Naruto.
(Naruto y ninguno de sus personajes me pertenecen, son del fantástico Kishimoto sensei. )
Un Amante Para el Kazekage.
Holasssss!!
n.n Gracias a las personas que leen el fic, en verdad me alagan mucho, espero les este gustando, pues como dije anteriormente, ya esta por terminar… y O.o tengo dos finales, no se cual poner, xD ¿o lo dejo abierto y en ese acaba? ¡T0T NO ME MATEN! Espero leer sus opiniones n.n
¡¡Saludos!! A todos los que leen la historia, y especialmente a los que se toman un minuto para dejar un review, a ustedes personalmente les agradezco.
Yo: o.oU, pues si Kankuro aquí es un maldito, a veces me da tristeza, sobre Hinata, pues aquí en este capitulo te digo que sucede, O.o y si ya lo continúe n.n espero te guste.
Yosh.hina-gaa: pues como te dije en el msn xD ya lo subi, pues ya Gaarita no va a sufrir mucho… eso creo jajaja. O.o ¿la continuación ya fue suficientemente pronto? Antes de que la musa se vaya a escapar.
Luna-Yang1994: este… ups… mejor lee este capitulo. En serio, etto… no puedo decir mas n.nU
Stepha-Chan: O.o ¡un voto por el problemático! O.o espero te guste este capitulo.
helen: T-T caere en depre si me odias, se va a una esquina para hacer círculos con su dedo sobre el suelo ya no escribo… NTC!, espero te guste este siguiente capitulo.
Mari-Adri-chan Uchiha Hyuga: Murió desangrada… eso decía el reporte… o.oU, si lo continuo pronto, pues si Naruto siempre cumple su palabra n.nU Kankuro es hijo de su… mama, como todos.
Karicatura: etto, también amo a Gaara… y se lo hice… T-T k mala soy! Bueno, espero te guste este próximo capitulo, y gracias por leer la Balada, me alagas mucho.
Lia Du Black: o.o estas fuera del shock ya? Y sip Temari que ni vela tenia, es quien la sufre, un hermano manipulador (le afecto lo de ser marionetista) otro un poco inseguro con las relaciones humanas, y su amiga… problemático (me siento Shikamaru) O-o te parece fuerte? Etto, no me lo imagine tan asi, jeje, bueno espero te guste este capitulo.
Kindom-pain: ¡UN BESO ENORME!
ADVERTENCIA: ¡TIENE UN POCO DE LEMMON! -.-U yo avice, luego no se asusten.
Bien este es de los últimos capítulos, por ello, os aviso, T0T ¡¡AUN NO SE QUE FINAL PONERLE!!, o.o ¿por lo que, o lo dejo aquí, pongo los dos o cual u.u los dos me gustan?, también pido su opinión para O.o saber que hacerle a Kankuro… No lo matare, O.o pero algo debo hacerle jeje xD. Les mando un enorme saludo, gracias por sus comentarioS.
PD.- tengo una keja, O.o xk nadie mas sube fanfics, ? osea de esta pareja T.T me aburro, tambien quiero leer, anden porfas animense y saban sus historias -.-U pero no las dejen colgadas mucho tiempo, nee?
Capitulo 8: "En tu recuerdo".
Era una linda y tibia noche, mientras Gaara se encontraba mirando desde su oficina, poco salía de ahí y miembros del concejo al igual que los shinobis cercanos se preocupaban, pero nada podían hacer, el Kazekage estaba negado a hablar algo que no fueran los protocolos de su aldea. Pasado pocos días desde el suceso con sus amigos de la Hoja, después de hablar largas horas con Temari mando una carta dirigida a Naruto, diciéndole que Kankuro seria castigado, pero no lo mataría, al final era su hermano y no deseaba caer en la vileza de antaño, también aseguro asistiría a su nombramiento de cómo líder de la aldea oculta entre la Hoja, además de hablar con el clan Hyuga para saber si existiría algún método de limpiar el nombre de su adorada Hinata y si era posible trasladar los restos de la joven a la Arena, aun cuando sabia que eso seria menos que posible, no le importaba ya revelar al mundo que entre ellos existió una relación.
