Celestial Dream

Capítulo Nueve: "Luces en el Cielo"

Los días en Hogwarts transcurrieron para Lily y los aurores. Tras las confesiones de Lily y James, estos pasaban más unidos y más despistados.

Sirius al saber la noticia hizo una fiesta entre los cuatro y felicitó a la pareja hasta cansarse. Remus, también feliz por este acontecimiento, casi estranguló a James por abrazos amistosos.

Lily rió sola hasta que alguien la llamó.

.- Hey Lily! – La pelirroja dio media vuelta para encontrarse con Scarlett, una chica de cabello oscuro y ojos azules.

.- Hola Carly! – Se habían conocido en una clase de transformaciones cuando la profesora McGonagall había escogido a Scarlett como su compañera de trabajo y futura tutora, ella iba en Ravenclaw en su mismo curso, una niña muy amable.

.- ¿Lista para el partido de mañana? – llego a su lado con una sonrisa de oreja a oreja

La ojiverde la miró de tal manera que hizo entender a la Ravenclaw que no sabía de que hablaba.

.- Quidditch! – le dijo como si fuera tan obvio.

.- Claro! Quidditch! ehm, por supuesto que estoy lista! – aún no era buena en recordar ese nombre. Este sería su primer partido, pero no estaba muy emocionada.

.- Ravenclaw está en muy buenas condiciones! – Scarlett empezó a hablar sobre su equipo, como no? ella era la capitana.

Fueron caminando varios pasillos hasta llegar al Gran Comedor. Lily sonreía por como Scarlett contaba algunas jugadas que había visto o leído en el diario "El Profeta".

En la puerta del Gran Comedor se encontraba un chico apoyado, aparentemente, esperando a alguien.

.- Scott? – preguntó Lily en voz bajita.

.- Sescovich! – dijo Scarlett y sus mejillas se tornaron tenuemente de un suave carmín.

.- Lily! Smith? – el chico arqueó la ceja, pero devolvió su mirada a la pelirroja – Buenos días a ambas! te estaba esperando Lily! –

.- Buenos días Scott – respondió Lily

.- Buenos días Sescovich. Lily, hablamos después, si? – Scarlett dio una mini sonrisa a Lily

.- Claro! – le respondió.

.- Buena suerte en el partido de mañana Smith – dijo Scott antes de que la Ravenclaw entrara al gran comedor – la necesitarás -

.- Gracias? Aún que no deberías confiarte demasiado Sescovich – dijo Scarlett ceñuda – quizás de ahí tendrás que tragarte tus palabras - y así entró al gran comedor sin decir nada más .

.- Que carácter... – dijo por lo bajo Scott.

Lily la observó desanimada. Scarlett hacía mucho que le gustaba Scott, pero ella no lo quería asumir. El chico era muy mujeriego y no quería que la pasara a llevar, por eso nunca había hecho algo para poder ganarse el corazón del chico.

.- ...partido! seguro ganamos, somos el mejor equipo de Hogwarts – el chico de ojos aguamarina la guió por la puerta para entrar al Comedor.

"Por que Scott no se fija en Scarlett, es tan linda! además, es la chica más adecuada para él, controlaría su obsesión por tratar de estar con todas las chicas lindas del colegio, con el carácter de Carly no podría oponerse" una sonrisita apareció en el rostro de Lily.

.- Lily me estás escuchando? –

.- Sí –

.- Que bien, pensé que no me escuchabas –

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Unas lindas palomitas de cristal revoloteaban sobre la cabeza pelirroja de Lily. Ella las observaba divertida. Afuera el sol apenas se notaba entre las nubes. Se acercaba una tormenta y esa noche la Luna no aparecería.

Lily levantó su mano derecha y en ella se posó una de las pequeñas figuras. La chica sonrió. Como extrañaba volar, ahora que se encontraba en el mundo de los hombres no podía salir volando por la ventana despreocupadamente.

Repentinamente tocaron la puerta de la habitación.

.-Adelante! – dijo la pelirroja.

La puerta se abrió para dar paso a una chica de unos cursos más abajo. Tímidamente asomó su cabeza por la puerta.

