Odio al amor.

Buenas tardes, días o noches respectivamente, les tengo unos cuantos anuncios que dejare al final de este capitulo.

Por cierto no se si ya les dije que:

No todos los personajes son de mi autoría le pertenecen a J. K. Rowling yo solo hago ideas macabras sin fines de lucro y esas cosas.

Sin más manos a la obra.


Cap. 9. Un negro cumpleaños.

Se acercaron rapidamente a las orillas del bosque volteando a ver insistentemente hacia la tienda.

Hermione salio de la tienda calmadamente mirando hacia donde suponia venian las voces.

Los vio, eran tres mortios al parecer ellos aun no la habian notado rapidamente hiso un circulo a su alrededor con la varita que dejo un halo azul en torno a ella.

Camino hacia el centro con precaucion volteo hacia la tienda y la incendio rapidamente los mortifagos saltaron al ver esto encontrandose asi con la persona que cubriria a los chicos para desaparecer.

-Vaya, vaya pero aquienes tenemos aqui, si son los queridos ciervos.-dijo con voz arogante.

-Pero miren si no es otra que la sangre sucia amiga de Potter.-dijo una voz conocida para hermione a quien miro directamente a los ojos.

-Bueno si estare de suerte, no es otro que Lucius Malfoy, no me digas que me extrañabas.-dijo con sorna.

Los otros dos mortifagos se acercaron más hacia ella con la varita levantada.

-Dinos sangre sucia ¿donde se escondió Potter?, si lo haces te mataremos rápido.

Hermione soltó una risa que hiso temblar a sus acompañantes.

-Matarme, por favor no me hagan reír es mas probable que sea al revés, por cierto mis condolencias Avery lamento la muerte Amicus, una gran persona.-dijo en tono burlón.

EL mortio salto hacia delante empuñando su varita, Hermione lo recibió con una sonrisa en la cara, ya les había dado el tiempo necesario a los chicos para llegar a las orillas del bosque además de que comprobó que solo estaban esos tres en las cercanías por lo que no había tanto peligro solo tenia que ser cuidadosa.

-Asquerosa sangre sucia sufrirás y esta vez no habrá nadie que te salve.- empuño la varita con fuerza sacando un rayo de luz azul metálico.

El hechizo salió disparado directo a Hermione pero antes de tocarla se desvió regresando a su dueño quien de inmediato cayó y empezó a retorcerse.

-Mhh, uno menos quedan dos.-dijo viendo significativamente a Lucius.

-Vaya si la sangre sucia tiene trucos.-

-Puedes probarlos.-dijo con una media sonrisa arrogante.

-No lo creo este no es el momento de jugar, solo buscábamos a Potter, pero al parecer ya no esta aquí.-el hombre se dio la vuelta ante la mirada de Hermione.-Lucius deberías recoger al estúpido de Avery.-hiso una pausa y se volteo conectando la mirada con la de Hermione y con una sonrisa triunfante.- Por cierto mi señor te manda sus saludos y dice que le fascino esa linda casa en Australia, es encantadora.-hiso una pausa viendo el efecto de sus palabras.-ah cierto feliz cumpleaños tu regalo.-antes de desaparecer de su vista hiso rodar una botellita con un liquido gris.

Los ojos de Hermione se llenaron de terror, tomo el frasco y levanto la mirada hacia Lucius.

-No se de que demonios hablaba pero lo mejor es que te vayas para la casa, tranquila en cuanto sepa algo te lo hago saber.-hiso flotar a Avery para después desaparecer con él.


Ron llevaba casi cargando a Harry pero no se detenían cuando llegaron a la zona donde ya se podían desaparecer se detuvieron y observaron a Hermione incendiar el campamento y enfrentarse a los tres mortios.

-Por dios son tres ¿crees que pueda con ellos?-

-Confiemos en ella Ron, si salió viva de una casa llena de mortifago podrá con ellos.-pero no pudo evitar tensarse al ver como le lanzaban un hechizo del cual ella no hiso el mínimo intento por esquivar pero para su sorpresa y alegría el rayo ni siquiera se acerco a Hermione, miro a Ron que al igual que el soltó de una forma mas tranquila el aire retenido.

-Vámonos Harry.-

De inmediato sintió sus pies despegar el suelo para después con fuerza ser plantado, sintió su cabeza rodar y casi cae pero sintió como alguien lo atrapa para después desmayarse.


-Sirius por favor ya basta tranquilízate lo mejor que puede pasar es no tener noticias de ellos, además Lucius les dará una oportunidad de huir si es que los encuentra.

-Ya lo se Remus pero entiende la espera me esta matando.-

La puerta de la cocina se abrió dejando entrar a Draco Malfoy apoyado de Blaise, tomo asiento apoyado en la mesa mientras los demás lo miraban haciendo preguntas silenciosas gritando por ser respondidas.

-Bueno muchacho dinos ¿Como te encuentras?-

-Bien profesor Lupin, gracias ya saben algo de los demás.- dijo intentando que el interrogatorio se atrasara el mayor tiempo posible.

