"Podría recuperarla en unas cuantas horas, en un día, un mes, un año o tal ves... nunca" – dijo calmadamente el médico –" En estos casos lo mejor es no presionar al paciente hacia la recuperación de sus recuerdos ya que de hacerlo podrían crearle un sentimiento de culpa al no recordarlos de la forma que ustedes esperan"- continuo el médico – "Lo mejor seria llevarla a un lugar donde la señorita Daudoji se sintiera cómoda, un lugar que de preferencia que sea de su agrado y la ayude a relajarse en pos de su recuperación total" – termino este

"A ella le gustan las flores" – murmuro un pelinegro de lentes redondos

"Es cierto, a mi niña le fascinan las flores, su aroma... sus colores" – contesto la mujer madura mientras su voz se teñía de llanto contenido

"Tranquila querida" – trato de consolar el hombre maduro a su esposa mientras la abrazaba – "Tu podrías llevar a nuestra niña a la casa de sus abuelos" – agrego este mientras veía al pelinegro

"Pero... es qué?" – trato de articular el pelinegro a modo de protesta al no creerse la persona apropiada para tal tarea ya que si la joven recuperaba la memoria y se encontraba en compañía de quien la había traicionado horas antes de su terrible accidente era muy posible que la chica se convirtiera en su verdugo.

"Es una excelente idea!" – contesto el maduro médico

"Después de todo ella heredo esa casa de campo que cuando niña tanto le gustaba" – continuo este mientras abría la puerta del consultorio y se disponía a salir por esta – "Le enviare las llaves de la casa de campo al igual que algo de dinero y un auto" – termino el hombre saliendo de la habitación al tiempo que ignoraba a un estupefacto pelinegro de ojos negros.

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Se sentó graciosamente a la cabecera de la gran mesa de la sala de juntas mientras un abogado hacia lo mismo a dos sillas mas a su izquierda.

"Vamos al grano" – hablo la pelinegra – "A qué vino y por qué pidió una junta urgente con la presidencia?" - continuo la chica

"Señorita es mi deber informarle que mi cliente desea comenzar a hacer uso de las acciones que a comprado en esta empresa" – hablo el joven abogado – "De echo..."

"De echo pienso hacer uso de mi poder en este instante" – interrumpió una voz masculina que entraba a la habitación – "Me recuerda Señorita Martínez?" – pregunto con voz seductora

"Claro" – contesto la pelinegra – "Cómo olvidar a alguien que es acusado de complicidad en un intento de violación múltiple, de abuso de poder, de un inútil que se aprovecha de las mujeres sin impórtale que lleven su sangre?" – termino la chica con sarcasmo mientras cruzaba sus piernas y colocaba sus manos sobre su rodilla

"Poseo el treinta por ciento de las acciones de este antro y pienso hacer uso de una oficina en este edificio y la quiero hoy!" – contesto el pelinegro algo enervado mientras se sentaba en la otra punta de aquella mesa

"Aquí están los documentos que acreditan la compra de las acciones" – hablo el joven abogado mientras pasaba una carpeta – "Aquí los papeles que indican que el nuevo dueño es el señor Kinomoto" – indico el joven pasando otro folio

"Como podrás ver esta todo en orden así que ve viendo cual será mi nueva oficina en este lugar y además quiero a Kajho como secretaria" – dijo el pelinegro mientras se relamía

"Vuelvo enseguida" – fue la desabrida respuesta de la chica mientras tomaba todos los papeles y se los llevaba con ella

"A dónde va Señorita con las carpetas?" – pregunto el joven abogado de cabellos rubios y ojos claros mientras observaba como la chica salía por a puerta principal

"A dejar estos folios en los archivos para que les hagan copias y de allí al baño" – contesto la chica con una pequeña sonrisa – "Es que tengo problemas femeninos" – terminó la joven saliendo de la sala

