Hola!!! Espero que hayan disfrutado el pasado capítulo, aquí les traigo la siguiente entrega que espero que disfruten,
Capitulo 9: el día en que todos nos mentimos
La lluvia caía sobre Konoha, era de madrugada y no había ninguna alma en las calles solitarias de la aldea… nadie a excepción de Naruto. Estaba allí, hincado sobre sus rodillas, desganado, viendo el vació, perdido en sus pensamientos, sin nada que le importara… sin sentir la lluvia… solo sintiendo su dolor.
Unos pasos se escucharon a lo lejos, se acercaban a la pobre alma desecha. Sakura caminaba mirándolo en silencio, iba vestida como siempre y con una sombrilla a la mano que coloco encima de su amigo.
-Naruto-Kun…- lo llamó entre sollozos –ven, vamonos de aquí…
Pero él no reaccionaba, como si no se hubiera dado cuenta todavía de su presencia.
-te vas a enfermar si permaneces bajo la lluvia- le susurro tratando de calmar sus lágrimas –ven conmigo.
-me lo dijo…- le contesto ronco, sin haber escuchado sus sugerencias.
-¿Qué te dijo Naru?- le pregunto con miedo.
-dijo que no me amaba…- lo dijo con una melancólica sonrisa dibujada en su rostro –me lo dijo dos veces, me dijo que no me amaba…
-Naru…
-¿puedes creerlo?- le pregunto de la misma manera -¿puedes creer lo estupido que soy?
Pero esta vez Sakura no pudo aguantar más y lo abrazó fuertemente por detrás, sumiendo su rostro lloroso en su Yukata.
-¡Por favor Naruto, deja de llorar!- le imploro con dolor -¡no digas esas cosas tan dolorosas!
-pero que más quieres que diga… es en lo único que pienso.
-¡no sigas llorando!- le volvió a rogar -¡no ves que me estas matando!
-matando?- le susurro confuso con la misma sonrisa melancólica –si, esa es la palabra… me esta matando… ya nada me importa…
-¡no seas tan cruel! Claro que importan muchas cosas!!!
-¿Cómo cuales?- le pregunto soltando una pequeña risa sarcástica.
-importa que sigas aquí- le contesto débilmente –a mí me importa porque yo…
Sin embargo un fuerte rayo sonó en los cielos nublados de la aldea dejando las palabras de la chica en el olvido… solamente escuchadas por aquellos dos…
Naruto llegó empapado al departamento de su amiga, ella le abrió la puerta y lo deposito en su sillón de la sala.
-espérame aquí- le dijo –voy por ropas secas y algo de té.
Naruto no le contesto y solamente la vio desvanecerse en la oscuridad de sus pasillos. No habían hablado en todo el camino, no desde que Sakura se le declaro… todo esto le hubiera resultado tan anormal en cualquier otro momento, pero ahora, sin embargo, lo sentía secundario… el hecho que Sakura, su amiga, lo amará como él amaba a Sasuke era irreverente ante la dolorosa realidad que su corazón combatía.
Cerró sus ojos y volvió a escuchar las palabras frías de Sasuke… "YO NO TE AMO"… pero ahora ya no lloraba, ya era imposible expresar su dolor mediante ese método. Las lágrimas eran insuficientes para él… ya nada le importaba.
Sasuke por su parte estaba observando la lluvia caer desde su habitación. Estaba sentado en el sillón donde anteriormente su adorado Naruto había yacido dormido, feliz… pero ahora, él estaba allí, sólo y sufriendo.
Miraba también la cama enfrente de él. Aquella cama donde Naruto y él habían hecho el amor por primera vez, donde por vez primera se había sentido tan dichoso, tan alegre, tan lleno… pero ahora estaba sola, y así iba a permanecer para siempre.
-eres un idiota- se dijo cerrando los ojos -¿Por qué rayos me pediste que te dijera eso? ¿Por qué no simplemente te fuiste? ¿Por qué no quisiste vivir con la esperanza de mi amor? ¿Por qué?
Él nunca lo había previsto, nunca pensó que Naruto iba a reaccionar de esa manera. Sin embargo lo hecho, hecho estaba; había sido necesario, lo había sido desde un buen principio. Él se iba a casar y no había nada que hacer, era mejor dejarlo ir, aunque le doliera, era mejor verlo feliz con otro y no sufriendo por él… no importaba si él, Uchiha Sasuke, jamás iba a volver a sentir tales sentimientos en su matrimonio, todo por su Naruto… su felicidad no importaba si la de él estaba en juego.
Sakura buscaba alguna ropa que le quedara a Naruto, se sentía tan desdichada, no soportaba verlo de esa manera, no aguantaba verlo llorar de esa manera… simplemente la mataba.