-Nada hijo, pero tu papa fue llamado e intentara cubrirlos si es necesario.-

El silencio se volvió a cernir en la habitación mientras todos aguardaban nerviosos la llegada de los chicos.

Ya habían pasado tres horas y nada, Sirius estaba desesperado perdiendo por completo los nervios abrió la puerta de golpe sobresaltando a los demás dispuesto a salir de ahí e ir a buscar a los chicos así fuera al infierno, pero no fue necesario en ese mismo instante se escucho el ruido de alguien apareciendo y para su sorpresa vio a Ron y Harry cayendo en el hall rápidamente se acerco y libero del cuerpo de Ron el peso de Harry.

-Chicos gracias a Merlín que están aquí.- todos los demás se precipitaron hacia la entrada viendo a un cansado Ron y aun herido Harry.

-¿Donde esta Hermione?-pregunto de repente Pansy.

Ron levanto la mirada pero guardo silencio mientras los demás esperaban ansiosos su respuesta.

-Se quedo dándonos tiempo para escapar.-

Harry abrió los ojos y pudo distinguir a Sirius quien lo ayudo a levantarse.

-Profesor Dumbledore- dijo Harry buscando al mago.-lo conseguí el ultimo, pero no he podido destruirlo.

-Cálmate Harry entrégamelo.-

Harry se lo tendió ante la mirada atenta de los demás el lo tomo y después desapareció.

-Regresare por Hermione ya a tardado demasiado.

-Tranquilízate Ron ella sabe lo que esta haciendo.

No pasaron ni cinco minutos cuando se escucho la llegada de alguien nuevo y para calma de muchos vieron que era Hermione.

Ron se le fue encima abrazándola dejando atónitos a casi todos.

-Herms, que bueno que estas bien.-dijo mirándola cuando cayó en su mirada perdida.

-¿Que te sucede?-hiso una pausa y la movió para atraer su atención.

Levanto la cara y por fin dejo reflejar toda la angustia y miedo que sentía en ese momento.

-Los encontraron Ron, los encontraron.-para después caer en el suelo de rodillas tomándose la cara.

-¿A quienes Hermione a quienes encontraron?-

-A mis padres.-dijo en un hilo de voz lleno de desesperación.

Sirius se acerco a ellos y Hermione le tendió la botellita que tenía una especie de líquido gris.

Con un movimiento de varita el liquido salió y se convirtió en una cortina de humo para después detallar una imagen que cada segundo se hacia nítida.

-Mi estimada sangre sucia ¿como te encuentras?, me encantaría que muerta pero al parecer no tengo tanta suerte, reconoces el lugar en el que me encuentro, una encantadora villa al sur de Australia.

Tomo asiento en un amplio sofá en la sala delicadamente amueblada.

-Me costo trabajo, meses buscando el lugar, ¿como lo encontré? te preguntaras, pues sencillo tu único error, soportaste horas de torturas e invasiones mentales y no dejabas saber nada, toda una estúpida Grifindor valiente y leal pero.-hiso una pausa macabra.-como todos cometiste un error y míranos ahora yo encontré mi revancha por todo lo que nos has costado.

Se puso de pie y camino hacia la puerta.

-Nos veremos las caras salúdame a tu amiguito Potter y por cierto cuando vengas encontraras un pequeño regalo que estuvimos fascinados en dejarte sobre todo Bella.- Salió por la puerta.

La imagen fue dejando de ser nítida y se convirtió en humo para después ser líquido y caer al suelo.

Los demás miraban a Hermione con lastima y dolor.

-Tranquila Hermione, no es tu culpa los podremos rescatar solo hay que esperar a Lucius...

-Claro que lo es, yo los lleve hasta ellos, se supone que tenia que protegerlos y que fue lo que hice.-dijo casi gritando.- los entregue en bandeja de plata, maldita sea.

En ese momento un has de luz llego dejando ver una salamandra, quien se poso enfrente de la cara de Hermione.

-Hermione lo siento tanto atacaron tu casa y tus padres no sobrevivieron en este momento salgo para allá.-y desapareció.

Hermione no podía respirar, había escuchado mal, sus padres no podían estar muertos, no podían estarlo; levanto la vista y la poso en la cara de Ron y Harry esperando ver algún detalle que le dijera que era mentira pero no fue así.

Harry intento acercarse a Hermione y cuando estuvo a punto de tocarla ella lo evito, sus ojos estaban vacios jamás pensó ver algo así, ella no lloraba pero su mirada destruía con solo intentar observarla vio como se puso de pie camino hacia la puerta y antes de poder hacer algo, ella solo desaprecio llevando un polizonte.


Sus pies tocaron de inmediato el pasto levanto la vista hacia la mano que la aferraba fuertemente del hombro, vio al rubio afianzado a ella, se soltó bruscamente y camino por el sendero rogando porque todo eso solo fuera una de sus múltiples pesadillas, pero no fue así.

En la mitad del sendero se encontraba una gran casa y sobre ella estaba la marca tenebrosa.

Corrió directo a la casa las puertas estaban abiertas y al entrar se encontró con la peor escena de su vida, sus padres yacían sin vida en la sala.

