Entre Serpientes y Tridentes

Hay momentos en mi vida que fueron planeados en cierta forma, mi entrada a Yancy por ejemplo, yo ya sabia de antemano que iba a terminar allí y pude, con mis conocimientos previos, armar una especie de plan de supervivencia si quieres llamarlo así ¿Para que diablos iba a necesitar un plan de supervivencia en una escuela? No lo se, pareció una buena idea en su momento.

Pero volviendo al tema, hay momentos en mi vida en los cuales improviso mi salida de situaciones incomodas u peligrosas, años de tener que mentirle a Percy sobre los monstruos que nos perseguían son la mejor prueba de ello ya que tenia que arreglármelas junto con el para perderlos de vista apenas nos comenzaban a seguir.

A eso le llamo improvisar o al menos no ser tan idiota.

Y también habían ciertos momentos en mi vida, ciertas etapas, ciertas situaciones a las que me gusta llamarles El Olimpo me orino encima y posiblemente hallan enviado a Cerbero a cagar sobre mi cabeza, un nombre largo ¿No? Pues, mejor vamos con las iniciales

E.O.M.O.E.P.H.E.C.C.C...

Sigue siendo demasiado largo, mejor dejemoslo en El Olimpo me detesta, si esa esta mucho mejor.

El Olimpo me detesta, eran momentos en los que parecía que los dioses se habían ensañado contra mi persona, contra el pobre e inocente Theseus Jackson ¿A que me refiero con esto? Las cosas iban desde pequeños incidentes como un vehículo pasando a toda velocidad cerca de un charco empapándome, perder mi autobús, que se me cayera mi almuerzo...Cosas del día a día, pequeños incidentes que no causaban heridas.

Bien, ahora

¡¿PORQUE MIERDA EL OLIMPO HABÍA ENVIADO A UN PUTO MONSTRUO DE RPG JAPONES POR MI CABEZA?!

¡¿Enserio?! ¡¿Que hice de malo?! ¡¿A quien mate, a quien le escupí en la cara?!

¡Vamos, hasta tu tienes que admitir que la Anfisbena era un Overkill mas que obvio!

¡¿Como pitos pretendía el destino que venciera a ese bicho si apenas tenia el entrenamiento básico para usar el cuchillo gigante que tenia en mi mano?!

De mas esta decir que estaba, bueno, estaba entrando en pánico. Definitivamente esa bestia no era lo que yo estaba esperando ¿Donde estaba el perro del infierno pasado de esteroides el cual se suponía que debía enfrentar? Al menos esa mierda no tenia alas

¡Putas alas!

Tranquilo Theseus, usa tu voz para interiores, respira...Inhalar, exhalar...

No, no sirvió en lo mas mínimo, seguía preocupado y tenia muchas razones para estarlo, todo mi plan se había ido por las cañerías tan rápido que ni siquiera me había dado cuenta ¿Que se suponía que iba a hacer ahora?

¿Huir? ¿Enfrentar a esa cosa?

Ninguna de las dos parecía ser una opción viable, si intentaba escapar ese maldito monstruo me tragaría antes de que siquiera pudiera alejarme unos metros de el.

Si lo enfrentaba, el resultado seria casi el mismo. ¡No tenia el entrenamiento suficiente para algo así! ¿Como se suponía que siquiera la enfrentara? No sabia que mierda era para empezar ¿Anfisbena? ¡Nunca había oído de algo así en mis jodidas dos vidas! ¿De que mito había salido eso? ¿Que héroe la había enfrentado? ¿Cuales eran sus debilidades? ¿Como la habían derrotado?

Porque, la habían derrotado ¿Verdad?

Mis ojos se abrieron como platos cuando esa posibilidad cruzo por mi mente, "¿Y si este monstruo nunca fue vencido?, eso explicaría porque nunca oí de el..." Era un pensamiento para nada agradable y solo hacia que me preocupara mas y mas.

Si, lose, entrar en pánico era lo peor que podía hacer en aquel momento, seria presa fácil para nuestro enemigo, pero es lo único que se le ocurrió a mi cerebro al ver a nuestro contrincante frente a frente.

Bueno, no realmente, lo primero que se le ocurrió a mi cerebro fue algo como "Me pregunto cuantos puntos de experiencia dejara este bicho al morir". ¿Me puedes culpar? ¡Esa cosa parecía salida de algún Final Fantasy!

La Anfisbena por su parte nos miraba muy atentamente con ambas cabezas, su cabeza de Pitón parecía bailar lentamente de un lado a otro mientras que la que estaba en su parte trasera, la de cobra, estaba quieta observándonos con cuidado, tal vez analizando a cual de los dos devoraría primero. Entonces dos pensamientos cruzaron mi mente como una flecha, el primero fue la cabeza de Pitón y su extraño baile, si ya de por si era bastante raro ver a una serpiente de ese tamaño "bailando" pero como dije antes, ambas cabezas nos miraban pero la de Pitón parecía estar...¿Mirando a la nada? Era bastante extraño, parecía estar mirando algo por sobre nuestros hombros, obviamente no me gire a ver que era porque al mínimo movimiento esa cosa atacaría y podría irme despidiendo de varias partes de mi cuerpo cuando me de un mordisco. ¿Que fue lo segundo que pensé?

"¿La Anfisbena dejara propina después de cenarnos?"

Me pregunte por un momento cuantas dracmas valdría como platillo y a todo eso ¿Yo seria un platillo principal o una simple entrada?

Esas preguntas no me dejan dormir por la noche

Bueno, tampoco iba a poder dormir ¡Si no me concentraba y pensaba en como derrotar a ese bicho!

—Jackson —Escuche la voz de Sherman a mi lado llamándome y casi me da un sobresalto, por un momento me había olvidado que el hijo de Ares aun seguía allí —La Anfisbena no atacara hasta que hagamos el primer movimiento, mantente atento a su cabeza y a la dirección que toma

—Si, si, entiendo Sherman pero podrías decirme ¿Como se supone que lo derrotemos?

—¿Derrotarlo? —Pregunto el chico y soltó un bufido —Tu no sabes que es una Anfisbena ¿Verdad?

"Oh no...no me digas que yo tenia razón"

Negué con mi cabeza, no tenia ni la menor idea de que era esa cosa aparte de algún monstruo griego que pasaba por ese bosque y que por pura coincidencia se encontró a dos ilusos semidioses listos para ser su cena, que casualidades que tiene la vida ¿Verdad?

Sherman abrió la boca para explicarme todo pero sus palabras quedaron silenciadas cuando la cabeza de cobra del monstruo soltó su horrible graznido, era como si pasaran un cuchillo oxidado sobre una roca, un sonido rasposo y agudo que me puso los pelos de punta, vagamente me recordaba al sonido de un cuervo pero un cuervo mutante salido de alguna película de terror de los 80'. Inmediatamente lo sentí, un calambre recorrió todo mi cuerpo poniéndome en alerta, Sherman también debió sentirlo porque ambos tuvimos la misma idea, de un salto nos levantamos del suelo y nos alejamos de donde estábamos lo mas rápido que pudimos, desgraciadamente esa fue la señal que puso en acción a la Anfisbena.

El mounstro apretó con fuerza la rama en la que estaba posado, tomo impuso con sus garras y se lanzo hacia nosotros a gran velocidad lista para destruirnos a ambos, de pura suerte fuimos lo suficientemente rápidos para reaccionar antes de que el monstruo pero no pudimos alejarnos lo suficiente del lugar, por la velocidad a la que iba y la fuerza con la que se había lanzado el monstruo creo una corriente de viento lo suficientemente fuerte para empujarnos a ambos aun cuando estábamos alejados del lugar en el que el monstruo había pasado.

Sherman salto hacia atrás y cayo con gracia en el suelo a pocos metros del lugar mientras que yo...

Bueno, no salte porque sentí el golpe del viento en mi espalda lo que no me dio el tiempo suficiente para hacerlo, la primera reacción que tuve fue correr, corrí lo mas rápido que pude pero la fuerza del viento fue demasiado para mi, yo no era tan fuerte como Sherman, así que termine tropezando y cayendo de cara al suelo.

Ya era la tercera vez que saboreaba el suelo desde que había llegado al campamento y créeme que el pasto no sabia nada bien.

Escuche un aleteo y el crujir de la madera, cuando me di vuelta y me levante del suelo pude ver que la Anfisbena se había reposado en otra rama tal cual y como había estado antes, como si nada hubiera pasado.

Claro, podría haber parecido que nada había sucedido allí si ignorabas el suelo.

Donde habíamos estado parados hacia unos pocos momentos había una grieta, pero no cualquier grieta.

La leve hierva que estaba bajo nuestros pies había sido arrancada con rabia y desparramada por todo el lugar, grandes trozos de tierra estaban repartidos a los lados de la abertura como si un equipo de construcción hubiera trabajado allí pero eso no era lo peor de la resquebrajadura, sino su tamaño. El corte debía tener tal vez dos metros de largo y unos aterradores cuarenta centímetros de ancho, yo no soy un experto en matemáticas pero a simple vista se podía ver eso, ahora ¿Porque eso es aterrador?

La Anfisbena había pasado a pocos metros de nosotros, a vuelo bajo y había creado ese terrible hueco con solo rozar sus garras contra el suelo y se había mantenido así por metros hasta retomar de nuevo el vuelo.

ESA COSA PODÍA RASGAR EL SUELO COMO SI FUERA MANTEQUILLA ¡Y NI SIQUIERA SE HABÍA ESFORZADO EN HACER PRESIÓN CON SUS GARRAS!

—Mierda, allí fue nuestra cobertura —Oí a Sherman quejarse, seguía de pie con su espada empuñada con fuerza —¡Jackson, prepárate, cuando de la señal rueda hacia un lado! ¡¿Me escuchaste?!

Rueda hacia un lado, fácil en teoría pero...¡Esa mierda iba a la velocidad de una motocicleta!

—¿Rodar? ¡Esa cosa va mas rápido que nosotros! ¡¿Rodar es lo único que se te ocurre?!

—¡¿Tienes una mejor idea Novato?! ¡Escúchame y cierra el...!

Otro graznido retumbo en el bosque y el ser nuevamente se lanzo al ataque listo para acabar con nuestras vidas, nuevamente las ramas crujieron y terminaron destrozadas cuando el monstruo se lanzo desde ellas y cayeron al suelo echas trizas, la Anfisbena se acerco hacia nosotros con sus fauces abiertas lista para devorarnos de un solo bocado, sus colmillos debían ser casi tan grandes como la espada que portaba en mi mano derecha lo cual no me sorprendió ya que era una Pitón gigante, no me sorprendió pero eso no significa que no lograra asustarme terriblemente. Mi cuerpo se tenso, cada musculo parecía gritar, dándome la orden de moverme en ese instante. El detonador fue el grito de Sherman

—¡Muévete!

Como si hubieran encendido de nuevo el interruptor de mi cerebro, me incline un poco y junte toda la fuerza que pude en mis piernas para saltar hacia un lado, caí sobre mi hombro derecho y rodé levemente hacia un lado para ponerme de pie de nuevo. Apenas si sabia como lo había logrado pero no tenia tiempo para desperdiciar. Al levantarme pude ver como Sherman esquivo a la bestia moviéndose apenas unos metros, pareció girar sobre si mismo y corrió la boca del monstruo con un fuerte golpe de su escudo, rápidamente se inclino levemente y esquivo las gigantescas alas de murciélago del ser que podrían haberlo decapitado por la fuerza a la que iban, yo me quede allí, asombrado viendo la demostración de habilidad del chico. El tipo era un imbécil, pero diablos si que sabia lo que hacia.

O al menos eso pensé hasta que vi como la cabeza de Cobra arqueo su cuerpo lista para arrancarle la cabeza de un mordisco.

—¡Sherman! —Grite con fuerza, apreté mi espada y corrí hacia el intentando ayudarlo aunque sabia que no había forma de que llegara a tiempo, aun así ¡Tenia que intentarlo al menos! Sherman era un idiota pero no merecía terminar como un maniquie en una tienda de ropa

El hijo de Ares escucho mi grito y levanto la mirada para encontrarse con el feroz mordisco de la cobra dirigiéndose directamente hacia su cabeza, quien sabe que pensamientos pasaron por su mente cuando vio los colmillos de la serpiente a punto de caer sobre el pero fuera lo que fuera lo que pensó hizo que tomara la decisión correcta. Rápidamente alzo su escudo levantando su antebrazo y las fauces de la cobra se cerraron.

La cobra había devorado su brazo.

—¡SHERMAN! ¡NO! —Grite de nuevo, totalmente horrorizado. Todo había pasado tan rápido que no había tenido tiempo de siquiera asimilarlo, así como así Sherman se había quedado sin una extremidad, ¿Eso era lo que significaba ser un semidiós? ¿Sufrir por enemigos a los que nunca podríamos vencer? El pensamiento me heló la sangre, mis piernas temblaban y no faltaba mucho para que soltara mi espada por el miedo ¿El siguiente era yo? Todo lo que había pasado ¿Se iba a acabar ahora? ¿Así como así?

Un crujido sonó, no quería mirar porque sabia que debía haber sido el brazo del hijo de Ares desapareciendo entre los colmillos de ese ser pero no tenia otra opción, si quería ayudarlo debía tener mis ojos bien abiertos y tal vez seguiríamos con vida, mire hacia donde estaba Sherman y lo que vi...No era para nada lo que estaba esperando

La Anfisbena había detenido su marcha, clavando sus garras sobre el suelo como si de un ancla se tratara, el aleteo de sus alas había cesado y la cabeza de Pitón parecía totalmente confundida como si le hubieran apagado el piloto automático que la mantenía en movimiento. Asombrado vi como la bestia estaba allí, completamente quieta ¿Que había pasado? ¿Porque no había tomado el vuelo si ya había devorado una parte de su presa? Me acerque mas y entonces comprendí lo que pasaba.

