Después de dormir las horas que no pude dormir, jajajaja, vengo a escribir, gracias al tiempo libre del final de cuatrimestre, tan satisfecha. Muchas gracias por venir y leer, me es muy inspirador el montón de personas que me dejan un mensaje, un review, los favoritos, etc. Millones de gracias.
Gravity Falls no me pertenece, solo soy una fan reprimida que escribe para satisfacerse, le pertenece al gran Alex H.
Después de haber comprobado algunas cosas después de aquella famosa fiesta, los días se volvieron un poco más difíciles, a Mabel no le pareció sano el pasar tiempo junto con Dipper, comenzaba a sentir algo más fuerte de lo normal y el tiempo que le quedaba en Gravity Falls, poco a poco se agotaba, sabía que no tenía que apegarse tanto a él, o no al menos por esos ratos. Y es que cada que lo miraba a los ojos, simplemente quería tomarlo de sus redondas mejillas y plantar un beso, ese que desde hace tanto necesitaba de él; cada que él la tomaba de la cintura y la subía a sus hombros cuando no quería bañarse o simplemente para ir a dormir, se sentía tan protegida, tan querida, pero también había otra razón por la cual tenía que hacer su distancia. Bill Cipher.
Y no es que Bill fuera o se hubiera convertido en algo tan importante en su vida, fue el hecho de la conexión tan repentina que hubo entre los dos, la tuviera pensando en él gran parte del día, y por qué no, para distractor, sí servía. Casi cumplían la semana y media de estar saliendo tan frecuentemente, igual fue para las exposiciones y encuentros que los estudiantes de intercambio hacían para estudios o reportajes, cuando Dipper esperaba a que ella saliera, Bill comenzó a ir con ella, pero más de eso, entraba con ella, no porque quisiera estar sobre el asunto siempre, sino porque según él, le apasionaban esos temas por igual. De todas formas, ya iba a salir de ese pueblo, ¿qué no?
De una o de otra forma, Mabel, o lo tomabas como una aventura amorosa de verano, o como algo serio, para al volver a casa, perderlo de nuevo. Y bueno, de una cosa estaba segura, que no quería sufrir por y gracias a ninguna de las dos.
Su celular vibraba del otro lado de la habitación. Se levantó de la cama, deformando la posición fetal en la que se encontraba, para tomar el aparato entre sus manos. Después de leer lo que en la pantalla aparecía, aventó el mismo y se dirigió al baño.
"Dame una descarga de mentiras"
Capítulo IX: "Héroe"
Poco a poco abrió los ojos, frotó ambos con el costado de su mano derecha, mientras con la otra, se aferró más a las cobijas, para terminar dándose cuenta que el sol le hizo saber que era inútil seguir luchando por conseguir un poco más de sueño. Se paró de golpe al ver su cortina abierta, ¿qué no se cansaba de hacer lo mismo? Mabel había creado la rutina de despertar primero y abrir sus cortinas para que él no pudiera dormir más tiempo, lo peor de todo es que él nunca pudo darse cuenta de todas las veces que ella pudo haber estado ahí, en su territorio. Se levantó con las fuerzas que tuvo en el momento, lamentablemente cayó sentado a la cama de nuevo, sin poner resistencia, olió su axila y provocó una mueca de asco en su rostro, tenía que tomar un baño.
Perezosamente caminó hacia el viejo escritorio que según Stan, el abuelo (o sea, su hermano) había dejado después de "hacer un viaje", para no regresar; tomó del respaldo de la silla una toalla, quitó la camisa con la que dormía y se dirigió al baño. En el camino pasó su mano por la boca y olfateó por igual su aliento, error, eso lo había despertado un poco más. Bostezó.
Aunque medio dormido, no pudo evitar volver la mirada hacia la habitación de la chica, la cual se encontraba abierta, debería estar haciendo el desayuno, o no sé, tratando de ver cómo molestar a las personas, sonrió a la mitad del pasillo pensando en aquello. Cuando menos se lo esperó su cuerpo automáticamente lo había llevado a la puerta del baño, sacudió su cabeza y tomó la manija de la puerta rechinante y entró.
—¡Dipper! —el contacto visual que se había generado, por primera vez, se había interpuesto entre los límites de ambos. Mabel había tenido un pequeñísimo fragmento de segundo para enrollar la tela en su cuerpo, removió el fleco y parte de los cabellos más largos en su frente asustada, respirando agitadamente. Si fuera posible la teletransportación, definitivamente ella habría desaparecido unos segundos atrás. Se le hizo más incómodo el hecho de tener que pasar a un lado de él para salir del baño—. Tú, t-tú, no has visto nada, ¿c-cierto? —preguntó con miedo. Dipper no pudo contestar, simplemente se quedó estoico en su lugar.
—P-puedo salir en este momen-
—¡No! —salía de la bañera con cuidado, con su cabello todavía goteando considerablemente—. Justamente eso iba a hacer yo —lo miró por un segundo para romper con ese contacto, incómodo, penoso, rio un poco momentos después.
