-Ya te dije que no es posible Sora.

El pequeño cuerpecito del niño de seis años apenas cumplidos tiembla ligeramente ante la respuesta un tanto brusca de su madre, ella nota el estremecimiento y la mirada dolida de su pequeño hijo, produce un suspiro arrepentida de la brusquedad con que le hablo y se agacha para quedar a la altura del pequeño castaño.

-Se que te prometi que hoy iriamos a la playa, pero tu hermano amanecio con fiebre y no me es posible dejarle solo.

-¿Y no puede ir con nosotros aun que no se meta a nadar?

La vocecita chillona del pequeño se deja oir impregnada de su infantil curiosidad.

-No, es mejor que se quede en cama descansando.

La madre niega con la cabeza acompañando sus palabras y pasa una mano por los mechones de pelo rebelde y desordenados de su hijo, el no alcanza a entender del todo el asunto pero entiende la preocupacion de su madre por su hermano, ella contempla el gradual tono de tristeza y resignación que invaden los grandes y preciosos ojos azules del pequeño y despues como baja su cabecita con abatimiento, un momento despues el pequeño siente como su madre le levanta el rostro con una mano suavemente para poder verlo a los ojos.

-Escucha, si convences a tu abuelita de que te acompañe y prometes obedecedla en todo y no darle problemas, te doy permiso de ir a la playa.

El niño sonríe y sale disparado a la habitacion de su abuela.

-¡Sora, no corras puedes caerte!

En menos de treinta minutos el pequeño se las arreglo para, sorteando todos los obstaculos, ignorar las advertencias de su madre, con lo emocionado que estaba ni siquiera la oyo, irrumpir en el cuarto de su abuela, convencerla por medio de un parloteo inteligible entre la velocidad y su tono emocionado y poniendo sus ojitos de perrito abandonado, su mejor arma aunque la use sin pensar, sin adarce cuenta y ni siquiera saber de su existencia, pasar con algunos asentimientos de cabeza las indicaciones de su madre "Obedece a tu abuelita" "No la molestes" "No te alejes de ella" ordenes tan rapidamente aceptadas como borradas de su mente una ves en camino a la playa.

Al final consiguieron llegar a su destino con ayuda de un trisitaxi, el El pequeño Sora bien sujeto de la mano de su abuelita dando saltitos y patadas sobre la arena, travieso y energetico, apesar de vivir en una isla son pocas las veces que ha venido a la playa, con su madre trabajando todo el tiempo, por eso le emociona tanto le llama la atencion sobre todo el color tan bonito y brillante del mar, no del todo azul no del todo verde sino una extraña mescla entre los dos.

Despues de un rato de divertirce chapoteando en el agua y corriendo por la arena el pequeño ojiazul ya empieza a arrepentirce de a ver venido sin su hermano y sin su madre, no encuentra divertido el jugar solo y aunque su abuelita lo quiere mucho e intenta entretenerle lo mas que puede es indudable que no puede seguirle el paso al pequeño remolino que tiene por nieto.

La playa no esta muy concurrida este dia, en realidad no hay casi nadie presente, solo estan ellos dos y algun caminante solitario, es lo normal en esta epoca del año y en un pueblito pesquero como este, los mechones castaños giran de un lado a otro mientras el pequeño busca con quien o con que entretenerse, se percata de una persona caminando lentamente hacia donde estan ellos, es un niño un tanto mas alto que Sora, tal vez algo mayor, pero esto no le preocupa al pequeñin ojiazul, en realidad ni siquiera piensa en ello, y tampoco se fija en la cara de pocos amigos que trae el otro chico, el solo quiere jugar y no piensa en ningun motivo por el cual el otro niño no quisiera hacerlo.

Olvidándose de su agotada acompañante, la cual opta por sentarse en una silla de playa cercana, sale corriendo en direccion del niño que se acerca pensando en todos los juegos que puede preponerle, cualquier observador objetivo podria pensar que el entusiasmo es algo que le sobra a este pequeño ojiazul, demasiada excitación, demasiada energia, tanta que puede ser perjudicial, pensamiento perfectamente justificado en la incontrolada carrera que lleva a Sora a estrellarse contra su cabizbajo y distraido objetivo.

El choque apenas tubo consecuencias para el pequeño desconocido, un paso hacia atras, sorpresa y tal vez algo de miedo en su gesto, el castaño por el contrario termina tirado sobre la arena, al mirar hacia arriba se percata de lo alto e intimidante que luce el muchacho, al menos en comparacion con el, y el gesto de pocos amigos que adopta este desconocido despues de observarlo un momento, Sora se para rapidamente algo acobardado por la expresión de quien lo observa.

-Lo siento.

Su timida voz se escucha a la ves que baja la mirada acobardado por la expresión de los ojos frente a el.

-Eres un idiota.

El tono de malicia es evidente aun para el despistado ojiazul, a esta edad el no esta acostumbrado ha recibir estas reacciones y hay algo en la en el gesto y la voz de este chico que lo hacen sentirse... mal, si conociera mas palabras probablemente usaria los terminosnos irritado o enojado.

-Tu eres... tu eres... eres un "Moco".

Su joven mente trabaja feroz mente en buscar una palabra lo suficientemente "Fuerte" para responderle, solo se le ocurre esta al recordar la descripcion y el gesto de su madre cuando le enseño lo que Roxas avia sacado de su nariz esa mañana.

-Eso es todo, a tu diminuto cerebro no se le ocurre nada mas.

Los expresivos ojitos azules se muestran sorprendidos y enojados, no alcanza a entender del todo las palabras del otro niño, y fue hasta mucho tiempo despues que Sora comprendio que solo fueron el eco de las palabras que tuvo que soportar este pequeño en contra suya, pero en este momento solo puede enojarse con el tono irritante de sus palabras, no comprende que es lo que siente, tiene ganas de estampar ese rostro contra el piso y no ayuda para nada la sonrisa de medio lado prepotente y despectiva que aparece en su contra.

-Eres un soquete.

Se escuchan las palabras hirientes del mas alto y el castaño lo observa darse la vuelta y empezar a caminar, su cuerpo reacciona rapidamente dirigiendo sus manos contra el piso y para cuando se da cuenta de lo que esta haciendo una bola de arena vuela hasta restamparse contra la nuca del otro niño, tal vez no lo penso antes de hacerlo o ni siquiera se sabia que pudiera pero no se arrepiente de ello, observa al otro chico voltearse y avanzar sobre el y reacciona atacando con otra bola de arena, el otro lo esquiva y responde con proyectiles del mismo tipo.

Fue una batalla feroz y aunque el mas pequeño recibió mas tiros de los que acertó los dos quedaron igualmente cubiertos de arena, en algun momento entre este encuentro ya habian olvidado la razon por la que comenzo su "pleito" y para cuando la abuelita del ojiazul les presta atencion los encuentra persiguiendose el uno al otro en tono amistoso.

En algun momento Sora escucha la voz de su abuelita llamandolo, ella se acerca y observando al otro niño le dedica una sonrisa calida para despues voltear hacia su nieto y le pregunta "¿Quien es tu amigo?" el castaño lo piensa un momento sobándose graciosamente la cabeza con su manita.

-Se llama "Moco".

Y en respuesta a su juguetona e inocente vos escucha un ruido entre bufido y risa.

-Me llamo Riku.

Junto con esta voz, ahora en un tono mas amigable, el ojiazul observa otra vez esa sonrisa de medio lado que tanto le irrito hace un rato, pero por alguna razon ahora no le desagrada en lo mas minimo.

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-Sora, Roxas, les he dicho que no corran en la calle.

Se oye la voz de la joven madre mientras abre la puerta de su casa, tratando de sonar estricta pero con una nota de cariño presente mientras observa a sus pequeños gemelos hiperactivos entrar en la casa por la puerta que mantiene abierta, los pequeños castaño y rubio ataviados con sus uniformes de la escuela primaria corren entre risas hacia la cocina seguidos por su madre cargando sus mochilas.

-vayan a lavarse mientras yo caliento la comida.

Otra vez salen corriendo, la madre pone a calentar algunas cosas en la estufa, acomoda los individuales en la mesa con sus respectivos cubiertos y mientras espera que todo este listo pasa a echarles un ojo a sus pequeños en el baño de junto a las escaleras, los encuentra a los dos encaramados en un banquito junto al lavabo de pedestal, chapoteando agua y un poco de jabon entre ellos.

-Dejen de jugar asi, se pueden caer.

La madre regresa a la cocina seguida por sus pequeños y se encuentra con su propia madre que ya esta sirviendo la comida para los cuatro, se saludan y se escuchan algunos grititos de "Abuelita" seguidos de unos abrazos, para despues comer y platicar amenamente por un rato.

-Pórtense bien ustedes dos, obedezcan a su abuelita y no le causen problemas.

La medre se despide con un beso en sus frentes para despues encaminarse devuelta a su trabajo.

-¿Que hacemos? ¿Quieres jugar a algo?

Pregunta el castaño esperando encontrar algo entretenido que hacer, su hermano solo piensa un momento.

-El otro dia vi un documental en la tele.

Sora enarca una ceja extrañado y aun confundido del por que a su hermano le gustan esos programas tan aburridos.

-Guarrrr.

A los pocos minutos se escuchan las vocecitas de los gemelos imitando los rugidos de algun animal salvaje mientras van de un lado a otro por la casa.

-Guarrrr.

