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Actualizo mi fic todos los viernes sin falta - Aunque ultimamente estoy retrasandome un poco-
Advertencias
Este fic contiene lemon, tortura, violación, incesto, shota, yaoi. Por favor, a quien no guste este tipo de contenido, no lo lea, pues puede quedar con una mala impresión de la misma.
Comentario personal del autor
Llegamos al descenlace de esta historia, sólo falta un episodio para ver cuál será el final de este fic...
Espero les guste y sobretodo comenten, siempre se agradece...
Truth!!
Secrets of our blood
Verdad
"-¿Quién eres? – Preguntó la muchacha aún agitada por el orgasmo que anteriormente nunca había experimentado con su marido. -Nadie especial – Respondió – Pero no te preocupes, el hijo que tendrás se parecerá muchísimo a tú marido… Para no despertar sospechas… -¡¿Hijo?! – Exclama la muchacha cuando el hombre huye por la ventana. Y así como el supuesto ángel Gabriel fue a encomendarle a María la tarea de tener un hijo en nombre de Dios, Rachel fue buscada por un demonio para tener un hijo de este… Ese sería… Su dulce pecado del incesto…"
-Mi madre…
Cae al suelo sorprendido, el registro todavía no terminaba, aquello no era más que el principio, en ese momento supo que su madre aún después de muerta le observaba, vigilaba y cuidaba de aquel demonio que la supo tentar.
El video continuó, notando así que una y cada una de las cosas que le habían pasado fueron planeadas y moldeadas por Sebastián… Contrató a aquel cochero que lo abandonó en el bosque, cuando el jaguar lo tiró al lago, cuando su inhalador cayó, cuando le dio un ataque de asma, cuando aquel otro tipo también contratado por Sebastián fue y casi lo viola; Cuando Sebastián aparece como ángel a salvarlo… Cuando en la ducha hacen un nuevo pacto… Cuando entregándose a el olvidó lo que era realmente necesario para el amor de un demonio… Todo eso lo hizo el… Hasta que…
"-¡¡Suelta a mí hijo!! ¡¡No le hagas daño!! ¡¡Mátame a mi, pero a el déjalo libre!! -Ja – Rió – Acaso crees que me importas tu ¿Verdad? Pues no, sólo necesitaba a una humana que fuera hermosa para concretar mí acto, que cuidara de el hasta que el momento que esperaba pacientemente llegara… Y aquí esta… Ha llegado… Y tu… - Cambia el semblante de burla a uno realmente demoniaco, sus ojos se iluminaron – Sobras… - Terminó por decir para matar a la joven madre"
-¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAA!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Comenzó a gritar fuera de sí, hundiendo su cabeza entre sus brazos y cerrando los ojos con fuerza, aquello era más de lo que podía en algún momento soportar… Y Sebastián supo eso…
Algo le avisó a Sebastián que la hora había llegado, era el despertar de un demonio que el mismo engendró, sonrió complacido y supo de lo que se trataba…
Seguramente su hijo se había enterado de la verdad.
Undertaker posó su mano sobre el hombro del niño, sabía desde un principio que estaba siendo víctima de aquel demonio, pero no tenía idea que también lo fue de una violación y de aquella historia tan macabra que ante sus ojos vio reproducir.
-Conde… - Susurró mientras este se tapaba la cara llorando ahogadamente.
De pronto la puerta se abrió, Undertaker volteó a ver si de un cliente se trataba, pero no, no era ni más ni menos que su demonio favorito… Sebastián Michaelis.
-Si me pusiste "Sebastián Michaelis" significa que te gustaba aquel apellido… ¿No te sientes complacido ahora que sabes que Michaelis es el tuyo también? No tendrías que cambiarte el apellido si me hubieras bautizado como "Sebastián Phantomhive".
El llanto cesó automáticamente al escuchar esa voz, sus manos se apartaron de su rostro y se puso de pie frente a aquella maldita silueta.
-Tu… Tu… Tu maldito… Maldito demonio… - Un aura extraña le rodeó la silueta por completo, sus perfectos ojos azules se tornaron rojos, iguales a los de Sebastián cuando demostraba su ente demoniaco y sobrenatural.
Los puños de Ciel se apretaron al nivel de emanar sangre, aún así eso no le importó, caminó ante el demonio que sonreía complacido al ser testigo del despertar de su hijo.
-¿No se siente bien todo ese poder? De un indefenso y frágil niño, al descubrir la verdad ahora te vuelves un fuerte y poderoso demonio de clase baja.
