24 de diciembre


Candy

Mi primer día de clases, toda una gran emoción… vi a Tom, mi mejor amigo… está súper atractivo y tiene una novia muy celosa, vi a mi príncipe de los ojos azules y sus besos saben a menta… Albert es un gran profesor y también es muy comprensible conmigo, le había buscado para decirle que no estaba nada cómoda con las luchas y quedamos de dialogarlo camino a casa… bueno a la biblioteca.

Entre la penúltima clase y la última tuve una enorme prueba de vida que siento que no pasé. Es tan difícil cuando quieres abandonar algo para lo que naciste… maldigo la vida que me tocó, la vida que se empeña en ponerme siempre delante de lo que más detesto.

¿Por qué odio las luchas? No las odio porque tenga que golpear sino por lo que siento al hacerlo… siento placer al sentir el contacto de la carne con mis nudillos, siento placer al descargar todo mi sentir en algo que me provoca a hacerlo… el olor de la sangre, el dolor en los puños, el dolor al recibir los golpes y últimamente conocer el sabor de la sangre mezclado con miedo, es adictivo…

¿Cuándo me di cuenta de este placer? Cuando Annie me hizo luchar contra ella y Patty hace unos días atrás… el sabor almizclado de la sangre con miedo fue cuando la enorme mano del policía golpeó dos veces al quererle hacer justicia a una vieja mentirosa… quise descargar toda mi ira en su estúpido rostro sonriente y amasarlo hasta que perdiera la forma.

Me asusta la manera en la que me hace sentir mi sangre que circula nerviosa e intempestiva por cada vena dentro de mi cuerpo, mis brazos y piernas solamente obedecen al deseo insano de mi mente que ordena saciar mis sentidos ante el reflejo del miedo que flota en el aire… sí ese miedo que perciben los depredadores ante su presa… aquí no importa quién es la presa ni quién es el depredador, sino la esencia que impregna el entorno.

He entrenado cada día con Patty porque es más hábil que Annie, logra esquivar con mayor rapidez mis golpes, es un reto cada tarde porque comienza a adivinar mis movimientos y debo tener más de una rutina ha dicho Annie.

Terrence no me dice nada acerca de las luchas, cuando me enfrenté a Melissa tuve qué golpear hasta descargar mi furia en la colchoneta de lona, la vi cerrar sus ojos y quedarse quietecita ante mis puños… la verdad anhelaba que se moviera, que hubiera contacto con ella… fue una lucha interior muy cruenta porque parte de mí quería acabar con ella y parte de mí interponía mis sueños entre Meli y yo.

Esa misma tarde hablé con Albert para explicarle lo que sentía y lo que deseaba cada vez que entrenaba.

-… por eso no quiero golpear, Albert, siento que algo se apodera de mí internamente que tiene sed de sangre, sed de venganza, siento como si la vida me brindara la oportunidad de desquitar mi rabia y a la vez brindarme satisfacción al hacerlo… como si fuera una recompensa….

Nos encontrábamos comiendo en el Bellinis una rica carne con aderezo de crema y un toque picante, para mí pidió una soda de cola y para él una copa de vino… Albert es tan lindo conmigo, como un hermano mayor… cuando comenzó a brindarme su ayuda yo pensé que podría mirarlo como hombre y no como un familiar, pero al estar frente a Terrence las cosas cambiaron…

-Princesa, tienes mucho coraje en contra de la vida y lo has canalizado de la mejor manera al intentar salir adelante, no dejes que la presión de tus hermanas destruya lo que has conseguido con mucho esfuerzo. –Dejó sus cubiertos sobre la mesa y levantó la vista buscando mis ojos, su mirada verde, tan similar a la mía, sus rubios cabellos ondeantes, tan iguales a los míos, Albert es como mi familia, nos parecemos tanto que nadie ha cuestionado nuestro parentesco –Le he pedido a mi hermano Philip que te adopte, necesitamos los trámites para obtener tu partida de nacimiento y él y su esposa están de acuerdo, tú quedarás bajo mi tutela, yo te cuidaré… sé que amas a tus hermanas y quiero que dejen esa vida de luchas, quiero que se muden a mi departamento, yo iré a vivir con mi hermana Rose en la casa que nos dejaron nuestros padres.

¿Más ayuda? ¡Por Dios santo en compañía de todos sus ángeles! Albert en verdad nos quiere ayudar, mis hermanas brincarán de alegría y felicidad… -¿Y si no quieren dejar las luchas?

-He platicado con Rose y ella me ha propuesto emplear a una para enseñarle el trabajo en la biblioteca, el salario saldría de nosotros… pero eso no es ningún problema porque mis padres nos dejaron una buena fortuna que administra Philip, Rose trabaja en la biblioteca porque le gusta fomentar la lectura y estudió biblioteconomía. No podemos arrancar a tus hermanas de su vida como si fueran una raíz… lo tenemos qué hacer poco a poco.

-¿por qué lo hacen Albert?

-Sencillo. Porque te amamos Candy, Rose te ama mucho desde que te conoció y yo te aprecio también porque eres muy valiente y queremos darles una oportunidad de cambiar su destino, no importa qué pasado les haya tocado, ustedes pueden tener un presente diferente y un mejor futuro.

-Entonces ¿No te enojarás si peleo este 24?

-No, es más yo estaré presente en cada una de tus peleas, hasta que lo puedas dejar por completo, poco a poco me iré ganando la confianza de Annie hasta convencerla que no es lo mejor para ti ni para ellas.

-Gracias Albert, pelearé a las 8:00 de la noche el 24… Annie me dijo que hay muchos chicos de mi edad intentando por una buena oportunidad, algunos los llevan sus padres y otros más son como yo…

-No te preocupes Candy, estaré contigo y luego iremos a casa a celebrar la navidad, conocerás a tu padre adoptivo, ellos tienen mucha ilusión por conocerte…

-¿Estás seguro que no querrán llevarme con ellos a Washington?

