Disclaimer: Hetalia, personalidades y marcas aquí mencionadas no le pertenecen ni a RutLance-CrystalFairy ni a DarkLady-Iria, tampoco ganan dinero haciendo esto; el fanfic presentado se hace sin fines de lucro pero con la esperanza de brindarles un muy buen momento y compartirles una de las medicinas más efectivas del mundo: el humor. Se pide una disculpa anticipada a las personas que resulten ofendidas con lo que aquí les presentamos. Cualquier parecido con alguna anécdota de la vida real es méndiga coincidencia.
DarkLady-Iria al habla: ¡Volvimos! Estamos sobre la marcha, trayendo una nueva sección de "Sabor a mí", que estamos seguras que les interesará bastante. Por cierto, cuando alcancemos los 55 review's, compraremos cajeta marca Natura Sol, cuyo envase tiene forma de osito -la empresa no nos paga regalías por publicidad, no lo hacemos con fines de lucro o a modo de influencia para motivarlos a comprar, todos los derechos reservados de los respectivos empresarios responsables-, y a los 75 review's nos deleitaremos con una Pizza Hutt -lo mismo que en el disclaimer anterior-. ¡Ojalá les guste mucho este capítulo! Nos estamos leyendo :3
RutLance-CrystalFairy, presente: Les agradezco a todos por sus respuestas, las cuáles me levantan mucho el ánimo. Lamento la tardanza, pero es que apenas nos han regresado la computadora, pero al parecer sigue igual o peor de descompuesta. He aquí otro capítulo más, y por si acaso ocurre algo en estos días que no me permita publicar de nuez, les deseo lo mejor en estos días. =3 Y antes de que se me olvide, de nuevo, el SENP o PNSS estará clasificado como Humor, ;P
Disfruten el capítulo. n.n
Sabor a mí.
Mitos y mitotes 1: Las 36 monedas de Maximiliano. [1]
La alzó del suelo al verla brillar, la inspeccionó un par de veces y decidió dársela a su dueño, o al menos, a quién creía que era su dueño...
- ¿México?- Abrió la puerta, tocando un par de veces.- ¿Estás aquí?-
El aludido se alzó de la cama y se sentó en una de las orillas...
- ¡Buenos días, Señorita Elizabeta!- Le sonrió a la recién llegada.- ¿Cómo ha estado usted últimamente por estos días?-
- Por favor, deja las formalidades conmigo.- Hungría se llevó una mano a la boca, sonriendo.- Yo estoy bien, ¿cómo estás tú?-
- Muy bien, gracias por preguntar.- Inclinó levemente la cabeza y luego levantó la mirada.- ¿A qué debo el honor de su visita?-
- ¡Ah!- Se acordó y sacó de sus bolsillos lo que había encontrado.- Hallé esto hace un momento, y me pareció creer que era tuyo.-
Se sentó a un lado de él, poniendo la moneda en su mano. Chema la revisó y al instante la sonrisa abandonó su rostro. Cerró el puño en donde reposaba, llevándosela a la frente y se dio un par de golpes. Al recordar que no estaba solo, volvió a sonreír y la miró...
- Muchas gracias, Señorita Hungría.- Le dijo.- Es muy amable de su parte.-
- Era del emperador Maximiliano I, ¿no es cierto?- La joven nación se estremeció al oírla.- ¿Porqué la traes contigo, México? ¿Acaso es para ti como un trofeo de guerra?- Preguntó preocupada por la reacción de Austria.
- No, señorita Hungría. Claro que no.- Sonrió levemente y con tristeza, desviando la mirada al suelo.- Esta moneda que usted ve aquí, él mismo me la dio.-
Guardó silencio, alzó el rostro y parecía ver más allá de un punto lejano de la pared...
~*~Flashback~*~
El pasillo estaba iluminado por antorchas, algunos soldados vigilaban las celdas esperando a qué terminara su turno. Un joven de cabellos cafés, ojos castaños, nariz pequeña y de piel morena le cerró el paso al no reconocerlo...
