasta chocar contra un estante.

Razor, quien se había levantado después de ser impactado en el suelo, al ver como su amigo fue enviado lejos del otro dragón voló a toda velocidad hacia el pero antes de que su lanza lo atravesara este desapareció y sintió un rodillazo en la boca de su estómago.

Al ser golpeado, el simulador causo un hechizo de marcado para saber en dónde estaría su enemigo cada vez que desaparecía mientras trataba de golpear a su oponente con el extremo opuesto de su lanza que no hizo contacto con el por qué una vez más desapareció, pero eso solo hizo que sus ojos se abrieran como platos.

-¡Green!- grito al dragón que se estaba recuperando, -¡Él no se teletransporta, se mueve tan rápido que no lo podemos ve…!- Razor salió volando y choco con un librero algo cerca de donde estaba anteriormente.

Greenflames se puso de pie mirando a todas partes tratando de ver por donde llegaría. Decidió soplar algo de fuego en todas direcciones para ver por donde aparecería pero antes de que empezara a aspirar aire una garra blanca cubrió su boca mientras que algo largo y flexible lo envolvía desde la cintura para apenas alcanzar a ver los ojos de altos antes de ser enviado a volar nuevamente y chocar contra otro librero y al caer al suelo, varios libros cayeron sobre él.

-Es oficial. Odio las bibliotecas.- Dijo con enojo aun debajo del montón de libros que se formó sobre él.

-Es irónico que digas eso ya que tú vivías en una.-

-Es por eso que empecé a odiarlas.-

-Oooh, ya entendí, un lugar como este te recuerda a tu hogar.- comento mientras desaparecía de donde estaba.

-Corre o vuela todo lo que quieras, tarde o temprano te alcanzaremos.- dijo Greenflames mientras se empezaba a levantar del suelo saliendo de entre la pila de libros y tomando una posición de ataque.

-¿En serio crees eso?- pregunto con tono de burla. –¿Acaso mi velocidad no te convence de lo contrario?-

-Se de alguien que podría hacer que te tragues tus palabras.- respondió el dragón purpura esperando una respuesta de su rival, una que tardo varios segundos en ser respondida.

-Creo saber de quién hablas.- lo siguiente que escucho Greenflames fue el sonido de un libro deslizándose por el suelo mientras corría y se alejaba dejándolo en ese lugar. Un libro que acabo con sus esperanzas de ganar esa batalla.

-Flashback-

Spike se encontraba empujando un carrito con tazas de té y una tetera mientras tarareaba una canción muy feliz dirigiéndose hacia la puerta donde se encontraban las siete sillas frente al mapa de Equestria, y al entrar pudo escuchar a una de sus amigas hablando de algo.

-…y cuando voltee, mi nuevo libro de Daring Do ya no estaba ahí. Era como si alguien se lo hubiera llevado en tan solo un segundo. ¡¿Cómo es eso posible?!-

Las seis ponis se encontraban reunidas en una conversación sobre un problema de Rainbow Dash. Todas habían crecido un poco y algunas cambiaron sus peinados a excepción de Applejack, Twilight, Pinkie y Rainbow quienes conservaban sus clásicos estilos mientras que Fluttershy lo tenía un poco más corto de lo que acostumbraba. Spike, quien solo había crecido unas pulgadas, seguía viendo a Rarity como la poni más hermosa de todo el reino quien para demostrar su madurez había recogido su crin para forman una cola de caballo. Pero aun siendo muy deslumbrante, él podía notar la poca falta de sueño que se veía en sus ojeras ya que su hija Gem Shine estuvo llorando casi toda la noche y mantuvo a su madre despierta todo el tiempo, causando que en toda la reunión estuviera dormitando.

