DISCLAIMER: Los personajes pertenecen al grandioso Akira Toriyama.

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Feliz San Valentín

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Trunks y Vegeta estaban en la cocina de Corporación Capsula esperando que los robots les sirvan el suculento desayuno de todos los días, cuando una pequeña peli azul bajo corriendo las escaleras todavía con su camisón rosa con corazoncitos y sus pantuflas a juego. La niña salto y se abrazo del cuello de Vegeta, como todos los días hacia.

— Buenos días papi ¡Feliz día te quiero mucho! — Lo estrujo con más fuerza. Su padre estaba quieto, muy confundido por cierto por la efusividad de su hija.

— Bra es día de San Valentín, por lo tanto es solo para enamorados — Hablo su hermano.

— Eso es mentira Trunks, mamá me dijo que es el día del amor y la amistad, y que se debe saludar y dar regalos a la persona que uno ama, y yo amo a mi papi — Dijo Bra acurrucándose en los brazos de su padre. A éste se le hincho el pecho al escuchar las palabras de su pequeña. "Asi que era el dichoso día. Bulma estaba tirándole indirectas toda esa semana y reprochándole que jamás tuvo un regalo de su parte por ese día tan especial". Pensó Vegeta

— Eres una mimada — Contraatacó el peli lila. Su hermanita le saco la lengua y se fue a sentar en su lugar.

— Buenos a días a todos — Saludo Bulma entrando a la cocina.

Trunks y Bra la saludaron con cariño diciéndole Feliz día y que después del desayuno le darían sus regalos.

Vegeta estaba en silencio empezando a comer su primera comida del día. Bulma prefería no decir nada acerca de su molestia con el Príncipe por olvidar nuevamente el Día de San Valentín, y eso que ella le dijo indirectas toda la semana; diciéndole que regalos le gustaría recibir próximamente; y claro él no le prestaba la más mínima atención.

Cuando terminaron el desayuno Vegeta fue a entrenar en su adorada cámara de gravedad. Bulma lo miro furiosa. ¿Cómo podía ser tan desconsiderado?

— Mami… — Llamó su hija.

— Si cariño — Le sonrió Bulma.

— ¿Qué te regalo papi? — Preguntó inocentemente Bra.

— Ay enana que preguntas haces — Acotó Trunks negando con la cabeza, mientras sacaba su celular para verse con Goten y salir a pescar chicas, como ellos decían.

Bra lo miro sin entender, quizás su padres aun no se entregaban los regalos, pensó.

— Cielo, el día que tu padre me obsequie algo debemos preocuparnos gravemente — Dijo con pesar la mujer mayor.

— ¿Quieres decir que papá nunca te regalo nada mami? — La mirada de la pequeña se entristeció.

— Claro que si mi niña, me dio los dos regalos más hermosos y perfectos que puedan existir. No hay nada mejor que eso— Terminó de decir para besar la frente y remover el pelo de Trunks, y luego realizar lo mismo con Bra.

La princesa no era tonta y supo que esos dos regalos eran ella y su hermano, pero como toda niña romántica y tierna que sueña con su príncipe azul, le pareció que su papá debía regalarle a su mamá algo especial, que demuestre su amor hacia ella. No tenia dudas de que su padre amaba a su mamá, porque siempre los veía besarse cuando creían que nadie los veía, o cuando escuchaba a su mamá reír o gritar por las cosquillas que le hacia su papá, sobre todo en las noches. Se divertían mucho, pensó la niña de cabello azul, y con una sonrisa salió corriendo a su habitación para cambiarse, pensando en un plan.

Después de casi media hora, (como toda mujer que no sabe que ponerse) Bra bajaba las escaleras con un hermoso vestido rosa bebe con flores blancas, sandalias blancas y su cabello largo suelto adornado con un lazo del mismo color del vestido, y para completar el look llevaba un morral blanco.

Camino hasta el jardín donde estaba la maquina en donde vivía literalmente su papá. Golpeo la puerta con fuerza, ya que no llegaba al panel donde se desactivaba la G y se abría la puerta desde afuera, era algo que su mamá insistió en agregar por alguna emergencia futura. En momentos así deseaba saber volar, pediría que le enseñen esa misma semana, aseguró. Hasta quizás le diría a Goten que le enseñe, sus mejillas se sonrojaron. En ese momento Vegeta abrió la puerta de la cámara de muy mala gana preparándose a lanzar una serie de improperios a quien sea que le haya molestado. Pero al ver a su pequeñita tan adorable con su vestimenta y el plus del color de sus mejillas, se retracto inmediatamente, aun así hablo duramente.

— ¿Qué haces aquí Bra? No ves que estoy ocupado — "Seguramente esa mujer la mando para que me moleste" Pensó.

— Hola papi — Dijo muy sonriente Bra — Vengo a decirte que debes apurarte para ducharte y cambiarte de ropa, porque quiero que me lleves al centro comercial — Casi sonó como una orden, a lo que el príncipe saiyajin apretó los puños esforzándose para no gritarle a su hija.