.- Lily Evans? – preguntó.

.- Si? – Lily se sentó en su cama, tenía el cabello hecho un total desorden.

.- El profesor Potter me pidió que la llamara, dice que quiere que vaya a su despacho -.

.- Muchas Gracias, ahí estaré – sonrió a la pequeña y esta salió de la habitación con una sonrisa también.

Lily volvió a recostarse en la cama feliz.

.- James... – sonrió embelesada, rio sola y se sonrojó levemente.

Se levantó rápidamente de su cama y tomó sus figuritas de palomitas, llevándolas con ella. Se miró al espejo y se arregló lo más rápido que pudo. Salió de la habitación para encaminarse al despacho de James.

.O.

Tocaron la puerta. James despegó la vista del diario y lo dejó sobre la mesa.

.- Pase! – dijo con tono imperativo.

Por la puerta entró a quien estaba esperando. La pelirroja cerró la puerta tras de sí y sonrió con fuerza.

.- Hola James! – dijo alegre.

.- Hola Lily – respondió el auror tratando de esbozar una sonrisa.

.- Mira lo que traje! – Dejó libres a las palomas, las cuales volaron hacia James, revoloteando alrededor de él.

.- Las palomitas que te regalé – James las observó divertido.

Lily se acercó a él y lo abrazó. Una palomita se posó en Lily y la otra en James. Extrañamente empezaron a brillar.

.- Mira! Brillan! que lindo! – dijo contenta Lily.

.- Que extraño – dijo James.

.- ¿Por qué? -.

.- Deben tener un hechizo especial para que brillen – respondió simplemente.

.- Me recuerdan a los Rynius, todos nosotros tenemos un poder especial y podemos brillar – dijo observando su palomita.

.- Y qué poder tienes? – preguntó James interesado.

.- Viento, pero aprendí a usar el Fuego, el Agua y la Tierra – respondió dirigiendo su mirada verde a los ojos azules de James.

.- Vaya... – no supo que responder.

Se quedaron unos minutos en silencio.

.- Para que me llamabas James? – preguntó la pelirroja. James salió de su ensimismamiento.

.- Quería avisarte que, dada las circunstancias en que nos encontramos en el mundo mágico, en una semana más al parecer nos iremos de Hogwarts... -.

.- Nos iremos? pero Hogwarts no es el lugar más seguro del mundo mágico? – se sorprendió.

.- Tú te quedarás acá, Lily – la chica se separó bruscamente de James – Lo siento, pero no puedo exponerte a la guerra, solamente tienes 17 años y perteneces a otro mundo, no puedo arriesgarte a algo que no te atañe, además quiero verte sana y salva cuando regrese -.

.- Me quedaré aquí? pero James! no quiero que nos separemos! puedo ir contigo! – replicó ella.

.- Yo tampoco quiero separarme de ti Lily, pero acatarás las órdenes que te daré para que tengas mayor protección –.

.- Pero yo no quiero una mayor protección, yo quiero estar contigo – dijo en voz bajita y bajando la cabeza.

.- No seas terca, Lily, he dicho y se hará lo que digo, entendido? – levantó el mentón de la chica y se miraron a los ojos.

.- Entiendo, pero yo podría ir... –.

.- No Lily, no irás conmigo -.

Silencio.

.- Lily, por favor, hazme caso, esto lo hago por tu bien – James la abrazó con fuerza – Lo que menos querría es que te pasara algo, no quiero ni pensarlo. Eres lo más lindo que conozco, Lílyris. Te quiero demasiado, la primera persona que me hace sentir de una manera distinta, entiendes? – Lily, un poco colorada, asintió – Es por eso que no quiero que te arriesgues y como sabes Hogwarts es el lugar más seguro del mundo mágico, por ello te quedarás aquí – terminó James.

.- Está bien, James... – dijo bajito la pelirroja.

.- Me quedaré para que veamos juntos el partido de Quidditch, te parece? – sonrió levemente.

James se separó un poco de la chica y acercó sus caras, le dio un beso dulce y ella no dudó en responder. Las palomitas bailaban sobre sus cabezas.