El crujido que había oído no había sido el brazo de Sherman desprendiéndose de su cuerpo, había sido su escudo resquebrajándose un poco bajo el peso de la mandíbula de la cobra. En pocas palabras, Sherman de alguna manera había logrado trabar la mandíbula de la gigantesca serpiente poniendo su escudo entre sus colmillos como si de un escarbadientes gigante se tratase, antes de que pudiera preguntarle como lo había logrado el chico rápidamente saco su brazo cortando de un tirón las correas que mantenían atado su miembro al gran trozo de madera y metal, la cobra intento golpearlo con su cabeza pero el chico se agacho, como lo había hecho con las alas del monstruo, levanto su espada y dio un corte horizontal en la carne del reptil.

El desgraciado lo había logrado ¡La había herido! O en el mejor de los casos había descubierto su debilidad y la había matado, se que no tenemos tanta suerte pero ¡¿Te imaginas lo genial que hubiera sido eso?!

Pero ya te lo dije, no teníamos tanta suerte, en especial siendo semidioses así que las cosas no tardaron en ponerse feas.

Primero la cobra soltó otro graznido, estirando de nuevo todo su cuerpo y comenzó a convulsionar de forma brusca ¿Eso era lo que el bronce celestial causaba en los monstruos? Nunca había visto a uno ser herido así, la batalla con la Furia había sido distinta ya que ella había sido apuñalada para desaparecer por completo ¿Eso significaba que solo apuñalando a un monstruo estos desaparecían? ¿Como un vampiro? ¿O dependía de su tamaño y fuerza? Eran demasiadas pregunta y no había tiempo para buscar una respuesta. Mientras su cuerpo se sacudía, de la herida causada por la espada de Sherman comenzó a salir un liquido de aspecto gelatinoso y color amarillento, debido a las sacudidas que daba el ser el liquido salio disparado en varias direcciones al principio creí que era la...bizarra sangre de la Anfisbena pero cuando el liquido entro en contacto con el suelo me di cuenta lo que realmente era.

Un sonido burbujeante llego a mis oídos junto con un extraño olor a quemado, al mirar note como la corteza de uno de los arboles donde la sangre del ser había caído se estaba desintegrando lentamente.

Su sangre era ácido.

¡LA SANGRE DEL MALDITO MONSTRUO ERA ÁCIDO! ¡¿Enserio?! ¡¿Ácido?! ¿Quien había creado a ese bicho? ¡¿El equipo desarrollador de Dark Souls?!

Pero las cosas desgraciadamente no terminaron allí porque obviamente, al Olimpo, a las Moiras o a quien fuera no le parecía suficiente aun. La cabeza de Pitón, que había quedado detenida por completo hasta el momento, se giro y clavo sus ojos en la causa del dolor de su compañera trasera, Sherman. Sin soltar ningún sonido de advertencia la pitón se lanzo con fuerza contra el semidiós, no pude llegar a avisarle del peligro ya que cuando lo quise hacer la bestia ya lo había envestido con fuerza. El cuerpo de Sherman se elevo del suelo unos pocos metros y voló hasta estrellarse con fuerza contra el suelo como si fuera una bolsa de papas, con su escudo aun en las fauces de la cobra el chico no había tenido forma de defenderse

—¡AHG, MIERDA! —Rugió el hijo de Ares desde el suelo y no era para menos, su aterrizaje no había sido para nada agradable

—¡Sherman! ¿Estas bien? —Pregunte mientras me acercaba lo mas rápido que podía hacia donde había caído el chico

El hijo de Ares me miro y respondió con un grito

—¡¿Y tu que crees Jackson?! —Movió levemente su brazo izquierdo, donde había tenido su escudo hacia unos momentos, parte de su antebrazo estaba al rojo vivo, su piel estaba descamada en varias partes de este mientras su puño estaba cerrado con fuerza por el dolor que le debía estar causando su herida, el hijo de Ares miro su quemadura—Diablos, es segundo grado...No importa, no importa...

Una quemadura de segundo grado, para ser sinceros Sherman la había sacado bastante barata considerando que lo que lo había quemado era ácido, podría haber perdido ese brazo pero ¿Como es que solo tenia una quemadura de segundo grado?

—¿Estas bien?

—Tsk. No es nada Jackson, no soy un novato se sobre esto —Miro hacia la gigantesca serpiente alada y apunto para que yo hiciera lo mismo —Lo notaste ¿Verdad?

—¿Notar? ¿De que hablas?

—Vamos Jackson, ni tu eres tan idiota para no verlo...—El chico soltó un suspiro —La Anfisbena, mira la cabeza de Pitón y dime que vez

Enserio, justo en ese momento pensaba darme una lección sobre vida salvaje de monstruos ¡Lo que tendríamos que haber hecho era salir corriendo de allí antes de que ese monstruo nos notara de nuevo...!

Espera

¿Porque no nos había atacado aun?

La cabeza de cobra aun se convulsionaba con fuerza pero la de Pitón parecía, de nuevo, estar mirando hacia la nada, como si el dolor de su compañera no le importara...Aunque, eran monstruos después de todo así que no creo que el dolor de uno le importara al otro pero eran parte del mismo cuerpo así que ¿Porque la pitón no estaba ayudando a su "compañera"? ¿Porque no nos había notado aun? ¿Porque no se nos había lanzado encima todavía?

A menos que fuera...

—¿Es...ciega?—Pregunte confundido

—Bien, no eres tan estúpido como creí —Me respondió el hijo de Ares pero no preste atención a su insulto, estaba demasiado interesado en saber sobre ese ser, al menos tenia una debilidad y quería saber como la podíamos explotar —La cabeza delantera, la pitón, es totalmente ciega. Como un murciélago, la trasera es la que comanda todo y como ahora esta ahí retorciéndose...

—No hay nadie para que le de ordenes a la pitón y por eso no nos ataca...—Complete lo que el chico quería decirme, ¡Era genial, teníamos una oportunidad de derrotarla ahora! —Entonces ¿Que estamos esperando? ¡Cortemos la cabeza de cobra o apuñalemosla y larguémonos de aquí! ¡Sin la cobra la Anfisbena no es un peligro!

Sherman chasqueo su lengua

—No funcionaria

—¿Eh? ¿Porque? —Lo mire confundido ¿Porque no iba a funcionar?

Pero no hubo tiempo para que el respondiera mi pregunta, un fuerte crujido se escucho en el bosque y cuando voltee a ver de nuevo a nuestro enemigo, el escudo no había podido resistir mas el peso y la fuerza de la cobra y termino cediendo ante la presión estallando lanzando trizas por doquier, la cobra arqueo su cabeza y al abrir de nuevo su boca termino tirando los trozos de madera que habían quedado estancados en su interior, parecían escarbadientes gigantes...cubiertos de ácido ya que de alguna forma u otra la madera la había logrado herir.

—Tsk. Era mi escudo favorito, una lastima —Lo oí quejarse a Sherman

—Pero, no entiendo ¿Como el escudo la hirió tanto?

—¿Castellan no te lo dijo? Los escudos están revestidos con bronce celestial

Bueno, eso explicaba todo y agradecí al Olimpo por quien fuera al que se le ocurrió la idea de revestir los escudos con bronce fundido.

—Jackson quiero que abras bien las orejas y me escuches —Me llamo Sherman seriamente —Voy a distraer a esta maldita cosa, quiero que corras hasta el campamento y no pares hasta que encuentres a Quiron y traigas refuerzos ¿Escuchaste?

Por un momento me costo comprender lo que Sherman había dicho, era mas que obvio que me parecía una locura pero la verdad me confundió bastante el echo de que quien había estado a punto de abrirme la cabeza hacia unos minutos ahora estaba dispuesto a salvarme la vida, ¿Era porque ese monstruo era demasiado para los dos? ¿Yo solo lo estaba estorbando? ¿Era porque, teóricamente hablando, eramos familia? No podía comprenderlo del todo pero como era de esperarse me opuse rotundamente a su idea.

—¡¿Estas loco?! ¡No voy a dejarte solo con esa mierda ahí!

Ahora, quiero que adivines que paso después, no mejor aun te voy a dar un par de opciones

A) Sherman soltó un discurso de protagonista de anime de temporada sobre como todos en el campamento son su familia y como debe protegerlos a todos

B) Me tomo del cuello y me lanzo como si fuera una bolsa de basura

C) Mi grito alerto a la Anfisbena y vino a devorarnos a ambos

Si respondiste B, felicidades ¡Estas en lo correcto, igual si respondiste C porque todo paso al mismo tiempo!

Al escucharme gritar el hijo de Ares frunció el ceño con rabia y me tomo del cuello de mi camiseta con fuerza levantándome del suelo unos centímetros, al mismo tiempo la Anfisbena soltó otro de sus horribles graznidos y ambas cabezas de serpiente se giraron hacia nuestra dirección clavando sus amarillentos ojos en nosotros. Sin perder mucho tiempo la bestia voló lista para cobrar venganza por lo que había pasado con su mandíbula, Sherman actuó rápido y me tiro con fuerza hacia un lado haciendo que me estrellara contra el suelo duramente.

Lo primero que escuche desde el suelo mientras me intentaba levantar, aun con el dolor de la caída, fue el ruido de algo cortando carne

Slash

—¡¿Que mierda estas esperando Jackson?! ¡Lárgate ahora!

El hijo de Ares estaba parado a unos cuantos metros de donde había estado hacia unos momentos, su espada estaba cubierta del liquido amarillento viscoso que la Anfisbena liberaba por sus heridas.

Lo había logrado, nuevamente había herido a la muy bastarda.

Por un momento creí que tal vez estaba siendo demasiado paranoico y que tal vez Sherman podía arreglárselas solo contra esa bestia pero mis dudas regresaron aumentadas por miles cuando vi que la espada de Sherman apenas si estaba levantada unos cuantos centímetros del suelo, por su muñeca derecha un hilo carmesí bajaba a gran velocidad y a medida que subía mi mirada el torrente de sangre iba en aumento, en su hombro derecho tenia un corte en diagonal de un aspecto bastante feo, el corte se notaba que era profundo pero al parecer no lo suficientemente profundo para cortar sus músculos o peor aun, arrancar su brazo de cuajo por lo que ese corte no debía haber sido producto de las garras de la bestia.

Y hablando de ella, el ser estaba alejado del hijo de Ares lo suficiente para no ser un blanco fácil para su espada. Tras ella dejo un pequeño camino hecho por el liquido amarillento que llevaba por sangre, el suelo comenzaba a humear debido al contacto con el ácido mientras el ser soltaba chillidos moviendo su ala izquierda.

Al parecer Sherman había logrado lanzarse al suelo justo a tiempo y apuñalar a la bestia en la parte inferior de su ala pero esta lo había logrado cortar con la misma ala que había sido herida, ni siquiera me pregunte como diablos había pasado eso ¿Acaso ese bicho también tenia pequeñas garras debajo de sus alas? ¿O todo había sido un descuido del hijo de Ares?

No importaba, ahora ambos estaban heridos en uno de sus miembros, algo irónico si me lo preguntas. Ya sabes, ojo por ojo ¿Brazo por ala? Supongo

Sherman sacudió un poco su brazo herido pero una expresión de dolor cruzo su rostro, sin pensarlo mucho cambio de mano su espada y la puso frente a el preparándose para un contraataque.

Ni siquiera me miro cuando grito nuevamente.

—¡Que te largues!

La cabeza de pitón seguía con su lenta danza mientras que su compañera trasera soltó un graznido con rabia al ver a quien le había causado todo el daño durante esa pelea. El hijo de Ares se preparo para la envestida mientras retrocedía lentamente.

Yo...bueno, hice lo que te estarás imaginando que hice.

Pegue media vuelta y salí corriendo lo mas rápido que podía hacia el lago.

Si, nuevamente lo mismo.

Otra vez tomando la salida del cobarde. Otra vez no sirviendo en una batalla, otra vez no presentando pelea y dejando que otros solucionaran todo por mi.

¿Me sentía culpable por ello? Si, mucho, la culpa me estaba doliendo mas que el golpe que Sherman me había dado en la cabeza y que había hecho abollar mi casco.

¿Porque, porque culparte por eso cuando el mismo hijo de Ares te pidió que te largaras? ¡Porque es mas que obvio que esto es mi culpa, yo fui quien atrajo a una bestia así sobre nosotros, esa se suponía que era mi batalla y que yo debía hacerle frente!

Percy en esos momentos debía estar enfrentándose a media cabaña de Ares y luego de eso a un perro del infierno, el lo estaba haciendo solo, sin ayuda de nadie. Si, el es el héroe de la historia y es obvio que haga cosas así y seguro dirás ¡No puedes culparte, Percy también tenia miedo!

Es diferente, Percy lograba siempre superar sus miedos, enfrentarse a ellos y salir victorioso.

Yo no y eso es una de las cosas que mas me molestaba, hacia unas cuantas horas me había prometido a mi mismo dejar de ser un imbécil e intentar mejorar, enfrentar mis propias batallas, superar mis problemas ¡Carajo, yo no seria de ninguna ayuda para Percy siendo como soy! ¡Siendo un cobarde que huye de todas las peleas, no aportando en nada a sus aliados!

¿Como se suponía que iba a ayudarlo a rescatar a Sally así?

La Anfisbena había logrado colarse en el campamento gracias a mi, Luke puede que la halla convocado o podría haber sido un pequeño regalo de nuestro tio del inframundo pero eso no importaba, de cualquier forma ese monstruo era mi responsabilidad, yo lo había atraído hacia nosotros, yo era la causa de que estuviera en ese maldito bosque ahora. Debía haberme quedado a hacerle frente como se suponía que debía actuar un semidiós...

Y que era lo que había hecho, pues huir de mis responsabilidades, por supuesto que había hecho eso ¿En que momento de mis dos vidas no lo había hecho?

Si, se que no había forma alguna de que yo, un novato que apenas si sabia como levantar su espada, lograra derrotar a esa cosa pero ¡Tenia que intentarlo al menos, hacer algo! Quien sabe, quizás los dioses se apiadaban de mi y me daban una oportunidad...o una muerte rápida e indolora

¡Sherman iba a morir allí mismo si no hacia nada!

