El ataque de los Dex holders 2

Vínculo: Ash y Dawn Vs. Ruby y Sapphire

Base Rocket del interior del bosque verde

Es de día. El cielo está despejado y los rayos del sol iluminan las copas de los árboles, los cuales filtran la luz y generan un ambiente fresco y bajo sombra para los pokemon del bosque. Sin embargo, algo es diferente de lo usual; no se ven pokemon moviéndose entre la hierba o volando entre rama y rama. Los Pidgeys se alejan en bandadas, mientras los Caterpies y Weedles se esconden en el interior de los árboles, como si sintieran el peligro que está cerca de ellos. En medio del bosque hay una cascada detrás de la cual está la entrada a la base Rocket utilizada como escondite por Yellow y su grupo. La cascada cae en un lago natural que luego se divide en dos ríos que fluyen corriente abajo, y que alimenta los árboles que crecen con gran tamaño alrededor del cañón que se forma alrededor de la caída de agua. En ese lugar se encuentran seis personas luchando en combates separados. Platina, cuya apariencia es muy similar a la de Dawn, y que se ha identificado como la profesora pokemon de Sinnoh, se encuentra enfrentada contra Gold, el Dex holder de la crianza, ambos de pie en medio de unas rocas al costado del cañón. Ella ha invocado a su Empoleon, mientras él se encuentra junto a su Tyhplosion. Abajo, cerca del lago alimentado por la casacada, May se enfrenta contra Crystal, quien la observa con ojos de superioridad. May tiene a Blaziken, mientras la Dex holder ha invocado a Meganium. En el interior del bosque, por su parte, Max siente que le tiemblan las piernas ante la presencia de Silver, quien con su mirada fría espera a que el chico haga el primer movimiento. Max reúne su valor e invoca a Marshtomp, a lo que Silver responde lanzando a Feraligatr. Los rostros de los seis hacen contraste los unos con los otros, siendo los mayores quienes lucen con ventaja en la pelea. Con Platina y Gold, el hombre de cabello negro y gorra hacia atrás luce actitud confiada, mientras la joven científica se muestra preocupada por sus acompañantes.

-¿Qué sucede, Platina-san? –Su tono altanero contrasta con el humilde Gold que ella recuerda. -¿Acaso estás preocupada por esos dos? –Los ojos de Platina se entrecierran y lo miran con desconfianza y seriedad.

-Estoy segura de que esos niños son capaces de hacerles frente. –Comenta en actitud confiada, sorprendiendo a Gold. –Después de todo, ustedes no son la gran cosa.

-¡Ja! ¿Estás sugiriendo que una coordinadora pokemon y un entrenador que ni siquiera ha completado una sola liga está al nivel de nosotros? –Pregunta altanero.

-El Gold que yo recuerdo jamás hubiera menospreciado a alguien por el tipo de entrenador que sea. –Su voz es más decidida. –De acuerdo. Voy a derrotarte. –Declara determinada. -¡Empoleon, hidrobomba! –Comanda a su pokemon, quien obedece y lanza el doble chorro de agua hacia Typhlosion.

-¡Vamos, rueda de fuego! –Contraataca Gold. Su pokemon gira sobre sí mismo a gran velocidad, creando una rueda de fuego que dispersa la hidrobomba. Ambos quedan empatados.

-El verdadero combate empieza ahora… -Declara Platina. Gold hace cara de emoción y asiente.

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Es un espacio blanco. Dawn está de pie, en medio de la nada. Espacio vacío frente a ella, a sus pies, y sobre su cabeza. Siente aire que no viene de ninguna dirección, mirando hacia un horizonte que no distingue si está frente a él y muy lejos.

-Dawn. –Escucha una voz conocida que la llama. Detrás de él está Ash, con Pikachu en su hombro, sonriéndole.

-Ash. –Contesta ella, emocionada de verlo.

-No es la primera vez que estoy en este lugar. Este espacio blanco… aquí siento que mis pensamientos fluyen más allá de mí… -Piensa mientras observa la figura de Ash, quien asiente de la misma forma.

-Hay ocasiones en que las palabras no alcanzan… y son los sentimientos los que hablan por nosotros. –Responde él, sin hablar. Los dos se miran en silencio por largo rato, hasta que él extiende su mano hacia ella.