- ¡Alto!- Le ordenó el estado de Querétaro.- No puede pasar más allá. Identifíquese.-
- Gabriel, soy yo. México.- Le respondió echando hacia atrás la capucha que le cubría el rostro.
- ¡Ay, Chema!- El muchacho bajó el arma.- Por tantito y te daba un plomazo [2] por andar vistiéndote así.- Lo miró de arriba a abajo.- Hacía mucho tiempo que no te ponías esas ropas.-
- Ya déjate de sandeces, Gabo [3], y llévame ante él.- Lo regañó.- Debo verlo.-
- De acuerdo.- No necesitó que le dijera a quién iba a ver, ya que sabía quién era.
Siguieron por el pasillo, siendo saludados por los soldados; José María Itzae se volvió a acomodar la capucha para no ser reconocido por la persona a la qué iba a ver. Tras pasar algunas celdas, Querétaro se detuvo...
- Yo ya no puedo ir más allá.- Le entregó una llave a su acompañante.- Lo que vayas a hacer, hazla pronto. Ya casi amanece y no me gustaría meterme en problemas.-
- No te apures, Gabriel.- Chema le sonrió.- Yo me encargo de todo. No me tardo.-
Dicho esto, el estado retrocedió dando media vuelta y se fue. México tomó una antorcha, se detuvo frente a la celda, la abrió y se adentró a ella. Pese a que estaban en el Convento de las Capuchinas [4], el cuarto que servía de celda era pequeño y adornado con apenas lo indispensable. No obstante, el prisionero aún estaba despierto, y de inmediato le salió a su encuentro...
- Estamos a altas horas de la noche como para realizar visitas, ¿no lo cree usted?- Le preguntó Maximiliano I.- ¿Qué es lo que desea para que haya nacido la urgencia de venir a verme sin solicitar antes una entrevista?-
Decidió no arriesgar, así que le dijo exactamente lo que traía en mente...
- Señor Maximiliano, allá afuera lo espera un transporte con ropa limpia, comida y medicamento.- Le informó- Lo llevará a su merced hasta el puerto de Veracruz, donde una pequeña embarcación zarpará rumbo a Europa. Si usted se da prisa...-
- No.- Lo interrumpió tajante el hombre.- No lo haré.-
- ¡Pero, su alteza!- Chema trató de convencerlo.- ¡Es la única oportunidad que tiene para salir vivo de ésta! Deje usted el orgullo y la soberbia de lado, y sálvese.-
Maximiliano le puso las manos a los hombros para hacer que lo viera a la cara...
- Agradezco que se tomen el riesgo de preservar mi vida, pero yo ya he renunciado a ella desde que estoy aquí.- Le contó.- Regrese usted con los suyos y tenga la conciencia tranquila, hizo lo posible por convencerme, más mi terquedad fue más fuerte.-
- Entiendo.- José María miró con pesar al prisionero y se dio media vuelta, avanzando hacia la puerta.
- Eres México, ¿no es así?- Al oírlo, la nación se detuvo en seco.
- ¿Señor?- Tembló levemente, no se atrevía a darle la cara y menos seguir hablando.- ¿Qué le hace pensar...?-
- Ha venido usted sin escolta alguna o políticos de cierto prestigio, lo cuál me hace pensar que es usted una persona importante o un bribonzuelo.- Le explicó, acercándose a él.- Y lo segundo lo descarté al hablar con usted.- Le sonrió con suavidad.- ¿Estoy en lo cierto?-
- Así es. Soy Estados Unidos Mexicanos.- Dijo sin tener de otra al ser descubierto.- Lamento que nos conozcamos así, en esta desfavorable situación.-
- Realmente tenía muchas ganas de conocerte.- La voz del ex-emperador se suavizó.- Siempre que preguntaba por ti, me daban cualquier excusa sobre tu ausencia para justificarla. Todo este tiempo estuviste al lado del Presidente Benito Juárez, ¿no es así?-
- Así es, señor.- Respondió con pesadez.- Mi deber es el de obedecer a mi jefe.-
- ¿Podría ver tu rostro?-
La pregunta tomó por sorpresa al mexicano, más al instante se quitó la capucha de encima, exponiéndose por completo. El hombre lo examinó con cuidado, resistiendo el impulso de tocar su rostro...
