Disclaimer: los personajes que aparecen en esta historia no me pertenecen, al igual que algunos de los escenarios. Son propiedad de J.K. Rowling.
Esto es una adapatación de la pelicula Señor y Señora Smith.
Blaise dormía placidamente en su cama cuando una lechuza llegó hasta su ventana. Se levantó a regañadientes de la cama con la manta sobre los hombros.
-Cómo no sea la revista esa de chicas en bikini que pedí hace siglos me voy a….-se paró en secó, miró el distintivo del sobre. Era del Ministerio.- A ver qué es, cómo no sea importante…
Abrió la carta.
"Recompensa de 50.000 galeones. Objetivo Draco Malfoy. Vivo o muerto."
-Ni por todo el oro del mundo traicionaría a un amigo.
Y se metió de nuevo en la cama. Estaba apunto de dormirse cuando otra lechuza hizo su aparición en el alféizar de la ventana. Blaise soltó una maldición y se levantó de nuevo.
- Cómo no se importante…-otra carta del ministerio.
"Recompensa de 150.000 galeones, más ascenso de cargo en el Ministerio. Objetivos Señor y Señora Malfoy. Vivos o muertos."
Se quedó mirando la carta y pensó: "No somos tan buenos amigos como antes y ella a mi no me traga…"
Draco entró en la casa y el silencio y la oscuridad le recibieron. Estaba alerta ante cualquier movimiento. Entró en el salón con la varita en alto. El ruido que hicieron las cortinas al soplar el viento le sobresaltó. Se giró, pero no vio nada. Cuando se giró de nuevo para ir al comedor la castaña se tiró encima suya. Ambos cayeron al suelo y sus varitas se perdieron en algún lugar de la estancia. Se empezaron a pelear, a dar golpes.El rubio lanzó a la castaña contra una vitrina, cuando chocó contra ella los cristales se rompieron y algunos se clavaron en su espalda. Después se lanzó a por ella y le dio un puñetazo, haciendo que cayera al suelo.Entonces la castaña le hizo la zancadilla y él también cayo golpeándose la espalda contra el suelo.
La castaña se levantó y se limpio la sangre del labio. Se puso en guardia cuando Draco también se levantó dispuesto a seguir con la pelea, se lanzó a ella pero la pierna de la castaña le dio en plena cara tirándole al suelo. Aprovechando esto, la castaña se fue hasta la cocina, en busca de algún arma o algo con lo que pelear.
Entró en la cocina semi-oscura, ya que las luces de la calle entraban por le gran ventanal. Se fue directa al horno, dio al botón de encendido, giró dos veces la ruleta de temperatura y volvió a presionar le botón de encendido. La puerta del horno se abrió, las bandejas subieron hacia arriba y una especie de caja metálica salió del horno. La caja tenía varios cajones que se abrieron cuando estuvo fuera. En los cajones había distintas armas, cuchillos, pistolas…Cogió una pistola y dos cuchillos antes de que el rubio entrara en la cocina. Se escondió tras la barra americana y esperó a Draco.
El rubio se levantó y se toqueteó la nariz, parecía rota y le sangraba a borbotones.
-La madre que la …-se calló porque un ruido en la cocina le volvió a poner alerta, allí estaba su esposa.
Se encaminó a la cocina, estaba apunto de entrar cuando se dio cuenta de que no tenía la varita, como no quería perder el tiempo en buscarla, se dirigió a su despacho a por una pistola que tenía escondida.
Cuando entró en la cocina buscó por todas partes, pero no encontró ni rastro de Hermione. Salió de allí y se dirigió a la entrada, pero tuvo que resguardarse de los disparos. Se colocó detrás de una columna, cerca de las escaleras.La castaña estaba en la planta superior y le tenía a tiro. Si se movía era hombre muerto.
Cogió una foto en la que aparecían ambos para ver la posición de la castaña, gracias al reflejo del cristal. Pero en cuanto asomó el retrato, la castaña disparó. Draco se escondió mejor porque la castaña tenía buena puntería y no paraba de disparar. El ruido de la pistola atascándose le dio la señal. Se había quedado sin munición.
La castaña después de tirar la pistola al suelo le preguntó a su marido:
-Estás bien , cariño?
-Ah….auch…-contestó el rubio.
Draco aprovechó la distracción de la castaña y empezó a disparar hacia arriba, en dirección a Hermione. Ella salió corriendo y se metió en una habitación. El rubio la siguió pero cuando entró ya no estaba, miró la ventana abierta y allí estaba, bajando por la fachada. Cuando iba a disparar Hermione ya no estaba. Bajó corriendo y entró en la cocina. Vio a la castaña enfrente suya y no le dio tiempo a reaccionar, Hermione le dio un buen puñetazo que le echó para atrás. Aburrido de esta historia, apuntó hacia ella con la pistola. Hermione salió corriendo y se refugió detrás de la puerta de la nevera mientras el rubio disparaba. Entonces sacó uno de los cuchillos que había cogido anteriormente y se lo lanzó. Draco al verlo venir lo esquivo como pudo, pero le arañó el brazo, y la pistola cayó al suelo.