—La puerta estaba sin… no sé, lo siento —tomó su cepillo de dientes y trató de salir, Mabel trató de correr para pararlo, cuando resbaló con una sandalia y antes de caer, él actuó rápido y la sostuvo entre sus brazos. Uno sostuvo su cuello, mientras con su mano, logró que su cara no se impactara con el piso, sosteniendo su pequeña cintura. Casi estaban de cuclillas por completo. Él asustado la levantó poco, para mirarla.
—Te dije que yo saldría primero —sonrió un poco asustada, por igual—, fue mi culpa —soltaba una pequeña risa, cuando lo miró culpable.
—¿Eres estúpida? —la ayudó a incorporarse en la cálida madera, gracias a la temperatura y trató de asomarse debajo de la mirada gacha de la chica.
—Lo siento, fue, definitivamente algo muy estúpido, casi muero en ese instante —levantó un poco su cabeza, para mirarlo con culpa—, creo que ahora eres mi héroe.
—Me asustaste —decía lentamente Dipper, sin tomar el humor de la chica—, si no hubiera alcanzado a verte, estarías en el piso en este momento, con la cara deforme, no sé.
—Pero no pasó así —tomó su cabello, lo enrolló, se encorvó convexa, situando su cabello en la bañera detrás de ella y lo exprimió—, y te agradezco —se acercó a él, ladeó su cabeza y le sonrió—, lamento haberte hecho pasar un mal rato Dipper.
Quiso ponerse de pie y las piernas le fallaron, Dipper inmediatamente se puso de pie y le ayudó, una vez de pie ambos, mantuvieron su mirada quieta, llena de sentimientos.
—Dipper, esto es realmente incómodo —ella sonrió y de nuevo colocó sus húmedos cabellos detrás de sus orejas—, creo que, el baño está listo —lo tomó de los hombros y dio palmaditas en ellos, para después salir de la escena, dejando a un confundido y sentimental chico ahí, entre los vapores que poco a poco desaparecían. Y es que la imagen de ella desnuda, le habría tomado tan solo menos de una pequeña fracción de segundo para tenerlo en su mente durante un largo rato, cuando poco a poco, se fue deformando y nublando, ese perfecto retrato de ella.
Las gotas de agua fría cayeron sobre su cabello, su espalda, hasta llegar a sus pies, y es que faltaba menos de un mes para que ella se fuera y poco a poco se había distanciado, sin algún motivo o razón, o al menos no una importante. Pero, sí había una.
—¡Dipper! ¿Puedes venir, por favor? —gritaba desde el otro lado del pasillo, a lo que él cerró enfadado su libro, interrumpido, por algo que de seguro sería muy estúpido. Salió de su cuarto e ingresó al de la chica. Al entrar acarició un poco a Waddles, quien lo siguió hasta la esquina, donde estaba cierta persona, frente a su tocador, con una pose muy extraña—. Gracias al cielo que estás aquí, ayúdame a subir este estúpido cierre —acto seguido él la miró extrañado, se acercó a ella y le ayudó, fue un poco extraño, ya que el vestido que llevaba puesto estaba un poco ajustado y resaltaba su figura, no estaba tan corto, pero aun así lo vio atractivo, para después irse a sentar a su cama, con varias preguntas en la cabeza. Llamó a Waddles y lo volvió a acariciar, ahí, en ese punto.
—¿Qué no se supone que hoy no tenías encuentro? —arregló su cabello y colocó de nuevo la gorra en su cabeza.
—Lo sé, lo sé —contestó poniendo horquillas de mariposas en su cabello, sin quitar la mirada del espejo—, pero hoy saldré de nuevo.
—¿Con Candy?
—No.
—¿Con quién? —preguntó casi inmediatamente al escuchar su respuesta.
—Bill —respondió sin dar más explicación, ni hacer contacto visual, aunque ella sentía su mirada, observándola desde el otro lado del espejo. Dipper sintió en ese momento que algo en su estómago se revolvía, no, no, algo explotaba, como si alguien le hubiera golpeado al hígado y no le hubiera dejado respirar al mismo tiempo. Jugó con las orejas de Waddles en silencio, sin mostrar expresión alguna.
—¿Necesitas que te lleve? ¿O dónde se iban a quedar de ver? —esta vez no peleó por ese contacto visual.
—Él llegará aquí mismo.
—Pero él no frecuenta estos lugares —contestó de una manera fría.
—Pero lo hará, Dipper, deja de ser tan tonto —había hablado por primera vez en un tono de enfado, se acercó a él con pisadas de la misma actitud—, muévete a un lado, que estás sentado en una agarradera de mi bolsa —Dipper levantó una pierna, en lo que ella jaló el objeto, metió en ella sus cosas personales y volvió al espejo, para los "últimos detalles" y cuando se acercó a la puerta, él corrió y la paró ahí, haciendo barrera entre su habitación y el pasillo. Waddles inocentemente salió por debajo de las piernas de Dipper y los esperó del otro lado, paciente. Ella no hizo contacto visual.