"Deberíamos preocuparnos?" – pregunto el moreno al rubio

"No" – respondió secamente el abogado – "Después de todo aunque la compra se hizo demasiado rápido todo se hizo de acuerdo a las reglas impuestas por la ley, todo esta en orden" – termino el chico mientras tomaba una revista del revistero y pasaba las paginas

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Camino presura por el pequeño pasillo en dirección al escritorio de la secretaria de presidencia

"Comunícame con el registro de compra y venta de los artículos muebles" – pidió rápidamente la chica mientras daba grandes zancadas dentro de la oficina

"Este sello es demasiado importante" – murmuro la chica mientras tomaba el teléfono – "Demasiado importante como para que este mal colocado y no se lea la impresión en el papel" – continuo la joven mientras marcaba una serie de números para segundos mas tarde oír una voz contestando su llamada.

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El pelinegro camino impaciente de un lado a otro por la amplia sala de juntas.

La chica llevaba aproximadamente media hora fuera de aquella sala y eso no era normal además de una mala señal para él evidentemente.

Observo una ves mas a su abogado el cual se dedicaba a leer algún articulo de chimentos en la revista.

Estaba demasiado tranquilo ante una situación que al pelinegro no le daba nada de tranquilidad y serenidad... ninguna serenidad en lo absoluto.

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Observo una ves mas aquel bolso color azul marino e hizo una lista mental para ver si no se olvidaba de nada.

Esto era el colmo!

Es que acaso sus padres no podían elegir a alguien mas... cercano a la familia para tal cosa.

No le molestaba el echo de estar a solas con la pelinegra de ojos color mar pero si le daba algo de ... pánico? Si pánico describía bastante bien ese sentimiento al pensar en la posibilidad de que la chica recuperara la memoria y en esos momentos estuvieran en alguna situación romántica o algo así.

Es decir... la chica lo creería un aprovechador de la débil situación en la que se encontraba esta además de su frágil estado anímico.

Una ves mas observo el sobre de manila sobre la mesa en el cual se dibujaban las siluetas de dos juegos de llaves y una tarjeta de banco.

Tomo el bolso con su mano izquierda para minutos después recoger de un manotazo el sobre de manila y encaminarse hacia el ascensor del lujoso edificio.

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"Efectivamente el negocio de compra-venta de las acciones aun no es legal" – recordó la pelinegra aquellas palabras dichas por el asistente a quien le había dado el encargo de recaudar la información sobre la veracidad de aquella transacción.

Una ves mas tomo el auricular para luego marcar el interno de la parte comercial de la afamada empresa

"Deseo que compres las acciones del Señor Rodríguez a la brevedad posible" – dijo la pelinegra de mirada marrón – "Haz legal el negocio y paga lo que sea necesario para obtener esas acciones" – termino la chica mientras colgaba y se encaminaba presurosa al baño

"Bien es hora de buscar a Tommy" – murmuro la pelinegra abogada mientras dibujaba una pequeña sonrisa en sus labios

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Realmente estaba cansada de toda aquella situación.

Si bien era cierto que sufría de perdida de la memoria y de la visión eso no significaba que fuera tonta y que no pudiera cepillarse el cabello sola o incluso vestirse.

Lamento el no recordar a las personas que con tanto ahínco la habían visitado en esa larga semana contándole detalles de viejas aventuras escolares, universitarias, de pasarelas e incluso de su infancia.

Lamento no recordar a aquel joven que tan gentilmente la había ayudado en varias ocasiones en días pasados y sobre todo aquel en el que se entero de sus "perdidas momentáneas" como había llamado el maduro y simpático médico.

Ciertamente la joven de mirada cual mar deseaba profundamente que esas perdidas fueran meramente momentáneas y pasajeras además de que no afectaran sus verdaderos recuerdos o incluso los modificaran.

"Ojala recuerde todo y que lo haga pronto" – susurro la chica mientras cepillaba su cabello azabache – "Y ojala recuerde tanto lo bueno como lo malo porque después de todo nada puede ser taaaan malo que merezca ser dejado en el olvido" – continuo la chica mientras esbozaba una inocente sonrisa.