Hermione salió corriendo y entró en el salón, encontró su varita . La recogió del suelo y esperó a Draco. Y no tardó en hacer su aparición.
-Expelliarmus!-gritó Hermione.
El rubio salió disparado y chocó contra un cuadro que había en la pared. Se incorporó un poco y vio su varita.
-Crucio.-pero el rubio fue más rápido y se apartó. Cogió su varita y se levantó.
Quedaron el uno frente al otro, con las varitas en alto. Ambos respiraban entrecortadamente, se miraban fijamente, esperando cualquier movimiento del otro. Así estuvieron durante unos segundos, en un tenso silencio que rompió Hermione:
-Házlo. A qué esperas?-dijo apretando la varita.
-Siempre tan marimandona, Hermione.-dijo con una sonrisa de medio lado.
-Házlo.-dijo apretando la mandíbula. No la quería muerta? Entonces a qué esperaba?, se preguntaba la castaña.- Qué haces?-preguntó al ver como Draco tiraba la varita al suelo.
-No puedo hacerlo. Tú quieres?-dijo el rubio mirándola intensamente.-Soy tuyo.
Se miraron muy fijamente. La castaña no podía soportar esa mirada, tan intensa, parecía desnudarla, y se sentía vulnerable. Draco no podía hacerlo, estaba enamorado de ella, era su mujer. Apartó la varita de la castaña, que seguía apuntándole, de un manotazo. Se acercó a ella y la agarró por la nuca, la atrajo hacia él y la besó salvaje y apasionadamente. La castaña se agarró a la camisa del rubio y respondió al beso de la misma forma. Draco cogió a Hermione y la pegó a la pared, empezó a besar y dar mordiscos por su cuello mientras le quitaba el vestido, y ella empezó a quitarle la camisa y a desabrocharle los pantalones.
En ese momento no existía la racionalidad, sólo el amor, la pasión, el deseo.
En menos de un minuto estaban desnudos y tumbados sobre la alfombra persa que había en el suelo.
Draco la acarició y la besó por todos los rincones de su cuerpo, y Hermione no hacía más que gemir, suspirar y decir Draco. Y esto volvía cada vez más loco al rubio. Así que no esperó mucho para terminar con el suplicio que estaba viviendo en esos momentos, abrió suavemente las piernas de su mujer y la penetró, de una forma dulce, pero esa dulzura duró muy poco, ya que con cada embestida, la velocidad iba en aumentó y pasó a ser algo más salvaje. Acabaron juntos, gritando sus nombres, y empapados de sudor.
El rubio levantó la cabeza de el cuello de la castaña y la miró fijamente a los ojos, ella hizo lo mismo. Y se sonrieron, como dos tontos adolescentes.
Se recostaron en la alfombra una vez que el rubio hizo aparecer una manta y unos cojines.
Cuando la castaña se despertó por la mañana, se sorprendió al ver a Draco observándola.
- Buenos días.-dijo le rubio.
Hermione acercó sus labios a los de su marido y le besó con la misma pasión que anoche, y él no se hizo de rogar. Esa era una bueno forma de dar los buenos días. Mientras se volvían a explorar el uno al otro, como la noche anterior, el timbre sonó. Separaron sus labios y miraron en dirección ala entrada, después se miraron preguntándose quien sería. Se pusieron lo primero que encontraron. Draco sus boxer y Hermione la camisa de su marido y fueron juntos a abrir la puerta.
Roger y Linda, junto con el policía se quedaron mudos. Linda estaba colorada, al ver al rubio en ropa interior y Roger y el policia se quedaron mirando a Hermione.
-Ejem.-dijo el rubio, bastante molesto, mientras ponía a su esposa detrás suya, no le gustaba la forma en que la estaban mirando esos dos.- Necesitáis algo?
-No.-dijo saliendo de su embobamiento Roger.- Es qué habíamos oído golpes, y disparos y nos preguntábamos si pasaba algo.
-Pero vemos que no ha pasado nada…malo.-dijo con una sonrisa pícara Linda.- Vamonos Roger.-tiró de su marido que estaba medio ido y también del policia.- Lo sentimos.
Draco cerró la puerta y se echó a reír.
-Deja de reírte.- le dio un golpe en el hombro a Draco y le sonrió, le verdad tenía gracia.- Que vergüenza.
-Qué?-la miró y la besó.
-Tengo hambre, quieres desayunar?
-A ver si se salvó algo.
Se encaminaron a la cocina y esquivaron las cosas que había por el suelo. Hermione, fue a la nevera y cogió un cartón de leche, medio vacío y con algún agujero; algo de leche tendría, se dijo la castaña. Draco fue a un armario en busca de algo para llevarse a la boca, y encontró un paquete de cookies y unas muffins de fresa y chocolate blanco.