—¿Qué tiene él de interesante? —Preguntó queriendo esconder el celo, pero no recibió respuesta durante algunos segundos, fue poco después que se escuchó un claxon sonar y un motor recién apagado, ahí Mabel lo apartó con fuerza y bajó las escaleras. Él la siguió.
—¡Mabel, un estúpido te espera en puerta! —Stan lo miró sin aceptación, de una forma divertida—. Ni de chiste me voy a acercar, lo odio.
—¡Ya voy, ya voy! —gritó corriendo mientras cruzaba la sala, avisó al viejo que llegaría temprano, a lo que el viejo sólo asintió, al llegar al porche, lo saludó, aseguró las horquillas en su cabello y lo siguió hasta su carro. Él ya tenía la puerta del copiloto abierta, lo saludó con un beso en la mejilla y entró. Dipper sólo la alcanzó cuando estaba dentro del coche. Bill antes de llegar al lado del piloto, lo miró agitado, recargado sobre el marco de la puerta media abierta, no le dedicó una sonrisa amistosa, sino una de superioridad, chocante. Dipper sólo los pudo mirar de lejos, el motor volvió a escucharse y Mabel sacó una mano en modo de despedida.
—¡No volverás a hacerme trampas sucias, niño! —Stan tiraba desde la ventana una lata de leche condensada, hacia ellos, obviamente sólo logró llegar unos pequeños metros de distancia—. Bueno, no iré por ella —regresó indiferente, mientras Dipper sólo bufó, para ir a recogerla.
En un inicio él trató de sorprenderla con lugares que definitivamente sabía que no podían existir ahí, hasta otros muy exóticos por entre las rocas de Gravity Falls, esta vez no fue tan extremo, pero aun así era un bonito lugar, para Mabel era uno de esos sitios de ricos estúpidos, todo estaba caro y no había cosas deliciosas, por un momento se le vino a la cabeza el cómo sería comer en las hamburguesas que chorreaban de aceite, esas donde frecuentaban ir Dipper y ella, posó su mandíbula sobre su mano, mientras él la hizo salir de sus pensamientos.
—Así que sales la primera semana del mes, ¿es cierto? —ella asintió—, me da un poco de lástima el haberte conocido hasta ahora, pero al mismo tiempo, pienso que tengo todo un mes para pasarlo a tu lado —sonrió, mientras en su mesa empezó a llegar la comida—, hoy pedí en tu honor esos pedazos de carne secos que siempre pides, se me hacen algo sencillos, pero —metía uno a su boca—, saben deliciosos.
—Realmente —tomaba uno en su mano—, estos son menos salados y más secos, pero, son pasables, muchas gracias.
—Pero ahí la cosa, sólo es el acompañamiento para nuestros platos fuertes, ¡que sirvan la langosta! —Bill sólo pudo pasar saliva, mientras la comida poco a poco llegaba. Mabel sonrió divertida, él era un chico muy atento, servicial, se sorprendía por lo más mínimo, pero todavía tenía esa manía de ser egocéntrico, pomposo y un poco cabeza hueca. Él la miró un poco alejada de la realidad y supo que hacer en ese momento—, oye Mabel, tengo una idea, dime, ¿qué cosa te gustaría que tuviera tu langosta? —ella lo miró extrañada.
—No termino de comprender —rio sincera.
—Sí, sí, sí, ya casi no tenemos tiempo —observó al mesero a punto de llegar con los dos lujosos platos.
—Ah, no sé —agitó las manos, divertidamente—, ah, yo creo que… ¡pizza!
—¿Pizza? —carcajeó—, esto va a ser muy divertido —en poco tiempo, Bill hizo una maniobra discreta y en unos cuantos segundos, las bandejas con su cobertura se hicieron presentes en la mesa. El mesero hizo una chistosa reverencia y quitó la superficie de la bandeja de Bill dejando ver una humeante y deliciosa langosta, para después quitar casi al mismo tiempo el de la chica, quien casi babeó al mirar lo que ella imaginaba que habría. Bill abrió los ojos impaciente por ver lo que habría debajo.
—¿Hay algún problema señor? —preguntó el uniformado.
—Oh, no, no, para nada —sonrió e hizo un ademán para que continuara.
Cuando el tipo dejó de mirarlo extraño, quitó el objeto plateado de la bandeja de la chica y quedó sorprendido cuando todos vieron que sobre la langosta, se encontraba un pedazo de pizza bien cocinado con queso deliciosamente derritiendo sobre el marisco. El tipo se sintió ofendido cuando en su platillo había una comida tan vulgar como el de la harina cocinada con queso y otros ingredientes, Bill sólo pudo aguantar la risa y antes de que el problema se hiciera más grande, él, lo habló con el mesero, un poco grosero diciendo que aunque fuera su culpa, lo comerían, al llegar, Mabel todavía no lo podía creer, mientras comía el pedazo de pizza.
