Ciao cari lettori ! Muchas gracias a los que me dan a conocer sus opiniones en los reviews! Se los agradezco de todo corazónúwù Aquí les dejo la actualización! Espero les guste.
Ni One piece ni ninguno de sus personajes me pertenece, le pertenecen a Eiichiro Oda.
.
.
Mi querido Guardián
.
– Fue Law – Dijo Nami enfadadamente al darse cuenta de que su padre apoyaba más a un extraño que a su propia hija – ¡Cómo puedes estar diciendo semejantes sandeces! ¡Law acaba de llegar hace unos cuantos días y no tiene motivos para hacerte algo semejante! … Además cualquiera en esta casa podría haberlo visto, así que lo que dices no tiene ninguna base Nami… y ahora Nojiko por favor lleva a tu hermana a su cuarto y se quedan ahí, seguramente están cansadas después del viaje que hicieron – le contestó Gen-san enojado con las conclusiones a las que era capaz de llegar su hija con tal de no casarse, o eso era lo que el viejo pensaba que la pelinaranja estaba haciendo – Gen-san no estoy para nada cansada – rebatía Nami, pero su hermana la tomó de un brazo, lo pasó por su cuello y se la llevó a paso lento – Será mejor no seguir hablando del tema con Gen-san, Nami… Sé que Law no nos agrada a nadie en esta casa a excepción de nuestro padre pero tampoco podemos actuar sin tener las pruebas necesarias… Así que por hoy y viendo el estado en el que estas será mejor obedecerlo – le decía Nojiko a su hermana menor mientras que caminaban en dirección a sus aposentos – Si… Creo que me precipité un poco…– Le contestó un poco cabizbaja la pelinaranja, pero cómo no hacerlo cuando en realidad todo apuntaba a que él había sido.
– Entonces, ¿Ustedes son los chicos que van a cuidar de mi hogar? – Les decía Gen-san al grupo de jóvenes que tenía frente a él – Así es señor, yo confío en ellos con mi vida –Le contestó Ace, que era el encargado de ir a buscarlos – Ya veo… Bueno, preséntense entonces – Los animó el viejo – Yo soy Usopp, un fuerte guerrero y francotirador que protegerá esta casa como si fuera un gran tesoro – Le dijo el narigón haciéndole a Gen-san un saludo militar – Yo me llamo Zoro, todos me conocen por ser el mejor cazador de ladrones, además de también saber utilizar una espada mejor que nadie que pise la faz de la tierra… Cuidaré su hogar como si de mi vida se tratara – le comentó el espadachín seriamente y con sus brazos cruzados en la espalda – Y yo soy Sabo, he dirigido distintos grupos de guerra en otros países… Estoy seguro de que podré cuidar muy bien de su casa y de todos los que vivan en ella – Le dijo Sabo con total seguridad de sus palabras. A Gen-san cada uno de los jóvenes que estaba ahí, incluyendo a Luffy y Ace, le pareció que no mentían y que sus palabras eran de creer pero tampoco podía dejar de pensar en lo que Law le había dicho de ellos, sin embargo ahora no era momento de sumergirse en sus pensamientos – Se ven comprometedores, muchachos… espero que no olviden lo que acaban de decir y bueno, mañana mismo comenzarán a trabajar y podré comprobar si de verdad es como dicen o no, ahora ya es muy tarde, será mejor que se vayan a descansar – Y sin decirles más les abrió las puertas del lugar para que se pudieran ir a dormir algo.
