Siento la tardanza, pero tengo demasiadas cosas que atender últimamente. Pero no se quejen, porque el capitulo es largo~~
Bueno, como todo el mundo estuvo de acuerdo en poner a Dib de uke, pues hala. ¡Te toco, Dib! :D pon ojitos vidriosos, tu mejor cara ukeada, y prepárate para lo que viene~ xDD
...
ADVERTENCIA: LEMON. Se me fue la mano con el romance ... asi que si solo te gusta el lado más sádico de zadr te aseguro que esto no te va a gustar
Mmmm quizás estoy poniendo el lemon demasiado pronto, porque quería que pasasen más cosas entre ellos antes de esto, y además, este capítulo es incoherente y occ … pero … tenía tantas ganas de escribir lemon que me da igual. xD
Capitulo 8:
Sucio secreto
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Ese apestoso libro de perdición, al que los sucios humanos llaman "doujin", se encontraba en el extremo opuesto de la sala. Lo dejé allí, a varios metros lejos de mí, como si tuviese miedo a que se levantará de repente y me mordiese o algo por estilo. De vez en cuando le echaba una mirada asesina desde la distancia, como si acusase al pobre libro de todos mis males e inseguridades.
Y es que … ese comic, en vez de resolver mis dudas había generado más preguntas. Por eso mismo, estuve buscando información en otros libros. Cualquier cosa que aclarase esta curiosidad que empezaba a nacer en mí. Algo que aclarase un poco más el porqué de estas sensaciones y de ese impulso que últimamente se apodera de mí cuando estoy frente al humano. Estuve buscando y buscando entre infinidad de datos y libros, hasta que, en un viejo tratado histórico hallé algo importante …
Sostuve el libro ante mis ojos, comenzando a leer con atención cada párrafo, escrito en lenguaje irken:
Historia de Irk:
Etapa de celo y elección de pareja:
- Edad Antigua – 5.000 años antes de la 2º Era Irkeniana -
Irk, desde sus orígenes, siempre fue un planeta desértico, con una gran escasez de recursos. Antes de la llegada de la revolución tecnológica, la comida escaseaba y las condiciones de vida eran extremas. Esto era debido, entre otras causas, al continuo choque de meteoritos, la inmensa cantidad de actividad volcánica y la continua emisión de gases tóxicos procedentes del mismísimo núcleo del planeta, que era altamente inestable. Las continuas lluvias de meteoritos arrasaban con todo a su paso y los gases y sustancias nocivas empobrecían la tierra y el aire e impedían la formación de vida abundante.
Con estas condiciones extremas y ante tal escasez, no es de extrañar que los primeros habitantes de Irk (los llamados irken) se vieran obligados a robar provisiones e invadir territorios para poder sobrevivir en este mundo hostil. Así fue como desarrollaron la urgente necesidad de arrebatar los recursos ajenos de otras razas interplanetarias. En ellos nació el instinto de conquista y el impulso de mantener bajo su control a todo cuanto considerasen suyo. Asimismo, la necesidad de invasión y posesión impregnó cada aspecto de la vida de un irken, incluyendo también a todo lo relacionado con su reproducción:
1) En la antigua Irk, las parejas eran estables, debido a la dificultad a la hora de encontrar un compañero en ese mundo desértico. Cuando un irken elegía a su pareja, esta era suya y solo suya hasta el resto de sus días.
2) En un principio, la elección de pareja es a nivel subconsciente. La mente de un irken busca inconscientemente a 'la pareja perfecta' que encaje con sus gustos, pero cuando finalmente la encuentra, el irken no es capaz de reconocer su propia atracción hasta la llegada de la etapa de celo. A medida que crece el deseo de posesión, el irken empieza a tomar conciencia de su deseo y da comienzo el ritual de cortejo y apareamiento. En él, tan solo el irken más alto y fuerte tiene derecho a ser el primero en cortejar a su pareja. Si ambos son considerados iguales y están al mismo nivel, dará comienzo una lucha por el poder y ambos competirán por el dominio hasta que uno de ellos ceda primero.
3) Hay infinidad de formas de cortejo, tanto románticas como violentas. Incluso está permitido 'El duelo entre amantes'. En este duelo, el perdedor está obligado a aceptar todas las ordenes del ganador. Si el ganador desea al perdedor como pareja, este no se podrá negar, aunque no esté de acuerdo.
4) Un irken alto y fuerte tan solo puede ser cortejado por un inferior bajo dos posibles excepciones:
- Si el inferior vence al superior en un duelo. Luego, el inferior debe regalarle un presente extremadamente valioso. El más alto debe aceptarlo. Si hay apareamiento, la pareja quedará consolidada.
- Si un inferior salva la vida del irken superior, y luego, el superior le devuelve el favor, salvándole de algún peligro. Si hay apareamiento, la pareja quedará consolidada. Esta excepción es muy inusual, ya que un buen irken no suele mostrar compasión, y por tanto, salvar a alguien no es algo que se haga a menudo. Un irken solo salvará voluntariamente a alguien si le importa de verdad. Por eso mismo, esta excepción tiene mayor peso e importancia que la anterior. La pareja que se forme tras esta excepción quedará doblemente consolidada.
