Gracias a quienes dejaron un lindo review y un mensaje importante:
Disculpen la demora, pleaseeee…. Sean pacientes al leer y no juzguen hasta que lleguen al final del capítulo…
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SAD LOVE SONG
Maryeli/Milly–chan
9. Inglaterra
"Te presento a un amigo, su nombre es Yamamoto Shin"
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Kyoto, años atrás (Shinji tiene 13 y Hiyori 10 años)
Lluvia. Odiaba enormemente la lluvia. No solo porque caía en forma ensordecedora – y sabía perfectamente que eso ponía de pésimo humor a su pequeña amiga – sino porque fue un día de lluvia en que la persona que más quería después de su madre había partido hacia el lado del que según los adultos no se regresa jamás. Precisamente ese día se cumplía un año del fallecimiento de su abuelo, el patriarca de los Hirako… y ni siquiera podía ir a dejarle unas flores a su tumba o encender incienso en su retrato, su madre se había encargado de esparcirlas en la ciudad donde se quedaron sus recuerdos y había tirado u ocultado magistralmente todo recuerdo de él y eso le dolía.
Aquel día particularmente había decidido no ir a la escuela, así que caminó sin rumbo hasta que dio con lo que parecía la entrada de un templo. Ahí fue cuando empezó la lluvia. Permaneció inmóvil protegiéndose bajo el tejado y al notar que un par de personas vestidas de negro pasaban por su lado a toda prisa protegidas por un paraguas tuvo curiosidad y decidió echar un vistazo dentro. Descubrió con sorpresa que aquello no era un templo, sino un lugar utilizado para funerales, y no era cualquier funeral, la gente que estaba dentro iba impecablemente vestida, había muchísimas flores por todos lados y hasta las velas e inciensos tenían pinta de ser muy costosos. Parpadeó para confirmar que aquello no era un sueño cuando alguien le tocó por el hombro tan repentinamente que se llevó un susto de muerte, ni siquiera alcanzo a oír lo que fuera que le intentaron decir pues echó a correr en medio de la lluvia, y no paró hasta unas cuatro calles abajo, y no se detuvo porque se sintiera seguro, frenó su carrera al ver a un muchacho como de su edad sujetando un paraguas hablándole a cierta niña rubia de coletas.
– ¿Pasó algo? – Dijo poniéndose a un lado de Hiyori, mirando con desconfianza al muchacho que mostraba una extraña sonrisa.
– "Shinji" – Susurró Hiyori, aliviada al reconocer la voz de su amigo y al sentir que le tomaba de la mano.
– "Esta niña cruzó la pista repentinamente y por poco mi coche la atropella" – Se explicó el otro niño, que ciertamente tenía la edad de Shinji, mientras señalaba a un coche de modelo antiguo pero muy lujoso, del lado opuesto del chofer descendió un joven castaño y corrió hacia ellos.
– "Kisuke, estamos tarde para el funeral, tenemos que darnos prisa" – Dijo en voz queda, procurando que solo el niño le escuchara – "La niña ya no está sola así que deberíamos irnos".
El otro niño asintió. Buscó algo en su bolsillo y lo acercó al rostro de Hiyori. Shinji sintió algo muy parecido a la ira al ver como el otro atrevido utilizaba un pañuelo para secar el rostro de SU amiga, porque él era el mejor amigo de Hiyori, no ese desconocido.
– "Debes tener cuidado al cruzar la calle, pequeña, hoy en día las personas no son muy cuidadosas al conducir" – La voz del niño pareció quebrarse al decir lo último, pero luego volvió a sonreír y le entregó su paraguas a Shinji – "Ten, si se mojan más pescarán un resfriado."
Y antes de que Shinji pudiera negarse el muchacho le había levantado la mano que tenía libre y colocado el paraguas en ella.
– "Vámonos, Sousuke" – Fue lo último que dijo antes de regresar a su coche, donde el chofer ya esperaba para abrirles la puerta y en unos segundos se perdieron de vista.
– "¿Que ha sido todo eso?" – Preguntó Hiyori luego de unos segundos, cuando ya no oyó el sonido del motor del coche.
– "Eso mismo quisiera saber yo" – Tirando suavemente de la mano de Hiyori para indicarle que empezaran a caminar – "¿No estamos algo lejos del barrio o de tu escuela?"
– "Yo…" – Hiyori presionó un poco la mano que sostenía la suya y se sonrojó – "Salía de la escuela cuando percibí el olor de Shinji y quise seguirlo, pero entonces comenzó a llover y no supe que camino tomar."