-Vamos, Dawn. –La invita con una sonrisa. Ella toma su mano y ambos desaparecen en la luz.

Ese sueño aparece una y otra vez en su mente cada vez que duerme, y es cada vez más intenso, como si de verdad pudiera ver los pensamientos de Ash al dormir. Cada vez que se ve en ese lugar se siente confiada y segura, como si su lugar en el mundo fuera al lado de él, pero… ¿en verdad son sus pensamientos los que escucha? Dicha reflexión la saca de su embeleso y la trae a una realidad donde los sentimientos de Ash hacia ella siguen siendo un misterio.

-Ash… -Piensa en él cada vez que recuerda ese sueño. El recuerdo de su pierna lastimada para siempre la hace sentirse fea, indigna de que alguien como él la admire. Su confianza como entrenadora también está por los suelos, y eso la avergüenza, especialmente con él, quien siempre consideró no darse por vencido como la cualidad más importante. –Me di… por vencida… -Piensa para sí. De repente recuerda las palabras que su oponente acaba de decirles.

-Aquello que les falta…

-¿Qué nos falta? –Se pregunta de nuevo. Su flash de pensamiento termina, volviendo a la realidad a la que tanto teme enfrentarse.

Ash y Dawn permanecen de pie frente a Ruby y Sapphire en el interior de la base. Se encuentran en un muelle interior, en el cual se encuentra atracado un submarino con el símbolo Rocket en él. La conformación rocosa en forma de campana de la cueva da suficiente espacio para que el vehículo quepa completo, con la plataforma de concreto que se encuentra a un lado lo suficientemente amplia para servir como bahía de carga, lo cual les deja un espacio adecuado para la batalla que están a punto de tener.

-… Aquello… que nos falta… -Repite Dawn, visiblemente perturbada por las palabras de Sapphire, quien se abraza a Ruby, como si fueran de esas parejas de enamorados que retan a combates dobles. El hombre del gorro blanco los observa más serio, con la misma superioridad que el resto del grupo de Yellow.

-Parece ser que tendremos que enseñarles por la fuerza. –Declara Sapphire. Ruby asiente, mientras Ash y Dawn se ponen en posición de combate.

-Creo que no tenemos más opción… los derrotaremos y seguiremos para llegar al lugar donde está mi madre. –Dice Ketchum. –Necesito de tu ayuda, Dawn. –La mira serio. Dawn siente que su corazón palpita con fuerza al cruzar sus ojos con los suyos y escuchar la declaración de confianza del joven. Sabe que no es momento de titubear, y siente el peso de la confianza depositada en ella hacer que el mundo se mueva más rápido, como si se quedara estática en medio de una autopista sin saber lo que está pasando a su alrededor, aterrada de dar un paso en falso. La imagen de aquel fatídico concurso aparece de nuevo en su mente y toda ella tiembla, pero no se deja vencer y dirige su mirada hacia adelante, dispuesta a hacer el esfuerzo. Ash, por su parte, toma una pokebola de su cinturón y la mira mientras la sostiene con la mano, sintiendo que sus propios temores lo sacuden también.

-Eres un perdedor. –Las palabras de Misty resuenan en su mente una vez más, haciéndolo dudar de su propia habilidad. Antes de poder darse cuenta, su mano empieza a temblar.

-Ash… -Lo mira Dawn. Intenta extender su mano hacia la suya, pero la intervención de sus rivales los hace detenerse.

-No encontrarán lo que les hace falta un momento antes de la batalla. –Se burla Sapphire. –Ganar esta batalla será cuestión de momentos.

-¿¡Ah sí!? –Responde Ash, molesto. Deja a un lado su temblor y se dispone a atacar, dejando atrás a Dawn, quien intenta de nuevo extender su mano para alcanzar su espalda, pero no logra moverse a su ritmo debido a su pierna. De repente, Dawn siente que todo se vuelve lento de nuevo, rodeada de resplandor blanco, tratando con desesperación de alcanzar a Ash, quien rápidamente se aleja. La joven hace presión en su rodilla para no detenerse, pero no alcanza a reunir la fuerza suficiente y se cae de cara hacia adelante, incapaz de tocar a la persona a quien tanto desea aferrarse. El movimiento vuelve a la normalidad, y Dawn se levanta por sí sola del suelo, antes de que Ash pueda volverse para ayudarla. El rostro de Sapphire, que antes era burlón, ahora muestra desprecio.