5) Tanto en la era antigua como en la actualidad, está estrictamente prohibido la relación sexual entre diferentes especies. Toda clase de relación que manche la pureza de la raza debe ser duramente castigada.
Mis ojos brillaron con una chispa de sorpresa y quedé mudo al releer los dos últimos párrafos.
Mi atención se centró entonces en la cuarta regla, que coincidía perfectamente con lo que había pasado en el momento de nuestra caótica fuga: él me salvó y yo le devolví el favor, sacándole de La Inmensa e incluso curándole en mi nave. Entonces, eso significa que … en el caso hipotético, repito: HIPOTETICO Y SUREALISTA, de … a-aparearme con Dib …
…. ¿le convertiría automáticamente en mi pareja?
…
Bueno, en realidad, Dib no es un irken inferior … ¡pero es un ser inferior! ¡Un sucio humano! ¿Con eso basta para que se cumpla la regla 4?
¿O la regla 5 anula a la 4? … Porque al parecer, la quinta regla dice claramente que la relación entre especies distintas es duramente castigada.
…
Esto podría ser un grave problema …
Permanecí en silencio, imaginando mil y un situaciones hipotéticas. Maquinando formas de violar las reglas o tomar ventaja de ellas para mi propio beneficio.
Mientras reflexionaba sobre parejas, cortejo y antiguas costumbres de apareamiento, empecé a mirar de reojo al doujin que Gir me había enseñado hace poco.
Por alguna extraña razón, no podía evitar que mi mirada de vez en cuando se dirigiera hacia el punto exacto donde se encontraba ese sucio libro … y cada vez que lo miraba … recuerdos 'traumáticos' inundaban mis sentidos …
Recordé imágenes demasiado explicitas, besos, caricias y roces.
… recuerdos e imágenes descaradas que … comenzaban a …
..
Excitarme
- "¡ARRG! ¿ACASO HE PERDIDO EL JUICIO? ¿Por qué tendría que excitarme por ver a dos larvas humanas restregándose la una con la otra? ¡Malditos simios pelones y su asquerosa perversión! ¡Fuera de mi magnifica cabeza, imágenes perversas! ¡FUERA!" – grité a nadie en particular mientras tiraba de mis antenas en un acto de desesperación.
¿Por qué estoy pensando en cómo hacen el acto sexual estos simios?
Y peor aún, ¿por qué estos pensamientos me ponen nervioso?
Enojado y con un extraño tic en el ojo, intenté ignorar mis pensamientos y concentrarme en otra cosa. Pero era imposible. Por más que intentaba, no dejaba de pensar en el doujin y en el libro sobre la elección de parejas.
Suspiré frustrado, dejando finalmente que los pensamientos extraños vagasen libremente por mi conciencia. Comencé entonces a imaginar cómo sería mi vida si Dib y yo llegáramos a completar la cuarta regla y pasásemos a formar una pareja.
Definitivamente, sería una relación muy alocada, rara y extravagante …
Si …
Desde luego … formaríamos un caos y un espectáculo por donde quiera que pasáramos. Seguro que seguiríamos compitiendo entre nosotros, pero de una forma distinta. Quizás … bromearíamos mucho y nos volveríamos aun más dependientes el uno del otro …
… y por supuesto, pelearíamos …
… y las reconciliaciones se harían en la cama … revolcándonos como animales en celo que …
¡OH POR IRK! ¿En qué estoy pensando?
¡LA CULPA ES DEL DOUJIN! ¡FUE ESE COMIC EL QUE ME METIÓ ESAS IDEAS RARAS EN LA CABEZA!
¡ESO ES!
Y por cierto … ¿por qué en los doujins yaoi cada problema argumental se soluciona con sexo?
- "¡ARRG! ¡TE ODIO DOUJIN! ¡ZIM TE ODIA, MALDITO MONTÓN DE PAGINAS BASURA!" – dije señalando dramáticamente al pobre e inocente libro. Mis ojos llenos de odio y resentimiento volvieron a fulminar, por enésima vez , la portada del comic. Los chicos dibujados en ella se estaban manoseando a gusto … sintiendo sus cuerpos muy cerca el uno del otro … Parecían encerrados en su propio mundo, donde solo se encontraban ellos y su sucia pasión.
Los observé durante largo rato …
En completo silencio, hasta que un murmullo escapó inconscientemente de mis labios:
- "Yo también quiero sentir esa pasión …" – admití al fin en voz muy baja y apenas audible. Sigue sin agradarme ese doujin, y siguen sin agradarme los humanos en lo más mínimo, pero …
Maldita sea …
Quiero sentir.
Quiero tocar.
Quiero experimentar esa emoción. Jamás, en más de cien años, he tenido la oportunidad de vivir algo así.
Quiero que por primera vez … alguien me desee … que alguien se estremezca por mi tacto y muera de placer entre mis brazos.
Necesito que alguien me necesite, y que con su necesidad me haga enloquecer. Que me haga necesitar su compañía, su presencia, su simple respiración sobre mi piel.
