97fizhy03dt, no, no lo sabe XD, leva a tocar al pobre Yamamoto explicarle en los próximos capítulos. Si eran aliens, estaban evaluando la vida en la Tierra y se llevaron a Gokudera para hacerle unas pruebas... bueno, el quería encontrar aliens XD
kayriu, "nadie" sabe que es un vampiro, se supone que los vampiros son un mito, ¿no? :D, va a ser muy divertido cuando se enteren :3
Muchas gracias por sus comentarios, disfruten el capitulo :3
Nada de Katekyo Hitman Reborn me pertenece, solo la historia y uno que otro agregado que aparecerán más adelante en la historia.
Night`s Games
Capítulo 9
- Todo bien, todo bien... - Comentó uno de los policías contando el dinero de la multa. Ahora ya vestido Gokudera no se sentía tan mal en preguntar:
- ¿Dónde demonios me encontraron? - Porque francamente no recordaba nada...
- Un niño llegó tocó la puerta esta madrugada y dijo que lo encontró así y le daba cosita dejarlo así en la calle... - La ceja izquierda de Gokudera tembló, ¿un niño?, ¿qué rayos hacía un niño solo en plena madrugada en una ciudad con aliens asesinos? -... un gran chico si me preguntan, yo te hubiera dejado en la calle, ¿quién te manda a emborracharte siendo menor de edad? - El policía río ligeramente, sin saber que estaba tentando al chico a simplemente volarlo del sitio, solo le faltaba una de sus fieles bombas.
- ¿Y por eso me dejaron en una celda? - Preguntó listo para colocar sus manos en su cuello y ahorcarlo.
- ¿Hubieras preferido que te dejáramos en la recepción para que todos te vieran? - Preguntó otro sarcásticamente, Gokudera solo gruño antes de levantarse e irse, tenía cosas mejores que hacer que seguir siendo ridiculizado por meros policías.
Al regresar al salón luego del receso Yamamoto se preguntó si Tsuna ya habría terminado la prueba y en donde lo habrían dejado... Su padre estaba loco, había hecho esto demasiado pronto y Tsuna era nocturno, de seguro se estaba durmiendo si no estaba dormido ya... Y era solo un niño, y un asesino también, era pura suerte que no había salido corriendo, armado un berrinche, o haberlos atacado... o peor. Tsuna era un buen niño, pero eso no quitaba que lo conocieran solo por un día, una semana hubiera sido lo ideal... Ni siquiera había comido esta mañana del sueño que tenía, ¿qué más prueba que-
- Bueno chicos, tenemos a un nuevo compañero, asegúrense de tratarlo bien y darle una buena bienvenida. - Yamamoto pestañeo, ¿otro estudiante? - Por favor pasa adelante y preséntate.
La figura que entró dejo paralizado al beisbolista, tenía que ser un sueño o una muy mala broma...
- Buenos días, mi nombre es Tsunayoshi, un placer conocerlos. - Se inclinó respetuosamente, ignorando olímpicamente que había confirmado los peores temores de Yamamoto en ese mismo instante.
Los estudiantes comenzaron a preguntarle cosas al nuevo estudiante y a susurrar entre ellos, pero Yamamoto no los prestó la más mínima atención, su vista fija en Tsuna. El ser que estaba observando era un adolescente de como 15 años más o menos, un poco bajo y femenino pero sin duda un adolescente, era como una versión más grande del Tsuna que había visto está mañana, incluso tenía prácticamente la misma voz, solo que un poco más... grave. Tenía incluso el uniforme puesto, ¡demonios!, ¿que estaba ocurriendo aquí?
- ¿No tienes apellido? - Tsuna pestañeo.
- ¿Qué es un apellido? - Yamamoto quería arrancarse los pelos, era Tsuna sin duda, era la misma cara inocente... ¡sabía que esto era una mala idea!