-Vaya… parece que en verdad no lo tienen… -Mira con ojos fríos a Ash, a quien Dawn alcanza momentos después, ubicándose a su lado.

-Tú… ¿no tienes idea de lo que estamos hablando, o si? –Reta Ruby a Ash, cuyos ojos furiosos están fijados en ellos. –Por ver lo que tienes enfrente… ¡no ves lo que tienes junto a ti! –Lo regaña como si estuviese decepcionado. Ash lanza su pokebola, sin responderle.

-¡Sceptile, yo te elijo! –Dice invocando a su pokemon planta. -¡De prisa, Dawn, tu pokemon! –La urge él. Dawn asiente, sintiéndose un poco presionada. -¡Yo te elijo, Pachirisu! –Invoca a la ardilla eléctrica, quien se ubica junto a Sceptile. Ruby y Sapphire se toman de las manos y con sus manos libres cada uno invoca a su propio pokemon.

-¡Vayan! –Gritan los dos a la vez. De la pokebola de Ruby aparece un Milotic, mientras que de la de Sapphire sale un Donphan.

-¿Eh? –Reacciona Dawn, extrañada. –Se supone que Donphan está en desventaja contra Sceptile… y hasta donde sé, Pachirisu tiene ventaja sobre Milotic…

-¿Acaso se están burlando de nosotros? –Pregunta Ash, molesto. Ruby, sin soltar la mano de Sapphire, se vuelve hacia él.

-La verdadera fuerza es aquella que utilizas para salir adelante aún ante la desventaja. –Aprieta la mano de su compañera. –Sapphire me da esa fuerza… -Los ojos de Dawn se desorbitan al entender a lo que Sapphire se refirió antes. –Con esta victoria les demostraremos…

-… Lo que a ustedes les falta. –Termina la castaña.

-Lo que nos falta, es… -Razona Dawn en shock, pero es sacada de sus pensamientos cuando Ash la empuja hacia un lado para protegerla del ataque lanzado por Milotic, quien la atacó directo utilizando un chorro de agua.

-¿¡Qué les pasa!? –Insiste de nuevo Ash. Ruby lo mira sin interés, mientras Sapphire no puede evitar sonreír.

-Estamos en guerra. Una guerra se trata de matar a tus oponentes. –Explica la castaña.

-El poder debe usarse para proteger a lo que amas. –Sigue explicando Ruby. Cierra los ojos, por un momento recordando que antes solía ocultar su verdadero poder… pero por Sapphire, no más. Siempre pelearía con todas sus fuerzas.

-Yo no pienso matarlos… pero voy a derrotarlos cueste lo que cueste. –Declara poniéndose de pie. Dawn junta las manos detrás de él, sin atreverse a intervenir.

-¿? –Pregunta Ruby.

-Ese es tu error fatal, Ash Ketchum. –Sigue Sapphire. –Nosotros vamos a derrotarte.

-¡Feefee, utiliza rayo de hielo! –Comanda Ruby. El Milotic gira sobre sí mismo y genera una bola de energía en su boca, la cual se transforma en el rayo de hielo que sale disparado hacia Sceptile.

-¡Sceptile, esquiva y utiliza hoja afilada! –Ordena Ash. Sceptile obedece y evita el rayo de hielo, pero antes de que pueda reaccionar, Sapphire comanda a su pokemon el siguiente movimiento.

-¡Dono, mano amiga! –Ordena la castaña. -¡Usa cuerno taladro! –Comanda de nuevo al instante. Ash no tiene tiempo de reaccionar en el instante en que la mano amiga potencia el rayo de hielo, expandiendo su rango de alcance y su diámetro, expandiéndose lo suficiente para congelar los pies de Sceptile, dejándolo vulnerable para el cuerno taladro, con el cual el Donphan de Sapphire golpea directo en el pecho al pokemon, envolviéndolo en una espiral de velocidad que lo manda a estrellarse contra unos contenedores de carga, dejándolo fuera de combate.