-Entiendo que estes enojada terroncito,- contesto Applejack, -pero también podrías tomar la posibilidad de que lo dejaste en otra parte.-

-¡Imposible!- dijo la pegaso molesta. –Despues de poner en un lugar seguro a Rainbow Speed, me puse a revisar el lugar lo más rápido que pude antes de que el ladrón escapara corriendo o teletransportandose. Y les puedo asegurar que me moví aún más rápido que antes y no encontré al ladrón ni al libro todo el parque.-

-Además, un hechizo de teletransportacion no puede funcionar bien no puedes ver bien al objeto y estar lo bastante cerca de él. De lo contrario no funcionaría.- Continúo Twilight dando un punto muy importante a la discusión.

-Pues aun asi no es algo bueno. Rainbow es la poni mas veloz de toda Equestria y que alguien le haya quitado algo en un segundo bajo sus propias narices y que ella no haya podido encontrarlo. Significaria que hay alguien que se mueve mucho más rápido que ella.- intervino Pinkie Pie saliendo debajo de la mesa aun lado de Twilight para después meterse una vez más en ella.

-Eso me molesta mucho. Que haya alguien mucho más rápido que yo, como para robarme mi libro sin que me dé cuenta.-

-¿Porque no solo compras otro libro? Si tú quieres.- pregunto Fluttershy de forma tímida, algo que no había cambiado mucho en ella con el paso de los años, aun siendo madre.

-¡Eso es lo otro que me molesta ya que había ahorrado para comprar ese libro y tener que comprar otro por culpa de ese ladrón!-

-¡Por todos los cielos Rainbow Dash!- grito Rarity molesta por tantos gritos que no la dejaban dormir un poco, -¡Deja de hacer tanto escándalo solo por un tonto libro!- El momento en el que se dio cuenta de lo que dijo, giro su cabeza para ver a su amiga alicornio que tenía una expresión de shock lo cual asusto a la unicornio ya que sabía que lo siguiente que pasaría no sería nada bueno.

-¿Un estúpido libro?-

Las demás, inclusive Spike, sabían que ese era el lugar menos indicado para estar y todos salieron corriendo a la misma velocidad de Rainbow dejando a sus dos amigas solas.

En uno de los pasillos, Flash Sentry caminaba tranquilamente mientras cargaba a Soul Spark pero esa tranquilidad se vio interrumpida al ver como las cuatro amigas de su esposa salían corriendo. Se hizo a un lado para que no chocaran contra él y lastimara a su hijo, y al ver que Spike venía con ellas lo detuvo para saber que sucedía.

-Oye Spike, tranquilo.- dijo tratando de calmar a su amigo, -¿Puedes decirme por que corren tan rápido?-

-Rarity sin querer dijo "tonto libro" enfrente de Twilight- Contesto el dragón algo asustado, lo cual dejo sorprendido al pegaso.

-…-

-…-

-…-

-…-

-¿Sugarcube Corner?-

-Sugarcube Corner.

-Fin del Flashback-

Greenflames no podía quitar su vista de ese libro, no podía creer que eso estuviera en ese lugar y en la propiedad de Altos. "No puede ser ese libro. Tiene que ser una coincidencia." Su garra empezó a moverse hacia el libro de forma muy temblorosa y lentamente fue acercándose hacia este hasta tocarlo para abrirlo en la primera página y ver lo que tenía escrito.

Rainbow Dash había escrito su nombre en sus libros para no confundirlos con los libros de las amigas de ella, incluyendo a Twilight, que tenían libros parecidos a los de ella.

Ver el nombre de su examiga en ese libro, haber escuchado el cómo lo perdió y ver como estaba siendo derrotado hizo que empezara a sentir algo que no había sentido desde hace muchos años. Era un sentimiento que lo hacía sentirse nuevamente como un bebe dragón ante una bestia enorme que lo veía con una mirada amenazante. Eso era lo que creyó que nunca volvería a sentir después de todos esos años, lleno de ira…

Miedo.

Sintió como alguien lo golpeo en la para por un lado mandándolo a volar una vez más pero esta vez Greenflames cayo noqueado. Altos se detuvo enfrente de él, contemplando al dragón mientras sentía una gran satisfacción invadiendo todo su cuerpo, pero esta se detuvo cuando recordó algo importante y agitando sus alas muy rápido, voló hasta donde estaba el simulador, quien estaba a punto de disparar un rayo de magia, para agarrarlo del cuello y levantarlo alejándolo del suelo, haciendo que le fuera difícil respirar.