Cayo de rodillas ante la burda escena estaba completamente bloqueada no sabia que hacer sintió como alguien le tomaba el hombro para intentar levantarla, ella estaba completamente ida no se dio cuenta cuando la había levantado del piso y la sujetaba como con una delicadeza jamás vista para ella pero nada importaba ya, porque lucharía ahora después de todo ella ya no tenia nada que defender.

Su alma estaba perforada su única esperanza yacía muerta en esa sala, ni siquiera podía llorar.

Su acompañante la giro para verla a la cara y se quedo en shock, jamás había visto algo como eso, sus ojos no detallaban nada absolutamente nada, estaban vacios él se sintió desolado al verla así y solo atino a juntarla a su pecho y abrazarla como si así pudiera liberarla de las ataduras que se tendían sobre ella.

Nada absolutamente nada, su mente no trabajaba, se separo del rubio y camino tambaleante hacia el cuerpo de su padre se hinco levanto la mano temblorosa para tocar su cara sin el calor que siempre desprendía, lo abrazo con fuerza transmitiéndole su cariño y dolor.

Draco espero unos minutos viéndola aferrada al cuerpo de su padre, volteo la mirada no soportaba esa escena si bien el nunca había sentido afinación hacia Hermione Granger después de toda la historia le tenia una especie de aprecio, además de que le había salvado la vida dos veces.

Miro la pequeña mesita y encima se encontraba un marco doble se acerco hacia ella y tomo el marco de un lado estaba Hermione sonriendo para después cambiar a reírse y saludar, en la de un costado estaba con sus padres sonriendo para después abrazarla y darle un beso. Sintió su corazón comprimirse claro que sabia lo que era el temor a que algo le pasara a sus padres el era el ejemplo perfecto, había intentando matar a Dumbledore solo para que sus padres siguieran con vida, el la entendía los había abandonado pensando que así estarían seguros pero no había sido así y no era su culpa esos malditos se la pasaban desgraciándole la vida a quien pudiera el lo sabia agradecía que se hubiese dado cuenta no tan tarde y pudo cambiar su camino, salió de su ensoñación y guardo el marco en su bolsa se acerco a Hermione y escucho lo que decía no podía evitar sentir escalofríos.

-Te juro que me la pagaran, no descansare hasta que esos malditos paguen lo que han hecho te lo juro.-dijo aferrándose a su padre.

-Vamos Hermione calma, ven levántate.-Draco la llamo por su nombre con sutileza era la primera vez que lo hacia, él la tomo por el brazo y la levanto rápidamente, Hermione solamente atino a aferrarse a Draco, él sorprendido le regreso el abrazo.


Cuando Lucius Malfoy entro a la casa se encontró con esa escena y para su propia sorpresa no le molesto y sin ruido alguno salió de la casa.

-Lucius donde esta Hermione- dijo un agitado Sirius que se acercaba corriendo hacia el rubio.

-Esta dentro pero...- no termino de decir nada pues Sirius se paso derecho sin prestarle atención alguna.

Vio salir a Sirius de la misma forma en la que el salió.

-Es mejor dejarlos un momento.-dijo Lucius viendo asentir a Sirius.

Unos minutos después vieron las cabezas pelirrojas correr seguidos de cerca de Harry y Remus.


Hermione respiro mas calmadamente en los brazos del rubio mientras el le acariciaba el pelo.

-Draco por favor sácame de aquí.-dijo en un susurro. El la levanto en brazos y salió de la casa.

-Espera un minuto.-el se detuvo justo en la entrada de la casa y la miro sacar su varita.-"incendio infimum", vámonos.- con esto ultimo enterró su cara en el pecho del rubio mientras la casa era envuelta en fuego.

El se detuvo en la mitad del sendero y se sentó en el pasto con ella aun en brazos mientras los dos observaban el triunfo del fuego sobre la casa.

-Hermione.-

Ella escucho que la llamaban pero todo sonaba tan lejano que no presto atención hasta que sintió los brazos de sus amigos sobre ella.

Levanto la vista confundida y vio a Harry llorando al igual que Ron.

-¿Por que están llorando?- dijo confundida y alejándose de ellos para agarrar de nuevo a Draco.

-Hermi, lo sentimos...-dijo Harry sorprendido por la reacción de la castaña.

-No sientan nada ellos estan ahora en un lugar mejor.-dijo moviendo la vista hacia otro lado, se puso de pie con trabajo y camino ante la mirada de los otros.

-Tengo que ir a mi casa, dejenme sola un momento.- despues desapareció.


Hola ¿Qué les ha parecido este capitulo?, un poco intenso tal vez pero tenia que ser así.

Bueno los anuncios la verdad es solo un comentario.

Esta semana para ser exactos el martes entro a la universidad nuevamente por lo que les quiero aclarar que tal ves me tarde mas de lo normal y si dejan una cantidad considerable de comentarios tal ves me apresure a subir el cap. (sonrisa malvada de mi parte, mentira la verdad me sentiré feliz.), bueno como sea espero me tengan paciencia y les agrade la historia.

Bueno un saludo para los lectores y sigan así.

Sin más que agregar:

Su desquiciada escritora preparándose para el regreso a la facultad.

Besos.