hola a todas, hoy os traigo un cap tambien de esta historia ademas de la de "soy tu salvadora" espero os guste como me ha quedado, esta historia empezó en mi mente como un drama y se fue formando de una manera un tanto diferente, me gustara saber vuestras impresiones y como siempre agradeceros; vnat07,begoneni12, love girl, tasiakrood y greenapple86.

se cierran las apuestas en este episodio de nuestras 3 chicas unidas por la adversidad, ¿esperabais este cap asi?, ya veremos que me decís. y me agrada saber que os he hecho reír a alguna de vosotras con las cosas de Emma, es lo que pretendo que sea un personaje al que coger cariño rápidamente o miedo XD nunca se sabe.


Capítulo 9


El azar guía nuestra vida hasta límites inhóspitos, nos abre ventanas que creíamos cerradas y nos lleva hacia lo desconocido de la mano como si fuéramos niños que habían estado perdidos durante toda nuestra diminuta existencia.

Sin embargo, ojala fuéramos niños, con algo de miedo ante aquello que ignoramos pero carecemos de la picardía de los mismos, dejamos de preguntar el motivo de cada movimiento del mundo y perdemos la curiosidad de aquellos ojos inocentes que intentan entender lo que recién descubren.

Cuando vemos la inocencia la compadecemos, que triste ironía, sentir piedad por lo más hermoso de nuestra especie, y ese es por desgracia el peor de nuestros defectos olvidar que hemos sido niños.

En aquel local el azar estaba lanzando unos dados, que sabía que podían llevar al más completo de los líos y eso es lo emocionante de cada apuesta no saber quién puede ganar y quien perderá.

-¡por favor un poco de fuerza, niñas mimadas!-decía Emma que recién había acabado su plato con una sonrisa fanfarrona llevándose con ello unos ojos chocolates furiosos y un baño intento de baño con agua por parte de su hermana menor.

-¡calla! –Gritaba Regina dando un golpe en la mesa con su copa- maldita mi suerte, lasaña de verduras tenía que ser…-murmuraba la morena de ojos oscuros que masticaba con desgana.

-¡menos quejas y más masticar! Aaa y la que vomite queda última advertido-decía la rubia lazándose por otro plato esta vez unos espaguetis a la boloñesa.

-¡cómo es posible!-decía su hermana señalándola con el tenedor, mientras volvía a su cometido de engullir.

-¡eres la personificación de la gula!-recriminaba Regina mirándola con rabia mientras tomaba otra porción de lasaña de verduras que la tenía asqueada.

-¡gracias!-respondió la rubia a sus dos contrincantes y sonrió pícaramente a Regina –aunque puestos a elegir un pecado capital, mejor que sea el de la lujuria-dijo metiéndose un porcentaje equilibrado de aquel bocado.

Regina empezó a toser, aquella verdura le estaba dando guerra y encima Emma decía cada cosa que la dejaba sin aliento.

-la que vomita descalificada- agregaba la rubia al terminar de saborear aquel manjar hecho comida y al pensar en ello puso los ojos en blanco de satisfacción- ¡riquísimo! ¿Qué Regí puedes o no?-dijo mirando a su madrastra - y tu hermanita-dijo frunciendo la frente- veo que ese sapo tuyo seguirá siendo asquerosamente verde porque con ese ímpetu el beso del amor verdadero lo veo complicadillo.-dijo riéndose pidiendo otra copa al camarero.

Regina abrió sorprendida los ojos al escuchar eso de "Regi"

-¿qué Regi? ni que nada… ¡Swan! ¿Desde cuándo esas confianzas?, pero a donde hemos llegado…-murmuraba Regina jugando con el trozo que aun yacía en su plato retándola a una tortura culinaria que no deseaba pero que estaba a punto de cometerse. "el ultimo trozo" pensaba la mujer mirando reticente aquel platillo que acabo siendo "un sacrificio azteca seria menos lamentable" meditaba Regina al sujetar con fuerza aquel cubierto que la llevaría a su victoria.

Emma sonrió al ver que su hermana comía el final de su plato gracias a su pequeña intromisión su madrastra se había distraído y había acabado ultima.

