Con ustedes, el final de esta historia.
Desde ya, MUCHÍSIMASgracias a todos quienes leyeron y comentaron este fic, este capítulo va para ustedes!
O.o
Los médicos aparecieron con rostro inexpresivo. Nadie podía saber realmente que había pasado…
- Tras estas horas críticas, tenemos información de la señorita Waterflower – dijo el doctor.
- Ella estará bien – pensó Ash con fe - tiene que estarlo.
Ellos se merecían una segunda oportunidad, podían ser cabezotas, despistados, pero se amaban y no eran malas personas. Tal vez se habían lastimado en el pasado, pero nunca fue esa la intención. Merecían ser felices, merecían dar inicio a una historia de amor que nunca antes había podido ser escrita…
¿Verdad?
O.o
EPÍLOGO: SEGUNDA OPORTUNIDAD
Ash tomó su mochila y dejó Pueblo Paleta, ya no tenía nada que hacer ahí. Por suerte su madre lo había comprendido a la perfección y ahora lo despedía en la puerta entre lágrimas como cada vez que su hijo añorado emprendía un nuevo viaje.
El pelinegro dio un notorio suspiro, y luego de que pikachu le animara emprendió camino al que sería su nueva aventura, aún le quedaban muchas paradas antes de tomar el barco a Australia y comenzar la que daría inicio a una nueva vida… ya lo había pospuesto demasiado.
Sin poder evitarlo sintió un escalofrío cuando pasó por el lugar donde Misty había sufrido el accidente, habían pasado tan solo tres meses de aquella noche en que sintió su vida terminaría al perderla.
- Misty – susurró.
El joven decidió apresurar el paso, quería alejar de su vida los malos recuerdos, además de llegar a su destino antes de que anocheciera.
Apenas golpeó la puerta del gimnasio escuchó los gritos de Daisy, quién ordenaba a Tracey abrir la puerta. El pelinegro no pudo evitar sonreír ante la imagen que tenía en mente.
Daisy se había enterado días después del matrimonio de Violeta que estaba embarazada, desde entonces se había negado a hacer cualquier movimiento que requiera el más mínimo esfuerzo y Tracey por su parte corría a cumplir cualquier capricho que su prometida le pedía.
- Hey Ash, pensé que ya no llegabas hoy – dijo el peliverde al abrir la puerta del gimnasio.
- Se me hizo algo tarde – contestó el joven - ¿Cómo está Daisy?
- Cada vez más embarazada – rio Tracey caminando junto a Ash.
- Eso suena…- dijo Ash con calma a su amigo, pero al ver a la muchacha no pudo murmurar sorprendido - wow Daisy estás… – tan solo habían pasado unos días de haber visto a la rubia y ésta ya había aumentado considerablemente de peso - estás más embarazada que la última vez que te vi – finalizó el joven sorprendido.
- ¡Lo sé! – respondió la rubia con una sonrisa – por cierto ¿Ya le contaste Tracey? – preguntó, pero antes de que el muchacho respondiera agregó - ¡Será un niño!
- Wow, felicidades.
- Hola Ash – dijo una voz a espalda del joven.
- Hola Giorgio – respondió el pelinegro secamente. A pesar de que la relación entre ambos jóvenes había mejorado considerablemente después de lo sucedido con Misty, aún no podía simpatizarle y definitivamente aquel sentimiento ya no podría cambiar.
- Ash, por favor no puedes esperar un par de meses para iniciar el viaje. Está todo tan reciente – pidió Daisy, aun sabiendo de antemano que su petición era un caso perdido.
- Me encantaría Daisy, pero tú sabes que…
- Miren quien está aquí – interrumpió Lily con una risita al momento que besaba a su novio oficial frente a todos y dejaba a su acompañante de lado – Oh lo siento, ¿Estas bien?
- Lily, ¿Quieres dejar de preocuparte? Ya puedo caminar sola – murmuró la joven perdiendo la paciencia.
- Lo siento – respondió la pelirosa abrazando a Giorgio – nosotros nos vamos. No me esperen despierta.
- Descuida, ya no lo hacemos – rio Daisy - ¿Cómo estas hermanita? – preguntó a la recién llegada.
- Ahora mejor – sonrió.
- Misty – susurró Ash con una sonrisa acercándose a ella – Te extrañé.
- Y yo a ti – respondió la pelirroja besando a su novio en los labios.
Daisy tomó de la mano a Tracey y se fue murmurando a la cocina algo sobre un nuevo antojo y lo desventajoso que sería para el bebé que ella no lo cumpliera.
- ¿Cómo te has sentido? – dijo el pelinegro con nerviosismo mientras se acercaba a ella y acariciaba con delicadeza el único rastro que quedaba del accidente en la frente de la joven.
