Disclaimer: Naruto le pertenece a Masashi Kishimoto. Just like Heroin le pertenece a VanityWantsYou
Capítulo 9: Un bueno amigo
"¿Qué harás qué?" Preguntó Tenten a Sakura, quien se encontraba tarareando felizmente mientras colocaba la nueva mercancía de juguetes en sus respectivos estantes. La chica de cabello rosa, se había pasado el día entero cantando, tarareando y bailando alrededor de su puesto de trabajo, molestando a Tenten como si no hubiera un mañana. Ella amaba a su amiga, pero a veces, Sakura podía llegar a ser tan… hiperactiva.
"Voy a pedirle a Sasuke-kun una cita" Sakura sonrió esperanzada imaginándose al moreno sosteniendo su mano mientras caminaban juntos por el centro comercial, solo sonriéndole a ella. "Pero no sé como. Siempre esta pasando su tiempo con Naruto." Sí, ella estaba celosa de su amigo. Sabía que él era heterosexual y que nunca le robaría a su preciado Sasuke-kun, pero aun así estaba enojada que su amor platónico nunca estuviera solo.
"¿Sabes?" Comenzó a decir Tenten, sus brazos cruzados sobre su pecho. "Podrías simplemente preguntarle. ¿Por qué te detendría el hecho de que Naruto esté ahí?"
"¡Quiero preguntárselo en privado!" Se ruborizó. "Bajo las estrellas."
La otra empleada revoleó sus ojos y comenzó a alejarse de su amiga. "Suerte con eso, mi descanso terminó, así que volveré a la zona de fiambres para ayudar a Hinata."
Sasuke-kun pronto será mío. Chilló Sakura internamente, sin notar el pequeño niño caminando por la isla, buscando un juguete. Lanzó sus brazos al aire y dejó salir un fuerte; "¡Todo mío!" Siendo devuelta a la realidad por el pequeño niño tirando de su uniforme, bajó la mirada.
"Estoy segura de que no le pagan para fantasear, señorita." Señaló uno de los juguetes en el estante de arriba. "Y deme ese juguete."
Sakura sintió un escalofrío.
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Naruto se asustó al ver que se abrían las puertas del otro cuarto, los niños y los cuidadores regresando de su descanso para almorzar. Empujó a Sasuke contra la puerta y ambos comenzaron a correr. Bueno, Naruto corrió, Sasuke solo se movió con rapidez, pareciendo molesto.
"¿Qué sucederá con Silo y Jack?" Preguntó, y fue prácticamente arrojado hacia afuera.
"Ah, los sacarán del clóset eventualmente. ¡VAMOS!" Naruto abrió las puertas de su coche y se metieron dentro. Encendió el motor e hizo marcha atrás.
"¿Crees que se haya confesado?" Preguntó Sasuke, cruzando sus piernas.
"Silo escupe la verdad bajo presión. Y, verás, cuando él era más joven y quería que dijera la verdad, lo encerraba en un clóset y…-"
Sasuke exhaló. "Así que, abusabas de él."
"¡No era abuso, Teme!" Gruñó el rubio. "Ahora, ¿Quieres que te deje en la casa de Kiba? ¿O prefieres pasar tiempo conmigo en mi apartamento de mierda?" Sonrió. "¡Puedes ayudarme a limpiar!"
"Hn, llévame a casa."
Naruto arrugó su nariz. "No eres para nada divertido."
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Caminando por la vereda, Sasuke tomó su celular, notando que tenía una llamada perdida. Colocándolo en su oído, escuchó su buzón de voz.
"He llegado a Maryland, Otouto. Debería llegar a la casa de Kiba en una hora."
Mirando su teléfono, observó el horario en que su hermano había llamado.
11:43 a.m.
Y ahora mismo, eran la 1:20 p.m.
Caminó con rapidez hacia entrada, pero no había nadie en la cocina o en la sala de estar. Dejando su celular en el mostrador, se adentró en la casa deteniéndose al escuchar crujir el piso de madera de la planta de arriba. Subiendo las escaleras, observó al pasillo vacío, notando una sombra tras una puerta abierta del cuarto de invitados.
