Aclaratoria: Este fics es diferente a lo que suelo escribir, colocare partes que están basado sobre hechos reales, pero algunas situaciones cambian. Me inspire de las escuelas violentas que azotan a nuestras comunidades, más que todos a las de los del norte y de una película que vi pero he cambiado totalmente la trama. Ojo no es una denuncia, solo las expongo.
Fics de Libre reflexión
Disclaimer: Este Shuichi es malo maloso, pero si quieren tengo Shuichis lindos, dulces y violables en otros fics : P
Los personajes son de Maki-senesei, la perversión es mía : P
Resumen: Yuki trata de conseguir a toda costa la dirección donde vive Shuichi, debe buscar a sus padres e informarle que su hijo fue abaleado por un grupo de pandilleros la noche anterior y avisar que su condición es crítica pero parece que las circunstancias no lo ayudan.
Una Mente Peligrosa
Por Tzunade_chang
Lección 9
Relaciones familiares
Si algo es desesperante en la vida se podría decir que eso era esperar. Yuki se encontraba en la sala general de la emergencia del hospital General de Tokyo esperando, esperando y esperando.
Había esperado desde la noche anterior y toda la madrugada, si fuera hacer un sondeo de lo que sucedía allí se podría decir que la mayoría de las emergencias en esa sala eran por niños, sip, niños…. niños que se caía y se raspaban la rodilla, o niños imprudente que se clavaron algún objeto oxidado, niños en los diferentes estados gripales, niños asmáticos leves. Cabe destacar que cada niño tenía sus diferentes tipos de concierto bien consabido de lloriqueo con el famoso coro "Mama quiero irme, no me gusta". También había unos adultos pero al parecer estaban por control o chequeo.
Había comprado el periódico del día para mitigar un poco la espera, en la página de sucesos había una nota, se leía en el primer cinto
"Enfrentados los Dragones del infierno y las Serpientes"
"Guerra entre dos pandillas en barrio de Tokio deja 15 muertes y 5 heridos"
Más abajo estaba la nota ampliada
Por Kintaura Yayoi
"Se registro en la noche del miércoles un fuerte enfrentamiento entre bandas rivales por el liderazgo de las calles, así lo indico el capitán Arigua Shuno. Según se conoce indica el capitán del destacamento número 23 del distrito de Tokio que las bandas enfrentadas intentaban apoderarse no solo de las calles sino de la distribución de las drogas y armas, en el sitio fueron ultimado 15 personas y 5 están gravemente heridas…. "
Yuki se paro tirando el periódico a un lado, en la lista no mencionaba a su alumno ¿qué reportera escribía una nota sin cerciorarse de los datos, tan poco valoraban la vida del pelirosa? -Periodistas estúpidos- se quejó, se acerco a la puerta de color madera pulida al otro lado de esa puerta se encontraba la sala de Urgencia donde había llegado con su alumno es estado crítico, también esa puerta conducía hacia la entrada de la hospitalización y ahora esa misma puerta y unas cacatúas le impedían saber la condición de Shuichi.
-Lo siento pero solo se pueden suministrar los datos clínicos a los familiares cercanos o el representante legal del paciente -
-Solo sus padres o representante legal- dijo con pesadez eso le recordaba que ningún familiar había ido a ver a Shuichi, tal vez ellos aun ignoraba el hecho de que su hijo o familiar estaba recluido en ese hospital y que su vida pendía de un hilo, en eso se fue a la sala de espera y se sentó nuevamente en la silla. Vio el reloj eran las Ocho y media de la mañana tal vez sus alumnos en la institución estaría destrozando el salón y precisamente hoy que había puesto un debate. Ellos por primera vez se sentían emocionados.
"…tiene deberes que cumplir…"
Recordó lo dicho por el Director K, aunque no quería reconocerlo ese viejo bastardo tenía razón, también tenía deberes para cumplir, pero….