Básicamente estaba sacrificando al hijo de Ares para sobrevivir ¿Cuanto? ¿Un par de días mas hasta que nos envíen en la misión de recuperar el Rayo maestro? ¿Quien seria el siguiente que quedaría atrás para darme tiempo de escapar? ¿Grover? ¿Annabeth? ¿Lee?...

¿Percy...?

Un grito atravezo el bosque e hizo que parara de inmediato, puse una mano en el tronco de uno de los altos arboles mientras mi corazón galopaba con fuerza en mi pecho y con terror me gire hacia donde había venido

Sherman había soltado un grito horrible, casi desgarrador.

Un sudor frió recorrió mi espalda, se me pusieron los pelos de punta y sentí un temblor correr todo mi cuerpo. Mi corazón golpeaba con fuerza mi pecho mientras veía el camino por donde había venido, mantuve mi mano en el tronco del árbol y voltee hacia la ruta que me llevaría hacia el lago, tardaría al menos cinco o seis minutos en llegar hacia allí y era posible que Percy para ese entonces ya estuviera en medio de la pelea contra el perro del Infierno.

¿Que se suponía que debía hacer ahora? ¿ir hacia el lago, ayudar a Percy y olvidarme por completo de Sherman?

No había forma de que el hijo de Ares lograra resistir por tanto tiempo a la bestia con la que estaba combatiendo, para cuando regresáramos el ya podría estar muerto

De hecho, podría estar muerto en ese mismo momento mientras yo pensaba sobre todo eso

Pero tampoco podía dejar solo a Percy, no tenia forma de saber con seguridad si solo un perro del Infierno había ido por su cabeza, carajo con mi llegada a este mundo no podía estar seguro de nada. ¿Que clase de horrores habré desatado por el simple hecho de estar allí?

Voltee nuevamente hacia el lugar por donde había venido, el tiempo corría y mis opciones se agotaban.

Sin entender aun muy bien porque ya que no pude pensar con claridad y apretando con fuerza la espada que aun cargaba en mi mano comencé a correr.

De regreso hacia donde estaba la Anfisbena.

Durante todo el camino rece en silencio esperando que alguno de los doce enfermos que estaban en el Olimpo respondieran a mi llamado y se dignaran en proteger al semidiós, estaba casi seguro de que a ninguno le importaría pero bueno, nunca esta de mas intentar ¿No? Quizás Ares veía que su hijo estaba luchando valientemente solo contra un monstruo de ese nivel y se apiadaba un poco de el hasta que, bueno, se distrajera con algo mas.

Quizás, solo quizás Poseidon me oiría y ayudaría a su hijo en la batalla...Estaba casi seguro de que Percy podía con todo lo que estaba por pasar pero aun así, nunca esta de mas un rezo preventivo ¿Verdad?

Ademas de que nos mantendría vivos para luego usarnos en la misión de recuperar el Rayo de Zeus y arreglar ese tonto drama familiar pero eso es otra historia.

¿Porque deje a Percy atrás?

Confiaba en el, si, así como lo oyes.

Y no era fácil, puede que el fuera a convertirse en el héroe mas grande que halla visto el Olimpo pero por ahora era tan solo un niño de once (Casi doce como el remarcaba) En medio de un lugar extraño, con un arma en la mano luchando contra monstruos de fantasía para poder sobrevivir, era difícil confiar en que estaría bien por su cuenta pero debía hacerlo, no me quedaba de otra. Incluso si el era aun un niño y estaba lejos de ser el héroe legendario que estaba destinado a convertirse confiaba absolutamente en que superaría los desafíos que tenia enfrente suyo, era lo mínimo que podía hacer por el ¿Verdad? Mostrar un poco de confianza

—Perdón Percy —Murmure, aun sin poder evitar sentirme culpable por dejarlo detrás, mientras corría a toda la velocidad que podía.

Habia cometido muchos errores en mi anterior vida y varios en esta nueva pero ¿Sacrificar a alguien por mi propio bien? ¿Dejar que una persona inocente muriera solo para lograr salvar mi trasero?

No, eso es algo que no me podía permitir.

Puede que yo no sea material de héroe pero, carajo, todavía sigo siendo un ser humano.

Y no iba a dejar que alguien mas cargara con mis responsabilidades


El escenario cuando llegue era bastante malo, terriblemente malo.

¿Recuerdas que Sherman había roto la corteza de un árbol cuando quizo atacarme por primera vez?

Bueno, varios arboles del lugar estaban casi en las mismas condiciones pero aumentadas por miles.

Los troncos de los grandes pinos estaban destrozados, marcas de garras recorrían la corteza de los arboles dejando a la vista el interior de las frágiles plantas, cualquier organización ambientalista perdería totalmente la cabeza al ver el estado de aquellos pinos, en especial si sabían la antigüedad que tenían.

El suelo no estaba en mejores condiciones, las marcas de garras recorrían todo el lugar dejando a su paso grandes trozos de tierra desparramada por doquier. Como si una cosechadora hubiera estado pasando a toda velocidad por el césped del bosque

Pero lo que de verdad era terrible era la situación en la que Sherman se encontraba

Tenia la espalda apoyada contra uno de los troncos que aun seguía intacto, su brazo derecho parecía haber dejado de sangrar como antes, un trozo de tela naranja estaba atado sobre su herida conteniendo el sangrado, la tela apenas tenia algunos bordes de su color original ya que el liquido carmesí había reclamado su lugar en ella. Su armadura tenia una gran marca de impacto en el centro, como si fuera la abolladura de un automóvil mientras que una linea diagonal recorría su pecho, la Anfisbena había tratado de abrirlo a la mitad en algún momento pero había fallado.

La herida que yo le había causado en su pierna había dejado de sangrar, de hecho casi no se notaba.

Porque lo que de verdad resaltaba era el liquido viscoso y purpura que recorría su pierna izquierda, no tenia que ser un genio para saber que era eso.

Veneno, la Anfisbena lo había logrado.

Habia envenenado a Sherman.

¡La desgraciada lo había envenenado!

Estuve unos segundos parado allí sin hacer nada mirando al hijo de Ares porque no tenia ni la menor idea de que era lo que yo podía hacer en esta situación ¿Que tan peligroso era su veneno? ¿Cuanto tiempo tomaría para que invadiera por completo su sistema circulatorio? ¿Cual era el procedimiento indicado para evitar que Sherman muriera?

Curiosamente lo primero que pensé fue que al menos sabia que eso de succionar el veneno de una herida era un mito urbano así que no iba a gastar tiempo en eso, no iba a poder extraer...

Extraer...

Abrí mis ojos como platos cuando la idea cruzo por mi cabeza, era casi imposible que lo lograra pero era la única opción medianamente posible que se me había ocurrido.

Tampoco tuve mucho tiempo para reflexionar sobre mi plan ya que no mucho tiempo después escuche un terrible graznido y el sonido de algo goteando contra el suelo, al levantar la mirada me encontré con la Anfisbena nuevamente. Su aspecto era mucho mejor que el del hijo de Ares pero, de alguna milagrosa forma, Sherman había logrado dañarla considerablemente su cabeza de pitón traía cortes alrededor de todo su cuerpo, no muy profundos y mas que nada superficiales pero podía estar casi seguro de que al ser provocados por Bronce Celestial debía ser un sufrimiento terrible para un monstruo, había perdido una de sus garras y toda la zarpa que la acompañaba mientras que su ala izquierda estaba considerablemente dañada con un feo corte que la recorría casi de punta a punta.

De todas sus heridas el ácido amarillento salia a borbotones aterrizando contra el suelo y quemandolo al tocarlo, el monstruo estaba sobre una de las ramas su cabeza de Pitón retorcida hacia atrás mientras que sus alas parecían cubrir todo su cuerpo solo dejando a la vista su cabeza de cobra, la cual soltaba horribles graznidos por el dolor que atravesaba.

Parecía el murciélago mas feo de la historia, o una versión extremadamente Edgy de Batman...O quizás ambas, ya saben con todos los Multiversos y eso...

Pero volviendo al tema, al verla tan herida una pequeña flama de esperanza nació en mi, quizás si mi plan marchaba a la perfección podríamos tener una oportunidad de terminar con eso de una vez por todas si jugábamos nuestras cartas bien, podríamos eliminar el problema de raíz y retornar triunfantes al campamento.

Pero como si fuera una cruel broma del destino, mi flama de esperanza se vio apagada por un jodido Tsunami cuando vi lo que le estaba pasando al monstruo. Apenas si lo pude notar por unos momentos, cuando movió una de sus alas revelando su herido cuerpo.

Humo.

Un ligero humo salia de sus heridas y se elevaba hacia el cielo. No necesite que Sherman me explicara que era lo que estaba pasando allí, la Anfisbena había detenido su ataque para poder curar sus heridas.

¡La muy hija de...! ¡Podía regenerarse!

¡¿A quien carajo se le había ocurrido darle tantos poderes a esa cosa?!

¡¿Cual de todos los Dioses del Olimpo o Titanes había tenido la genial idea de "Oh voy a hacer un monstruo extremadamente peligroso, que pueda volar, tenga veneno y de paso le añadiré regeneración. Si, los semidioses lo amaran"?!

Casi podía apostar que había sido Dionisio en medio de una borrachera, condenado ebrio...

O una mejor pregunta aun, quien de toda esa bola de degenerados había hecho que esa cosa naciera porque, vamos, todos conocemos los mitos. No me sorprendería en lo mas mínimo si hay una historia sobre Zeus enamorándose de una jodida serpiente.

Sin hacer mucho ruido me fui acercando lo mas rápido que pude hacia el cuerpo del hijo de Ares, por fortuna el monstruo no parecía estar interesado aun en su presa debido a su "siesta de belleza" . Cuando estuve lo suficientemente cerca me di cuenta de lo grave que era la situación del semidiós, su rostro estaba completamente pálido, su pecho se inflaba y desinflaba rápidamente dejando escapar un ronco sonido por su boca por cada exhalación que el semidiós realizaba, un ligero temblor recorría sus extremidades mientras un poco de sudor bajaba por su frente hacia su barbilla. Su boca estaba entreabierta y sus labios bastante resecos, como si toda el agua de su cuerpo se hubiera esfumado de golpe.

O quizás la mayoría de su agua estaba en forma de sudor, intentando calmar las altas temperaturas que el veneno de la Anfisbena debía estar causándole.

No podía saberlo, no era un toxicologo.

Apenas llegue a su lado solté la espada y lo tome por los hombros con un poco de fuerza, pero no mucha en caso de que lo pudiera herir por accidente, lo ultimo que quería era sacarle uno de sus brazos de lugar por accidente. Sherman tardo algunos momentos en volver en reaccionar, su mirada estaba completamente perdida, como si hubiera tenido el viaje de LSD mas poderoso de su vida, con delicadeza lo sacudí intentando que volviera en si, el brillo volvió a sus ojos pero rápidamente su expresión de confusión se vio remplazada con una de ira cuando reconoció mi rostro.

—¿Jackson? ¿Que mierda estas haciendo aquí? —Gruño con rabia el hijo de Ares, su enojo era aun mas evidente debido a la voz ronca que le provocaba la falta de aire. Sonaba como el motor descompuesto de un auto viejo. O como si se hubiera fumado ochenta cajas de cigarrillos juntas sin parar.

—Salvándote el culo, supongo —Respondí en voz baja intentando animarlo un poco, o al menos hacerlo enojar para distraerlo del dolor que debía estar atravesando, tomándolo por los hombros hice que descendiera apoyado contra el árbol, el hijo de Ares quiso resistirse pero poco a poco su fuerza lo iba abandonando, una vez que estuvo recostado contra el tronco extendió su pierna y pude ver con detalle la herida que la Anfisbena le había causado.

Era espantosa, no creo tener otra palabra en mi vocabulario para describirla con exactitud.

Al menos de diez centímetros de ancho y no me animaba a saber cuantos debía tener de profundidad, justo en su pantorrilla izquierda. Un olor dulzón y asqueroso golpeo mis fosas nasales cuando estuve cerca de la herida, supuse que debía ser el veneno...O quizás la propia carne de Sherman. Un escalofrió recorrió mi espalda al pensar en ello pero no pude quitar mis ojos de la herida y no debía hacerlo si quería salvarle la vida al hijo de Ares. Alrededor de la zona afectada la piel del chico se había puesto morada, increíblemente morada incluso parecía una de las uvas que los chicos de Dionisio cuidaban, rodeando ese lugar varias ampollas comenzaban a ganar espacio en la pierna del joven semidiós mientras que las venas del chico comenzaban a hacerse cada vez mas visibles en su piel. Siendo algo irresponsable toque su pierna con un dedo y me di cuenta de que estaba totalmente helada, como un pedazo de hielo en lugar de volando en temperatura como había creído en un principio.

—Sangre...Cuadriceps...Corta...

Parpadee sorprendido al oír al joven y me di cuenta que en el poco tiempo que me había quedado examinando su herida su aspecto era peor, su boca estaba entre abierta y parecía que sus pulmones a penas podían otorgarle el aire que necesitaba para seguir viviendo. Estaba a punto de entrar en pánico ¡Se estaba muriendo allí! ¡En frente de mis ojos y yo aun no podía hacer nada!

Haciendo mi mejor esfuerzo intente descifrar lo que el hijo de Ares me había querido decir, estuve a punto de arrancarme el cabello con las manos hasta que me di cuenta de lo que el chico se refería. Lo mas rápido que pude tome la protección metálica que el semidiós usaba en su cuadricep y se la retire, dejando que la sangre no se agolpara en su pierna envenenada para que no se hinchara allí mismo. Por suerte, al estar recostado, su pierna estaba por debajo de su corazón lo que me daba un poco de tiempo antes de que el veneno llegara a su sistema sanguíneo y se distribuyera por todo su cuerpo...

Pero no sabia cuanto tiempo tenia antes de que llegara el limite.

Escuche una pequeña risa entre dientes y vi que el semidiós, nuevamente, tenia su mirada perdida en la nada.