"Otouto" Ronroneó una voz detrás de él.
Sasuke se volteó rápidamente y se encontró cara a cara con su hermano mayor, Itachi. El chico lucía muy similar al actor, con la excepción de su largo cabello cayendo como una cascada por sus hombros, en brillosos mechones y había dos largas líneas que iban desde sus ojos hasta la mitad de sus mejillas. Éste alzó sus cejas y mantuvo sus labios en una firme sonrisa mientras Sasuke fruncía en entrecejo.
"No luces feliz de verme." Exclamó Itachi y corrió un mechón de pelo detrás de su oreja.
Sasuke colocó sus manos en los bolsillos y continúo fulminando con la mirada a su hermano. "Solo me asustaste. Creí que estarías en el cuarto de invitados."
Soltando una risa, Itachi comenzó a quitarse su abrigo rojo y negro. La prenda siempre estaba siendo usada por él cuando salía. Era una marca de quién realmente era, quién solía ser, y lo que será siempre en el futuro. Un miembro de Akatsuki. "Este es mi querido Tobi. Quiso venir conmigo en este viaje, ¿Cómo podría negármele?"
Tobi era otro miembro de Akatsuki. Poseía cabello corto, oscuro y siempre llevaba puesta una máscara naranja sobre su rostro, incluso cuando dormía. (Por sorprendente que sea)
Los Akatsuki eran un grupo de nueve miembros que eran bien conocidos por la industria de la actuación. Eran llamados asesinos, por la misma razón por la que podrían destruir la carrera de cualquier actriz o actor de la noche a la mañana, como podían hacerle favores a alguien y ponerlos en la cima de la fama, con la misma rapidez. Pero todo esto, hecho en secreto. Nadie sabía sus identidades.
Sasuke sabía que si a Itachi no le gustaba Naruto, el rubio jamás se volvería famoso, y nunca conseguiría el dinero que precisaba en orden para tener una buena vida. Pero él sabía que Naruto era lo suficiente bueno.
"Ahora, ¿Dónde esta este tipo, Naruto?" Preguntó Itachi mientras doblaba su abrigo y lo posicionaba sobre su hombro izquierdo.
"En su apartamento."
"Hm, ya veo. Tráelo ésta noche a cenar… Veré si vale la pena contratarlo para nuestra compañía y que se vuelva un actor." Caminó alrededor de su hermano menor y se dirigió al cuarto de invitados, Tobi saludándolo amablemente mientras hacía su entrada.
Frunciendo el ceño, Sasuke regresó a la planta baja, Kakashi entrando por la puerta principal.
"¿Itachi ya está aquí? Kiba me llamó desde la tienda y me dijo que llegaría antes al aeropuerto." El hombre de cabello plateado arrojó sus llaves encima del microondas.
"Está arriba con Tobi," Contestó Sasuke y tomó asiento en el sofá. "Y no digas nada sobre el Dobe mientras estés cerca de él. Me he dado cuenta de que quiere usarlo para su propia satisfacción." Si, él pudo descifrar las intenciones de su hermano con tal solo ver la sonrisa que se aplastaba en su rostro.
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Naruto se encontraba de pie afuera de la guardería, observando su reloj cada tanto. Se había ido rápidamente con Sasuke hacia unas horas atrás, pero ahora era tiempo de recoger a su hijo y esperó pacientemente fuera de las puertas de vidrio. Bueno, realmente no estaba siendo paciente porque golpeaba sus pies contra el suelo constantemente, esperando con emoción a que el reloj tocara las doce.
Espero que le haya ido bien. Ser rechazado cuando tienes cinco años no debe estar muy bueno… Pensó para sí mismo, pero fue arrancado de sus pensamientos tan pronto como el reloj anunció que ya era hora. Corriendo hacia adentro inmediatamente, vio a Silo hablando con Jack, el niño de cabello negro sonriendo y ruborizándose, su mano estaba cubierta por la del otro niño. El rubio sintió como se derretía por dentro ante la adorable escena en frente suyo.
"¡Silo!" Llamó.