Shinji parpadeó desconcertado. No sabía si regañarla o sentirse halagado, pero ciertamente sus mejillas ardieron al oír las palabras de su pequeña amiga.
– "Shinji ¿Estás enojado conmigo?" – Preguntó, al notar que caminaban sin decir nada.
– "No… pero preferiría que dejarás de seguirme a escondidas, si quieres caminar conmigo dímelo para que te guíe, la verdad es que no me gusta caminar solo".
Hiyori asintió y ambos continuaron el camino a casa bajo la lluvia, protegidos por un paraguas que Shinji se encargaría después de desaparecer de la faz de la tierra.
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Llegar a Londres fue más complicado de lo que había imaginado. Primero viajaron todos a Tokio, donde les reunieron, eran un grupo de 8 estudiantes becados de diferentes partes de Japón que irían a la Universidad de Londres, luego tomaron un vuelo con escala en Hong Kong y Francia, vuelo que se retrasó un par de horas por mal tiempo, eso sin contar las horas que perdieron en migraciones. Al llegar a Francia todos pidieron bajar a tierra mientras se realizaba la recarga de combustible y el mantenimiento al avión pero las aeromozas se negaron. De forma que al llegar a Inglaterra todos bajaron a la carrera hastiados de tantas horas de vuelo o aturdidos por el cambio horario. Para cuando se dio cuenta, se encontraba perdido en medio de gente de todas las nacionalidades buscando sus equipajes o empujando maletas en sus carritos portaequipaje. Fue uno de esos carritos que casi lo embiste, el señor que lo llevaba tenía bigote y el cabello con varias canas, Shinji respiró hondo y prefirió no decir nada mientras buscaba con la mirada algo que lo ayudara a orientarse, pues para empezar no tenía idea de donde recogería su equipaje. Pasaron varios minutos sin éxito alguno cuando se percató que el señor de bigotes y canas se acercaba a él abriéndose paso entre la multitud seguido de otro hombre mayor de aspecto intimidante, que se le quedó viendo fijamente por varios minutos hasta que finalmente le habló en un impecable japonés:
– "¿Podría decirme su nombre, por favor?"
Shinji dudó un momento, pero supuso que estando rodeados de tantas personas no podría pasar nada extraño así que respondió:
– "Mi nombre es Hirako Shinji".
– "¿Hirako? ¿Acaso es pariente de Hirako Tia Harribel?"
Si lo primero le pareció extraño, esto lo dejó desconcertado:
– "Ella es mi madre, pero como es que…"
– "Jovencito, le pido por favor que nos siga, necesitamos hablar en un lugar más privado" – Sugirió el hombre de bigotes y canas en el cabello.
– "Lo siento, pero aun cuando saben el nombre de mi madre no tengo idea de quienes son ustedes así que no puedo acompañarlos" – Shinji sintió un extraño presentimiento, pero no podía descifrar si era bueno o malo.
– "Mi nombre es Yamamoto Shigekuni " – Habló el hombre mayor – "Y si estoy en lo correcto, se quién es tu padre, así que no dudes en venir con nosotros, Hirako Shinji".
La llegada a Londres trajo más sorpresas de las que el propio Shinji hubiera imaginado. Finalmente entendió la razón por la que llevaba el apellido de soltera de su madre y porque la única imagen paterna que conoció en su infancia fue la de su abuelo. Descubrir una parte de su pasado que ya había dado por enterrada fue más estremecedor de lo que imaginó.
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Días después…
– "Así que tú eres nieto de Shigekuni, mi padre en verdad admira a ese anciano" – Le oyó decir al joven al lado del cual se sentaría en las clases de Administración. Pasó por alto el comentario y decidió poner sus cinco sentidos en las clases de la mañana. Prefirió continuar con su beca en la Universidad de Londres a cambio de que su abuelo le costeara las clases en el conservatorio de música, no fue nada fácil, a Yamamoto no le decían "el león" por nada. Un trozo de papel doblado apareció en su campo visual, miró a su derecha de donde había provenido y el joven del pupitre de al lado le guiñó un ojo y le hizo una seña indicándole que leyera la nota. En ese momento notó que aquel compañero de clase tenía rasgos orientales y el cabello rubio como él, pero no era de los alumnos becados, al menos no recordaba haberlo visto dentro del grupo. Con algo de sigilo y desconfianza abrió la nota y leyó en kanjis: "Mi nombre es Kisuke Urahara, conozco buenos lugares para ligar chicas así que podemos ir juntos después de clases". Shinji emitió un bufido, seguramente se trataba de algún niño rico, así que hizo una bola de papel con la nota e ignoró al compañero de al lado por el resto de la mañana.
