Hola nenas!
Aquí otra vez, fiel a todas vosotras…Morir en Primavera, toca hoy.
Espero os guste. Nos leemos abajo.
Los personajes de esta historia no me pertenecen. La trama es completamente mía.
MORIR EN PRIMAVERA
CAPITULO 9 Ella caminó y abrió la puerta. Esperando que se marchara.
-Pasaré a buscarte a las ocho. Sé donde vives.
Observó como traspasaba el umbral de la puerta y cerró con fuerza.
"Maldito…maldito….."
No podia permitirse, reaccionar asi.
Nunca habia reaccionado asi… ante un hombre.
La necesidad de besarlo; habia sido acuciante, abrasadora.
El hormigueo en el bajo vientre cuando habia estado entre sus brazos; la habían hecho jadear interiormente…. ¿Aquello era el deseo?
Ella no se lo podia permitir….
…Porque algo le decía, que si sucumbía al placer de la carne, su don, se esfumaría….para siempre….
….
-Debo prepararme mentalmente para esto; Rosalie. Me enerva pensar que voy a estar a solas con él, en un grado tan…intimo.
Rosalie que bebía con una cañita un zumo de naranja natural, puso los ojos en blanco y sonrió a Bella.
-¿Supongo que no te habrá pasado por alto lo buenísimo que está?.- La sonrisa bailaba en los labios de Rosalie; nerviosa.
Bella se miraba en gran espejo de uno de los armarios del vestidor.
Habia elegido un fino vestido de gasa, azul turquesa.
Llevaba un hombro descubierto, y en el otro, una manguita vaporosa le llegaba hasta la muñeca.
Se adhería levemente a sus curvas pronunciadas.
El corte de la falta, ligeramente envasé, le llegaba un poco mas arriba de la rodilla.
Rosalie, pensó en su fuero interno que estaba sencillamente deliciosa.
-No pienso en Edward Cullen como hombre. Estaría loca si lo hiciera. Me da escalofríos la sola idea de estar a solas con él.
Bella se odió a si misma; por mentirla en parte; a su amiga Rosalie.
Lo que habia sentido al tenerlo cerca , haber saboreado el olor amizclado de su loción y dulce hálito; cuando hablaba.
Se sonrojó levemente y bajó la cabeza , para buscar los tacones que iban bien con aquel vestido.
Rosalie , sorbió fuertemente con la cañita y ambas se miraron con los ojos sorprendidos.
Hecharon a reir; como perturbadas y Bella fue hacia su amiga para acariciarle en vientre y besarla en la coronilla.
-¿Te encuentras bien, Rose?.- Preguntó Bella , mirando a los ojos a su amiga.
-Mejor que nunca, querida brujita. ¿has visto algo?.- Rosalie, pegó un leve saltito al preguntar.
Bella negó con la cabeza y sonrió de nuevo a su amiga.
-Ayudame con estos pelos. ¿Qué tal asi?.- dijo recogiendo con sus dos manos la melena y alzándola hacia arriba.
Rose negó y levantó el mechón que le ocultaba lo ojos a Bella.
-Debes dejar que se vean esos ojos tan enormes que tienes….y ese color, tan enigmático…- dijo pensativa Rosalie, enterrada en el profundo marron de los ojos de su amiga.
-¡No digas tonterías! Es un fondo, muy común, marron. Y no; se me ve la cicatriz…
-Eres tonta; Bella.- espetó su amiga haciendo un mohín de disgusto.
-¿A que no sabes lo que tienen en común Harry Potter y Bella Swan?.- soltó Bella, intentando tapar una sonrisa.
Rose negó con la cabeza.
-La cicatriz de su eterno enemigo …..
-¡Bella!- gritó Rose.- Dejame que te peine y maquille. ¿Si? Olvidate de el pasado que existe entre Edward Cullen y tú…
-Eso es técnicamente imposible.- espetó Bella; dura.
-Vale; venga. Sientate ahí, comenzaré con el cabello….
…
Edward Cullen habia andado nervioso todo el dia.
Su hermana Alice, no le habia dirigido la palabra a la hora del almuerzo; pero sus miradas lo habían puesto bastante nervioso.
Habia mirado su reloj de muñeca una mil veces y maldecía entre dientes lo lento que estaba pasando aquel dia.
Cuando llegó la hora de ir a buscar a la autora de todos aquellos devaneos mentales, comenzó de nuevo a sudar y tuvo que ducharse dos veces antes de salir de casa.
Llegó tarde.
Miró esperanzado si habia luz en la casa, antes de aparcar el volvo en la entrada. Con una alegría desbordante; que lo fastidió, vió que Bella tenia encedida una luz tenue en una de las habitaciones.
Se preguntó si aquella habitación seria donde dormía.
Tambien se preguntó que tal seria tenerla debajo suyo y tocándola tiernamente.
Nada parecido a lo que vivieron cuando eran niños. Aquello era perteneciente a otra vida.