Una vez mas desahogado sonrió al mirar las pálidas estrellas, ya no le importaba el dolor en sus entrañas. Sabia que fue culpa de muchas personas, pero el no podía ser excepción, también era casi tan culpable como Kankuro, del cual pensaba cual seria su castigo. Miro su escritorio para tomar la foto enmarcada que había colocado su hermana, Hinata se veía hermosa y le gustaba tener la foto expuesta, cerca de el, como si ella lo observara. Había algo en su corazón que no le hacia aceptar su muerte, posiblemente su culpabilidad y remordimiento sazonado con el profundo amor que le profesaba. Mas ahora era más fácil saberse el culpable, pues antes le mataba la idea que ella lo traicionase, saberse un idiota y condenado a esa lejanía de esa mujer, era el castigo que debía vivir. No se suicidaría, seria un cobarde acabar con su dolor, seguiría su vida sufriendo cada día de su existencia por haber cometido el error de no confiar en ella, esa seria la penitencia que cumpliría, con la esperanza de que al llegar a la otra vida al menos un segundo pueda verlos, a ella y a su hijo.
Cada minuto que dedicaba a pensar en ellos, no faltaba la palabra "perdónenme". Temari le había sugerido salir poco a poco de su encierro, que podría vivir su luto sin estar en cuatro paredes, que se disculpara con ella en acciones, y eso hacia que el joven comenzara en buscar proyectos que a ella le hubieran gustado. Después de mucho pensarlo, decidió hacer algo con todos aquellos niños huérfanos de su aldea, manejar un programa tutorado para que esas criaturas no fueran a criarse solas, sabia que eso le abría gustado.
Esa extraña noche Gaara se sintió conmocionado por los pensamientos que tubo hacia su amada, se sentía bastante tonto, no le parecía el momento para pensar en ella de esa forma, pero no podía evitar recordar cada momento que compartieron sus cuerpos.
Flash Back.
Hinata tenía una cita con el Kazekage, debía encontrarlo en su oficina para hablar de la futura misión, caminaba por los pasillos del edificio con una sonrisa y rubor en sus mejillas. No había pasado mucho desde la ultima vez que la había visitado en la Hoja, era como si el no pudiera mantenerse lejos de ella, y la mandaba llamar o de pronto aparecía en su aldea. Ya era un poco tarde, existían pocos guardias en el edificio, muchos regresaban a sus casas. Entonces encontró la puerta de la figura principal de aquella aldea, toco con insistencia pero no hubo respuesta, cuando se disponía a buscar a otra persona que le orientara, la muerta se abrió, un poco tímida se adentro encontrando que la habitación estaba casi en penumbras y apenas era iluminado con el color rojizo del sol ocultándose en la distancia, busco con su mirada normal cualquier indicio de vida, entonces se sobresalto al escuchar la puerta cerrarse y un segundo sonido como un seguro le altero, entonces sin mas se sintió aprisionada entre unos fuertes brazos que si no fuese por que reconoció ese olor se abría asustado, mas lo que hizo fue dejarse llevar por los dulces besos que eran depositados en su cuello, mientras las manos se deslizaban sin pudor por el cuerpo femenino, bajando sobre sus pechos a su abdomen y subiendo de regreso buscando posiblemente el cierre de la chaquetilla, cuando esta se abrió las manos blancas se posaron sobre sus pechos masajeándoselos de forma seductora.
- Gaara… -suspiro comenzando el éxtasis.
El mencionado no dijo palabra alguna, se limito a besar sus orejas con tal sensualidad que la ojiblanco sintió sus piernas de gelatina, el calor se apodero de su cuerpo cuando la chaquetilla fue separada de ella y pegar su espalda al pecho masculino, los brazos de el se paseaban por el cuerpo de ella, tocando sobre la tela estorbosa. Pronto Hinata sintió que un bulto se pegaba en sus caderas y perdiendo el pudor pego mas sus glúteos a esa formación escuchando el suave gemir del Kazekage. Unos segundos después y fue girada con violencia, vi el rostro cercano de aquel hombre que la miraba como deseo, sus labios se juntaron con furia, mientras sus manos actuaban torpes y rápidas desprendiendo las estorbosas telas de sus cuerpos. Hinata por segundo se molesto con las ropas de Kage que vestía, pero pronto logro alejar esa tela para dar paso al aroma sensual del pelirrojo. Siguió en su batalla contra aquellas ropas que casi deseaba desgarrar. Gaara atrás no se quedaba, levantando las telas que cubrían el pecho de la joven.