- Mucho han hablado de ti; que eres una nación sin modales, de facciones toscas, costumbres bárbaras y demás calificativos negativos. [5]- Su mirada se suavizó y se le quedó viendo a los ojos.- Pero me doy cuenta de qué sólo eres un muchacho, casi un niño.-
México guardó silencio, nada de lo que dijera podría servir de mucho...
- Y esas ropas que llevas puestas ni siquiera te quedan bien, ¿de donde las has sacado?- Le preguntó.
- Son mías.- Se llevó una mano al pecho.- Las he tenido conmigo desde hace mucho tiempo, que no deseo deshacerme de ellas. Siento que ya son parte de mí.-
- Entiendo.-
- Señor.- Maximiliano se volvió a verlo.- Si antes se lo pedí como un desconocido, ahora se lo pido como Nación; abandone estas tierras y salve su vida. Usted no tiene porqué morir aquí, en una pelea en la que fue involucrado con engaños. Es inocente y no debe pagar por algo que no hizo. [6]-
- México.- Lo interrumpió.- Yo ya no tengo un lugar al cuál regresar. Mis familiares y el emperador Napoleón III me han abandonado a mi suerte, y los pocos amigos que poseo, de los cuáles agradezco infinitamente su amistad, han hecho hasta lo imposible para ayudarme. Sin contar el estado de mi hermosa esposa.- El dolor se reflejó en su rostro.- No, a mí ya no me queda más que morir aquí.-
Soltó un suspiro, luego continuó hablando...
- Pero no muero en vano, sé que de alguna manera mi muerte cambiará la forma de pensar de muchos, y hará ver quién eres en realidad.- Meditó un poco y luego le preguntó.- ¿Cuál es el otro nombre con el qué te conocen, tu nombre de ser humano?-
- José María Itzae, señor.- Contestó el moreno, más el otro al oírlo, se echó a reír.- ¿Señor?- Alzó una ceja confundido.
- Deberás perdonar mi impertinencia, puesto que esto me ha parecido muy divertido.- Se frotó un ojo, limpiándose una lágrima.- ¡Lo que son las cosas! ¿Sabías tú, Estados Unidos Mexicanos, que José María también es parte de mi nombre? [7] ¡Ahora con más razón abrazaré a la muerte y me regocijaré en el momento en el que mi corazón se detenga!-
Las lágrimas corrieron de los ojos de Chema, no podía creer que un extranjero procedente de la realeza estuviese dispuesto a dar su vida por él. Maximiliano notó esto y le puso una mano en el hombro...
- Me es admirable, y me llena de ternura el corazón, ver qué una nación joven como tú lloré por mi desgraciada persona; y me llena de pesar ver que mi propio país se haya olvidado de mí.-
Metió una mano en un bolsillo sacando una moneda de oro. Con cuidado, se la puso en la mano a México y cerró su puño, sosteniéndolo entre sus manos [8]...