El niño volteó y vio a su padre en la puerta. Regresó su mirada a Jack, y su rubor se profundizó aún más cuando el otro niño lo besó en la mejilla en forma de despedida. Sonriendo y poniéndose de pie, Silo tomó su mochila. "Adiós" Dijo con suavidad y corrió hacia Naruto, su sonrisa brillante y fuerte.
"¿Supongo que todo salió bien?" Preguntó Naruto, esbozando una sonrisa de oreja a oreja. Ambos salieron afuera y se metieron en el coche, Silo nunca desdibujando su sonrisita.
"Dijo que también le gustaba." Susurró el morenito, sus mejillas de un rosa fuerte. "Y-y me besó en la mejilla, Chichihue…"
Naruto soltó una risotada y condujo fuera del estacionamiento. "Eso me suena a que veré más seguido a ese niño en un futuro. Deberías invitarlo a cenar."
Silo parpadeó en confusión. "Chichihue… tenemos solo cinco años, no dieciséis."
Naruto continúo riendo y asintió mientras se detenía ante el semáforo en rojo. "Eso es cierto. Pero estás creciendo tan rápido… Parece que fue ayer cuando llorabas en mis brazos, envuelto en una mantita celeste, y con tu cabeza peladita…." Sonrió ante el recuerdo. "Y mañana estarás casado con un buen caballero." Exhaló. Carajo, pensé que solo las madres decían mierdas como esas.
Silo soltó una risita. "Chichihue, mañana seguiré teniendo cinco."
"Si, lo sé."
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Subiendo las escaleras que los llevaban a su apartamento, Naruto y Silo hablaron de cosas al azar, desde que podrían preparar para cenar hasta porqué pensaban que los milpiés tenían tantas patitas. Mientras se dirigían al segundo pasillo, Naruto vio a la dueña de la residencia de pie, en frente de la puerta de su apartamento, colocando un pedazo de papel en ella.
"¿Chiyose-san?" Preguntó, acercándosele. "¿Qué es eso?"
"Todas las rentas subirán unos $300 dólares más." Dijo la señora, con su voz rasposa por los años de fumadora. Su cabello gris estaba atado en un rodete desordenado y sus ojos eran de un marrón sucio. "Necesito el dinero para mantener el edificio. Una empresa quiere comprar el terreno."
Los ojos de Naruto se abrieron como platos. "¡¿$300?!" Gritó. "Es un chiste, ¿Cierto? ¡Lo que estoy pagando ahora es todo lo que tengo!"
"Lo siento niño, pero no te queda otra que pagar o mudarte." Exclamó de forma autoritaria y se retiró por las escaleras, con la intención de terminar de pegar los papeles que anunciaban el aumento del alquiler. Cuando estuvo fuera de su vista, Silo alzó la mirada a su padre, viendo a sus ojos naturalmente felices, teñirse de rabia.
"¿Ch-chichihue?"
"¡Todo esto es una mierda!" Maldijo, pateando la pared con fuerza. "¿Cómo se supone que pague la renta ahora?" Gruñó y sacó la llave, desbloqueando la puerta. Silo lo siguió adentro, pero mantuvo su distancia, sabiendo que probablemente iban a tener que mudarse. Ya les había pasado antes, pero pensó que el trabajo actual de su papá le pagaría lo suficiente como para no tener que pasar por esto de nuevo.
"¿Nos… vamos a mudar otra vez?" Preguntó el moreno despacio, Naruto buscando en la cocina dos tazones de ramen.
Tragando su rabia, Naruto contestó. "No lo sé. No puedo pedir otro aumento…"
Silo se sentó en la mesa y bajó su mirada. "Está bien si nos tenemos que ir… yo entiendo." Parpadeó cuando fue repentinamente abrazado por Naruto.
"Eres tan maduro." Rio el rubio con amargura. "Claro, vivir una vida como la que tú has vivido te hace crecer mucho más rápido." Soltó a su niño cuando su teléfono comenzó a sonar y contestó la llamada. "¿Si?"
"Naruto-san, es Sai. Quería saber si podía visitarlos un rato."
