Aclaración: Pokémon no me pertenece, es de "Satoshi Tajiri y Pokémon Company". Solo me encargo de crear la historia de mi fanfic sin lucros comerciales.

Capítulo 08: ¡Hay que entrenar a Oshawott!

—Bien. Voy a llamarla —Hilda apretó el botón de su aparato. Espero unos segundos hasta que el rostro de la profesora Encina apareció en la pantalla.

—¡Ah! Hola Hilda, ¿qué ocurrió con Oshawott?

—Pues ha ocurrido un pequeño problema —rió nerviosa, mostrándole al entrenador de Kanto junto con el pokémon inicial de tipo agua.

—Hola profesora Encina —la saludo con una sonrisa.

—¡Ash! —la mujer se impresiono por su presencia—. Que sorpresa verte por aquí.

Ash rasco un poco su mejilla —Lo que ocurre es que ahora viajo junto con Hilda.

—Sí. Ahora viajamos juntos para recorrer toda la región con el fin de conseguir las ochos medallas —comento un poco nerviosa.

La profesora pudo comprender perfectamente la situación, incluso pudo entender la intención de la entrenadora novata cuando le pregunto sobre Ash.

—Me alegra saber que ahora viajen juntos. Así pueden ayudarse mutuamente en su camino como entrenadores pokémon.

—¡Gracias profesora! —hablaron al unísono.

—Entonces, ¿qué ha ocurrido? —volvió al asunto principal.

Ash decidió tomar la palabra en explicar la situación.

—Profesora, me preguntaba si podría quedarme con Oshawott.

Hubo un silencio algo incómodo entre los entrenadores junto con el inicial.

—Ash, ya deberías saber que eso no se puede hacer —dijo con voz seria—. Como sabrás, los pokémon iniciales solo son exclusivos para los entrenadores novatos.

—Lo entiendo, profesora. Pero, Oshawott quiere viajar conmigo, es por esa razón que me siguió hasta pueblo Accumula.

—La cosa no es tan sencilla, Ash. La nueva entrenadora que vendrá hoy, tiene que recibir a su pokémon inicial sin falta.

—Lo entiendo profesora —sonrió con tristeza—. Si no se puede hacer nada, entonces solo tengo que regresar a Oshawott de nuevo al laboratorio.

—Ahora que está resuelto ese asunto. Hilda, ya puedes enviarme a Oshawott en el transportador... —enseguida apareció uno de sus ayudantes en la pantalla, diciéndole algo en su oído. Luego de que se retirada, la profesora le sonrió a ambos entrenadores—. Tienes buenas noticias, Ash. Me acaban de informar que el nuevo entrenador no podrá venir por asuntos personales, explicando que demoraría en venir.

—Eso significa que Oshawott puede venir conmigo —dijo Ash, sonriente.

—Sí, te puedes quedar con Oshawott, pero debes cuidarlo. Entendido.

—De eso se lo aseguro, profesora.

—Como todo quedo hecho. La poké ball de Oshawott lo tiene Hilda. Espero que tengan suerte en su viaje, chicos. Adiós —se corto la llamada.

Ash extendió sus brazos, levantando al pokémon con suma felicidad —Bien Oshawott, ahora puedes acompañarme en mi viaje por toda Unova.

De repente observo el silencio de su compañera desde que la profesora le informo sobre la situación de Oshawott, quedando un poco preocupado.

—¿Te ocurre algo, Hilda?

—¡¿Ah?! —reacciono al escuchar su voz, volviendo a ser ella misma—. Ah, no me ocurre nada, Ash.

—Menos mal —dijo, aliviado—. La profesora me dijo que tienes la poké ball de Oshawott.

—Ah, es cierto —rápidamente saco el objeto pedido en su bolsillo derecho, luego extendió su mano, sonriéndole—. ¡Felicitaciones por tener a Oshawott, Ash!

—Gracias Hilda —tomó la poké ball, luego miro a su nuevo compañero—. Ahora debemos entrenarte para nuestro primer reto en el gimnasio.

—Ash, si quieres entrenar a Oshawott, podemos ir al club de batalla que se ubica en este pueblo —sugirió su compañera de cabellera castaña.

—Excelente idea. Pero primero vayamos a recoger a nuestros pokémon del centro pokémon, y luego nos dirigiremos al club de batalla —dicho esto, el chico salió corriendo.

Hilda, quien corría a su lado, estuvo meditando algo que llamo su atención desde que la profesora le informo sobre la situación actual del nuevo entrenador.

"¿Qué habrá ocurrido contigo, Bel? ¿Por qué no pudiste asistir al laboratorio, hoy día?"


—Chicos, ahora sus pokémon están en buena salud —informo la enfermera Joy.

—¡Muchas gracias! —dijeron ambos, recibiendo sus respectivas poké balls.

—Ahora vayamos por nuestras cosas —recomendó el entrenador de cabellera oscura, que iba corriendo hasta su cuarto alquilado junto con Pikachu que se encontraba en su hombro.

Luego de unos minutos, ambos entrenadores ya estaban listos para partir a su nuevo destino.

—Ash, ya estoy lista para ir al club de combate —aviso ella, colocándose su mochila en su espalda.