—Heh...Me voy a morir —Murmuro el joven

—No, no, no...no te vas a morir Sherman

—Hehe...Vamos Jackson...Hasta tu...lo sabes

—Sherman, maldición —Dije entredientes, poco a poco el hijo de Ares parecía estar perdiendo la cordura, el veneno de la anfisbena le debía estar causando alucinaciones y estaba casi seguro de que no eran nada bonitas por la expresión de su rostro, casi como si hubiera visto un fantasma. Y podía ser que lo estuviera viendo justo en ese momento pero yo no tenia forma de saberlo. —Sherman, tengo un plan

—¿Oh...?

—Tengo un plan —Repetí e intente sonar extremadamente seguro de lo que decía incluso a pesar de que no lo estaba en lo mas mínimo —Creo que puedo extraer el veneno...solo necesito tiempo

—¿Extraer...? —La voz del chico sonaba distante, apenas pude oír sus palabras sobre el sonido de mi respiración agitada y el goteo de la sangre de la Anfisbena.

Di un vistazo sobre mi hombro para comprobar cuanto tiempo tendría antes de que la serpiente terminara de curarse, aun faltaban algunas heridas por cerrar y la cabeza de cobra aun no se había asomado por sobre sus alas así que pude suponer que se estaba refugiando para poder curarse con tranquilidad sabiendo que su objetivo, Sherman, no iba a ir a ningún lado luego de que lo dejara envenenado en el suelo. No podía saber con exactitud cuanto tiempo tendría antes de que la bestia se disponiera a terminar su trabajo por lo que decidí volver a concentrarme en la herida de Sherman y ejecutar mi plan.

Porque, veras, mi plan era bastante simple.

Iba a extraer el veneno de la sangre de Sherman antes de que llegara a su corazón, con algo de suerte eso nos daría una oportunidad para escapar mientras la Anfisbena estaba distraída y podríamos llegar al lago a tiempo.

Ahora ¿Como iba a extraer el veneno?

Solté un fuerte suspiro y puse mis manos sobre la herida abierta del hijo de Ares e intente concentrarme.

No quedaba mas opción que rezar internamente y esperar que Poseidon se apiadara de mi y me dejara usar mis poderes...Porque, debía tener unos ¿Verdad? No podía ser el único hijo de Poseidon que no pudiera controlar el agua y los líquidos...¿Cierto? Si tenia algo de suerte el señor del océano escucharía mi llamado y entonces podría operar con total tranquilidad, extraer el veneno del sistema sanguíneo del hijo de Ares y quizás, solo quizás, lograr curarlo por completo y terminar de destruir a aquella bestia.

Si, estaba siendo demasiado positivo para la situación en la que me veía

Mi plan era un asco pero iba a resultar...¿No? ¡No podía pensar en lo contrario! ¡Tenia que resultar a como diera lugar!

Intente sentir algo, lo que fuera, una señal, un movimiento algo que me indicara que estaba haciendo las cosas bien, un sonido ¡Lo que fuera!

¡Necesitaba sentir algo!

Trate de recordar como Percy se suponía que hacia eso, Pero ¿En alguna parte el lo explica? No podía recordarlo, hurgaba en todos mis recuerdos intentando que algo viniera a mi mente, una frase, un momento, una descripción ¡Una pista de como hacer eso!

Pero no había nada, mi mente empezaba a jugar en mi contra al igual que el tiempo, mis manos comenzaron a temblar levemente sobre la herida de Sherman mientras el color purpura que la rodeaba iba ganando terreno sobre su pantorrilla, si no me apresuraba el veneno alcanzaría el corazón en tan solo cuestión de minutos o incluso segundos

¡Pero no podía hacerlo! ¡No estaba pasando nada!

¡No había señal, no había pista, no había nada! ¡No estaba sintiendo absolutamente nada! ¡¿Que era lo que debía hacer?! ¡¿Que se suponía que debía hacer?!

¡¿Como funcionaba todo eso?!

¿Sera que el problema era yo?

El pensamiento salio casi disparado en mi mente

¿Era yo el problema?

¿Seria que al venir de un lugar completamente ajeno a todo lo sobrenatural mis habilidades...no existían?

¿No tenia ningún poder especial, nada?

¿Ya no había forma de que lograra salvar al hijo de Ares...? ¿El iba a morir allí, viendo como la única persona que podía ayudarlo no hacia nada en lo absoluto y lo dejaba fallecer poco a poco?

Mire por un segundo el rostro de Sherman, la expresión ida de hacia rato aun seguía marcada en el pero esta vez parecía algo mas calmada, como si el hubiera aceptado su destino, no era felicidad en su rostro, por supuesto que no, simple calma mientras el sudor seguía bajando por su frente y sus labios entreabiertos luchaban por conseguir un poco mas de oxigeno, pero sabia que en poco tiempo se daría por vencido. Incluso podía que en ese momento el ya estuviera frente a Caronte, en su sala de espera con su traje traslucido intentado pagar su boleto

¡No, no, no, no...! ¡Yo no podía dejar que todo eso terminara así! ¡¿Como podía dejar que alguien inocente falleciera así, por ningún motivo?!

Pero ¡¿Como se suponía que iba a salvarlo?! ¡¿Como?! ¡¿Que debía hacer?! ¡¿Que se suponía que debía hacer?!

Mi garganta comenzó a picar mientras mis manos temblaban aun con mas fuerza sobre la herida del semidiós, el temblor se extendía hasta mis hombros y de haber estado parado mis piernas habrían temblado como gelatina también, el miedo me invadía, el miedo y la furia por no saber como actuar o que hacer en ese momento, nada me había preparado para algo así. ¿Eso experimentaban los semidioses durante sus vidas? ¿El horrible sentimiento de que no podían hacer nada para cambiar sus destinos ni el de sus amigos o aliados? ¿Eso era lo que significaba ser un semidiós? ¿Dolor, miedo, sufrimiento, angustia...?

¿Resignación?

Si eso era lo que significaba ser un semidiós...Pues que los dioses se metieran su divinidad en el trasero ¡Yo no iba a dejarme llevar por eso!

—Muy bien Poseidon, no me conoces y seguro que crees que soy un error ¡Pero mas te vale que hagas funcionar esta mierda si no quieres que te patee el culo, maldito barba percebe! —Levante mi voz, mis manos aun seguían extendidas sobre la zona afectada y aun seguían temblando con fuerza, el picor en mi garganta era aun peor que antes y cuando intente aclarármela mi voz se quebró. Recién me di cuenta que estaba al borde de las lagrimas cuando me vi forzado a parpadear para poder ver mejor —¡¿Porque mierda no funciona?!

El tiempo seguía corriendo en mi contra, no iba a tardar mucho en acabarse. Mi corazón latía con fuerza, los temblores recorrían todo mi cuerpo mientras que el sudor frió bajaba por mi cuello sacándome escalofríos.

No estaba sucediendo nada, aun cuando me estaba esforzando.

Nada estaba sucediendo...

No pude contener mas las lagrimas y estas cayeron sobre mis manos, no podía hacer mas que llorar en ese momento. No había forma de que pudiera salvarle la vida a Sherman.

Se había acabado, había fracasado de nuevo...

¡CROOOOOOOOOOOOOOOO!

El sonido me heló la sangre, mire por sobre mi hombro aun con lagrimas en los ojos y pude contemplar el horror. La Anfisbena había alzado su cabeza de cobra por sobre sus alas y había soltado un fuerte graznido en el viento, las heridas que había tenido hacia unos minutos habían desaparecido por completo como si nunca las hubiera tenido en primer lugar e incluso su piel parecía mucho mas brillante que antes, parecía un auto nuevo recién salido de fabrica.

Claro, un auto nuevo con alas y unos colmillos que no iban a tener mucho problema en hacerme trozos. Ya sabes, tu típico Toyota.

Con sus heridas completamente curadas el ser se concentro en la única molestia que aun le quedaba, Sherman y como si fuera su día de suerte se dio cuenta de que la presa que se le había escapado hacia momentos había regresado y estaba en bandeja de plata, lista para ser devorada de un mordisco.

Creo que lo que mas sentí en ese momento, a demás de miedo paralizante, fue aceptación.

Curiosamente, había aceptado todo eso de golpe.

Hacia tan solo momentos había intentando denegar el destino de los semidioses, ir en su contra aun cuando no podía hacer nada para cambiarlo, eso era una cruel broma de las hermanas tejedoras, ellas mejor que nadie sabían que el destino no podía cambiarse y todo parecía indicar que ese era el mio. Dejar de existir allí mismo, sin dejar un rastro de mi existencia, eso debía ser lo mejor. Esas ancianas puede que supieran sobre esto pero no me lo dijeron cuando las encontré en aquel puesto en medio de la carretera, puede que esperaran que mis acciones me llevaran por un camino distinto. No lo se

Y, aun cuando lo había aceptado, paso algo muy extraño en mi.

No fue algo extremadamente revelador, como tu típico golpe motivacional en un anime o un videojuego, simplemente fue...¿Cual seria la palabra correcta?

Una chispa, si...Creo que una chispa podría describir bien lo que experimente.

Algo dentro de mi aun no estaba dispuesto a aceptar lo que estaba pasando y resignarse, una parte de mi estaba intentando que mi cuerpo reaccionara y que me pusiera en movimiento...Una parte de mi estaba intentando ser un héroe o al menos caer como uno. Y mientras lo mas racional de mi ser estaba diciendo ¿Para que esforzarme? Esto se acabo La otra parecía gritar en mi interior que me moviera y podría apostar de que me estaba insultado. Y, aun con todo en contra, esa voz se hizo oír en mi cabeza. Era extraña, porque jamas la había oído pero sonaba tan familiar a la vez, escuche una sola frase que retumbo en todo mi ser.

No pierdas la esperanza

Y entonces...bueno, hice la cosa mas estúpida que había hecho en mis dos vidas o al menos la segunda mas estúpida luego de intentar enfrentar al Minotauro. Me levante del suelo, estire mi brazo y tome la espada que casi había quedado olvidada en todo ese desastre, el peso y el balance eran muy incómodos pero no les preste atención. Con el corazón latiendome a mil por hora apreté con fuerza la empuñadura y me prepare para lo que se me estaba por venir encima.

Casi perdido entre medio del caos en el que se había convertido el bosque estaba mi escudo, aun en una pieza y listo para ser utilizado el único problema era que para llegar a el debía esquivar a la Anfisbena pero si no lo levantaba no tendría forma alguna de cubrirme de sus ataques, la parte mas racional de mi nuevamente grito con todas sus fuerzas para que entrara en razón pero ya era demasiado tarde porque lo único que salio de mi boca fueron otras palabras.

—¡Hey, bicho hijo de puta! ¡Mírame! ¡¿Quieres una pieza de mi, eh?! —Grite con toda la fuerza que pude y me fui alejando del cuerpo envenenado del semidiós — ¡Ven a buscarla, estoy acá! ¡¿Que mierda estas esperando?!

Si, estaba provocando a una bestia mitológica hambrienta, era algo que definitivamente no debía hacer bajo ningún tipo de situación pero, bueno, mi sentido común estaba totalmente apagado en ese momento.

Yo no estaba seguro si los monstruos podían sentir emociones pero, por el graznido que soltó, la Anfisbena debía estar furiosa ¿Como osaba esa simple presa a desafiarla? Quizás incluso se sentía confundida por mis acciones y en su defensa cualquier ser vivo con dos neuronas activas lo estaría. Lo único que supe es que el monstruo, desde la rama en la que estaba posado, extendió sus alas y las sacudió levantando una corriente de aire que se llevo consigo varias partes de los arboles que habían quedado destrozadas en el suelo y junto con ellas mi olvidado escudo que se levanto levemente en el aire y aterrizo a pocos metros de mi, el viento me golpeo en la cara pero al estar lejos de el no fue lo suficientemente fuerte para tumbarme al suelo, como si fuera una reacción por instinto todos mis músculos se tensaron preparándose para moverse, el dolor en mi cabeza por el golpe del hijo de Ares había desaparecido por completo mientras que la duda y el temor en mi aun seguían advirtiéndome que lo que estaba por hacer era una pésima idea, pero no les hice caso.

Esa voz que había escuchado antes no se había ido y de hecho se había hecho mas fuerte...Lo cual era algo preocupante ¿Estaba delirando por el golpe? ¡Lo ultimo que me faltaba!

Sacudí mi cabeza, ese no era el momento para pensar en ello. Sentí un cosquilleo todo mi cuerpo y casi sin percatarme de ello me había echado a correr en linea recta, justo hacia donde estaba la bestia sedienta de sangre. Al verme, el ser soltó un rugido

¡CROOOOOOOOOOOOOOO!

Su cabeza de cobra clavo su mirada en mi con furia mientras que la Pitón dirigió sus vacíos ojos hacia su objetivo, tras otra sacudida de sus alas el monstruoso ser se lanzo en picada contra mi dejando que la Pitón abriera sus fauces lista para tragarme de un solo mordisco y terminar de una vez por todas con sus molestias y darse el gusto de un bocadillo antes de comer su plato principal, el ser se elevo pocos metros sobre el suelo y fue bajando cada vez mas listo para cerrar el paso de su presa, acorralarla y devorarla junto con su otro objetivo que yacía contra uno de los arboles.

Pero eso no fue lo que paso.

Quizás fue la oleada de adrenalina que recorría mi cuerpo lo que me impidió detenerme por el miedo que me causaba tener a ese monstruo lanzándose contra mi, quizás fue el hecho de que ya había aceptado el hecho de que iba a morir o quizás fue esa vocecilla en mi cabeza que me había dicho que tuviera esperanza...Sea lo que halla sido, no importaba mucho ya que me había motivado lo suficiente para no detenerme y actuar.

Justo antes de que la Anfisbena pudiera aterrizar sobre el suelo me lance en una barrida, exactamente igual que como lo había hecho en contra del Minotauro. Si, usar la misma "estrategia" (si es que podemos llamarla así) no podía resultar dos veces ¿Verdad?

Bueno...Si, pero no.

Al no estar el suelo cubierto de barro este no ayudo a que me desplazara muy lejos pero gracias a que no estaba mojado logro detenerme antes de que mi cabeza se viera cortada de cuajo por las garras de la Anfisbena ya que había quedado justo debajo de ella, me había salvado de ser completamente devorado apenas por unos segundos ya que cuando pase por debajo de ella escuche el sonido de su mandíbula cerrándose con fuerza.