Fue cuestión de minutos para que Hinata se encontrara presionada contra la pared y enredada en el cuerpo de Gaara quien entraba y salía de ella en un rito agonizante, sus besos eran apasionados tratando de ahogarse mutuamente los gemidos. Con pasión sus labios al tiempo que los chupaban y mordían ligeramente, sus lenguas de ves en cuando danzaban acariciándose con sutilidad, también recorrían sus cuellos, y mordían levemente los hombros. Gaara era un amante vivaz y devorador, no permitía que ninguna parte del cuerpo de Hinata quedara sin ser saboreada por su boca, al tiempo que la embestía devoraba sus pechos. La pasión entre ambos era tal que el pelirrojo debía menguar su movimiento temido terminar antes que ella, la pasión que producía en su ser aquella caverna húmeda que se ajustaba a su hombría solía volverlo loco. Con su fuerza sujeto a Hinata para caminar por la habitación hasta llegar a un sofá, tomo asiento dejando a la morena sobre el, esta beso sus labios apasionadamente mientras se movía sus caderas de arriba a bajo, con las manos de Gaara explorando sin temor cara rincón hasta que se adentro entre las féminas piernas buscando aquel botón detonante de placer. Cuando ella se éxito al grado de aumentar el ritmo de las embestidas no pudo mas que sonreír con satisfacción. Sentía en su miembro como aquel templo lo succionaba de forma agradable, suave y cálida, las uñas de la Kunoichi se enterraban en sus hombros indicando el grado de su éxtasis y la dejaba gemir con libertad, el sonido de su voz a causa del placer lo hacia volverse loco. Cuando sintió aquel rincón de cielo ajustarse cada vez mas tomo las caderas de ella para ayudarle en el movimiento mas violento que la hizo alcanzar el cielo bajo un grito, el embelesamiento de aquellas sensaciones lo hicieron alcanzar ese mismo paraíso al poco tiempo. Cuando las contracciones del orgasmo comenzaron a disminuir, separaron su cuerpo de aquel violento abrazo, para buscarse con los labios y sellar aquel dulce momento, ella cayo rendida sobre su pecho, calmando mas su respiración y el acariciaba la suave melena negra.
- Eres un pervertido –dijo suavemente mientras levantaba el rostro para buscar su mirada, la sonrisa se hizo ver en aquel rostro normalmente duro.
- Y tu me secundas –aseguro el joven, mientras le robaba un beso- tengo muchas ideas, tengo tantos deseos de estar contigo –le dijo al final en el oído.
Fin Flash Back.
El sonrió y miro aquel sofá, en verdad a lado de esa mujer perdía mucho de lo que todos reconocían como "Gaara" volviéndose el hombre mas vulnerable que pudiera existir. Una sonada carcajada pudo escucharse en la habitación, una que el no reconoció como de el mismo, le era imposible no sonreír ante aquel recuerdo tan extraño y singular, en verdad había vivido muchas cosas a lado de ella, cosas que jamás imagino.
Flash Back.
Gaara se encontraba en su oficina, a lo que cualquier persona llamaría su rutina normal de trabajo, sin embargo, el extraño sonrojo de las mejillas pálidas era irregular, Temari y un miembro del concejo lo miraba extrañado mientras le mostraban los reportes de algunas acciones efectuadas en la aldea.
- ¿Gaara?... ¿Te sucede algo? –preguntaba la mayor de los Sabaku.
- … Si, no te… preocupes Temari –decía el joven sumamente extraño.
- ¿Se encuentra bien Kazekage? ¿Desea que llamemos al medico? –inquirió el anciano preocupado al ver el rostro del joven que competía con su cabello, sudaba frio, era demasiado irregular en el.
- Gaara… ¿has visto a Hinata?, pensé que estaba contigo.
