Kate pasó la mañana en el hospital junto a Rick. Bajó a la cafetería y se subió, a escondidas, un bocadillo a la habitación, para poder estar con Castle mientras comía. Después Kate había llamado a Martha y Alexis ya que Castle no había querido que las llamase antes para que pudiesen descansar después de aquella pesadilla.
-¡Papá! – Alexis entró a la habitación y fue rápidamente a abrazar a su padre.
-¡Cuidado! Estoy malherido todavía – Dijo el escritor señalándose el hombro, mientras abrazaba a Alexis. - ¿Cómo estás?
Alexis se sentó al borde de la cama, con su padre. Tenía algunas magulladuras en la cara y en moratón cerca del ojo. Castle acarició la cara de su pequeña y le besó la frente.
-Será mejor que os deje a solas.
-No, Kate, puedes quedarte – Le dijo Alexis a la inspectora. – Estamos bien gracias a ti.
Beckett le sonrió. Agradecía aquellos pequeños gestos que hacían sentirle en familia.
-¿Dónde está tu abuela?
-Ah, se ha quedado abajo, con el hombre del puesto de las flores. Ahora subirá. ¿Y tú cómo estás?
-Bueno… creo que voy a pasar unas semanas sin poder escribir…
-Eso ya lo hacías antes de recibir una bala.
-Sí, pero ahora tengo una excusa.
-¡Oh, querido! Ya veo que te encuentras bien. – Martha acababa de entrar por la puerta con un enorme ramo de flores.
-Madre. Yo también me alegro de verte.
En ese momento, Beckett recibió una llamada, se disculpó y salió fuera para poder hablar con más privacidad. Era Lannie.
-Kate, ¿qué tal está Castle?
-Bien, está bien. Solo tiene dolor, pero está fuera de peligro. Gracias por preguntar.
-En realidad, no llamaba por eso. Javier me ha dicho que les habías mandado un mensaje diciendo que Castle estaba bien.
-¿Entonces, para qué has llamado?
-No te hagas la tonta. Sabes perfectamente la razón por la que estamos manteniendo esta conversación. ¿Se lo has contado ya?
-No
-¿Pero se lo vas a contar?
-No sé, Lannie. Quizás es mejor no decirle nada.
-¿Por qué?
-¿De qué serviría contárselo ahora?
-Porque me dijiste que una de las bases de vuestra relación es la confianza. Si tú no le cuentas esto, ¿qué otras cosas te puede ocultar él?
-Lannie…
-No, escucha. Si se lo cuentas estás demostrándole que confías plenamente en él. La pregunta es, ¿lo haces?