— ¿Es una broma? — Bra negó con la cabeza haciendo que su pelo se balanceara de un lado a otro —De ninguna manera niña. Ahora vete — Dijo Vegeta dando media vuelta para volver a su entrenamiento.

Pero Bra abrazo su pierna izquierda con fuerza — No papiii, por favor llévame al centro comercial, necesito comprar algo muy importante — Rogo la peli azul.

— Pídeselo al inútil de tu hermano o a tu madre. Yo estoy muy ocupado. Además nunca iría a esos lugares — Respondió Vegeta cada vez mas cabreado.

— Trunks salió con Goten y mamá no puede porque… emm… porque esta trabajando en algo muy importante en el laboratorio con el abuelito, y me dijo que era muy peligroso que yo me acercara ahí — Sonrió Bra contenta por la mentira que se le ocurrió.

— Bueno entonces espera que termine lo que esta haciendo para que ella te lleve a ese lugar — Gruño el peli negro fastidiado.

— Esta bien, si no me quieres llevar, llamare al tío Yamcha o al tío Goku para que me acompañen — Bra soltó por fin la pierna de su padre y se alejo.

Vegeta no podía creer lo dicho por su hija, pero no iba a quedarse de brazos cruzados viendo como su princesa también lo traicionaba. Suspiro y se encamino a la casa, para buscar a Bra.

La niña estaba sentada en el sofá esperando a su padre. Ella sabia que después de lo que dijo él la llevaría al fin de compras. Había aprendido como tener a su querido papá en sus manos.

— Bra — La llamo su padre — Vamos — Le dijo saliendo de la casa, ya bañado y vestido con jeans oscuros, camiseta y chaqueta negras.

Bra lo siguió muy alegre. Su plan marchaba a la perfección.

El camino hacia el centro comercial fue muy divertido para Bra, si bien ya había volado con su padre, esta vez fue mas entretenido, porque voló mas rápido que de costumbre.

Al aterrizar Bra inmediatamente busco en su bolso su pequeño espejo para acomodarse el cabello, tan coqueta como su madre. Vegeta solo rodo los ojos, tan pequeña y ya con esas costumbres.

— Ahora si papi, vámonos — Le sonrió a Vegeta y tomo su mano, el Príncipe pensó en retirar su mano pero estaba seguro que haría daño a Bra, y él no quería que su hija sufriera por nada.

— Entremos aquí papi — Vegeta frunció el ceño mirando el lugar que señalo Bra.

— ¿Por qué aquí?— Pregunto curioso — Pensé que querías comprar juguetes y esas tonterías —

— Porque aquí venden las mejores joyas papá y mami solo usa lo mejor — Contesto la peli azul, como si fuera lo más obvio del mundo.

— ¿Qué tiene que ver tu madre en esto? — Bra no contesto, y antes que su padre se arrepintiera entro corriendo a la prestigiosa joyería. Refunfuñando Vegeta la siguió.

— Awww que preciosa niñita — Dijo una de las vendedoras viendo a Bra — ¿Estas perdida cariño? — Le pregunto una mujer mayor, ya con canas en el pelo.

— No señora, estoy con mi papá. Vinimos a comprar el regalo del día de San Valentín para mi mamá — Contesto Bra con una sonrisa tierna.

— ¡Pero que adorable! — Exclamaron ambas mujeres.

— ¡Oh! Aquí estas papi, ven vamos a buscar el regalo mas bonito para mami —

Y después de escuchar eso Vegeta comprendió lo que tramaba su pequeña princesa. Se maldijo por haber caído en sus garras, nuevamente. Y todo por ese estúpido día del sujeto que no recordaba su nombre, como si le importara al fin. Una de las tantas idioteces humanas tenía que ser.

— Nos vamos Bra. Me trajiste engañado — Realmente el Príncipe se sentía así.

— Eso no es verdad papá, yo jamás te dije a que veníamos aquí —

"Buen punto" Pensó el saiyajin, maldiciendo otra vez.

— Me gusta este collar, tiene mucho brillo, a mamá le gustan las cosas que brillan — Señalo Bra una hermosa gargantilla de diamantes con un gran zafiro en el centro.

— Oh no, nena ese collar es una belleza pero no esta en venta, solo es de exhibición — Acotó la vendedora mas grande. Ya que la mas joven estaba admirando otro tipo de belleza… masculina.

Bra miro con ojitos de cachorro a Vegeta, el conocía muy bien esa mirada.

— Diga un precio — Dijo fríamente mirando a la anciana. Pues lo que más quería era marcharse de ese lugar lo más pronto posible.

La encargada le dijo que esa joya no se podía vender, ya que era la única en el mundo, que su diseñador murió hace décadas y lo había hecho para su amada especialmente para un San Valentín, porque para ellos ese collar simbolizaba su eterno amor. Vegeta no prestó la más mínima atención a todo ese palabrerío, pero Bra si escucho atenta el relato de la mujer. Y solo sirvió para desear aun más ese collar.