No podía darme el lujo de perder tiempo, apreté con fuerza la espada en mi mano y apuñale a la serpiente directamente en su escamoso estomago, la hoja atravesó su carne como si fuera papel y escuche el horrible rugido de dolor que la serpiente soltó, sus patas se sacudieron con fuerza y por poco sus garras no me rebanaron como si fuera un trozo de mantequilla. Tome el mango con ambas manos y empuje la espada mucho mas adentro de su ser, esperando que eso fuera todo y que lograra herir algún punto demasiado sensible como para que la Anfisbena pudiera regenerarlo.

Pero eso no paso, al parecer o no tenia órganos internos o mi arma no era la adecuada para acabar de un solo golpe con ella así que hice lo único que me quedaba por hacer en esa situación, con toda la fuerza que pude tire hacia un lado la espada aun clavada en su interior y fui desgarrando su carne poco a poco, los rugidos del monstruo me helaban la sangre pero no podía detenerme, de un potente tirón corte hacia un lado y al rodar para salir de debajo de ella me lleve parte de su estomago conmigo

Huh, Ahora no soy tan apetitoso ¿No?

La sangre amarillenta comenzó a chorrear por borbotones de su nueva herida y por poco no aterrizo en mi cuerpo si no fuera porque logre correrme rodando apenas unos instantes antes de que el ácido cayera sobre el suelo, como era de esperarse el ácido no tardo en devorar el suelo y sentí una sensación de alivio recorrer mi cuerpo pero como te estarás imaginando, no duro mucho tiempo. Cuando me levante me encontré de frente con los ojos rojizos y rasgados de la cabeza de cobra, su capucha estaba extendida y sus fauces entreabiertas mientras que su mirada estaba llena de furia.

"Oh ho..."

Soltando un fuerte sonido gutural la cabeza de cobra se inclino sobre si misma y me lanzo la primera mordida, por pura suerte logre saltar hacia un lado justo a tiempo para evitarla pero el sonido de sus fauces cerrándose rápidamente me puso los pelos de punta, sus alas se extendieron y tensaron como si fueran cuchillas listas para decapitarme. Con espada aun en mano le lance un corte diagonal pero apenas si pude herir su capucha y no pareció importarle mucho ya que sacudió su cabeza de reptil lanzando un poco de su sangre ácida por doquier, mientras todo esto sucedía la cabeza de Pitón estaba tras de mi confundida y soltando sonidos de dolor por la herida que le había causado.

Al menos no debía preocuparme por ella por el momento, claro solo tenia que sobrevivir ¡A una jodida cobra gigante!

La serpiente me tiro otro mordisco que pude esquivar gracias a mis reflejos de semidiós...O al subidon de adrenalina o quizás alguno de los Olimpicos se estaba apiadando de mi y me estaba dando un poco de suerte, pero no podía saberlo. Me agache justo a tiempo antes de que la Cobra se llevara la mitad de mi cuerpo con ella y mientras estaba bajo ella corte parte de su cuello con corte horizontal esperando que quizás eso pudiera decapitarla...

Tente demasiado a mi suerte porque eso no le costo su cabeza, solo la hizo enfadar muchísimo mas.

Y fue gracias a su rabia e ira contra mi que tuve una oportunidad de hacerle daño, apenas sintió el dolor de mi corte la cobra levanto su cabeza y se arqueo nuevamente lanzándose en mi contra en linea recta a una velocidad mucho mayor a la anterior, parecía que había decidido dejarse de juegos y ponerse seria. Lo que la bestia no esperaba es que yo diera apenas un pequeño salto hacia atrás quitándome de su trayectoria apenas por unos cuantos centímetros, la cobra cerro sus colmillos pero no encontró a su bocadillo entre ellos.

Lo que encontró fue una espada de bronce celestial directamente enterrada en su ojo izquierdo, porque apenas la tuve enfrente mio no dude ni por un segundo y me lance en una estocada contra lo único que sabia que era muy importante para ese ser, su vista.

El monstruo se sacudió con una fuerza tal que me arrebato la espada de mis manos quedando esta totalmente enterrada en su cuenca, el liquido amarillento salia con fuerza de su herida mientras que sus alas parecían intentar tomar el vuelo pero no podían ya que la otra parte de su cuerpo, la Pitón, no se movía en lo absoluto creando la mas bizarra ancla que había visto en toda mi vida. Sin mi espada no podía quedarme cerca de esa bestia durante mucho tiempo así que corrí hacia donde había quedado lo único con lo que podía defenderme ahora, mi escudo.

El gran trozo de madera cubierto con bronce celestial pesaba bastante pero casi no lo sentí cuando me lo coloque sobre mi antebrazo derecho, apenas si había logrado atar una de las correas cuando sentí aquel familiar cosquilleo en mi nuca advirtiéndome del peligro que se me venia encima.

Porque, veras, había logrado incapacitar a la cabeza de cobra por un tiempo, hasta que se regenerara por completo pero aun tenia un problema.

La cabeza de Pitón seguía allí y no estaba nada contenta conmigo ni con lo que le había hecho a su compañera trasera.

Sentí el viento arremolinarse cerca mio y con horror vi como la Pitón se había tirado contra mi usando su propia cabeza como un arma, puse mi escudo frente a mi para protegerme del inevitable impacto pero la madera no pudo hacer mucho en contra de la velocidad y fuerza con la que venia ese ataque, escuche un fuerte Crack y lo que supe luego era que había salido volando de allí, mis pies se habían despegado del suelo por unos segundos y estaba yendo hacia atrás, arrojado por la potencia del impacto.

Cientos de astillas se elevaron en el aire, mi escudo había quedado hecho trizas.

Y no fue lo único que quedo hecho destrozado, por la velocidad y potencia a la que iba el golpe que me di contra el tronco de uno de los gigantescos arboles hizo que todo mi cuerpo se sacudiera de dolor, por apenas unos centímetros no me había roto la espalda sino que había impactado con la parte derecha de mi abdomen, rebote como si fuera una pelota y me aleje unos cuantos centímetros del árbol aterrizando de cara sobre el suelo literalmente mordiendo el polvo involuntariamente.

Si mi memoria y las cuentas no me fallaban esa era la cuarta vez que comía el césped.

Y como si me lo hubieran cortado por falta de pagos, como una cruel bromita del destino, esa sensación que tenia hacia momentos cuando estaba luchando...Esa chispa, ese subidon de adrenalina, ese pequeño subidon de heroísmo se había ido por completo...Así como así, sin previo aviso me había dejado en el momento que mas lo necesitaba y había dejando detrás de el solo a un semidiós adolorido, completamente adolorido.

El golpe en el abdomen debía haberme dañado algo o movido algo dentro mio porque apenas intente levantarme una sensación de nauseas me invadió, mi cabeza dio vueltas y vueltas por todo el lugar intentando acomodar mis ideas mientras que mi brazo parecía estar a punto de caerse por el daño que le había ocasionado el impacto contra la cabeza de Pitón ¿A que velocidad iba esa cosa? ¿Me había fracturado otra vez? ¿Otra vez terminaría en el hospital? ¡Odiaba los hospitales!

Creo que estuve mirando el suelo durante unos momentos, gimiendo en la tierra mientras mi cuerpo hacia todo lo posible para ¿Como decirlo? Funcionar de nuevo porque al impactar contra el árbol parecía como si me hubiesen apagado todos los interruptores, esa sensación de poder o mejor dicho, de esperanza que había tenido antes se había ido por completo y había dejado un gran desgaste físico en mi. Y claro, ni hablar del dolor por el golpe claro esta.

¿Porque siempre terminaba volando en todas las batallas en las que terminaba involucrado?

¡Ssssssssssssshhhhhhh!

El sonido me puso los pelos de punta y me heló la sangre, sentí como mi corazón se detuvo por una fracción de segundo cuando lo oí tan cerca de mi. No quería mirar pero no pude evitar dirigir mis ojos hacia la dirección desde donde venia el ruido, me di la vuelta como pude y allí a pocos metros frente de mi estaba ella, la Anfisbena acercándose a paso lento muy lento mientras su bífida lengua bailaba al asomarse por sus fauces de Pitón, su cabeza de Cobra aun goteaba ese liquido amarillento pero el pequeño humo que salia de su herida me hizo saber que estaba a punto de regenerarse, era solo cuestión de tiempo para que recuperara completamente su visión.

Pero me había olvidado de algo, la Pitón era ciega...Pero no sorda. Me había encontrado aun cuando la había privado de su visión, ¿Habia sido por el ruido que hizo el escudo al romperse? ¿Habia sido por el sonido del impacto que tuve contra el árbol? ¿Habia sido por el ruido de mi cuerpo estrellándose contra el suelo? ¡¿Como había sabido donde estaba exactamente?!

¡Ssssssssssssssh!

Siseo de nuevo la bestia y dio otro paso adelante, destrozando con sus garras la tierra bajo sus zarpas. Mi cuerpo se puso en alerta, pero poco podía hacer desde el suelo, intente ponerme de pie pero mis piernas estaban terriblemente adoloridas y el calambre que las recorría en ese momento me hizo saber que apenas estaba regresando la circulación a ellas, mis brazos estaban cansados pero no en la misma situación, aun podía moverlos. O al menos, mi brazo que no había sido impactado por la cabeza de Pitón.

La Anfisbena dio otro paso

¡Sssssssssssssssh!

Mi corazón empezó a latir con desesperación, estaba por entrar en pánico nuevamente ¡¿Que podía hacer ahora?! ¡Esa cosa se me estaba viniendo encima!

¡Sssssssssssssssssh!

Mi escudo habia quedado hecho trizas y la espada estaba demasiado lejos como para aventurarme a recuperarla, encima de todo ello la Anfisbena no tardaría mucho en recuperarse por completo mientras que mis piernas apenas si estaban respondiendo a mis ordenes

¡Sssssssssssssssssssh!

¡¿Quien había sido el hijo de puta, el bastardo sádico de mierda que había creado un monstruo así?! ¡¿Como se suponía que se derrotaba a esa cosa?! ¡¿Como?! ¡Si tan solo hubiera huido cuando tuve la oportunidad...!

Huir, eso era lo único que podía hacer en ese momento pero ¿Como? ¿A donde? ¡No había forma de que pudiera llegar muy lejos con esa cosa tan...tan cerca de mi!

No tenia opción, tenia que intentarlo

¡Ssssssssssssssssh!

Me di la media vuelta y comencé a arrastrarme lo mas lejos que podía de la bestia, no me atreví a mirar detrás mio de nuevo mientras mi brazo sano hacia todo lo posible para impulsar mi cuerpo hacia delante, mi corazón parecía estar a punto de salirse de mi pecho mientras oía como el ser daba otro paso para acercarse a mi maltrecho cuerpo ¿Como había pasado todo eso? ¿Como había terminado en esa situación? ¡Maldita sea la hora en la que intente ser un héroe!

Los dedos de mi brazo derecho se contrajeron y no espere mucho a usarlo, aun cuando estaba dañado. Comencé a arrastrarme con ambos brazos sobre la tierra hasta el árbol mas cercano que podía, en el que había chocado hacia apenas unos segundos. Cualquier persona que hubiera visto lo que estaba haciendo hubiera pensado que estaba intentando nadar en la tierra...O que era un idiota por intentar algo así

Mis piernas cosquillearon cuando la sangre volvió a correr en ellas e intente ponerme en pie pero fracase miserablemente, aun no tenia la fuerza suficiente para eso y estaba seguro de que apenas la Anfisbena me viera en pie me destrozaría sin dudarlo, ahora se estaba tomando su tiempo para atacarme porque era una presa indefensa y ella lo sabia muy bien, no había mucho que pudiera hacer en ese momento para defenderme y mucho menos para atacarla.

Para la Anfisbena, esa batalla estaba mas que ganada.

Y para mi, esa pelea ya estaba perdida

No había forma alguna de que pudiera ganar, no sin mi espada o mi escudo y mucho menos sin la ayuda de terceros. ¡Yo ni siquiera tenia el mas mínimo de los poderes de Poseidon! ¡¿Como iba a hacerle frente a esa cosa ahora?! ¡¿Como?!

¡¿Donde se había ido esa voz en mi cabeza dándome ánimos y esperanza?! ¡¿Donde estaba ahora cuando ya no tenia forma de defenderme?!

¿Habia sido una alucinación mía? ¿Mi subconsciente? ¿Algún Dios o monstruo jugando conmigo como si fuera un juguete?

Sentí la tierra desgarrase tras de mi y comencé a desesperarme aun mas intentando alcanzar el árbol, quizás, solo quizás alguna ninfa se apiadaría de mi y llamaría a alguien para que me ayudara. Si, estaba apostando toda mi suerte a espíritus del bosque que eran completamente indefensos ante una amenaza como la que tenia tras de mi pero ¿Que mas podía hacer? Estaba mas que claro que los dioses no me ayudarían y sinceramente no esperaba que Aquaman o los Avengers llegaran a rescatarme, todo dependía en que un espíritu del bosque fuera lo suficientemente noble como para intentar, al menos, ayudar a Sherman.

Apenas llegue al árbol mis manos se agarraron al tronco para usarlo como apoyo y poder levantarme, el calambre en mis piernas casi se había ido pero no pude evitar que temblaran como gelatina al ver lo que tenia en frente una vez que me di vuelta. La Anfisbena estaba casi encima mio, nuestra distancia apenas era un metro y medio o quizás menos. Se acercaba a paso lento, saboreando el momento...literalmente, ya que su lengua bífida pasaba por sus labios a cada segundo, la cabeza de cobra parecía bailar con alegría mientras abría su capucha por sobre la de pitón que tenia sus vacíos y muertos ojos clavados en mi.

No iba a tardar mas de dos minutos en llegar hasta donde estaba.

Ya no podía hacer mucho, apenas había llegado hasta ese árbol y no había forma de que lograra escapar de ese bosque en una sola pieza.

Curiosamente los latidos de mi corazón, en lugar de intensificarse por el pánico y el miedo, comenzaron a calmarse.