– ¿Luffy tú no vas? – Le preguntó Usopp provocando que los chicos que iban saliendo se quedaran parados también – No, no puedo irme Usopp, menos ahora que sabemos que hay alguien que quiere dañar a las chicas… Pero no se preocupen por mí, estaré bien – Les dijo el moreno con una enorme sonrisa, como era de costumbre en él para restarle importancia a las cosas. Sus amigos y ahora compañeros de trabajo no quedaron conforme con simplemente irse y dejarlo ahí solo, y se lo dieron a entender a ellos mismos con tan sólo una mirada por lo que Sabo se acercó a Gen-san y le dijo – Perdón que lo moleste antes de irse a dormir, pero queremos empezar a hacer guardia desde ahora mismo – Dejando al viejo un poco sorprendido – Herm… Bueno, si así lo desean por mí no hay problema, al contrario – y Diciendo esto les indicó dónde estaban las armaduras y demás cosas para que pudieran equiparse de forma adecuada y así por fin marcharse a dormir – "Hacer semejante cosa sólo para que uno de sus compañeros no quedara sólo… Si yo hubiera tenido esa clase de amigos, probablemente las cosas serían muy distintas ahora…"– Pensaba Gen-san antes de quedarse profundamente dormido.
– Oigan chicos, creo que deberíamos hacer turnos a partir de mañana, así unos pocos cuidan de día y los otros de noche, ¿Verdad? – Propuso Usopp para que así no quedaran agotados al trabajar veinticuatro siete – Tienes razón Usopp… Pero eso lo veremos mañana, por hoy estaremos todos aquí – Le contestó Sabo posicionándose en la puerta de la casa. Usopp y Zoro comenzaron a dar vueltas por los jardines del lugar, Ace se paseaba por los oscuros pasillos del hogar y Luffy hacía guardia en la puerta de Nami y Nojiko. Fue una noche tranquila y sin novedad alguna, lo que tranquilizó un poco a Luffy ya que tenía miedo de que alguien quisiera volver a dañar a su querida pelinaranja.
Cuando ya eran las siete de la mañana, el sol comenzó a iluminarlo todo con sus brillantes rayos haciendo que las personas comenzaran a moverse en el pueblo y en la casa de Gen-san. Sanji preparaba un exquisito desayuno a sus dos damas favoritas y al resto del personal de la casona, en especial a Nami para que esta vez si pudiera degustarlo, no como la vez pasada. Makino ponía los hermosos arreglos de flores que llegaban cada semana desde el pueblo en distintos floreros para luego preparar la mesa para el desayuno de las señoritas, el amo y el recién llegado. Luffy aún estaba fuera de la habitación de las hermanas, pero estaba apoyado en la puerta y sentado en el suelo durmiendo. De pronto Nami abrió la puerta y vio cómo este caía de espaldas y abría los ojos de golpe – ¡Y-yo no estaba durmiendo! – Le aseguró el moreno poniéndose en pie al instante, acción que le causó mucha gracia a las dos chicas – No te preocupes Luffy, de seguro estás agotado… Pero si vas a dormir por favor hazlo en la habitación de invitados y no aquí – Le dijo Nami divertida y de mucho mejor semblante – ¿¡Y dejarlas solas!? ¡Nunca! … A propósito Nami, te ves muy hermosa esta mañana, al parecer los medicamentos sí que están haciendo efecto – Le comentó Luffy haciéndose a un lado para dejar salir a las chicas de su cuarto – Será mejor que me adelante, no quiero estropearles el momento – Les dijo Nojiko mientras que se reía aún por lo del moreno y se apresuraba a buscar a Ace para poder darle los buenos días.
– Gracias Luffy, yo… No he podido agradecerte todo lo que hiciste por mí – Le decía Nami sintiéndose un poco culpable, después de todo él había costeado todo con su propio dinero y eso no correspondía, ella era la hija del hombre más adinerado del lugar y hacer que su querido chico pagara por todo era casi un robo así que apenas pudiera le diría a Gen-san que le debía dinero – Eso no es un problema para mi Nami, el solo verte así de recuperada y con una sonrisa en el rostro es más que suficiente – Le contestó Luffy dándole una de sus mejores sonrisas – Pero para mí no – Insistió la pelinaranja y sin que éste se lo esperara miró hacia ambos lados para asegurarse de que nadie los veía, le tomó el rostro entre sus pequeñas manos, se puso en puntitas y luego lo besó. Luffy de buena gana correspondió aquel gesto sintiendo cómo su corazón comenzaba a palpitar más rápido que cuando la vio al despertarse.