Tsuna solo escuchó con atención y respondió con respuestas cortas y una que otra pregunta hasta que lo mandaron a sentar justo al lado de Yamamoto y un chico que conocía y parecía dispuesto a matarlo. Qué raro, pensó para sí, pero igual no le dio mucha importancia. No obstante, cuando tomó la silla para sentarse Gokudera se paró de golpe y lo tomó por él cuello, ocasionando una escena. Tsuna solo lo miro curiosamente, para nada preocupado, si así lo deseaba podría matarlo allí y ahora, no tenía miedo, solo curiosidad acerca de porque parecía tan molesto y listo para matarlo. Sin duda alguna, era por estas razones por las cuales su pelo era plateado como el de un anciano...
- ¿De dónde sacaste ese anillo? - Habló despacio y con los dientes, como si hablará con un retardado mental. Su cara estaba tan cerca a la suya que Tsuna podía oler su aliento y fruncir el ceño, odiaba el olor a cigarrillo...
- ¡Hey!, ¿qué te crees que haces? - Yamamoto también se levantó, listo para defender a su amigo, nadie le haría nada mientras estuviera presente. - Suéltalo ya.
- ¡Esto no te incumbe idiota descerebrado! - Aunque Tsuna estuviera algo tocado por ser defendido por alguien más por primera vez, y aunque haya salvado a ambos chicos varias veces ya, él no tenía por qué aguantar nada de esto.
- ¡Pues claro que me incumbe!, ¡él es mi amigo! - Y nadie, absolutamente nadie le haría daño en frente de él.
Tsuna mentalmente puso mala cara ante el coro de: "¡pelea!, ¡pelea!", vaya compañeros de clase que eran... En fin, él quería sentir sus pies en el piso y oler algo bonito muchas gracias...
- ¡Igual no te-Agghhhrrrr!
Yamamoto hizo una mueca de dolor a pesar de que no le había pasado nada. Nota mental: no molestar a Tsuna porque dolería y mucho. Aún con cara de pocos amigos y manteniendo la posición para mantener la muñeca torcida, Tsuna dijo aburridamente:
- ¿El anillo?, ¿te refieres a esto? - Preguntó enseñado la mano en donde estaba, y Gokudera asintió guardándose para si el grito de: "¡Estúpido!" - Me lo conseguí en la calle, en el piso, y como me gusto decidí mantenerlo... - Torció más la muñeca haciendo al "anciano" casi llorar del dolor. - ¿algún problema?
- ¡Mientes! - Tsuna giró la cabeza, curioso, vaya... hacía mucho tiempo que nadie se le enfrentaba...
- Sabes qué, ¿por qué no discutimos esto después de clases? - Antes de que su hechizo se rompiera y se formará el caos verdadero, no tenía ganas de lidiar con eso. - Comemos y hablamos... a menos que quieras una pelea, claro. - Dicho esto, Tsuna lo soltó y se sentó en su pupitre para luego darle una mirada a Yamamoto para que hiciera lo mismo...
- Awwwwwww... - Se quedaron unos pero igual se sentaron y todo continuo "normalmente".
La clase pasó rápidamente, como si nada hubiese pasado. Yamamoto estuvo preguntándose cómo demonios no obtuvieron ni siquiera una detención, como Hibari no había llegado a morderlos a todos hasta la muerte por violar las normas, y como demonios no había alboroto en las demás aulas... los chismes iban a la velocidad de la luz en este lugar... Desde su puesto Gokudera estaba echando humo y consolando su muñeca, y obviamente dándole miradas asesinas a Tsuna sin decir nada. Y Tsuna no entendía mucho, pero en verdad tan poco le importaba, ya le preguntaría a Yamamoto. Ahora, no entendía algo muy importante... ¿por qué rayos estaba allí?, no veía el propósito detrás de todo esto, y ni siquiera era divertido...
Una vez fuera del salón, y fuera de la vista, Yamamoto arrastró a Tsuna al patio en donde no hubiera nadie. Tristemente él no se dio cuenta de que Gokudera los estaba siguiendo. Y los iba a seguir hasta que obtuviera todas sus respuestas, pues, ¿cómo era posible que un ser tan... tan poco inteligente, débil e idiota sin fortaleza admirable era él sucesor de la familia Vongola?, no importaba cuanto lo mirará, no importaba cuanto lo analizará... ¡no veía más que a un idiota!