"…lo despediré si no se presenta…"
Si se quedaba lo despedirían tan rápido como abrir y cerrar los ojos, pero si se iba y dejaba solo a Shuichi no se lo perdonaría nunca ya de por si era triste despertar en un hospital y estar solo… -Creo que me despedirán después de todo…mi mujer me matara por esto-
-¡SOLO DIGAME! ¡¿ QUE LE CUESTA DECIRME?..¡VIEJA MUGROSA DE PORQUERIA! ¿ACASO ES MI CULPA QUE SU MARIDO NO SE LA COJA O LE DE DURO? ¡NO PAGUE SUS FUSTRACIONES CON LOS DEMAS! -
Eiri que estaba de espalda a la recepción conocía bien el origen de ese léxico sórdido y soez, solo podía pertenecer a un alumno del colegio Millaje, esos niños resaltaban en cualquier lugar y esa voz en particular. Se paró y se dirigió hacia la fuente de los improperios coloco su mano en el hombro del alumno
-Nakano-kun- el joven se volteó, se sorprendió allí estaba Yuki sensei de la tercera planta – si sigue en esa actitud solo lograra que lo boten del hospital-
-¡Pero esa vieja cabrona no me quiere informar donde esta Shuichi, ni como esta, ni nada! - La mujer mayor estaba realmente furiosa, ese joven era un grosero había levantado el teléfono para llamar a los de seguridad
-No se preocupe- dijo Yuki a la secretaria- ya lo retiro de su vista-
-¡Será mejor que lo haga, ya este chico se paso de la raya!- dijo la mujer con una gran vena
Yuki tomo al alumno por los hombros - ¡Pero..!- éste quería seguir protestando pero el profesor se lo impidió, ambos hombres se encaminaron hasta la sala de espera. Allí había una maquina expendedoras de bebidas
-¿Quieres café, té, o chocolate?-
-¡No quiero una puta mierda, solo quiero ver a Shuichi! - Yuki se sirvió café, realmente lo necesitaba, la maquina saco la bebida caliente trató de tomarla de hito en hito evitando de no quemarse la lengua, mientras hacía esto hablo con el alumno
-Me extraña verte aquí, pensé que tú y Shindou se odiaban a muerte- Hiro miro al hombre mayor en forma seria
-Nunca dije que le odiara, yo no lo odio- en eso giro su cabeza a un lado no quería exponerse más de lo necesario a ese sensei, mientras Yuki tomaba algo más del café que ya empezaba a sentirse soportable al paladar – de hecho él fue mi amigo hace algún tiempo-
El adulto evaluaba las palabras del pelo rojo, este se notaban sincero si hubiese querido rematarlo no hubiese sido escandaloso, tomo el vasito y giro el liquido restante para que se mesclara con lo que quedaba en el fondo – La verdad es que debo ir al instituto el Director me amenazo con botarme si no me presento hoy, pero no quería dejar a Shindou solo en este hospital y tú pareces ser un buen amigo así que estará mejor si tú le vas a ver-
-¡¿Y como se supone que haré eso?- dijo Hiro realmente molesto,- ¡esas viejas estúpidas no me dejaran entrar!- en eso Yuki miro hacia la recepción esas mujeres no se había ido de sus puestos asique eso significaba que estaban strong cabalgando horario/strong, noto como la secretaria hablaba algo a la joven enfermera y esta se retiro hacia adentro con unos expedientes en sus manos.
-Ves esa puerta que está allí- Hiro vio la puerta de color madera pulida
-Si-
– Por allí está la entrada al hospital un pasillo va a dar a la sala de emergencia y si vas al lado contrario están los ascensores de los pisos de hostilización, estoy seguro que él debe estar en cuidados intensivos cerca de los pabellones de cirugía, voy a distraer a la secretaria y cuando lo haga quiero que trates de colarte y cuando estés adentro valla a verle- el alumno lo vio sorprendido
-Sensei usted va ayudarme a infringir una regla, pensé que usted…-
-No es hora de pensar sino de actuar, ¿tienes móvil?
