Disclaimer; Snk no me pertenece, escribo sin animos lucrativos
Pareja: Riren
Advertencia: Omegaverse, muerte de personajes, violencia
- Somos tan pequeños como nuestra dicha,
pero somos tan grandes como nuestro dolor.
Christian Friedrich Hebbel
Capítulo 9: Mal cita.
Cuando tenía 13 años soñaba con mi príncipe azul, que este me llevaría a las mejores citas, que mis mejillas se sonrojarían por sus detalles y que mis manos buscarían la suya con cariño. Tenía mis expectativas demasiado altas, pues yo no sabía como era los hombres de verdad.
Ese día había soñado con la cuna de un bebe, mis manos antes libres estaba adornadas por unos grilletes y mi cuello rodeado de una fina correa.
-Erwin- Chille aterrado cuando sentí su aliento en mi cuello, apreté los dientes asqueado al sentir sus dedos acariciando su marca, nunca podía olvidarla.
- Mi querido hijo es bellísimo, gracias por dármelo- Mi mandíbula tembló, estaba asustada de lo que él pudiera hacerme.-Míralo.
Me acerque a la cuna con temor a lo que me pudiera pasar, pero sobre todo quería ver a mi bebe, comprobar de que estuviese bien.
Le quite la sabana de su linda carita comprobando que estaba manchada de sangre.
-Siempre serás mío Eren, no te voy a compartir con nadie.
Me levante gritando con histeria, comprobando que estuviera en casa de mis padres. Ya no quería tener a Erwin en mi mente, no quería que fuera parte de mi vida, quería olvidarlo.
Cuando Levi llegó por mi se veía muy serio, demasiado para mi gusto.
-Hola Rivaille, es un gusto verte de nuevo- Saludo mi madre con nerviosismo.
-Igualmente señora- Me miro, con esos ojos fríos, unos bellos ojos grises, pero carentes de emoción.
-Hola Levi, te vez bien- solo esas palabras de mi parte bastaron, la mirada de Levi se suavizó y trato de verse jovial.
-Igual tú, te llevare a un buen lugar hoy- Parecía emocionado, yo no le hice mucho caso.
-No me has dicho como vestirme así que me puse lo primero que vi- Mentira, trate de verme reservado, aunque nada en mi antiguo closet de cuando vivía con mis padres me quedaba y la ropa de Erwin había sido regalada, no quería nada que tuviera que ver con ese hombre. Mi madre me compro algo apresuradamente y fue lo que alcance a ponerme.
-Te vez bien. Nos vemos entonces señores Jaeger, lo traeré en la noche- Mi padre asintió con la mandíbula apretada, mi madre estaba encantada y yo rezaba en mi interior para no cometer un error.
Primero fuimos por un helado, yo pedí uno de chocolate él uno de vainilla.
-No me gusta el chocolate- Me dice él para romper el silencio.
-Que pena, mi olor es ése- Gran sorpresa me lleve al notar que esas palabras habían salido de mi boca.
-Lo sé, aun tienes el olor de Erwin impregnado en tu piel, pero noto un toque a chocolate dulce- Yo también se eso Levi, por eso cada día me baño con mas ímpetu, con la esperanza de quitarme tan asqueroso olor.
-Tu tienes un olor a vainilla- Le dije, con un semblante serio, estaba desganado- Es raro, se dice que cuando estas marcado no puedes oler a otro alfa.
-Quien sabe, es la primera vez que estoy tan cerca de un omega- Me confiesa él, mirando su helado.
-¿Y tus padres? Uno debe ser omega- Estaba dispuesto a saciar mi curiosidad, él parecía cómodo, así que le sacaría lo mas posible de información.
-Ambos son alfa- abrí los ojos sorprendido.
Ahora entendía a mi padre, Levi tenía más estatus, Levi podía mandar a Erwin si se le antojaba.
-Eres un alfa de sangre pura, seguro todos te respetan- Hizo un ademán con la mano, como si eso poco le interesará.
-Lo mismo digo de ti, eres un omega puro, se por palabra de mi madre que muchos intentaron casarse contigo- No quise comentar algo, después de todo eso solo me había traído problemas.
- Me dijo tú madre que nos casaremos en cuatro días, por la natural nos casaríamos cuando tu celo estuviera cerca. Pero si no tienes esposo Erwin puede volver a reclamarte- Temblé ante ese hecho, por nada del mundo quería volver con el rubio.
-Ya entiendo ¿Entonces viviré contigo por casi tres meses?-Pregunte con duda, aunque eso podría servir para conocerlo mejor.
-Así es, hasta que llegue tu celo no tengo permitido tocarte a menos que me lo pidas- Quise bufar divertido, como si lo dejara tocarme, cuando estoy en celo cualquiera me va bien. Apreté los labios ante ese pensamiento, Erwin siempre me decía puta, que a cualquiera en celo le podía abrir las piernas.
-¿Tengo permitido ver algo de la boda?- Pregunte, aunque no muy interesado.