Entran en la cocina a cuatro patas avanzando en movimientos circulares frente a frente y moviendo ocasionalmente las manos imitando zarpazos, los dos se tiran contra el otro para acabar rodando por el piso hasta que roxas queda sobre Sora y emite un rugido de victoria.

-Guarrrr... ¿Quien eres tu?

El castaño inclina la cabeza lo mejor que puede, aun con su hermano en sima, para observar atravez de la puerta de miriñaque que da al patio trasero.

-¿Riku?

Sora reconoce un gesto de curiosidad en la forma en la que el peli plateado enarca una ceja, apesar de la ceriedad de su gesto, el trata de moverce pero el peso de su hermano se lo impide.

-Roxas, quitate de encima.

El rubio se mueve para dejar pararce a su hermano, observa curioso al desconocido muchacho en la puerta pero derrepente se acuerda de algo.

-¡Voy a perderme la segunda parte del documental!

Y sale corriendo con rumbo a alguna de las habitaciones de la casa,los otros dos se quedan mirando por unos momentos la puerta por donde desaparecio el rubio para despues voltear a verse el uno al otro.

-¿Que fue todo eso?

Pregunta el de ojos verde-azules y observa al pequeño castaño encogerce de hombros e inclinar la cabeza para despues responder.

-No lo entendi muy bien, creo que jugabamos a ser leones.

-No es verdad.

La voz del gemelo rubio se escucha mientras entra a la habitacion, con ruido de fondo de alguna televicon prendida en alguna parte cercana de la casa.

-Estabamos jugando a que eramos cachorros de leon que se ejersitan para pelear por medio de juegos.

Roxas habla al tiempo que se dirije al refrigerador, lo abre y saca un jugo de caja y procede a incertar el popote en la habertura.

-¿Cual es la diferencia?

El pequeño peli plateado pregunta un tanto extrañado por la rara explicacion del rubio.

-Que si jugamos a ser leones tendriamos que matar al otro para reafirmar nuestro dominio sobre el grupo de hembras de la manada.

Y con esas palabras el pequeño rubio vuelve a salir de la cocina, Sora voltea a ver al mayor quien arruga la frente y lo observa de vuelta con una expresión de pregunta en la mirada.

-Yo tampoco le entendi.

Responde entre risitas, mas por la expresión del niño detras del miriñaque que de las explicaciones de su hermano, a esas ni el esta acostumbrado.

-¿Y tu que haces aqui?

Pregunta el pequeño castaño con curiosidad implisita en la voz, pero tambien con un tono de alegria, una gran sonrisa y con un brillito emocionado en sus grandes ojos azules, Riku no sabe que responder, no esta seguro por que llego hasta aqui y menos esperava una bienvenida como esta, el no esta acostumbrado a que se emocionen al verlo.

-Estaba aburrido... buscava a quien molestar y me acorde de ti.

Sus primeras palabras fueron titubeantes pero sinceras, pero conforme se le fue ocurriendo que decir tambien agrego un poquito de malicia, las reacciones del niño mas bajito frente a el le sorprende un poco, la sonrisa disminuye hasta casi perderce, abre mas los ojos y su brillo cambia a una expresión de desconcierto, pero lo que enverdad le sorprende son las reacciones que estos gestos producen sobre el, se ciente raro los restos que observa la parecen graciosos y le dejan una sensacion de calides, en concecuencia una media sonrisa aparece en su rostro, no del todo amable y tal vez hasta con un toque de burla pero suficiente para que el pequeño castaño sonria otra vez al verla.

-¿Como sabias que vivo aqui?

-Estaba paseando por esta calle cuando te vi entrar en esta casa con ese niño raro y una señora.

Esa no es del todo la verdad pero no le da mucha importancia al echo de estar mintiendo, en realidad se percato de el a la salida de la escuela y como ya estaba aburrido de rondar por la playa desidio seguirlo, lo que no entiende del todo es ¿Por que? ¿Por que lo siguio? ¿Por que despues de bagar un rato por el lugar decidio entrar por el patio a ver si lo encontrava? aunque tampoco le importa mucho en estos momentos conocer esas respuestas.

-¡No es un niño raro! es mi hermano Roxas.

-Como sea.

Responde con un encogimiento de hombros y un gesto ambiguo en el rostro.

-¿Quieres salir?

La sonrisa del ojiazul se ensancha un momento pero despues disminulle con gesto aflijido.

-No puedo, la puerta esta cerrada.

-Es solo una puerta de miriñaque.

El pequeño Riku observa por un momento la puerta y despues se dirije a de nuevo a Sora.

-Solo tienes que correr el pasador.

-¿Como?

El castaño pregunta con un tono de inocencia en la voz y con su rostro inclinado asia un lado.

-Trae una silla o algo para que te puedas trepar en ella y te explico como hacerlo.

Sora obedece las instrucciones del muchacho al instante, aasus ojos este niño "Riku" se ve tan seguro de si mismo, anda solo por donde se le antoje, aun que no entiende por que todavia trae puesto el uniforme dde la escuela y su mochila colgada al hombro, y tambien se ciente alegre de que lo haya venido a buscar a el, no tarda en llevar una silla y en encaramarce en ella frente a la puerta.

-¿Que tengo que hacer?

-Solo tienes que agarrar este pasador y jalarlo.

Los ojitos azules siguen la direccion en que apunta el dedo del peli plateado y encuentra una barrita metalica sujeta al marco de la puerta, la sostiene con sus dedos y la jala, nunca a prestado atencion cuando su madre o su abuela habren la puerta por eso le sorprende que esta se mueva asia afuera al tiempo que su nuevo amigo da un paso a un costado para dejarla que la puerta quede habierta.

-¡Se habrio!

Exclama emocionado mientras salta de la silla y aterrisa junto al otro muchacho.

-¿Que esperavas? quese convirtiera en caramelos.

La voz del de ojos verde-azules suena burlona pero tambien alegre, divertida y con su media sonriza haciendoce precente.

-¡Oye!

Reclama el mas bajito, tambien con voz alegre y dan unos pasos en el jardin para comensar con su tarde de juegos, la primera dde muchas por venir.

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-Aun no puedo creer lo que paso.

Se escucha la voz un tanto chillona de Sora acompallada de su alegre risa, caminando por el pasillo que lleva a la habitacion de su mejor amigo.

-Fue sorprendente.

Comenta insistente hacia el dueño de la habitacion a la que esta entrando y que camina unos cuantos pasos adelante de el.

-Fue todo un numerito, no.

Responde el peli plateado con voz un tanto ronca, valanceando sus manos algo descompasadas, grandes y oscas, con sus brazos y piernas mas largos que los de la mayoria de los niños de su que conoce, incluso de los que son mas grandes que el, todas estas pruevbas de una adelantada pubertad, se siente algo patoso mientras se sienta en la silla de su escritorio y se ladea para observar a su alegre y risueño campañero sentado sobre su cama, su castaño amigo algo bajito de estatura de desvordada energia y con los ojoz mas grandes y llamativos que conosca, aunque en realidad existen otros iguales pero estos le gustan mucho mas, estos muchachos tienen once y diez años respectivamente y se encuentran disfrutando de la ultima novedad de su vida escolar.

-¿Como hisiste para que Wuaka votara tanta leche por la nariz?

Pregunta aun entre risas el ojiazul mirando atentamente a su amigo.

-Yo solamente le di un sape, todo lo demas lo hiso el.

Mensiona en un tono alegre aunque bastante mas moderado que el de su castaño, esta apunto de hacer otro comentario cuando un ruido llama su atencion, Sono como si alguien se hubiera ttropesado, violentamente, en la sala.

-¿Que fue eso?

Riku apenas responde con una negativa de cabeza a la pregunta de su amigo, escucha atento en busca de otros ruidos y ala vez espera no encontrar ninguno, se para y se aserca pausadamente a la puerta a un atento alos sonidos y levantando una mano ala altura de la perilla de la puerta de su habitacion, se escuchan otros ruidos como los de una persona dando tumbos por el pasillo.

-¡Riku!

La voz de un adulto se escucha llamando imperiosamente al muchacho, Sora nota un estremesimineto en su amigo y obcervan su mano vuela a ponerle seguro a la puerta.

-El no deveria de estar aqui.

La voz en un susurro por parte del peli plateado es apenas captada por el castaño, el muchacho mas alto camina apresuradamente hacia la mensita de noche junto a su cama pasando a escasos centimetros del ojiazul y algo alarmado mientras agarra su reloj despertador para comprovar la hora.

-faltan dos horas para que llegue ella.

Mensiona apenas mientras sostiene el aparato con una mano ligeramente temblorosa.

-Riku ¿Que esta pasando?

El tono de Sora es desconcertado y temeroso, el mencionado voltea a verlo y por un segundo es evidente una nota de panico en sus ojos.

-No hables y mantente quieto.

En ese momento se escucha como se sacude la perilla de la puerta al tratar de ser habierta.

-¡Abre la puerta!

Suena la misma voz de adulto enojada y gritando y tambien el escandalo de la puerta al ser aporreada, el peli plateado voltea rapidamente a su alrededor y dirije su atencion hacia la pared contraria a la puerta.

-La ventana, rapido.

Habla en tono bajo pero apremiante al tiempo que jala a su amigo por una manao para sacarlo de la cama y dirijirlo hacia la ventana.

-Sal por aqui, hay una saliente donde puedes pisar.

Los gritos fuera de la habitacion se buelven constantes al igual que el aporreo de la puerta y a cada momento la voz parece mas iracunda, el ojiazul se distrae un momento mirando con miedo hacia el origen del escandalo, el otro muchacho reclama su atencion volteando su rostro con una mano sobre su menton y lo mira directamente a los ojos.