-Aunque lo quisieran, legalmente no puedes salir de aquí, y ellos me han prometido que me dejarán tu custodia para que sigas estudiando en el colegio en el cual se te ha dado la oportunidad… no hay forma de que te lleven, solamente en vacaciones y eso si tú quieres. Respetaremos completamente tu voluntad.

Entrené fuertemente lo que quedó de esa semana, llegó el viernes y salimos de vacaciones de invierno.

Los siguientes tres días estuve de novia con Terrence, nos veíamos en cada cambio de clase y nos besábamos al despedirnos, por su seguridad yo le pedí que no fuera hasta donde vivía pero que nos podíamos ver en las vacaciones en la plaza en donde estaba el Swenson, la ropa que me había regalado Albert se multiplicó al siguiente fin de semana porque Rose insistió que debía comenzar a vestirme bien y a trabajar en mis modales para ser una Andréu.

Rose me echaba muchos ánimos para que cuidara mi relación que recién iniciaba con Terrence, ellos conocían a los Grandchester y a los Stevenson, porque sus abuelos fueron amigos de ambas familias. El padre de Tom no era pobre pero no le apoyaron cuando decidió casarse con la mamá de Tom porque no eran de la misma clase social y Richard, el padre de Terrence, le había dado la oportunidad para emprender un buen negocio, él lo financió convirtiéndose en su socio poniendo el capital.

El lunes a primera hora Annie me presentó a Davis, él se encargó de entrenarme todos los días, me implementó una rutina y me hacía golpear sujetando unas mancuernas para fortalecer mis muñecas, enseñó a vendarme sujetando la mitad de las manos hasta por arriba de las coyunturas.

-Ésta forma de vendaje se llama espiga porque tiene la forma de una espiga de trigo, es indispensable que no esté completamente apretada sino lo suficiente para sujetar y evitar que tengas alguna torcedura, la forma en la que golpearás será la siguiente- Puso su mano en lo que me explicó que era poner guardia y luego me mostró con movimientos lentos como asestar un golpe –Golpearás esta pera de box para controlar tus movimientos…

Me enseñó a golpear, patear y a respirar, me dijo que era muy importante controlar la fuerza como la respiración para aguantar, todas las mañanas entrené duramente en el Coliseum aunque Davis confirmó que lucharé en el Paradisse.

-Terry, mi amor… cada día te extraño más

-Yo más mi vida, ¿Qué harás este 24?

No quería que me viera luchar pero él ya lo sabía –Después de la lucha estaremos en casa de Rose porque llegarán mis padres adoptivos y quiero conocerlos. ¿Por qué?

-Quería que conocieras a mis padres, les he hablado mucho de ti…

-No, no Terry porque no sé cómo me recibirán.

-Les he hablado mucho de ti y saben que eres una persona con muchas ganas de salir adelante, ellos no se oponen a nuestra relación.

-Pero deberá ser después de las 10:00 de la noche y antes de las 11:00 porque debo estar en casa de Rose con la familia…

-Estaremos a esa hora en la capilla porque la familia de Tom ha invitado a mis padres, su hermana más pequeña cantará en el coro. ¿En dónde te recojo?

-Mmmm…. Yo llego a la capilla…

-No, es muy noche y quiero cuidarte…

-Vendré con mis hermanas… Terry por favor… yo te buscaré…

-Si no hay de otra… aunque no me quedo tranquilo…

-Podrás llevarme a la casa al finalizar…

-Ok, pero sigo quedándome un poco inquieto

El gran día llegó… yo estaba hecha un manojo de nervios… llegamos al Paradisse en el carro de Albert, él fue quien vendó mis manos, Rose le había comprado ropa a mis hermanas para ponernos en la noche y yo había pedido permiso para ir a la capilla para ver a Terry.

-Te dejaremos en el atrio, nosotros tenemos que regresar para terminar los preparativos para la cena… no llegues tan noche…

-No.

Ingresamos al Paradisse y comenzaba a llenarse de gente, muchas personas ricas y bien vestidas iban a divertirse a costa de nuestra necesidad, bueno algunos no luchaban por la misma razón que nosotras sino por afición.

Vi a muchos caer noqueados, sangrar, dar batalla, perder los favoritos, ganar los no favoritos… nada era ficción todo era real.

-La hora de los novatos… abran bien sus ojos porque aquí está el verdadero futuro… el tiempo que permanecerán dentro de las jaulas será de 20 minutos y ganará quien más golpes certeros de….

Éramos 4 parejas que debutaríamos esta noche, dos de varones y dos de mujeres… estábamos alternados y la otra chica y yo seríamos las últimas. Había entrenado tanto para este momento en esta semana, había adquirido destrezas para cuidarme el rostro, esta noche conocería a la familia Grandchester y también estaba emocionada.

El momento llegó, mi corazón latía al mil por hora… sentía la boca seca y no escuchaba nada excepto mi corazón palpitar… Annie era la única que estaba como second para mí, Paty estaba sentada junto a Rose y Albert, Davis estaba junto a Annie dándole recomendaciones para mí.

La chica con la que pelearía estaba un tanto más alta y robusta que yo. Intimidaba tanto… 20 minutos era mucho tiempo… Después del anuncio ella se lanzó en ataque….

Al principio intenté esquivarla y escuché, lejanamente los gritos de Annie que me exigían golpear –Vamos Candy, pártele la cara y termina con esta mierda de una vez…

-Que le dé en las costillas con los pies, la chica no sabe golpear con ellos –Escuchaba también que Davis gritaba con fuerza…

Sin pensarlo más me lancé en contra de ella, con mis pies ataqué y puse mis manos en guardia tal como Davis me había enseñado, los brazos de esta chica eran más largos que los míos y logró darme un buen golpe en el pecho que me hizo tambalear y que dolió mucho.

Escuché sus palabras gritándome malnacida y la sangre se me encendió, la ira cegó mis ojos y bloqueó mi sentido del oído… ya no escuché para nada a Annie o Davis, la noción del tiempo salió de mi mente.