Aquella mujer lo tentaba; lo volvia loco. Lo habia comprendido, al tenerla tan cerca en aquel antro que tenia como tienda….
Se rió mentalmente….¿Medium?
Tragó en seco como si estuviese jurando en falso y puso los ojos en blanco.
Él sabia perfectamente del don que poseía Isabella Swan. Porque su hermana tenia el mismo, o algo mucho mas poderoso.
Puso la alarma del volvo, cuando cerró la puerta y caminó pasando sus manos por el cabello desordenado que lo caracterizaba.
Picó al timbre y esperó.
….
Edward Cullen llegaba tarde o sencillamente no llegaba…
Bella se descalzó y miró su rostro de muñeca de porcelana en el espejo.
Una buena putada, ¡Otra mas! Pero en plan adulto. Dejarla plantada…eso si que estaba bien…
Rió con ironía y fue a buscar una botella de champaña que le habia regalado una de las señoronas que habían salido mas que contentas del gabinete.
-Por ti; Bella Swan y por ser tan imbécil….¡Por creer en las personas, aunque te hayan demostrado hasta la saciedad ser horrendas!.- Se metió entre pecho y espalda la copa llena a rebosar sin contemplaciones.
Parpadeó lentamente y una sonrisa decoró su rostro especialmente bello aquella noche.
Rosalie habia hecho un trabajo maravilloso.
El maquillaje era leve, pero ensalzaba sus grandes ojos y su boca; la habia maquillado con un sencillo brillo de labios color coral, que tentaba a lamerlos.
Su cabello habia quedado suelto y completamente despejado de la frente.
Sus suaves ondas , eran el marco perfecto de una beldad, que no sabia que era tal.
Exhortizó mas de una palabra mas sonante, conforme veía que los minutos iban pasando y el tal Cullen no hacia acto de presencia.
Se estaba acabando la botella de champange; cuando picaron al timbre.
Algo achispada bajó descalza las escaleras y abrió la puerta, con determinación.
Lo miró de arriba abajo…y la boca se le empezó a hacer agua.
¡No podia estar tan bueno!
¡Era un pecado mortal!
¡Pero también era un cerdo..!
-Hola….- La voz de él, la obligó a centrarse en sus ojos.
-Creia que me habías dejada plantada; Cullen.- dijo ella; perdida en sus ojos verdes.
-¿Vas…descalza?.- Edward escondía una sonrisa entre aquellas palabras.
-Me has pillado vestida por los pelos….
De repente Bella pensó en aquella contestación y se sonrojó.
-Que pena…- susurró, él con un deje ronco.
-Quiero decir, que pensaba, que….
Edward Cullen avanzó un pasos hacia la entrada del vestíbulo, obligando a Bella a caminar como los cangrejos.
-¿No me invitas a entrar?.- preguntó con una ceja alzada.
-Yo…eh….si…espera…de seguida me calzo …..y nos vamos.
Bella sostuvo la puerta y achicó los ojos al pasar él delante de ella.
Algo anonada, sus
ojos se plantaron en el trasero de él y se sonrojó con violencia.
" Tus ojos no obeceden a tu cerebro, Bella. Esta noche no deberías de salir a ninguna parte"
Subió las escaleras algo torpe y llegó a su habitación.
Se miró de nuevo al espejo y pudo ver su cara acalorada.
Se calzó los zapatos de tacon de 9 centimetros y bajó agarrándose por la barandilla de madera, lentamente.
Edward levantó la mirada y se pellizcó el muslo para salir de la ensoñación.
Parecia un Diosa.
Ya se habia quedado con la boca seca y pastosa cuando le habia abierto la puerta; pero con aquellos taconens, su mente viajaba mas rápido que él mismo….aquellas piernas…
…Volvió a pellizcarse, con la mano perdida en el bolsillo del pantalón de pinzas.
Bella llegó hasta él y le llegó el suave y sensual aliento a champange. Ella habia bebido esperándolo.
Se sintió muy pagado de si mismo. Él la ponía nervisosa. Tanto o mas que ella a él.
-¿Vamos?.- preguntó ella.
-Si.- dijo él, apreciando el color de sus labios brillantes , algo carnosos. Tuvo que reprimir un gemido y se mordió el labio con fuerza. Su cuerpo parecía el de un adolescente con las hormonas en pleno rendimiento.
Sacudió la cabeza cuando ella pasó delante de él y abrió la puerta para esperar a que él saliese.
-¿Y bien? ¿Dónde me llevas?.- preguntó ella cuando cerró a cal y canto la puerta de entrada.
" A mi cama", pensó él.
Pero como si ella pudiese leerle el pensamiento, Edward, recompuso su gesto serio y la invitó hacia el volvo, apretando el botón de la alarma de sus llaves.
-Vamos a la Bella Italia. En Port Angeles.