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"Es demasiado tiempo" – murmuro el moreno al borde de la crisis – "Lleva dos horas ausente y es demasiado tiempo como para que sea solo un problema femenino. Aquí hay algo mas" – continuo el hombre con su deducción

"Tranquilícese" – pidió el joven de rubio de veinte años – "Todo es perfectamente legal y no hay nada que impida que usted haga uso de su derecho..."

"De su derecho de salir por su propio pie de mis oficinas" – contesto una voz femenina escondida tras media docena de hombres de seguridad

"Qué diablos significa esto?!?!" – pregunto el moreno mientras señalaba furioso a los uniformados

"Significa que usted se retirara de mis empresas sea por las buenas o por las malas. Usted decide" – contesto la misma voz acercándose – "El Señor Rodríguez tubo la gentileza de venderme las acciones que usted creyó haber comprado" – continuo la chica

"Nosotros no creímos nada, mi cliente compro las acciones. Todo es perfectamente legal!" – grito fúrico el rubio perdiendo su impacividad

"Mi joven, ambicioso pero muuuy torpe y tonto abogaducho" – contesto la joven tras un uniformado – "Falta el sello que indica que el negocio fue correctamente registrado en el área de los objetos muebles y sin ese sello..."

"El negocio es nulo y cualquiera puede comprar las acciones" – termino el abogado mientras sus ojos se abrían ante la sorpresa

"Jajajaja!!" – se escucho la gentil risa de la chica –"OH Touya debiste haber contratado a un abogado mas experimentado o de lo contrario no jugar en las grandes ligas"

"Maldita seas Sandy Martínez!!" – maldijo el pelinegro

"Y quién te dijo que era Sandy?" – indico la pelinegra mientras salía de su pequeño escondite y mostraba el brillo en sus azules – "Me recuerdas?" – pregunto con suma ironía

"TU ESTAS MUERTA!!! " – grito al borde de la locura mientras sus ojos se salían de sus cuencas – "TU ESTABAS EN EL INFIERNO!!" – continuo mientras señalaba a la pelinegra frente a él

"OH mi querido Touya se ve que me extrañaste" – continuo sarcástica mientras enroscaba sus brazos alrededor del masculino cuello – "Pero ya no me extrañes e vuelto por ti" – continuo mientras giraba rodeándolo para quedar justamente tras él – "Veras en mi pequeño viaje al infierno al que tu y esa chica tan cortésmente me enviaste conocí a alguien que te envía un mensaje y por eso volví mi querido Touya" – continuo mientras se colocaba una ves mas frente a él

"De qué hablas?" – titubeo el hombre mientras su cuerpo comenzaba a temblar ligeramente

"Te acabo de decir que te envían un mensaje por mi" – contesto con una sonrisa irónica mientras se aferraba al masculino cuerpo estrechando un abrazo algo forzado – "El diablo manda a decir que te esta esperando y que de él no te escaparas nunca" – susurro en tono macabro mientras una siniestra sonrisa se dibujaba en sus femeninos labios

El terror invadió el musculoso cuerpo masculino mientras sus ojos se abrían de manera desmesurada.

El mismísimo diablo lo esperaba y le prometía que sus intentos de huir serian inútiles.

"Sáquenlos de aquí" – pidió la joven de mirada azulada mientras se sentaba en la mesa de la sala

Tanto el abogado como el cliente fueron escoltados amablemente fuera del edificio mientras la pelinegra de ojos azules se convertía una ves mas en la pelinegra de ojos color marrón.

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Una ves mas se encontró sentada en el inmenso sillón de la oficina de presidencia y maldijo, como tantas veces ya, su enorme parecido con su prima de no ser por su color de ojos serian iguales.

Se recostó totalmente en el sillón giratorio mientras se dejaba embriagar por el contoneo de vaivén que realizaba ella misma con su propio pie.