-N-no puede…- trato de hablar entrecortado por la falta de aire pero Altos presiono su agarre en su cuello.

-¿En serio creen que pueden derrotarme?- empezó levantar su otro brazo hasta ponerlo atrás, listo para dar el último golpe mientras Razor trataba de liberarse sin ningún éxito. –No voy a matarlos.- dijo sonriendo, -Aun. Ya hemos hecho mucho desastre en estos pasillos y me gustaría no destruir otra cosa mientras acabo con sus vidas. Primero capturare a sus otros dos amigos y después los matare a todos.-

Razor no podía hacer nada ante lo que se aproximaba, la falta de aire no le permitía concentrarse para hacer un hechizo. Lo único que podía hacer era observarlo mientras hablaba.

-Nadie se mete con el tesoro de un dragon.- Después de eso, el puño se movió hacia adelante haciendo que las luces se apagaran para el simulador.

Altos dejo caer al simulador mientras miraba hacia la esfera de luz con una expresión seria en su rostro. –Van cuatro, faltan dos.-


Summer volteo muy rápido hacia la dirección en la que habían venido hace unos minutos. Tenía el presentimiento de que algo malo había pasado con Razor. Su preocupación era tan grande que saco de concentración a su amigo kirin.

-Summer, tranquila. Estoy seguro de que ellos están bien.-

-No lo sé Hokage. Tengo un mal presentimiento sobre esto.-

Hokage solo se dirigió hacia donde estaba la poni y puso su garra sobre su hombro, –Ten fe en ellos. Tu sabes que son muy buenos.- eso calmo un poco a Summer para voltear a ver a su amigo con una pequeña sonrisa en su rostro. –Eso está mejor. Ahora, hay que seguir intentando abrir la puerta. Razor tenía razón sobre la puerta.-

Ambos voltearon a ver la enorme puerta que tenían enfrente, la misma por donde entraron. Estaba cerrada y Hokage ya tenía mucho tiempo tratando de abrirla con magia ya que el empujar y jalar no les sirvió de mucho. Summer solo podía observarlo y asegurarse de que nadie se acercara a ellos sin saberlo.

-Esto me preocupa mucho.- comento la poni, -¿Crees que podamos salir de aquí?-

-Estoy seguro de que podremos salir.- contesto Hokage mientras se esforzaba en perforar la puerta, -Ya hemos estado en situaciones horribles, esto es solo un pequeño entretenimiento comparado con lo que nos ha pasado en otras ocasiones. ¿Recuerdas?- giro su cabeza para ver a su amiga pero al poner su vista en el lugar en el que la vio por última vez ya no estaba.

Hokage solo empezó a darse la vuelta para después empezar a flotar en línea recta hacia un lugar en específico con si conociera el lugar, o mejor dicho, como si supiera donde encontrar a su amiga.

Al llegar a ese punto, empezó a descender hasta tocar el suelo. Era una parte de la biblioteca la cual la luz de la esfera luminosa apenas llegaba. Se podían distinguir los esqueletos de diferentes especies de soldados portando armaduras de diferentes naciones. Empezó a caminar en línea recta y noto que algunas armaduras iban cambiando en características hasta el punto en el que los seres ya no portaban armaduras, si no ropas y uniformes.

Hokage vio esqueletos con ropas de viajeros que al parecer también tenían sus mochilas. Uniformes de los Seguidores de Grogar cuyas armas se veían destrozadas como si algo fuerte las hubiera destruido, pero lo que más llamo su atención era lo que tenía enfrente de él. Sus amigos se encontraban encadenados y agrupados en un lugar, podía distinguir que estaban inconscientes lo que fue un gran alivio para el hasta que una voz llamo su atención.

