N/A: Ahemn... esta vez no me tardé tanto, ¿huh? Bueno, no quiero hacer a la ganadora esperar demaciado XD. Bueno, la primera ficha que me enviaron fue la ganadora -SoFiLeXa, hubieras ganado tú si hubieses puesto tu ficha XD-.
Ñam, ñam, ñam... El drabble, viñeta, one-shot o lo que sea después de este que viene será de la sección L & L [Lynda y Lydan].
Summary: Y murmuró las palabras mágicas.—Te amo, Mikey. Porque Opal sabía que uno de los dos no sobreviviría. Decidió entonces salvar a su querido Mikey. Aún si ella debía morir por él. Así sería. Y no se arrepentía.
Tipo de Fic: One-Shot [1,139 Palabras]
9.- Palabras incorrectas: [Mike Schmidt x Opal C. /OC]
Género: Tragedy/Romance
Advertencias: Ligero AU -porque Mike nunca llevó a nadie al trabajo en su estadía en la pizzería, según yo-, muerte de un personaje, sangre, violencia, cursilerías, depresión, OC insert, romance, faltas ortográficas horribles, horror y algo de OoC -¡Damn it! Joder que no me salen a veces los personajes-.
Disclaimer: FNAF no me pertenece, mis queridos lectores y lectoras, si no al sexy Scott C. Ni siquiera la imagen me pertenece. Ni tampoco Opal, quien es de nadeshikolo. Lo único de mi pertenencia aquí son los OC Lynda y Lydan Murtons y la trama de la mayoría de la historias -digo esto porque repito, el Yaoi de Bonnie x Foxy es la única en la que me basé en un comic-.
Nombre: Opal Collingwood
Apariencia: Cabello negro, 1. 50 de estatura, piel blanca, ojos cafés y complexion normal.
Personalidad: Divertida y bipolar, aunque con pocos amigos y le encantan las cosas dulces.
Ropa de vestir: Un sueter arcoiris, pantalón negro, zapatillas rojas y medias cortas blancas.
Algunos gustos: Jugar juegos en Internet, le encanta el dulce y que la abrazen.
PD: Ya saben. Si no les gusta el contenido que está en cada uno de mis One-Shots, Drabbles y Viñetas puedes irte llendo con el botón de back. Anda, es gratis.
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Mike Schmidt estaba arrepentido de haber traído a su novia junto a él para trabajar en la pizzería.
Al principio Opal se veía nerviosa, pero no era nada que unas palabras dulces de Mikey no pudieran arreglar. El guardia sabía entonces de sus encantos, de eso que ninguna chica podía escaparse; de su sonrisa sincera y sus orbes brillantes de amabilidad pero a veces se sentía mal usar sus dotes para convencer a su chica de hacer lo que quisiera.
Porque Opal era una de las pocas personas que podía contrariar a Michael. Sus "No" eran tan rotundos que la mayoría de las veces hacían que el joven Schmidt se rindiera a la primera o que peleara por obtener lo que quisiera con sus encantos naturales.
Pero, Collingwood no era nada fea. Su dulce inocencia, su cuerpo frágil y su personalidad divertida y dulce había derretido el frío corazón de un guardia de una pizzería. Y el romance había surgido de la noche a la mañana.
Y Opal era alguien que para ser hermosa y de buena personalidad, tenía bastantes pocos amigos. Si acaso Lynda y Laili Murtons compartían palabras con la chica -y sólo porque las dos trataban de acercarse a ella, sin éxito alguno-. Y Mike era bastante popular por su supervivencia en 6 noches en Freddy's. Schmidt había sido acosado por varias chicas hermosas, pero ninguna había llegado a despertar tantas emociones como la chica de cabello negro, no.
Mike estaba seguro de que nunca podría amar a alguien más que Opal.
Y bien. Era la séptima noche en la pizzería. El guardia y su invitada estaban en la oficina, evadiendo a los animatrónicos que querían hacerles daño. La chica de piel blanca estaba aferrada al hombre del brazo, sentada en su regazo mientras estaba temblando entre sus brazos. Mike abría y cerraba las puertas con maestría, sin siquiera necesidad de prender las luces, como si supiera cuando los animatronics iban a atacarle.
Y Opal estaba ciertamente asustada. Oía las risas torcidas de Freddy Fazbear que le hacían temblar totalmente, unos platos y sartenes caer de la cocina por culpa de Chica, los pasos de Bonnie ir y venir y unos canturreos provenientes del animatrónico de la cueva pirata.
El chico de 19 años y medio estaba sonriendo, mientras entre sus brazos la pequeña Opal se abrazaba a él, en busca de protección. Si bien a la chica le gustaban que la abrazaran, Mike sabía que no era común que la pelinegra iniciara los abrazos. Schmidt simplemente correspondió, murmurando unas palabras en voz baja.
—Tranquila, Opal.—Gruñó el guardia tratando de sonar dulce sin éxito. Cuando estaba en la pizzería, es como ai fuera otra persona. Porque Mike se volvía agresivo y un hijo de puta que podría ganarse el odio de todos. Se sorprendía de si mismo por no haber soltado alguna grosería por toda la jodida noche.