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.- ¿Dónde está Potter? – preguntó con furia.

.- En su despacho – respondió el más anciano, sonriente.

.- Lo haré escarmentar! lo haré Barbacoa! –

.- Moody, cálmate, no tienes por que ponerte de ese modo –

.- A ustedes tres los haré Barbacoa, Black! –

.- Tan tierno como siempre mi jefecito – dijo sarcástico Sirius.

Remus y Dumbledore rieron para sus adentros.

.- Sirius, ve a buscar a James, así Moody podrá decir todo lo que tiene que decir – dijo Remus a su compañero.

.- Como digas... – Sirius puso sus manos tras la cabeza y, empujando la puerta con el pie, salió del despacho de Dumbledore.

.- Me imagino que no has venido simplemente a injuriar a mis nuevos profesores – Dumbledore miró suspicazmente al Jefe de los merodeadores.

.- Como siempre tan sabio, Albus – dijo Moody caminando hacia una silla cercana a él.

.- ¿Voldemort? – preguntó Lupin.

.- Más que eso... Voldemort ha hallado una poderosa fuerza aliada por parte de Vampiros – dijo Alastor poniendo muy mala cara.

.- ¡Vampiros?- dijo asombrado el rubio.

Dumbledore, extrañado, se puso extremadamente serio.

.- Al parecer la reina Vampiro, que nos han informado que se llama Morwen, y el señor oscuro han pactado para poder dominar el mundo mágico. Quieren matar a todos los hijos de muggles y a los que se opongan a su fuerza, en sí, cumplir el deseo de Voldemort... –

.- ¿Y por que los Vampiros están ayudando? –

.- Por lo que sabemos, Lupin, es por que ellos buscan a alguien, la princesa la cual a Sirius le informaron que debíamos devolver, y para Morwen, Voldemort, es quien puede traerle a esa persona. Hasta ahora el departamento de investigación y de Aurores no ha podido hallar a la susodicha princesa –

Moody detuvo su relato unos segundos y luego volvió a hablar.

.- Al parecer la chica se encuentra en Hogwarts –

Dumbledore y Lupin dirigieron su mirada al jefe auror con un extraño sentir en sus entrañas.

.- Eso quiere decir...- susurró Remus

.- El blanco de Voldemort, guiado por la reina vampiro, es Hogwarts -

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El juego empezó sin muchos contratiempos, Gryffindor era un gran equipo, pero Ravenclaw no se quedaba atrás. Los buscadores estuvieron un buen tiempo peleando la Snitch, pero aún no se atrapaba. El día pasaba con rapidez y ya estaba oscureciendo, nunca un partido había sido tan emocionante y había durado tanto... esto se estaba alargando mucho para el gusto de la pelirroja.

Lily fijó su vista al cielo. Unas luces se veían a o lejos, parecían estrellas, pero eran demasiado brillantes y muy grandes. La chica miró con más atención, esos brillos ya los había visto antes.

.- ¿Lily, sucede algo? – James le tomó la mano cariñosamente, pero con el cuidado de que nadie los viera.

.- ¿No crees que esas estrellas están muy brillantes? – Lily apuntó las luces.

James miró con atención. Al parecer el también empezó a preocuparse, eso era extraño. Poco a poco esos brillos se iban agrandando y se tornaban de colores inexplicables de una estrella.

.- Vienen para acá – dijo James serio – hay que avisarle a Dumbledore -.

Sin previo aviso o tiempo para los profesores, de los cielos extrañamente una banda de personajes alados volaron sobre el estadio con gran rapidez, deteniendo el juego al instante, las 15 personas que estaban sobre las escobas bajaron a la orden del árbitro.

James bajó rápidamente al campo sin ser notado por los soldados gracias a toda la confusión que se estaba formando. Lily, silenciosa, lo siguió sin que él lo notara. Remus y Sirius se quedaron para resguardar a los más pequeños.

James fue al encuentro de los jugadores a lo cual fueron rodeados completamente, entre ellos estaba Scarlett con miedo y asombro en los ojos. Lily se quedó paralizada en las escaleras que daban al campo.