-Milotic, trueno. –Comanda luego Ruby. Dawn se da cuenta de que el blanco ahora es Pachirisu, asustada.

-¡Pachirisu, doble equipo! –Comanda la chica, pero antes de que el pokemon pueda ejecutar el ataque, es golpeado por un terremoto utilizado por el Donphan. -¡Pachirisu salta! –Grita Dawn. Pachirisu logra saltar antes de recibir todo el impacto del terremoto, pero se ve atrapado entre Donphan y Milotic cuando el trueno lanzado por este último se redirige hacia los cuernos de Donphan por su habilidad de pararrayos, atrapando a Pachirisu en la descarga redirigida. -¡Pachirisu! –Grita de nuevo Dawn. Momentos después, el pequeño pokemon cae derrotado a sus pies. Tanto Ash como Dawn lucen atónitos ante la superioridad de sus oponentes, quienes los observan con una sonrisa en los labios, no para ellos, sino entre sí.

-Sapphire…

-Ruby… -Se llaman mutuamente, intercambiando una sonrisa. Ash y Dawn, por su parte, permanecen en silencio, sin atreverse a mirarse el uno al otro.

-Sceptile, regresa. –Dice Ash, sin emoción. Dawn lo imita en silencio, regresando a Pachirisu a su pokebola.

-Nosotros, los hemos vencido a ti y a ti. –Explica Sapphire. Dos de uno no son rivales para dos que son uno. Esa es la esencia de una batalla pokemon…

-… Y es la esencia del amor. El poder de "nosotros", es muy superior al poder de "yo". –Termina Ruby. Las palabras de ambos por fin tienen sentido para los chicos, siendo Dawn la que reacciona más afectada.

-Nos falta… amor… -Dice con la voz en un hilo. Recuerda sus interacciones con Ash, con él siempre pensando en Misty, y ella pensando en él. –El… no me ama… no tendría por qué… -Siente que su corazón se rompe ante el estrés.

-¡Feefee, hiper rayo! –Comanda Ruby.

-¡Dono, usa hiper rayo también! –Secunda Sapphire.

-¡Y combínenlos en un mega hiper rayo! –Gritan los dos al mismo tiempo. Los dos rayos de energía se fusionan en un solo rayo de poder, que se dirige a gran velocidad hacia ambos. Dawn está en shock, mientras Ash en silencio la toma entre sus brazos, cubriéndola con su espalda.

-Ash… -Sus ojos llorosos encuentran un rostro confundido. Ash le dedica una leve sonrisa.

-Lo siento, Dawn… -Le dice. –Yo… a ti… -Piensa decirle, pero las palabras no alcanzan a salir de su boca. -Momentos después, todo se reduce a silencio. Dawn observa como ambos son envueltos por la luz del mega hiper rayo, ambos rebotando por los aires, sus ropas volviéndose jirones parcialmente por el calor y la fuerza del impacto. Lo último que ve Dawn es la gorra de Ash volando por los aires, mientras extiende su mano hacia él sin poder alcanzarlo.

Momentos después, los dos chicos están tirados, inconscientes. El rostro de Ash está lleno de sangre, su cuerpo lleno de heridas por todos lados. Dawn está igual, su gorro blanco desintegrado, parte de su ropa desgarrada y su cuerpo lleno de heridas. Su rodilla parece estar sangrando más de la cuenta.

-Bueno, en realidad no estuvo tan difícil. –Comenta Ruby, sin interés. Sapphire se nota un poco más desilusionada.

-En serio esperaba más del hijo de Red.

-¿Qué puedo decir? Su amor no es tan fuerte como el nuestro. –Le dice con calidez en la voz. –Yo siempre voy a protegerte, Sapphire.

-Y yo a ti, Ruby. –Le contesta con voz dulce. Dawn alcanza a escuchar sus voces, perdida mientras cae cada vez más en un estado inconsciente.

-Ash… -Es lo último que puede pensar antes de perderse por completo en la oscuridad que la rodea.