"Sobre eso" Naruto prácticamente gruñó. "Esa no es una muy buena idea. Voy a empezar a empacar ahora mismo."
"¿Empacar…?"
"La puta renta aumentó trescientos dólares más y no puedo pagar esa cantidad." Exhaló, corriendo sus dedos por sus mechones rubios. "Así que supongo que debería guardar todo pronto… ¿Crees que podrías ayudarme a buscar otro apartamento?"
"Claro, pero debes saber que ustedes dos siempre serán bienvenidos a quedarse conmigo." La voz de Sai estaba llena de preocupación.
Naruto sonrió. "Lo sé. Eres el mejor Sai, pero no quiero quitarte espacio en tu casa. Solo ayúdame a buscar un lugar por aquí, ¿Si?"
"Ok, voy para allá entonces." Luego colgó.
Colocando el teléfono en la mesa, Naruto se volteó y observó a Silo salir de su cuarto con Kohi en sus manos. El pequeño niño trató de sonreír. "¿P-podemos devolver a Kohi y que nos den el dinero para la renta de este mes…?
Arrodillándose y acariciando el cabello de su hijo, Naruto sonrió. "No. Amas a Kohi."
"Pero también te amo a ti, Chichihue. Te gusta este lugar… quiero que te quedes aquí." Argumentó Silo débilmente.
Naruto volvió a abrazarlo y susurró. "Te amo mucho más. Quiero que te quedes con Kohi. Solo buscaremos otro lugar, uno mejor."
Silo asintió y le devolvió el abrazo. Miró por sobre el hombro de su padre cuando la puerta de la entrada se abrió, dejando entrar a Sai. El chico estaba usando un grueso abrigo negro y botas, con una bufanda blanca alrededor de su cuello.
"Naruto-san, puedo ayudarte a pagar la renta si quieres." Fue la primera cosa que dijo mientras se adentraba en el hogar.
Poniéndose de pie, Naruto sonrió. "Gracias, pero tienes cuentas que pagar y tu propia renta que mantener. Encontraré un lugar más barato, estaré bien."
Silo abrazó a Kohi contra su pecho, la nariz del conejito blanco como la nieve, arrugándose divertidamente. No hizo ningún intento de saltar del agarre de Silo, amando la calidez. "Ro-chan…" Saludó, a pesar de la situación.
Sai tomó al niño entre sus brazos, teniendo cuidado con la conejita en sus brazos. Él siempre había sido como un segundo padre para Silo, llevándolo a lugares cuando no estaba ocupado o trabajando, dándole a Naruto tiempo para descansar. Ser un padre soltero le quitaba muchísima energía. Y sabiendo que Silo lo amaba tanto… le hacía creer a Sai que tal vez eso le daría una chance con Naruto…
"Sabes, no quiero estar aquí." Dijo el rubio de repente. "Estar sentado aquí me está molestando." Explicó, caminando hacia la puerta. Luego esbozó una pequeña sonrisa. "¿Qué tal si vamos a la casa del Teme?"
Silo sonrió con alegría. "¡Quiero ver a Uchiha-san!"
Sai simplemente se encogió de hombros, sintiéndose un poco celoso de que Silo estaba comenzando a gustarle Sasuke.
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Kiba se quitó sus botas sucias y las arrojó en el porche trasero, corriendo las manos por su cabello, quitando la suciedad y el polvo en él. Había estado afuera trabajando con el suelo y necesitaba un descanso. Además, se estaba haciendo tarde, así que decidió terminar sus tareas por el día de hoy. Entrando por las puertas traseras, vio a Sasuke tomando una siesta en el sofá y supuso que Itachi aún seguía en la planta de arriba con Tobi. Solo Dios sabía que estaban haciendo, pero Kiba sabía que no era nada sexual. Itachi no era una persona… muy toquetona que digamos.
Dirigiéndose a la cocina por un vaso con limonada, abrió la nevera, pero antes el timbre de la casa resonó en la habitación. Maldijo bajo su aliento y se encaminó a la puerta de entrada, abriéndola. "¿Qué mierda quie…ren?" Parpadeó al ver a Naruto, Sai y a Silo. "Ah, ¿Chico zorro? ¿Qué haces aquí?"