- Se que no es mucho, pero mi deseo es que la conserves contigo.- Le sonrió y le dio un efusivo abrazo.- Aunque haya sido con engaños, al llegar aquí se me dio el regalo de la libertad, y el cumplir de manera temporal algunos de mis deseos.- Lo soltó y lo miró directo a los ojos.- Y espero que con mi muerte, pueda regresarte un poco de lo mucho que me has dado.-
~*~Fin del Flashback~*~
- ¿México?- Hungría vio cómo las lágrimas recorrían las mejillas del moreno.- ¿México?-
- Yo realmente no quise que muriera.- Miró la moneda en su mano.- Él era inocente y no lo merecía. Pero debía demostrar ante las demás naciones que no tenía miedo.- Se cubrió los ojos.- Aún, aún así, no había de otra.-
Debido a que la puerta no estaba completamente cerrada, se acercó y vio cómo Elizabeta rodeaba con sus brazos al mexicano, el cuál a su vez apoyaba la frente en su regazo. Apretó la perilla con furia, pero no se atrevió a entrar e interrumpir. Por lo qué siguió observándolos en silencio...
- Es usted muy amable, señorita Hungría.- Una vez que se soltaran, México le sonrió.- Se lo agradezco.-
- No es nada, México.- Le puso una mano sobre la de él, haciendo que el tercero en discordia se molestara aún más.- Te vez un poco cansado, tal vez deberías descansar.-
- ¡No, esto no es nada!- Contestó alegre.- Debería verme cuando se lleva a cabo el operativo "Maratón Guadalupe-Reyes." [9] Ese sí que es cansado.-
- ¿Operativo?- Preguntó Hungría claramente confundida.- Pensé que se trataba de un conjunto de fiestas. Al menos, eso me contó Alfred.-
- Bueno, es que Alfred no vive allá.- Se rió.- En este operativo, los elementos no tienen vacaciones y deben trabajar turnos dobles, los cuáles no son gratificados. Pero todo sea por la seguridad de la gente.-
Ambas naciones se echaron a reír, de pronto José María sacó algo que tenía dentro de un cajón de la cómoda que estaba a un lado de la cama...
- Señorita Elizabeta, quisiera regalarle esto.- Puso en las manos de la húngara la pequeña medalla con su cadena.
- ¿Es de plata?- La sorpresa no cabía en la mujer, la cuál se alegró enormemente.- ¡Qué bonita es! [10]-
Al oír esto, la otra persona soltó la perilla y se alejó discretamente para no ser descubierto. Ajenos a esto, Hungría y México seguían platicando...
- ¿Quién es el que aparece en la medalla? Tiene una escoba.-
- Es San Martín de Porres [11], el santo de la escoba.- Le respondió.- Vivió en Perú y era muy humilde. Predicaba sobre el amor fraternal entre los hombres, e incluso platicaba con los animales, los cuáles le obedecían.- Chema volteó la medallita y le mostró la otra imagen.- Ella es nuestra Patrona, la Virgen de Guadalupe. Ella le protegerá de cualquier mal, como la madre amorosa qué es.- Le sonrió con la misma ternura de un niño.- Ella es mi Mamá Lupita.-
- México, no puedo aceptarla.- Hungría trató de devolvérsela.- Además, debe significar mucho para ti.-
- Claro que no.- Chema le sonrió y la detuvo de regresársela.- Yo ya no la necesito y quisiera que usted la tuviera.- Puso sus manos sobre las rodillas, y dijo casi susurrando.- Además, ya falta poco.-
- ¿Qué dijiste?-
- Qué falta poco para que sea la hora de comer.- Palmeó sus rodillas y se puso de pie.- Y si usted gusta acompañarnos, le prepararé un suculento platillo.-
Extendió su brazo como una cordial invitación, digna de un caballero, para que lo acompañara a caminar...
- Me encanta la comida mexicana.- Rodeó el brazo del moreno con el suyo y comenzaron a avanzar.
- Entonces, mi bella dama, vos seréis mi invitada de honor.-
Se alejaron riendo, brazo con brazo, sin importarles lo que dirían los demás al verlos...
Continuará...
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[1] Se cuenta, o al menos me contaron, que cuando estaban haciendo estas monedas, una de ellas, la número 36, salió con el rostro deforme. Se volvió a hacer tres veces más, pero esto se repetía, así que dejaron de hacerla.
Se dice que estas monedas nada más tuvieron 36 horas de circulación.