-¡victoria!-celebraba blanca con la cara roja al haber comido más rápido que en toda su vida.

-¡joder!-gritaba la morena al ver a su hijastra con su plato vacío –¡usted swan me ha distraído con sus niñerías!- se quejaba la morena.

-ups alguien tiene muy muy mal perder…-decía la rubia difícilmente poniéndose la mano delante de su boca que ya había saboreado el sabor de la victoria con un plus de comida extra que estaba recién terminando.

-usted es la culpable seguro lo hizo adrede-apuntaba la morena con el cubierto y luego se viro con una sonrisa a su hijastra- que lastima verdad, todos esos animales muertos para darnos de comer, y pensar que seguro los torturaron para darnos una pequeña porción de su carne…-comentaba Regina con una tristeza fingida en su mirada.

-¡eso no vale, deja de intentar que vomite!-decía Emma.

-¡cállese risitos de oro! no comento nada de provocar vómitos-dijo la morena dándole un pisotón a la rubia con uno de sus tacones.

-¡malvada ese tacón es peor que un cuchillo de carnicero! Y si yo soy risititos usted es la unión de los tres osos ¡salvaje!-añadía en un grito ahogado Emma defendiéndose con un lanzamiento de una salsa de tomate que habían puesto para la pasta en un recipiente.

Regina se quedó estática en su asiento y su rostro rojizo se tiño de una sonrisa que la rubia interpreto como "¡voy a por ti!".

-señorita Swan esto es la guerra y créame el vino le costara quitarlo más-dijo mientras derramaba su copa que recién había llenado con todo el líquido de su interior.

-veremos qué tal le sienta a usted la mezcla de sabores-dijo la rubia que iba hacia otra salsa de color verde "pesto" creyó escuchar decir al camarero, se la derramo a la morena que intento salir airosa, fallando completamente al caerle en su pecho manchando toda su ropa en el proceso.

Su hermana estaba atónita ante aquello su madrastra jamás se había comportado de manera tan inapropiada "hasta que conoció a Emma", poco después de esos pensamientos sintió como su madrastra le propinaba también a ella un baño en la bechamel que había sobrado de su plato de tortura, esto le hirvió la sangre logrando su pronta participación ante aquellas "desequilibradas" ese calificativo rondaba su mente antes de volverse como ellas y arrojar el contenido de un caldo que estaba ya algo frio a su madrastra y otro poco a su hermana la causante de todo ese jaleo.

Aquella comida se transformó en lo que para algunos solo sucede cuando eres un niño dispuesto a malgastar la comida por molestar a alguien que siempre consigue lo mejor de ti.

La niñez regresa por un pequeño lapsus de tiempo en que dejamos aparcado a nuestra "amiga razón" en un lugar extraño y lejano a nosotros, olvidando que ya no somos unos renacuajos que pueden jugar con todo, porque está en su naturaleza saltarse las normas e ir contra toda lógica de los adultos que ven como un mal comportamiento dejarse llevar por el momento.

El almuerzo había conseguido no solo una batalla por un juego estúpido, que marcaría el desarrollo de los hechos que escribirán de cierta forma el futuro de tres personas, esa competición conseguía algo más importante y era que esas mujeres se mostraran sin temores y máscaras, sacando a la luz una parte de ellas que parecía habérselas arrebatado en su edad más tierna.

La salida del restaurante, fue digna de verse, tres mujeres llenas de comida y alcohol y no precisamente en el estómago sino en la cara y la ropa con una mezcla de vergüenza y diversión que ninguna podía quitar de su rostro, escapaban del estropicio causado con una disculpas falsas pues se lo habían pasado como nunca.

Y sin quererlo volvieron a su niñez una vez más, pero sobre todo por unas horas fueron libres, probaron la libertad de mostrarse a alguien sin ningún estrés ante un posible rechazo que no sucedió, quedándose livianas ante la certidumbre de ver que le gustas alguien por cómo eres y es que descubrimos que es inevitable esa confianza que nos recorre al ser aceptado por otra persona, ya que de esa manera es como podemos apreciarnos mejor a nosotros mismos.


Continuara…


pd: la que apostaron por blanca habeis perdido XD