Aun habían cabos sueltos en aquel lugar, aun habían enemigos potencialmente peligrosos en la empresa para su prima pero si bien era cierto que no era su obligación desterrarlos bien podría darles una advertencia "amistosa" .

Tal vez así decidieran irse por cuenta propia y su prima se ahorraría tiempo.

Una sonrisa se dibujo en los pequeños labios de la abogada para luego tomar el teléfono y marcar el interno de la parte de contratos.

"Alo necesito que me busquen el contrato de la Señorita Sofía Granger, la reactivación del contrato además de las cláusulas donde indiquen si hay restricciones en las campañas, pagos y demás cosas que encuentres interesantes" – termino la joven

"Muy bien Señorita Martínez le subiré esa información a la brevedad" – comunico la voz masculina

"Excelente" – termino la chica la llamada al tiempo que escucho dos golpes en la puerta de su oficina

"Adelante" – dijo la pelinegra mientras se acomodaba de modo apropiado en su asiento

"Señorita Martínez disculpe" – hablo la pelirroja que ejercía de secretaria de presidencia –"Le traigo estos contratos para que los revise" – continuo mientras se acercaba al escritorio – "Son pedidos de las diferentes empresas de publicidad para contratar modelos nuestras" – termino la chica al tiempo que soltaba la pila de folios sobre el escritorio

"Esta bien, los revisare en este momento"

"Muy bien Señorita" – contesto la pelirroja al tiempo que hacia una pequeña reverencia para luego salir de la oficina

El fastidio se dibujo en el rostro de la abogada mientras perezosamente se estiraba para alcanzar los folios y arrastrarlos hacia ella con toda la pereza del mundo.

Lo suyo eran los juicios, de preferencia, en donde pudiera interactuar con un juez, jurado y parte acusadora; mejor aun si era un caso en la materia penal!

Y sin embargo ahora le tocaba abrir 20 folios diferentes, como mínimo, en donde debería decidir que contratos eran los mas provechosos para la empresa que debía administrar temporalmente.

Una pequeña sonrisa victoriosa se dibujo en los femeninos labios al tiempo que sus marrones brillaron siniestramente.

Tal ves no era taan malo revisar folios después de todo.

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Colgó el teléfono con pesadumbre luego de que la secretaria le pasara dos diferentes direcciones de las nuevas locaciones para sus nuevos comerciales de televisión y una campaña fotográfica sobre un vino.

Casi había olvidado que debía trabajar para sustentar sus gastos además de pagar su caro hotel.

Tomo su bolso de mano y las llaves de la mesa principal para minutos mas tarde salir por la puerta.

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Sinceramente no entendía como aquel chico podía pasar mas de dos horas con ella en aquel auto y no dirigirle la palabra!

Paso su mano por el suave pelaje de la gatita sentada en su regazo y calculo que al pequeño animal le gustaban sus caricias al oír el incesante ronronear de la pequeña criatura.

Ahora que recordaba el chico no hablaba desde que habían salido del dichoso hospital con las valijas en mano, había sido lo suficientemente amable como para abrirle la puerta del auto ya que ella aun tenia algunos vendajes en ambos brazos además de colocarle amablemente a aquella gatita en su regazo e informarle que su nombre era Sol además del echo de que era su gata desde los 20 años.

Observo de reojo como la pelinegra pasaba nuevamente la mano por la pequeña cabeza atigrada de la minina mientras esta parecía deleitarse con el pasar de la pequeña mano por su pelaje.

Definitivamente había sido una buena idea traer a la pequeña fiera quien hacia ya una semana venia vengándose con su ropa y zapatos.

Aquella gatita no era tan mansa y dócil como creyó al darse cuenta que esta era de armas tomar ya que cada día le dejaba una sustancia pastosa y bastante olorosa en cada zapato que pensaba el joven colocarse, es que ni siquiera cuando cerraba la puerta de su habitación o los colocaba en lugares extremadamente altos su calzado se salvaba!