-Te felicito, kirin. De todos los que llega a mi biblioteca eres el primero en llegar a este lugar sin que yo lo traiga. Pero, ¿Cómo fue que pudiste dar con este lugar?- Altos estaba detrás de Hokage con una expresión seria. Hokage se dio la vuelta para quedar frente a frente.

-Tenía una corazonada. Cuando te llevaste a Zerkoc y a Feather, ellos eran los nos veían a Summer y a mi cuando mirábamos hacia otra parte, por lo que supuse que tomarías a Summer cuando ya la observara y como ella era la única viéndome fue fácil para ti. Lo que hice fue que cuando toque su hombro la marque con mi hechizo de rastreo, me entrene durante años para poder hacer ese hechizo sin que nadie lo notara. Ni siquiera tú.-

-Sacrificaste a tu amiga para que pudieras encontrarme. Ingenioso.- Alabo el dragón.

-Sí, suena horrible. Pero era la única opción que me quedaba. Tu oído debe ser lo bastante fino como para haberme escuchado diciéndole sobre el plan y si Greenflames y Razor ya fueron capturados entonces no serviría de nada si lograba abrir las puertas de la entrada.-

-Es un buen punto. Eres muy listo, será un honor matarte y comerte.- hablo mientras tomaba una posición de pelea.

-No te será fácil. Albino.- contradijo mientras tomaba una posición de combate.

-¿Albin…?- Hokage salió volando a toda dirección alejándose del dragón que se había quedado extrañado ante lo que suponía el insulto más patético que había recibido solo para darse cuenta de que solo era para distraerlo. Al darse cuenta de que cayó con un truco tan simple, empezó a volar a toda velocidad muy enojado hasta quedar a unos metros enfrente de él.

Hokage freno de repente ante la sorpresa de que su enemigo se encontraba enfrente de él. Intento cambiar su dirección tratando de volar más rápido pero una vez más Altos frente a él, volvió a detenerse con todas sus fuerzas y tomar un nuevo curso.

-Por lo que veo, aún no estás convencido de que puedo alcanzarte cuando yo quiera.- dijo Altos viendo al kirin tratando de alejarse de él lo más rápido que podía para que con solo el batir sus alas muy rápido hizo que una vez más quedara enfrente de él, pero Hokage no se detuvo. Empezó a cargar un hechizo el cual por el brillo y la cantidad en sus cuernos reconoció como Escudo Impactante, y sabía bien el momento adecuado en el que debía esquivarlo y en que parte dar el golpe.

En el momento en el que Hokage quedo muy cerca de él, Altos solo se hizo a un lado mientras veía al kirin moverse muy lento ante él y empezó a mover su puño al lomo de su enemigo, pero estando a unos centímetros de impactarlo el kirin se vio envuelto en un flash rojo y desapareció solo para reaparecer mucho más delante de donde estaba y seguir volando.

Altos estaba tan sorprendido de eso, pero la ira empezó a apoderarse de él liberándola en un explosivo rugido que resonó en todo el lugar. -¡He sido bueno contigo, pero ya es tiempo de acabar con esto de una vez!- con un poderoso deseo de sangre en él, voló a toda velocidad hasta alcanzar al kirin y golpearlo, haciendo que chocara contra un estante y cayera fuertemente al suelo.

Hokage apenas había golpeado el suelo cuando sintió que algo lo tiraba de la garra inferior derecha y lo llevaba contra el viento contra una pared, solo para después recibir el impacto de muchas bolas de fuego del tamaño de una bala impactando en todo su cuerpo, causándole mucho dolor pero podía sentir como empezaban a aumentar de tamaño hasta que sintió como una bola de fuego de su tamaño lo golpeaba con fuerza y lo presionaba contra la pared.

Altos se había tranquilizado un poco después de esa serie de brutales ataques y veía como su enemigo ya no tenía fuerzas para sostenerse y se deslizaba por la pared hasta quedar en el suelo. Observando que ya no tenía muchas fuerzas, empezó a caminar hacia el hasta quedar frente a él viendo que tenía los ojos cerrados por el dolor, pero aún estaba consiente.