—¿Estás seguro que es de verdad? —seguía sorprendida pero satisfecha—, ¿lo has puesto tú?
—Sí y sí —sonrió victoriosamente.
—¿P-pero cómo? ¿A qué hora? Estuvimos juntos todo el momento.
—Nunca dije que tenía que moverme para hacerlo… —Mabel sólo pudo abrir los ojos todavía más.
—No entiend-
—Es magia Mabel —rápidamente tomó sus manos, y se acercó a ella.
—¿M-magia? —sonrió extrañada.
—Magia —susurró inocentemente.
—Así es, magia —la miró a los ojos y sonrió, cuando él había alejado sus manos, Mabel en las suyas sostenía un clavel.
—¡Wo! Hermano, esto es muy loco —soltó por inercia la flor que de la nada había aparecido con ella, y él sonrió de nuevo—, ¿cómo es que puedes hacer esto?
—Fue hace tiempo, yo tampoco sabía de esto, pero poco a poco fui controlándolo. Casi nadie lo sabe y quien lo sabe, no lo creen todavía —miraba ahora el vaso de soda que había al lado suyo y en la bebida lentamente fue apareciendo un pequeño remolino líquido. Mabel sólo pudo soltar un "wow".
—¿Por qué Stan te dijo todas esas cosas en la cabaña? —cambiaba el tema ahora. Él rio.
—Digamos que soy una persona traviesa desde que controlo esto, hace tiempo visitaba la Cabaña y le jugaba bromas algo pesadas a él y al otro tonto.
—Dipper no es ningún tonto —susurró un poco ofendida.
—Lo fue después de algunos tratos que hicimos él y yo —sonreía de lado.
—¿Tratos? ¿Qué tipo de tratos?
—Sólo diré que Dipper siempre fue una persona muy curiosa, él y yo no tenemos tanta relación —tomó la servilleta y limpió una parte de su boca—, hace tiempo que no hago ningún tipo de negocio con él.
—¿Stan? —preguntó curiosa.
—Con él es distinto, digamos que me era más interesante el chico —rio al recordar—¸ por ejemplo, todavía no encuentra una de las llaves que yo mismo le escondí, a lo que supe, las cambió.
—¿Escondiste sus llaves? —se sorprendió.
—¡He escondido sus escrituras! —rio.
—Creo, creo que deberías dejar de hacer eso, no es algo que me parezca demasiado divertido —ponía en su lugar la horquilla que había resbalado de su cabello.
—Fue por eso que me alejé, pero fueron por otras cosas, ahora, estoy enfocado en otras —ponía su mano sobre las de ella. Y ella se sonrojó, después de comer y pasar la tarde, el sol fue desapareciendo poco a poco. Hablaron y hablaron todo el día, el restaurante se encontraba en la barranca del pueblo y ellos, por el status de él, tenían la vista más preciosa en la terraza del lugar.
Era la tercera película vista en el día desde que Mabel se había ido, empezó a imaginar a Bill sonriendo hacia ella, ¡no! Peor aún, ella sonriéndole a él, para después de terminar de comer, llevarla hacia su estúpido Volvo, ir al asiento del copiloto y antes de abrir la puerta, acorralarla entre brazos, para acercarse lentamente hacia ella, oler el perfume en su cuello, guiado por su nariz, para llegar a la de ella y ahí… ¡no!
"Mabel, dice Stan que si no se dan prisa, llamará a la policía, es tarde"… *Mensaje borrado* No, no y no. "Mabel, están pasando tu película favorita, ¡El retorno de Chucky!", ¡No, no y no, tremendo idiota! *borrando mensaje*
¡No, no y no! Sus dedos comenzaron a coordinarse para teclear cosas que ni él sabía si quería mandar, para empezar ¿por qué la dejó salir? ¿Por qué no la besó cuando tuvo la oportunidad? Pero, ¿realmente la hubiera convencido con eso? ¿Qué tal si hubiera hecho las cosas más incómodas y difíciles?... ¿Qué estará haciendo ella ahora? Tomó su celular, miró su número registrado en sus contactos y dejó apretado el ícono de llamada durante unos segundos, ¿era realmente lo que quería hacer? Sí, definitivamente lo haría.
Silencio, ese estúpido momento entre que si entró la llamada o no, simplemente quería que pasara.
"Su llamada será transferida al buzón, para dejar un mensaje de v-"colgó para después aventar el celular al otro sillón de la sala.
—Bill, muchísimas gracias por todas las atenciones, pero, creo que es momento de ir a casa —poco a poco se puso de pie y arrastró la silla al lugar donde estaba.
—Mabel —por igual se ponía de pie—, déjame llevarte a casa.
Y cuando estuvieron a punto de salir, un brazo tomó al chico y lo paró, Mabel volteó extrañada, pues no había visto en su estancia, al acompañante.