– "Hey" – Brincando por un par de pupitres y guiñándole un ojo a un grupo de jovencitas inglesas que emitieron sonoros suspiros – "¿No entendiste mi nota?" – Dijo en inglés al llegar frente a Shinji, que se disponía a salir del salón.
– "Si la entendí, pero no puedo acompañarte, Urahara-san" – Respondió en japonés, lo más serio que pudo, intentando continuar su camino.
– "Bueno, si no puedes ir hoy podemos ir otro día, y deja de lado las formalidades, llámame Kisuke y yo te diré por tu nombre, Shin ¿Cierto?" – Kisuke sonrió de un modo que irritó a Shinji, quien no entendía de donde se le hacía familiar esa sonrisa. No, eso era imposible, era la primera vez que veía a Kisuke.
– "Shinj.. Olvídalo" – Shinji sacudió la cabeza y haciendo a un lado a Kisuke salió del salón. Los recientes acontecimientos no solo terminaron en el cambio del apellido materno por el apellido paterno, su abuelo no menospreciaba su nombre por considerarlo común y de gente de clase baja, por eso le recortó un sílaba, en un principio pensó en contarle todo a Hiyori pero al empezar a grabar la carta sintió que era el tipo de cosas que se dicen personalmente, además ansiaba ver las expresiones de sorpresa que haría ella. El conservatorio estaba a media hora en metro así que llegó rápidamente y buscó su salón de clases, sin percatarse que alguien le había estado siguiendo.
Luego de dos horas hicieron un receso de 30 minutos, Shinji agradeció por eso pues no desayunó por la mañana y el metro no es precisamente el mejor lugar para encontrar comida, estaba saliendo del salón cuando alguien parado a un lado de la puerta con los brazos cruzados le habló:
- "¿Música? ¿Es en serio?" – Shinji le miró entre sorprendido y disgustado – "Antes de que lo digas, no te he seguido, conozco a unas amigas que estudian por aquí y justo hoy me dieron ganas de visitarlas".
- "Si estudio música y es en serio, no me interesa coquetear con mujeres y no te creo" – Respondió Shinji, dispuesto a ir hacia la cafetería más cercana y olvidarse del asunto cuando:
- "Hey, tú, hace mucho que no te veíamos por aquí, riquillo estúpido" – Shinji se dio vuelta al notar que esas palabras eran para Kisuke y vio como un grupo de cinco o seis jóvenes le rodeaban, supuso que Kisuke al verse acorralado saldría corriendo, pero se equivocó:
- "Oh, Noitra, que alegría verte vivo, creí que te habías suicidado después de lo de Nell, oí que te dejó por mí, lástima que ella no fuera mi tipo" – Comentó Kisuke, con el mayor sarcasmo del mundo.
- "Cállate imbécil, acaso quieres morir" – Noitra le cogió amenazante por el cuello de la camisa.
- "Cierra la boca y suéltame, estas arruinando mi camisa favorita" – Kisuke borró la sonrisa de su rostro.
- "Tú te lo buscaste" – Fue lo último que el tal Noitra dijo antes de empezar la pelea. Shinji no entendía la actitud de Kisuke, era como si deseara aquel absurdo intercambio de golpes, pero ellos eran seis contra uno y eso no era justo, así que sin pensárselo dos veces, dejo sus libros en el suelo y decidió ayudar a Kisuke.
Pronto un grupo de curiosos y jovencitas gritando les rodeó, una de ellas de tez morena se interpuso entre Kisuke y el tal Noitra:
- "¡Ya basta! Noitra, el maestro supervisor está en camino y sabes perfectamente lo que te puede pasar si te encuentran" – Noitra le dio un empujón a la joven dispuesto a golpear a Kisuke pero al oír una voz al fondo que gritaba: "¡Que está pasando allí!", se limitó a mirarlo amenazadoramente y retirarse rápidamente con sus compañeros. La joven hizo una señal a un par de jovencitas y de un tirón sacó a Kisuke y compañía de entre el grupo de mirones y los llevó escaleras abajo, hacia un pequeño jardín.
- "Kisuke, ¿Te has vuelto loco? Te advertí que Noitra y sus amigos te estaban buscando".