[2] Plomazo: tiro o disparo.
[3] Contrario al usual, Chema usa "Gabo" en vez de "Gaby" al referirse a Gabriel. Hemos de suponer qué es por el género.
[4] Ahora es un museo histórico, el Convento de las Capuchinas sufrió numerosos cambios desde la época de Juárez. Llegó a ser usado como un convento, casa de huéspedes, hospital y cárcel.
[5] Aún hoy en día, existen extranjeros que nos ven con malos ojos, más ¿qué le podemos hacer?
[6] Muchos mexicanos, entre ellos políticos liberales, deseaban que Maximiliano I fuese indultado, más su suerte fue decidida por un tribunal, el cuál se lo negó.
[7] El nombre completo de Maximiliano era Fernando Maximiliano José María de Habsburgo-Lorena. El de Carlota era María Carlota Amalia Augusta Victoria Clementina Leopoldina de Sajonia Coburgo y Orleáns Borbón Dos Silicias y de Habsburgo-Lorena.
[8] Justamente antes de ser fusilado, Maximiliano les entregó monedas de oro a los soldados encargados. Al parecer, eran de $20 pesos.
[9] Operativo "Maratón Guadalupe-Reyes": Es un operativo policiaco, en el cuál participan varios elementos de la policía, marina, ejército, tránsito, protección civil; así como doctores y enfermeros. Ellos, durante todo el mes de diciembre, y hasta el 7 de enero, redoblan la vigilancia, turnos y redadas por causa de los accidentes viales, intoxicaciones, robos, asaltos con violencia, entre otros desagrables sucesos.
[10] México es el productor número uno de plata. A los húngaros les gusta mucho tanto la plata mexicana como la comida mexicana.
[11] Conocido también como el "Santo de la escoba" o "Fray Escoba", San Martín de Porres Velázquez fue un santo mulato de la orden de los dominicos durante el Virreinato de Perú.
También es conocido como el Patrono Universal de la Paz, y es representado con una escoba en mano, como símbolo de su humildad.
Él hizo comer de un mismo plato a un perro, un gato y un ratón.
El mito de Las 36 monedas de Maximiliano cuenta que cuando estaban acuñando la moneda número 36, salió con el rostro deforme, la derritieron y la volvieron a hacer. Pero como se volvía a repetir el mismo resultado, tres veces para ser exactos, decidieron no hacer más.
Maximiliano vivió 35 años y murió poco antes de cumplir los 36. Justamente en su fusilamiento, pidió que no le dispararan al rostro, más un soldado falló el tiro y le desfiguró el rostro, tal como se veía en la moneda.
~*o*~
Las relaciones entre México y Hungría datan desde el corto reinado del emperador Maximiliano I de Habsburgo-Lorena, entre 1864 y 1867, rompiéndose las relaciones tras su fusilamiento.
En 1901, México estableció relaciones diplomáticas con el imperio austro-húngaro; sin embargo, a causa de las dos Guerras Mundiales, estas relaciones se vieron suspendidas desde 1941 hasta 1974 un par de veces.
Finalmente, el 14 de mayo de 1974, México y Hungría establecieron formalmente una relación diplomática.
~*o*~
Acerca del "Maratón Guadalupe-Reyes", el periódico Excélsior publicó una nota donde decía que no se sabía con exactitud de donde provenía en sí este término, pero sí menciona que en Wikipedia aparece con la explicación de que se trata de un "conjunto de fiestas." Los noticieros del Valle de Texas anunciaron desde los primeros días de diciembre que las personas tuvieran precaución al visitar a sus familiares en México a pesar del operativo "Maratón Guadalupe-Reyes", realizando las recomendaciones de temporada -no conducir en estado de ebriedad, respetar las leyes, tener documentos en regla, etc-.
