Con solo verla sus ojos brillaban más de lo normal. Su serio y callado amigo simplemente rodó los ojos ante la estupidez de Rock Lee, la castaña que tenía agarrado de la mano a Neji sonreía mirando hacia la dirección que apuntan sus ojos. No podía dejar de mirar a esa chica, pero ¿Cómo dejar de hacerlo? Ella de común o de normal no tenía absolutamente nada. La sonrisa del rostro del chico era amplia y brillante.
— La llama de la juventud de Sakura-san quema como una hoguera —el chico estaba embelesado mirandola, Tenten colocó una mano en el hombro de su amigo de infancia.
— Lee ¿Por qué no vas y hablas con ella? —el hombre volvió a mirar hacia el lugar donde estaba la chica. En medio del grupo de animadoras, las chicas más populares de la escuela estaba ella, Sakura Haruno, la lider de porristas, la mujer más hermosa a sus ojos, esos cabellos rosas atados en una coleta, los ojos jade brillantes y hermosos, un cuerpo muy bien formado, piernas largas y torneadas, piel blanca sonrosada; todas aquellas virtudes hacían a Lee pensar que esa hermosa flor no era de este planeta, debía ser de Venus, o tal vez de Marte; he ahí donde se encontraba la problematica del joven de cejas pobladas ¿Cual es la mejor manera de conquistar a una alienigena de hermosa belleza? La respuesta en ese momento se paseo ante sus ojos, el chico Uchiha acababa de pasar frente a aquel grupo de mujeres junto con Naruto-kun, todas gritaban desaforadas, pero la voz que mayormente se lograba distinguir era la de su hermosa pelirosa.
— ¡Sasuke-kun! —la muchacha parecía hiperventilada, sus mejillas se encontraban tan rojas que se podía comparar con un tomate, pero el aludido ni si quiera volteo a saludarla, simplemente continuó caminando con sus manos en los bolsillos. Lee sentía que aquello era una enorme falta de respeto para ella, empuñó su mano y miró hacia el horizonte.
— Juro que aré que Sakura-san olvide a ese y me ame con toda la fuerza de su juventud —este parecía sumergido en sus pensamientos sin prestar atención a sus dos amigos que se encontraban a su lado, el castaño de coleta baja simplemente negó con la cabeza.
— Idiota —su tono altivo hizo que los otros dos prestaran atención a sus palabras— en vez de estar pensando en eso deberías estar entrenando para el torneo de mañana o serás un segundón toda tu vida —Neji se alejo unos pasos caminando hacia el dojo del colegio— Tenten, vamos a entrenar ahora —sus palabras no eran una pregunta para la castaña, ni tampoco una petición era una rotunda orden, la aludida le alzó los pulgares a Lee.
— Lee ¡Tú puedes! —fueron sus palabras de aliento, pero en ese momento Neji estiró su mano hacia atrás y aún dando la espalda volvió a hablarle a la castaña de chongitos.
— Tenten dije ¡Ahora! —la chica le sonrió a su amigo y corrió hasta llegar donde se encontraba su amado novio tomó su mano y se recargó sobre su hombro mientras caminaban dándole la espalda a Lee, este al ver a sus amigos de aquella forma se animó más.
— Yo caminaré de esa misma manera romántica con mi amada flor —volvió a empuñar su mano, los ojos de este tenían un brillo extremo —le demostraré a Neji que la llama de mí juventud arde por Sakura-san y la de ella por mí y sino lo logro daré quinientas vueltas alrededor de la escuela haciendo el tronco con Tenten sentada en lo alto de mis piernas.
Rock Lee corrió rápidamente hacia el dojo ya que debía vencer a sus rivales, claro primero a Neji su mejor amigo, a Naruto-kun un chico con el cual se sentía muy a gusto cuando conversaban, a Gaara el silencioso chico de la escuela privada de otro estado, quien en una oportunidad había destruido uno de sus brazos y una de sus piernas, para finalmente derrotar al Uchiha no solo en el campo de batalla del taijutsu sino que también en la batalla por el corazón de su hermosa alienigena.
Horas más tarde se encontraba en clase de literatura la cual era la única que compartía con su hermosa flor, sentado tras de ella le miraba la espalda embelesado; si pudiera abrazarla una vez ella entendería cuanto la quería, claro ese sería su primer objetivo "abrazarla". La clase pasó de manera monótona y aburrida pero los pensamientos del cejotas continuaban volando en escenas donde él con Sakura se encontraban de la mano, o corrían por una playa en el atardecer; al terminar la hora de literatura todos se colocaron en pie para retirarse, pero la chica rebuscaba en su bolso con cara de preocupación.
— ¡Me van a matar! —exclamó esta sumamente preocupada haciendo que el chico que se encontraba sentado tras de ella se le acercara.