Corrí hacia su dirección y le di una patada en la mandíbula con el empeine de mi pie izquierdo, el derecho le dio en las costillas y mantuve mi torso lo más alejado de ella que pude.

Mi Puño descansó en su mejilla hasta derribarla, hice lo que Davis me enseñó para golpear y controlar la respiración… mi ira y placer se conjugaron tan perfectamente, la masa que estaba debajo de mi dejó de moverse y al igual que en el colegio un brazo me arrebató de encima de ella…

Mi pecho subía y bajaba con agitación y vi por encima del hombro de Davis a la chica desmayada y que estaba siendo atendida por un médico.

Albert sujetó mis mejillas y levantó mi mirada para encontrar la de él… -Mírame –Gritó alto, como que salí de un sueño y comencé a escuchar el ruido a mi alrededor.

Me revisó mis puños ensangrentados, al golpear muchas veces rocé la lona que sostenía nuestra lucha y despellejó mis nudillos, la venda no logró hacer mucho por protegerme y Davis me felicitó eufórico delante de la vista enojada de Albert.

El Paradisse estaba a reventar y muy eufórico, un hombre muy elegante se acercó a Annie y a Davis y les preguntó por mí.

-Quiere ser tu patrocinador, quiere entrenarte y que luches usando su marca deportiva…

-No quiero luchar Annie… y no quiero que aceptes nada para mí… lo haré solamente hasta que tú decidas lo contrario pero no quiero que involucres a más gente porque entonces será más difícil para mí dejar todo esto.

Vi a Albert caminar hacia donde estaba el médico que había atendido a la otra chica para preguntar por su estado ya que se la habían llevado conmocionada -¿Está bien? –Le pregunté un tanto preocupada –No le paso nada –Quise sonar positiva y animarme en medio de mis nervios destrozados -¿Verdad?

-No te preocupes, ya le están atendiendo…

-Entonces…

-La auscultarán porque parece que tiene una fractura en el pómulo –La sangre descendió hasta las plantas de mis pies, yo no quería hacerle daño aunque me sentí llena de satisfacción al golpearla…

-Albert ¿Se pondrá bien?

-Sí, la que me preocupa eres tú… trataré de convencer lo más pronto a Annie para que ya no hagas esto, te transformas rotundamente y das miedo porque no te detienes… si no te hubieran apartado… Candy… al menos la hubieras dejado en coma.

Escuchar el diagnóstico de Albert y todo lo que había leído acerca de la medicina osea me asustó la condición en que la otra chica había quedado.

No pude convencer a Annie para que no involucrara a más gente, aceptó tres ofertas, dos de patrocinios y una para representarme…

Me subí al auto de Albert con la moral por los suelos, no sentía la alegría que pensé que experimentaría por ganar, me sentía como si me hubieran regañado por haber hecho algo muy malo -… Sí Albert, en la capilla…

-¿Terry se encargará de llevarte a la casa?

-Sí…

-Levanta ese ánimo hermanita, eres la mejor, vas a lo grande –Dijo Patty con mucha emoción en la voz, sus palabras me hicieron reír porque se había limitado tanto en mencionar alguna palabra delante de Albert, no quería ser pillada en alguna majadería.

-Gracias….

-Estas de mejor ánimo-Albert me sonrió…-¿Sabes princesa? Vine a verte porque pensé que tal vez necesitarías ayuda médica pero viéndote pelear no necesitarás de mis servicios –Nos reímos de su comentario y yo me sentí mucho mejor.

-… Entonces cuando ella me dijo malnacida me enfureció y fue cuando decidí darle su merecido…

-Debiste verte, la pateaste, la golpeaste… ni siquiera sentías los golpes porque tu cara no lo reflejaba… esa manera que tienes de derribar duele mucho y te lo digo porque cuando lo hiciste conmigo no tienes piedad al envolver con las piernas, duele cuando encajas las rodillas, inmovilizas por completo y tus puños duelen.

-Ahora me duelen los nudillos, ahora porque están calientes puedo flexionarlos pero cuando se enfríen dolerán mucho…

Llegamos a la capilla y descendí despidiéndome de mis hermanas y tíos con la esperanza de ver a Terry.

El servicio religioso estaba a punto de culminar y por más que intentaba mirar por encima de las cabezas de la gente sentada ninguna se me hacía conocida para decir que se trataba de Terry o Tom.

El reverendo dio la bendición final y rezó por el bienestar de las familias representadas, pidió por la paz de cada una de ellas y que los sueños se convirtieran en realidad.

La gente comenzó a levantarse y a salir, me apresuré hacia el atrio y me subí en la barda para mirar mejor… la gente de saludó y abrazó y poco a poco fueron despejando el camino… no vi a Terry y a Tom pero sí reconocí a los Stevenson, me bajé de mi lugar y me dirigí hacia ellos –¡Hola, feliz navidad! –Les dije sonriente.

-Candy ¡Qué gusto verte! –El señor Stevenson me abrazó, -no has cambiado en nada… mírate estás tan bonita como siempre…

-Me siento muy gustosa de verles-Su esposa me saludó con un gran beso y abrazo –Ven princesa, te presentaremos a una familia a la que apreciamos mucho. –Caminamos hacia un par de personas muy elegantes, en verdad agradezco la insistencia de Rose en refinar mis modales y a Albert en vestirme bien.

-Solamente quería ver a Tom y a su amigo Terry –Le dije para poder zafarme de la presentación con los elegantes.

-Te presentaré a los papás de Terry

-Richard, Eleonor, ella es Candy es una niña que amamos y que es la mejor amiguita de Tom desde que eran pequeños…

-Hola Candy, mucho gusto en conocerte-El padre de Terry es muy elegante y sonriente, es muy atractivo con sus ojos azules, un tono más oscuros que los de Terry. –Mi hijo y Tom no tardarán en llegar, ya deberían estar aquí…

-Solamente quería felicitarles

La otra pareja se desocupó y se acercó a saludarme, los papás de Tom estaban muy felices de verme de nuevo al igual que yo, cuando se acercó la otra pareja la mujer me tomó del brazo y sujetó mi barbilla –Por Dios santo… ¿Cómo te llamas? –Me gritó, sus ojos se abrieron que casi se desorbitaban -¿Quiénes son tus padres?