-No, mi abuela no gana lo suficiente para comprarme uno y tampoco quiero ocasionarle más gastos-
-Ten- en eso le extendió su celular a Hiro –¿Sabes cómo manejarlo?-
-¡El hecho que no tenga un celular no significa que no sepa manejarlo!- tomo el móvil de un manotazo
-Me alegra escuchar eso- dijo más a manera de sarcasmo que a comentario - Bien, ya estamos listo cuenta hasta diez mentalmente- Hiro vio como el sensei se tomaba lo que daba del café rápidamente y lo desecho en la papelera, metió otra moneda en la maquina y tecleo, la misma expulso otra bebida pero ahora era de chocolate lo tomo y se dirigió a la recepción - Señorita, he estado pensando en mi actitud anoche y reconozco que no fue la más adecuada, discúlpeme pero realmente estaba angustiado en ese momento, tenga- Hiro vio como el rubio le entregaba a la mujer el vaso de chocolate
La mujer trató de rechazar el gesto -Señor no debió.. -
-No aceptare un no de su parte – Hiro vio como el sensei tapaba con su cuerpo el campo visual de la secretaria
-Diez- susurro bajito Hiro, se acerco a la recepción en forma sigilosa luego se agacho de forma que la mujer no le viera mientras el profesor distraía a esa cacatúa
-Comprendo su frustración joven, pero son reglas del hospital que debo cumplir – dijo la mujer
- Entiendo, si usted acepta este chocolate me sentiré aliviado en verdad quiero callar mi conciencia, reconozco que fui grosero anoche, tenga por favor- Hiro ya había alcanzado la puerta pero tenía que abrirla pero si lo hacia esa mujer se daría cuenta – ¡Oh lo siento, lo siento, soy un torpe!- Hiro se giro a ver qué pasaba, notó como Yuki sensei había derramado "accidentalmente" el chocolate encima de la recepción, la mujer se agacho un poco tratando de que los papeles que tenia no se le mancharan, ese profesor si que era muy listo aprovecho el momento de distracción y abrió la puerta batiente y entro al hospital, solo le restaba saber donde estaba Shuichi
El Director miro su reloj, ya este marcaba las nueve y media de la mañana ¿al parecer ese sensei de pacotilla no vendría? Se paró de su escritorio y abrió la puerta en forma algo violenta
–¡Señorita Kara ya llego el estúpido de Yuki Eiri!- allí en la oficina se encontraba el rubio profesor marcando la tarjeta de entrada, se giro poco a poco ¿Qué se creía ese maldito americano para llamarlo así?, K al ver al profesor le miro en forma disgustada –¡Llega tarde, el tiempo que estuvo ausente se le descontara de su paga! y le recuerdo nuevamente sensei que Shindou Shuichi no es su único alumno, también tiene a treinta almas bajo su dirección, ¡si quiere cuidar de él hágalo pero que sea en su tiempo libre no en el mío!- En eso tomo unos papeles de la bandeja de su secretaria, Yuki le miraba en forma molesta ese hombre era tan agradable como Freddy Krueger, K se percato que el sensei lo mirabade mala gana, já ni que le importara eso - ¡¿Y qué hace allí parado perdiendo el tiempo?, ¡valla a trabajar que para eso se le paga un buen sueldo!.. ¡Púchale… Púchale! – ¡¿ese director de pacotilla lo sacudía como a un perro? Eiri pensó que ponerse a discutir con ese maldito era pérdida de tiempo, y hoy tenía que hacer cosas más importantes que eso.
-Lo siento- el rubio dio reverencia aguantando las ganas de golpearlo – tratare de que no vuelva a ocurrir – sentía mucha rabia pero mejor dejar colar las cosas, por el momento, se retiro K lo miro fijamente
– Estos japoneses son unos tarados - comento para sí K, en eso tomo la carpeta y entro a su oficina
¡Por Kami-sama! conseguir la sala de terapia intensiva y recuperación de los pabellones había sido un poco complicado, el hospital tenía más de quince pisos dividido en dos torres: el este y el oeste, sumando un hermoso numero de treinta pisos en total; Y no solo eso, sino que cada piso estaba dividido en cuatro áreas de especialización, cada uno tenía a su vez su área de hospitalización dividida en una sección para mujeres y otra para hombre sin contar que también algunas tenía una mini terapia intensiva de primeros cuidados mas especifico al área que estuviese el paciente. Era como buscar una aguja en un pajar.