- Muy bien, ¡¿qué demonios te pasó o que hiciste?! - Nadie lo podía culpar, está mañana era un niño con garras y un aspecto muy infantil. Vale, lo infantil se quedó, pero no las garras o el tamaño.
- Lo normal. - Tsuna pestañeo y luego sonrió divertido, lo próximo que vio Yamamoto lo dejo con la boca abierta.
Gokudera, desde donde estaba casi le da un infarto, ¿qué demonios?, en un dos por tres el adolescente se convirtió en un niño. Okey, única explicación lógica: un extraterrestre era el nuevo sucesor de Vongola, la utilizaría para dominar al mundo y colonizar su planeta. ¡Sus peores temores se habían vuelto realidad!, ¡tenía que detener todo esto antes de que fuera demasiado tarde!
- ¿Acaso eres un demonio? - Eso no era normal, era algo...
- ¿Qué es un demonio? - Tsuna preguntó con suma inocencia, pero antes de que Yamamoto pudiera responder, se río como si hubiera hecho una broma. - Lo siento, es que es muy divertido... - Y siguió riendo.
Yamamoto quedó estático, este chico... ¿se estaba riendo de él?
- Lo siento. - Se disculpó una vez más al parar de reír. - No soy un demonio, y esta es mi verdadera forma, no he cambiado en aparecía por años... - Aunque no es que llevará un calendario para saber. - Si te preguntas que fue lo que hice pues... ser vampiro tiene sus ventajas, ¿no crees?
Tsuna sudo frío al ver a Yamamoto volverse tan blanco como una pared. ¿No sabía?, pero, ¿no era demasiado obvio?, las garras retráctiles, los colmillos... Tsuna se encogió de hombros mentalmente, no recordaba mucho antes de despertar así, en ésta forma, excepto a un niño que grito a los cuatro vientos: "¡Mamá!, ¡un vampiro!". Desde entonces había sido un "vampiro", las películas en la televisión solo lo afirmaron... pues, ¿qué ser humano normal tenía sangre en su menú para vivir?, ninguno por lo que sabía.
-... ¿Por qué no te has hecho cenizas? - Yamamoto sabía que había cosas más importantes que preguntar, pero...
- ¿Por qué tengo que hacerme cenizas? - Tsuna estaba completamente confundido por la pregunta, no la entendía.
- Ma Ma, no te preocupes... - Mejor no le decía nada y esperaba a que llegaran a la casa a preguntar... - Aunque, ¿cómo le hiciste para terminar en mi salón?
- Ehhh... bueno...
- ¡Hay pero que tierno eres! - Tsuna se hizo el tonto y dejo que ella jugará con su vestuario de pingüino todo lo que quisiera, y luego preguntó con su aspecto más inocente:
- ¿Dónde está Takeshi-nii?
- Está en clase, pero podrás verlo en el recreo... - Mentalmente la chica rogaba que no fuera a llorar.
- ¿Por qué no puedo ir con él? - Con esa cara y aspecto ese niño podría derretir a cualquiera sin proponérselo...
- Porqué él está en la sección A de tercer año y tú vas a quinto grado, aún estamos decidiendo en que sección irás... - La chica aún seguía rogando internamente porque no fuera a llorar. Más alto que eso no podía ser colocado por la edad y su conocimiento era muy limitado en unas áreas mientras que en otras era totalmente lo contrario... algo bastante extraño para un niño...
- Ya veo... - No, él no iba a aceptar estar con un grupo de totales extraños, no señor. - Entonces me temo que tendremos que hacer ciertas... modificaciones... - Diciendo esto miró fijamente a los ojos de la otra persona y cerró la puerta mágicamente para que no hubiera ninguna interrupción.
La chica fue totalmente cautivada por los ojos ahora naranja que parecían estar hechos de fuego, y sin darse cuenta cayó en el hechizo...
- Entiendo amo...
