b Capitulo nº 09: Fiesta de Matsuri I/b
- Ya llegue – Dijo una voz femenina, los dos se separaron inmediatamente y Gaara al ver el rostro de Sumiko se sorprendió. Solo se quedo embobado mirando esos dos ojos color mercurio (recuerden que Sumiko tiene ojos color gris) que tanto lo cautivaban, Sumiko por otro lado estaba un poco desesperada por salir de encima del pelirrojo tratado de salir de allí pero encontró unos ojos aguamarina que estaban deseosos de más.
Mientras tanto una cabeza rubia con moños y una castaña se asomaban por la pared para ver a su hermano encima de su gitana amiga, estos dos mirándose turnadamente los labios y los ojos tratando de aprobar el deseo de los dos.
- Bueno mi querido Kankuro me parece a mi que aquí nuestro pequeño hermano se esta convirtiendo en hombre? – Pregunta Temari saliendo de su escondite y dando la cara a los dos jóvenes que se sentaron en el sofá con un gran sonrojo en sus mejillas.
- Pues eso parece mi querida hermana – Respondió Kankuro también saliendo de la pared para acomodarse junto a Temari – pero antes que hagan algo, vamos a darles unos pequeños consejos…
- Que por supuesto van… - Interrumpió Temari poniendo las manos a las caderas para descansar un poco su tronco.
- Van a hacer muy vergonzosas por supuesto – Terminó la frase Kankuro mientras se sentaba al lado de su hermano y Temari tomaba asiento al lado de la gitana que más roja no podía estar – primero si van a hacer algo siempre hay que poner a la protección en primer plano.
- Kankuro – Murmuró Gaara con la ya característica venita del enfado saliendo en su frente mientras apretaba fuerte los puños.
- Después en segundo plano el placer – Continuó Kankuro ignorando a su hermano menor que estaba muy cabreado.
- Como verán es muy necesario pero no in… - Fue interrumpido el moreno por el gran puñetazo que le proporciono Gaara en plena cara dejando su nariz con sangre – eh mocoso todavía te doy consejos y así me lo pagas?
- Vamos Kankuro jajaja que no es para… jajaja tanto… JAJAJA – Dijo la rubia riéndose a carcajadas agachada mirando a su hermano con la mano en la nariz – vamos que debemos prepararnos para la pijamada de Matsuri.
- Bueno vamos – Respondió Kankuro parándose con la ayuda de Temari y con la mirada furiosa de Gaara recorriendo el camino que ellos tomaban.
- Sabes que Kankuro creo que estos dos lo van a hacer sin su forrito – Dijo Temari ya en las escaleras casi gritando para que los dos jóvenes que estaban en la sala les oyeran.
- Pues yo creo que lo harán en la pijamada – Respondió Kankuro de la misma forma de su hermana, que después fue seguido por dos risas malévolas.
Los dos jóvenes más rojos que jitomates por la conversación de los hermanos, se miraron tratando de hablarse, pero ninguno daba inducíos de querer abrir la boca, así que la castaña harta de tanto esperar se pone de pie para salir de ese lugar pero Gaara le agarra la mano para que no se vaya.
- Escucha Sumiko yo no quise… - Comenzó Gaara mirándola con esos cautivadores ojos llenos de culpa.
- No hay problema aparte todo esto fue mi culpa – Contestó Sumiko mirándolo con una gran sonrisa en sus labios – si no te hubiera despertado esto no hubiera pasado así que no te preocupes.
- Entonces! Todo queda bien? – Pregunta el pelirrojo todavía sujetando la cálida mano de la chica.
- Si todo va a ir normal – Responde la castaña entrelazando sus manos mientras con la otra le agarra un mejilla – solo que con tus hermanos no.
- Si tienes razón – Dijo Gaara adoptando la misma posición de Sumiko y acariciando su suave piel – no nos van a dejar en paz.
- Sip! Aparte para serte franca – Contesta Sumiko acercándose al oído del chico que era tan alto que tuvo que ponerse en puntitas – siempre he querido besarte.
Gaara se quedo de piedra después de esto, la chica ya había subido muy rápido y no le dio tiempo de reaccionar pero antes de que se fuera le deposito un beso en la mejilla muy cerca de la comisura del labio. El solo se tocó el lugar donde la gitana había posado los labios y se sentó en el sofá que tenía casi a su tras, sonrió y se quedó allí un largo rato hasta que la "dulce" voz d su hermana inundo sus oídos.
- Gaara ven rápido la cena esta servida – Gritó Temari desde la cocina donde ayudaba a Sumiko a envenenarlos.
- Que tanto hacías allí eh? – Dijo Temari regañándolo pero el no ni siquiera le presto atención estaba atento a la joven que tenía casi enfrente, ella lo miró y le lazó una sonrisa cómplice – Eh!! Me estas escuchando?
- Ah!! Sip – Respondió Gaara inmediatamente sentándose en su lugar.
- Pues que estaba diciendo? – Pregunta Temari poniéndole una prueba.
- Pues… - Dijo Gaara pensando lo único que había oído de su hermana era "pensando" y "maliciosas" entonces se le iluminó el foquito – pues estabas diciendo ¿Cuándo pienso hacer cosas maliciosas?
- Baka!! – Grita Temari mientras su hermano al fin se da cuenta de lo que dijo pero es muy tarde porque su hermana ya le esta dando en la cabeza.
- Auch me dolió – Reclama el pelirrojo mientras se sobaba la cabeza por el dolor que había quedado.
- Bueno y eso a mi que? – Pregunta Temari sentándose a lado de Gaara y Sumiko, sin esperar respuesta coge aire y… - KANKURO, PORQUE COÑOS NO ESTAS YA AQUÍ?
- Ya bajo – Grita desde arriba el moreno, cuando se oye que alguien bajaba apurado – bueno y porque tanto alboroto.
- Pues te estamos esperando baka – Dijo la rubia mientras cogía sus cubiertos y decía "Itadakimasu"
La comida pasó en silencio sin ninguna otra pelea por parte de Temari que parecía que hubiera tenido un pésimo día y sus hermanos, Sumiko se levanta y recoge su plato, lo pone en el fregadero y comienza a lavarlo, Gaara viendo esto ya habiendo terminado recoge también su plato y se pone junto a la chica que le hace un espacio para que entrara. Los otros dos viendo que sobraban se retiran de la cocina.
Los dos jóvenes ya mencionados comienzan a lavar sin decir nada, recogen los platos de Kankuro y Temari, y hacen lo mismo. Gaara ya cansado de hacer lo mismo cojee un poquito de agua con su mano y salpica a la gitana que no se queda atrás y hace lo mismo, llegaron a tal punto que Sumiko estaba corriendo y Gaara persiguiendo con sus manos llenas de agua que escurría y caía al suelo. Ya completamente empapados de agua se van arriba con una sonrisa en sus rostros y deciden cambiarse y también recoger las cosas para irse a la tal pijamada.
Los dos salen al mismo tiempo y como sus cuartos estaban frente a frente, eso facilitaba los encuentros, primero para no levantar sospechas ni nada bajo Sumiko después que se oyera la voz de su hermano regañarla por tardar tanto bajo Gaara que fue bienvenido de la misma forma.