—¡El pequeño y tonto Gideon! —lo abrazó con simpatía.
—¡El completamente estúpido y tonto Billy! —El chico acomodaba el saco color azul cielo, mientras de una sacudida en su cabello, arreglaba su peculiar cabello. Era una persona baja, era cierto que Bill era una persona alta, pero aun así hasta la chica le sacaba unos cuantos centímetros, después de inspeccionar de arriba hacia abajo al chico, el más joven volvió a hablar:—. Hace mucho que no te veía por aquí, pensé que tu familia estaba en bancarrota… —decía con elegancia.
—Por favor, esos chistes son tan 2012, para hacerme sentir mal necesitas más que eso —reía, mientras recordó que llevaba a alguien más con él—, oh mira, deja que te presente a mi hermosa acompañante—, la tomó de la cintura y la acercó a él. Ella fingió no estar emocionada, mucho menos un poco poseída por su atractivo.
—Pero claro que es bella —tomaba su mano y la besaba sin dejar de mirarla, cosa que le incomodó a la chica—, ¿es tu novia?
—No.
—Oh, entonces…
—Ni lo pienses —decía un molesto Bill.
—Oh… —rápidamente contestó—. ¿Cómo te llamas, linda?
—Mabel —respondió simpática, mas no se alejó de Bill, al contrario, se aferró a su brazo.
—Mabel… —se acercó un poco más—, ¿no conoces… el amor a primera vista?
—¡Es suficiente! —agregó Bill—. ¡Nos vamos! —la tomó de la mano y después de poner el dinero de la cuenta, comenzaron por retirarse—.¡Qué bueno el verte aquí!
—Pero… —decía dramáticamente.
—¡Será después! —gritaba ya saliendo del lugar. Entre risas los dos entraron en el coche, para regresar al lugar de la morena, Bill le dedicaba sonrisas perfectamente atractivas, pero no pudo regresarle del todo el coqueteo, pues no lo sentía.
—Así que, ¿Gideon? —preguntó mientras bajó el volumen de la radio.
—Para fraudes, él, él fue de los que conoció mi secreto y quiso aprender por igual con fines lucrativos. Es, algo, famoso —entraba en la carretera del oscuro bosque—, es muy enamoradizo y tonto, es muy infantil. Él sí se metió en problemas con los Pines, porque él los intentó estafar de una manera no muy sana, pero no lo logró, todos quieren algo con esa Cabaña y es que, sería una buena adquisición de alguien que quisiera algo de "poder".
—¿Poder? Es vieja y rústica y-
—Y una buena fuente de dinero, así como casi patrimonio de Gravity Falls y ruta turística. Al menos alguien que viene de paseo debe llegar ahí, es legal, casi no hay cosas que sorprendan tanto a los turistas como lo hace el viejo Stan.
—Pero, casi nadie se para por ahí —le parecía divertido el comentario.
—Es porque no son turistas, para nada —se estacionaba—, todo mundo sabe cómo opera Stanford Pines.
—Correcto, ya lo entiendo.
Dipper comenzó a cerrar poco a poco los ojos, cuando escuchó en la cercanía llantas haciendo contacto con el suelo, estacionándose, de golpe abrió los ojos y se acercó a la ventana del porche, efectivamente era el Volvo que siempre había llegado desde el tiempo en el que ese tipo invitaba a salir a Mabel, fueran cosas de escuela o no, la invitaba a salir, y eso para nada le gustaba. Abrió sólo un poco la cortina de la cocina, que daba directo hacia el coche del joven. Miró como él salió de su asiento para abrir la puerta de su acompañante. La vio reír, algo en él comenzó a revolverse como había pasado en la tarde, él estaba cien por ciento seguro que no habría de interferir, pero también estaba seguro que se la estaba dejando muy fácil a su contrincante. ¿Contrincante? Esperen, eso sonaba muy de niños, fuera lo que fuera, no debía dejar que le pusiera una mano encima. Cerró bien la cortina y salió del lugar.