-Señora me lastima-La mamá de Tom y el esposo de esa mujer intentaron soltar el agarre-Soy Candy Andréu y mis padres son Philip y Sofía, estoy aquí con mi tío Albert y mi tía Rose… me hace daño. –Mi sangre comenzaba a fluir y había una forma de soltarme, pero no la emplearía ¿En dónde demonios estaba Terry o Tom?

-Mírala William, mírala bien es nuestra hija… es Nathalie –Gritaba histérica la señora

-Elizabeth, por favor… suéltala

-William es Nathalie, reconocería a mi propia hija en medio de un millar… -Gritaba con desespero la señora…

Como estaba ya casi desierto y la señora no soltaba su agarre llamó la atención de una patrulla que pasaba. Los agentes descendieron de la unidad y se dirigieron hacia nosotros… intenté rogarle al igual que lo hacían los padres de Terry y Tom y el señor William –Por favor, no quiero problemas… -miré con desesperación a los dos agentes que ya flanqueaban mi guardia.

-¿Todo en orden?

-Sí, -Respondieron al unísono los padres de Terry y Tom…

-Mira nada más… si es la pequeña carterista del circo…

Maldita sea mi suerte y mi vida, tenían que ser precisamente aquellos agentes que corrieron detrás de mí –Nunca me comprobaron nada, yo solamente veía los actos del circo. Esa señora solamente mintió…

-Nosotros nos encargamos señora-Milagrosamente la señora soltó el agarre y los padres de Tom intervinieron a mi favor.

-Es nuestra sobrina, señores, Elizabeth la confundió con alguien y creyó conocerla…

-Eso lo explicará la princesita en la delegación…

Mi corazón comenzó a palpitar frenéticamente porque ni los ruegos de los padres de Terry y de Tom lograron hacer que estos agentes me soltaran, me encaminaron hacia la unidad que tenía la torreta rojiazul relampagueando mi mirar, pensé en Albert, mis padres adoptivos y mis hermanas, -No tengas miedo pequeña, yo te sacaré –Levanté mi mirada que reflejaba mi temor expresado en finas lágrimas que corrían por mis mejillas para ver el rostro sonriente del papá de Terry.

Me ingresaron a la patrulla y comenzaron a tomar los datos de las seis personas que había saludado anteriormente. Yo me mantenía sentada quietecita en el asiento trasero de la patrulla… mi corazón no lograba tranquilizarse y yo no sabía cómo explicárselo a Albert, tenía tanto miedo de decepcionarlo… vi que uno de los agentes no cerró bien la puerta que estaba a mi lado derecho cuando se dirigió hacia los adultos que intentaban explicar que todo era un mal entendido… aproveché la oportunidad y salí corriendo a todo lo que mis piernas me lo permitían…

-Regresa maldita chiquilla –Gritó uno de ellos…. Comenzó la persecución de ellos hacía mí… ahora no venían corriendo sino en un auto y tenía dos opciones, entregarme y enfrentar a Albert o callejonear hasta perderme de ellos. Sin lugar a dudas la segunda opción era la mejor.

No vi a Terry ni a Tom y las calles estaban desiertas pero llenas de luces alusivas a la fecha especial.

Me detuve detrás de una barda para tomar aire y continuar mi carrera, no podía respirar y controlar los latidos de mi corazón, las piernas me estaban temblando y todo el ser estaba confundido, las palabras de esa señora y su mirada puesta en mi la veía sin cerrar los ojos Es mi hija, la reconocería entre un millar-Me esperé hasta que mi respiración se unificó con mi palpitar y ya no vi peligro de salir.

Caminé hasta la casa de Rose y ahí estaban mis hermanas muy sonrientes –Candy, ellos son Philip y Sofía, -Eran una pareja muy joven y sonriente que me recibieron envolviéndome con sus brazos.

-Somos tus papás… adoptivos… pero seremos tus padres-Les regresé el abrazo y me sentí segura entre ellos.

La cena estuvo muy emotiva, Albert compartió mi hazaña de pelear y Sofía se horrorizó pero Albert la tranquilizó al mostrarle su móvil en donde había grabado la pelea, vi la forma en la que golpeo y me sorprendí.

Después de media noche nos dirigimos a nuestras habitaciones, la casa de Rose tenía muchas habitaciones y nos habían preparado una para cada una de nosotras. Se siente tan bien dormir en una cama y cubrirte con cobijas calientes

A la mañana siguientes nos fueron a despertar, el árbol estaba lleno de regalos y muchos tenían nuestros nombres, nosotras no habías llevado ninguno para ellos y ellos nos habían dado al menos 10 regalos a cada una de nosotras.

-Este es para nuestra hija-Recibí un paquete rectangular y deshice muy emocionada la envoltura.

-Es un móvil, tengo mi propio móvil

-Es para que estemos en contacto siempre hija

-Y este es de parte de tu tío consentido

-Una portátil, Albert es una portátil.

Mis hermanas estaban muy emocionadas porque a ellas también les había ido muy bien, pero en especial había dos razones muy especiales que las mantenían sonrientes.

-Annie, ¿me harías el honor de acompañarme al lago? –Annie se sonrojó ante la invitación de uno de los hermanos Cornwell.

-Y tu Patty, ¿quieres ir al cine conmigo?

Los miré de reojo y les sonreí, mis papás no habían llegado solos, habían traído con ellos a los sobrinos de Sofía, Archie y Stear, quienes no quitaron los ojos de encima de mis hermanas.

Candy

Mi primer día de clases, toda una gran emoción… vi a Tom, mi mejor amigo… está súper atractivo y tiene una novia muy celosa, vi a mi príncipe de los ojos azules y sus besos saben a menta… Albert es un gran profesor y también es muy comprensible conmigo, le había buscado para decirle que no estaba nada cómoda con las luchas y quedamos de dialogarlo camino a casa… bueno a la biblioteca.

