Aquella mañana la detective Beckett había aparecido antes de su hora en la comisaria, no había logrado conciliar el sueño en toda la noche. Su cerebro estaba lleno de recuerdos, algunos hermosos pero también de algunos de los momentos más dolorosos de su vida. Mirando su reloj cada cinco minutos como llevaba haciendo cerca de 2 horas, descubrió que era la hora en la que la forense habría llegado a la morgue. Así que se encamino hacia allí.
-Laine, dime que tienes algo más. Algo que ayer se te pasara por alto –decía nada más entrar sin dar opción a que su amiga le preguntase como estaba-
-Buenos días a ti también preciosa. La verdad es que te iba a llamar. Recuerdas que te comente que las marcas del estrangulamiento eran más profundas en el lado derecho del cadáver, eso significa que el asesino es zurdo. También quería enseñarte una cosa. He encontrado una huella latente en el cierre del sujetador de la víctima y una vez que le he aplicado la luz tangencial por fin la he podido aislar. Tenemos 10 puntos de la misma, lo cual nos permitirá su identificación. Teóricamente la huella debería ser de nuestro asesino.
-Vale, tenemos ADN, una huella, sabemos que el asesino es zurdo. La entrada no había sido forzada lo cual indica que la victima conocía a su agresor. La casa aparecía revuelta, con signos de pelea. Lo cual nos indica que lo que en principio pudo ser algo amistoso termino mal. Rachel fue violada y posteriormente estrangulada, eso nos indica que su muerte fue un acto pasional. Veamos que nos dicen hoy los técnicos del ordenador de la víctima. -en su cerebro seguía apareciendo una pregunta. Realmente Richard ¿podría ser un asesino?-
-Beckett, tenemos el informe del técnico –decia la agente Liz acercándose a la pizarra- han podido recuperar las partes que habían sido borradas. Existen muchos mails entre la víctima y su novio. El último de los cuales data de unas 3 horas antes del asesinato. En ese el señor Castle le dice que se arrepentirá de lo que ha hecho, que está loca si cree que se va a ir de rositas.
-Espo, Ryan traerme aquí ya al escritor.- decía totalmente alterada la detective. ¿Tanto había cambiado Richard?-
-Kate, tengo los resultados de la huella. Pertenece a Richard Castle –decía Laine apareciendo en escena-
-Chicos, ¿aun estáis aquí? Traedle ya.
Se alejaba hasta la zona de descanso, dejaba caer pesadamente su cuerpo sobre el sillón y cerrando los ojos recordaba a Rick, a su Rick.
Era cierto que habían pasado 15 años desde la última vez que le había visto. Pero no podía haber cambiado tanto. El Richard que ella conoció y que se había convertido en su amor, no podría haber matado a nadie. Si ni cuando aquellos policías le tendieron la trampa había aparecido en él la necesidad de vengarse, como ahora iba a ser capaz de matar a alguien. Además, cual podría ser la razón para matar a Rachel.¿ Celos? Imposible, él ya había reconocido que quería a la victima pero que no la amaba. Entonces los celos deberían ser descartados. Pero entonces porque las amenazas.
-Detective, traen a Castle –le informaba la agente Liz-
-Buenos días señor Castle, nos volvemos a ver. Tenemos unas cuantas preguntas que hacerle. Y espero que esta vez usted colabore del todo. –Respiraba y tomaba asiento frente a él- veamos señor Castle, usted nos dijo que fue con la señorita Norton a cenar pero se le olvido comentar que la cena fue de todo menso tranquila. Discutieron y usted dijo:" te vas a arrepentir".
- ¿que está insinuando? Detective.
-Nada señor Castle, no insinúo nada. Tenemos una huella suya en el cierre del sujetador de la víctima. Tenemos mails cruzados entre ambos en los que usted continua amenazando a la señorita Norton, el último es de tan solo unas 3 horas antes del asesinato. Qué tal si es sincero y me cuenta de que va todo esto. Porque el disco duro del ordenador de la víctima había sido borrado. Los técnicos están ahora mismo en su casa buscando pruebas.¿ Que van a encontrar?
-Sí Rachel y yo discutimos. Sí dije:" te vas a arrepentir". Claro que hay huellas mías en el sujetador de Rachel, había sido mi novia, practicábamos sexo. Cierto el ultimo mail que le envié fue el día de su muerte. Y sí le dije que lo que quería hacer era el mayor error de su vida, y que no estaba dispuesto a permitírselo, que haría todo lo posible por acabar con ella. Con su carrera, detective, no piense otra cosa. Respecto a porque su ordenador había sido manipulado, no tengo la más remota idea. –Con cada frase Castle clavaba más profundamente su mirada sobre la detective- y supongo que los técnicos encontraran muchas evidencias en mi casa de que Rachel estuvo allí, pero le recuerdo que había sido mi novia, con lo cual es normal. ¿Le gustan mis respuestas, detective?
- ¿Se cree que esto es un juego, o uno de sus libros? –Estaba empezando a perder la poca paciencia que tenía desde el día anterior, parecía como si él estuviera jugando con ella- ahora mismo es usted el principal sospechoso del asesinato de Rachel Norton. ¿Encuentra eso divertido?