- Si… se ausentara un momento –dijo con dificultad- ¿es todo? –se apresuro a decir, ellos lo entendieron, era la sutil forma de correrles.
- Si Kazekage sama, me retiro.
- También yo, buscare a Hinata –Gaara se sonrojo un poco mas- también le pediré que venga a checarte, puedes tener fiebre.
- Entonces avicen que no deseo ser interrumpido, no vengan a molestarme a menos que estén atacando la aldea –aseguro firmemente, contrastado con su desfigurado rostro.
Los aludidos asintieron y se marcharon cerrando la puerta tras ellos, Gaara entonces suspiro en algún tono parecido al alivio con placer.
- Perversa… –susurro mientras bajaba su mirada hacia el hueco de su escritorio, levanto la túnica blanca para encontrarse una melena negra- …Hinata –dijo en un susurro de placer, antes de dejarse caer sobre la silla experimentando las sensaciones que le producía la dulce boca de su amante. Sin pensarlo enredo sus dedos en el sedoso cabello negro. Con violencia la alejo cuando sentía el exportar de su semilla, ella le sonrió comenzando a salir de aquel oscuro lugar, su desnudez volvía loco al Kazekage, ella lo sabia por ello tomo asiento sobre las piernas masculinas y comenzar a besarlo en el rostro, las manos de el comenzaron acariciando su cuerpo.
- Eso te pasa por insistirme tanto en hacer estas travesuras tan temprano –le dijo Hinata mientras sonreía con destellos de malicia.
- Pues abra que compensártelo.
Como si no pesara, coloco a Hinata sobre el escritorio al tiempo que se dirigía a cerrar la puerta, de regreso a su amante se quito la túnica develando su desnudes, si alguien viera al fondo bajo el escritorio podría haber encontrado las ropas de los amantes.
- Esa técnica del tercer ojo resulto ser muy útil –insinuó Hinata jugueteando sobre el escritorio, mientras el pelirrojo se acercaba peligrosamente- ¿Por qué esa mirada señor Kazekage? –el sonrió con malicia- ¿mas travesuras?
- Hinata –dijo llegando a su lado, sujetándola del rostro le planto un beso apasionado, después se deslizo hasta su oído- Ponte de rodillas con las manos al frente –ella se sonrojo- quiero observarte.
Hinata hizo lo que le pidió, le gustaba sentirse así, ambos lo sabían, no hacían nada que no les gustase, pero eran extraños disfrutaban incluso ponerse en situaciones comprometedoras. La Kunoichi hizo lo pedido por el pelirrojo se sonrojo totalmente sintiéndose expuesta, pero se excitaban mas con esos temores. Gaara tomo asiento en su silla, miraba el rubor sobre Hinata, veía su cuerpo excitado debido a eso, acerco su rostro al cuerpo femenino, besando los muslos, miro aquella dulce intimidad y delicadamente con sus manos la abrió para comenzar a devorarla. Los gemidos ahogados de la morena eran los que resonaban por la habitación, los dedos de el comenzaron a juguetear.
- Tu respuesta Hinata –la voz ronca del pelirrojo le ocasiono a la morena un calosfrió, giro su rostro para buscar su mirada, ella difícilmente podía pensar sintiendo el placer de tener los dedos del hombre explorándola- Tu respuesta –insistió, ella se sonrojo bajo un minuto la mirada.
- …Si –dijo temblorosa.
- ¿Estas segura? –pregunto el mientras le acariciaba los glúteos- no quiero que te arrepientas, ni que temas o agás algo que no deseas.
- Confió en ti Gaara… y tengo la curiosidad… pero…
- Me detendré –dijo tranquilizadoramente y el cuerpo de ella se relajo, confiaba plenamente en su pareja- dime cuando te incomode.