Entre la penúltima clase y la última tuve una enorme prueba de vida que siento que no pasé. Es tan difícil cuando quieres abandonar algo para lo que naciste… maldigo la vida que me tocó, la vida que se empeña en ponerme siempre delante de lo que más detesto.

¿Por qué odio las luchas? No las odio porque tenga que golpear sino por lo que siento al hacerlo… siento placer al sentir el contacto de la carne con mis nudillos, siento placer al descargar todo mi sentir en algo que me provoca a hacerlo… el olor de la sangre, el dolor en los puños, el dolor al recibir los golpes y últimamente conocer el sabor de la sangre mezclado con miedo, es adictivo…

¿Cuándo me di cuenta de este placer? Cuando Annie me hizo luchar contra ella y Patty hace unos días atrás… el sabor almizclado de la sangre con miedo fue cuando la enorme mano del policía golpeó dos veces al quererle hacer justicia a una vieja mentirosa… quise descargar toda mi ira en su estúpido rostro sonriente y amasarlo hasta que perdiera la forma.

Me asusta la manera en la que me hace sentir mi sangre que circula nerviosa e intempestiva por cada vena dentro de mi cuerpo, mis brazos y piernas solamente obedecen al deseo insano de mi mente que ordena saciar mis sentidos ante el reflejo del miedo que flota en el aire… sí ese miedo que perciben los depredadores ante su presa… aquí no importa quién es la presa ni quién es el depredador, sino la esencia que impregna el entorno.

He entrenado cada día con Patty porque es más hábil que Annie, logra esquivar con mayor rapidez mis golpes, es un reto cada tarde porque comienza a adivinar mis movimientos y debo tener más de una rutina ha dicho Annie.

Terrence no me dice nada acerca de las luchas, cuando me enfrenté a Melissa tuve qué golpear hasta descargar mi furia en la colchoneta de lona, la vi cerrar sus ojos y quedarse quietecita ante mis puños… la verdad anhelaba que se moviera, que hubiera contacto con ella… fue una lucha interior muy cruenta porque parte de mí quería acabar con ella y parte de mí interponía mis sueños entre Meli y yo.

Esa misma tarde hablé con Albert para explicarle lo que sentía y lo que deseaba cada vez que entrenaba.

-… por eso no quiero golpear, Albert, siento que algo se apodera de mí internamente que tiene sed de sangre, sed de venganza, siento como si la vida me brindara la oportunidad de desquitar mi rabia y a la vez brindarme satisfacción al hacerlo… como si fuera una recompensa….

Nos encontrábamos comiendo en el Bellinis una rica carne con aderezo de crema y un toque picante, para mí pidió una soda de cola y para él una copa de vino… Albert es tan lindo conmigo, como un hermano mayor… cuando comenzó a brindarme su ayuda yo pensé que podría mirarlo como hombre y no como un familiar, pero al estar frente a Terrence las cosas cambiaron…

-Princesa, tienes mucho coraje en contra de la vida y lo has canalizado de la mejor manera al intentar salir adelante, no dejes que la presión de tus hermanas destruya lo que has conseguido con mucho esfuerzo. –Dejó sus cubiertos sobre la mesa y levantó la vista buscando mis ojos, su mirada verde, tan similar a la mía, sus rubios cabellos ondeantes, tan iguales a los míos, Albert es como mi familia, nos parecemos tanto que nadie ha cuestionado nuestro parentesco –Le he pedido a mi hermano Philip que te adopte, necesitamos los trámites para obtener tu partida de nacimiento y él y su esposa están de acuerdo, tú quedarás bajo mi tutela, yo te cuidaré… sé que amas a tus hermanas y quiero que dejen esa vida de luchas, quiero que se muden a mi departamento, yo iré a vivir con mi hermana Rose en la casa que nos dejaron nuestros padres.

¿Más ayuda? ¡Por Dios santo en compañía de todos sus ángeles! Albert en verdad nos quiere ayudar, mis hermanas brincarán de alegría y felicidad… -¿Y si no quieren dejar las luchas?

-He platicado con Rose y ella me ha propuesto emplear a una para enseñarle el trabajo en la biblioteca, el salario saldría de nosotros… pero eso no es ningún problema porque mis padres nos dejaron una buena fortuna que administra Philip, Rose trabaja en la biblioteca porque le gusta fomentar la lectura y estudió biblioteconomía. No podemos arrancar a tus hermanas de su vida como si fueran una raíz… lo tenemos qué hacer poco a poco.

-¿por qué lo hacen Albert?

-Sencillo. Porque te amamos Candy, Rose te ama mucho desde que te conoció y yo te aprecio también porque eres muy valiente y queremos darles una oportunidad de cambiar su destino, no importa qué pasado les haya tocado, ustedes pueden tener un presente diferente y un mejor futuro.

-Entonces ¿No te enojarás si peleo este 24?

-No, es más yo estaré presente en cada una de tus peleas, hasta que lo puedas dejar por completo, poco a poco me iré ganando la confianza de Annie hasta convencerla que no es lo mejor para ti ni para ellas.

-Gracias Albert, pelearé a las 8:00 de la noche el 24… Annie me dijo que hay muchos chicos de mi edad intentando por una buena oportunidad, algunos los llevan sus padres y otros más son como yo…

-No te preocupes Candy, estaré contigo y luego iremos a casa a celebrar la navidad, conocerás a tu padre adoptivo, ellos tienen mucha ilusión por conocerte…

-¿Estás seguro que no querrán llevarme con ellos a Washington?

-Aunque lo quisieran, legalmente no puedes salir de aquí, y ellos me han prometido que me dejarán tu custodia para que sigas estudiando en el colegio en el cual se te ha dado la oportunidad… no hay forma de que te lleven, solamente en vacaciones y eso si tú quieres. Respetaremos completamente tu voluntad.