— ¿Mi hermosa flor que te ocurre? —Sakura lo miró y sonrió de manera amable, ni si quiera conocía el nombre de ese chico.
— Creo que perdí mi teléfono celular —su voz estaba muy entristecida, Lee como todo un portador de la ardiente llama comenzó a mirar todo el salón, cuando de pronto tirado junto a un estante vio una cosa de color rosa, corrió hacia aquel objeto y lo tomó en su mano.
— ¿Tienes una Blackberry rosa verdad? —ella asintió; cuando miró la mano que el chico le alergaba encontró su celular en ella, la felicidad la inundó y sin siquiera pensarlo se lanzó a abrazar a aquel compañero desconocido.
— Muchas gracias... — titubeo unos momentos ya que no conocía el nombre de aquel chico, aunque resulte dificil de pensarlo, este comprendió lo que ocurria y se presentó manteniendola aún aferrada entre sus fuertes brazos que en ese momento se derretian ante el calor corporal de la dueña de su corazón.
— Rock Lee —él mismo se sorprendió con su tono de voz, este no era el normal, sino que se oía más grave, volvió a susurrarle al oído— mi nombre es Rock Lee —la chica sorprendida ante la actitud del extraño compañero de aula, sonrió un tanto sonrojada.
— Es un placer conocerte Lee-san y nuevamente te agradezco por encontrar mi teléfono —se alejó un poco de él soltando el abrazo y acercándose a la puerta— nos vemos —Lee solo fue capaz de afirmar con su cabeza, ya que su voz y su cuerpo estaban congelados ante la impresión, él había deseado abrazarla y aquello había ocurrido ¿Esto acaso era un sueño? La respuesta no la tenía, pero si era un sueño no quería despertar.
Lee durante las horas que se quedaba en la escuela por los extra programaticos observaba a Sakura, ella se encontraba con su grupo de porristas practicando, mientras que él estaba en el dojo entrenando para ser mejor que el día anterior, pero su concentración se perdía de vez en cuando al mirarla por la ventana.
— Extraordinaria —se dijo, pero en ese preciso momento Neji le encajó un golpe con su mano estendida en la quijada.
— Concéntrate —habló Neji a modo de orden como siempre lo hacía, pero Lee sonrió.
— Lo siento mi querido rival, pero esta batalla la ganaré en honor a ella —de una manera completamente veloz se colocó tras el chico de ojos perlados, un golpe certero en su espalda, una patada en el estomago. En ese preciso momento la pelirosa cruzaba la puerta del dojo y se colocaba junto a Tenten, ambas chicas conversaban, Neji parecia muy molesto, Sakura sonría saludandolo con la mano; ambos chicos continuaron entrenando, pero cada vez el entrenamiento se volvía más y más agresivo. Sin quererlo se acercaron a ellas, el chico de cejas pobladas pudo oír sobre que trataba la conversación.
— Lee-san es muy fuerte —decía de manera emocionada la pelirosa, pero su amiga al lado negó.
— Tal vez Lee es fuerte, pero él nunca podrá superar a Neji —la castaña parecía sumergida en la visión de su novio— Neji es simplemente perfecto.
— Tal vez Neji es perfecto, pero se que Lee-san puede vencerlo —aquellas palabras avivaron su llama de la juventud y se lanzó contra su oponente con todo, debeíia usar la tecnica que su maestro le enseñó para mostrarle a Sakura-chan que él era fuerte y que tal como le ganaría a Neji frente a sus ojos, se ganaría su corazón.
El chico de cejas pobladas pateó a Neji elevándolo por los aires, los movimientos eran tan rápidos que Sakura apenas podía distinguirlos, el chico de ojos perlados se dio vueltas en el aire de manera maestra cayendo en una posición felina para lanzarse contra su compañero y amigo, sus palmas completamente extendidas, estas eran su mayor arma, su jukken era completamente poderoso, aunque era más conocido como el puño suave generaba un daño tremendo sobre los vasos sanguíneos del moreno, la batalla se daba de manera dura y sin descanso. Sakura ahogaba gritos y sus ojos casi se salían de sus órbitas de la emoción, pero la castaña a su lado mantenía el ceño fruncido, en su boca un pequeño tic se había formado apretando una y otra vez los dientes dando la impresión de que comía goma de mascar. De pronto ambos chicos estaban frente a frente, Lee tenía su puño en el la mandíbula de Neji, y este tenía su palma incrustada en el mentón del moreno. Neji se alejó dos pasos y escupió un poco de sangre en su mano, cuando de la nada Sakura gritó con los brazos en alto.
— ¡Lee-san es el ganador! —corrió hacia el chico para abrazarlo, este simplemente sonreía lleno de felicidad.
A paso lento Neji se acercó a Tenten, esta le tendió una botella de agua y mientras este se sentaba ella se colocó en pie con los brazos cruzados y el semblante serio.