Ni hablar de su pobre ropa, ya eran tres las camisas que hacia tiras con sus pequeñas y afiladas uñas además de que era poco lo que había podido comer en el departamento ya que la pequeña fierecilla llenaba de pelos la comida o de lo contrario se lo devoraba; es que la comida de humanos es deliciosa para los mininos!

Al principio pensó que la pobre gata extrañaba a su dueña y se sentía descolocada al ver al chico dentro de aquel departamento pero al notar que la gata estaba allí cada ves que descubría sus "gracias" en sus zapatos, los nuevos arreglos en sus camisas o la desaparición de su comida pudo ver como aquel animalito lo observaba con odio sincero mientras levantaba su cola y le daba la espalda contoneado sus caderas con sumo orgullo y petulancia mientras se retiraba a SU habitación, la habitación de SU dueña.

Podría haber jurado que aquel animal se reía de él cada ves que descubría la nueva travesura de la cual era victima directa sino es porque las gatitas no sonríen... o si lo hacen?

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Observo una vez mas el pequeño gorro que debía colocarse sobre sus cabellos y se negó mentalmente a pasar por esa humillación.

Era impensable, inimaginable que esto le tocara a ella si contaba que en su país poseía cierta fama y que hacia estos "trabajitos" en la empresa de modelaje y modas Daudoji solamente para enterarse de cosas interesantes sobre su rival, aunque aquella chica no era rival alguna para la joven Sofía Granger!

Pudo ver como el afeminado asistente del fotógrafo se acercaba caminando petulantemente hacia ella y con mayor fastidio lo espero mientras colocaba sus manos en las caderas, las artimañas femeninas al igual que sus encantos no funcionaban en lo absoluto con los chicos que preferían un "combate mano a mano" con los de su mismo genero.

"Vamos niña ponte el sombrerito y párate donde te habíamos dicho" – indico el "hombre" de 30 años y cabellos rubios con mechitas plateadas salpicadas por la amarillenta cabellera – "Vamos corazón que no tenemos toda la vida para ti" – continuo con tono afeminado

"Es totalmente necesario que use esta cosa?" – pregunto la modelo mientras tomaba con desagrado la pequeña gorra

"Pero por supuesto querida!" – indico sumamente ofendido por la pregunta insólita – "Este gorrito completa el atuendo es totalmente necesario" – indico el rubio platino mientras tomaba la gorra y la colocaba sobre la cabeza de la mujer

Sofía trato de disimular su cara de horror al pensar las fotos que continuaban y sin contar que aun tenia una cita con una productora por un comercial, respiro profundo mientras dio calmados y pequeños pasos hacia el centro del set el cual entro en "silencio" al verla caminar tan apretadamente con su "vestuario" mientras unos pocos cubrían su boca y cara con ambas manos tratando de ahogar las risas y carcajadas sin contar algunos otros que directamente se encontraban en el piso revolcándose y llorando por la hilarante escena de ver un racimo de uvas "caminante".

"Bien linda sonríe y toma la copa de vino tinto entre tus manos" – ordeno el camarógrafo a lo cual la chica automáticamente tomo la copa frente a ella y forzó una sonrisa mientras que los falshes alumbraron su sintético rostro y la computadora recibía los nuevos cuadros en la cual se le agregaría un divertido letrero mas tarde : "Encontraras una gota de mi en cada copa"

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Pudo sentir como el auto aminoraba lentamente la marcha para luego oír como la puerta del conductor era abierta y segundos mas tarde cerrada con un golpe seco.

Escucho pasos que rodearon el auto para segundos después notar como su puerta era abierta y una mano tomaba la suya para guiarla dentro de la pequeña cabaña.

La pequeña minina dio un salto desde las piernas de la joven al camino empedrado no sin antes lanzar un gruñido de advertencia hacia el pelinegro de anteojos redondos.