Hiro no quiso preguntar mucho porque lo menos que quería era levantar sospechas ¿el porque? La respuesta era muy simple, un joven solo y con uniforme escolar era como poner una canica negra en una vasija con canicas blancas, resaltaba en cualquier sitio. Pregunto a algunos de las y los pacientes que estaban en la consulta a ver si algunos sabían donde quedaba esa dichosa sala. El resultado de esto fue que dio más vuelta y vuelta que un trompo y no fue sino como a la dos horas que dio con la fulana sala.
La sala de la emergencia de los pabellones quedaba en el octavo piso de la torre este, el servicio se diferenciaba mucho de la distribución que tenia normalmente el hospital, el piso estaba dividido en dos áreas unidas por una pasarela que comunicaba con la torre oeste. En el ala norte se encontraba los pabellones y en el ala sur recuperación.
Al llegar al sitio miró que esta al igual que el hospital asemejaba mucho a una clínica privada, al parecer los impuestos de los ciudadanos estaba bien invertidos. Listo había llegado a donde quería llegar ahora tenía otro problema más, el poder ver a Shuichi, o por lo menos saber cómo seguía él ¿Por qué las cosas a veces no son fáciles? Bueno no ganaría nada con quejarse debía idear algo.
Yuki a pesar de que llego muy tarde, las clases en su salón era relativamente normal
"Anda pal carajo"
Bueno, lo normal que se puede referir al salón de Yuki sensei claro está, un alumno daba su explicación a esta frase
-Esta expresión significa que la persona a la cual se le menciona esto se desea que se aleje o se vaya a otro sitio ya que en donde se esta no es bien recibido, esta frase está catalogada como lenguaje coloquial -
Los alumnos aplaudieron emocionados, la exposición en si era muy divertida cada grupo se esforzó en investigar el significado de cada frase según tenían un marcador de lenguaje coloquial 6, jerga 7, Látigo siguió en el turno fue al pizarrón y escribió una palabra
"Pelar bolas"
-Esta palabra tiene más de un significado, el primero termino o uso seria que la o las personas a la que se hace referencia no tienen dinero, también se usa para indicar que una persona pasar a mejor vida, pertenece a la familia de la jerga-
El sensei usaba la filmadora del instituto, cabe acotar que había firmado cualquier cantidad permisos para que se lo permitieran por unas horas y ese maldito director que se la tenía dedicada sobretodo el día de hoy, el muy desgraciado le hizo firmar unos papeles adicionales porque y según alegaba que "sus bebes eran inquietos con las manos". Suspiro al recordar la rabia que sintió en ese momento era cierto que eran chicos "especiales" pero según veía seguían siendo jóvenes con falta de un guía en sus vidas, bueno como lo había prometido a la clase subiría su debate por el youtube para que otros alumnos u grupos de personas se divirtieran pero al escuchar este ultimo termino sintió escalofríos por más que tratara de concentrarse en su clase inconscientemente se acordaba de la situación de su alumno pelirosa. Cada cinco o diez minuto miraba el reloj que estaba en la pared, el día avanzaba con mucha lentitud.
Hiro estaba sentado en una mini sala de espera dispuestos para los familiares de los pacientes que había sido operados y/o estaban en recuperación esperando el turno para visitarlos, claro hablamos de los que su recuperación era más tardía.
El chico había visto más o menos como era el movimiento en la estafeta o puesto de enfermería, este era muy ajetreado ya que tanto como las enfermeras y los médicos de turno entraban y salían a cada momento, hasta la secretaria no había parado de hacer llamadas tras llamadas asumió en ese momento que había pacientes que se descompensaban o traían ingresados nuevos a la unidad de cuidados o egresaban otros a los pisos de hospitalización, valla lio, al parecer ver a Shuichi se había puesto más que difícil
El día había avanzado bastante lento, Yuki se encontraba en la oficina del director en la parte de la secretaría revisando en los archivadores las carpetas del grupo de alumnos a la cual impartía clases buscando específicamente al del alumno Shindou Shuichi.