Bill tomó su barbilla y la acarició, para después salir del automóvil y abrir su puerta, Mabel carcajeaba todavía de todas las veces que él había asustado a sus padres gracias al "poder" que él tenía. Al salir, se miraron a los ojos, todo estaba completamente oscuro y Mabel pudo ver la luz apagada en el cuarto de Dipper y otra muy débil en la cocina, no le importó. Caminaron a paso lento a la entrada trasera de la cabaña, en silencio, Bill tomó de su mano e hizo que ella parara su caminar. Él frotó con sus dedos la suavidad que Mabel conservaba en su piel, pasó su vista por su brazo, para llegar a su cuello, y finalizar en sus ojos. Lentamente, tomó su otra mano y Mabel automáticamente quedaba de frente a él, hipnotizada por esos ojos, ese rubio cabello que reflejaba la luz de la luna, y esos labios que poco a poco se fueron acercando a ella, cerró los ojos y se alejó, no supo cómo, pero sabía que no era el momento ni la persona, posicionó su cabeza gacha, en el pecho de él, por unos cuantos segundos, luego la alzó para retirarse. No escuchó en el momento en el que la puerta de la cabaña se abrió porque se había distraído en el hecho en el que él la jaló hacia sí mismo para aferrarse a su cintura y besarla, esta sería la definitiva, ella asustada cerró los ojos y sólo pudo sentirse caer cuando él la había soltado, al mismo tiempo que escuchó un golpe. Al abrirlos, se asustó más al ver que Bill se había levantado y había soltado un golpe en la mandíbula de Dipper, él después de quejarse se lanzó hacia él y empezó a golpearlo en el rostro cuando el rubio logró incorporarse tirarlo de nuevo al piso y empezar a golpear sus costillas, Mabel rápidamente se levantó y lo apartó agresivamente, sin querer causarle daño alguno, y antes de que pudiera volver a golpearlo, le gritó que parara y se puso frente al que llevaba la desventaja. Agitada, lo miró pidiéndole compasión, él, removiendo la sangre que había corrido de su nariz hasta su barbilla, entendió en ese momento a quién prefería, lo miró tirado, tosiendo en el piso, quiso volver a golpearlo y esta vez, Mabel fue quien le había propiciado un golpe que lo había dejado desconcertado. Enojada, le pidió que se fuera en ese momento, el rubio la miró por unos momentos, bajó la cabeza y volvió a su coche; Mabel se hincó hacia Dipper y miró cómo el otro se fue alejando y desapareciendo entre los pinos del bosque.
Fuera ya de peligro, Mabel posicionó la cabeza de Dipper en sus piernas, observó su cara y con lágrimas en los ojos miró cómo la sangre en su rostro, empezaba a secarse, se dio cuenta que no pudo abrir los ojos en ese momento, no dejaba de toser y la sangre salía con fluidez de la ceja, la nariz, la boca, y otras partes que las pequeñas rocas, gracias al impacto, habían abierto.
—Dipper, ¿te duele mucho, como para entrar a la casa ahorita mismo? —limpió sus lágrimas con una mano, con la otra sostuvo la cabeza de él. Dipper negó lentamente con la cabeza, mientras se levantó poco a poco, después de quejó, pero la chica logró llevarle adentro.
Entraron lentamente a la cabaña, Stan se había dado cuenta de lo sucedido pero mejor quiso no entrometerse, sabía qué había pasado y con qué razón, por eso mismo, cuando Mabel buscó algunos "primeros auxilios" y no logró encontrarlo, dejó primero en la habitación a Dipper y él había colocado en la mesa de entrada, un pequeño botiquín con lo básico, para que ella lo pudiera ver, al escuchar que ella había gritado un ridículo "¡eureka!", pudo irse a dormir y dejar el asunto como si no hubiera sabido nada.
Mabel subió frenéticamente las escaleras mientras hizo en su cabello una cola y ayudó a quitarle la parte superior de su ropa, acomodó la cama del chico para que no le molestara en su cuerpo y lo sentó; le checó el abdomen y sólo pudo ver partes inflamadas, mas nada fuera de lo normal, tocó poco a poco esas partes para saber si era un dolor peligroso, pero sólo se quejó por los golpes, en la mañana tendría varios moretones oscuros, untó medicamento tópico para desinflamar esas partes y él sólo la miró. Qué bella era, no es que fuera grosería, pero, ese rostro de preocupación y esos ojos rojos de tanto llorar, ese sollozo que hacía que su pecho saltara ligeramente, todo eso, le pareció lo más hermoso del mundo.
—Ahora voy a limpiarte esas heridas que tienes en el rostro, puede que te arda un poco, pero tengo que desinfectarlas por igual, ¿está bien? —le habló de la manera más dulce que pudo ser, la lámpara de mesa que tenía Dipper, lograba darles una atmósfera de tranquilidad, Mabel, antes de limpiar su rostro, lo miró asentir culpable, evitando su mirada, con unas cuantas lágrimas reservadas. Tomó su rostro e hizo que aquellos ojos cansados e irritados, miraran los suyos, ella quiso soltar más lágrimas, pero se las guardó, tomó aire y sonrió débilmente—. Fue mi culpa, lo siento —y cuando estaba segura que podía ser valiente frente a él, se soltó a llorar en sus piernas, hincada, rendida.
—No, no, oye —tomó sus hombros y ligeramente los quiso levantar—, no, bonita —tomó su rostro entre sus sucias manos—, no fue tu culpa. Para nada.
—Dipper mírate —se levantó ante el impulso y la culpa que había en ella, después se hincó un poco para quedar a su altura—, mira cómo estás… Y todo por querer defenderme —sollozó—, no debiste, simplemente pudiste no sé… —decía desesperadamente, cuando él tomó su rostro fijamente.