- Muy bien, esto es lo que quiero que hagas... - Al dar todas las instrucciones la chica no tuvo más remedio que cumplir, ella era la secretaria de control de estudios después de todo y en ese momento estaba completamente dominada por un simple hechizo...
-... Solo digamos que un poco de encantó y carisma logran muchas cosas... - Se río nerviosamente al final.
Yamamoto lo miró con recelo, aquí había gato encerrado, pero por temor a su seguridad no presionó el tema. Amigo o no, era mejor no provocar a alguien más fuerte que tu... eso, y que ya no importaba de todos modos, él ya había sido aceptado y ubicado. Por no hablar de que prefería tener a su único amigo con él que en quién sabe dónde... Sus pensamientos fueron interrumpidos por un gran bostezo, y se avergonzó tanto de sí mismo como de su padre, el pobre chico habrá dormido solo unas pocas horas antes de ser despertado bruscamente y lanzado aquí...
- Ma Ma, iré a buscar algo de comer, ¿quieres algo? - Preguntó sintiéndose un poco idiota, los vampiros solo comían sangre... ¿no?
- ¡Chocolate!, ¡quiero chocolate! - Yamamoto sudo frío y trató de no dejarse influenciar por lo tierno que Tsuna se veía... tal vez estaba equivocado con lo de la sangre...
- Okey, nos vemos en un rato, ya regresó. - Con eso desapareció dentro de las instalaciones, y Tsuna volvió a bostezar.
- ¿Y tú que quieres acosador? - Preguntó Tsuna, un poco cansado de estar recibiendo rayos láser invisibles desde los ojos del otro chico, no quería una pelea, pero...
- Dime de donde sacaste ese anillo, la verdad está vez. - Trató de no matarlo al instante, no sabía que poderes tenía en combate.
- Ya te lo dije, lo conseguí en el suelo, no sé porque alguien votaría algo tan bonito... - Tsuna lo miró algo confundido, ¿que tenía el dichoso anillo?
- ¡Nadie votaría algo tan valioso como eso ladrón! - Gritó sacando sus bombas y comenzando una pelea.
Tsuna sólo movió la cabeza hacia un lado mientras saltaba a la rama de un árbol perezosamente, ¿que eran esas cosas?, había apagado otras pero aún no sabían ni que eran... No obstante, su curiosidad se evaporó ante la gran explosión que siguió e hizo lo único que sabía hacer cuando se asustaba:
- ¡HHHHHHIIIIIIIIIIIIEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!
- ¡Vuelve acá cobarde! - Gokudera no dudo en perseguirlo, pero era algo difícil seguirle el ritmo y lanzar bombas al mismo tiempo.
Desde un lugar alto y cercano, Hibari Kyoya veía todo con los ojos entrecerrados y con un ánimo altamente vengativo. La única razón por la que no saltaba a morder hasta la muerte al estúpido herbívoro de las bombas (otra vez) era el nuevo estudiante, pues detectaba gran poder en él y el aura de un carnívoro, pero en ese momento solo había visto a un herbívoro bebé. Sin embargo, sus instintos nunca antes le habían fallado, no lo harían ahora, por lo que no le quedaba más que ver o... "incentivar" a ese chico a mostrar su verdadera naturaleza...
- ¡Deja de correr cobarde!
Tsuna quería decirle muchas cosas no bonitas a ese chico que había ayudado ya varias veces, pero las explosiones lo tenían asustado como un niño en una tormenta, él solo quería alejarse del ruido, le daba mucho miedo, ¿cómo era que cositas tan pequeñas hicieran tanto?
- ¡Oh...! - Lo siguiente que escapó de los labios del bombardero no era acto para menores de 18 años.
Pero la situación necesitaba ese vocabulario, pues por andar persiguiendo al cobarde correcaminos el coyote había resbalado y caído, junto con el montón de bombas encendidas que le iba a lanzar al correcaminos antes de caerse como un idiota. Ahora, caído, y seguramente con un pie torcido, y rodeado de sus bombas a punto de estallar... ¡¿Qué más iba a hacer que aceptar que iba morir como un idiota por sus propias armas?! Sin saber que más hacer, cerró los ojos esperando su fin... luego de casi un minuto, sintió algo puyarlo en la cara.