— Papi, es perfecto para mamá, lo tenemos que comprar — Miro nuevamente a su padre con ojitos brillosos. A Vegeta no le importaba el collar, ni el maldito día que nada tenia de especial; pero si le importaba lo que sentía su hija, y no quería verla triste. Aunque jamás lo diría por supuesto, él haría lo que fuera por verla feliz y sonriente como siempre.

— Debe haber una posibilidad de llegar a un acuerdo. Llame al dueño del lugar y dígale que le ponga un precio a esta cosa y lo pagare — La anciana se le quedo mirando con los ojos abiertos. Sin querer comenzar una discusión con el cliente, que se veía temible, decidió llamar al dueño, para que él mismo le diga al hombre de peinado raro que esa joya no se podía vender bajo ningún precio, o quizás si, pero estaba segura que nadie en su sano juicio pagaría tal cantidad por un collar.

Bra sonrió y abrazo a Vegeta por sus piernas.

— Vaya que afortunada es su esposa, la debe de amar mucho. ¿Hace cuanto que está casado señor…? — Dijo la vendedora veinteañera, esperanzada con que el peli negro le responda y así saber su nombre.

— Eso no te incumbe humana — Respondió toscamente.

La mujer se retiro susurrando lo grosero que le pareció el hombre, a pesar de ser muy guapo, era un idiota.

La anciana regreso y les comunico que le dueño acepto a venderlo por 52 millones de zenies, junto con los pendientes y la pulsera a juego. La mujer estaba segurísima que el musculoso hombre se iría sin más, pero quedo de piedra cuando Vegeta dijo:

— Envuélvalo rápido que ya me quiero largar de aquí — La pobre señora no sabia que decir, estaba totalmente anonadada. El cliente acepto como si estuviera por pagar el precio de un caramelo.

— Se-señor creo que no me escucho bien. Ese collar vale 52 MILLONES de zenies — Volvió a repetir por si de verdad Vegeta escucho mal, pero ella no sabia que era saiyajin y por lo tanto tenia una privilegiada audición.

— Ya la escuche, no estoy sordo —

La pobre encargada tartamudeando le dijo que no era necesario ser tosco y grosero. Saco la preciosa y exclusiva gargantilla con sumo cuidado del exhibidor y junto con los pendientes y pulsera, los coloco en una hermosa caja de terciopelo rojo en forma de corazón.

Bra observaba todo con ojitos de corazones, estaba segura que su mamá moriría de felicidad cuando viera esas joyas.

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— Debes entregarle la caja con el ramo a la vez — Le dijo Bra a su padre. Le estaba explicando como debía darle el carísimo regalo a su mamá, junto con el ramo de rosas rojas que pararon a comprar. Mas bien Vegeta paro obligado por su hija.

A él todo le parecía tan ridículo, tan estúpido, no entendía como la mayoría, por no decir todos, los terrícolas se ponían como locos los 14 de febrero. Era una fecha más, sin nada de importancia.

En la noche después de la cena, Vegeta le entrego el corazón de terciopelo con las rosas de una manera… poco sutil.

— Mujer — Llamo a su esposa — Toma —

Bulma que estaba de espalda volteo y abrió mucho los ojos por la imagen frente a ella.

— Bueno lo vas a tomar o lo tengo que tirar. No te quedes ahí como idiota — Las palabras de Vegeta sacaron a Bulma de su petrificación momentánea. Tomo la caja y el ramo lo dejo en la cama, para poder abrir la caja. Y quedo maravillada por la vista. Realmente las joyas eran preciosas, las mas hermosas que haya visto. Con los ojos empañados abrazo a un Vegeta sonrojado.

— Te amo Veggie. Feliz San Valentín — Le susurro para luego besarlo apasionadamente.

"Maldita niña, lo que me obligo a hacer para que no le pida al hijo menor del tercera clase que le enseñe a volar"

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Holaaa! ¿Cómo están? Aquí el cap de San Valentín, atrasado, pero como me dijo Barbara mas vale tarde que nunca jeje.

El precio de la joya es un poquito mucho ¿no? Jaja, encontré en internet que solo un anillo fue vendido por 83 millones de dólares, así que me pareció adecuado ;) igual para los Brief eso no es nada.

¿Qué le pasara a Bulma cuando sepa lo que costo su regalito? Después de todo lo pago ella misma xD

Gracias a todos por leerme, por las alertas y reviews:

Yushi Cerisier

Barbara

himeka19

Shanilarala

Catalina

Grisell

Galaxylam84

andromedaaiorossayita

Luis Carlos

CarXx

Valen Minene

FashionBulma

Estoy contenta porque ya casi llego a tener 100 reviews! o.o

Y ese review numero 100 podrá elegir el próximo tema de mi one o drabble! (Obvio si quiere elegir, no lo voy a obligar jaja) Si tiene cuenta lo hablamos por PM y si no tiene cuenta que me deje su correo o Twitter, bueno no tengo Facebook, pero igual podre comunicarme por ahí ;)

Ojala hayan disfrutado de este capi. ¡Besos y abrazos!

¿Reviews?

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AYNAT DREAMS