Se fueron al salón y se sentaron en el mismo lugar donde pasaron la noche. Y se pusieron a hablar.
-Oye, ese gancho tuyo de derechas es muy bueno.-comentó el rubio llevándose a los labios un vaso medio roto con zumo de pomelo.
-Y tú lo encajas muy bien.
-Gracias.
-Jaja…-rió Hermione.- Oye aquellas vacaciones en casa de Ron…A dónde fuiste?
-Me largué de allí porque no soportaba tanto pelo zanahoria junto.-ante el suave puñetazo de la castaña en la mejilla se rió y dijo.- Jean Pierre Luçien.
-Oh, no…me hubiera gustado hacerlo yo.-se comió lo que quedaba de una muffin y se limpió las migas de la camisa.
-Oye, cómo no te enteraste de la explosión que hubo en el jardín hace tres años?-preguntó el rubio recordando ese día en el que decidió experimentar con armas muggles.
-Explosión?-Hermione se quedó pensando.- Ah, ya.-se señaló las orejas.- Granadas de percusión. Ese día probamos armamento nuevo, esa noche estaba medio sorda.
-Me faltan dos costillas, y tengo dos implantes metálicos en su lugar.-comentó el rubio como si nada.
-Yo soy medio daltónica, cicatrices retínales. Necesito gafas.-y sonrió al rubio.
-Mientras no sean como las de tu amigo Potter…
Y se echaron a reír, mientras seguían contándose anécdotas de las misiones, y muchas otras cosas.
Fuera de la casa, un furgón de correos se estacionaba y el conductor bajaba. Abrió la puerta trasera y de ahí salieron varios hombres con pasamontañas.
-Te cuesta dormir después?- preguntó la castaña luego de unos minutos en silencio.
-No.-lo pensó un rato antes de contestar.
-A mi tampoco.-dijo algo más tranquila.
En ese momento una granada de humo entró por una de las ventanas. Draco se levantó y Hermione hizo lo mismo, se agacharon al ver sombras fuera.
-Creo que también querían desayunar.-comentó Draco.
-Deja de decir chorradas.-contestó la castaña mientras bajaban al sótano.
Draco entró y buscó en un baúl viejo que se trajo de la Mansión Malfoy. Buscó y encontró lo que quería. Un par de pistolas.
- Me dieron 48 horas para acabar contigo.-dijo mientras las cargaba.
- A mi también.-contestó Hermione mientras se ponía unas botas viejas que había en un rincón.
- Es qué ya no hay confianza?
- Qué esperabas? Estamos casados recuerdas.-y se acercó a él. Entonces Draco le dio una de las pistolas y el empezó a cargar la que iba a usar.
- Por qué me das la de chica?
- Qué?-la miró como diciendo "de qué habla"- Estás de broma, no?
- No.
El rubio cogió la pistola de la castaña y se la cambió por la suya.
-Contenta?
-Gracias.
-Mira que eres caprichosa.
Hermione se guardó un par de destornilladores, que cogió de la caja de herramientas, en la bota. Oyeron un ruido en el piso de arriba y se pusieron en guardia. Se abrió la puerta del sótano y un robot en miniatura soltó una granada que bajó las escaleras y llegó hasta los pies del rubio. Al verla supo qué era y la dio una patada. Y da la casualidad de que fue a parar bajo el depósito de gas. La granada estaba apunto de estallar. Hermione miró a Draco con reproche y él le respondió:
-Lo mío no es el football.
Salieron corriendo por una puerta que daba al jardín, a la que se llegaba por unas escalerillas. Salieron y corrieron lo que sus piernas dieron de sí antes de que la casa saliera volando por los aires a causa de la explosión.
Debajo de unas maderas, se encontraba la pareja. Se levantaron como bien pudieron y vieron el destrozo. Draco se puso a patalear y Hermione le miró.
-Qué coño estás haciendo?
-Apagándome la bota.- siguió haciéndolo hasta que el fuego se extinguió.
Miraron el panorama que tenían enfrente suya y se quedaron sin habla. Había escombros ardiendo, muebles desperdigados por el jardín, cadáveres entre las ruinas…
-Esto no ha hecho más que empezar.-murmuró la castaña.
El rubio miraba todo con cara de " si no lo veo no lo creo".
-Los Smith.-dijo Draco.Y la castaña le entendió al momento.
Gracias x los reviews. Aki otro capitulo, se va acercando el final,jeje...
Nos vemos en el proximo capitulo.
P.D: BIEN ESTO ES IMPORTANTE. PARA Q EL FINAL,Q NO QUIERO Q SE PAREZAC MUCHO AL D LA PELI, PROPONGO UNA COSA. DARME VUESTRAS IDEAS DE CÓMO QUEREIS QUE SEA EL FINAL. DESPUÉS MI SISTER, Q TB SIGUE EL FIC DECIDIRA CUAL ES EL Q ESCRIBIRE. OK??
ESPERO VUESTRAS IDEAS...
Ciao, Jud.