-Nuestras madres están en eso, la verdad no soy bueno en nada de esas cosas, se los deje para quitarme algo de las manos. Mi madre dijo: Levi tu solo dejarme el cheque con la firma y yo sabré que hago, no te metas o arruinaras todo- Suspire como una especie de risa, ya me imaginaba a ese alfa siendo regañado.
- Ya veo ¿Es la primera vez que te casas?
-Así es, no pensaba casarme, pero el rey tiene expectativas de mí al ser uno de los pocos alfa de sangre pura- Me contesto el sincero, al menos eso me agrado de él.
-Podemos ir a cenar, tengo hambre- Sonreí de lado, intentando ser jovial.
-Claro Eren, te encantará la comida, es el restaurante favorito de mis padres y el mío- Me guía, con ese andar suyo despreocupado, desearía ser como él en este momento. Libre, sin preocupación alguna en la vida, en el que dirán o me harán.
Siendo sincero no le creía esa fachada de niño bueno, por mi cruel experiencia se que en cuanto el telón se caiga aparecerá el verdadero Rivaille. Quería disfrutar estos días "amorosos y comprensibles ", sentirme un poquito querido, después de todo seguía siendo un chiquillo de 16 años que necesitaba atención.
Por ahora sería comprensible y amable con él, ver que esconde, hacerme el amoroso para que se confiará, tenía que hacer un plan para si algo salía mal poder irme de su lado lo antes posible.
-Aquí estamos- Yo asentí mirando el restaurante, se veía lindo, aunque nunca había escuchado del el.
Le sigo sin interés alguno en mirar las decoraciones o a las personas, éstas eran igual que siempre. Omegas con alguna marca, alfas infieles, muerte y soledad.
Un beta muy amable nos guio hasta un lugar privado, lejos de todos.
-Gracias- Le dije al beta que apenas me sonrió, parecía nervioso al verme con ese alfa de sangre -supuse- tan pesada.
-A mí lo de siempre ¿Y tú Eren?
-Lo mismo- No mire la carta, la verdad no tenía hambre.
-De tomar un vino, ya saben cual me gusta- Así que él venia con frecuencia, tal vez vivía solo, eso quería decir que tenía que hacer los deberes sin ayuda. Joder, más trabajo para mí.
-Tengo 16, no tengo permitido beber…
-Pero estas conmigo, además escuche de tú madre que algún día te gustaría beberlo, que mejor que ahora. Solo por hoy.- Me advierte con tomo sinceró, yo contengo un bufido. No me creo tu amabilidad Levi, eres igual que los otros.
-Entiendo- No lo hago, la verdad es que no se que diablos quiere conmigo.
Tenía más preguntas que hacerle a mi querido prometido, pero no sabia como hacerlas sin que se ofendiera o enojara.
Cuando me di cuenta la copa de vino fue depositada en mi mesa, mire la copa, luego a Levi, casi preguntándole con la mirada si podía bebérmelo.
-Adelante- Tome la copa, oliendo fascinado por la nueva experiencia. Ya más relajado le di el primer sorbo, abriendo los ojos.
-Esta rico- Concedo avergonzado.
-¿A que no la bebes de un trago?- Me reto Levi con burla, yo sonreí, yo siempre había sido competitivo.
-Vale- Acepte tomando la copa con fuerza, lo haría tragarse sus palabras.
-Espera Eren…- Con mi gran orgullo me tome todo el líquido de un solo sorbo, Levi me miro asombrado y yo quise reírme jocosamente por eso, su cara me daba mucha risa.
-Te dije que… ay- Me queje al sentir un mareo- Tengo calor.
Me baje un poco la camisa descubriendo mi hombro, si no me componía tal vez iba a vomitar.
-Te llevare al…- No pude escuchar mas sus palabras, simplemente me deje caer de lado.
-Ay- Chille con dolor, antes de caer Levi me trato de agarrar, tocando en el proceso la marca de Erwin- Suéltame me duele.
Lo aleje cayendo de culo al suelo.
-Duele mucho- Me queje, de verdad ardía, era como si me estuvieran quemando por dentro.
-Te llevare a tu casa- Aleje su mano de un manotazo cuando intento tocarme, ardía mas cuando sus manos desnudas tocaban mi piel. Mire la marca, se veía muy roja. -Eren entonces levántate para que te pueda llevar con tu padre.
Yo le solloce asustado, no podía ponerme en pie, me dolían todos los huesos.
-Por favor que pare- Le suplique, quería arrancarme la piel para que dejara de doler de esa manera.- por favor me duele mucho.
Sentía como mi cara se llenaba de lágrimas y el cuerpo comenzaba a entumirse.
-Esta bien, solo espera, dolerá un poco pero te llevare con tu padre para que nos ayude- Conteste con varios lamentos, lo que quería era que todo el dolor se fuera. Levi me envolvió en su gran abrigó, me sostuvo entre sus brazos -vaya que era fuerte- y me llevo hasta su auto, en el cual me desmaye.
Espero le guste el finc.
BET: Claro que vendrán cosas mejores, solo ten paciencia, mi pequeño tiene que vivir bien, ser feliz de nuevo
Nos vemos
Con todo my love: Harye Lee