Varios soldados rodearon a los jugadores y James. Los demás soldados alados rodearon el estadio, en especial a los profesores para que no se realizara ningún ataque sorpresivo. Con sus extrañas armas intimidaron a todo el colegio y también bloquearon las salidas por fuera, así quedando encerrados. Aún algunos volaban como pájaros carroñeros buscando presa, vigilando que todo estuviera bajo control.

Repentinamente en el cielo una luz de plata y oro encandeció todas las miradas de los espectadores. El estadio estaba en completo despelote. Todas las niñas gritaban y los más pequeños eran los más asustados, pero eso no quita el hecho de que los que estaban atentos miraran impresionados lo que sucedía, ninguno se atrevía a siquiera a levantarse.

.- Albus... – susurró la profesora McGonagall.

.- Tranquila Minerva, no hagamos nada hasta saber que es lo que quieren – respondió.

El profesor Dumbledore no se movió, pero su cara era una de las más serias que hubiese visto alguna vez.

La luz incandescente pronto empezó a bajar su luminosidad, hasta que se pudo ver a un hombre, alto, con alas es la espalda, de pelo azul-plata y de un parecido impresionante al director, parado en la mitad del campo.

.- Papá... – la pelirroja intimidada dio dos pasos hacia atrás.

James miró expectante a la pelirroja.

.- ¿Papá? – preguntó para corroborar si había escuchado bien.

.- Lílyris, por fin te hemos encontrado – dijo el rey seriamente.

.- Padre!... – dijo con miedo la chica

.- Lílyris! VOLVERÁS A NYUBELL AHORA – la furia del rey Ryniu se extendió por todo el campo con fuertes ráfagas de viento.

El lago empezó a moverse con violencia, el viento movía los coloridos cabellos de los soldados. Poco a poco el cielo se fue apagando hasta quedar completamente oscuro y extrañamente la luna brillo con un fulgor rojo opacando toda estrella en el cielo.

5 de los 15 soldados que volaban sobre todos descendieron con agilidad y rodearon a la pelirroja. James iba a ir con ella, pero una espada en su cuello lo detuvo.

.- No te atrevas ni a moverte, Hombre – la última palabra la dijo con tal desprecio que James lo miró muy enojado.

.- Señor, puedo pedir permiso para bajar al campo de Quidditch? – Albus Dumbledore se levantó de su asiento y todos los alumnos intentaron quedarse en silencio. Varias chicas sollozaban, todos los alumnos estaban bien asustados por las amenazantes armas de los soldados alados.

.- Por qué habría de hablar con los culpables de mis penas? – preguntó el rey.

.- Con todo respeto le digo que los alumnos del colegio no han tenido la culpa de nada de lo que ha estado ocurriendo y de todas maneras están sufriendo por su irrespetuosa aparición, amenazándolos con armas, siendo que ninguno está armado. Además de que ha arruinado una de las actividades especiales para ellos y les está haciendo pasar un mal rato, que ellos no se merecen – dijo el director con una voz sombría.

.- Cree que no conozco este mundo? Todos ustedes andan con Varas por donde canalizan su poder mágico, y aviso que si llegan a utilizarlas, nosotros somos más rápidos que sus inútiles hechizos – Observó alrededor de todo el Campo.

.- Papá! deja que baje! – pidió Lílyris.

Enrod dirigió su mirada a su hija. Con una simple seña del rey, un soldado, de cabello y ojos rosa fuerte, creo una burbuja alrededor de Dumbledore y lo suspendió en el aire hasta llevarlo a la cancha de Quidditch a unos dos metros del rey, siendo vigilado por dos Rynius. Los dos viejos se miraron, eran muy parecidos, pero uno tenía los ojos azules y el otro verdes, uno la barba blanca-plateada y el otro azul-plateada. Uno vestido de mago con un gorro en punta y el otro con vestimentas guerreras (propias de su pueblo) con alas en su espalda.

.- Quiero pedirle que le diga a sus soldados que dejen mi colegio en paz, quiero llevar a mis alumnos dentro del castillo, hoy no es un buen tiempo para que estén los alumnos fuera y menos cuando está empezando a ser de noche, mis colegas llevaran a todos los alumnos adentro – dijo sin más ni menos.

