HOLA, AQUÍ LES DEJO UNA CAPITULO MAS, ESPERO QUE LES GUSTE, DEJEN SUS REVIEWS.

Nunca se me había presentado una situación tan incómoda. Y eso me pasa justamente el primer día de regreso al distrito 12.

-hola ¿y tú eres?- me pregunta Delly con cierto aire de hipocresía.

-ella es Katniss Everdeen- le contesta Peeta, mientras me ve- fue compañera mía en la escuela hasta los nueve años. Y además ya me habías oído hablar de ella.

¡oh! El le ha hablado de… ¿MI? No sé qué pensar. Tengo un millón de pensamientos en mi cabeza.

-mucho gusto- me dice con una sonrisa muy, pero muy fingida- Peeta, AMOR, podemos hablar- cabe resaltar que dijo con mucho énfasis la palaba AMOR.

-Si claro, ya regreso Katniss.

Veo como desaparece con Delly, ella se ve realmente enojada tanto, que cuando Peeta le toma la mano ella se la suelta inmediatamente. Decido ignorarlos y me voy hacia dónde está mi mama arreglando lo de nuestras maletas. Pero cada tantos minutos veo en dirección a Peeta y me parece que tiene problemas. ¿Acaso es mi culpa? La verdad de todo esto, es que no me debería sentir culpable el fue el que se ofreció a venir a traerme, pero tal parece que tanto el como yo, no contábamos con la presencia de Delly. Peeta trata de darle un beso de despedida, ella se da la vuelta, rechazándolo. ¨uhh eso dolió¨ pienso. Cuando le mira a mi dirección, nuestras miradas se encuentran, yo soy la primera en apartarla, puede pensar que lo estaba viendo, ahh pero realmente los estaba viendo.

Cuando logra estar a mi lado me pregunta

-¿Todo listo?

-mmmm sí, mi mama está pidiendo las ultimas maletas y…¿a ti como te fue?

-he tenido días peores- me contesta haciendo una mueca.

Esa respuesta fue como decirme, *no quiero hablar de eso*, así que no sigo insistiendo.

Cuando tenemos nuestras maletas a mano, Peeta lleva la mayoría, mientras nos dirigimos a nuestra casa. Él va platicando animadamente con mi madre, mientras Prim y yo vamos atrás de ellos.

-oye, ¿ese el Peeta Mellark, el hijo del panadero? – me pregunta Prim con curiosidad.

-si, ¿porque preguntas?

-simple curiosidad- pero hay algo que ella no me dice.

Cuando llegamos a nuestra casa, queda en una residencial donde todas las casas tienen el mismo modelo. Peeta nos deja en la puerta, y se despide de mi madre y Prim. Cuando se despide de mi, me da un beso en las comisura de los labios, dejándome boca abierta, mientras me promete que me traerá pan para desayunar.

HOLA, DE NUEVO, TRATARE DE ACTUALIZAR, MAS TARDE. DEJEN SUS REVIEWS.