-maldito Uchiha…-se susurro secándose las lágrimas, pero en eso sintió como unos brazos la rodeaban por la cintura.
-Sakura- la llamó Naruto por sus espaldas.
-¿Naruto? ¿Qué sucede?
-yo… yo necesito olvidar todo…yo…
Pero no pudo continuar, Sakura se volteó y lo vio. Estaba tan desdichado como hace un rato sin embargo había algo de sombra en su mirada cabizbaja que la hizo temblar. Lo había comprendido.
-¿deseas olvidar todo?- le pregunto levantándole la mirada con una suave caricia.
-yo deseo olvidarlo-le contesto cerrando sus ojos, cediendo a la caricia de su amiga.
-entonces déjame ayudarte!!- le dijo –no me importa si tu no sientes lo mismo que yo!! Yo solo quiero verte feliz!!!
Y su amigo no le contesto, simplemente abrió sus ojos y atrayéndola a sí mismo le planto un beso en su cuello que lo recibió de buena gana y poco por poco se dejo llevar por el cuerpo de su amado.
Naruto la encamino a su cama y la recostó con delicadeza mientras la seguía besando. Ella no opuso ninguna resistencia, en su lugar dejo escapar alguno que otro quejido lleno de placer. Naruto le desabotono la camisa casi arrancándola.
Él deslizó las yemas de sus dedos por las caderas de ella, acariciando su delgada cintura, tocando la curva de uno de sus pechos firmes. Sakura aspiro mientras él iba dibujando la redondez de su seno. Un delicioso temblor le recorrió el cuerpo cuando se dio cuenta que le quitaba el sostén.
-oh Naruto- le dijo jadeando. Pero él no le respondió, él seguía tan serio como si no sintiese ninguna excitación, como si hacerlo fuese una obligación, como si fuese la única manera de poder seguir…
Le acarició la espalda y las caderas, bajando su cabeza para tomar un pezón en su boca. Ella gimió y se abrazó a su cabeza, tomándola con rudeza ya que él empezaba a hacer más violentos sus movimientos. Naruto la obligo a abrir sus piernas enfrente de él y sin pedir permiso le quitó su falda, no era que ella se opusiera pero sintió que estaban yéndose muy rápido.
-no Naruto!- gimió llena de placer al sentir la lengua de su amante sobre su miembro desnudo, pero él la ignoro y prosiguió. Sakura se sentía cada vez más caliente y vulnerable, no podía hacer nada, ella no podía dominarlo…ella era su objeto y ella debía de obedecerlo. Era doloroso, pero no le importaba, mientras le fuera útil nada más importaba… no importaba en lo absoluto lo que ella deseara.
Sakura volvió a emitir un ligero gemido, ahora Naruto jugaba con su mimbro con uno de sus dedos mientras que la empezaba a besar en el cuello, dejándola marcada. Deslizó sus labios a lo largo de su garganta hasta llegar a uno de sus pechos y empezó a jugar con su pezón.
Ella se arqueó llena de placer –Por dios!!- jadeó –vamos Naru… hazme tuya!
Él dejo de jugar con su pezón y con la ayuda de ella se desvistió rápidamente, como si ambos lo necesitaran… ella porque lo amaba, y él porque deseaba olvidarse de todo… por primera vez Naruto la observo bien. Justo enfrente de él tenía a Sakura, tendida sobre la cama totalmente desnuda y llena de sudor; enrojecida por la excitación. Si hubiera sido en otro tiempo le hubiera parecido sumamente atractiva, sin embargo ahora solo la veía como una herramienta, como su única manera de poder sobrellevar este gran dolor que con cada momento lo carcomía.
Durante todo el tiempo en el que había "fajado" con Sakura increíblemente había pensado en Sasuke… no la veía a ella, lo veía a él… era tal su necesidad de volverse sentir amado por ese ser que no le importaba herir a su amiga… deseaba olvidar y ella lo ayudaría.
Naruto le rozo los labios con la lengua, realmente había intentado evitar besarla lo más posible que se pudiera, siempre había dicho que un beso es intimidar más… podía tener sexo pero no besarla, y entonces acomodo sus caderas con las suyas.
Sus dedos encontraron el cuerpo de su Naruto, cerrándose alrededor de su miembro y, como si fuese una ráfaga violenta, sintió la penetración de él en ella. Grito de dolor, y con su respiración encontrada lo empezó a llamar cada vez que él se sumergía mucho más en ella. Él se movió y ella lo siguió, y rápidamente los dos encontraron su ritmo hasta llegar al punto máximo en el que ninguno de los dos se pudo contener y, ambos se dejaron llevar en aquella oleada llena de placer.
Sakura cerró los ojos, sin embargo antes de que lo hiciera vio como por vez primera Naruto susurraba algo para sí mismo y, con un gran dolor, le leyó sus labios… llamaba a Sasuke.