"Hemos llegado" – susurro el pelinegro tranquilamente mientras jalaba de la pequeña mano – "Te ayudare a entrar y luego meteré las maletas" – continuo este mientras ambos entraban a la cabaña y minutos después la chica era guiada hacia un pequeño sofá donde tomo asiento

"Deseo preguntarte algo" – susurro la joven tímidamente mientras sentía como la pequeña gatita subía a sus piernas para hacerse un ovillo

"Pregúntame lo que desees" – contesto el pelinegro mientras se acomodaba los anteojos y observaba absorto los azules

"Por qué... por qué viniste conmigo si no soy de tu agrado? " – pregunto la chica con suma tristeza

"De dónde sacas que no me simpatizas?" – pregunto asombrado al tiempo que se sentaba en un silla frente a ella

"Porque no me hablas y juraría que tampoco me miras a la cara" – contesto la chica mientras alzaba su rostro – "Aunque claro como no veo absolutamente nada mas que tinieblas no podría afirmarlo con total certeza" – exclamo la chica con una sonrisa fingida que evidencio su tristeza

El silencio se hizo presente en la pequeña sala mientras la culpa y el remordimiento se hacían dueños del pelinegro.

El joven hombre no supo como contestar la pregunta y mucho menos si contestar con la verdad total, a medias o tal ves inventar algo, quizás fuera mejor evadir las preguntas hacer el que no estaba allí; después de todo como explicarle que en realidad no era que no le simpatizará o le agradara sino que por el contrario se sentía inmensamente culpable por ser el causante de sus innumerables lagrimas antes, después y durante el dichoso desfile.

Alzo la vista y puedo ver como la chica acariciaba tranquilamente a la pequeña minina mientras esperaba su respuesta, respuesta que no sabia si dar o no ya que le médico había pedido que no la presionaran, que no la obligaran o guiaran forzosamente hacia los recuerdos.

Le había parecido una excelente idea y él por su parte pensaba seguir el plan no trazado ahora... ahora a ella nadie se lo había advertido!

Suspiro pesadamente mientras cubría su rostro con ambas manos para luego perderse entre sus brazos y algunos pensamientos locos de cómo explicar algo sin explicar absolutamente nada?

"Lamento ser una molestia para ti" – contesto la chica mientras se levantaba del sofá y giraba - "Linda minina llévame a un cuarto" – le pidió la joven a la gata la cual maulló para guiarla por el angosto pasillo y dos puertas mas tarde rascar la madera para que esta entrara en la habitación

Eriol quedo impávido mientras observaba perderse a la joven en la habitación y quedar solo con la incesante frase en el aire: "Lamento ser una molestia para ti"

"Si en realidad supieras que la única molestia soy yo para ti" – murmuro el chico mientras se sumía en su pensamientos.

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Se tumbo en la pequeña cama y trato de entender las cosas, de procesar toda la información que pudo adquirir en aquellas semanas en su "agradable" estadía en el hospital solo para notar que no sabia nada pero absolutamente nada de su relación con aquel sujeto que la había acompañado en su viaje.

Varias habían sido las veces que había preguntado a quienes la habían visitado que tipo de relación tenia con aquel joven tan amable y ninguno le había contestado tal pregunta sino que habían evadido el tema como si se tratara del mismo diablo; bueno en realidad una joven había echo comentarios atroces acerca del chico hasta que una tal Sakura la había sacado arrastras de la habitación.

Rodó en la cama y pudo sentir los rayos solares que se colaban por el gran ventanal para dar de lleno en su rostro.

Que bien se sentía aquel calor en su rostro!

Aspiro profundamente y nuevamente trato de entender toda la situación que la rodeaba solo para darse cuenta que era mejor no entender nada.

Cerro sus ojos suavemente para dejarse arrullar por el ronroneo de la minina a su lado y ser guiada al país de los sueños.

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Colgó el teléfono complacida al saber que la joven modelo había maldecido por lo bajo su suerte y mas al darse cuenta que ahora no había vuelta atrás.

Busco en su pequeño bolso el teléfono celular y dentro de su agenda telefónica un número que se encontraba rodeado por innumerables corazones.