Gaara volvió a lamer aquella intimidad, se deleito con el sabor y explorando con sus dedos, jugueteaba con el botoncito erecto, cuando lentamente se deslizo su lengua hasta llegar a otro rincón inexplorado de la joven, esta tembló levemente y estaba totalmente colorada por la vergüenza, mas al poco tiempo comenzó a emitir unos suspiros de placer. Gaara jugueteaba con una de sus manos en su feminidad, mientras con la otra abría levemente sus glúteos para darle acceso a su lengua que acariciaba y humedecía esa zona virgen. A los que muchos pudieran creer, Gaara era gentil y susceptible a los deseos de Hinata, experimentaba posiciones o juegos extraños pero jamás la ponía en riesgo y evitaba con todas sus fuerzas situaciones que la llegasen a lastimar. El pudor se perdía entre ellos como el vapor se disuelve con el viento. Suavemente un dedo húmedo de Gaara se desliza de su feminidad hasta el nuevo punto de placer para frotarlo con una suavidad exquisita. Los gemidos de Hinata lo hicieron perder la cordura, mientras ella se sumía al contacto delicado de aquel hombre, comenzó a sentir esa terrible necesidad de tenerlo.
- Gaara… por favor –suplico mientras se inclinaba hacia el frente de forma instintiva.
El no dijo palabra alguna, subió sobre el escritorio poniendo sus piernas a los costados de las de ella, deslizo sus manos por la cálida espalda, mientras ella temblaba ante aquel contacto. Lentamente Hinata sintió como su necesidad comenzaba a ser saciada con la entrada del pelirrojo en su centro. Su carne se abrió vulnerable a los deseos masculinos invadiéndola de una manera tan deliciosa que no pudo evitar emitir un gemido cuando el termino de entrar en su cuerpo, sintió la calidez de cómo la abrazaba por las caderas para comenzar el frenético ritmo. A pocos minutos la extensa estimulación con el sacio de la carne masculina dio frutos ocasionando que la joven comenzara a retorcerse sobre aquel mueble, pero el pelirrojo era insaciable ocasionándole un delirio por mas tiempo del estimado, hasta que sintió su semilla llenarle el interior de la manera mas abrupta pero igualmente satisfactoria. Con pereza el bajo de aquel lugar en el cual desembocaron sus pasiones, tomándola a ella que aun permanecía perpleja ante la situación, tomo asiento sobre su sillón recostándola en su regazo al tiempo que la llenaba de dulces besos en el rostro, cualquiera que les viera no pensaría que fueran mas que dos enamorados desembocando toda su pasión, expresando aquella devoción que sentían el uno por el otro.
- Pervertido –susurro la joven descansando sobre el cálido pecho masculino, sobre el cual también jugueteaba pasando sus dedos, imaginado crear figuras.
- Pervertida –sonrió como raras veces lo hacia el pelirrojo mientras le robaba un beso- esta noche será mas delicioso –susurro en su oído bajo una promesa presente a lo cual ella solo le se alegró y abrazo disfrutando del silencio mientras sus cuerpos se regularizaban.
Fin Flash Back.
Sonrió para sus adentros, aquella mueca mas que cualquier expresión de felicidad era la resignación que su vida jamás volvería a ser igual y ¿como evitar todo aquello?, no podía huir de su recuerdo pues cada parte de conocida por el tiene un momento de vida de ella.
Entonces un rayo de sol, de nuevo el amanecer le había llegado junto a sus recuerdos. Salió de su oficina, para dirigirse a su casa, se daría un baño para luego dormir una o dos horas.
Llego el medio día, cuando el Kazekage caminaba por las calles de la Arena, observando a su pueblo en sus faenas diarias, cuan diferente era ahora su presencia, hacia unos años cuando el mas necesito de las personas estas huían de el, ahora la gente se acerca, lo saluda e incluso le regalaba cosas, justo hacia los minutos que paso junto a un vendedor que le regalo una deliciosa pieza de pan, aquellas cosas aun no las sabia manejar muy bien, todavía sentía incomodidad de la gente. Un grupo de niños corrió cerca de el y uno de cabellos castaños le sujeto de las ropas, aquello comenzaba a hacerse común, pero aun le venia de vez en cuando el recuerdo de los niños huyendo de el, definitivamente aun se le dificultaba acostumbrarse.
- Kazekage sama –decía un pequeño niño de unos seis años- ¿usted es muy fuerte?
- …-Gaara se inclino hasta la altura del pequeño- ¿Por qué lo preguntas?
- Es que –se sintió un poco avergonzado- mi amigo Hiroshi –señalo a un pequeño del grupo de niños- dice que el futuro Hokage le gano en batalla. Pero yo creo que usted es el mas fuerte.