Sasuke amaneció desganado. Sin embargo no tenía tiempo para concentrarse en sí mismo. Se levantó y rápidamente se arreglo: se vistió con una nueva Yukata negra que tenía bordada en la espalda el símbolo de su clan.
Ahora que su compromiso ya era algo oficial, era su deber ir a la casa de los Hyuga y empezar a arreglar los preparativos para la ceremonia.
Se puso sus sandalias de bambú y salió de su residencia, no sin antes volverse y mirarla con cierta tristeza enmarcada en sus ojeras… no había podido dormir en toda la noche porque sus pensamientos se habían concentrado en Naruto. Una idea fatal le había cruzado en su insomnio, la idea de su Naruto con alguien más.
Una punzada llena de dolor le oprimió su corazón, pero él tomo aire y cerrando los ojos se dijo –ese ya no es mi problema.
Hinata también se había despertado sintiéndose desdichada, el solo hecho de recordar como su padre había dicho aquellas palabras enfrente de todos ellos la mataba. Había volteado a ver a Naruto y lo había encontrado tan mal que no pudo evitar echarse a llorar.
-pobre Naruto- sollozo mientras abrazó sus rodillas –yo no quería que esto pasará…
Entonces también pensó en la cara de Kiba, y volvió a sollozar…pero en eso las palabras de Sakura le asaltaron su mente:
-se te ve en la cara Honey- le contesto acariciándole su cabellera –tal vez tu no te has dado cuenta, pero la persona a la que amas, no hay duda, se te ve en los ojos.
¿Pero como puede ser eso?- le pregunto confusa y bajando la mirada –si ni siquiera se a quien quiero…
-claro que lo sabes- le contesto con una amable sonrisa –solo que no quieres darte cuenta, yo entiendo… es difícil…
Cerró sus ojos llorosos y el rostro de su primo Neji apareció. Lo vio y su corazón dio un salto violento. Él también había puesto una cara llena de dolor al escuchar lo de su compromiso, a pesar de que él ya lo sabía… ahora que lo recordaba, cuando su compromiso fue anunciado él había estado presente y desde ese momento él se había comportado muy distante…sin embargo no se dejo llevar por sus emociones y sacudió su cabeza, como si hubiera pensado en algo prohibido.
-no es lo correcto!!!- se grito –yo estoy comprometida con Uchiha Sasuke, es a él a quien desde ahora debo amar y respetar… no quiero que el dolor de Naruto-kun sea en vano!!!
Se levanto de su cama y con la misma intensidad se cambió sus pijamas por un kimono azul cielo, se cepillo su cabello y abrió uno de sus cajones donde guardaba sus accesorios pero su mano se paró en seco. Allí se encontró con un lindo listón blanco bordado con unas pequeñas flores de Nadeshiko. Lo recordaba, su primo Neji se lo había regalado justo después de la gran pelea en donde él había salido tan mal herido por defenderla. Ella le había llorado tanto que él se sintió tan apenado…
-toma- le había dicho Neji con un leve sonrojo en su rostro.
-¿Qué es esto primo Neji?- le pregunto confusa al recibir una pequeña bolsa rosa.
-es un pequeño presente- le explico –por haberte preocupado tanto.
-pero no es necesario!!!
-claro que sí Hinata-sama- le contesto –yo no soy nadie que deba merecer tus lágrimas… yo… yo te he hecho demasiado daño.
Entonces Hinata lo había tomado de las manos y le había dedicado una hermosa sonrisa –lo pasado, en el pasado esta ¿no?
Era cierto, lo pasado en el pasado estaba… y lo que alguna vez pudo haber sentido por alguno de sus dos amigos ya no importaba en estos momentos… no importaba mentirse, ahora debía de enfrentar a su destino.
Naruto por su parte se despertó, a un lado suyo yacía Sakura durmiendo profundamente… la había escuchado llorar, era normal, esta relación que desde ahora tenían era enfermiza y muy dolorosa… suspiró levemente y se levantó de la cama poniéndose una bata tirada. Se acercó a la ventana y contemplo el melancólico amanecer, un amanecer que marcaba un nuevo inicio… un inicio sin Sasuke.
En ese mismo instante tres pobres jóvenes con sus corazones destrozados miraron al cielo, todos sufriendo y todos conectados en esta cruel comedia. Sasuke desde afuera de su residencia, Naruto mirándolo a través de la ventana del departamento de Sakura y Hinata abriendo su puerta… los tres se estaban mintiendo a sí mismos, negaban sus sentimientos, deseaban olvidar todo a pesar que esto les acarrearía más pesares… pero no importaba, mintiéndose era la única manera de sobrevivir en este mar lleno de desdicha.
CONTINUARA….