-Si no encuentras la saliente solo salta, no esta alto, cuando estes abajo corre hacia tu casa y no te detengas por nada.

El muchacho termina de dar sus explicasiones y empuja a l otro hacia la ventana, este se voltea a verlo con duda y miedo sobre sus ojos.

-¿Que vas a hacer tu?

Su voz sale impregnada de temor y da un paso para regresar junto a su amigo.

-Tienes que irte.

-No me voy a ir sin ti.

La voz del castaño es necia y autoritaria en respuesta al tono demandante de la de su amigo, el paliplateado lo piensa un segundo mientras golpes violentos se asotan sobre la puerta.

-Deacuerdo, sal tu primero.

Sora lo observa desconfiado un momento, se voltea para salir por la ventana, se sostiene en el saliente y despues se arrima lo mas que puede para darle espacio de salida a su amigo, con claras intenciones de no irse sin el, Riku lo sigue sobre la saliente y se voltea hacia el donde encuentra encuentra los ojos azules buscando los sullos, con un asentimiento de cabeza saltan hacia el basio.

Al tocar el piso fleccionan las rodillas para absorver el impacto de la caida y se enderesan inmediatamente, el peli plateado sierra su mano grande sobre la menuda de su amigo y sle corriendo inmediatamente seguido por el otro, no se para ni una sola ves ni disminullen la velosidad mas de lo necesario hasta llegar a la casa del ojiazul, se detienen en las escalones del frente de la puerta, los dos respirando ajitadamente el mas alto ligeramente encorvado y pasando su brazo sobresu frente para secarce el sudor, mientras el bajito se inclina con las manos apolladas en sus rodillas tratando de recuperar su respiracion normal.

-Riku...¿Que diablos fue eso?

La voz le sale alterada por su respiracion todavia ajitada, El otro voltea hacia el, lo observa un mometo con ojos analiticos y despues desvia el rostro hacia otro lado.

- No fue nada.

-El que te estaba llamando... ¿Era tu padre?

El peli plateado ignora la pregunta y camina unos pasos para alejarce de la casa.

-Tengo que irme.

Habla dando le la espalda a su amigo, comiensa a caminar pero es detenido por la mano del menor jalando sobre su hombro.

-Espera... ¿Que vas a hacer? ¿No regresaras a tu casa?

Gira hacia el en parte por el impulso de su agarre y la preocipacion manifuesta en esos grandes ojos azules lo atruden un poco, permanece mido unos momentos sin sabert que decir.

-Yo... ire a ver a mi madre a su trabajo.

La nota de indecicion es logera al igual que un pequeño tituveo en su palabras, no cree que su despistado amigo se alla dado cuenta, pero el matis de preocupacion en sus ojos permanece acompañado de un gesto de desconcierto en su rostro.

-Vamos Sora, tienes la misma cara que puso Kairi cuando le dije que tenia que quitarce la ropa si queria nadar con nosotros.

Sonrie tratando de quitarle tencion al momento valiendocce del recuerdo de la vez que fueron los tres a explorar las fosas naturales de agua que hay al otro lado de la isla.

-Eso no fue divertido.

Pronuncia el castaño, cerio y con la vista baja pero sus nervios lo traicionan y la sube por un segundo para ver de reojo el rosttro de su amigo, escucha un pequeño resoplido por parte del peli plateado haciendole saver que se a dado cuenta.

-Voy a estar bien, no tienes de que preocuparte.

Habla el mayor en tono tranquilizador y ligeramente burlon acompañado de su media sonrisa, Sora no puede evitar sonrreir en respuesta al gesto de su amigo y es tamgible como la tencion entre los dos se va diluyendo.

-Hasme un favor.

Su tono es medio serio y todavia con la sonrisa en sus labios, Sora asiente incondicionalmente dispuesto a ayudar a su amigo en la forma que sea.

-No hables de esto con nadie.

-Pero...

-Por fabor, Sora, prometelo.

La voz suplicante y la intencidad de los ojos verde-azules caen pesadamente sobre el y despues de un momento se rinde a su peticion.

-Deacuerdo, lo prometo.

Habla sin mucho animo y cabizbajo, el largo brazo de su amigo pasa por detras de su cabeza y siente como es jalado hasta acabar con el rostro estampado en el pecho del amigo.

-Gracias.

Habla el mayor mientras forta con algo de bruquedad su mano contra la melena lborotada del pequeño.

-¡Basta!

Reclama algo risueño el castaño y a fuerza de apollar ambas manos sobre el pecho del contrario consigue separarce de el, lo que encuentra al levantar el rostro es la media sonrisa de su amigo con un inusual toque de melancolia.

-Nos vemos mañana.

Y con esas palabras el peli plateado se voltea para irse corriendo.

-Hasta mañana.

Su despedida no alcanza a ser escuchada y ahora que las burlas y sonrisas de su amigo no estan precentes no consigue sentirce bien ni tranquilo.

Al dia siguiente Riku no aparecio por la escuela y Sora no pudo combenser a su madre para que lo dejara ir a verlo saliendo de la escuela, en lugar de eso tuvo que regresar con ella y su hermano a su casa como siempre, consiente que solo pobra salir hasta despues de la hora de la comida, llegando a su casa llamo varias veces a la casa de su amigo pero en ninguna ocacion consigui respuesta.

El hecho de que no pueda decirle la verdad a su madre, para que lo dejara salr, tampoco le alluda mucho su promesa se lo impide y aun cuando no fuera ese el caso ¿Que es lo que iria a decir? lo unico que sabe es que el papa de Riku lo llama a gritos muy enojado y aporreando una puerta con bastante fuersa, siendo sinceros el pequeño no entiende mucho de esto.

Tanto su madre como su hermano lo notan extraño y le hacen comentarios al respecto, el solo niega con la cabeza mientras se apresura a acabar con su comida.

-Voy a ir a casa de Riku mama.

Se apresura a llevar sus trastes a fregadero para despues dirijirce hacia la puerta.

-¿Me estas pidiendo permiso o me estas informando?

Comenta la madre un tanto irritada por el comportamiento de su castaño hijo, el pequeño voltea a verla con desconcierto y un matis de tristeza en sus ojitos azules, la madre se rinde ante esta mirada y suspirando un poco habla.

-Adelante, ve, pero no regreses tarde.

El muchacho de dedica una sonrrisa agradecida antes de irse, sale de su casa y toma camino a donde Riku, tiene planeado ir corriendo aunque no sepa muy bien que es lo que va a hacer cuando llegue, sin embargo no llega a correr mucho, una mano lo detiene mientras escucha una voz llamando lo por su nombre.

-"Sora".

Voltea entusiasmado al reconocer la voz y se encuentra con su amigo, se siente contento de verlo y un monton de preguntas saltan en su mente.

-Riku, ¿Por que no fuiste a la escuela? ¿Por que nadie responde el telefono en tu casa? ¿Que es lo que se traia tu padre? y ¿Que estas asiendo aqui escondido?

La primera palabra va con un tono de alivio, las preguntas que le siguen salen con un tono apremiente y la ultima empapada de pura curiosidad al percartarse de que su amigo habia estado agachado entra los arbustos de una caasa cercana a la suya.

-Te estaba esperando, ven con migo.

El ojiazul sigue a su amigo, no le parece extraño que avancen escondidos , ya han jugado en ocaciones anteriores a esto.

-De quien nos escondemos, piratas, ninyas, alienigenas o acaso de piratas-alienigenas niya.

Suena su voz emosionada ante la idea del juego y con el entusiasmo manifiesto que lo caracterisa, no puede evitarlo le gusta los juegos que inventa Riku, siempre los hace tan emocionantes.

-De mis padres.

-¿Quee...?

El desconcierto se dibuja en su rostro, aquel gesto que su amigo suele decir que es de tonto.

-Me han estado buscando toda la mañana, ya vi a mi padre pasar dos veces frente a tu casa.

Se percata del tono de seriedad en la en las palabras de su amigo, junto con un toque de algo que no termina de reconocer ¿Rencor?, una vocesita en su cabeza le dice que algo va terriblemente mal en este asunto e inconcientemente se va levantando hasta quedar parado a un costado del buzon de correos detras del cual se estaba ocultando, observa a su amigo agachado frente a el y se percata que lleva puesta la misma ropa que ayer por la tarde.

Tambien nota que estas prendas estan bastante mas susias de lo normal, aun que esto al castaño no le importa mucho, a su edad la mugre en la ropa de las personas o en la suya le parece de lo mas natural, simples muestras cotidianas de sus juegos, pero lo que no le parece natural son los manchones rogisos sobre la teja o los raspones y zonas amoratasdas en los brasos de su amigo.

-¿Que estas haciendo? ¡Ocultate!

La voz sale en un susurro apremiente y una de sus muñecas es jalada por una mano grande y familiar, obligandolo a ocultarce de nuevo, su amigo mira asia todos lados antes de continuauar con su camino sin soltar su agarre sobre el otro, el ojiazul permanece callado lo sigue sin pensarlo, confundido muy confundido, sin saber como preguntarle a Riku por lo que esta pasando.

Tardaron todavia un rato en detenerse, pero a Sora le tomo un pequeño codaso por parte del mayor para darce cuenta de ello, levanta el rostro y observa a su alrededor, distraido como esta le toma algun momento identificar el lugar, escondidos entre algunos elechos en un area verde sobre el malecon del puerto, con el mar a un lado y las casas y locales de la primera linea del pueblo al otro, a unas cuantas cuadras del local al que acompaño a su madre a ver no hace muchos dias.