Bella se quedó un minuto paralizada; pero se recompuso a tiempo…demasiado cerca de Forks….
El transcurso del viaje culminó en un soportable silencio. Edward no hablaba y Bella tampoco tenia ganas de abrir la boca.
El champagne estaba haciendo estragos en su cabecita y era mejor hablar en silencio para ella misma.
Se dio cuenta que habían llegado, porque Edward aminoró la marcha y arremetió duramente en una calzada con fuerza.
-Debieron darte el carnet en una tómbola.- dijo ella sin mirarlo.
Edward, algo incomodo por el silencio del viaje, la miró y contuvo el aliento.
-No voy a discutir esta noche contigo Bella.
Ella puso los ojos en blanco y casi rugió.
-Ya lo creo que si…
Él la miró .
Queria mirarla con desagrado; pero le era imposible, aquella mujercita le hacia la boca agua y quería perderse en aquellas formas que sugestivamente marcaban aquel vestido…
-Vamos. ¿O quieres quedarte sin cenar?
Edward bajó del coche y caminó aprisa para poder abrirle la puerta de copiloto a Bella, desgraciadamente llegó demasiado tarde y no pudo dedicarle un gesto tan caballeroso.
Ella trastabilló con sus tacones y Edward la cogió por el codo, pegándola a su pecho.
-Los zancos no son lo tuyo, Bella.- le dijo entre dientes, sonriente.
Ella miró la mandibula de Edward y cerró los ojos fuertemente. ¿Era el champange, o estaba húmeda?
-No, digamos mas bien que me he bebido el champange antes de tiempo.- espetó, intentando hacer un acopio de valor, apartándose del cuerpo de él.
Edward se carcajeó con ganas mirándola y Bella abrió los ojos y sonrió atontada.
Aquel hombre tenia la risa mas maravillosa del mundo, parecía un joven sin problemas, genuino….¡Estaba como Dios!
-He tratado de ser un caballero…pero si he de ser sincero ya lo he notado….- dijo él ,intentando no besar su frente, acariciarla, besarla…era tan tierna…
Bella le dirigió una de esas típicas miradas de " si las miradas matasen" y se apartó de su pecho caliente y ancho.
Él le ofreció su brazo y caminaron hacia la Bella Italia…la noche prometia…
…
-¿Que quieren los señores?
Edward miró con cara de asesino al camarero que habia venido a pedirles la orden.
Se comía a Bella literalmente con la mirada.
-Yo quiero Raviolis con setas.- dijo Bella mirando la carta con atención.
-¿Y para beber, señorita?- siguió el camarero.
-No sé. ¿Qué quieres tomar?.- La pregunta iba dirigida a Edward, que seguía con la mirada puesta en el camarero. ¡Lo iba a matar!
-Vino blanco. ¿o prefieres champagne, querida?.- Edward miró con insistencia Bella y dio a entender al camarero que tenia pleno control sobre ella.
Bella se dio cuenta de todo y no quiso seguirle el juego ….estaba ansiosa por divertirse a consta de Edward Cullen.
-No; prefiero champange, Edward.
Edward apretó la mandíbula y apretó los puños que estaban encima de la mesa; perfectamente decorada.
-Como quieras…
-¿Y usted señor?.- preguntó el camarero.
-Lo mismo. Apresúrese….- espetó él, algo cruel.
Bella lo miraba enervada…
-Eres un cerdo.- espetó completamente ofuscada por el alcohol y lo que habia visto.- ¿Te crees superior o que? .-Bella miró hacia otro lado y ignoró la presencia de Edward hasta que el camarero volvió con los platos.
Ella le sonrió al muchacho con amabilidad y se dispuso a comer; pero la voz de Edward hizo que plantara los cubiertos con fuerza en el plato y lo mirara con desdén.
-Deberias dejar de coquetear con el camarero. Pensará que eres una cualquiera.- dijo él sin mirarla.
-Mira.- Bella, lanzó la punta de su zapato con fuerza hasta la espinilla de Edward y él frunció el ceño seguidamente, por el dolor.- Estoy aquí contigo, porque me debo a los entes que piden mi ayuda. Tu prometida me ha pedido que te proteja y lo voy a hacer….Cuando todo esto acabe no quiero saber nada de ti …¿escuchas? Eres lo peor que me ha pasado…como una pesadilla y en este momento es como si la viviera de nuevo. Dejame hacer mi trabajo y estaremos en paz.
Edward la miró con los ojos desorbitados.
-¿Qué Angela, qué?.- preguntó atontado.
-Angela ha venido a verme, necesito hacerte un ritual de protección..estas en peligro muerte…..
Continuará…
¿Qué les pareció?
Espero vuestros comentarios preciosas.
Mañana subiré Retrato en sepia y el viernes no sé si subiré…es viernes santo y no sé si me marcharé con my family…bueno no tardaran en saber de mi. Besotes hermosas; las quiero a morir!