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(Intermedio)

Arcanos de las medallas asignados hasta este momento

El Tonto – Ash

El Mago – Gary

La Sacerdotisa – Dawn y Platina

La Emperatriz – Delia

El Emperador – Oak

El Sumo sacerdote – Brock

Los Amantes – Misty

El Carruaje – May

La Justicia – Max

El Ermitaño – N/D

La Fortuna – N/D

La Fuerza – N/D

El colgado – N/D

La muerte – Yellow

El mundo – Red

Esta información es parte de las relaciones entre personajes que se implementarán a partir del siguiente capítulo. Creo que se entenderá mejor una vez explique bien la dinámica de cómo se obtendrán estas medallas.

(Fin del intermedio)

Gary se ha infiltrado en el interior de la base Rocket con la ayuda de su Umbreon, siguiendo a Verimillion sin que esta se diera cuenta luego de haber capturado a Erika. El heredero Oak luce lleno de heridas por su combate anterior, pero aún tiene fuerzas para moverse. Su pokemon siniestro va señalándole el camino por el complejo de cuevas, este limitándose a seguir las indicaciones de su amigo.

-Debemos darnos prisa. No sabemos si los líderes de gimnasio continúan en este lugar o no. –Le dice a Umbreon, mientras este se asoma por una esquina.

-¡Umbre! –Lo llama de repente éste. Gary se asoma por la esquina desde la que su pokemon lo llamó, encontrando un laboratorio de crianza.

-Esto es… -Dice sorprendido. Frente a él está un Espeon, que está sentado en una plataforma metálica, la cual está conectada a varios tubos de ensayo, la mayoría vacíos, excepto por dos, en los cuales hay colocados dos huevos color café. El primer tubo está rotulado con una insignia de hielo, mientras el segundo tiene una insignia color rosa.

-Es un… Espeon… -Comenta el entrenador.

-Espe. –Pronuncia el Espeon.

-¡Umbre! ¡Umbreon! –Responde el Umbreon de Gary. Los ojos de ambos pokemon brillan por un instante, deslumbrándolo. De repente parece entender lo que ambos acaban de conversar.

-Esos huevos… son los hijos de ese Espeon… quiere decir que son Eevees… -Luego mira al Espeon de nuevo. –Ese pokemon… es sumamente poderoso… -Lo mira a los ojos y por un momento puede ver la silueta de su entrenador, un hombre de gorra y chaqueta roja.

-… Red… -Musita el castaño, sin entender la imagen que acaba de ver. –Tu entrenador… se llama Red…

-¡Umbre, Umbreon! –Lo llama su pokemon. Gary asiente y se aproxima a sacar de los tubos a los dos huevos que quedan, tomándolos entre sus brazos.

-Espe. –Le dice el pokemon. Gary lo mira serio y asiente.

-Me los llevaré de aquí. Tú luego te entenderás con tu entrenador.

-Espeon. –Responde diligente el pokemon. Se mira una última vez con Umbreon y luego éste sale corriendo, seguido por su entrenador. Espeon cierra los ojos, baja la cabeza y desaparece utilizando teletransportación.

-¡Umbreon, debemos darnos prisa! –Le dice Gary. Umbreon asiente y comienza a correr, llegando hasta el hangar del submarino. Al salir ambos del pasillo hacia ese lugar, se detienen sorprendidos de encontrar al par de entrenadores Hoenn; Ruby cargando a Ash y Dawn, mientras Sapphire iba adelante, en actitud despreocupada. Ambos se sorprenden de encontrar a Gary tan de frente.

-Vaya… parece que tenemos suerte el día de hoy, Ruby. –Se complace la castaña. Ruby asiente y sigue caminando.

-Debo dejar a este par con Yellow. Encárgate, él es el Blue de este mundo. –Le dice su compañero. –Sé que no te dará problemas, mi querida Sapphire.

-Y sabes bien, Ruby. –Saca una pokebola y se enfrenta a Gary, quien al verla retrocede un paso. Umbreon se prepara para batallar, mientras Ruby simplemente se aleja.

-Ese tipo… Se lleva… ¡Se lleva a Ash y Dawn! –Intenta correr hacia él, pero Sapphire le corta el paso. Sin que ninguno se dé cuenta, Gary ya ha metido los huevos en dos pokebolas, las cuales captan la atención de su atacante.