- Ash, hablamos por teléfono hace un par de horas – respondió la pelirroja con una sonrisa – estoy bien.
- Nunca me cansaré de oír eso. Misty cuando ocurrió el accidente yo…
- Por favor Ash, no hablemos más de eso. Sé que no crees en segundas, o terceras, o quizás cuantas oportunidades hemos tenido. Pero para mí esta solo ha sido la segunda y la mejor forma de aprovecharla es olvidar todo lo que nos pasó antes.
- No quiero volver a separarme de ti nunca - agregó el joven acercándose a ella y besándola en los labios.
- Descuida, ahora estaremos tan juntos que te aburrirás de mí.
- Mientras no me cocines, dudo que me aburra.
- ¿Te he dicho que te amo? – rio Misty coqueta ignorando el comentario de su novio.
- Supongo que sí, pero sabes que yo te amo mucho más.
- Sí, pero yo debo aguantar tu enorme ego. Mi mérito es mayor.
- Muy graciosa Srta. Waterflower. ¿Está lista para soportar a este hombre, a su pokémon y su enorme ego?
- Más que nunca – sonrío – contigo iría hasta el fin del mundo.
- Bueno, para allá vamos – dijo Ash, volviendo a besar a la muchacha. Definitivamente nunca se cansaría de eso.
A la mañana siguiente, Ash, Misty y pikachu partirían a ciudad Plateada a pasar un par de días con Brock y Violeta, antes de emprender un viaje por tiempo indefinido a Australia.
Rompiendo con todas las expectativas, el gimnasio de ciudad Celeste había quedado a cargo de Lily, quien luego del accidente había sentado cabeza, y junto a Giorgio se había esforzado por ser una mejor hermana y entrenadora, convirtiéndose así en la líder suplente del gimnasio durante la ausencia de Misty.
Aunque los jóvenes enamorados hubieses querido partir de inmediato a una nueva aventura, las repercusiones del accidente provocaron que Misty estuviera un tiempo en terapia y que ahora tuviera a tres hermanas sobreprotectoras atendiéndola –y ahogándola- en todo momento. De esta forma, pasar unos días con Violeta fue la única forma de convencerlas de que su recuperación estaba casi finalizada.
El accidente no solo había inducido la unión de Misty y Ash, sino que provocó un gran cambio en Lily y las demás hermanas Waterflower con la pelirroja, quienes incluso fueron a dejarlos a la estación de trenes.
Misty apoyó la cabeza en la ventana y cerró los ojos. Estaba cansada, aunque no quisiera reconocerlo, estar unos días en casa de Brock ayudaría que se recuperara del todo.
- ¿En qué piensas? – pregunto Ash mirando a la joven que tenía en frente. Pikachu mientras tanto disfrutaba de una siesta en el asiento del lado de su entrenador. El viaje en tres se había prolongado más de lo que hubiesen deseado.
- Que todo pasa por una razón – respondió la pelirroja.
- A veces la razón, es solamente que somos estúpidos.
Misty sonrió. No podía negar que esa respuesta tenía sentido y era bastante ingeniosa para venir de Ash.
- Supongo que sí, a veces la razón es que somos estúpidos.
- Pero – dijo Ash sentándose junto a ella - para eso son las segundas oportunidades ¿No? Para que gente como nosotros, bastante cabezotas tengan la posibilidad de ser felices.
- Sin duda alguna, solo espero que no la desaprovechemos – dijo Misty bajando la cabeza.
- ¿Tienes alguna duda? – dijo Ash tomando el rostro de la joven entre sus manos - Yo no te dejaré ir Misty Waterflower. Merezco ser feliz y solo lo seré contigo a mi lado.
O.o.
Hay una canción de Paramore, que en español señala algo más o menos así: "Las segundas oportunidades nunca sirven, la gente nunca cambia". Pero se olvida mencionar, que aunque no cambien si pueden abrir los ojos y notar lo que tienen en frente, de que en un segundo pueden perderlo y no volver más. No importa si eres malo o bueno, muchas veces no valoramos lo que tenemos en frente porque no pensamos que lo podemos perder, muchas veces no tenemos una segunda oportunidad para enmendar un error…
Pero Ash y Misty la tuvieron; esa segunda oportunidad que la pelirroja pidió a Ash cuando fue a verlo a Paleta, esa oportunidad que el pelinegro pedía entre sollozos cuando esperaba que Misty se recuperara en el hospital, esa oportunidad por la que Misty venció la muerte… por fin, después de tantos años podrían ser completamente felices, por fin podrían comenzar a escribir esa historia de amor que tanto tiempo solo llevaba escrito su prólogo…
FIN