—Te advertí que si él volvía a intentar algo, le iba a partir la cara… —quedaron así, unos momentos en silencio, los ojos de ella no pudieron ver más, las lágrimas nublaron demasiado sus ojos y logró descansar su rostro en sus manos, ¿era amor? ¿Era un sentimiento tan puro como el amor lo que estaba sintiendo? Siempre lo imaginó como algo victorioso, lo vio como algo con final feliz, lo imagino riendo y danzando, lo imaginó sin espinas, lo imaginó sin un poquito de sufrimiento. Y es que el amor se presenta de tantas maneras, siendo lo que tiene que ser, tan puro, tan enfermo de necesidad del mismo, tan carente, tan excelente, tan lleno de vida, tan todo. Mabel besó sus manos y de nuevo se acomodó en ellas, las acarició, se secó las lágrimas y se levantó. Preparó en una cubeta agua con poco jabón, tomó un pedazo de tela limpia, suave, la mojó y la pasó por el rostro del moreno delicadamente, sintió las ganas de llorar de nuevo al ver la tela manchada de sangre pero fue fuerte y lo guardó de nuevo, no tenía por qué ser así, ¿cierto?
—Mira, tonto —rio—, manché mi vestido por tu culpa —rio débilmente, pero sincera. Él soltó una risa por igual, se quejó un momento después, cosa que le asustó a ella, pero él había sonreído desde hace un rato ya.
—Me parece que te ves todavía más guapa así —sonrió y con su labio un poco hinchado, movió en Mabel todo lo que en su interior pudo moverse, su corazón comenzaba a latir más fuerte.
—No digas cosas tontas —puso un poco de alcohol sobre las heridas y él no se soltó de su muñeca, cosa que le hizo sonrojar a ella—, ya terminamos.
—Mabel, gracias, creo que deberías cambiarte ya, he hecho demasiado por hoy —le regresó la mirada indefensa, estaba completamente desarmado.
—Muy bien tigre, creo que me tengo que ir
—¡No! —susurró, ella se paró en seco—, ¿no puedes quedarte un momento? —quedaron en silencio durante un rato, hasta que él bostezó.
—Lo siento chico rudo —sonrió—, lo dejaremos para después —pero él no soltó su mano.
—Mabel, por favor —le suplicó, mientras acarició su mano, ella no supo cómo actuar. Fue ahí cuando se dio cuenta que no iba a poder convencerlo y por más que quería quedarse ahí, con él, no pudo, pues sabía que él estaba muy cansado y definitivamente le hacía falta descansar. Ahí, en esa atmósfera, con las hojas de los pinos chocando entre ellos, el aire moviendo los cables de afuera y los grillos haciendo lo suyo, ella de nuevo se acercó a él, se agachó hasta quedar a la altura, tomó de un lado su mandíbula tan delicadamente como lo eran sus manos, y plantó un lento, pero emotivo beso en su mejilla, un poco cerca de la comisura de su labio, para dejarlo ahí, atontado por el perfume de su acompañante y el cálido contacto que se encontraba en su mejilla, recorriéndose y besando cada herida que tenía, excepto en su labio, todavía no era lo suficientemente valiente para hacer eso, pensó y cuando lo vio necesario, se marchó, con una caricia de despedida de nuevo en su rostro, no más emociones por esa noche.
En cuanto cerró la puerta, Dipper sintió una tremenda necesidad de correr, interrumpir así, de la nada en su habitación, para besarla toda la noche si fuera necesario, pero su cuerpo no respondió. Se había quedado dormido.
Mabel llena de sentimientos encontrados en ese momento, se tiró en su cama, recordando el momento que acababa de pasar, ya, de algo estaba más que segura, tenía que pasar lo que quedaba del tiempo en Gravity Falls, con la persona que más quería, sin más ni más, sin límites, sin un por qué, se lo demostraría, le haría saber todo lo que sentía por él, suspiraba, mientras esa noche dormía, con la ropa que alguna vez, él le había prestado, aferrada a ese sentimiento.
Se quedó sentado en su cama, en penumbras, con esa idea en la cabeza desde el momento en el que había leído esa carta, Stan frotó su barbilla sin pensar la serie de cosas que traería consigo esa información. No sabía qué pensar en esos momentos, ¿Qué si creía en la coincidencia? ¿En el destino? No tenía la menor idea, frotó sus ojos, ¿Qué acababa de ocurrir? ¿Haber leído eso no había sido un error? Miró el papel que se encontraba en la mesita de luz que tenía a un lado de su cama… ¿Remitente?
"Sr. Ed Pines"
Dios... too many feels for now. Jajajajaja, estoy cansada de escribir, rayos, me cansé. Emocionalmente dicho, estoy cansada jajajaja creo que eso de ponerte en el lugar de estos personajes y pensar el cómo se sienten y escribirlo es un arte, la verdad, admiro mucho a las personas que lo logran y soy aspirante a ello, creo que no tengo qué explicar qué sucedió aquí.