-Creíste que podías vencerme y salvar a tus amigo.- Hablo altos con un tono de decepción en su voz, -Realmente pensé que tú eras más listo que eso. Supongo que después de todo no eres tan inteligente como creía.-

Hokage escuchaba lo que su enemigo le decía, lamentándose de no haber sido lo bastante fuerte como para salvar a sus amigos. Lo único que pudo hacer era abrir sus ojos para ver al dragón oscurecido por la gran cantidad de luz que llegaba detrás de él.

"Un sabio es capaz de convertir una desventaja en ventaja."

Hokage abrió los ojos ante la realización y formulación de un plan. Con una nueva determinación empezó a ponerse de pie mientras via a su enemigo quien no se inmutaba ante lo que estaba viendo.

-Sabes,- Empezó a hablar. –tienes toda la razón. No puedo ganarte.- Altos solo sonrió al escuchar eso. –Pero aun así voy a enfrentarte.- Hokage disparo un rayo el cual Altos apenas pudo esquivar, mientras que Hokage continuaba con su ofensiva contra el dragón.

Hokage disparaba hechizo tras hechizo tratando de herir al dragón. Empezó a crear unas Shurikens hechas de energía las cuales salieron volando hacia su enemigo pero fueron desechas con un movimiento de cola de Altos. Lanzo unas bolas de fuego las cuales fueron contra restadas cuando el dragón batió sus alas muy fuerte creando una gran onda de aire.

Hokage era ahora quien lo perseguía atacándolo con sus hechizos y cuando se le acercaba bastante lo suficiente usaba sus garras o sus guadañas para tratar de cortarlo pero Altos los eludía de forma arrogante.

El kirin lo volvió a alcanzar una vez más pero antes de que pudiera cortarlo con su guadaña Altos lo esquivo muy fácil volando hacia arriba hasta estar a varios metros de él. El dragón observo que su enemigo se encontraba muy agotado, respiraba muy rápido y se podía ver que había empezado a sudar gracias a la persecución y el que tuviera que tratar de ignorar el dolor de sus heridas.

-¿Tan rápido te cansaste?- Pregunto Altos de manera burlona.

Lo único que pudo hacer Hokage fue aspirar hondo y escupir una bola de fuego. Altos lo único que tuvo que hacer para esquivarla fue mover la cabeza hacia un lado y esta paso sin hacer contacto con esta.

-¿Eso es lo mejor que pudiste hacer?-

-No te apunte a ti.- Respondió el kirin, lo que causo que Altos volteara a ver la bola de fuego en el momento que esta se impactó con la esfera de luz.

Hokage había alcanzado a cerrar sus ojos a tiempo, pero Altos fue segado por la luz. –Rrroooooaaaaaarrrrrrrr.- Rugió con fuerza al sentir como la luz le quemaba los ojos solo para después no poder ver nada.

Altos cubrió sus ojos con sus garras por el dolor que la luz cegadora le había causado, pero no pasó mucho tiempo antes de sentir que algo lo golpeo con fuerza por un costado.

Empezó a sentir muchos golpes por todo su cuerpo proveniente de diferentes direcciones. Empezó a recuperar la vista, pero aun la tenía borrosa por lo que lo único que podía distinguir entre la oscuridad que lo rodeaba, aunque su vista era muy buena en ella, era una luz roja sobre una silueta roja con amarillo que se movía muy rápido y sin perder tiempo empezó a volar tras ella.

Lanzo varias bolas de fuego tratando de derribar a su oponente, pero eran eludidas con gran velocidad. Altos apenas podía ver bien, por lo que no podía intentar volar rápido sin estar seguro de que lo alcanzaría sin chocar con algo, así que solo continúo con sus ataques cuidando que sus bolas de fuego se deshicieran antes de tocar los libros.