Si, sonaba cruel, pero era de clase baja, ya que era mestizo.
-Fuiste capaz de meterte con mí madre… ¡Una mujer casada! – Era estúpido lo que reclamaba, lo admitía – Me secuestraste… Me humillaste… Me torturaste… Me lastimaste desde el principio… - Pronunciaba apretando los dientes mientras el aura se tornaba cada vez mas oscura y poderosa – Me hiciste pasar un infierno para luego "salvarme" y convertirte en mí aliado… Te ganaste mí confianza… Mí amor… Abusaste de ello y ahora… Ahora… ¡¡Ahora me sale esto de que un ser asqueroso como tu es mí padre!! – Al gritar esto, las paredes de la tienda cayeron y algunos objetos livianos como ataúdes volaron lejos del local, Undertaker miró asustado la escena y hasta enojado.
-Deberías agradecérmelo, de no ser por mi… No podrías intentar siquiera desquitarte conmigo… Ya que no tendrías el poder que ahora posees… Vamos… Véngate… Sé que lo deseas – Se acerca unos pasos a pesar del poder que desprendía el pequeño cuerpo – No te contengas y golpéame…
El hecho de que este mismo le incitara a lastimarlo más rabia le daba y menos ganas de golpearlo tenía, ya que sentía que sí lo hacía le estaría dando en el gusto, no, no podía darle en el gusto, no una vez más… Pero… Pero en verdad ahora necesitaba descargarse.
-¡¡¡TE ODIO!!! – Gritó al momento de golpearlo con todas sus fuerzas, el demonio comenzó a sangrar abundantemente, cayó al suelo con esa estúpida sonrisa mientras seguía recibiendo los golpes fuertes de su pequeño demonio - ¡¡¡¿Cómo pudiste?!!! – Seguía reclamando, cuando sus ojos rojos se tornaron color negro y cayó rendido al suelo.
-Te desgastaste mucho para ser tú primera vez experimentando éste poder – Dijo mientras acariciaba su mejilla pálida y sus ojos entreabiertos lo miraban con rabia – Deberías saber controlarte mejor, pero no te preocupes… Yo te enseñaré a usar tus nuevos poderes… Porque ahora trabajarás para mí…
-Mátame… - Susurra tras su falta de energía – Termina con esta tortura y mátame…
-No – Dice poniéndose de pie y tomando al menor en brazos – Tu eres mi marioneta, eres como la hormiguita del experimento, le haces un caminito entre la tierra y tiene que recorrerlo completo, si no llega a la meta no habrá servido para nada el tiempo que se gastó en preparar el camino… Ni el esfuerzo en conseguir la tierra para formarlo – Sonrió – En cambio tu no te quedaste en el camino, todo salió tal y como planeaba ¿Crees que después de tantos años de espera de que tú demonio despertara te dejaré ir? No, ahora eres mío.
-Estás loco si crees que trabajaré para ti…
-¿Cuál es la diferencia? La otra noche hace algunas semanas usted hizo todo lo que le ordené sólo por libertad… Sí te prometo libertad después de cumplir con tus deberes… ¿Lo harás o te someterás a la tortura de que te obligue?
-¡¡SUÉLTAME!! – Gritó recuperando un poco de energías, cayendo al suelo, pero levantándose al instante, no quería verse humillado ni en desventaja nunca más, sonríe sínica y altaneramente - ¿Crees que ahora que sé que puedo estar más a la par contigo, me dejaré ganar? No, eso nunca más, demonio.
Sebastián estaba sorprendido e inusualmente emocionado, le gustaba que se resistiera, que luchara, que usara sus palabras arrogantes y no se diera por vencido, era algo realmente maravilloso, porque así no sería tan aburrido de amarrarlo o tomarlo en brazos y llevarlo junto a el al mismísimo infierno.
-Esto es entretenido – Dijo riendo burlonamente – Continua con tus replicas, me gustan.
-¡¡CÁLLATE MALDITO!! – Gritó dándole un puñetazo que lo hizo estrellarse contra la otra pared.
-Te has vuelto un atrevido, hijo mío – Aseveró limpiando la sangre de su mentón – Creo que debo amansarte de nuevo…
-¡¡CÁLLATE!! – Volvió a espetar fuera de sus cabales, sus ojos se volvieron a tornar rojos, pronto llegaría a su punto máximo en que no pudiera soportar más y cuando eso pasara… Caería inevitablemente muerto.