- El Hokage y yo somos muy buenos amigos, el es muy fuerte pero tampoco me considero débil. Si, es verdad el me gano en batalla hace mucho tiempo, pero no significa que sea malo, solo debemos entrenar mas –acaricio los cabellos del pequeño antes de levantarse- no te preocupes, yo entreno cada día para proteger la aldea y a todos ustedes, eso es lo mas importante.
Gaara comenzó su andar, dejando a un niño feliz que retornaba a jugar con sus amigos. Se sintió un poco avergonzado por la mirada jade que le esperaba, que había presentado todo, pero no importaba mucho, siguió transitado pasando a su hermano de largo, esta ya lo conocía así que solo avanzo hasta caminar a la par con el.
- Los niños no te temen –menciono la rubia de cuatro coletas, pero su hermano no contesto- Gaara, Shikamaru regresa hoy a la Hoja… y debo preguntarte ¿has pensado que pasara con Kankuro?
- No lo se Temari, no es una decisión sencilla, cometió muchos errores, pero ¿Quién soy yo para juzgarlo? –Menciono con melancolía- ya cuando llegue el momento lo hablare con Naruto. El entenderá que no puedo matar a mi hermano, aunque te juro que si aparece en estos momentos si lo ago.
- No te preocupes, yo me encargo de eso…
- Lamento que tengas esta carga Temari –dijo con melancolía.
El menor de los Sabaku dejo a tras a su hermana, este debía reunirse con el concejo y ella arreglar los últimos detalles para el viaje a la Hoja; sin embargo algo llamo su atención demasiado, por varios segundos dudo lo que sus orbes aguamarina le mostraban, por alguna extraña razón un halo de esperanza llego a su mirada.
Cuando la tarde estaba a plenitud, Temari se adentro a la oficina del Kazekage pues debía entregarle solo unos reportes, y se sorprendió que su hermano estuviese distraído.
- ¿Te sucede algo Gaara? –pregunto la rubia asustada.
- Temari… ¿estas embarazada? –esta se sonrojo y después alarmo.
- ¡¿De donde sacas semejante pregunta?! –le grito indignada.
- … ¿lo estas?
- no –le contesto enojada.
- ¿Alguna de las Kunoichi de la Hoja?
- No que yo sepa… no, nadie esta embarazada, Sakura apenas y esta saliendo con Naruto, Ino no sale con nadie después de lo de Sai, Tenten, pues no la vi luchar muy descuidadamente para estar en esa condición. Pero Gaara, por favor contéstame ¿Por qué la pregunta?
- Hace unas horas vi a Shikamaru comprar algunas cosas sobre la Arena.
- Mmm, ¿y eso que tiene de anormal?
- También compro cosas para bebe.
- ¡Espera! –el asombro, y la mirada de ilusión de su hermano comenzaban a hacerle encadenar las ideas, pero aun necesitaba saber por que esa esperanza- pero Gaara…
- Se lo que piensas, pero me e cuestionado durante algunos días, al principio ellos estuvieron bajo un luto, pero ahora están tranquilos. Es demasiado extraño que siquiera la mencionen.
- Pero… ellos…
- Primero ay que engañar a los amigos, así lo creerán mejor los enemigos, sospecho que esta viva, y voy a encontrarla –dijo decididamente, Temari observo aquel rostro apacible, que por una vez mostraba una pasión, estaba esperanzado, eso lo hacia mas fuerte, sonrió ante ello.
- Gaara… te ayudare, sacare todo lo que pueda de información.
Ambos hermanos se miraron decididos, Temari observaba en su hermano un luz de vida, aquella que no denoto cuando mantuvo su relación con Hinata, aquella de la cual no se percato hasta que fue robada por las estupideces de su otro hermano menor, pero esta vez no estaría lejos de el y lo ayudaría en todo; Gaara no estaba dispuesto a poder de nuevo, y menos por el temor a fracasar, esto le hacia mas fuerte, con el solo
hecho de pensar que su mujer y su hijo estén vivíos le daban la fuerza suficiente para seguir luchando.
¿Continuara?...