-¿Pokebolas? –Pregunta la chica salvaje. Gary las lanza hacia atrás, lejos de ella, generándole confusión.

-¿Eh? –Profiere Sapphire.

-¡Umbreon, atrapa las pokebolas y huye de aquí! –Le ordena con voz fuerte. Umbreon obedece y sale corriendo a atrapar las dos pokebolas, procediendo a salir corriendo en dirección contraria. Gary saca la siguiente pokebola de su cinturón, invocando a Nidoqueen, quien se coloca junto a su amo para defenderlo de su oponente.

-¡Nido! –Profiere el pokemon. Sapphire se relame y lanza su pokebola, liberando a su Aggron.

-Haz lo que sabes, Rono. –Dice la chica, medianamente interesada. –No sé lo que había en esas pokebolas, pero si te hizo sacrificar a uno de tus pokemon para protegerlas, imagino que debe ser algo medianamente valioso. –Se relame. –Después yo misma cazaré a tu Umbreon.

-Wow, en verdad eres muy parecida a nuestra amiga May, solo que más vieja. –Se burla el castaño. La chica se enfurece ante el comentario, poniendo un pie hacia adelante con fuerza, mirándolo mientras aprieta el puño y los dientes.

-¡Rono, utiliza sonido metálico!

-¡Nidoqueen, golpe centrado! –Contraataca Gary. Nidoqueen pasa a través del sonido metálico de Rono y logra darle un golpe directo en el pecho, pero el nivel de éste es muy alto y no logra moverlo de su lugar.

-¿¡Qué!? –Profiere Gary. Nidoqueen hace una expresión de sorpresa similar.

-Nido… -Profiere sorprendida la pokemon. Aggron la sujeta por los brazos y la levanta sobre su cabeza.

-¡Rono, venganza! –Comanda Sapphire. -¡Lanza a Nidoqueen sobre Gary!

-¿¡Eh?! –Exclama el chico. De repente siente el peso de Nidoqueen sobre él, aplastándolo contra la pared, contra la cual fueron lanzados con toda la fuerza de Aggron, perdiendo la conciencia en el momento.

-No… -Su conciencia se desvanece con sus últimas palabras antes de desmayarse. Alcanza todavía a escuchar la llegada de Verimillion y Domino junto a Sapphire.

-Este es el último líder de gimnasio. Avísenle a Yellow.

-¡Si! –Dicen las dos Rocket.

-Debo avisarle al señor Giovanni… -Piensa Domino mientras levanta el cuerpo inerte del entrenador de pueblo Paleta.

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Ash y Dawn han sido traídos hasta un balcón de vidrio polarizado, desde donde se puede ver la batalla entre Delia y Yellow. Dawn continúa inconsciente, pero Ash poco a poco recupera la conciencia. No hay nadie junto a ellos, pero están amarrados de pies y manos, tirados en el piso. No hay señales ni de Pikachu ni de Piplup.

-Rayos… ¿qué es lo que está pasando? –Pregunta mirando a su alrededor. De repente siente que el dolor de las heridas regresa a él y cae hacia atrás, haciendo una mueca de dolor. –Ouch… -Luego mira a Dawn, cuyo agotado rostro duerme, pero no parece descansar. –Dawn… -Musita con voz triste. –Perdóname… por meterte en esto… -Su mirada se fija en su rostro mojado por las lágrimas, su cabello manchado de sangre, su ropa desgarrada que deja ver las heridas, raspones y cortadas que cubren su frágil cuerpo; mientras en su interior siente una culpabilidad que crece cada vez más. La rodilla de la joven se ve muy mal, la sangre todavía adornando la herida nueva que tiene sobre ella, mientras él, por su parte, también está lleno de golpes y cortadas. No puede evitar él mismo asomar un par de lágrimas ante el estado en el que su amiga está por su culpa.