-¿Ya encontró el expediente del alumno Sensei? – Yuki se giro hacia la secretaria que entraba con un grueso de papeles a la oficina
-Aun no Kara-chan, ¿me puede indicar dónde buscar el expediente del alumno Shindou Shuichi de mi clase?-
-Si busca el expediente de Shindou Shuichi se encuentra dos gavetas más abajo- la mujer coloco los papeles al lado de su computadora dio vuelta a su escritorio para comenzar a trabajar
-Creo que no soy bueno para los asuntos de oficina- se dijo bajito, cerro la gaveta que tenía abierta y exploro donde le había dicho la dama – Shindou Makoto..Shindou Junpei…Shindou Yitza…Shindou Shuichi…- saco la capeta revisando los diferentes datos-¿?- miro perplejo en la carpeta de datos del alumno… ¡no habían datos!..no había foto, ni registro de la madre, ni del padre, ni número telefónico al cual comunicarse y la casilla donde decía dirección estaba en blanco – Kara-chan- se dirigió a la secretaria esta le vio – Aquí en el expediente del joven Shindou Shuichi de mi clase no hay nada anotado ni números telefónicos, ni su dirección, ¡nada! -
-Sensei eso…-
-Yo le respondo Señorita Kara- interrumpió K que había ingresado y visto al profesor hurgando en las gavetas de los expedientes de los alumnos- Queridísimo Sensei eso se debe a que la mayoría de los alumnos que estudian en esta institución tienen la bizarra idea de que si dan sus direcciones correctas o números telefónicos, lo pueden utilizar en su contra, o sea y en pocas palabras, ellos temen que alguien pueda ascesar a sus registros en el pasado ha ocurridos muertes por esta causa así que la institución como medida de seguridad solo se registra sus datos académicos y su desenvolvimiento, si están aquí es porque quieren aprender ¿alguna duda más Sensei? – Yuki negó -Señorita Kara necesito que tome unos dictados-
-Sí, Director K- la mujer tomo su taquígrafo y acompaño al hombre a su oficina dejando solo a Yuki en el área de la secretaría, no sin antes ver al profesor antes de desaparecer por la puerta, Eiri estaba pensativo ¿Y ahora como demonios avisaba? , salió por la puerta hacia los pasillo algunos alumnos rezagados estaba revoloteando ya prestos para marchase, recordó algo "¡Nakano!" se dirigió a los teléfonos públicos metiendo unas moneditas, tecleo su móvil, escucho unos pitidos y alguien que le contestaba
-Moshi Moshi-
Hiro estaba en el baño de caballeros pensando que podía hacer para ver a Shuichi sin que lo botaran del hospital hasta el momento había sido infructuoso, en eso sonó el móvil del sensei que tenía en su bolsillo trasero
-Moshi Moshi-
-¿Nakano-kun como sigue Shindou-kun?-
-No he podido ingresar sensei, esto es peor que un fuerte-
-Nakano-kun escucha, necesito la dirección de habitación de él para avisar a su familia-
-…. -Hiro se quedo en blanco….
-¿Nakano-kun te encuentras allí?- se imagino al chico tal vez llorando en un rincón al verse forzado de romper tal vez una promesa de no decir donde viven, según entendía ellos..