Sin embargo, debemos tomar el ejemplo del cuento de "El hombre, el niño y el burro", el cuál nos enseña que "No hay qué hacer caso de todo lo que diga la gente." Digo, Wikipedia tendrá mucha información, más al ser un sitio donde los miembros son los que publican ellos mismos los datos, algunos de ellos suelen ser terriblemente erróneos y con falta de bases. Es por eso que se debe siempre buscar una segunda fuente para confirmar.
Además, poniendo los puntos sobre las íes, el día de la Virgen de Guadalupe se viene festejando desde la época de La Colonia, y días antes se realiza un novenario (Se realizan por nueve días seguidos un rosario por día) con peregrinaciones, acá se inician desde la iglesia de la colonia hasta donde está la Iglesia o Catedral donde se encuentra el altar a la Virgencita Morena.
Sobre las posadas, acá nos pasamos desde el 16 de diciembre hasta el 24, rezando día tras día, y poniendo el nacimiento del Niño Jesús, decorándolo con figuritas relacionadas a la Natividad (La festividad real, el nacimiento de Jesús). Aunque habrá alguna gente demasiado agradecida que no sólo da una bolsita con dulces y fruta, también invita a comer a la gente, para compartir lo bueno que le ha ido en todo el año.
Ya el 24 o 25, se reza un rosario, se arrulla al Niño Jesús para "acostarlo", se les da de comer a los invitados con sus bolsitas, y los qué estén muy bien económicamente, rompen una piñata y tienen fiesta. Por cierto, eso del pavo navideño es una tradición americana, los mexicanos de corazón tendemos más a preparar tamales, en nuestro caso ya que no hacemos nada de eso de romeritos y bacalao y eso que anuncian en la tele, o asamos carne y pollo, y tomamos ponche de frutas con piquete.
El 28 de diciembre es el día de las bromas en México, sin embargo es el día de los Santos Inocentes, un día que debería ser de luto, ya que en ese día Herodes mandó matar a todos los niños entre recién nacidos hasta los dos años para terminar con la vida del Niño Jesús.
El 31 de diciembre y el 1 de enero, son fechas universales desde que se inventó el calendario gregoriano.
El seis de enero es el día de los Reyes Magos, en el cuál la gente coopera y compra una rosca donde viene uno o varios niños de plástico dentro. Esto es alusivo al largo viaje de los Reyes, que en realidad eran astrónomos, dando vueltas en círculos y el niño viene siendo Jesús. También se les dan tres regalos a los niños, ya que los Reyes Magos le ofrecieron al Niño Jesús Oro, Incienso y Mirra; es por eso que también se les llama "Los Santa Claus Mexicanos." Si le toca a alguien el niño, tiene que realizar una fiesta junto con los demás que también lo obtuvieron el día 2 de febrero, el Día de la Candelaria. Al hacerlo, tendrá suerte todo el año.
Pero para los que son realmente católicos, el 19 de marzo, que es el día de San José, se "levanta" al Niño Jesús, realizándose el respectivo rosario.
En sí, al menos en mi casa, este conjunto de "fiestas", son días de adviento.
~*o*~
Sobre San Martín de Porres, se podía decir que realizaba muchos milagros: curaba gente, alimentaba a los pobres y les daba ropa. Tenía el don de la premonición y el de la bilocación, ya que sin salir de Perú, se le vio en México, África y otros lugares del mundo, alentando a los misioneros, amonestando a los esclavizadores y sanando enfermos.
Siempre salía y entraba de su cuarto sin siquiera abrir las puertas; además de que se la pasaba limpiando y rezando constantemente dada su condición humilde y sumisa. Algunos decían que levitaba y había luces a su alrededor; además de saber exactamente cuál o en donde era la dolencia del enfermo.
Había dudado en poner a San Martín de Porres, no obstante, un día antes de comenzar con el capítulo transmitieron la película de "Un mulato llamado Martín", por lo qué mi hermana se volteó a verme y me dijo: "¿Qué esperas? Esa es tu señal. Ponte a escribir el capítulo."