— Neji, ¿Por qué te dejaste vencer? —él aludido corrió su mirada dirigiéndola hacia el chico de cejas pobladas.
— Hmp —pero mientras bebía de su botella apuntó a Lee, quien le hacía la mimica de la pelea a Sakura, el Hyūga comenzó una cuenta regresiva con una mano para su novia. Cinco, cuatro, tres, dos, uno, el moreno cayó de rodillas frente a su amada, sus manos apretando las costillas, se escapaban pequeños alaridos de dolor mezclados con felicidad. Tenten se lanzó a los brazos de su novio, muy cerca de los labios pálidos de este le susurró.
— Ya me comenzaba a preguntar ¿Quién eras tú y qué habías echo con mi novio? —la sonrisa autosuficiente de Neji bastó como respuesta antes de besarla.
— ¿Lee-san te encuentras bien? —Sakura parecía muy preocupada, pero el chico se colocó en pie y lebantó su pulgar.
— Claro, eso solo me demuestra que debo entrenar más, la llama de la juventud nunca se extinguirá en mí —aquello era cierto, su amigo le había demostrado que debía entrenar para ser mejor, pero la situación le había traído excelente consecuencias, Sakura-chan estaba frente a él preocupada, la preocupación es algo bueno, ¿No? La simple sonrisa de la chica cuando lo vio bien y lleno de optimismo lo hizo temblar, lo hizo despegarse del suelo y sentir que volaba hacia Sakuralandia.
Al día siguiente antes del encuentro contra Gaara, Sakura se acercó a Lee, para desearle lo mejor. Toda la escuela lo sabía y era completamente cierto, Lee contra este no tenia opción, al pelirojo se le llamaba el asesino de la arena, su poder de defensa era completamente impenetrable, y su ofensiva era sutil como la suave arena pero a la vez agresiva como una tormenta de esta.
— Lee-san, da lo mejor de mejor de ti en tu encuentro —la sonrisa de ella realmente lo desamaba, ademas el atuendo de porrista la hacia ver hermosa, las letras en su pecho disimulaban la falta de los mismo, y la corta falda mostraba su mayor atributo, dejandola ver como todo sueño adolescente. Lee se sonrojó y tomó las manos de la chica.
— Sakura-san, se que tal vez es sorpresivo para ti ya que por primera vez hablamos ayer, pero desde hace mucho tiempo que deseaba que bajaras con nosotros los mortales y me hablas —las palabras de Lee la dejan en shock— eres un ser de otro planeta que encendió la llama de mi juventud.
— Lee-san... Yo... Sasuke-kun... —ella trataba de explicar pero él no se lo permitió.
— Yo quería que bajaras para poder entregarte todo mi cariño y demostrarte como lo hacemos en la tierra mi dulce flor del espacio.
— Pero... Yo... Sasuke-kun... —el chico volvió a sonreír con la destellante sonrisa que lo caracterizaba.
— Yo se que él viene del mismo planeta que tú, pero ya veras que acá en la tierra lo pasas mejor —no fue un atrevido como cualquier otro chico, solo se acercó a ella y besó su mejilla— si logro ganarle a Gaara me enseñaras como son los besos en el espacio exterior—
Sakura no supo que responder pero su cabeza afirmó, el chico feliz corrió hacia el centro del campo de batalla.
La pelea fue muy dura, Lee conocía sus puntos débiles como también los fuertes, pero Gaara tenía más puntos fuertes que débiles, llegó un momento en que la multitud pensó que Lee sería derrotado por el demonio de la arena; el entrenador de Lee, Gai-sensei pidió tiempo, Tenten se acercó corriendo a Lee para darle un poco de agua, pero este no quería beberla.
— Vamos Lee no seas cabezotas y bebe —el chico accedió ante la mirada intimidante de su amiga, esta al verlo pasar el liquido sonrió y corrió alejandose; todo comenzó a darle vueltas... el puño borracho.
— ¿Tenten que hiciste?- le preguntó molesto su sensei.
— Gai-sensei era cerveza sin alcohol —sonrió la chica, mientras que su maestro y su novio miraban impactados a Lee. El poder de la sugestión siempre a sido enorme en él.
La pelea no tardó más de unos minutos dejando victorioso a Lee y completamente nonadado a Gaara, Sakura no entendió el porque pero corrió hacia el chico de pantalones verdes y lo abrazó emocionada.
— Lee, ¡Ganaste!.
— Si mi bella flor, gané —no dijo más palabras ya que frente a toda la escuela, más comitivas de las escuelas participantes al torneo la tomó entre sus brazos y la besó de manera torpe pero completamente emocionada, ella sin saber él porque respondio al beso .
"Esto se siente besar a una bella alienigena", pensó él. "Si, ella definitivamente es de otro mundo"