Entrené fuertemente lo que quedó de esa semana, llegó el viernes y salimos de vacaciones de invierno.

Los siguientes tres días estuve de novia con Terrence, nos veíamos en cada cambio de clase y nos besábamos al despedirnos, por su seguridad yo le pedí que no fuera hasta donde vivía pero que nos podíamos ver en las vacaciones en la plaza en donde estaba el Swenson, la ropa que me había regalado Albert se multiplicó al siguiente fin de semana porque Rose insistió que debía comenzar a vestirme bien y a trabajar en mis modales para ser una Andréu.

Rose me echaba muchos ánimos para que cuidara mi relación que recién iniciaba con Terrence, ellos conocían a los Grandchester y a los Stevenson, porque sus abuelos fueron amigos de ambas familias. El padre de Tom no era pobre pero no le apoyaron cuando decidió casarse con la mamá de Tom porque no eran de la misma clase social y Richard, el padre de Terrence, le había dado la oportunidad para emprender un buen negocio, él lo financió convirtiéndose en su socio poniendo el capital.

El lunes a primera hora Annie me presentó a Davis, él se encargó de entrenarme todos los días, me implementó una rutina y me hacía golpear sujetando unas mancuernas para fortalecer mis muñecas, enseñó a vendarme sujetando la mitad de las manos hasta por arriba de las coyunturas.

-Ésta forma de vendaje se llama espiga porque tiene la forma de una espiga de trigo, es indispensable que no esté completamente apretada sino lo suficiente para sujetar y evitar que tengas alguna torcedura, la forma en la que golpearás será la siguiente- Puso su mano en lo que me explicó que era poner guardia y luego me mostró con movimientos lentos como asestar un golpe –Golpearás esta pera de box para controlar tus movimientos…

Me enseñó a golpear, patear y a respirar, me dijo que era muy importante controlar la fuerza como la respiración para aguantar, todas las mañanas entrené duramente en el Coliseum aunque Davis confirmó que lucharé en el Paradisse.

-Terry, mi amor… cada día te extraño más

-Yo más mi vida, ¿Qué harás este 24?

No quería que me viera luchar pero él ya lo sabía –Después de la lucha estaremos en casa de Rose porque llegarán mis padres adoptivos y quiero conocerlos. ¿Por qué?

-Quería que conocieras a mis padres, les he hablado mucho de ti…

-No, no Terry porque no sé cómo me recibirán.

-Les he hablado mucho de ti y saben que eres una persona con muchas ganas de salir adelante, ellos no se oponen a nuestra relación.

-Pero deberá ser después de las 10:00 de la noche y antes de las 11:00 porque debo estar en casa de Rose con la familia…

-Estaremos a esa hora en la capilla porque la familia de Tom ha invitado a mis padres, su hermana más pequeña cantará en el coro. ¿En dónde te recojo?

-Mmmm…. Yo llego a la capilla…

-No, es muy noche y quiero cuidarte…

-Vendré con mis hermanas… Terry por favor… yo te buscaré…

-Si no hay de otra… aunque no me quedo tranquilo…

-Podrás llevarme a la casa al finalizar…

-Ok, pero sigo quedándome un poco inquieto

El gran día llegó… yo estaba hecha un manojo de nervios… llegamos al Paradisse en el carro de Albert, él fue quien vendó mis manos, Rose le había comprado ropa a mis hermanas para ponernos en la noche y yo había pedido permiso para ir a la capilla para ver a Terry.

-Te dejaremos en el atrio, nosotros tenemos que regresar para terminar los preparativos para la cena… no llegues tan noche…

-No.

Ingresamos al Paradisse y comenzaba a llenarse de gente, muchas personas ricas y bien vestidas iban a divertirse a costa de nuestra necesidad, bueno algunos no luchaban por la misma razón que nosotras sino por afición.

Vi a muchos caer noqueados, sangrar, dar batalla, perder los favoritos, ganar los no favoritos… nada era ficción todo era real.

-La hora de los novatos… abran bien sus ojos porque aquí está el verdadero futuro… el tiempo que permanecerán dentro de las jaulas será de 20 minutos y ganará quien más golpes certeros de….

Éramos 4 parejas que debutaríamos esta noche, dos de varones y dos de mujeres… estábamos alternados y la otra chica y yo seríamos las últimas. Había entrenado tanto para este momento en esta semana, había adquirido destrezas para cuidarme el rostro, esta noche conocería a la familia Grandchester y también estaba emocionada.

El momento llegó, mi corazón latía al mil por hora… sentía la boca seca y no escuchaba nada excepto mi corazón palpitar… Annie era la única que estaba como second para mí, Paty estaba sentada junto a Rose y Albert, Davis estaba junto a Annie dándole recomendaciones para mí.

La chica con la que pelearía estaba un tanto más alta y robusta que yo. Intimidaba tanto… 20 minutos era mucho tiempo… Después del anuncio ella se lanzó en ataque….

Al principio intenté esquivarla y escuché, lejanamente los gritos de Annie que me exigían golpear –Vamos Candy, pártele la cara y termina con esta mierda de una vez…

-Que le dé en las costillas con los pies, la chica no sabe golpear con ellos –Escuchaba también que Davis gritaba con fuerza…

Sin pensarlo más me lancé en contra de ella, con mis pies ataqué y puse mis manos en guardia tal como Davis me había enseñado, los brazos de esta chica eran más largos que los míos y logró darme un buen golpe en el pecho que me hizo tambalear y que dolió mucho.

Escuché sus palabras gritándome malnacida y la sangre se me encendió, la ira cegó mis ojos y bloqueó mi sentido del oído… ya no escuché para nada a Annie o Davis, la noción del tiempo salió de mi mente.

Corrí hacia su dirección y le di una patada en la mandíbula con el empeine de mi pie izquierdo, el derecho le dio en las costillas y mantuve mi torso lo más alejado de ella que pude.