-¡¿Y PARAQUE COñO QUIERE LA DIRECCION DE SHUICHI?-
Eiri alejo un poco el audífono del teléfono, casi lo deja sordo, al parecer las cosa a veces no son como uno se imagina i – ¡¿y para qué coño crees que te lo pido?, es para avisarle imbécil, Nakano entiendo que ustedes no quieran revelar la dirección pero esto es algo que su familia debe saber –/i escucho más mutismo al otro lado de la línea
-¿Porque tiene que meterse en toda mierda la mayoría del tiempo?, pero si sigue en esa estupidez de querer hacer de Robín Hood o Batman no seré yo quien le prive de su mundo de ensueños, tome nota- ,
-….piso 5 y busque la puerta número 5-6. Le deseo suerte ¡oh niña exploradora!... ¡cabron de mierda!-
-¡Igual, imbécil hijo de Puta!- Yuki tiro el teléfono disgustado, esos chicos si que le hacían poner de mal humor y sacar lo peor de su carácter, se guardo el papel y se giro para salir de allí pero al hacerlo en el sitio estaba - ¡Yu-ki Sen-sei!- al frente de él estaba el profesor Kitazawa Yuki de la segunda planta y no solo eso ¡venía acompañado de un nutrido grupo de profesores!, ¡por Kami-sama! ¿Acaso la tierra no podía abrirse y que se lo tragara?, Kitazawa le vio agudizando los ojos
-Sensei, a pesar de que la mayoría de los chicos aquí son unos mini-delincuentes le recuerdo que nosotros somos los profesores de esta institución y debemos dar el ejemplo en todo momento, por favor evite las vulgaridades mientras este aquí sinceramente no sé que estaba pensando el director K cuando le contrato- el castaño se fue en dirección de la seccional del piso seguido de Sakano, Sakuma, Noriko y otros compañeros que no le quitaban la vista encima
Definitivamente hoy no era su día
Ya eran las 7 de la tarde cuando llego a la residencia ya empezaba a oscurecerse, según la explicación de Nakano la casa de Shuichi quedaba a 20 minutos del instituto a pie pero se había perdido entre las calles y callejuelas de la chiku, miro a un grupo de hombres tomando en una esquina
-¿Discúlpeme pueden indicarme donde queda la calle Nakari?-
-Si me da unas monedas le daré la información que tengo- Yuki miro dudoso al final le extendió una moneda el hombre lo examinó y lo guardo en sus bolsillo, el rubio profesor esperaba la respuesta -No lo sé- algunos hombres rieron, al verse burlado el profesor prefirió preguntar por otra parte
– ¡Espere!- dijo otro vagabundo- si me da tres monedas pueda que me acuerde -
-Mire, sé por dónde va esto, ahorrémonos el sufrimiento- dijo Yuki ya molesto - me dices donde queda y le doy 10 yenes -
El segundo vagabundo lo medito un poco – acepto- tomando el dinero - queda a dos cuadras de aquí siguiendo por esa calle - Yuki se fue en dirección de la indicación del borracho, al frente se encontraba un edificio que hacia juego perfecto con la zona. Su fachada era descuidada había partes de pared rota o falta de una buena mano de pintura, el arte urbano también se hacía notar, muchos grafiti adornaban no solo el edificio sino también la zona aledañas al lugar. Cuantos de sus alumnos se podría decir que vivían en sitios como estos, tal vez la mayoría.
Entrar al edificio no mejoro su opinión, algunas bombillas no alumbraban bien el lugar quedando el pasillo a semi-oscuras, subió por las escaleras rápidamente hasta el piso 5, hacia el final se ubicaba el departamento de su alumno, al llegar a ese sitio se podía oír con claridad un tipo de música urbana y muchas risas. Toco el timbre
¡RIIIIIGGG!i
Pero al tener el equipo en un sonido alto hacia que se amortiguara el sonido del timbre de la puerta, Yuki apretó varias veces
¡RIIIIIGGG!... ¡RIIIIIGGG!... ¡RIIIIIGGG!... ¡RIIIIIGGG!
-Maldición- se escucho desde adentro, el volumen bajo un tanto y la puerta se abrió un poco, una cadena impedía que esta se abriera completamente una mujer joven de cabellos y ojos negros, tez bronceada vestida de mini falda en un aspecto muy exagerado y recargada de maquillaje se asomaba – ¡Que desea! – dijo molesta al ser interrumpida por el extraño pero al ver que al frente suyo se encontraba un hombre joven y muy guapo cambió su actitud, saco la cadena y abrió la puerta –Que desea- dijo en forma más amable
-¿Esta es la residencia del joven Shindou Shuichi?-
-¿Quien pregunta? – mirando extrañada a ese hombre
-Me llamo Uesugi Eiri, soy su profesor guía de Literatura trabajo en el Millaje High School, quería hablar con su mamá o su papá…-
-¿Quién es?- se escucho una voz más tozca
-Es el profesor de tu hijo Shuichi, amor – dijo la joven, el hombre mayor aparto la mujer a un lado para encarar al sensei, el hombre tenía en su mano una botella de licor.