Conforme pasaba el tiempo, el dragón empezaba a recuperar cada vez más la vista hasta que decidió que era hora de ponerle fin a la persecución. Agito sus alas más rápido lo que hizo que acelerara hasta quedar tan cerca de él como para estar seguro de que no fallaría y una vez lo bastante cerca, lanzo una última bola de fuego estando seguro de que acertaría pero una vez que recupero su vista por completo vio que se trataba de un duplicado mágico que tenía en su cuerno una esfera de luz que fue impactada por el ataque de Altos.

-Rrrroooaaarrrr.- rugió otra vez el dragón por el ardor en sus ojos causado por la luz cegadora. Empezó a caer gracias a que el dolor no le permitía concentrarse en el vuelo hasta que golpeo el suelo con mucha fuerza. Al detenerse, se puso de pie apoyándose en uno de los libreros mientras tenía una garra cubriendo sus ojos que empezaba a abrirlos lentamente y con el paso de los segundos, finalmente recupero la vista.

-¡¿Crees que con eso puedes detenerme?!- Pregunto con mucha ira. -¡Tu plan fue ingenioso pero ahora estoy furioso y en el momento que te vea te matare en ese mismo lugar!- Empezó a mirar hacia todas partes tratando de encontrar al kirin mientras trataba de recuperarse de la persecución y del dolor que había sentido…

Pero cada vez se sentía más cansado.

Empezó a respirar hondo como si le faltara el aire sin entender por qué se sentía así. Ya había perseguido a muchos que quería profanar su tesoro y nadie lo había hecho sentir de esa forma. Era como si se empezara a quedar sin energías, después empezó a sentirse muy triste como si todas sus otras emociones lo hubieran abandonado. Al darse la vuelta vio algo que lo dejo totalmente aterrado y a la vez lo hizo entender que ocurría: El simulador se alimentaba de sus emociones.

Los demás empezaron a llegar poco después siguiendo a Hokage quien estaba iluminando el lugar mientras sonreía observando como el dragón estaba indefenso.

-¿Pero cómo…?

-Yo no quiero ser inteligente. Yo quiero ser un sabio y un sabio sabe convertir las desventajas en ventajas.- explico.- me di cuenta que no podía vencer así que lo que hice fue distraerte y llevarte a mi trampa. Cuando logre segarte, cree un duplicado mágico y le adherí una esfera de luz, las cuales se movieron junto a mí mientras te atacaba para provocarte y una vez que empezaste a moverte me separe de la ilusión para ir a liberar a mis amigos para que Razor te debilitara devorándose tus emociones. Te dije que no podía ganarte, al menos no solo.-

Altos trato de levantarse para poder seguir peleando pero Summer se movió lo bastante rápido para golpearlo con su casco y dejándolo noqueado lo que causo que los demás se emocionaran por eso.

-Preciosa, eso fue increíble.- halago Zerkoc.

-Ni yo pude haberlo hecho mejor.- continuo Feather.

Razor estaba a punto de decir algo pero se detuvo cuando noto que Greenflames empezó a caminar hacia donde esta Altos mientras desenfundaba una de sus espadas.

Todos sabía lo que él estaba a punto de hacer pero Feather se puso en su camino antes de que llegara a donde estaba Altos.

-Hazte a un lado. Él se merece esto.- dijo Greenflames muy molesto.

-Amigo, no puedes matarlo. Yo también estoy molesto por lo que nos hizo pero si lo haces pondrás en peligro a todo el mundo.-

Eso llamo la atención de todos ya que no entendían que tenia que ver el acabar con él con el mundo.

-Lo que hiero decir,- empezó a explicar mientras se ajustaba los lentes. –es que Altos a estado aquí por siglos, a mantenido este lugar como un secreto para todos y estoy seguro que también ha habido Seguidores que han llegado a este lugar pero son asesinados antes de poder decir algo sobre la biblioteca. Si matamos a Altos, el próximo grupo de Seguidores que venga les avisara a sus superiores y con todo el conocimiento que hay aquí acabaran por apoderarse de todos los reinos en solo unos días.-

Esa aclaración impacto a los demás, todos imaginaron los peores escenarios con los Seguidores apoderándose de todo sin que pudieran ser detenidos si se apoderaban de toda la información que había en ese lugar.