– Nami, si me vas agradecer así siempre creo que voy a comenzar a crear pequeños incidentes para poder salvarte shishishi – Le dijo tocando suavemente la ahora sonrojada mejilla de la chica – Entonces supongo que tendré que dejarme salvar – Le contestó Nami mientras que se separaba de él para irse a desayunar y le lanzaba una mirada coqueta – Nos vemos después mi querido guardián – fue lo último que le dijo antes de desaparecer por el pasillo. Ambos estaban en las nubes, se querían tanto y era tan poco lo que podían demostrarse en aquella casa que hacía que los pocos gestos de amor que podían darse fueran más especiales.
Ya estaban todos en el comedor desayunando y Law, que se encontraba sentado junto a su prometida, le dijo con un sarcasmo bien disimulado – Así que ese doctor al que te llevaron, querida Nami, de verdad parece ser el mejor del mundo, para hacer que te veas así de radiante en tan solo unas horas de haberte comenzado a medicar debe ser un experto en las artes de la medicina – mientras que tranquilamente bebía su café – Así es, el mejor de los mejores y la verdad dudo mucho que alguien pueda competir contra él, ¿Verdad Nojiko? Así que le estoy agradecida desde lo más profundo de mí ser a Luffy por haber actuado tan deprisa y haberme llevado lo antes posible hacia aquel doctor, ya también por haber comprado los mejores medicamentos que encontró en el pueblo vecino – Le contestó la pelinaranja exagerando su voz para hacerle notar que el moreno era mucho mejor que él y para que así su padre prestara más atención a lo que hablaban – ¿Te tuvieron que comprar medicamentos? ¿Y por qué no me lo dijeron antes? ¡Makino! ¡Llama de inmediato a los chicos que cuidan de Nojiko y Nami! – Dijo Gen-san escuchando a la perfección lo que su hija había dicho ¿Que otra persona estaba pagando por la salud de su hija?...
– ¿Nos mandó a llamar señor? – Preguntó Ace parándose junto a Luffy al otro extremo de la mesa – Así es… ¿Es verdad que ustedes pagaron los medicamentos de mi hija? – Preguntó el viejo parándose de su lugar para acercarse a los chicos lentamente. Su semblante no se veía de muy buenas pulgas, al contrario, parecía que estaba enfadado y eso fue algo por lo que Law se alegró – Así fue señor – Le contestó Luffy mirándolo seriamente directo a los ojos – Así que fuiste tú... – Dijo el viejo mientras que se paraba frente a él. A Nojiko le pareció que Gen-san no estaba actuando así porque estuviera enfadado –… Primero cuando llegué al pueblo me hablaste como si yo fuera cualquier persona, incluso recuerdo que me dijiste "viejo", después tomaste a mi hija y corriste con ella para llevarla a tratar sin siquiera consultarme o pedirme dinero, y mientras estabas en ello además compraste su medicamento y las trajiste, junto a Nojiko, sanas y salvas… Me sorprendes muchacho, en serio… Sólo espero que todo esto no sea una simple careta… Cuando tengas tiempo pasa por mi oficina, te devolveré el dinero que usaste en esos medicamentos – y sin más Gen-san salió del lugar para marcharse a su oficina pensando seriamente en que tal vez su hija tuviera razón sobre Law – "Tal vez lo que él busca es venganza y me inventó todo un mundo de mentiras…"–.