Mi Puño descansó en su mejilla hasta derribarla, hice lo que Davis me enseñó para golpear y controlar la respiración… mi ira y placer se conjugaron tan perfectamente, la masa que estaba debajo de mi dejó de moverse y al igual que en el colegio un brazo me arrebató de encima de ella…

Mi pecho subía y bajaba con agitación y vi por encima del hombro de Davis a la chica desmayada y que estaba siendo atendida por un médico.

Albert sujetó mis mejillas y levantó mi mirada para encontrar la de él… -Mírame –Gritó alto, como que salí de un sueño y comencé a escuchar el ruido a mi alrededor.

Me revisó mis puños ensangrentados, al golpear muchas veces rocé la lona que sostenía nuestra lucha y despellejó mis nudillos, la venda no logró hacer mucho por protegerme y Davis me felicitó eufórico delante de la vista enojada de Albert.

El Paradisse estaba a reventar y muy eufórico, un hombre muy elegante se acercó a Annie y a Davis y les preguntó por mí.

-Quiere ser tu patrocinador, quiere entrenarte y que luches usando su marca deportiva…

-No quiero luchar Annie… y no quiero que aceptes nada para mí… lo haré solamente hasta que tú decidas lo contrario pero no quiero que involucres a más gente porque entonces será más difícil para mí dejar todo esto.

Vi a Albert caminar hacia donde estaba el médico que había atendido a la otra chica para preguntar por su estado ya que se la habían llevado conmocionada -¿Está bien? –Le pregunté un tanto preocupada –No le paso nada –Quise sonar positiva y animarme en medio de mis nervios destrozados -¿Verdad?

-No te preocupes, ya le están atendiendo…

-Entonces…

-La auscultarán porque parece que tiene una fractura en el pómulo –La sangre descendió hasta las plantas de mis pies, yo no quería hacerle daño aunque me sentí llena de satisfacción al golpearla…

-Albert ¿Se pondrá bien?

-Sí, la que me preocupa eres tú… trataré de convencer lo más pronto a Annie para que ya no hagas esto, te transformas rotundamente y das miedo porque no te detienes… si no te hubieran apartado… Candy… al menos la hubieras dejado en coma.

Escuchar el diagnóstico de Albert y todo lo que había leído acerca de la medicina osea me asustó la condición en que la otra chica había quedado.

No pude convencer a Annie para que no involucrara a más gente, aceptó tres ofertas, dos de patrocinios y una para representarme…

Me subí al auto de Albert con la moral por los suelos, no sentía la alegría que pensé que experimentaría por ganar, me sentía como si me hubieran regañado por haber hecho algo muy malo -… Sí Albert, en la capilla…

-¿Terry se encargará de llevarte a la casa?

-Sí…

-Levanta ese ánimo hermanita, eres la mejor, vas a lo grande –Dijo Patty con mucha emoción en la voz, sus palabras me hicieron reír porque se había limitado tanto en mencionar alguna palabra delante de Albert, no quería ser pillada en alguna majadería.

-Gracias….

-Estas de mejor ánimo-Albert me sonrió…-¿Sabes princesa? Vine a verte porque pensé que tal vez necesitarías ayuda médica pero viéndote pelear no necesitarás de mis servicios –Nos reímos de su comentario y yo me sentí mucho mejor.

-… Entonces cuando ella me dijo malnacida me enfureció y fue cuando decidí darle su merecido…

-Debiste verte, la pateaste, la golpeaste… ni siquiera sentías los golpes porque tu cara no lo reflejaba… esa manera que tienes de derribar duele mucho y te lo digo porque cuando lo hiciste conmigo no tienes piedad al envolver con las piernas, duele cuando encajas las rodillas, inmovilizas por completo y tus puños duelen.

-Ahora me duelen los nudillos, ahora porque están calientes puedo flexionarlos pero cuando se enfríen dolerán mucho…

Llegamos a la capilla y descendí despidiéndome de mis hermanas y tíos con la esperanza de ver a Terry.

El servicio religioso estaba a punto de culminar y por más que intentaba mirar por encima de las cabezas de la gente sentada ninguna se me hacía conocida para decir que se trataba de Terry o Tom.

El reverendo dio la bendición final y rezó por el bienestar de las familias representadas, pidió por la paz de cada una de ellas y que los sueños se convirtieran en realidad.

La gente comenzó a levantarse y a salir, me apresuré hacia el atrio y me subí en la barda para mirar mejor… la gente de saludó y abrazó y poco a poco fueron despejando el camino… no vi a Terry y a Tom pero sí reconocí a los Stevenson, me bajé de mi lugar y me dirigí hacia ellos –¡Hola, feliz navidad! –Les dije sonriente.

-Candy ¡Qué gusto verte! –El señor Stevenson me abrazó, -no has cambiado en nada… mírate estás tan bonita como siempre…

-Me siento muy gustosa de verles-Su esposa me saludó con un gran beso y abrazo –Ven princesa, te presentaremos a una familia a la que apreciamos mucho. –Caminamos hacia un par de personas muy elegantes, en verdad agradezco la insistencia de Rose en refinar mis modales y a Albert en vestirme bien.

-Solamente quería ver a Tom y a su amigo Terry –Le dije para poder zafarme de la presentación con los elegantes.

-Te presentaré a los papás de Terry

-Richard, Eleonor, ella es Candy es una niña que amamos y que es la mejor amiguita de Tom desde que eran pequeños…

-Hola Candy, mucho gusto en conocerte-El padre de Terry es muy elegante y sonriente, es muy atractivo con sus ojos azules, un tono más oscuros que los de Terry. –Mi hijo y Tom no tardarán en llegar, ya deberían estar aquí…

-Solamente quería felicitarles

La otra pareja se desocupó y se acercó a saludarme, los papás de Tom estaban muy felices de verme de nuevo al igual que yo, cuando se acercó la otra pareja la mujer me tomó del brazo y sujetó mi barbilla –Por Dios santo… ¿Cómo te llamas? –Me gritó, sus ojos se abrieron que casi se desorbitaban -¿Quiénes son tus padres?