- "Es que te extrañaba mucho, Yoruichi" – Se limitó a decir Kisuke, mientras se acercaba a una pileta y abrìa la llave para echarse agua en la cara – "Aunque debo decir que para ser tan flacucho golpea bastante duro".
- "Idiota" – Masculló Yoruichi para luego fijar su mirada en Shinji – "¿Quién eres? Nunca te había visto".
- "Oh, es cierto" – Colocándose a un lado de Shinji – "Yoruichi, te presento a un amigo, su nombre es Yamamoto Shin, estudia en la misma facultad conmigo y acabo de descubrir que estudia música también".
- "¿En serio? Mi nombre es Shiouin Yoruichi, estoy en segundo semestre, estudio música porque quiero ser compositora y tener mi propio estudio de grabación" – Se presentó Yoruichi, apretando enérgicamente la mano de Shinji. El estaba a punto de decir algo cuando el sonido del gran reloj anunció el fin del receso, su estómago gruñó tan fuerte que Kisuke y Yoruichi rieron a carcajadas – "Vamos a la cafetería, Kisuke nos invitará algo por ayudarlo con ese grupo de simios"
- "No puedo, debo volver a clases" – Respondió Shinji, algo arrepentido de haber ayudado a Kisuke.
- "Por una clase no pasa nada, si quieres te presto mis apuntes y los libros que usé en el primer semestre".
- "Pero…"
- "Vamos Shin, no es malo tomar la ayuda de un amigo de vez en cuando, además a Yoruichi no le incomoda para nada prestarte sus cosas".
- "Bien dicho Kisuke, vamos, la cafetería esta por ese lado".
Tal vez porque en verdad tenía hambre o porque encontró algo de verdad en las palabras de Kisuke, Shinji decidió acompañarlos ese día, sin presagiar que sería el inicio de una gran amistad, pensando más en la historia que tenía para contarle a su pequeña amiga a miles de kilómetros, claro que omitiendo algunos detalles para no precuparla.
- "Oye Shin ¿Tienes novia?" – Preguntó Yoruichi, sacándolo de sus pensamientos.
- "Emmm… yo"
- "Por supuesto que no, Shin será mi nuevo compañero de aventuras" – Le interrumpió Kisuke.
- "¿Estudiando dos carreras? Ni de broma, es más, deberías aprender de él, Kisuke" – Se apresuró a regañarlo Yoruichi.
- "Es verdad Yoruichi, ¿Cómo hiciste para estar en segundo semestre si las clases empezaron hace unos días?" – Shinji cambió de tema por algo que le parecía más relevante.
- "Ah, eso, sólo tomé clases en verano, la carrera dura cinco años, pero si adelantas cursos en verano puedes terminarla en cuatro" – Contestò ella sin darle importancia. Shinji sonrió por el nuevo descubrimiento, sacrificaría las vacaciones de verano y así podría volver más rápido a casa.
- "Yoruichi, deja de meterle ideas a Shin" – Protestó Kisuke.
- "No son ideas, tu deberìas hacer lo mismo Kisuke, por cierto Shin, ¿Te molesta si te llamo de otro modo? Es que Shin era el nombre de un tipo idiota al que preferiría ver muerto".
- "Bueno…"
- "Que te parece Shintarou… mmmm… mejor no, es un nombre muy largo, que tal Shintou, mmm, ese tampoco me gusta, Shinchan… parece marca de salchicha… Shinji… ¿no suena mal, eh?"
- "Yoruichi, no puedes ir cambiándole el nombre a las personas porque si" – Intervino Kisuke.
- "Por mi está bien, puedes decirme Shinji si quieres" – respondió con una sonrisa en los labios, la amiga de Kisuke, y por que no decirlo, el propio Kisuke, empezaban a caerle bien.
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Huánuco, 13 de Octubre del 2012… muchos meses después…
En verdad mil gracias a Haibara20, Sakura Selene, Alessandra08, toaneo07, Paooo, haruki yuko, Lu Hatake, nessie black 10, Bloody Shooter, Neko, LitleNel, Cerezza chan, Griisle chan, Wakayaka-sensei, Shiyori Urahara, monzhe lilynett…
la historia está en mi cabeza como si fuera ayer… solo que faltaba esa gota de tristeza que volvió finalmente a mi vida, así que aun si mi compu esta medio muerta, nos leemos la próxima semana, o antes, tengo mucha nostalgia que matar ahora mismo XD
Mary Eli