"¡Vinimos a ver a Uchiha-san!" Exclamó Silo con felicidad, demasiado entusiasmado como para pensar en su problema con la renta. Corrió hacia adentro y miró a su alrededor, encontrando a Sasuke durmiendo en el sofá, con sus suaves y sedosos cabellos enmarcando su rostro y sus pestañas negras acariciando sus mejillas pálidas. Se acercó hacia él silenciosamente y se agachó, colocando una pequeña mano en el hombro del moreno. "¿Uchiha-san?"
Naruto y Sai entraron en el hogar, luego de que Kiba finalmente se corriera de la puerta. El morocho murmuró algo como que Sasuke se estaba ganando fanáticos y regresó a su tarea de tomarse un vaso de limonada.
"¡Hey, Teme!" Llamó Naruto, despertando con éxito al moreno de su hermoso sueño. Se dirigió al sofá donde estaba acostado y tomó asiento sobre el estómago de Sasuke, sonriendo. Seguía estando de un muy mal humor, pero por alguna razón, estar cerca del actor lo hacía sentir un poco mejor. Además, incluso aunque Sasuke fuera un bastardo, siempre podía hacerlo sentir bien con sus rudos comentarios o sus sorprendentes palabras de apoyo.
Con sus ojos abriéndose de golpe, Sasuke fulminó al rubio con la mirada. "¿Qué estás haciendo aquí, Dobe?" Exclamó. Volteó y vio a Silo y Sai a su lado. El pequeño niño estaba sonriendo mientras que el otro chico solo poseía una media sonrisa en su rostro, similar a la de Sasuke.
"No puedo pagar la renta de mi apartamento, y-"
"Déjame adivinar, ¿Quieres dinero?" Sasuke contuvo su impulso de revolear los ojos. Debería haber sabido desde el principio que el rubio era como todos los demás. Solo quería su dinero.
Itachi observaba la escena desde la escalera, habiéndole llamado la atención. Supuso que el ruidoso rubio tenía que ser Uzumaki Naruto, y sonrió al pensar que éste le pediría dinero a su hermano menor. Pero se sorprendió cuando luego de que Sasuke le cortara el habla, el rubio estrechó sus ojos y su entrecejo.
"No, no quiero tu dinero, tarado. Quiero que me ayudes a encontrar un lugar nuevo. Mierda, ¿En serio crees que soy tu amigo solo porque quiero tu dinero?" Continuó sentándose sobre el estómago de Sasuke, con sus brazos cruzados.
"No." Se disculpó Sasuke. "Es solo que… estoy acostumbrado a que la gente me pida dinero."
Naruto soltó una risa. "Bueno, no lo necesito… Bueno, en realidad sí, pero no te pediría nunca algo así. Vamos a sentarnos en la mesa y a buscar algún lugar en el periódico." Sonrió.
"Naruto-san." Interrumpió Sai. "Si hubiese sabido que íbamos a venir aquí para esto, hubiera-"
"Ah, ¡Vamos, Sai!" Naruto saltó de su asiento (O sea, Sasuke) y abrazó a su amigo. "Apreciaría mucho que te quedases para ayudarme. ¿Por favor?"
Fallando al querer resistirse a esos hermosos ojos azules, Sai tomó una bocanada de aire. "Está bien."
"¡Bien! ¡Ahora, empecemos a buscar! Kiba." Volteó su mirada hacia el morocho en la cocina. "¿Quieres ayudarnos?"
Kiba continuó sorbiendo vaso tras vaso de limonada. Limpiando su boca con la manga de su remera, alzó una ceja. "¿Ayudarte a encontrar una casa? Nah, tengo mejores cosas que hacer."
Naruto frunció el ceño. "Estúpido."