Para Razor y Greenflames era un escenario diferente. Para ellos era más una Equestria en ruinas, ponis maltratados que en sus ojos carecía la esperanza porque alguien pudiera salvarlos, campos por los que alguna vez corrieron alegres potrillos manchados de sangre por aquellos que trataron de huir de sus atacantes sin alguien que pudiera salvarlos y una Ponyville deshabitada cuyo castillo se encontraba en ruinas y en una sala siete sillas cuyos dueños fueron asesinados.

En esa biblioteca había tanta información para probar que Equestria era real y que podrían conquistarla de manera fácil.

-Entonces quememos el lugar.- Propuso Greenflames con fastidio.

-Me opongo.- intervino Hokage. –Este lugar contiene tanta información sobre la historia de todos los reinos, es aún más grande que el de la biblioteca de Camejandria e incluso debe de contener información que se creía perdida. Si destruimos todo eso se perderá para siempre y podría incluso ser información vital para el futuro.-

Hokage miraba con suplica a un Greenflames que tenía una mirada de odio. Los segundos parecían horas, ninguno de los dos hacia algo hasta que Greenflames empezó a levantar su espada hasta meterla en su vaina, lo cual tranquilizo a todos ya que tampoco quería matar a Altos.

-Lo dejare vivir por esta vez,- dijo una vez calmado, -pero lo mejor será salir de este lugar antes de que despierte.-

Los demás estuvieron de acuerdo sobre eso y empezaron a moverse hacia la salida dejando a Altos en donde había caído inconsciente por el golpe de la poni.


Unas horas; abriendo la gran puerta de la biblioteca, encontrando el camino devueta al lugar donde cayeron, subir volando, luchar con los Seguidores que se quedaron vigilando para acabar con ellos y quitarles sus provisiones; después.

El equipo había empezado a reanudar su viaje a su destino. Hokage se encontraba caminando junto a Zerkoc hablando de los libros que vio cuando Greenflames paso junto al por el otro lado.

-Gracias.- fue todo lo que le dijo al kirin. Para muchos ese gracias no significaría mucho, pero si llevas tiempo viajando con Greenflames sabrás que ese "gracias" significaba mucho ya que el casi no daba las gracias a menos que fuera por algo muy importante.

Razor se acercó al kirin para hablar. –Que te de las gracias debe ser algo muy bueno para ti. Lo que hiciste haya abajo fue asombroso. Fuiste muy sabio.- Esas palabras alegraron al kirin aún más. Saber que un dragón amargado lo apreciaba y que sus amigos lo llamaran sabio era algo que lo llenaba con una gran felicidad que se le podía ver en su rostro mientras veía al cielo estrellado.

"Maestro, lo estoy logrando. Algún día seré un kirin sabio como siempre quise" pensó el kirin sonriente.

Mientras que atrás, Summer le estaba contando a Feather la explicación de Greenflames sobre Altos, lo que hacía que el pusiera una mirada pensativa que llamo la atención de la poni.

-Es extraño que Greenflames llegara a una conclusión como esa diciendo que solo vio unos libros recientes.- Summer observo al dragón que caminaba delante de todos, Feather continuo hablando, -Creo que fue algo más que un simple libro lo que le dio la sospecha sobre Altos. Me gustaría volver a la biblioteca para encontrar una respuesta al tipo de dragón al que pertenece Green pero si lo hago puede que jamás regrese. Supongo que por ahora es mejor dejarlo como un misterio.- Summer solo asintió con la cabeza para decir algo con una gran sonrisa mientras caminaban.

-No importa de dónde sean, como sean o lo que sean Green y Razor, lo que importa es que ellos son nuestros amigos.- eso alejo las dudas de su amigo grifo y lo hizo sonreír.

-Sin importar que.-