Mi cuerpo pareció...relajarse, y me deje caer sobre el tronco del árbol, casi en la misma posición en la que había dejado a Sherman. Mis piernas estaban completamente adoloridas por el calambre y el impacto del golpe, mi circulación había vuelto a todo mi cuerpo pero el cansancio era terrible, como si no hubiera dormido en semanas, me pesaba todo el cuerpo como si estuviera cargando cientos de cajas fuertes sobre mi espalda. Mi estomago dolía al igual que mi pecho, incluso cuando mis latidos se habían calmado el dolor en mi caja toraxica era terrible, como si me lo estuvieran pisando con fuerza, mientras que mi estomago rugía, parecía que alguien estuviera apretando mis tripas con sus propias manos...Era una sensación espantosa

¿Era por el miedo? ¿El pánico? Pero, si era por el pánico ¿Porque me sentía tan...calmado?

¿Habia aceptado que ese era el fin de todo?

Debía ser eso, no había otra respuesta para ello...

Así que así iba a terminar todo, siendo comida de serpiente en un bosque. Ni siquiera había logrado pasar de la mitad del libro, carajo no había logrado pasar de los primeros capítulos y todo iba a acabar allí mismo, no pude evitar pensar con algo de tristeza y felicidad que al menos había establecido un tiempo récord en cagarla en un nuevo universo. Al menos alguien debía estar tomando nota de eso ¿Verdad? Solté un pequeño bufido mientras recostaba mi cabeza contra el tronco esperando mi final...

Pero ¿Porque las ancianas del destino dijeron que estaba entrelazado con todo? ¿Que no había forma de saber donde iba a ir?

¿Acaso se cansaron y decidieron que era hora de cortar mi hilo de una vez por todas?

Oí a la Anfisbena dar otro paso, pequeñas lagrimas se deslizaron por mis mejillas...No quería morir, de nuevo.

No ahora que había logrado, al menos encontrar algo por lo que cambiar ¿Que iba a pasar con las promesas que le hice a Percy y Sally?

Dios santo ¿Que iba a pasar con ellos? ¿Como iban a reaccionar ante esto? ¿Percy se sentiría mal por esto? ¿Luke aprovecharía todo esto para lograr convencer al semidiós para que se una a su cruzada contra el Olimpo? Dudaba que yo fuera tan importante pero era una posibilidad, uno nunca sabe

¿Que iba a pasar con todo eso? ¿Las cosas seguirían su rumbo como en el Canon?

Vagamente me pregunte si lograría reencarnar de nuevo, en algún otro universo de fantasía donde no me tocara ser tan inútil, donde pudiera hacer algo para cambiar mi destino.

Hmm...Raccon City no suena mal para empezar o quizás ¿Morioh? Esa si que seria una gran aventura...¡O tal vez en Outworld! Pense mientras las lagrimas seguían recorriendo mis mejillas, estaba fantaseando algo que no iba a suceder ya que había tenido suerte una vez...El destino no me iba a sonreír de nuevo, me había dado una oportunidad y la había desperdiciado.

Si tan solo hubiera sido mas fuerte...Si tan solo hubiera prestado mas atención...Si tan solo hubiera...

Ssssssssssssh

Escuche otro siseo, mucho mas cerca que antes mientras la sensación en mi pecho y estomago aumentaba cada vez mas ¡¿Que era lo que me estaba pasando?! ¡¿Acaso estaba teniendo un paro cardíaco o algo?!

La verdad no sonaba tan mal, morir de esa manera me evitaría tener que recrear una de esas escenas de Shingeki no Kyojin...salvo que yo iba a ser el devorado y la Anfisbena el titan, tu me comprendes.

Mis manos temblaban mientras que veía como el monstruo se me acercaba cada vez mas y mas, el dolor en mi pecho se fue intensificando poco a poco, sentí como mi piel parecía enfriarse cada vez mas mientras que el sudor bajaba por mi espalda, el dolor que había olvidado por el golpe de Sherman volvió en forma de aturdimiento en mi cabeza aun cubierta por el casco metálico

¿Quizás esa presión era lo que estaba causando todo...aparte del inminente miedo a la muerte que tenia en ese momento?

¡SSSSSSSSSSSSSH!

No quería morir. Definitivamente no quería morir.

No quería que todo se terminara allí

Pero no podía hacer nada para evitarlo, nada para cambiarlo

La presión en mi pecho se hizo insoportable, sentía que me iba a explotar en cualquier momento y entonces, sentí algo áspero tocando mi palma derecha, cuando baje la mirada me di cuenta de que mi mano estaba apoyada contra el tronco del árbol ¿En que momento la había puesto allí? ¿Lo había hecho inconscientemente? No importo mucho porque fue en el momento que vi mi mano tocando el árbol, en ese mismo momento sentí algo extraño en ella.

El dolor en mi pecho se calmo de golpe y porrazo, como si lo hubieran borrado por completo. Mi respiración se normalizo, mis latidos continuaron su marcha calmada mientras que mi piel parecía retomar su temperatura normal...Lo único extraño era la fuerte sensación de cosquilleo que recorría todo mi cuerpo...

Y que sentía algo moviéndose dentro del árbol.

No se como explicarlo con exactitud, era...algo dentro de el que me estaba llamando, no de forma verbal sino como si estuviera llamando a algo dentro de mi...

Mi mente no pudo procesar eso durante unos segundos ¿Que estaba pasando...?

La Anfisbena estaba apenas a unos pasos de distancia de mi, su ojo ya casi estaba curado por completo pero por alguna razón, no tenia miedo...O al menos no tenia tanto miedo como antes, algo estaba calmándome, algo estaba manteniendo mis pies sobre la tierra. Aun cuando no estaba parado pero, tu me entiendes.

Esa sensación de terror, de miedo a la muerte aun seguía allí pero se estaba calmando, era como si estuviera siendo silenciada por algo...o alguien, no podía saberlo pero todo había comenzado cuando entre en contacto con ese árbol ¿Algún espíritu del bosque se había apiadado de mi al final? ¿Estaban calmando mi ser para que mi muerte no fuera tan dolorosa? ¿Habian respondido a mi ultima plegaria?

No pierdas la esperanza

Nuevamente, esa voz resonó en mi cabeza ¿De donde venia? ¿Quien estaba intentando mantenerme en pie? ¿Porque...?

Sentí un cosquilleo en mi cuello, como si energía pura se desplazara desde allí hasta todas mis extremidades ¿Que estaba sucediendo?

La Anfisbena estaba tan solo a unos pasos de distancia de mi, lista para devorarme de un solo bocado. La cabeza de cobra se sacudió abriendo su capucha para mostrarme como había logrado curar la herida que le había causado, sus fauces se abrieron casi como si se estuviera burlando de mi y vi gotear aquel liquido purpura de sus colmillos.

Pero no fue miedo lo que sentí entonces, no fue terror ni entre en pánico por primera vez desde que había llegado a aquel lugar...

Esa chispa que había tenido antes dentro de mi, aquella pequeña chispa de esperanza que había sentido ardía con fuerza en mi interior, en su momento no pude comprender porque ¡No había forma de que lograra ganar esa batalla! Pero aun así, aun así sentí esa voz resonar dentro de mi intentando animarme, intentando que no me diera por vencido...al menos no ahora, la sensación de energía que recorría mi cuerpo por alguna razón parecía estar conectada a mi mano derecha con la que estaba tocando el árbol

La Anfisbena dio otro paso y arqueo su cuerpo lista para el ataque.

Desde el suelo levante un poco mis rodillas, preparándome para lo que se estaba por venir, en ningún momento deje de tocar el árbol y cuando vi a la Anfisbena prepararse para el ataque fue cuando lo sentí.

Algo dentro del árbol estaba moviéndose con muchísima mas fuerza que antes, parecía que estaba rugiendo dentro de la madera, moviéndose violentamente de un lado hacia otro incluso podía oír como golpeaba el tronco desde adentro y pequeñas astillas caían desprendidas de este por el impacto de...Bueno, de lo que fuera que estuviera dentro de el ¿Que estaba pasando?

No pierdas la esperanza

No deje de tocar el árbol y me levante levemente cruzando mi mirada con los ojos escarlata de la cobra quien miraba atenta, esperando a destruirme por atreverme a lastimarla

Vi un pequeño brillo en sus ojos y se tiro hacia mi con sus dos fauces completamente abiertas de par a par.

Quizás fue por la energía que recorría mi cuerpo en ese momento, quizás fue por el miedo que tenia de la muerte, quizás fue esa voz que sonaba en mi cabeza...Por alguna razón mi cuerpo se movió antes de que pudiera pensar en algo...No, de hecho si pude pensar en algo antes de que mi cuerpo actuara por su cuenta, fue algo extraño ¿Porque recordaría eso en ese momento?

Fue la primera vez que Poseidon nos vio, en el departamento de Sally cuando apenas eramos unos bebes

¿Que fue lo que había dicho?

Al mar no le gusta que lo contengan

La gigantesca serpiente alada se tiro contra mi y nuevamente cerro sus colmillos esperando clavarlos en mi carne de una vez por todas pero no se encontró con el sabor de mi sangre en su boca, sino con algo muy distinto

Porque veras, yo no estaba allí cuando ella intento atraparme con sus colmillos

Una vez que el monstruo se lanzo mi cuerpo me obligo a rodar hacia un lado, era como si algo me estuviera controlando cual personaje de videojuego en medio de un Quick Time Event.

La energía, esa chispa que había sentido antes parecía estar corriendo por todo mi cuerpo. Esa extraña sensación que tuve al tocar el árbol, eso que se movía dentro de el...Comprendí lo que era al instante que me moví de allí.

Agua, eso que estaba dentro del árbol era agua...O al menos, algún tipo de liquido

Y estaba intentando salir de allí, estaba tratando de conectarse conmigo de alguna manera y escapar de su prisión.

Al mar no le gusta que lo contengan.

La Anfisbena estrello su cabeza de Pitón con fuerza contra el tronco del árbol, la madera se resquebrajo y rompió en varios lugares mientras que la cobra giraba su cabeza con rabia buscándome, apenas si me había podido alejar unos cuantos centímetros del lugar pero el impacto la había logrado confundir un poco, el tiempo suficiente como para que ese liquido que estaba dentro del árbol comenzara a escapar por las quebraduras que la serpiente había generado.

Al principio eran unas cuantas gotas de color ámbar, parecidas a la miel. Pero luego, bueno, luego paso algo que la verdad no estaba esperando

Porque, veras, el árbol...exploto

La fuerza de la detonación me hizo despegar del suelo apenas unos centímetros y me envió lejos de la bestia, al menos unos tres metros tal cual y como lo había hecho ella cuando había destruido mi escudo pero esta vez la caída no había sido tan dolorosa, de hecho había aterrizado ligeramente contra el pasto y había quedado en una posición perfecta para ver lo que estaba sucediendo.

Miles de astillas volaron por el cielo, trozos de madera de todos los tamaños salieron disparados por doquier mientras que, como si se tratara de una fuente, el liquido ámbar se elevaba en el cielo libre de su prisión. La Anfisbena apenas si pudo moverse un poco pero no fue lo suficientemente rápida como para evitar que decenas de astillas y maderas de todos los tamaños se clavaran en su cuerpo, la cabeza de Cobra soltó graznidos de pánico al sentir el dolor de decenas de agujas en su cuerpo mientras que la Pitón, aun confundida por todo lo que estaba pasando, solo atino a moverse de un lado a otro intentando detectar mi presencia que estaba cubierta gracias al estruendo del árbol. Como si el destino me estuviera guiñando un ojo, varias de las astillas cayeron con fuerza sobre las alas de la bestia enterrándolas al suelo como si de clavos se tratase.

Pero eso no fue todo ya que el liquido ámbar aun seguía volando en el cielo, cayendo sobre el bosque como si de una ligera lluvia se tratase, comenzó a girar sobre si mismo como un pequeño tornado y se arqueo casi como si estuviera imitando a la serpiente momentos antes de que me atacara. Sin darle tiempo a escapar el liquido ámbar se tiro contra el monstruo rodeando cada parte de su cuerpo como si fuera una cadena o, irónicamente, una serpiente atrapando a su presa.

La cadena ámbar se aferro con fuerza al cuerpo de la bestia atando cada una de sus extremidades, desde sus filosas garras hasta sus alas que habían sido dañadas por el baño de estacas de hacia unos momentos. La cabeza de Cobra veía todo eso con pánico, intentando safarse de aquellas ataduras pero a gran velocidad el liquido ámbar recorrió su cuello y llego hasta su capucha atándola por completo al igual que con su cabeza de Pitón quien aun parecía intentar buscarme, por la fuerza de las ataduras y el daño ocasionado la Anfisbena se vio obligada a caer al suelo.

Aun así el ser intento liberarse, moviéndose de un lado a otro pero las cadenas ámbar estaban tan aferradas a su cuerpo que cada movimiento que hacia terminaba restringiéndola aun mas. Era extraño ¿Porque un liquido, porque agua terminaría aferrándose con tanta fuerza a su cuerpo? Entonces lo entendí

Eso no era agua, eso era savia

Savia de aquel árbol y ¿Cual era una de las cualidades mas famosas de la savia?

Se solidificaba llegando a atrapar a pequeños insectos durante siglos y siglos, como en Jurasic Park ¿Era eso científicamente posible? Pues, la serpiente alada que estaba luchando por salir de su prisión de savia me dio la respuesta, posiblemente no científicamente posible pero en el mundo en el que estaba ¿A quien carajo le importaba la ciencia?

¡Adelante savia!

¡Croooooooooooooooow!

No podía comprender lo que estaba pasando y no podía desperdiciar la oportunidad que el destino...O quien fuera me había otorgado, aprovechando el subidon de adrenalina y energía que tenia corriendo por mis venas me levante del suelo para correr hacia donde había dejado el cuerpo de Sherman, el camino estaba cubierto de trozos de madera, quemado en varias partes por la sangre ácida de la Anfisbena y rasgado por doquier dándole el aspecto de una zona de guerra o del concierto de rock mas hardcore de la historia, enserio parecía que allí había pasado AC/DC, Metallica y Black Sabbath todos al mismo tiempo porque el lugar estaba hecho un desastre.