Peeero, por igual traigo "malas noticias" creo que este fic va llegando al clímax para luego traer el desenlace, me hubiera gustado hacerlo más largo, pero desde un inicio, sinceramente fue planeado para no durar mucho porque nunca pensé que me encariñaría tanto con él jajajaja ni el éxito que tendría, rayos, me siento terrible jajajaja, pero con decir que tendrá dos finales, el real que será el primero y luego un alternativo, porque no sé, también quiero que sea como... no, no voy a decir porque obviamente voy a spoilear jajajaja entonces, meh, ahí la dejo, la verdad estoy muy agradecida con lo que va del fic, de nuevo, quise con todo mi corazón poner el beeesooooo jajajaja pero NO todavía ni Dippy ni Mabs se lo merecen jajajajaja por ser malos muajaja, mentira, ya pronto, ya pronto, por mientras les dejo diabetes escrita^.
Ehh, mis reviews hermosos.
Megumi: OMG Megumi, te vuelvo a fallar con el beso, pero puedo decirte que está pronto a pasar, lo prometo jajajaja, ya ves que pasó acá, por andar de fresón se llevó eso jajajajaja no te creas, igual y lo pienso y el personaje en sí me resulta atractivo lol. ESTE CAP ES MUCHO AMOR, una saludoteee, espero verte de vuelta por acá :D
Faller: LOOOOOOOOOOL jajajajajajajajajajajajajajaja, me lo imaginé, todos con pancartas y amenazas de muerte(?) "Queremos el beeeso" damn, pues de regalito te traigo el capítulo a mi parecer más largo e intenso en toda la vida de este fic(?) lol, muchas gracias, un abrazo, espero volver a leerte c:
Boonybell: Amé tu review, punto. Ayñ. ¡Perdóooooon por tardarme tanto, :'c! Resulta que apenas tuve vacaciones y sólo tengo una semana y media ajajajaja así que ya valí lol. Muchas graaacias, en serio, me esfuerzo por coments como ese, gracias, gracias, espero leerte otra vez, saludos!
Fluorecente: Eteeem, cómo te digo que me gustó, amé, adoré, me encantó tu review, me motivé muchísimo para escribir, like seriously. Igual yo, de hecho yo lo odiaba con todo mi corazón y era lo más enfermo ever para mí, de hecho por eso lo hice AU, como si ellos nunca hubieran sido hermanos, en realidad, pero sí, ya sabes por qué jajajajaja. Tu duda acá, metí a Gideon como "cameo", puede que salga después, que me venga una buena idea y puede que c: muchas graciaaaaas!
Elsa P: Jjajajajajajajajajaja ya sé, me encantó tu review jajajajajajaja, ya sé, amo escribir a Dipper, espero meter más a Pacífica, que este fic tiene poco tiempo para terminar simplemente por el contexto del fic, no por otra cosa y alargarlo sería arruinar la historia y cambiarle el punto central y no. Saludooos! Mil graciaas, espero leerte again.
Melody: ESPERO DEJARTE CON ESE BOOM otra vez jajajajaj en serio, me encanta leer este tipo de cosas, el que te guste y todo eso, bueno, ya sabes casi casi te contesté en tu review de tu fic jajajajaja, pero aun así te lo dejo en PM , eso de la uni y escribir se ha vuelto en un reto y todo, pero aquí estamos c: espero que te haya gustado mucho, espero leer de ti y leer de tu fic, muchísimas graciaaas, un abrazoooo
IhsoJ: WAAAA espero que hayas revisado otra vez la pag y te des cuenta que hay otro cap. Muchísimas gracias por tus palabras, me motivaron para escribir cosas mejores y más entretenidas jajajajaja y todo eso, Acá dejé eso de Bill, va a ser algo muy cotidiano, metí eso de los problemas que hay entre Stan y Dipp y todo eso jajajaja sigue siendo un maldito pero un maldito con amor, jajajajajaj espero dejarte enganchada con este final e.e ahora sí quiero hacer sufrir a la gente, ¡que empiece ahora sí lo bueno! GRACIAAAS
Tony: Nope nope y más nope y lo que se viene menos jajajaja, muchísimas gracias por el PM perdón por no haberlo visto y contestarlo lol, pero ya ya está, ya está este cap, mi compu se va a reiniciar y no sé a qué hora D: nerviosa mil, en fin, jajajaja me encanta que lo que quiero plasmar tú sí lo captas jajajajaja pero ahhh, me encanta, ya sabes a lo que me refiero, millones de gracias! nos vemos en PM! saludooos:D
Slash: Los últimos reviews te prometo, TE PROMETO que son como una chispa que prende la llama(?)a la hora de escribir, daaaamn, millones de gracias, admiro mucho tu review, me dieron las tremendas ganas de escribir y cada vez cosas mejores por esto, espero saber tu opinión otra vez pronto, un saludote!
AMIGOS NO SÉ A QUÉ HORA SE ME VA A REINICIAR LA LAP JAJAJAJA ASÍ QUE TENGO QUE IRME, ADIÓS, LOS AMOOOOASNBDJASHGD D:
