/ Akaashi \
Yūgen (Es un conocimiento del universo que evoca sentimientos emocionales que son inexplicablemente profundos y demasiado misterioso para las palabras.)
Cuando por fin se decidió, la vida no estuvo de acuerdo, porque la vida simplemente nunca estaba de acuerdo con él. Akaashi tenía el ceño fruncido frente a su madre y Yamato.
"Tenemos que ir a casa y volver otra vez" Dijo la mujer suspirando cansada.
Yamato río fuertemente, pero retrocedió al recibir la mirada de Akaashi. Aunque ni siquiera se percato de la piedra atrás suyo, el peli negro vio cómo caía al suelo y sonrío un poco.
Su madre estiró el brazo con un libro en la mano y golpeó a Akaashi bufando. "Ya basta. ¿Estás bien?" Miró a Yamato distraídamente. Yamato se levantó rápido y empujó a Akaashi por los hombros mientras asentía con una sonrisa. "Tu tía necesita el vestido urgentemente para el banquete que fue invitada, vamos" Siguió la mujer caminando lejos de ellos.
Akaashi camina hacia el auto detrás suyo y entra abriendo el libro con el cual su madre lo había golpeado "No entiendo por qué debemos hacer esto, tendría que estar llamando a-" Se detiene y muerde sus labios.
"¿A quién?" Pregunta Yamato en forma de burla y patea el asiento al entrar. Akaashi siente su oreja muy caliente de repente.
"Cállate" Es lo único que responde rodando los ojos
Estaban por el centro de la ciudad, luego de eso no volvieron a hablar, su madre le daba miradas curiosas pero él la ignoraba.
La ciudad se abría paso delante de él y por primera vez no quiso irse de ahí. No le molestaba el ruido ni ver la sucia y vieja estación de bomberos que de niño perturbaba sus sueños, pensando que, de alguna forma una criatura horrible y mugrienta saldría de ahí.
Le gustaba y, piensa, que el buen humor tiene que ver con Bokuto porque era él y ya.
Llamarlo, claro, ese fue su primer pensamiento al despertar, pero no se había animado hasta que la vida decidió que no y debía ser un buen sobrino por primera vez desde que nació, según su madre.
"¡Es una trampa!" Yamato grita atrás suyo y Akaashi no puede evitar suspirar.
"Los juegos de móvil son malos" Akaashi mira a su madre por el rabillo del ojo y hace una mueca, que en alguna vida, tendría que ser una sonrisa pequeña.
"Mamá, esos pensamientos son vergonzosos"
"Como sea" Responde ella y Yamato ríe despacio.
"Realmente son madre e hijo"
Lo ignoran, pero los dos notan como la mujer mayor sonríe con orgullo.
Unos minutos después, su teléfono suena y contesta con un simple "Uhm"
"¿Dónde están?"
"¿Papá? Oh, mmm, yendo"
Hay un silencio luego y le pasa el teléfono a su madre mordiéndose los labios.
"La comunicación con tu padre siempre fue un asco ¿uh?" Yamato le habla al oído susurrando y Akaashi solo asiente mirando hacia la ventana, con el mentón en el dorso de la mano como si no le importara. Duele un poco en el fondo, pero ignora el sentimiento pensando en un chico de pelos grises.
La noche llegó rápidamente luego de ir y venir de la ciudad por un maldito vestido, que en su opinión ni siquiera era digno de tanta atención.
Su teléfono suena unos minutos después de haber cenado todo y al estar hojeando el viejo libro de su madre, las hojas son débiles y las conoce vagamente como papel biblia, son extremadamente finas y relativamente opacas.
Estira los brazos en la mesa de luz a su lado y contesta leyendo unas líneas sin prestar atención realmente.
"¿Es tarde?" Y puede distinguir la voz de Bokuto, fácil y como si lo conociera hace tanto que es imposible no hacerlo
"No" Responde tranquilamente, mientras pone el libro en la mesa de luz, en el exacto lugar de donde agarro el teléfono y apagando la lampara, quedando a oscuras. "Nunca es tarde"
Bokuto le termina contando una historia de su infancia, estaba festejando halloween vestido de Jedi* y Kuroo vestía de stormtrooper* "Así que, de pequeños Kuroo era realmente miedoso, como; extremadamente, esa noche de halloween salimos a pasear porque estabamos aburridos ¿si? entonces-" Se detiene soltando una pequeña risa y Akaashi esconde la cara en la almohada. "Un hombre nos persiguió con un hacha, era una broma, claro; yo lo sabía pero Kuroo simplemente lloró cayendo al suelo del susto y el hombre tuvo que disculparse mucho con él porque no daba señales de haberlo disfrutado. Es como esas historias vergonzosas del pasado, si sabe que te lo dije es capaz de matarme"
"Trataré de no mencionarlo" Responde Akaashi con una risa, no puede imaginarse a Kuroo, al muchacho alto y con cara de tener todo decidido en la vida, llorando por una simple broma
Levanta la vista cuando siente una luz entrar por su ventana, unos autos pasan frente a su casa e iluminan la habitación por unos segundos, entrecierra los ojos sin poder ver claramente.
"¿Estás ocupado el sábado?" Pregunta Bokuto al otro lado del teléfono y Akaashi escucha como se acomoda en la cama, niega con la cabeza y unos segundos después bufa.
"Uhm, no" Dice cerrando los ojos con cansancio.
"¿Quieres ir a una cita?"
Sus ojos se abren de nuevo y no puede evitar aspirar aire mientras piensa en alguna respuesta. Sí. Quiere decirlo, está ahí, en su garganta pero las palabras no salen. Termina soltando un sonido pequeño, afirmando.
"Deberías dormir. No. Deberíamos dormir" Se corrige y Akaashi quiere negarse, no le importa la hora o el hecho de tener clases al día siguiente. Su voz, no quiere dejar de escuchar al mayor.
"Sí" Es lo único que termina respondiendo y Bokuto suelta que va a buscarlo el sábado y que le avisara la hora en balbuseos.
Quedan en silencio por unos minutos que parecen horas, y Akaasi suspira.
"Bien
Silencio.
"Bien"
Y la llamada se corta.
Jedi*: En el universo ficticio de Star Wars, los Jedi son personajes de gran poder y sabiduría seguidores del Lado Luminoso de La Fuerza, que pertenecen a una orden mística y monacal llamada la Orden Jedi.
Stormtrooper*: Los stormtroopers son presentados dentro del universo de Star Wars, provistos de una armadura metálica de color blanco que les cubre por completo. Están encargados de mantener el orden en la galaxia.
(Y, bueno.
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