Cuando llegue junto al cuerpo del semidiós lo primero que hice fue poner unos dedos en su cuello tratando de encontrar su pulso, la verdad ni siquiera sabia si eso funcionaba así pero al verlo en tantas películas me había quedado grabado en la cabeza, por suerte o por pura casualidad pude sentir unos leves latidos aun corriendo por sus venas

Seguía vivo

Libere un suspiro pero al ver su herida mi calma se esfumo al instante, el color purpura se extendía por casi toda su pierna y ya estaba a punto de pasar su cadera. No tardaría mucho en llegar a su corazón y que este bombeara el veneno por todo su cuerpo, yo podía intentar nuevamente extraer el veneno de su torrente sanguíneo pero no tenia forma de saber si eso iba a funcionar o no y ni siquiera sabia si lo que había pasado hacia unos momentos había sido gracias a mis, ¿Como decirlo?, Poderes de pescado o que algún dios, ente u demonio se había apiadado de mi o no quería que todo terminara tan fácil.

Aparte, si era gracias a mi aun no tenia ni la mas ligera idea de como se controlaban mis habilidades, el mínimo error podía acabar con la vida del hijo de Ares.

—Hey, hey —Lo llame pero no sacudí su hombro, por temor a lastimarlo —¿Sigues ahí?

No hubo respuesta

—Vamos Sherman, no te vallas ahora, no después de todo esto —Murmure y lleve mis dedos frente a su rostro chasqueandolos con fuerza —¡Despierta, no te duermas ahora pedazo de...!

Yo no sabia mucho sobre venenos u heridas de serpiente pero estaba casi seguro de que si Sherman se quedaba inconsciente, de que si se llegaba a quedar dormido seria Game Over para el...¿Despertaría después o entraría en coma? ¿Volvería de nuevo o aceptaría el frió abrazo de la muerte? No tenia forma de saberlo, pero no podía permitiré correr riesgos.

Me arrodille cerca de el y pase uno de sus brazos sobre mi hombro para poder levantarlo del suelo y cargarlo hacia un lugar seguro. Yo no era fuerte pero el aumento de energía que tenia al menos me había otorgado un poco de resistencia para poder aguantar el peso de Sherman, porque el desgraciado pesaba como un maldito ropero. Enserio ¿Que diablos comían los hijos de Ares?

Apenas si pude hacer unos pasos cuando oí nuevamente el graznido de furia de la serpiente, me voltee para verla y allí estaba luchando contra sus ataduras. La savia se había solidificado por completo a una velocidad asombrosa, me hubiera encantado comprender como o porque pero no había tiempo para ello porque con horror vi como un pequeño humo estaba desprendiéndose de su cuerpo. El mismo humo que salia de ella cuando se curaba sus heridas, ¿Estaba intentando curarse o escapar de sus ataduras? ¿Por cuanto tiempo la savia podía resistir la fuerza de aquella bestia?

Preferí no quedarme a averiguarlo y con el semidiós de Ares balbuceando me adentre en el bosque, hacia el lago donde Percy y los demás debían estar luchando

Si tenia algo de suerte Quiron ya estaría allí y el era un experto en venenos y demás porquerías mitológicas, porque vamos, el sujeto tenia como ocho mil años de edad seguramente ya había visto de todo en su vida y tendría un antídoto para salvarle la vida a Sherman. Lo único de lo que yo tenia que asegurarme era de que el veneno no se extendiera hasta su corazón y de que el semidiós no se durmiera así que hice lo único que se me vino a la cabeza en ese momento

Purple Haze, all in my brain...

Si, me puse a cantar Purple Haze en medio de ese desastre y seguramente te preguntaras porque y si no te lo preguntas es porque ya te habrás acostumbrado a mis idioteces, pues veras durante mi tiempo en el Campamento me di cuenta de que la mayoría de la música que escuchaba la Cabaña de Ares era Rock, alli no había otro genero musical que fuera permitido al parecer y podía oír los alaridos que soltaban los hijos de la guerra cuando se emocionaban con una canción así que decidí tomar una que seguro Sherman se conocía de memoria, vamos, ¡No había forma de que no supiera la letra!

—¿Uh...? —Escuche al hijo de Ares murmurar confundido, aunque no pude ver su expresión ya que estaba concentrado en seguir adelante

Purple Haze, all in my brain...—Insistí y moví mi cabeza levemente indicándole que el siguiera la canción

Sherman debia estar demasiado confundido como para pensar que diablos era lo que yo estaba haciendo porque sin mediar preguntas el murmuro

Lately...things they... dont se-em t-the... same

No pude evitar poner una pequeña sonrisa ¡Lo sabia, sabia que conocía la letra!

Actin´funny, but i dont know why...

Sherman se quedo en silencio por unos momentos mientras avanzábamos por el bosque, mi sonrisa comenzó a decaer y empece a preocuparme pero justo cuando estaba por girarme a comprobar que todo estuviera bien pude oír un débil

E-excuse me w-while I kiss t-the sky

Era posiblemente la imagen mas extraña que había habido en ese bosque en años, décadas o posiblemente toda la jodida historia del Campamento. Una serpiente alada de dos cabezas atada y apresada por savia solidificada estaba luchando por escapar mientras soltaba graznidos como si de un cuervo se tratase al mismo tiempo que dos semidioses se alejaban de la batalla, uno con veneno corriendo por sus venas amenazando con arrebatarle su vida en cualquier momento y a punto de caer inconsciente y el otro que lo cargaba parecía que había tenido una sobredosis de bebida energética mientras huía de la pelea, con un feo casco abollado en su cabeza.

Oh y todo eso pasaba mientras ambos cantaban Purple Haze de Jimi Hendrix.

Estoy casi seguro de que eso no es algo que puedas ver todos los días.

Y, sin dejar de cantar, me aleje lo mas rápido que pude de la bestia en búsqueda del lago. La única salvación que creía posible en ese momento.


Lo primero que oí al asomarme fueron los murmullos de varios semidioses, algunos vitoreos se habían escuchado antes lo que me dio a entender que el captura la bandera había terminado hacia algunos minutos.

Para esos entonces el equipo de Luke, mi equipo, seguramente ya había conseguido la victoria.

Y eso debía significar que Percy ya había logrado vencer a Clarisse y su pequeño escuadrón por lo que el perro del infierno ya debía estar cerca, preparado para atacar al hijo de Poseidon en cualquier momento aprovechando la fatiga de la batalla.

Desgraciadamente no era lo suficientemente rápido como para intentar bloquear ese ataque y ayudar a Percy, no había forma de que llegara al lago a tiempo mas con el peso de Sherman sobre mi e incluso no tenia manera de hacerlo, mi escudo había quedado hecho pedazos en aquel maldito bosque por lo que no tenia nada para defenderlo, ni siquiera mi propia espada.

—Ya casi estamos ahí Sherman, no te mueras ahora —Murmure y aliviado vi como el semidiós asintió levemente con su cabeza, sus ojos estaban a punto de cerrarse pero aun se mantenía consciente lo cual, para ser sinceros, era un milagro considerando su situación.

Entonces oí a Quiron gritar algo en griego antiguo, gracias a las clases de Annabeth pude entenderlo a la perfección

—¡Todos apártense, mi arco!

Pude escuchar todo claramente, el sonido de algo grande, bastante grande, impactando contra el suelo y soltando un poderoso rugido me hizo saber que el perro del infierno ya estaba allí listo para dar caza a Percy, era completamente imposible ignorarlo ya que había sonado como un maldito antitanque aterrizando en la tierra luego de haber caído desde el cielo. Luego fue un caos, un completo caos de sonidos que apenas si pude comprender, espadas desenvainándose, flechas volando por el cielo y el ruido de algo perforando metal con una fuerza increíble.

—¡Percy, corre!

Annabeth, esa había sido Annabeth.

Y luego de eso el quejido de dolor recorrió el viento para llegar a mis oídos mientras algo se estrellaba con fuerza contra el suelo sin vida, el perro del infierno había sido completamente acribillado por las flechas de los hijos de Apolo y Quiron salvándole la vida a Percy supuse, porque si tenia algo de suerte todo estaba siguiendo el Canon y el canino infernal apenas había sido un mal susto para el chico.

¡Di inmortales! —Exclamo la rubia —Eso era un perro del infierno, de los Campos del Castigo. No están...se supone que no...

—Alguien lo dejo entrar, alguien lo invoco

—¡Percy tiene la culpa de todo! —Grito Clarisse y estaba por continuar cuando sus ojos se abrieron como platos al verme, por el caos que estaba sucediendo casi nadie se había percatado de mi presencia ni del semidiós agonizante que traía sobre mis hombros en aquel momento, por primera vez vi otra expresión en su rostro aparte de ira y era preocupación —¡Sherman!

¿Alguna vez tuviste cientos de ojos clavados en ti? Si los tuviste entonces me comprenderás pero si no...Bueno, no quieres tenerlos porque puedes confiar en mi palabra, es la sensación de incomodidad mas grande que había tenido en mis dos vidas.

Los murmullos comenzaron de nuevo, los hijos de Ares miraban perplejos como su segundo al mando volvía apenas en una pieza, casi delirando sobre los hombros del novato seguramente se estaban preguntando ¿Como diablos había pasado eso? Pero no fueron solo los hijos del dios de la guerra, poco a poco los jóvenes héroes mostraron su confusión y terror, en especial los hijos de Apolo y Demeter porque debían haber visto la herida en la pierna de Sherman, podía estar seguro de que los hijos del sol sabían exactamente lo que estaba pasando pero no podían comprenderlo. Por suerte la que no se dejo controlar por la confusión fue Clarisee, no perdió ni un segundo y corrió hacia mi posición casi con llamas en sus ojos al ver el estado de su hermano, estuve a punto de dar algunos pasos hacia atrás tomado por la sorpresa cuando la vi tan cerca de mi.

—¡¿Que le hiciste?! —Me grito en la cara al ver la herida en la pierna de Sherman, el color violeta estaba ganando cada vez mas terreno en su cuerpo, gracias al Olimpo...o a cualquiera que nos había ayudado ahí fuera, no estaba sangrando y el veneno no estaba goteando por su herida.

Incluso cuando la furia era mas que evidente en su voz no pude evitar sentir alivio, lo había logrado, ¡Lo había logrado! había llegado al lago en una sola pieza y el leve quejido que soltó el hijo de Ares al oír a los gritos de su hermana me hizo saber que el aun seguía consciente y con vida. ¡El bastardo hijo de...! ¡Si lo había logrado!

El siguiente en ir hacia nosotros fue Quiron, apresurado el Centauro troto a mi dirección con su arco aun en mano, puso una mano frente a Clarisse para detenerla de abrirme la garganta allí mismo y evito que ella terminara el trabajo que la Anfisbena había comenzado, lo ultimo que me faltaba era haber tenido que pasar por todo eso para ser asesinado por un estúpido malentendido

Ni siquiera les di tiempo para hablar cuando pregunte, casi a los gritos

—Quiron, por el amor de Dios, dime que tienes una cura para el veneno de Anfisbena. La tienes ¿Verdad?

Los ojos del anciano Centauro mostraron la sorpresa que estaba experimentando al oír mis palabras mientras que algunos de los semidioses empezaban a murmurar con preocupación sobre lo que había dicho, Luke estaba allí mirando todo atentamente, con su espada casi desenvainada ¿Esa espada ya era Backbiter? ¿Ya había forjado esa arma o era otra simple espada común y corriente como todas las demás? No tenia ni la menor idea y aun no estaba del todo seguro si la serpiente gigante había sido su culpa ¿Luke estaba lo suficientemente corrompido para tener a un monstruo así bajo su control? Sonaba...aterrador, completamente aterrador. O quizás debía agradecerle ese pequeño regalo a mi tío de las profundidades, después de todo no podía olvidar que bajo la mirada de Hades aun seguíamos siendo enemigos que debían ser eliminados.

Clarisse no dijo nada, su mirada se calmo un poco al escuchar mis palabras y no perdió el tiempo al quitarme el brazo de Sherman de mis hombros con una delicadeza que sinceramente me dejo completamente asombrado, lo cargo en sus propios brazos mientras el hijo de Ares soltaba otro quejido, debió haberle dicho algo a su hermana ya que esta soltó un pequeño bufido que podría haber jurado sonó como una risa, Aun con eso le dio una mirada de preocupación a Quiron quien se limito a asentir y con seriedad hablo.

—Lo tengo Theseus...—Se giro para ver a la líder de la cabaña de Ares y exclamo —¡Llévalo a la enfermería, ahora! ¡Que un grupo de hijos de Apolo te acompañe!

—Así se hará —Respondió ella y aun cargando en brazos a su hermano salio corriendo del lugar siendo acompañada por un pequeño equipo de chicos y chicas rubios, de todas las edades y entre ellos nada mas y nada menos que Hakeye quien me envió una mirada de preocupación antes de irse tras sus hermanos, aun con su arco en mano.

Y hablando de hermanos...

—¡Teddy! ¡Teddy! ¡¿Estas bien?! ¡¿Que te paso allí dentro?!

Ni siquiera me había dado cuenta cuando había caminado hacia donde estaba Percy una vez que me habían quitado a Sherman de mis hombros y había dejado a Quiron atrás, ¿Quizás era porque así me sentía mas seguro? ¿O mi cuerpo estaba buscando la fuente de agua mas cercana para poder sanar mis heridas? Porque aquel aumento de energía que había tenido en ese bosque ya se había acabado por completo y ante la seguridad del lugar en el que estaba, mi adrenalina se estaba agotando poco a poco...Cuando se acabara totalmente, el dolor que iba a sentir seria, bueno, horrible.

Y hablando de heridas, Percy estaba sangrando bajo su camiseta y armadura...El perro del infierno había logrado penetrarla con sus garras como si fuera una lata de atún, irónico, siendo un hijo de Poseidon. Tenia algunos moretones por su cuerpo, algunos pequeños cortes en sus extremidades y la puñalada que la lanza eléctrica de Clarisee le había causado aun en su cuerpo a pesar de que el agua parecía haber casi cerrado totalmente sus heridas.