.- Pueden irse, pero mis soldados los vigilarán hasta que todos hayan entado – dijo Enrod después de pensarlo un poco.

Albus Dumbledore dirigió su mirada a la profesora McGonagall y ella entendió el mensaje. Indicó a los alumnos que fuesen rápidamente al castillo. Les ordenó a los de séptimo y sexto que ayudaran a los cursos más pequeños. Los profesores se dispersaron, mientras que Sirius y Remus bajaban al campo de Quidditch, pero fueron detenidos por dos guardias. Los jugadores que estaban en la cancha fueron guiados por el árbitro hasta reunirse con los demás alumnos, dejando a James junto con el soldado de cabello verde amenazándolo con la espada.

.- Déjelos pasar, no harán nada – dijo Dumbledore.

.- Deje de darme órdenes – lo calló Enrod.

Con otra señal del rey, los soldados abrieron una de las dos de las seis puertas que tenía el estadio, así sería más fácil controlar la situación. Como dijo el rey, soldados (volando sobre las cabezas de los alumnos) los vigilaban hasta que llegaran al castillo sin haber causado ningún disturbio.

.- Ran: crea la barrera nuevamente – ordenó el Enrod.

El ryniu que había creado la burbuja para Dumbledore, hizo un campo de fuerza invisible, alrededor de todo el campo de Quidditch.

.- Junten a los cuatro hombres en la esquina – ordenó el rey – Benyëo amárralos -.

.- Sí señor – El soldado, que estaba amenazando a James, envainó su espada (a lo cual rápidamente otro soldado sustituyó a Benyëo) e hizo que tomaran de los hombros a los cuatro hombres juntándolos en un solo lugar, sin que ellos se pudiesen liberar.

Benyëo Juntó sus manos y cerró los ojos. Un aura de color verde lo rodeó. Al abrir los ojos pilares de tierra firmes salieron del suelo del campo alrededor del director y los aurores. Se juntaron y giraron formando un espiral en la punta. Formando así una mini celda de pilares de tierra y raíces firmes.

.- Padre! no hagas eso, ellos no tienen la culpa de nada, déjalos ir! – reclamó Lílyris.

.- Silencio Lílyris, ya has desobedecido demasiado mis órdenes! Primero saliendo del reino! segundo preocupando a tus hermana y a mí! tercero conviviendo con ellos! – apuntó su mano hacia la celda – cuarto exponiéndote de ese modo! sabías que los vampiros de Morwen te estaban buscando? sabes por qué? – Lily bajo su cabeza.

.- Porque si me capturaban ellos podrían tener sangre ryniu – dijo bajito

.- Así que ella es la princesa la cual buscaban – susurró Sirius.

.- No solo eso niña irresponsable, ellos saben la debilidad hacia mis hijas – El rey se acercó a Lílyris. Los soldados se apartaron de la chica – quinto! gracias a ti nuestro pueblo no volverá a ser un misterio jamás con el espectáculo que hemos tenido que dar hoy por tú culpa! Supongo que ya estarás feliz de haber cumplido lo que querías, conocer este maldito mundo – escupió las cuatro últimas palabras mientras su mirada verde se encendía – vez el resultado de lo que puede provocar tu capricho infantil? -.

Lily se sentía sumamente avergonzada, tenía ganas de llorar, su padre tenía razón, por su capricho infantil había arruinado toda la armonía de un pueblo. No quería levantar la mirada, para toparse con los ojos verdes de su padre y tampoco quería que él la viera llorar.

James furioso por lo que estaba pasando sacó su varita. Sabía que no podía aparecerse, por los hechizos que tenía Hogwarts, pero algo tenía que intentar hacer. Odiaba ver a Lily llorar, a su Lily.

.- James, no hagas nada – le ordenó Dumbledore.

.- Dumbledore, tengo que hacer algo – dijo dolido.

.- Estamos en desventaja, James, no hagas ninguna estupidez, quizas te duela que Lily esté en ese estado, pero lo bueno es que no le harán nada malo, no creo que su propio padre le haga algo – dijo Remus.