- Así que ese es... ¿el que escogió? - Murmuró Reborn para sí mismo, incrédulo y un tanto en: "No pueden estar hablando en serio".
Muy bien, el chico era tal y como dijo Nono, pero aun así había creído que iba a ser... un poquito más viejo. Era un niño con una tremenda flama del cielo, sin duda alguna sería fuerte, había bastante potencial en él. Por otra parte, lo repetía, era solo un niño, y eso haría su trabajo más difícil de lo que debería, pues los niños eran demasiado ingenuos y francamente no eran tomados muy en serio. ¿Quién iba a obedecer a un niñato como él?, no importaba lo fuerte que fuera si tenía esa apariencia...
-... Me pregunto cuanto tiempo debo dejarte creer que te vas a morir... - Dijo Tsuna aburrido lo suficientemente alto como para ser oído sin dificultad alguna.
Lentamente, un pálido y tembloroso Gokudera levantó la vista, solo para ver al niño con los ojos naranja y una gran flama en la frente, una flama cálida y pacífica... una flama que había visto antes. Y también para ver que el niño había decidido "comprobar" si estaba vivo con un palo de quién sabe dónde. No obstante, lo tranquilo del momento se fue cuando una explosión ocurrió.
- No puedo creer que me faltará una... - Murmuró pesadamente Tsuna sin siquiera pestañear, ya casi acostumbrado al sonido, la vista era otro tema totalmente diferente.
- T-Tu...
- Si, si, ya sé, debí de haberte dejado morir bla bla... - Comentó Tsuna levantándose y sacudiéndose el polvo, un tanto amargado por lo ocurrido. - Si tanto quieres el anillo te lo cambio por un buen chocolate, me parece más fácil que tratar de-
- ¡Lo lamento mucho Juudaime!, ¡de ahora en adelante le serviré y le protegeré-
- ¡¿Qué mosca te pico?! ¡Ya deja de inclinarte! - Dijo Tsuna en estado de pánico.
- ¡Lo lamento mucho Juudaime!, ¡déjeme hacer-
- ¡YAMAMOTO!
Reborn casi hizo una mueca, ya había ganado a su primer subordinado sin siquiera saberlo, y sin ninguna clase de entrenamiento ya sabía-
- Ya llegué, ¿qué pasa? - Yamamoto se detuvo y Tsuna se escondió detrás de él. - No sabía que eras tan rápido en hacer amigos-
- ¡No es mi amigo! - Exclamó Tsuna tratando de evadir a Gokudera, sin éxito. - Ni su nombre se-
- ¡Permítame presentarme Juudaime!, mi nombre es Gokudera Hayato. - Hizo una reverencia.
En este punto, Yamamoto estaba considerando que tal vez este tipo no sabía que Tsuna era el mismo que maltrato está mañana y quizás había caído preso de la ternura de Tsuna... solo esperaba que no intentará nada gracioso con Tsuna...
- Ah por cierto Tsuna... - Como decirlo... - ¿Por qué tienes una llama en la frente?
- Eso es-
- Una... llama... en... la... frente... - Murmuró Tsuna lentamente y comenzando a temblar, la llama extinguiéndose. - ¡Me quemo!, ¡me quemo! - Corrió a la primera fuente de agua que vio, dejando a dos chicos un tanto... confundidos... y corriendo detrás de él...
... utilizar sus flamas... qué triste que fuera totalmente inconsciente, o quizás él nunca había visto su reflejo en esas condiciones... de cualquier modo, su trabajo no cambiaría y tan poco lo haría el hecho de que iba a divertirse...
- Hmp... un Omnívoro... interesante... - Murmuró Hibari para si antes de saltar a continuar su patrulla, un buen adversario por lo que veía... lo mordería hasta la muerte por hacerse pasar por un estúpido herbívoro...