—Estan heridos, ambos lo están —Escuche a Annabeth decir y cuando me voltee pude ver su preocupado y ¿Temeroso? Rostro, debía ser la noche mas extraña en la vida de la joven hija de Athena ¿Un perro del infierno? ¡¿Una jodida Anfisbena?! ¡Debía ser una broma! —Métanse al agua, ahora

Percy frunció el entrecejo y negó con su cabeza

—Estoy bien...

Negué con mi cabeza

—No, no lo estas —Respondió ella y pude ver como el Centauro se acerco hacia nosotros, curioso —Quiron, mira esto...

¡CROOOOOOOOOOOOOOOOW!

—Oh vamos, tiene que ser una puta broma —Gruñí y voltee para ver desde donde había venido ese maldito ruido

Si, mi tranquilidad apenas si había podido durar unos cuantos segundos ¡¿Enserio?! ¡¿ENSERIO?! ¡NI SIQUIERA ME IBA A DAR TIEMPO PARA QUE PUDIERA CURARME LA MUY DESGRACIADA?!

Vi como Quiron perdía un poco el color de su rostro y sus, bueno, patas de caballo se tensaban listas para la batalla mientras apretaba su arco con fuerza. Percy me miro confuso al ver la expresión de terror en mi rostro, aun así pude notar como su espada estaba lista para la batalla mientras que podía jurar que Annabeth había perdido varios colores en su piel, estaba casi seguro que ella debía reconocer ese sonido y saber que era lo que se estaba viniendo encima de nosotros...O mas bien, de mi, apresurada desenvaino su daga.

El viento se arremolino, una fuerte correntada obligo a varios mestizos a cubrir sus rostros y Quiron preparo su arco

—¡Todos, preparen sus armas, listos para la batalla!

Hubieron unos cuantos gritos, el sonido de los escudos golpeando las espadas...Pude ver a Luke poniéndose frente a varios semidioses mientras apretaba la empuñadura de su arma con fuerza, quizás al final de todo el no había enviado a la Anfisbena tras de mi...Eso o era un genial actor porque de verdad se veía preocupado, extremadamente preocupado.

El sonido de madera resquebrajándose llego a los oídos de todos y de entre los arboles, la bastarda serpiente alada se asomo saliendo dispara a toda velocidad lista para acabar con su presa, aun con un poco de savia pegada en su cuerpo como si fuera una bizarra armadura.

—¡Fuego!

Las flechas cayeron sobre la bestia, se clavaron en cada parte de su cuerpo. Quiron incluso logro lastimar sus ojos de cobra, casi dejándola ciega de nuevo pero no fue suficiente, la bestia estaba determinada en acabar con el trabajo que había iniciado en el bosque. La fuerza con la que sacudía sus alas logro crear fuerte correntadas de viento que obligaron a los arqueros y demás guerreros que estaban en la zona a cubrirse, las flechas que lanzaron perdieron completamente su rumbo y cayeron inertes al suelo. Annabeth, usando uso de su lógica, se corrió del camino ya que no podía hacer mucho con su daga, Quiron intento disparar de nuevo pero no hubo caso, la bestia estaba demasiado concentrada en mi y no me iba a dejar escapar de nuevo.

Así que hice lo único que cruzo por mi mente en ese momento, estando cerca de Percy lo tome por el cuello de su camiseta y lo arroje hacia un lado justo al lago con toda la fuerza que pude, retocedi alejándome lo mas que podía de la hija de Athena y termine dentro del lago. El contacto del liquido con mi piel se sintió aliviador, podía sentir como mis heridas y cansancio disminuía con rapidez pero desgraciadamente no duro nada ya que mi cuerpo voló en el aire...De nuevo, por quinta vez en aquella noche, para estrellarse contra el agua. Al menos esta vez no era el césped lo que estaba comiendo.

Enserio, ¿Porque todo el mundo tenia una obsesión con hacerme salir disparado o convertirme en un jodido cohete?

Pero a diferencia de las anteriores esta vez tenia los colmillos de una serpiente furiosa demasiado cerca de mi piel, demasiado cerca como para intentar huir o siquiera defenderme.

—¡TEDDY!

Paso todo muy rápido como para que pueda relatarlo bien, la cobra cerro sus colmillos con mi brazo atrapado entre sus fauces, forcejee intentando liberarlo mientras mantenía mis ojos cerrados ya que sentía el viento que la bestia creaba estrellarse contra mi rostro y tampoco podía darme el lujo de abrir mis ojos teniendo los colmillos tan cerca de mi, con el forcejeo parte de su veneno o ácida sangre podía terminar en mi.

Hubieron gritos y sonidos de flechas volando por doquier, el chapoteo de alguien intentando entrar en el lago.

Oí algo resquebrajarse con fuerza y luego un aleteo, el ser libero mi brazo y la sensación de presión en el desapareció por completo...Pero sentí algo tibio recorriendolo, como si fuera una especie de vendaje. La bestia al liberarme me tiro con fuerza sobre el lago haciendo que mi cuerpo cayera, sin abrir los ojos aun preocupado por el ácido y el veneno la oí aletear y despegar del lugar. Un solo rugido se escucho sobre el agua

¡CROOOOOOOOOOOOW!

Estaba seguro de que esa maldita cosa debía estar insultándome a mi y a toda mi familia, aun con mis ojos cerrados pude oír algo mas golpeando contra el agua generando un pequeño chapoteo.

Y entonces me encontré boca arriba, flotando sobre el lago con aquella extraña sensación tibia en mi brazo poco a poco fui abriendo mis ojos mientras oía como la bestia salia volando del lugar, escapando de las flechas que los guerreros del campamento le lanzaban intentando derribarla. Cuando los abrí por completo me quede mirando al cielo nocturno, viendo como la Anfisbena se perdía entre las estrellas...Era casi poético, como una pintura, claro si la desgraciada no me hubiera intentado devorar

¿Como había sucedido todo eso, como mi noche había terminado en aquel desastre?

Escuche a alguien acercándose a mi pero estaba demasiado cansado como para siquiera voltear mi cabeza a ver quien era, luego el poderoso estruendo de un trueno recorrió el cielo nocturno, allí flotando sobre el lago pude ver con claridad lo que estaba sobre mi bañándome con una ligera luz verde, el holograma del tridente.

El símbolo del Dios del Océano y los mares, el logo de uno de los tres grandes.

La poca fuerza y energía que me había invadido hacia unos momentos se había ido de golpe y porrazo pero pude sentir como mis heridas se iban curando poco a poco mientras flotaba sobre ese lago y estaba en contacto con el agua, el cansancio cayo sobre mi como si fuera una aplanadora lanzada por un vampiro rubio fosforescente y el sueño comenzó a ganar terreno en mi.

Lo ultimo que oí antes de caer en los brazos de Morfeo fue a Quiron, anunciando con asombro en su voz

—Poseidon. Sacudidor de tierras, portador de tormentas, padre de los caballos. Salve Perseus Jackson, Salve Theseus Jackson. Hijos del dios del mar.

Y la oscuridad me invadió.


...

El 24 de Agosto del año pasado fue la ultima vez que actualice esta historia, casi un año paso desde el ultimo capitulo que publique.

Y como mínimo les debo una explicación.

Bueno, en estos diez meses pasaron muchas cosas en mi vida, algunas buenas y otras...bueno, desgraciadamente malas. No quiero irme mucho por las ramas y hacerles perderle el tiempo leyendo esto, empece este capitulo apenas un día después de que actualice, osea el 25 de Agosto pero no lo pude terminar. A medida que pasaba el tiempo mi inspiración se iba acabando poco a poco, cada vez que leía el capitulo se me hacia peor y peor, borre y empece de nuevo esto mas veces de las que puedo recordar.

Como dije antes, pasaron cosas malas que no me dejaron en el animo como para escribir o para, bueno, concentrarme en cualquier otro Hobbie que no sea estar triste (?)

Y lidie con eso durante meses y meses, sin poder hacer nada. Cada vez que entraba en este capitulo (Y de las demás historias que aun no actualizo) Simplemente no podía avanzar, no podía siquiera intentarlo.

Creo que si llegaron a esta parte lo habrán notado, este capitulo se siente pesado. Al menos desde mi punto de vista.

Corregí todos los errores que pude e intente encaminar la historia como creí que era mejor, espero que halla sido de su agrado o al menos halla valido un poco los diez meses de espera que hubo.

Lamento muchísimo todo el tiempo que deje pasar con esto, de verdad lo siento muchísimo

Como dije antes, no soy el mejor para escribir batallas y se nota, en especial luego de meses y meses de Hiatus sin intentar mejorar por, bueno, lo que estaba pasando (?) Pero voy a tratar de mejorar, pueden estar seguros de eso.

Recién releei la nota del ultimo capitulo y me di cuenta, publique el anterior capitulo en Agosto...Antes de que Golden Wind estrenara su primer capitulo y ahora estamos a tres capítulos, tres jodidos capítulos del final de Jojo Vento Aureo. ¿Quien hubiera dicho que iba a tardar tanto en actualizarlo?

Por suerte ya pude superar lo que estaba pasando, así que ¿Saben que significa eso? ¡Voy a intentar actualizar mas a menudo!

¡YEAH! ¡OTRA VEZ LA MISMA PROMESA!

pero esta vez la voy a cumplir muchachos, lo prometo prometo

53 Follows y 48 Favs, aun con el tiempo que paso todavía me asombra totalmente la cantidad de gente que le dio una oportunidad a esta historia ¡Muchísimas gracias por leer esto! ¡De verdad! Recibir las notificaciones de que alguien había dejado un comentario, que estaba siguiendo la historia de verdad me alegraba mucho así que, muchas gracias por eso!

Daisuke SSJ: Me alegro que te halla gustado, ¡Muchas gracias por comentar!

GabiLime14: Bueno...no pude actualizar pronto como prometí desgraciadamente, aun así muchas gracias por comentar ¡Voy a intentar actualizar mas seguido! Espero que luego de diez meses hallas podido derrotar el aburrimiento!

ACUARIO NO JUNE4311: Well...recién me acabo de dar cuenta de que no respondí ninguna de tus dos preguntas en este capitulo, porque no especifique poderes ni armas...Oh no, OH NO! Peeeeero, el arma ya esta decidida y los poderes ya están balanceados, no queremos que Theseus sea completamente OP verdad? ACUA, gracias por leer esta historia y darle una oportunidad luego de todos los hiatus de meses que me he tomado desde que la empece a escribir, ¡Para los próximos capítulos todas tus dudas serán respondidas! Lo prometo, prometo, super prometo!

Julchen awesome Beilschmidt: Y no sabes lo feliz que me hace leer tus comentarios! Uh, si Teddy te puso de los nervios en el anterior capitulo en este posiblemente te halla hecho enojar cual Hulk, creo que puse demasiada culpa sobre los hombros de Tedd pero creí que era algo necesario para que la historia valla avanzando de a poco, sobre sus poderes...Chan chan chaaaaaan, deje un poco aquí y allá en este capitulo, y sobre porque esta allí? Bueno, eso ya lo esta aprendiendo poco a poco. Espero que te halla gustado este capitulo. Perdón por desaparecer por diez meses u,: ¡Gracias por comentar!

Agente Y O:

So...diez meses, uh, ¡Adivina quien volvió!

Okey, okey, okey...no me mates, no me mates! Baja ese cuchillo!

PAP? Peligrosa Agente Pelirroja uh? Interesante, al menos ahora puedo hacer chistes sobre que seas pelirroja! Momento...ya dije que bajes ese cuchillo!

Intente crear un titulo divertido para este capitulo y estoy segurisimo que hay miles de chistes involucrando serpientes que se me escaparon y que seguramente se me ocurrirán una vez que lo publique...si se me llega a ocurrir uno mucho mejor entonces lo voy a dejar anotado en el próximo capitulo como una nota, no importa si ya no seria divertido ¡Seria como una deuda que debería pagar!

Oh entre la preocupación sobre la continuidad del Canon, los hijos de Ares, Dionisio y sus cocas light y Annabeth la cabeza del pobre Tedd va a explotar como un globo. ¿Quien podría hacerlo sufrir de esa manera...? Oh cierto, yo hehehe (?)

Contracorriente le pertenece a Percy y Tedd no esta lo suficientemente loco como para arrebatársela de las manos, aunque seria divertido ¿No? ¡Como si se tratara de una paleta! Bueno, una paleta gigante y demasiado filosa. Pero hablando de armas, como dije antes la de Teddy ya esta elegida solo me queda presentarla junto con sus habilidades

Uhg, intentar escribir a la Anfisbena fue una tortura porque le di tantas habilidades y cualidades que en momentos se me escapaban de las manos pero estoy, bueno, algo satisfecho con como quedo retratada porque si llegaste a esta parte sabrás que logro escapar, por lo que la volveremos a ver en algún otro momento ¡Teddy vs Serpiente Round 2! ¡Solo en cines! Espero que el resultado de la batalla halla sido el esperado

Sobre el soundtrack, nuevamente, eso deberá esperar para el próximo capitulo porque ahora no tengo los nombres de las canciones cerca y paso tanto tiempo desde que escribí cada parte que me olvide que especifica música use en cada parte e.e

Me alegro que te halla gustado la descripción del campamento, lo hice lo mejor que pude

Bueno, no consumiré mucho mas de su tiempo Agente Pelirroja (Cof Cof cabeza de antorcha Cof Cof) la dejo que vuelva a sus responsabilidades!

PD: Mi computadora sigue rompiéndose de a ratos, ahora, justo mientras escribía esto se rompió mi entrada para auriculares...so, no auriculares para mi :,u

Bueno, bueno...me temo que eso seria todo por ahora asi que debo despedirme, pero esta vez sera solo por ahora ¡Porque he de regresar! ¡No caeré en el hiatus por diez meses de nuevo...espero!

Anyways, MAPACHE SE DESPIDE!

¡ARI ARI ARI ARI ARI ARI ARI ARI ARI ARI ARI ARI ARI ARI ARI!

¡ARRIVEDERCHI!