.- Como son mis padres, no se si pueda pensar eso, Remus – contestó Sirius.

.- No creo que el padre de Lily sea como tu madre, Sirius, no digas estupideces – dijo Remus.

James simplemente se mordió el labio con la impotencia de no poder hacer nada, más que observar.

.- Has deshonrado al árbol Aru! creando semejante caos en la cuidad! Ahora las barreras se han debilitado a menos de la mitad trayendo a Ran conmigo y yo fuera! hasta Benyëo vino con nosotros! Tus hermanas desprotegidas! te imaginas que les podría pasar si es que atacan la ciudad y nosotros estamos aquí? Has pensado alguna vez en alguien más que no seas tú, Lílyris? -.

.- Creo que ella ya entendió el punto de que hizo mal, pero no es necesario que la trate de esa manera – saltó Sirius desde la celda de plantas.

.- No te metas – ordenó el rey – un padre debe enseñarle a sus hijos lo bueno y lo malo, por mucho que duela, ella debe aprender a seguir órdenes! -.

.- Una cosa es enseñarle, pero otra es hacerla sentir como una mosca insignificante – respondió Sirius nuevamente.

Lily no levantó la mirada, quería salir de ahí, pero no podía, no andaba con las ropas necesarias para poder volar e irse. Tampoco quería dejar al director, Remus, Sirius y sobre todo a James en las garras de su padre, en especial ahora que estaba sumamente enojado.

Repentinamente una brisa de color rosa empezó a soplar con mucha fuerza haciendo revolotear el cabello de todos. Rápidamente se fue concentrando hasta que de ella se vio la figura de una hermosa mujer de vestidos blancos con hermosos adornos de plata y oro. El cabello rosa caía elegantemente por la espalda de ella y sus ojos violetas miraron con pena a su hija menor. Sobre su cabeza volaba una aureola brillante.

Los soldados rápidamente aterrizaron e hicieron una profunda reverencia a la figura.

.- Kyaris, que es...? como...? – Enrod se quedó sin palabras.

Lily levantó la vista rápidamente.

.- Mamá! – Lily corrió hacia la figura y la abrazó. Ahí empezó a llorar con fuerza – perdóname, no era mi intención... yo solo quería... no pensaba que... oh mamá! perdóname – La reina acarició la cabeza de su hija y le devolvió el abrazo.

.- Enrod, creo que ya es suficiente, el hombre tiene razón, la reprimenda ya fue justa y necesaria – el espíritu de la reina dirigió su mirada al rey con tristeza.

.- Kyaris, creo que estás siendo demasiado consentida con ella – dijo el rey.

.- Cuando volvamos a casa se le podrá imponer un castigo, pero creo que ella ya sabe el mal que ha causado, ya es suficiente – los ojos de la reina imploraron por que se detuviera.

El rey, por el amor que sentía por su esposa y el cariño hacia su hija cedió. Lily seguía llorando en los brazos de la reina, mientras ella la consolaba acariciándole la cabeza.

.- Su majestad, podría ser posible el que hablemos pacíficamente, ya que los ánimos se están estabilizando? – preguntó Dumbledore.

Enrod dirigió su mirada verdosa a los aurores, pensó unos minutos hasta que le respondió:

.- Después de que sean liberados – Tronó los dedos y Benyëo, dirigiendo su mano (que brillaba nuevamente de verde) a la celda, hizo que los barrotes de tierra y raíces volvieran a ser lo que eran antes: el suelo del campo de Quidditch.

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Notas de la Autora:

No tengo perdón por todo el tiempo que me he demorado, pero es que he estado con crisis de varias cosas, entre ellas de imaginación ;-;! espero algún me disculpen.

Critíquen, opinene, manden vociferadores, lechuzas, truenos... lo que sea será recibido, simplemente denle al botoncito GO:)!

Muchas gracias de antemano, saludos y cuídense:)!

Atte.Bichiita

P.D: Es segunda vez que subo este capítulo, extrañamente el anterior subió a la mitad T.T!