—Muy bien. En marcha.

Luego de abandonar el centro pokémon, ambos fueron con prisa hacia dicho lugar para mejorar el rendimientos de sus pokémon. Pero en otro lado, el equipo Rocket se encontraba en un gran edificio del pequeño pueblo.

—Tal parece que nuestro objetivo se encuentra ubicado en este hotel —habló James.

—Debemos continuar investigando lo que harán, y después daremos nuestro reporte al cuartel general —dijo Jessie.

—Eso significa que debemos usar el modo espionaje para averiguar de sus próximos planes —comento Meowth, entonces el trió se ocultó entre las sombras de los edificios.


—Así que este es el club de combate —Ash miro impresionado el gran edificio junto con su compañero eléctrico.

—Según los datos, es primordial para un entrenador novato entrar aquí, puesto que ayuda mucho en el fortalecimiento de su pokémon —explico la oriunda de Unova.

Entrando por la puerta principal, ambos entrenadores se encontraron con un hombre de unos treinta años que vestía un traje de entrenamiento.

—Sean bienvenidos al club de combate. Mi nombre es Don George, y soy el encargado de este lugar.

—Mucho gusto. Mi nombre es Ash, y este es mi amigo Pikachu —se presentó, muy emocionado.

—Yo soy Hilda, y es un gusto estar aquí —imito la misma acción, pero de forma cordial.

—Ustedes vinieron por el entrenamiento para sus pokémon, ¿verdad? —les preguntó, recibiendo un asentimiento de ambos—. Acompáñeme, los guiare directo hacia la sala de enfrentamiento.

Ambos entrenadores caminaron dentro de la instalación siguiendo al encargado del lugar, pero en una de las ventanas de afuera se podía observar a una sombra que había visto todo lo ocurrido para luego desaparecer con rapidez.

—Entonces, este entrenamiento de que usted habla es a base de poder con otro entrenador que también está al mismo nivel que nosotros, ¿cierto? —dijo Hilda, observando cada sala.

—Estas en lo correcto muchacha. Aquí pueden entrenar cómodamente a su propio nivel, con el único beneficio de que su pokémon gane experiencia en la pelea.

—¡Suena genial! —contesto el oriundo de Kanto.

—Nosotros recién comenzamos nuestro recorrido por Unova —Hilda se encargó de explicar sobre la situación de ambos.

—Muy bien. Entonces ustedes debe ir a esta sala —Don George les mostró la puerta indicada a nuestros héroes.

—Vamos Hilda —le ánimo, entrando al mismo tiempo.

En el interior de la sala se encontraba un gran campo de batalla junto con máquinas especializadas en la curación instantánea de los pokémon.

—Es la primera vez que veo un campo de batalla así de enorme —halago la entrenadora de ojos azules, impresionada por la decoración de la sala.

—Escuchen muchachos. Ahora elijan su respectivo lugar de combate para dar comienzo a su entrenamiento —luego de observar como ambos entrenadores se pusieron en el lugar que escogieron, prosiguió con el desafío—. ¡Empecemos con el entrenamiento!

Luego de iniciar con la prueba, dos entrenadores aparecieron en la sala para colocarse en el sentido contrario donde se ubicaban Ash y Hilda.

—Sera un combate de un solo pokémon. ¡Comiencen!

Ash saco una poké ball de su cinturón —Es momento de elegirte. ¡Sal, Oshawott!

Saliendo de un gran destello, el pequeño pokémon nutria apareció en el campo de batalla mostrando una emoción al igual que su entrenador. Ash se percató de la reacción de su compañero amarillo.

—Es verdad. Aún no los he presentado. Pikachu él es Oshawott, nuestro nuevo compañero de viaje —el chico solo observo como sus pokémon se saludaban mutuamente.

—Yo te elijo, Tepig —dijo Hilda, imitando la misma acción que Ash. Cuando su pokémon salió, este se sorprendió por la aparición de su antiguo compañero del laboratorio—. Es verdad. Tepig, Oshawott ahora es el nuevo pokémon de Ash —le explico, recibiendo un asentimiento del pokémon fuego.

—¡Sal, Patrat! —dijo el adversario de Ash.

—Es momento de luchar, Lillipup —dijo el adversario de Hilda.

—Ese es un Lillipup —Hilda sacó su pokédex de su bolsillo.

"Lillipup el pokémon perrito, este pokémon muestra valentía incluso a pokémon más fuertes que él".

—Bien, Lillipup es del tipo normal. Así que solo tengo que usar mis enseñanzas que aprendí en la academia —dijo emocionada como ansiosa por tener su primer combate oficial.

—Oshawott, está será tu segunda batalla. ¿Estás listo? —Ash le preguntó, mostrando un rostro lleno de confianza.

Oshawott golpeo su concha marina seguro de sí mismo, mientras Pikachu le daba ánimos.

—Comencemos, Oshawott —se expresó motivado, preparándose para la batalla.

Cerca de aquella sala se podía ver una sombra que observaba el combate de ambos entrenadores desde una ventana. Ahora el entrenamiento de Ash y Hilda para prepararse para el primer gimnasio ha comenzado.

¿Quién será la misteriosa sombra que ronda en el club de combate?

Esta historia continuará...