-¿Es usted el padre del joven Shindou Shuichi?- pregunto Eiri con curiosidad
-Así es joven… me llamo Shindou Takeshi- Yuki detallo bien al hombre, este era bajo le daba por los hombros, algo viejo aunque no mucho, sus ojos y cabellos eran de color castaño si Shuichi era su hijo no se parecían en casi nada a excepción de algunos rasgos
-Uesugi Eiri- se presentó nuevamente- ¿Shindou-kun, me permite entrar?- el hombre lo vio un poco dudoso a la final hizo un espacio en la puerta para que entrara, cerró la puerta. Eiri vio que la vivienda era sucia y desordenada, varias botellas se encontraban dispersas en el suelo y muebles, en el lugar se respiraba un ambiente algo rancio.
-Dígame sin rodeo a que viene- Tomo un trago directo de la botella y se limpio con la manga de su camisa
-Vine a avisarle que su hijo fue abaleado anoche por un grupo pandillero y se encuentra en estado crítico-
Takeshi se empino nuevamente la botella tomando más licor para luego encara al rubio -¡¿Y que con eso?, ¡¿Qué quiere de mí hijo de puta? Seguramente viene a sacarme dinero-
-¡Yo no vine…-
-¡A mí no me interesa nada que tenga que ver con ese hijo de mierda!- dijo interrumpiendo al sesnsei - ¡por mí que se muera!, para mí Shuichi, Maiko su hermana y la perra de su madre han sido los causante de mis desgracias, tuve que trabajar en una puta fabrica toda mi vida, cuando su madre y su hermana murieron le enseñe reglas para que no fuera una niñita como lo quería criar su mamá, necesitaba corrección endurecerlo, eso de estudiar era pérdida de tiempo, le conseguí un buen empleo en una fábrica de zapatos eran un empleo sencillo ¿y sabe lo que hizo? Ese maldito se escapo cuando tenía 7 años, ¿y ahora viene después de tantos años a fastidiar? ¡Que se pudra en el infierno y que deje mi vida en paz! -
Yuki no podía creer lo que escuchaba, ¿acaso ese joven había escapado de su hogar apenas a los 7 años? Según lo que despotricaba su padre eso quería decir que Shuichi era - un niño de la calle- susurró, ahora entendió el porqué el pelirrosa no sabía leer ni escribir, y las privaciones que debió de tener en su corta vida, su padre era un maltratador no solo físico sino también sicológico y este mismo padre le deseaba la muerte… a su propio hijo que estaba….., – ¡Señor Shindou, su hijo puede morir en cualquier momento, acaso …-
- ¡Que no me fastidie!- dijo en un gruñido – Nunca me ha interesado su vida lo mejor que puede hacer es morirse le haría un bien a la humanidad sería una mierda menos….- la palabras del hombre quedaron suspendidos un certero puñetazo le dio en la boca del estomago dejando al hombre sin habla y cayendo en el piso no sin antes de tumbar una mini biblioteca en estado muy precaria por el tiempo y el mal cuido
-¡HAAAAAYYY!- grito la mujer asustada al ver que Shindou se doblaba ante el dolor, Eiri lo tomó por el cuello mirándolo muy de cerca a sus ojos.
-¡Lamentablemente se necesita de un familiar para saber el estado de salud de su hijo, a mi no me dan información porque no soy nada de él pero juro que vendrás conmigo ya sea por las buenas o por la malas! ¡Para variar lo obligare a que actué como un padre responsable, sabandija de porquería! - por la misma Eiri abrió la puerta y empujo al hombre por el pasillo, algunos vecinos se asomaron para ver que sucedía pero nadie se atrevió a meterse.
Arrastraría a ese hijo de puta por media ciudad hasta el hospital si fuese necesario
Tener hijos no lo convierte a uno en padre, del mismo modo en que tener un piano no lo vuelve pianista.
Michael Levine (1954-… ) Publicista, escritor y conferencista Estado Unidense
Una Mente Peligrosa … Fin de la lección 9
Cabalgar Horario: Asi se dice a las personas que toman más de un turno de trabajo
chiku: Significa barrio en japonés
¡Hola! ¡Espero que la historia le guste, lo he escrito con mucho esfuerzo y cariño para ustedes ^_^
Y Shuichi es un niño de la calle rechazado por su única familia ¡Qué feo! …pobre Yuki, las cosas se le complican cada vez mas solo espero que tenga la fuerza necesaria y no se rinda…