-Señora me lastima-La mamá de Tom y el esposo de esa mujer intentaron soltar el agarre-Soy Candy Andréu y mis padres son Philip y Sofía, estoy aquí con mi tío Albert y mi tía Rose… me hace daño. –Mi sangre comenzaba a fluir y había una forma de soltarme, pero no la emplearía ¿En dónde demonios estaba Terry o Tom?

-Mírala William, mírala bien es nuestra hija… es Nathalie –Gritaba histérica la señora

-Elizabeth, por favor… suéltala

-William es Nathalie, reconocería a mi propia hija en medio de un millar… -Gritaba con desespero la señora…

Como estaba ya casi desierto y la señora no soltaba su agarre llamó la atención de una patrulla que pasaba. Los agentes descendieron de la unidad y se dirigieron hacia nosotros… intenté rogarle al igual que lo hacían los padres de Terry y Tom y el señor William –Por favor, no quiero problemas… -miré con desesperación a los dos agentes que ya flanqueaban mi guardia.

-¿Todo en orden?

-Sí, -Respondieron al unísono los padres de Terry y Tom…

-Mira nada más… si es la pequeña carterista del circo…

Maldita sea mi suerte y mi vida, tenían que ser precisamente aquellos agentes que corrieron detrás de mí –Nunca me comprobaron nada, yo solamente veía los actos del circo. Esa señora solamente mintió…

-Nosotros nos encargamos señora-Milagrosamente la señora soltó el agarre y los padres de Tom intervinieron a mi favor.

-Es nuestra sobrina, señores, Elizabeth la confundió con alguien y creyó conocerla…

-Eso lo explicará la princesita en la delegación…

Mi corazón comenzó a palpitar frenéticamente porque ni los ruegos de los padres de Terry y de Tom lograron hacer que estos agentes me soltaran, me encaminaron hacia la unidad que tenía la torreta rojiazul relampagueando mi mirar, pensé en Albert, mis padres adoptivos y mis hermanas, -No tengas miedo pequeña, yo te sacaré –Levanté mi mirada que reflejaba mi temor expresado en finas lágrimas que corrían por mis mejillas para ver el rostro sonriente del papá de Terry.

Me ingresaron a la patrulla y comenzaron a tomar los datos de las seis personas que había saludado anteriormente. Yo me mantenía sentada quietecita en el asiento trasero de la patrulla… mi corazón no lograba tranquilizarse y yo no sabía cómo explicárselo a Albert, tenía tanto miedo de decepcionarlo… vi que uno de los agentes no cerró bien la puerta que estaba a mi lado derecho cuando se dirigió hacia los adultos que intentaban explicar que todo era un mal entendido… aproveché la oportunidad y salí corriendo a todo lo que mis piernas me lo permitían…

-Regresa maldita chiquilla –Gritó uno de ellos…. Comenzó la persecución de ellos hacía mí… ahora no venían corriendo sino en un auto y tenía dos opciones, entregarme y enfrentar a Albert o callejonear hasta perderme de ellos. Sin lugar a dudas la segunda opción era la mejor.

No vi a Terry ni a Tom y las calles estaban desiertas pero llenas de luces alusivas a la fecha especial.

Me detuve detrás de una barda para tomar aire y continuar mi carrera, no podía respirar y controlar los latidos de mi corazón, las piernas me estaban temblando y todo el ser estaba confundido, las palabras de esa señora y su mirada puesta en mi la veía sin cerrar los ojos Es mi hija, la reconocería entre un millar-Me esperé hasta que mi respiración se unificó con mi palpitar y ya no vi peligro de salir.

Caminé hasta la casa de Rose y ahí estaban mis hermanas muy sonrientes –Candy, ellos son Philip y Sofía, -Eran una pareja muy joven y sonriente que me recibieron envolviéndome con sus brazos.

-Somos tus papás… adoptivos… pero seremos tus padres-Les regresé el abrazo y me sentí segura entre ellos.

La cena estuvo muy emotiva, Albert compartió mi hazaña de pelear y Sofía se horrorizó pero Albert la tranquilizó al mostrarle su móvil en donde había grabado la pelea, vi la forma en la que golpeo y me sorprendí.

Después de media noche nos dirigimos a nuestras habitaciones, la casa de Rose tenía muchas habitaciones y nos habían preparado una para cada una de nosotras. Se siente tan bien dormir en una cama y cubrirte con cobijas calientes

A la mañana siguientes nos fueron a despertar, el árbol estaba lleno de regalos y muchos tenían nuestros nombres, nosotras no habías llevado ninguno para ellos y ellos nos habían dado al menos 10 regalos a cada una de nosotras.

-Este es para nuestra hija-Recibí un paquete rectangular y deshice muy emocionada la envoltura.

-Es un móvil, tengo mi propio móvil

-Es para que estemos en contacto siempre hija

-Y este es de parte de tu tío consentido

-Una portátil, Albert es una portátil.

Mis hermanas estaban muy emocionadas porque a ellas también les había ido muy bien, pero en especial había dos razones muy especiales que las mantenían sonrientes.

-Annie, ¿me harías el honor de acompañarme al lago? –Annie se sonrojó ante la invitación de uno de los hermanos Cornwell.

-Y tu Patty, ¿quieres ir al cine conmigo?

Los miré de reojo y les sonreí, mis papás no habían llegado solos, habían traído con ellos a los sobrinos de Sofía, Archie y Stear, quienes no quitaron los ojos de encima de mis hermanas.

Esta ha sido la mejor celebración de navidad que he pasado porque ha sido en compañía de mis hermanas y de mi nueva familia, la que nunca olvidaré es la que pasé en la casa de los Stevenson.


Muchas Felicidades Amigas

Que Dios les bendiga en estas fechas y que se la pasen súper... sorry pero ando de viaje y no había podido actualizar... prometo ponerme al día en estas fechas que ando de vacaciones

Les mando un fuerte abrazo y muchos besos

Su amiga Abby ;)