Sasuke se enderezó y tomo asiento, frotando su estómago ahora dolorido. Alzó la mirada y vio a Itachi bajar las escaleras con Tobi a su lado. El Uchiha mayor le sonrió a Naruto, quién lo había escuchado acercarse. "Tú debes ser Naruto-kun. Encantado de conocerte, soy Uchiha Itachi. El hermano mayor de Sasuke." Sostuvo su mano en el aire, esperando que el rubio la tomase. Sasuke observó como Naruto sonreía y agitaba la mano de Itachi.
"¡Es un placer conocerte!" Exclamó el rubio con alegría. "Eres el dueño de una empresa de actores, ¿Cierto? ¿La misma en la que Sasuke formó parte?"
"Sí." Contestó Itachi en una voz suave.
"Será un placer trabajar contigo. Ah, ehm, pero… tú serás mi jefe, ¿Cierto?" Naruto rio con nerviosismo.
Itachi sintió como una de sus comisuras se alzaba hacia arriba. "Sí, pero trato a todos mis actores y actrices como iguales." Mintió.
Sasuke amaba a su hermano, de veras lo amaba, pero a veces, odiaba los juegos que Itachi le hacía a la gente. Desde que se volvió un miembro de Akatsuki, había cambiado. Seguía siendo un muy buen hermano, inteligente, atractivo, y un perfecto hombre de negocios… pero comenzó a jugar con la mente de las personas, con el simple objetivo de divertirse cuando estaba aburrido. Se había convertido en un hábito, y casi todo lo que hacía en su vida era un juego para él.
Y ahora mismo, Itachi quería ver cómo funcionaba Naruto. Quería ver si podía aprenderse todas las debilidades del rubio, su fuerza y sus placeres. Mierda, Sasuke lo detendría, pero sabía que su hermano nunca usaría esa información de forma negativa. Claro, continuaría con su juego hasta que Naruto se volviera loco, se quebrara o tuviera sexo con él. Pero Sasuke sabía que ninguna de esas opciones sucedería. El rubio ya era demasiado raro como para volverse loco, era demasiado fuerte para quebrarse, y demasiado heterosexual como para someterse a Itachi.
"Y creí haberle dicho a mi hermano que te invitara a cenar. La cena ni siquiera está preparada." Itachi sonrió atractivamente. Otra parte de su juego.
Naruto parpadeó. "¿Cenar? No, no nos invitó a cenar… Vinimos por nuestra cuenta. Quería que me ayudara a encontrar una casa nueva. El alquiler del apartamento donde estaba viviendo subió hasta el cielo." Frotó la parte trasera de su cabeza.
Los ojos oscuros de Itachi brillaron al escuchar esa información. Saber que Naruto tiene problemas de dinero, era algo para recordar. "Ya veo."
Poniéndose de pie, Sasuke los interrumpió. "Naruto, ¿Puedo hablar contigo?"
"¿Eh? Ah, sí, claro." Contestó Naruto. "Sai, empieza a buscar algún lugar, ¿Ok?" Su amigo de cabello oscuro asintió y tomó asiento, Silo trepando sus piernas para sentarse sobre su regazo. Kiba imitó al moreno y tomó su lugar en el sofá, pero no para ayudar, si no para tomar una siesta.
Itachi observó como Naruto y Sasuke iban a la plana de arriba y sonrió, luego se volteó hacia Tobi. "Él me gusta." Dijo. "Llama a Deidara y a Sasori. Diles que propaguen el nombre Uzumaki Naruto por todo Japón. 'Nuevo actor americano se une a Uchiha Sasuke en su próxima película de romance.' Quiero que diga en todas las primeras páginas de los periódicos y revistas." Sonrió.
"Hai." Tobi tomó su celular del abrigo negro y rojo, luego se dirigió hacia afuera para llamar a otros dos miembros de Akatsuki.
Ya sabía que el chico podía actuar. Si mi otouto dice que puede, entonces le creo… Solo quería ver a Naruto-kun con mis propios ojos. Quería ver si sería divertido jugar con él… su sonrisa se agrandó.
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En la planta de arriba, Naruto se encontraba inclinado sobre una pared.
"Bueno, ¿De qué querías hablar? No vas a confesar tu amor por mí, ¿Cierto?"
Sasuke soltó una risa. "No, por Dios. Solo quería preguntarte sobre tu situación."