Marco el número con total tranquilidad y pudo oír como una voz masculina contestaba al tiempo que cesaba el repicar y una pequeña sonrisa adornaba su pequeño rostro al tiempo que sus marrones brillaban intensamente con suma picardía.

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Se desplomo sobre el enormísimo sofá con expresión de derrota evidente en su rostro y respiro profundo tres veces antes de tomar su pequeño bolso de mano y lanzarlo con toda su fuerza al extremo opuesto de la habitación tumbando un florero de vidrio con margaritas que se estrello estrepitosamente contra las baldosas blancas del piso.

Calmada era justamente lo que no estaba y definitivamente le costaría muchísimo lograr ese objetivo luego de haber sido "victima" de aquellas bochornosas campañas si es que contaba también la de los comerciales.

Tomo uno de los almohadones del sofá y se cubrió el rostro mientras lanzaba un grito ahogado entre las plumas

"Tenían que ser dos comerciales sobre pañales para adultos y protectores para la incontinencia femenina!"

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Se encontró rodeada de colores varios mientras un viento jugaba con sus cabellos azabaches.

El sol en lo alto anunciaba el hermoso día que seria mientras podían oírse los diferentes cantares de los pajarillos en el aire.

Camino por la pequeña pradera llena de verdes solo para detenerse a oler los jazmines y cortar uno que graciosamente coloco en sus cabellos.

"Tomoooyyyooo" – pudo oír al viento susurrar casi como si cantara – "Ven que te estoy esperando" – continuo la melodiosa voz

La chica avanzo curiosa mientras su solera lila ondeaba al viento casi como si bailara.

Sus pies descalzos avanzaron veloces y sin pausa por el césped guiándola en dirección a una joven vestida de blanco de quien provenía el susurró melodioso.

"Quién eres?" – preguntó la chica de lila a la de blanco – "Por qué me llamas?" – continuo curiosa mientras se acercaba aun mas a la chica

"Yo soy tú" – contesto la chica con una pequeña sonrisa en su labios – "Soy la parte que decidiste olvidar" – continuo la chica

"Yo no decidí olvidar" – argumento la lila – "Simplemente tuve un accidente y a causa de él olvide algunas cosas" – continuo en su defensa

"Eso no es del todo cierto" – explico la blanca – "Tu olvidaste y quedaste sin luz en tus ojos para no recordar y ver cosas que te lastimaron y te lastiman profundamente" – continuo la joven – "Pero hoy e venido a ti para darte una opción: recordar lo que habías olvidado o dejar todo tal cual esta" – agrego esta mientras se acercaba a la chica frente a ella – "Creo que es mas que justo que si tu decidiste olvidar tu decidas si quieres recordar o no" – razono la mujer

"Creo que lo mas apropiado seria recordar" – pensó la chica lila en voz alta – "Después de todo nada puede ser tan malo como para no querer recordarlo jamás" – termino con una tímida sonrisa

"Estas segura?" – pauso la chica de blanco – "Hay ocasiones en que es mejor no recordar nada"

"Estoy segura" – contesto mirando los espejos azules – "Nada puede ser tan malo como para no querer recordarlo" – afirmo con certeza

"Esta bien, será como tu quieras" – afirmo la chica mientras estiraba la mano derecha frente a su doble – "Eh aquí lo que antes habías decidido olvidar" – termino la chica abriendo su puño mientras que de él un sin fin de colores e imágenes aparecieron frente la chica de lila en cuyas mejillas lagrimas redondas y gruesas hicieron su aparición desde las lagunas azuladas.

Y así cayo la lluvia sobre los verdes y los azules se convirtieron en nubarrones que anunciaron las futuras tormentas sobre el mundo y sus habitantes.

Y el blanco jazmín en sus cabellos que antes había perfumado el aire pronto se torno negro como la noche mientras que el vestido antes lila se torno grisáceo y su dueña se arrepentí de haber pensado que: "Nada puede ser tan malo como para no querer recordarlo"