-Ves esos barcos.

El silencioso castaño voltea asia su amigo un momento y despues sigue con la mirada la dirrecion asia donde apunta, observa un grupo de barcon pesqueros acomodados en los muelles en la parte mas lejana del malecon.

-Los mas grandes son cargeros, se usan para recoger las carga de los pesqueros y las almacenan en grandes congeladores para despues ir a venderlas en alguna ciudad del continente.

Su voz es parecida a la que usa para explicar los juegos que inventa para entretenerlos, aunque con un tono un tanto serio, pero a diferencia de las otra ocaciones esto solo ayuda a incrementar el desconcierto del pequeño ajiazul.

-Uno de esos barcos sale esta tarde, de echo sale en unos minutos, tendremos que correr para alcansarlo.

La frace va con un extraño tono de espectativa, de reto, confiriendole un matis de importancia que el castaño no alcanza a entender, el mas alto apolla una mono sobre el hombro del pequeño, este voltea a verlo y lo encuentra con el rostro cercano al sullo sonriendo en actitud complice.

-Recuerdas cuando hablamos de salir de esta isla, de todo lo divertido que seria explorar el mundo.

Sora haciente con la cabeza, todavia muy extrañado para poder hablar.

-Hagamoslo, tomemos ese barco y vallamos a conocer el mundo.

-Yo... no se... hay que comentarcelo... tenemos que decirle a Kairi.

Balbucea un poco, sin pensar, apenas conciente de lo que esta diciendo, le llama la atencion un bufido por parter de su amigo y lo observa entornar lo ojos con gesto impaciente.

-¿Por que tendriamos que decirle a ella?

La actitud y el tono del peli plateado le parecen tan normales que ayuda a que se tranquilice un poco.

-Por que se lo prometimos, le dijimos que la llevariamos con nosotros.

-Yo se lo dije solo para que dejara de molestar.

-¡Riku!

El mas bajito habla en un tono ligeramente incredulo y ofendido.

-¿Que?, es la verdad.

Hable el mencionado en un ligero tono cinico.

-Eso no se hace, ella es nuestra amiga.

-Sora, piensalo un momento, ella solo seria un estorbo, no es muy buena corriendo, apesta en el juego de las escondidillas y no sabe como usar una espada como nosotros.

Habla completamente seguro de sus palabras y sonríe ligeramente al creer que tiene la razon.

-La tendriamos que estar cuidando y protegiendo todo el tiempo.

-Pero se lo prometimos.

La vocesita del ojiazul suena un poco mas chillona que lo de costumbre, aunque tambien en un tono mas bajo empesando a dar señas de derrota.

-Si somos solo tu y yo podriamos ir a donde sea, hacer lo que quisieramos, sin madie que nos diga que hacer y sin quien nos aga daño.

Su voz vibra con un tono ligero de odio en sus ultimas palabras pero solo un poco sin lograr disipar la emocion y el tono de invitacion en ellas.

-Yo no podria pensar en nadie mas para ir con migo, tu eres mi mejor amigo.

Se para, sobresaliendo de los elechos, e inclina el rostro hacia su amigo y extiende su mano habierta ofreciendosela.

-Sora, ven con migo.

El pequeño castaño se levanta por su propia cuneta, mirando atentamente los ojos de su amigo y su sonrisa de medio lado, la mano que extende hacia el se levanta un poco en señal de invitacion, y en realidad quiere quiere tomarla, en realidad quiere ir con el adonde sea, puede imaginar su vida como una interminable terde de juegos, aun cuando eso sea lo mas alejado de la realidad, la voluntad del muchacho frente a el a dictaminado en varios de sus pocos años de vida la direccion de sus juegos e iluciones infantiles, incluso la mayor parte de sus travesuras, simpre a seguido todas sus ideas y no encuentra una razon para no hacerlo ahora, pero el recuerdo de su familia lo detiene, ena vocesita en su cabeza le dice que esto no es lo correcto, aun que no entiende del todo bien esto.

-No puedo.

Habla bajando la mirada, repentinemente apenado de mirar a su amigo a la cara.

-No puedo dejar a mi mama y a mi hermano... en especial no despues de lo muerte de mi abuelita.

El silencio se prolonga un momento y se vuelve ligeramente incomodo, despues de otro momento el castaño se encuentra algo nervioso y la quietud de su amigo no le ayuda a tranquilizarce, capta un movimiento por el rabillo de los ojos y observa como la mano de su amigo cae hasta quedar colgando a un costado de su cuerpo, en ese momento entiende que todo este momento habia permanecido extendida esperando que el la tomara.

Levanta la mirada y encuentra las facciones en el rostro de su amigo sorprendidas, tal vez un poco incredulas y sus ojos desenfocados como si no prestara atencion a nada de su alrededor, las orbes verde-azul permanecen asi por unos segundos despues se percata de la mirada de su amigo y un tono de rencor arde en ellas mientras aprieta la mandibula al mismo tiempo que sus puños, pero al observar como su amigo da un temeroso paso hacia atras y el tono de panico en sus grandes ojos azules, parte de su rencor se vuelve culpa y suavisa un poco sus facciones hasta dejar un gesto inexpresibo.

-No importa.

Habla mientras gira a un costado.

-De todas formas quien quiere biajar con un idiota como tu.

Aun esta lo suficientemente dolido como para no poder evitar esas palabras, pero se arrepiente en el mismo momento que las pronuncia y sale corriendo algo desesperado y sin pensarlo.

El cuerpecito del menor tiembla ante el desprecio en estas palabras, le duele el pecho y la garganta por el sentimeinto que experimenta, se siente un traidor, culpable de abandonar a su mejor amigo y esa culpa y dolor se escurren por sus mejillas en forma de lagrimas, inclina el rostro para limpiarce las gotas contra el brazo y de paso enbarrar un moco en el dorzo de su mano, levanta la mirada y observa la espalda de su amigo corriendo en frente sullo, sus piernas se ponen en movimiento hantes de pensarlo y se encuentra corriendo a toda velosidad, no sabe que es lo que va a hacer, pero esto es algo alo que ya esta de sobra acostumbrado, y ya no piensa ni en su madre ni en su hermano, si Riku lo invitara otra vez a irce con el seguramente responderia que si al instante.

No puede evitar quedar resagado, el peli plateado siempre a sido mas velos que el y ahora no le esta esperando para nada, pero persisite aun despues de verlo perderse detras de la linea de los barcos en los muelles, recuerda bajar la velocidad y caminar tranquilamente cuendo pasa junto al oficial que patrulla el lugar tratando de parecer inocente, aun asi se gana unas miradas reprobatoriaspor parte del señor, pero no le puede importar menos con lo apurado que esta.

-Riku.

En cuanto se siente solo empieza a llamar a su amigo a media voz, temeroso de llamar la atencion de alguna persona indeseada, no esta muy seguro de donde buscar, puede ver tres cargeros en el puuerto, cada uno separado del otro por una considerable distancia y no tiene idea de cual es el que sale hoy.

-Riku.

Empieza a hablar con un poco mas de fuerza al hacercarce al primer carguero, trata de buscar a su amigo y a la vez salir del camino de las esporadicas personas que van de un lado a otro entre los barcos, "¿Ya habra salido el barco?" se pregunta a la vez que pone un pie sobre la rampa de abordaje.

-Oye tu ¿que estas haciendo?

Pega un ligero brinco y se vuelve para encontrarse con un señor alto y musculoso peinado en ondas con las puntas hacia atras, un verdadero gigante ante los ojos del pequeño de diez años, asustado da unos pasos hasia atras con algo de miedo pientado en el rostro.

-Tranquilo, no te asustes.

Pronuncia el hombre con voz profunda y grave en un tono que intenta ser tranquilizador, al tiempo que levanta sus manos en gesto consiliador.

-Solo quiero saber que hace un niño como tu en un lugar como este.

Sora se tranquiliza un poco ante la aptitud pasifica del sujeto, pero aun asi procura mantener la distancia.

-Yo... estoy buscando a alguien.

responde con su vosecita en un tono de nerviosismo.

-¿A quien?

El desconocido abansa un paso para hacercarce y Sora pone otros dos de distancia alejandoce cada vez mas del barco.

-A... mi padre.

Responde en voz duditativa y un poco mas nervioso, pero seguro de que no es buena idea mencionar que hay otro niño por aqui, probablemente escondido en algun barco.

-¿Tu padre trabaja aqui?

El ojiazul nunca a sido bueno con las mentiras, prinsipalmente por que sus gestos lo delatan, a si que solo haciente pausadamente.

-¿Cual es el carguero que sale hoy?

Pruguenta unos tonos mas bajos que el de su usual y animada voz, y obiamente sin incluir el animo, afortunada mente el desconosido alcanza a escucharlo, no sin algo de esfuerzo de por medio.

-Es el que esta a dos muelles para alla.

Voltea el pequeño hacia la direccion que apunta el señor, pero la cantidad de barcos frente a el le impiden distinguir lo que esta buscando.

-Pero deves darte prisa si quieres alcansarlo, segun el horario ya deve de estar por salir.

-Ooo, Gracias.

Ahora toda expresión de nerviosismo e inseguridad an sido remplazadas por una de sus espontanes y grandes sonrisas en su rosttro y al mismo tiempo hace una pequeña inclinacion de cabeza en forma de agradesimiento.