—Tengo miedo, Mikey...—Soltó ella de repente, y esas tres palabras hicieron sentir mierda a su novio.—Por favor, sé cuidadoso.—Suplicó temerosa.
En toda la su vida jamás había visto a la pequeña Collingwood llorar. De seguro estaba asustada como nunca en su vida. El guardia se obligó a secarle las lágrimas a la pelinegra bajita y besarle en la frente, ocasionando de la nada un pequeño rubor rosado en las pequeñas y gorditas mejillas de la chica.
—No te preocupes, voy a protegerte.
La noche siguió su lento curso. Mikey entonces notó que eran las 5:50 y le quedaba el 3% de energía. Supo entonces que estaban jodidos. Opal temblaba entre sus brazos, sabiendo también sobre su cruel destino. Schmidt sintió la necesidad de disculparse con la pequeña que estaba acurrucada entre sus brazos. Estaba dispuesto, realmente dispuesto a hacerlo aunque odiara realmente las disculpas.
—Querida, lo siento.
La pequeña Collingwood parpadeó confusa un par de veces, antes de fruncir el ceño y torcer de manera extraña su labio.—¿Eh? ¿Qué dijiste?—Preguntó.
—Si no te hubiera traído aquí, podrías haber sobrevivido tú y ...
Los labios de su novia lo interrumpieron cuando delicadamente se unieron con los suyos en un suave, dulce y tierno beso que hizo que el mundo de Michael se detuviera por completo. Un beso que lo hizo estremecer. Un beso que ocasionó un millón de mariposas revolotear por su estómago. Un beso que hizo sus mejillas arder como si estuviera quemándose.
Esa clase de beso que se daba una sola vez en la vida.
Opal rodeó con sus pequeños y níveos brazos el cuello moreno del guardia del turno nocturno mientras de manera tímida presionaba su pecho contra el de Mike. Él, totalmente anonanado llevó las palmas de sus manos a la bonita y bien delineada cintura de la chica y la abrazó como si nunca pudiese volver a hacerlo.
Siguieron besándose y besándose hasta que la luz que cubría todo el jodido establecimiento de mierda se apagó. Ahí entonces se apartaron. Ambos sudando, ruborizados y con todo el mundo de cabeza.
—Te amo, Mikey.—Murmuró ella, sonriéndole de manera sincera.
—Yo también te amo, Opal.
Y la canción que Freddy Fazbear solía tocar para causar temor en los guardias comenzó a sonar. Mike estaba ocupado haciéndose el muerto -siguiendo el consejo de Phone Guy para sobrevivir- que no notó entonces a Opal apartarse. Tampoco vio el cómo se ponía de pie, corría y empujaba al gran Freddy, escapando por el pasillo y éste le perseguía a ella.
Fue cuando oyó unos gritos femeninos lejanos y las campanadas que daban las seis de la mañana, Mike abrió sus orbes y no notó a su querida novia junto a él. Preocupado, la buscó por toda la pizzería, y cuando llegó a The Backstage...
... C-Cuando lle-egó a The B-Backstage...
Vio a su querida Opal encerrada en el traje de Repuesto de Freddy Fazbear, un charco enorme de sangre debajo de aquél suite café que se hallaba sentado en la mesa de la pizzería. Los orbes café de su novia podían distinguirse, y la blanca dentadura que poseía también.
Se había sacrificado por salvar a Mike.
—... O-Opal...
La chica no respondió. Se quedó ahí, adentro, inerte. No dijo nada. No se movió. No hizo nada, confirmándole a Mikey su peor temor. Y no quería... simplemente no quería.
Fue entonces cuando unas pequeñas lágrimas hicieron aparición en sus ojos. Aquellos orbes dulces y amables -la mayoría de las veces- llenos de agua que se desbordaba de sus párpados y descendían de su rostro rápidamente.
Abrazó el traje de repuesto donde estaba su querida novia, y se hechó a llorar como una jodida nena.
Se sentía mal, realmente mal.
No quería admitir que su vida sin su adorada Opal sería una mierda, y que nunca amaría a alguien más que no fuera ella.
... Él, realmente la amaba...
Mejor dicho, la había amado.
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N/A: Bueno, esto ha sido todo por hoy. El siguiente es la sección L & L, otra vez.
Me he preguntado cuantas vueltas a estos cinco segmentos voy a hacer para darle al fin el status de "Complete" a la historia. Pensé en dar cinco vueltas, ¿no les parece? Así serían simplemente 25, ése me parece un muy buen número XD. O quizás le dé 6 vueltas para que sean 30 y en definitiva se hagan casi todo los pairing de FNAF 1, 2 y si se alcanza y no la termino para entonces la tercera entrega.
nadeshikolo, espero y te haya gustado este One-Shot y lamento haberle dado un toque triste y cruel a la historia. Ya sabes, mi punto fuerte no son las florecitas. Pero espero y te halla gustado, enserio.
Bueno, ¡primer comentario gana!
*Karoru Gengar se pone a rezar* ¡Por favor que elijan a Freddy, que elijan a Freddy!
ATTE:
Karoru Gengar.