-A ustedes les falta lo que nosotros tenemos… -las palabras de Ruby y Sapphire resuenan en sus oídos. -Creo que no servimos de nada, al final… -Piensa de nuevo. –A lo mejor si soy un mal entrenador… -Sonríe débilmente. –Amor… -La voz de Dawn diciendo esa misteriosa palabra aparece en sus recuerdos. -¿Acaso, nosotros…? –Se pregunta, confundido. La figura de Misty aparece de nuevo en su mente, en contraste a la de Dawn. -¿Qué estoy…? –Inquiere a sí mismo de nuevo. En ese instante vuelve a ver hacia el vidrio y observa la pelea de su madre, sorprendiéndose del estado de la batalla. –No… no puede ser… ¡mamá! –Exclama al ver a su madre luchando frente a frente contra su enemiga.

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Delia y Yellow continúan su enfrentamiento. La madre de Ash ha perdido a Grandbull y Wigglytuff, mientras que su Blastoise está débil por su primera batalla. El Dodrio de Yellow acaba de hacer un ataque triple directo hacia ella, rompiéndole el brazo, el cual ahora cuelga en ángulo recto hacia el piso, dejando caer gotas de sangre que recorren todo el miembro, mientras la castaña lucha por mantenerse de pie, sobreponiéndose al dolor. Yellow continúa con su actitud impasible, preparando a Dodrio para su siguiente ataque.

-Ya te lo dije, voy a matarte, Leaf. –Insiste la rubia. Delia suspira y le muestra una sonrisa desafiante.

-La verdad… me gustaría ver que lo intentaras, mi querida Yellow. –La reta una vez más. La expresión de Yellow se descompone para mostrarse enojada, desesperada por la actitud de su oponente.

-¡Tú, siempre con la misma actitud, Leaf!

-… El único con derecho de llamarme por ese nombre… es Red… -Dice entre jadeos, orgullosa. Yellow se enfurece de nuevo, apretando los dos puños y frunciendo el ceño.

-¡Entonces que te llame por tu nombre en el infierno! –Le dice con enojo. -¡Dody, utiliza hiper rayo en Leaf!

-¡Yo te elijo, Nido, utiliza protección! –Invoca a su Nidoqueen, quien planta los pies en el piso y utiliza su técnica, desviando el ataque del hiper rayo, dejando a Dodrio exhausto por el ataque, sorprendiendo a Yellow. -¡Nido, utiliza rayo de hielo!

-¡Dody, doble equipo! –Ordena Yellow, pero Dody está bajo los efectos de haber lanzado el hiper rayo y no puede moverse, recibiendo un golpe directo del rayo de hielo. -¡Dody! –Le grita su ama, viéndolo caer derrotado.

-¡Nido, utiliza terremoto! –Ordena de nuevo Delia. Yellow se asusta ante la declaración, mirando a su alrededor.

-¿¡Acaso eres tonta!? ¡Si utilizas terremoto en este lugar, toda la cueva se derrumbará sobre nosotras! –Mira los ojos de Delia y nota que ya sabe lo que le está diciendo.

-Así es… vamos a quedarnos encerradas en este lugar… -Sonríe decidida.

-¡No voy a permitirlo, ve, Omny! –Invoca a su Omastar. -¡Usa poder pasado! –Comanda al mismo tiempo que Omastar golpea el piso y lanza piedras en diferentes direcciones, deteniendo el efecto del terremoto al presionar los puntos sísmicos de la formación rocosa dentro de la cual se encuentran, dejando a Delia sin su estrategia. Yellow sonríe y continúa su asalto. -¡Omny, usa cañón de púas contra Leaf! –Comanda de nuevo. Omastar gira sobre sí mismo y lanza varios golpes de púas hacia Delia, cortándola en los brazos, las piernas y clavándole una más en el hombro izquierdo y la pierna derecha, sin que Nido llegue a tiempo para defenderla.

-Ugh… -Profiere Delia, apenas capaz de mantenerse en pie. –Nido… usa golpe centrado… -Logra articular. Nido obedece y lanza el ataque contra Omny, quien queda debilitado en el instante. Yellow se acomoda el cabello hacia atrás con un movimiento de la cabeza y regresa a Omastar a su pokebola. Delia comienza a sangrar por la boca, pero sigue resistiendo para continuar la pelea. Yellow ensombrece su expresión, sorprendida del aguante de su oponente.