-De nada.

Es la respuesta en voz grave del desconocido con un tono de alegria, probablemente contagiada por los gestos del pequeño, hace una expreion con la mano en forma de saludo altiempo que el ojiazul se da la vuelta para salir corriendo.

Al castaño le empieza a doler el cuerpo a la altura de las costillas, devido al esfuerzo de la carrera, pero se obliga a no disminuir el paso, avansa tratando de ver su camino y a la vez buscar el carguero y logra verlo en un muelle que esta aun a unos cuantos metros, acelera el paso al ver que se mueve el barco y cuando ya esta en el muelle trata de llamar a su amigo, el primer intento sale sin volumen y un nudito en la garganta se le forma por lo impotente que se siente.

-¡Riku!

Consigue gritar en un volumen aseptable, con desesperacion y unos tonos aun mas chillones que los de lo habitual en su voz.

-¡Riku!

El barco se mueve, aunque lentamente se va separando poco a poco del muelle anulando cualquier posivilidad del pequeño para subir en el.

-¡Riku!

Continua llamando hasta que llega al final del muelle y aun ahi le salen un parde gritos mas, con notas de ansiedad y tristeza, piensa en saltar para tratar de subirce al carguero pero hasta el tiene que reconocer que eso seria una estupides, le empiesan a escocer los ojos y apesar de que trata de hacerce el fuerte al poco rato lagrimas escurren por su rostro y una vez vensido por estas gotas tambien deja salir los sollosos que anudan su garganta.

-¿Podrias dejar de hacer eso?

Una conocida voz irritada suena a las espaldas del ojiazul, el pequeño se voltea pausadamente con los sollosos otra vez atrapados en su garganta, se encuentra con su peli plateado amigo, en el rostro de este en un principio se refleja algo de irritacion y mal humor pero la expresión dura solo unos momentos al tener de frente al castaño, tal vez fueron las lineas acuosas surcando sus mejillas, tal vez fue la boba expresión en su rostro o incluso los mocas escurriendo de su nariz, el caso es que el gesto del mayor cambio a desconcierto y culpa al tiempo que desvia su mirada.

-¿Te he dicho que te vez ridiculo llorando?

Aventura sus palabras con una sonrisita cautelosa y tentativa junto con una mirad que intenta decir "Lo siento", escucha como su amigo se suena la nariz y lo observa frotarce una mano contra los ojos, las orbes azules regresan a mirarlo aun un poco humedas y con los bordes rojos y dando una sonrrisa de respuesta un poquito mas efusiva que la suya, el peli plateado responde ampliando su gesto hasta formar su sonrisa de medio lado y para cuando se da cuenta el castaño corre para apollarse contra su pecho, el apenas alcanza a levantar los brazos y cuando escucha el primer solloso ahogado apolla torpemente las manos contra la espalda del bajito en un suave abrazo.

-Perdoname.

Se escucha la voz del menor un poco apagada aun apollado contra el cuerpo de su amigo, este lo sugeta por los hombros para separarlo un poco y poder verlo a los ojos negando un poco con la cabeza.

-Perdoname tu a mi.

Responde el mayor con un aparente tono neutral, pero el ojiazul acostumbrado a las expreciones de su amigo detecta la pequeña infleccion de sentimiento en sus palabras.

-No devi pedirte eso.

-Hare lo que tu quieras.

Responde de vuelta el castaño en un tono bajo pero seguro.

-No volvere a dudar, ire a donde tu digas.

El mas alto sonríe ante la expresión de su amigo y a todo el esfuerso que uso para controlarce y mostrarce cerio, el otro responde con una de sus sonrisas arruinando un poco el gesto que queria expresar, pero esta muy contento con la reaccion de su amigo como para poder evitarlo.

-Eso ya no importa.

Habla con un tono de agradecimiento el peli plateado y despues de compartir otra sonrza con sun amigo hace un gesto con la cabeza para que se pongan a caminar fuera del lugar.

-¿Por que no te subiste al barco?

No pudo evitar la pregunta el menor despues de caminar unos metros junto a su amigo, con su usual tono de curiosidad pero tambien con un matiz de preocupacion.

-No llegue a tiempo.

Expresa en respuesta con tono de desinteres y conntrallendo los hombros mientras mete las manos en los bolsillos de su pantalon y sin desviar la mirada del camino, pero apesar de su gesto de seguridad el menor se percata de un rastro de mentira en todo el acto y apesar de que sigue teniendo curiosidad permanece callado, desconcertado por todo lo sucedido, en realidad por los ultimos susesos po que el como empeso todo esto no lo tiene en cuenta por el momento, de hecho hasta lo tiene un tanto olvidado, per eso se sorprende mucho cuando despues de detenerce junto a su amigo, repentinamente inmovil y tenso, siguiendo la direccion de su mirada encuentra al padre de este, alla en el señor una mirada llena de ira y al regresar a su amigo la de el llena de odio.

-¿Riku?

En medio de un suspiro convierte el nombre de su amigo en un torrente de preguntas sin pronunciar, reflejo de su temor y desconcierto.

-Vete a casa Sora.

Contesta el peli plateado en tono bajo pero firme y autoritario, pero tambien con un matis de aprencion y miedo.

El castaño observa a uno y a otro, da unos pocos pasos mientras su amigo se queda inmovil, sus nervios cresen mientras pasa a un costado del adulto y disminuyen significativamente al quedar a su espalda, pero en su lugar queda una sensacion de cobardia y panico por su amigo pero tambien de impotencia, nunca habia estado tan dolorosamente consiente de lo poco que un niño de su edad puede hacer, se agacha a un costado del muelle detras de un poste de madera que sobresale un poco.

Todas las imagenes que ocurrieron despues flulleron a un ritmo discordante para el pequeño, la mano del adulto sujetando con fuerza y brusquedad a su hijo, El gesto de dolor en el rostro de su amigo, el primer golpe paro en seco la respiracion del ojiazul, por un momento trato de negarlo pero el brazo libre del muchacho levantadoce y tratando de protegerce el rosttrole dicen lo contrario, el segundo y el tercer golpe fueron muy rapidos como para que la mente del pequeño expectador pudiera tomar una desicion, pero cuando el puño se alsa de nuevo su cuerpo ni siquiera lo piensa y actua por propia cuenta.

-¡Sueltelo!

Grita desesperado tratando de sonar amenasador.

-¡Deje en paz a Riku!

Y con estas palabras se avalansa sobre el hombre valiendose de todos los trucos de su repertorio, pateo a apuntado a las espiniñas, avento golpes tratando de atinarle al estomago e incluso mordio un dedo cuando una mano paso cerca de su rostro, pero nada de esto fue sufisiente para hacerlo soltar a su amigo, de un manotaso brusco el señor consigui tirar al piso al castaño, este observa como el adulto levanta el brazo apretando el puño con mas ira que antes en el gesto y se para denuevo cual resorte apesar de estar algo aturdido por la caida, dispuesto a ir encontra de este tipo las veces que sean necesarias para ayudar a su amigo, al tiempo que el puño desiende violentamente sobre el peli plateado.

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-No...

Escucho mi voz algo ahogada mientras mi mano permanece alzada tratando de detener un puño que hace años que dejo de estar frente a mi, obcervo a mi alrededor con la respiracion un poco alterada todavia, me encuentro en mi habitacion y no me parece raro estar tendido en el piso, pero no puedo acordarme si me quede dormido asi o me cai de la cama, la luz que entra por la ventana en un angulo bajo dejando tonos ocres y ocacionando que sombras se alarguen por todos lados, tal vez faltan una o dos horas para que obscuresca.

Me siento aun sobre el piso distraido, mas bien con la mente ida y volteo bagamente el rostro hasta posar mi mirad sobre la puerta de mi habitacion, habierta en la misma posicion que la dejo "Mi mejor amigo" hace unas horas, por mi mente pasa el fantasma de la imagen de Riku saliendo por ahi con esa triste sonrisa entre los labios, encojo las piernas contra el pecho las habrazo con ambos brazos y apoyo el rostro contra mis rodillas.

Intento mas que nada ahogar la estupida conmocion y los sentimientos que tengo ante este recuerdo, despues de lidiar un momento con esto, tengo que admitirlo sin mucho resultado, desido que es mejor caminar un poco para despejar la mente, salgo de la habitacion camino por el pasillo rumbo a las escaleras y cuando estoy en medio de ellas escucho unos ruidos raros, primero fue un ruido sordo como de algo calledo contra el piso y despues unos quejidos ahogados.

-No... ¡Sueltame!

Me detengo al reconocer esa voz, es Roxas, pero nunca lo habia escuchado con ese tono de voz.

-¡Basta!

El suena algo desesperado, bajo corriendo el tramo restante de la escalera, por un momento dudo hacia donde ir pero los sonidos de forsejeo me llavan hacia la cocina, entro en ella y al observar al rededor encuentro en el piso una ecena que me desconcierta un momento, mi hermano esta tendido sobre su espalda, pataleando e intentando alcansar a Axel que se encuentra entre sus piernas habiertas, impidienmdole cualquier movimiento y a la vez frotando su pelvis contra la de Roxas, las manos de mi gemelo tambien estan apresadas firmemente por en sima de su cabeza por una sola de las de Axel, mientras la otra que tine libre levanta la playera de mi hermano hasta la altura del pecho "Manoceando uno de sus pesones", Roxas intenta un cabezaso pero el pelirojo lo esquiva levantando el rostro y al regresar con tra el lo obliga en un beso agresivo terminando mordiendole su labio inferior por un momento y estirandolo un poco.

-Dejame ir.

Habla mi rubio hermano con voz suplicante y un tanto ahogada.

-Nunca.

Responde el pelirojo con sorna en la voz.

-¡Suelta a mi hermano!

Reacciono corriendo hacia ellos y para cuendo el mas alto voltea a verme ya le estoy acomodando una buena patada en el estomago, Axel emite un quejido ronco mientras rueda hacia un lado hacuiendoce bolita con los brazos y piernas sobre el area afectada, se que el golpe tenia suficiente fuerza para incapasitarlo por un rato, pero no por mucho, asi que me preparo para darle otra buena patada pero esta vez en la cabeza.

-¡No!

Roxas medio grata y me detiene interponiendose entre nosotros.

-Sora... ¿Que estas haciendo?

La pregunta me desconcierta y busco en los ojos azules frente a mi alguna pista de lo que esta pasando.

-¿Que estoy haciendo?... ¡¿Que estoy haciendo?

En mi voz hay una elevada nota de histeria y sarcasmo.

-¡Estoy tratando de defenderte de este "Idiota"!

Señalo a un lado de la cocina donde Axel se apolla en una meseta con un brazo todavia en la sona afectada.

-Sora, calmate, esto no es lo que crees.

Obcervo el rostro de mi hermano que tiene un gesto tranquilo y serio, de la clase que siempre me auguria problemas.

-Me vas a decir que el no estaba intentando violarte.

Hablo ya en voz vaja pero aun con tono histerico en la voz.

-Ha, bueno, pues entonces si es lo que tu crees.

Volteo hacia el pelirojo con mirada amenasante despues de observar a mi hermano hacer un ligera contraccion de hombros con una sonrrisita en el rostro y un pequeño gesto de entusiasmo, desido que primero me encargare de Axel y luego ya mas tranquilo intentare resolver el enigma del, cada vez mas idota, hermano que tengo.

-Fuera de esta casa.

Pronuncio con media voz en tono amenasante dirigiendome al mas alto de los tres.

-Roxas, creo que deverias de explicarle a tu hermano por que te estaba haciendo eso.

Escucho sus palabras en medio de mi intento de derretir su cabeza con la mirada, la forma en que se mueve con lentitud deliverada, levantandoce de la pocicion acunclillada en la que estaba apollado junto a la meseta, enderesarce voltear hacia nosotros y cruzar sus brazos sobre su pecho, provocan que me irrite aun mas, mi hermano reacomoda su cuerpo para interponerce entre mi gesto asesino y su blanco, apolla una de sus manos sobre mi hombro y me mira a los ojos con expresión tranquilizadora.

-Calmate.

Repite el rubio con un ligero enfasis imperativo.

-El... Axel, mí novio.

Su expresión en la voz me llama ligeramente la atencion, en espesial el tono remarcado de su relacion con el idiota ese.

-No me estaba forzando.

-Pero... tu digiste que él intentava violarte.

Mi voz va cargada con duda y reclamo.

-Si, asi fue.

Enarco una ceja expresando mi confucion, pienso un momento en sus palabras y me molesto ante las estupideces que mi gemelo esta diciendo.

-Entoces no entiendo nada, ¿Como puede estar intentando violarte pero no forsarte a hacerlo?

-Yo le pedi que lo hiciera.

Habro la boca para protestar pero la sorpresa retiene las palabras en mi garganta, repito el intento un parde veces sin exito, un gesto que seguramente me ha de hacer parecer estupido, hasta que consigo recobrar el habla.

-Tu... le pediste que te violara.

Toda la incredulidad de la que soy capaz va reflejada en mis palabras.

-Si.

Pronuncia en un tono ligeramente cantarin, probablemente contento de que lo haya entendido.

-¿Por que diablos le pediste esa estupides?

Ahora un tanto de mi enojo se desplaza al increiblemente idiota rubio frente a mi, cada vez gana mas terreno la idea de cambiarlo por un perro.

-Tengo curiosidad.

Mi gemelo acompaña sus palabraz con otro encogimiento de hombros, como si le estubiera restando importancia al asunto.

-Ademas, a ti te paso lo mismo y no pareces molesto por ello.

La comprencion de estas palabras llego a mi lentamente, acompallada de un enrojesimiento gradual en mi rostro, desde un suave tono rosado hasta competir con el acero al rojo vivo.

-¡Quieres dejar de andar contando eso!

Volteo hacia el pelirojo y el desvia su mirada al encontrarce con la mia, carraspea un poco y se pasa ligeramente incomodo una mano por el cabello.

-¿A que tantas personas se lo has contado?

Le pregunto enojado a mi hermano, algo incredulo de que me aya traisionado de esta forma.

-Solo a Namine y tambien a Axel.

Pronuncia algo extrañado e inseguro.

-¿Se suponia que no se lo devia contar a nadie?

Por otro momento me atraganto con las palabras pero esta vez de indignacion, sin embargo mi cuerpo reacciona mas eficientemente que mi boca y suelto un buen golpe sobre el mismo hombro que golpie mas tremprano ese dia, escucho con sierto grado de satsfaccion el quejido chillon y algo estridente que se le escapa a mi gemelo y esto hace que se destrave mi garganta.

-¡Cuando alguien te cuenta algo "Así" de personal va implisito el hecho de que tienes que guardar el secreto!

Hablo en un tono alto casi rayando en grito con todo el tono de indignacion del que soy capas.

-Ademas tu dijiste que esto quedaria solo entre tu y yo.

Reclamo amenasadoramente no muy seguro si enrealidad no seria capas de matar a mi hermano.

-Es verdad, te dije eso cuando los "Morvidos detalles" que me contaste, pero para ese entonces ya les avia contado a ellos lo sucedido.

Responde el rubio de lo mas despreocupado, como si su respuesta me tuviera que dar algun consuelo, trato de calmarme un poco por experiencia se que tratar de discutir con Roxas es un caso perdido, volteo a ver de una persona a otra, mi hermano se muestra tan fresco como siempre y Axel muestra un gesto despreocupado, no puedo evitar pensar que enrealidad sus personalidades si son copatibles ambos completamente agenos al echo de que los ayan encontrado haciendo algo como esto, aun que uno reacciona asi por que no entiender el por que deve sentirce avergonzado de este asunto y el otro por que ya esta acostumbrado a que lo sorprendan haciendo cosas indevidas.

-Y que, pensavan montarse su numerito aqui en plena cocina.

Me expreso con un ligero tono de broma pero todavia con una nota de reclamo en la voz.

-No. -Si.

Me agrada de sierta forma sordida la respuesta del pelirrojo, me parecio lo suficemente sincera para creerle y la expresión en su rostro, ante la respuesta afirmativa y el gesto desidido de Roxas, me confirman su verasidad, los dos nos quedamos viendo al rubio y me siento raramente contento de que yo no sea el mas sorprendido con las respuestas de mi gemelo, al parecer ya me estoy acostumbrando a ellas y eso no me parece del todo bueno.

-Por que respondiste que no.

Pregunta en un tono demandante y una nota tantito petulante mi gemelo, Axel se muestra mas sorprendido abrindo un poco mas los ojos y le toma unos segundos poder responder a eso.

-Roxas, estamos en la cocina de tu casa, tu madre podria llegar en cualquier momento.

Habla con un tono muy ligeramente preocupado en la voz y despues continua en unos tonos mas bajos dirijiendose a mi hermano al cual se habia ido hacercando.

-Ademas, es tu hermano el que pregunta.

Esa respuesta ya no me gusta tanto y lo expreso con un pequeño bufido y frunciendo el seño

-Tienes razon.

Responde Roxas, al parecer ambos ignorando completamente mi gesto de desacuerdo.

-Deveriamos buascar un lugar mas privado para que continuemos.

-¡Roxas!

Otraves salgo con voz chillona, deveria empezar a preocuparme de que ese tono se me quede permanente.

-Esto... Lo que te esta haciendo... Lo que estan haciendo... no es correcto...

Balbuceo un poco tratando de aclarar mis ideas del por que devo de estar en contra de esto.

-¿Por que? a ti no parece afectarte lo que te hiso Ri...

-¡No metas ese asunto en esto!

Grito enojado, mas por el echo de que soy yo quien al perecer entiende menos de ese asunto.

-Lo que me paso a mi, lo que nos paso a Riku y ami...

Continuo con mis palabras varios tonos mas bajo despues de un momento para cerenarme, con un matiz titubveante en mi voz y tan bien nervios y sierto calorcito en las megillas, pero por este momento no le presto atencion a mis sonrrojos, trato de concentrarme en lo que voy a decir... un asunto bastante turbador para mi pobre cabeza.

-Fue un accidente.

Hablo aun mas bajo, enpesando a dudar de esto, al menos por la parte de Riku y alguna vocesita en mi cabeza tambien se custiona si no fui yo el que se tubo la culpa de lo sucedido.

-No devio haber susedido.

La forma afectada con que me expreso hace sonar la frace casi como una pregunta, algo que al parecer no se le escapa a Axel, deacuerdo con la mirada que me dedica, pero tiene la decencia de no preguntarme por eso.

-Yo creo...

Pronuncia el mas alto, carraspeando un poco antes de ablar, me parece que tratando de desviar la atencion de mi, algo que sinceramente le agradesco.

-Creo que Sora tiene razon.

-¡¿Que?

Es Roxas el de la voz chillona ahora, dirigiendo un pequeño gesto dolido hacia su "Novio" como lo llamo el.

-Pero... yo pense... crei que tu... que yo te gustava... de esa manera...

Me sorprende escuchar el balbuceo casi incoherente de mi haermano, no recuerdo cuando fue la ultima vez que le escuche algo asi, mi mente repasa por si sola los acontecimientos de los ultimos dias con respecto a las reacciones de mi hermano, las cursilerias que hasta hace muy poco Roxas criticava, a las que viniendo de Axel sino participa habiertamente al menos no se opone a ellas, los sonrrojos, tan raroz en el, y el tono inseguro y algo herido en su voz en medio de estas ultimas palabras, me sorprende darme cuanta del poder que egerce Axel sobre mi hermano y me siento incomodo mientras esa parte de mi cerebro, que no logro controlar por completo, llega a la conclucion que yo tambien tengo alguien que tiene ese poder sobre mi.

Se forma una sonrisa picara en el rostro del pelirrojo mientras levanta una mano para apollarla en la mejilla de mi hermano.

-Me gustas, de esa y de cualquier forma.

Responde con un tono de orgullo en la voz, Roxas se tranquiliza un poco y deja asomarce una sonrisita algo nerviosa en sus labios.

-Solo pienso que estamos llevando todo esto demaciado rapido, tal vez deveriamos esperar un poco.

Axel habla pausadamente creo que pensando detenidamente en sus palabras.

-Nosotros apenas y somos "Amigos con Derecho a Roce", al menos hasta hace un momento que me subiste a la categoria de "Novio".

Deja salir una nota algo burlona pero mayormente calida y cariñosa en su voz.

-Se por experiencia que el Sexo no siempre sirve para hacer mas fuerte una relacion y yo no quiero que ese sea nuestro caso.

Su tono de ceriedad me sorprende, nunca lo habia visto expresarce a si, el siempre me habia parecido un "Bale madre", pero al escucharlo de esta forma me parece que un tanto de la resistencia que tenia para aceptar la idea de el andando con mi hermano se desvanece un poco.

-Hablas como si tubieras mucha experiencia al respecto.

La voz de mi gemelo me suena a medio reclamo y tambien lo obcervo bajar un poco la mirada, el pelirrojo levanta el rostro del rubio frete a el con la mano que aun apolla sobre su mejilla.

-Mas de la que deveria y no me siento nada orgulloso de eso.

Me siento como un intruso al observar el intercambio de miradas entre estos dos, el tono serio pero con una nota de dolor casi imperseptible en las palabras de Axel, la forma en que Roxas medita en esto mientras observa los ojos verdes del mas alto y como haciente despacio con el rostro mostrando su conformidad con estas palabras.

-Deacuerdo.

Pronuncia algo reticente mi hermano.

-Pero no me hagas esperar demaciado.

-Te prometo que sera solo lo necesario.

Me siento un poco melancolico al ver la sonrisa un tanto mas abierta y cariñosa que comparten entre ellos, mientras ellos estan en su pequeña burbuja yo me pierdo en pensamientos que no se de donde salen, fracmentos bagos de las muchas conbersaciones que he tenido con Riku en especial de la ultima y la seguridad y a la vez triste sensacion que me deja el recuerdo de sus palabras "Siempre estaré contigo mientras tú quieras que lo este" "Como amigo o de cualquier otra forma que decidas que es lo mejor para ti" el recuerdo nitido de esa voz me estrmese internamente recordandome plenamente mis propios problemas.

-¿Como puedes estar tan seguro?

Pronuncio la pregunta sin pensar, sin dirigirme a nadie, al menos no a nadie presente y dirijo la mirada a los presentes

-¿Como pueden saber que el estar juntos... es lo correcto?

Expreso estas ultimas palabras por la dificultad de encontrar un mejor termino para esto, ellos se voltea un hacia mi, Axel me mira fijamente, tengo la cesnacion de que viendo mas de lo que deveria, y Roxas regresa su mirada al mas alto unos segundos para volver hacia a mi, como evaluando la situacion.

-No lo sabemos.

Responde mi hermano con seguridad en su palabras.

-Yo solo se lo bien que se siente cuando estamos juntos y algo asi de agradable no puede ser malo.

El pelirrojo haciente con la cabeza apollando las palabras de mi hermano, y yo bajo la cabeza meditando estas palabras, sintiendo que tienen importancia para mi, pero a la vez no acabo de comprenderlas.

-¿Por que preguntas esto?

Roxas se dirije ami con expresión inquisitivas y a la vez prudente, parecida a las veces que intento sonsacarme alguna informacion de mi deslis con mi amigo.

-Prometeme que no hablaras con nadia de esto... prometanmelo los dos.

Dirijo la mirada con algo de intencidad hacia mis dos acompañantes esperando que esten deacuerdo en esto, por que de todas formas no se si pueda callarme lo que pasa por mi mente.

-Deacuerdo.

Responden al unisono despues de compartir una mirada de entendimiento.

-Riku... el... me dijo que me quiere, que se siente atraido por mi... y estoy empesando a creer que lo que nos paso no fue del todo un accidente.

"Por parte de ninguno de los dos" pienso estas palabras demaciado apenado como para expresarlas en voz alta, espero alguna reaccion por parte de las personas frente a mi, pero lo unico que encuentro son expreciones de comprencion en sus miradas.

-¿Ustedes ya sabian eso?

-Hablo un poco escandalizado por la falta de privacidad en la que se encuentra mi vida.

Axel se limita a hacentir con la cabeza y roxas hace un gesto bago con la mano.

-Desde hace tiempo.

responde mi hermano acompañando el gesto de su mano.

-¿Riku se los dijo?

Hablo un tanto incredulo de que algo haci pudiera haber pasado.

-Claro que no.

Resopla junto con su respuesta el pelirrojo para despues continuar con sus palabras.

-El cara de estrellido ese se tiraria de cabeza a un pozo antes de hablar de sus centimiento.

Por alguna graciosa sertesa no puedo dudar de las palabras de Axel, incluido lo de cara de estrellido aun que nunca alla sido ese el caso con migo.

-Es bastante obio sabes, lo que me sorprende es que solo yo me alla dado cuenta, ni siquiera Namine sospechava nada hasta que yo se lo hice ver.

Trato de no centirme incomodo con este comentario, no es como si roxas estuviera equivocado, no del todo, creo, pero si me molesta ligeramente que mi propio hermano ande propagando estas ideas con otras personas, pero ignoro este echo por el momento tratando de concentrarme en el resto de mis dudas

-El tambien me dijo que se quedo aqui por mi.

Obcerbo a mi hermano arquear una ceja en un gesto confundido.

-Aseguro que si no se fue en aquel barca fue por que no queria alejarce de mi, apesar de lo que le hacia su padre.

Obcervo la comprencion y la sorpresa crecer en el rostro de mi hermano al mismo tiempo que una sensacion de malestar se apodera de mi pecho al recordar los iracundos golpes de la vivida pesadilla de hace un rato.

-Eso si es nuevo.

Responde mi gemelo con sierto aire de preocupacion hacia mi.

-De que estan hablando.

Pregunta el pelirrojo obiamente despistado por el rumbo de la conbersacion.

Roxas me mira con duda y aprencion en los ojos buscando algun signo de malestar en mi persona.

-Adelante, explicaselo, de todas formas solo eso falta que le cuentes.

Hablo con voz mas tranquila de lo que me siento, mi hermano lo duda un momento pera despues dirijirce al pelirrojo.

-Hace unos un tiempo, cuando nosotros teniamos diez años, huvo un problema con respecto a la familia de Riku, un policia encontro a su padre golpeandolo, al parecer el asunto estuvo muy violento tanto que tuvo que intervenir.

Roxas hace una pausa para obcervarme y deside continuar despues de un momento.

-Sora estaba precente cuando todo esto paso, de echo partisipo en la pelea, asi que nosotros nos enteramos de todo lo que susedia cuando mi madre fue a recoger a Sora a la comandancia, Riku tenia marcas de abuso de este tipo de hace mucho tiempo por lo que se supuso que lo habia estado golpeando por años, al parecer la madre no estaba enterada del asunto.

Respiro lentamente tratando de digerir la rabia que me provoca la estupides de esa señora , no acavo de entender como una madre puede hacerse de la vista gorda cuando algo haci le esta pasando a su hijo, me tarnquilizo un poco al recordar como la señora le pedia perdon entre lagrimas a su hijo por haber dejado que su padre lo tratara hasi.

-El asunto despues de eso se puso muy confuso para mi, creo que la señora intento divorciarce y huvo un tiempo que una trabajadora social amenaso con llevarse a Riku, sus padres se separaron por un tiempo y Riku se quedo con su madre, despues de algunos problemas legales y de muchas visitas a sicologos el señor logro hacer que su famiala lo haceptara de vuelta.

-No sin recibir amenasas por parte de la mama de Riku de mandarlo a la carcel si algo asi volvia a ocurrir.

Intervengo en el relato todavia un poco resentido con lo susedido despues de estos años, despues de eso nos quedamos callados, con un silencio algo incomodo en el ambiente.

-Y eso que tiene que ver con un barco y Riku llendoce de la isla.

Pregunta Axel cuidadosamente despues de unos momentos de silencio, a lo cual mi hermano responde.

-Unos dias despues de lo susedido, Sora me conto que Riku habia intentado escaparce en un barco ese dia.

Siento la mirada penetrante de mi hermano clavarce en mis ojos minetras prosigue con su palabras.

