Bueno, ahora ha pasado un poco más de tiempo que la última vez...el caso es que tengo menos viñetas de humor que serias (lo cual es un poco injusto), asi que esperé a escribir esta para poder subirlas juntas. Aun así, supongo que habrá un par de viñetas más en Escala de Grises que aquí...

Uhm, como lo acabo de escribir, y ya es muy tarde, voy a guardar tal como está, asi que perdón por las erratas, y los daños colaterales.

Oh, y muchas gracias por todos los reviews! Espero que os guste!

Disclaimer: Míos son solamente los horcruxes que no aparecen en esta historia.


Respuestas

Lord Voldemort, junto con todos los mortífagos conocidos y algunos por conocer, esperaban expectantes. Todos habían recibido un críptico mensaje de "uno de los suyos" que les prometía revelaciones y respuestas. ¿Sería la combinación ganadora de la lotería¿Les revelaría quién disparó a 2Pac¿El sentido de la vida?.

La puerta principal se abrió, y de detrás de ella, solemne y vestido de ocasión (zapatos de cocodrilo, traje blanco, sombrero, guantes) apareció Regulus Black.

Se oyeron unas risas al fondo. También a Lucius Malfoy preguntado el nombre del sastre o la tienda, con mucha discreción.

-Ejem.- se aclaró la garganta Regulus, claramente sin darse cuenta ni dejarse afectar por la crítica. – Os he llamado a todos...

- Aha! Sabía que era él.- se oyó a Peter.

Lord Voldemort parecía irritado. Él convocaba a sus mortífagos, no era convocado por ellos. El mundo se estaba volviendo loco, todas esas tecnologías...(1)

- Como iba diciendo- continuó Regulus lanzando una mirada de desprecio a Peter- os he convocado aquí hoy para desvelar el misterio del séptimo libro. No, no os voy a contar de qué color es el pelo de Andrómeda. No, tampoco sé si algún Weasley muere...Y desde luego no tengo la menor idea de qué es lo que ocurre contigo Rabastan, asi que deja de preguntar.

Aquí Rabastan se sintió muy herido. Rodolphus le pasó un pañuelo, con mucha discreción.

- Lo que tengo que desvelar tiene que ver con...LAS SIETE PARTES DEL ALMA DEL SEÑOR TENEBROSO!!

Lord Voldemort se sobresaltó. Sólo su psiquiatra sabía eso. Bueno, y su cocinera. Y tal vez lo hubiera comentado en el supermercado. O en la tienda donde compraba collares para Nagini. Y también podía saberlo Dumbledore, claro. Y quizás Snape. Pero nadie más. (El Señor Oscuro no esperaba ver sus asundos del alma expuestos en público sin ningún tacto de esta manera. Era un escándalo.)

Lor mortífagos se miraban con una mezcla de sorpresa y "uhh, que marrón" pintadas en su cara. Pero como siempre, con discreción. (Excepto Greyback, pero eso es otra historia).

- Blah, blah, blah...-siguió Regulus, con dramatismo. Tenía que disfrutar su momento de gloria.- En fin, que básicamente he encontrado los siete horcruxes!!

- Si? – se interesó Evan Rosier.

-Si.- respondió orgulloso.

- ¿Y dónde los tienes?- preguntó Rosier con suspicacia.

- Ehm, bueno- Regulus se rascó la nuca- no podía llevarlos conmigo, asique...los he vuelto a esconder!- sonrió de oreja a oreja.- Pero que conste que planeo destruírlos. Todos. (En realidad estaba intentando conseguir un buen precio en Ebay, pero de momento no había tenido suerte).

El Señor Tenebroso escuchaba con atención.

- Quieres decir que...eres el único que sabe dónde están ahora?- se interesó.

-Esto...- Regulus empezaba a notar que había un fallo en su plan, pero no perdió la compostura.

- ¿Y qué es lo que son?- interrumpió Barty Crouch con genuino interés.

- Pues están el diario de Tom Riddle, el anillo de Marvolo Gaunt, la taza de Helga Hufflepuff, el medallón de Slytherin, oh, y el más importante...

- Avada Kedavra!- se decidión Lord Voldemort.

Regulus Black cayó al suelo, muerto. Barty Crouch se quedó con la intriga.

Los mortífagos miraban a su Señor algo confusos preguntándose claramente qué iba a ocurrir ahora que todo esto había salido a la luz...

Lord Voldemort se encogió de hombros.

-Bueno mientras los haya escondido bien...

(1)La animosa actitud de Lord Voldemort respecto a las nuevas tecnologías se debía a que había sido víctima del acoso fotográfico en una piscina municipal durante el verano. Algún pervertido sacó una foto con el móvil y luego apareció en internet. Ni que decir tiene que El Señor Oscuro recibió algunas llamadas incómodas durante semanas.