Law quedó intrigado al ver que Gen-san simplemente le dijo eso a Luffy, después de todo él se esperaba que lo tratara mal y le dijera que no pasara a llevar su orgullo y su puesto como amo de todo el lugar haciendo tales cosas, pero sólo fue casi como una felicitación y además le devolvería su dinero – "Es tan frustrante…" – pensó y sabía que el viejo comenzaría a dudar de su palabra, así que tenía que asegurarse de que no fuera así – Si me disculpan, tengo asuntos pendientes que atender – dijo levantándose de la mesa para marcharse del comedor, pero antes de salir se dirigió a su prometida – Por cierto, me alegro de que estés bien, querida… Es bueno saber que tienes un cuerpo resistente y de recuperación rápida, así cuando tengamos hijos no te costará nada reponerte – Y salió del lugar pensando en que había humillado al moreno, pero a Nami la dejó con asco y escalofríos – Luffy no escuches lo que ese tipo dice, es realmente desagradable y lo hace sólo porque sabe que Nami te quiere a ti y no está loca por él – Le dijo Nojiko para tratar de calmar un poco las cosas y pensando en que probablemente el guardia se había sentido mal – Lo sé Nojiko… Yo escogí quedarme y cuidar de ustedes pase lo que pase, que ese sujeto diga esas cosas no me afecta para nada – le contestó Luffy sonriéndole como siempre hacía – Me alegro…– se dijo a sí misma la pelinaranja observando al chico y pensando en cómo era posible querer tanto a una persona.
– Gen-san, ya les envíe un comunicado a mis hombres para que se trasladen hasta aquí, ahora solo queda esperar – Le dijo Law al viejo, el que estaba sentado detrás de su escritorio revisando unas cuantas cartas – De acuerdo muchacho, entonces esperaremos – fue lo que le contestó, cosa que no dejó conforme al cirujano – Si me disculpa quisiera acotar algunas cosas… – Prosiguió – Pienso que lo que esos chicos están haciendo es tratar de ganarse su confianza, para que cuando la obtengan sea más fácil tomarse esta casa y hacer con ustedes lo que ellos quieran – y se quedó observando fijamente al viejo esperando a ver qué tipo de actitud tenía – Pues, eso lo veremos Law, hasta ahora me parece que, si están actuando lo hacen muy bien, pero la verdad es que no veo malas intenciones… De todas maneras no te inquietes, a la primera actitud extraña ellos serán despedidos de inmediato y se pondrá aviso a las tropas de la ciudad – le contestó Gen-san sin prestarle mucha atención ni importancia a su invitado – Bien, entonces me retiro – le dijo Law y salió del despacho del viejo – "Bueno, tampoco puedo esperar que todo sea tan rápido" – pensó mientras cerraba la puerta de la habitación y se disponía a salir a pasear por el pueblo, después de todo era muy poco lo que conocía el lugar y los alrededores.
– ¡Señoritas! ¡Les tengo muy buenas noticias! – Dijo de pronto Makino entrando en el salón casi de carrera – ¿Qué ocurre Makino? – Preguntó Nojiko interesada – ¡Verán, hace sólo unos minutos llegó un mensajero desde el pueblo que me dijo que les dijera que su querida prima viene en camino y en cualquier instante estará aquí! – Les dijo animadamente la empleada – ¿¡Hablas en serio!? ¡Qué bueno es oír eso! ¡Nojiko, tenemos que ir a esperarla al camino como solíamos hacer de pequeñas! – le dijo Nami a su hermana, pero esta le contestó un poco apenada – Oh Nami lo siento mucho pero hoy me había comprometido con la florista del pueblo para ir a escoger las flores de la próxima semana… Pero dile a Gen-san que irás con Luffy, y así aprovechan de estar un momento a solas – diciéndole casi en susurros esa última parte – Herm…Bueno si así lo quieres, le iré a decir mis planes a Gen-san – y se encaminó hacia donde estaba su padre, pero antes de entrar escuchó que Luffy se encontraba hablando con él – "Es Luffy… Seguramente vino por lo del dinero" – pensó la pelinaranja hasta que escuchó que el viejo decía en un tono imperante – !No permitiré que hagas tal cosa! –
.
Continuará…
.
.
¡Y eso es todo! …Por ahora 7u7 ¡Espero que les haya gustado el capítulo! Pronto les traeré la actualización n.n Muchas gracias por leerme! :D
Nos leemos ~
Bunny D. Loxar