Naruto cruzó sus brazos. "Bueno, el alquiler subió repentinamente. Algo sobre que Chiyose-san no tiene el dinero suficiente para mantener el edificio, o algo así. Subió unos $300 dólares y no hay forma de pueda pagar todo eso. Ya tenía suficientes problemas para pagar el alquiler en su previo precio." Exhaló. "¿Pero sabes que es lo que más me molesta?"
"¿Qué?" Sasuke se acercó a su lado y se inclinó contra la pared.
"Que subió el precio estando tan cerca de Navidad." Rio con amargura. "¡Una semana antes de Navidad, Sasuke! Quería que este año sea el mejor para Silo… pero supongo que fallé en esa misión." Bajó su mirada. "No pude comprarle la PlayStation 3, y ahora ni siquiera tenemos una casa donde vivir. Dudo encontrar algún lugar antes de Navidad."
"Te compraré una casa." Interrumpió Sasuke repentinamente.
Naruto tosió. "¿Q-qué? Teme, ya te había dicho que no necesitaba tu dine-"
"Feliz Navidad."
Ahora parpadeando con confusión, Naruto frunció el entrecejo. "¿Eh?"
"Feliz Navidad, Dobe." Sasuke sonrió. "Te voy a comprar una casa nueva para Navidad, así que Feliz Navidad."
Anonadado y sin poder decir una palabra, Naruto casi empieza a temblar, y una sonrisa se dibujó en su rostro, haciéndolo reír hasta las lágrimas. Y no importa que dijera el resto, ese sonido no era molesto, no para Sasuke.
"Mierda, nunca pude rechazar un regalo de nadie." Su sonrisa se agrandó aún más. "Gracias, Sasuke, no tienes idea lo mucho que esto significa para mí y para Silo."
Sasuke sonrió levemente. "No es ningún problema. Tengo millones de dólares, tengo que encontrar algo en que gastarlos."
Naruto golpeó el hombro de su amigo juguetonamente. "¡Teme!" Rio.
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En la planta baja, Itachi había tomado asiento al lado de Kiba, y de Sai. Desde que Sasuke y Naruto estaban arriba, habían estado en una continua discusión sobre en qué tipo de casa Naruto debería vivir.
"Debería ser cerca del océano." Resopló Itachi con un tonó infantil, su joven personalidad saliendo hacia afuera.
"A Naruto-san no le gusta estar cerca del océano. Le tiene miedo a los huracanes y cosas como esa." Exclamó Sai.
"Pero con ojos tan azules como el mar, debería vivir cerca de uno."
"Será su apartamento. Y si quiere uno lejos del océano, entonces será lejos del océano."
"Pero, no crees que se vería hermoso caminando por la playa temprano en la mañana, con su cabello rubio-"
"¡No me importa como luzca, él no quiere una casa en el mar!" Gruñó Sai, asustando a Silo.
Itachi abrió los ojos con sorpresa y parpadeó suavemente. "Tú no me caes muy bien." Dijo con franqueza.
Sai lo fulminó con la mirada.
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En la mañana siguiente, Naruto sostenía un paso divertido mientras trabajaba. Los clientes lo miraban de forma extraña, pero no decían nada. ¿Por qué lo harían? No lo conocían. Así que continúo trabajando con una gran sonrisa, y respondía amigablemente mientras hablaba con la gente.
"B-b-buen día, Naruto-kun…" Tartamudeó Hinata al ver al rubio, como su saludo de todos los días. Se sonrojó tiernamente cuando Naruto le entregó una hermosa sonrisa. "P-pareces muy… muy f-feliz…"
"¡Lo estoy, Hinata!" La alzó en el aire y la abrazó al punto de casi quebrarle los huesos, haciendo que el rostro de la niña se enrojeciera por la falta de aire. Fue devuelta al suelo rápidamente, sus pálidos ojos observando hacia sus pies los cuales estaban muy juntos.
"Lo siento." Se disculpó Naruto y rio tímidamente.
"E-está bien… Así qué, ¿Qué te tiene t-tan feliz?" Preguntó, alzando la mirada hacia él.