-Vaya, así que soy su principal sospechoso. Bueno es saberlo –decía él acomodándose en la silla- y soy su sospechoso por la cantidad de pruebas que me ha descrito ¿no?
-Señor Castle, ¿donde se encontraba el lunes entre las 00 horas y las 2:00? –tenía unas ganas terribles de lanzarse sobre él y darle una buena leche. Estaba jugando con ella, y eso le molestaba sobremanera-
-En casa, estaba escribiendo –por fin de la cara del escritor desaparecía la sonrisa-
-Para que conste, Señor Castle me está diciendo que ¿no tiene coartada para la hora del crimen?
-Creo que ha llegado el momento de llamar a mi abogado, detective –y dicho eso se cruzo de brazos-
Por fin habían logrado una orden judicial que les permitió compara el ADN encontrado en la victima con el del escritor.
-Kate, cariño. No es de él. –Decía Laine con cara de sorpresa-
-Vale, gracias. Chicos el ADN no concuerda –decía tras colgar el teléfono- joder, estamos en un punto muerto. Con lo que tenemos nadie condenara al novio, pero tampoco somos capaces de encontrar otro sospechoso.
-Detective –intervenía la agente Liz- por lo que sabemos el asesino es zurdo. Por lo que he podido comprobar Castle es diestro, además me eh fijado en que tiene un leve temblor en la mano izquierda. Quizás, él no sea nuestro asesino. Si, ya sé que existen los mails, pero sobe que iban realmente. Igual deberían intentar descubrirlo. Para así por fin poder descartar del todo a Castle y centrarnos en buscar al verdadero asesino.
Todos miraban a la agente con cara de sorpresa, pero tras pensar un momento en lo que había dicho se dieron cuenta de que igual tenía razón.
-Liz, sala de interrogatorios, es todo tuyo decía Gates, que había escuchado toda la conversación-
-Buenos días señor Castle, letrado. Soy la agente Liz y me gustaría que respondiera a algunas preguntas –dios que bueno está este tío-
-Que ha pasado con la detective Beckett, ¿no quiere venir a jugar?
-Richard, por favor esto es serio. Compórtate de acuerdo –era regañado por su propio abogado- proceda agente
- Está bien. Porque las discusiones, y los mails. Que había hecho la víctima. No creo que fueran por celos, no creo que tengan nada que ver con la ruptura de la relación.
-Tiene razón. Rachel me dijo que iba a publicar en su blog fotos nuestras. Fotos donde se me vería la cara, igual que fotos de mi hija. Siempre he tenido especial cuidado con eso, no porque a mí me moleste la fama, o no quiera ser reconocido. Siempre he sido cuidadoso por mi hija, no quiero que se le acerque un loco por culpa de que sea reconocida como la hija del famoso escritor Richard Castle. Así que le dije que lo pensase bien. Que si continuaba con esa idea me vería obligado a acudir a los tribunales y que sería el final de su carrera.
-Esta es la demanda que interpusimos contra la señorita Norton el día de su muerte. –Intervenía el abogado- el señor Castle hizo esa noche un último intento, pero no obtuvo respuesta por parte de ella. Ahora sabemos la razón.
-Señor Castle es usted ¿diestro? –Continuaba la agente-
-Sí, lo soy.¿ Qué tiene eso que ver con el caso?
-ahora mismo se lo diré, no se preocupe. Le importaría escribir algo en este folio. Primero con la mano diestra y después con la mano izquierda. –Decía poniendo ante él el folio en blanco-
Castle hizo lo que le pidió la agente, pero en el momento en el que comenzó a escribir con su mano izquierda el temblor apareció en la misma imposibilitando que escribiera nada.
-Muchas gracias señor. Ahora vendrá mi superior.
Tras el espejo, Gates decía a la detective Beckett que pusiese inmediatamente en libertad al señor Castle. Y que se centrasen en buscar al verdadero asesino.
-Buen trabajo Liz. A veces una mente limpia es mucho más útil que horas mirando una pizarra –decía la detective Beckett mientras se dirigía a la sala de interrogatorios- Señor Castle, es libre para marcharse en este momento. Ya sabemos que usted no mató a la señorita Norton. Siento mucho las horas que le hemos hecho pasar en esta comisaria, pero entenderá que es nuestro trabajo-tienes una hija, una hija. Dios Beckett céntrate, deja de pensar cosas raras-
-Gracias detective. No se preocupe se que realizaban su trabajo. Gracias por tomarse este asesinato tan en serio. Y quisiera disculparme por mi comportamiento durante el interrogatorio, no me comporte de la forma adecuada. Realmente lo siento. Y ahora si me disculpa, tengo que ir a recoger a mi hija al colegio.
Volvían a estar como al principio, no tenían ni una pista acerca de quién era el asesino y o encontraban algo pronto o ese pasaría a ser un caso abierto en un almacén.
Aquella noche al salir de la comisaria llamó a un teléfono que hacía años que no usaba.
-Hola, soy Kate. Necesito hablar contigo. Vale, me das tu dirección y me acerco. Estaré ahí en 20 minutos. Gracias.