-Tambien me conto que Riku le habia pedido que se fuera con el y el se nego a acompañarlo... aunque se arrepintio casi de inmediato.

Me siento incomodo con las miradas que me dirigen y bajo la vista hacia el piso, tengo ganas de irme pero todavia no he hecho la pregunta que mas me interesa que me ayufden a responder, pero aun asi no se como expresarla.

-¿Como es que el... Riku, esta tan seguro de lo que siente hacia mi?

Pregunto en voz demasiado baja, y las expreciones en los rostros de Roxas y su novio me disen que no me alcanzaron a escuchar.

-¿Como hace Riku para saber que yo le gusto?... ¿Como puedo hacer para saber si a mi... me gusta... un hombre?... ¿Como lo saben ustedes?

Consigo hablar con un volumen aseptable de voz aunque me incomoda la inseguridad que reflejo en ella y los locos recuerdos disparados en mi cabeza de los besos y caricias que comparti con riku esa misma tarde, los dos se lo piensan un momento antes de responderme, al menos Axel parece pensarlo Roxas solo hace un gesto de incomprencion.

-Bueno, todo tiene que ver con como te sientes con respecto a otras personas, darte cuenta de si te sientes atraido por hommbres o por mujeres.

El pelirrojo trata de explicar, obiamente incomodo y fuera de su elemento, pero su intento solo me deja mas confundido.

-¿Y como puedo saber si me atraen los hombres?

Pregunto algo ingenuo, lo que produce una expresion impasiente en Roxas, mientras Axel trata de explicarce mejor.

-Porque... tu cuerpo reacciona de ciertas formas... te sientes algo extraño.

-Corta el rollo, solo estas disiendo tonterias.

Habla mi hermano exasperado.

-Sara ¿Acaso nunca has tenido una ereccion?

Mi sonrrojo no se hace esperar y siento como mis musculos se tensa mientras una sensacion de verguenza y sonrrojo sube por mi cuerpo.

-¡Roxas!

Le vuelvo a reclamar, logrando esta vez no quedarme travado por la sorpresa.

-Bueno esa es una pregunta retorica, Soy testigo de las tiendas de campaña que forma tu ropa interior en barias ocaciuones cuando he ido a despertarte, aunque tu pareces muy dormido para darte cuenta, supongo que son sueños humedos pero de ahi en fuera no tengo ninguna noticia de que tengas alguna actividad ahi abajo.

Responde el rubio sin prestarme atencion, sumergido en uno de sus balbuceos que usualmente me parecen sin centido, aunque esta vez consigue aumentar mi bochorno.

-Tampoco es que tenga que estar enterado de esas cosas pero siempre he tenido curiosidad al respecto y nunca me habia animado a preguntarte, con lo irritado que siempre te muestras cuando te ago preguntas sobre sexo, tambien se me hace raro el que nunca te haya cachado masturbadote o en ninguna situacion ni medianamente comprometedora, eso me abia llebado a pensar que en la teoria de que eres "asaxuado" y el echo de que dos personas vastante atractivas en sus respectivos generos esten tras de ti y no parescas darte cuanta apollava esta teoria, aunque el faboritismo que muestras por Riku me decia lo contrario y ya vez el acoston que tuviste con el confirmo mis sospechas, tambien...

-¡Callate de una vez!

Consigo hacer para su parloteo endemoniado, "Al diablo con la familia y el cuidarce el uno al otro, en la primera oportunidad que tenga lo cambio por el perro" ese pensamiento viaja acompañado de una vocesita maliciosa por mi caveza.

-Sora, dejate de tonterias

Pronuncia mi mi gemelo seriamente y ya sin su tonito habitual de cuando se sumerge en sus intreminables monologos a los que el llama platicas.

-Este es un metodo inequivoco para saber quien te gusta, si se te para por un hobre o por una mujer es algo que ni siquiera a ti se te pudo pasar el notarlo.

Una pequeña infleccion en su voz al final de sus palabras y la forma en que levanta una ceja me hacen pensar que tal vez si duda de que yo me pueda dar cuanta de algo como eso, y en realidad no se si sentirme ofendido por esto, me doy cuanta de las miradas de Axel y Roxas puestas espectantes sobre mi ¿Acaso esperan que responder a eso?, la insistente precion de los ojos azules me dice que asi es y que no dejara de molestarme hasta que le responda, permanesco callado enfurrullado por tener que contar algo como eso en publico, en que diablos estaba pensando cuando se me ocurrio preguntarle estas cosas a mi hermano y su delincuente novio.

-O que ¿Acaso nunca se te a parado mientras estas despierto?

Se oye la voz llena de burla del pelorrojo.

-Por supuesto que si.

Respondo algo enojado y picado por la insinuacion en esa frace.

-Es que, usualmente me pasa en situaciones raras.

Hablo pausadamente en vos apenas audible.

-¿Situaciones raras?

Se escucha la curiosisdad de mi hermano saltar en su voz.

-Bueno no raras, mas bien sin ningun motivo aparente.

La mirada de mis expectadores me invita a continuar explicandome y apesar de lo coivido que me sinto por este tema continuo tratandpo de explicarme.

-Aveces tengo... "erecciones".

Menciono algo incomodo la palabra.

-Solo por pensar en que voy a... practicar algun deporte... salir a pasear... o solo por tomar alguna foto que me guste mucho.

"En especial las fotos donde aparece sierta persona" una vocesita ligeramente sarcastica sale con ese comentario en alguna parte de mi cabeza, junto con la baga imprecion de alguien siempre precente en las cituaciones que menciono.

-Dime una cosa, Sora.

La voz de mi hermano va en un tono de tranquilidad y prudencia, tambien con un ligerisimo matis de burla, pero trato de no fijarme en esto.

-Todas esas cosas que mencionas, no las haces por lo general con Riku.

La ambigua imprecion se combierte en certesa en mi mente y la imagen de mi "Amigo" aparece nitidamente dibujada en cada uno de los "Raros" momentos de los que me estaba acordando, sin embargo esto no me tranquilisa ni me aclara mis dudas, solo rebuelve mas mis pensaminetos y me ostiga la pregunta de ¿Desde cuando? reacciono de esta manera cuando riku esta involucrado.

Bajo un poco el rostro llevandome una mano a la frente y probablemente con un gesto de algun grado de sufriminto en el rostro, Roxas se acerca y apolla una mano en mi hombro, por inercia dirijo la mirada a sus ojos y los encuentro con una expresión de comprencion y a la vez apremiante en la mirada.

-Yo no puedo decirte que es lo que debes hacer o que es lo que debes centir.

Habla con voz tranquilizadora como si tratara de explicar algun problema complicadisimo a un niño de cinco años, y de sierta forma ciento que esa es su idea.

-Pero es tan obio el cariño que tienes por Riku, tanto que va mas alla de la amistad, le perdonarias cualquier cosa, harias cualquier cosa por el y te enfrentarias a cualquier persona por ayudarlo.

Habro la boca para aclarar algunos puntos en su centencia con los cuales no estoy completamente deacuerdo pero su mirada severa me detiene antes de pronunciar palabra.

-No trates de negarlo, no solo se que lo harias "Ya lo has echo".

Menciona con algo de fuerza y emocion en la voz, se detiene un momento para tranquilizarce y seguir con un tono mas suave.

-Soy testigo de lo dificil que es para ti vivir sin el y de lo feliz que eres cuando el esta precente, ¿En realidad te es tan dificil aceptar tus centimietos?

Las palabras en tono preocupado dan vueltas pro mi mente y por alguna extraña razon el unico resultado que optengo es un enbotamiento que me impide pensar con claridad, tambien una sensacion dde vertigo en la boca del estomago, ciento la mirada de mi hermano y su novio sobre mi y trato de pensar en algo para decirles.

-Me voy a acostar.

Pronuncio sin muchos animos mientras doy la vuelta para salir de la cocina rumbo a las escaleras.

-Pero si dormiste toda la tarde.

-Todavia tengo sueño.

Le respondo a mi hermano tratan do de convencerme de que esa es la verdad, pero incluso a mi me suena a escusa para salir corriendo.

-Y si me aseptas un consejo Hermanito, seria mejor que despidas a tu "Novio" lo antes posible.

Hablo con un poco de sarcasmo, mas que nada para evitar que me sigan ostigando con estos incomodos asuntos.

-Mama no tarda en llegar y con todo lo que le has hecho hoy no dudo que le de un ataque si encuentra a Axel dentro de su casa.

Supongo que el pelirrojo le pregunto con algun gesto a que me refiero por que escucho bagamente como comiensa a relatar la conversacion que tuvimos con mi madre este mismo dia, me alegro de que mi maniobra evaciva aya funcionado y aprobecho para escaparme escaleras arriba, busco perderme en la inconsiencia antes de que mi mente salga de su embotamiento.

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Notas del autor: Se que todos esperavan que en este capitulo hubiera algun habance en la relacion de Riku y Sora, lamento decepcionarlos pero les aviso que en el proximo ya habra un buen adelanto al respecto, lamento haber tardado tanto en actualizar no tengo escusa, solo que la libreta donde escrivia esta historia se me perdio y tuve que empesar el capitulo de cero cuando ya casi lo habia acabado, porcierto si alguien estava esperando algun nuevo capitulo de mi otro fic "The only exception" lamento decir que se terdara mucho mas por que esos apuntes tambien se me perdieron.

Espero que todavia quede alguien interezado en leer esta historia y no haverlos perdido a todos por mi estupidez.