-… Voy a matarte, Delia. –Declara seria. La madre Ketchum se sorprende y luego deja salir una sonrisa más.

-… ¿Qué sucede ahora?

-Es… la primera vez que me llamas Delia. –Sonríe. Yellow no muestra ningún cambio de expresión.

-Pues… morirás con ese nombre, si es lo que quieres. –Declara al mandar su siguiente pokemon, liberando a Mewtwo. Delia al verlo se queda paralizada de horror.

-Ese… es…

-Dijiste que querías morir… pues vas a morir. Mewtwo solo confía en dos humanos: en Red y en mí. Y no solo eso, sino que está de acuerdo en nuestro plan… así que si tú te interpones… él también va a destruirte.

-Así es… -La voz de Mewtwo resuena en la mente de Delia por un momento. Se toca la frente con la mano que aún le funciona, sobreponiéndose al dolor. Nido vuelve a ver a Mewtwo y se prepara para combatir, pero antes de poder dar un paso, es lanzada a máxima velocidad contra la pared de la cueva, debilitándola en el acto.

-¡Nido! –La llama Delia, devolviéndola rápidamente a su pokebola. Mewtwo expande su energía psíquica, la cual se manifiesta en un aura azul que los rodea a él y a Yellow, como si la energía de ella también fluyera hacia él, los ojos de ambos brillando de color intenso.

-No tienes oportunidad, Delia. –Insiste Yellow. –Y es hora de que mueras. –Declara levantando una mano para dar la orden a su pokemon más fiel. Sin embargo, la pokebola de Blasty comienza a moverse en las manos de Delia, como indicándole que lo deje combatir.

-… ¿Estás seguro? –Pregunta preocupada. El collar que lleva en su cuello brilla por un momento. Delia se decide y lanza a su pokemon más poderoso una vez más. -¡Ve, Blasty!

-Ara… así que quieres seguir luchando… y no solo eso, sino que ahora envías a tu pokemon inicial legendario… -Ensombrece su mirada una vez más. – ¡Pero aun así él no es rival para Mewtwo! –Declara enojada. -¡Mewtwo, ataque psíquico!

-¡Blasty, Hidrocañón! –Comanda Delia, liberando la técnica de agua más poderosa, la cual choca contra el ataque psíquico, generando una onda de expansión que lanza aire y escombros a gran velocidad en todas direcciones.

-¡AAAHHH! –Gritan las dos mujeres. Al disiparse el humo de la onda de choque, ambos pokemon siguen de pie, pero tanto Blasty como Delia lucen visiblemente más agotados. Mewtwo y Yellow aún parecen inmutables.

-Creo… que las cosas no se ven tan bien, Blasty. –Le dice su entrenadora. El Blastoise vuelve a mirarla y le muestra la piedra que lleva en su collar. Delia hace una sonrisa y asiente.

-De acuerdo, Blasty… ¡Es hora de mostrar tu verdadero poder…!

-… Qué… ¿De qué…? –Profiere la rival.

-¡Mega evoluciona, Blastoise! –Dice Delia, reuniendo todas las fuerzas que le quedan. Blastoise comienza a brillar, comenzando a transformarse, inundando de brillo toda la arena de batallas…

-Esta es… mi última oportunidad… -Musita la señora Ketchum. Yellow cierra los ojos, deslumbrada por la luz, mientras todos los presentes se hunden en el resplandor de la evolución secreta…

(Continuará)

Guerra. Mega Blastoise se enfrenta a Mewtwo, generando un combate de igual a igual hasta que Delia se ve contra la espada y la pared para salvar la vida de Ash y Dawn, que son usados como rehenes. El ritual de las trece medallas inicia, obligando a Ash a tomar una decisión, impulsado por el deseo de su madre y el rencor de Yellow…

Próximo capítulo

Ritual: Principio de la pesadilla

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¡Tachán! Bueno, jijiji, esto es todo por ahora. Muchas gracias a Arturo de jesus, Alexis secret y Under zero por siempre seguir la historia, y gracias también a Joaquin Fenix y Fandelanime por mostrar su interés. Espero que el cap te haya gustado, por favor deja tu comentario, que es muy importante. ¡Hasta pronto!