Se dirigió hasta donde el y lo sujetó de los hombros, impidiendo su movimiento.
-¡Quédate quieto! ¡Morirás! – Le gritó al intentar calmarlo, no valdría la pena tanto esfuerzo si al final el pequeño aún débil de mente muriese en el intento por asimilar tantas crueles verdades en tan poco tiempo.
Al escuchar esto, más se alteró, la ráfaga de viento que soplaba a su alrededor se hizo aún más poderosa, haciendo volar nuevamente al demonio lejos de el.
Undertaker se acerca a la zona de la explosión mientras Sebastián se incorporaba dificultosamente, tomó los hombros del niño y le gritó al oído para que así lograra escucharle.
-¡Te ayudaré a escapar! ¡Sigue haciendo esto, porque así no se ve nada! ¡Sigue y pronto desaparecerás!
Ciel asintió y continuó, cuando de repente se vio en otro lugar, un paisaje desolado lo rodeaba y mucha gente caminaba por su lado sin prestarle atención.
-¡¿Qué hiciste?! – Gritó Sebastián cuando notó la ausencia de Ciel - ¡¡Lo ayudaste a escapar, maldito!! – Undertaker rió.
-Torturaste lo suficiente ya a ese niño… Soy un Dios de la muerte, no un ángel, pero sé al menos respetar los límites de tortura física y psicológica a los humanos.
-El no es humano.
-Lo fue hasta ahora – Espetó – Y espero lo respetes y dejes ir, mientras podrías ayudarme, mira el desastre que quedó por tú culpa en mí tienda.
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Mientras en otro paisaje completamente diferente Ciel caminaba sin rumbo, sin conocer a nadie, sin tener dinero, sin nada…
La gente hablaba un acento diferente, lo que lo hizo captar que estaba fuera de Inglaterra, aún así podía entender gracias a su amplio manejo de idiomas.
Luego comprendió que estaba en Estados Unidos, Undertaker lo envió fuera de Europa, allí podría hacer algo para olvidarlo… Para intentar deshacerse de todo ello.
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Volvía a la mansión algo aburrido, ya no tenía nada que hacer allí. -Sirvientes de la ex mansión Phantomhive, debo informarles algo a todos – Dijo seriamente – El Conde Phantomhive ha muerto – Anunció – Esta mansión será donada a la caridad ya que no hay quien más pueda recibirla sin sucesores, les anuncio su último día viviendo aquí. La noticia no cayó para nada bien, Finny no tardó en ponerse a llorar, Bard se veía deprimido y Maylene, bueno, ella aguantaba, Sebastián arreglaba las últimas cosas para marcharse también, no pretendía volver a buscarlo, no, como dijo Undertaker "Torturaste lo suficiente a ese niño" ya que sin duda el vio todo lo que sucedió, su verdad demoniaca quedó revelada… Sebastián Michaelis se despedía finalmente de ese nombre, las estúpidas y frágiles mentes humanas jamás cambiarían, y el hecho de que Ciel era mitad demonio no lo haría diferente, vivió toda su vida como un humano, y ahora odiaba a Undertaker, porque no sólo lo alejó de su lado, sino que también eliminó el contrato. No sabía que los shinigamis tenían también la capacidad para hacer esas cosas, pero ahora debido a la ausencia de contrato no podría rastrearlo, no podría encontrarlo. La mansión estaba vacía, tras entender que Ciel jamás volvería, declarando oficialmente la muerte del último de los Phantomhive, la casa se convirtió en un asilo de ancianos, que no sólo albergaba a miles de almas apunto de morir, sino también la terrible leyenda del pobre niño mitad demonio que había sido engañado y abusado.
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Con el paso que daba tan lento jamás llegaría a ninguna parte, el poblado era pequeño y se sentía un poco descolocado, todos lo miraban extraño por las ropas que portaba, era un pueblito pobre y escondido en el estado de Misisipi y no se sentía para nada acogido.
Hasta que por la noche una buena dama lo encontró entre los callejones, tapado con cartones y abrazándose a sí mismo, el muchacho era realmente hermoso, no podía creer el ver a un niño tan fino como el en aquel estado, por lo que decidió llevarle a la casa y darle de comer.
-Y dime pequeño ¿Cómo te llamas? – Preguntó la dama.
-Yo… Yo me llamo Christian Smith…
Notas finales del capítulo:
By Koroshi Death's End!!! Esperen el último episodio!!!!