"Mi amado Sasuke, eso es." Rio. "¡¿Puedes creer que me compró un nuevo apartamento para Navidad?! ¡Una casa nueva!" Movió sus brazos por el aire con felicidad.
Hinata sonrió con mucha alegría. "Qué lindo de s-su parte…"
"Ah, a propósito, ¿Fuiste a ver a tu terapeuta, ayer?"
La chica de cabello azul asintió, los mechones de su cabello cubriéndole los ojos. "É-él dijo que estoy mejorando un p-poco…"
Naruto sonrió. "Eso es bueno. Pronto verás que dejarás de tartamudear, tendrás más confianza en ti misma y serás la mujer más hermosa, Hinata." Dijo con honestidad.
Hinata obviamente se sonrojó aún más y tomó ambas manos de Naruto entre las suyas, enseñándole una pequeña sonrisa en sus labios rosa. "M-muchísimas gracias, Naruto-kun."
Inclinándose y besándola en la mejilla, Naruto dijo. "No hay de qué."
"¿Coqueteando con chicas jóvenes, Dobe?"
Naruto se enderezó y volteó, viendo a Sasuke acercándose a su caja registradora con dos artículos en sus brazos. Lubricante y guantes, como la primera vez. Sonrió. "¿Planeas hundir tu puño en el culo de algún chico, Teme?" Lamió sus labios seductoramente. "¿Por qué no lo metes en el mío, hmm? No he tenido sexo en mucho tiempo ahora que lo pienso…"
Soltando una risa, Sasuke posicionó los objetos en la cinta. "Es para los caballos de Kiba."
Aquella escena hizo que Hinata se incomodara, así que prosiguió a despedirse de los chicos y salir corriendo.
Naruto alzó una rubia ceja. "¿Para… sus caballos?"
Sasuke lo fulminó con la mirada. "Es por razones medicinales, Dobe, no para-"
"Lo sé, lo sé." El rubio rio, haciendo sonar los artículos. "Solo bromeaba. Así queeee… ¿Qué clase de casa me vas a conseguir? ¿Una con vista al océano?" Bromeó.
Sasuke decidió seguirle el juego. "No lo sé. Una con un gran dormitorio, así puedo poner una cama gigante." Miró a Naruto con ojos llenos de pasión fingida. "Lo suficientemente grande para que puedas retorcerte y gritar mientras me empujo sobre tu estrecho culo."
Naruto casi se ahoga con su propia risa, haciendo que sus compañeros de trabajo lo miraran como si estuviera loco. "¡Eres todo un marica!" Embolsó los objetos y se los entregó a su amigo.
Sasuke sonrió y tomó la bolsa. "Te veré luego, Dobe."
"¡Sasuke-kun!" Llamó una fuerte y aguda voz.
Sakura venía corriendo por la sección de ropa mientras se acercaba al moreno, respirando con fuerza. Arregló su falda y le entregó a Sasuke su mejor sonrisa. Parecía bastante arreglada hoy, una hebilla con forma de mariposa sostenía su cabello y un vestido ajustado marcaba su figura delgada. Alzó su mirada al actor con sus ojos color esmeralda. Con la forma en que lo estaba mirando, Naruto hubiera pensado que-
"Sasuke-kun, ¿Tendrías una cita conmigo?"
…Que Sakura gustaba de Sasuke.
N/A (original): Espero que hayan disfrutado este capítulo, a pesar de que a mí me pareció bastante estúpido.
N/T: Les pido disculpas de todo corazón por tardar tanto en subir este capítulo. Literalmente me sentí culpable toda la semana por tardar tanto en publicar. Pasa que estuve (y estoy) enferma, con anginas y apenas puedo moverme :c. Además tuve cumpleaños y muchas cosas se me pusieron en el medio. Así que NO prometo subir todos los días como lo hacía antes, pero prometo hacerlo en menos de una semana. Voy a intentar comenzar a traducir el próximo capítulo apenas publique éste, así tienen dos capítulos en un día, para enmendar mi tardanza xD
Los quiero mucho a todos!
Ceci.