Que alguien me enseñe lo que es la pasión, en vez de desprecio o repulsión.
Y …
¿Por qué no?
Que alguien me enseñe lo que significa esa extraña palabra que para muchos humanos es tan fácil de pronunciar y comprender: "Amor"
Que alguien me enseñe a …
… a amarle. Y ser amado.
Y … la única persona que se me viene a la mente para hacer tales cosas es …
E-Es …
Oh señor …
¿Por qué Dib? ¿Por qué el humano cabezón es lo único que se me viene a la mente?
…
…
Ok … ya no me queda más remedio que admitirlo …
Me … m-me gust … me … ¡Ah! ¡Por Irk! ¡Me gusta esa apestosa larva humana! ¿Cómo puede ser posible?
Maldita sea. Quiero hacerle mi pareja. Quiero tener sexo con él. Solo con él.
Lo quiero.
Lo necesito.
¿Pero cómo puedo acercarme al que siempre fue mi enemigo mortal? ¡Al que se ha metido conmigo en incontables veces! ¡Al que intenté destruir mil y un veces!
¿Cómo podría alguien acercarse de pronto a la persona que más ha odiado en su vida y decirle algo así como:
'¡Ey, idiota! Me siento atraído por ti~ ¡Tengamos sexo! Yay~~!'
...
¡No puedo hacer eso!
¡Es imposible! ¡Dib no querría ser mi pareja jamás en la vida! ¡Él me odia con ganas!
¿Y qué pasa si, después de cortejarle, me rechaza y no quiere saber nada más de mí?
…
Obviamente, eso es lo que pasará.
¿Y entonces qué haré yo después, si los irken solo escogen a una sola persona como pareja durante toda la vida? ¿tendría que vivir con ese rechazo toda la eternidad?
¡Arrrg! Todo es tan complicado … ¿Por qué en el doujin es tan fácil? En ese apestoso libro, los personajes no habían cruzado ni dos palabras y a pesar de eso, en la segunda página ya estaban … estaban … ¡HACIENDO COSAS!
¡Malditos humanos!
Miré con fastidio a un punto concreto de la sala, pensando detenidamente esta situación. La frustración crecía en mi interior a cada segundo. Era algo que mi PAK no estaba dispuesto a tolerar …
Apreté mis puños, suspirando incomodo ante una extraña sensación en mi pecho. Una necesidad insaciable comenzaba a surgir dentro de mí, bullendo en mi interior con cada vez más intensidad.
…
Mi PAK …
Algo le pasaba a mi PAK. Emitía extrañas ondas. Las había estado emitiendo durante un tiempo, pero ahora cada vez eran más fuertes. Oí un pitido agudo y el aparato vibró con fuerza.
- "PAK actualizándose. Toma de conciencia actualizada. Pareja de apareamiento seleccionada a nivel consciente." –informó una voz robótica que resonó en mi cabeza. La voz procedía del PAK, que estaba acoplado directamente a los nervios que conectaban directamente con mi cerebro.
- "¿Pareja seleccionada a nivel qué …? ¿Te refieres a Dib?"
- "Pareja confirmada. Alerta … Orden de anulación sexual no asimilada. Orden de anulación eliminada. Etapa de celo activa. Fin de la actualización."
- "¡Ey! ¡Zim no es un defecto! ¡No puedes eliminar ordenes de los Cerebros de Control y dejar que entre en celo!"
- "Sistema actualizado. Fin de la transmisión." – respondió la voz robótica secamente, antes de desaparecer por completo.
…
Genial …
¿Etapa de celo activada …?
Hasta mi propio PAK parece querer que me revuelque con el humano. Primero Gir y sus doujins … luego mi propio PAK me traiciona y se salta todas las normas para ponerse en periodo de celo él solito … ¿Sera esto un complot?
Si. Debe ser un complot … A veces tengo la sensación de que hay algo malvado ahí fuera, controlando mi destino y cada uno de mis movimientos … algo como … algun ser maligno … o una escritora yaoista …
En fin. Dejando eso de lado …
¿Qué puedo hacer ahora?
En plena etapa de celo, será más difícil contenerme.
Definitivamente, esto no va bien.
Esto no va nada bien …
…
3 dias después
…
- "Cuándo Mary y tú os caséis … ¿podré ir al viaje de Luna de Miel?" – preguntó Gir, mirándome con los ojos muy abiertos y brillantes.
- "Cállate, Gir. No habrá Luna de Miel. ¡No habrá nada, ni noviazgo, ni boda, ni viaje! ¡Nada en absoluto!"
- "Pero … ya he comprado el vestido de novia … ¡Y me queda genial!" - gritó eufórico mientras me contaba con todo lujo de detalles lo bien que le quedaba ese apestoso traje blanco lleno de volantes.
Presioné mis puños con fuerza, hasta hacer marcas en la palma de mi mano. Esta necesidad … esta frustración … me estaba volviendo loco. Y la irritante voz de Gir preguntando estupideces no ayudaba en nada.
- "Gir … largo …"
-"Te veo irritado, jefecito. ¿Estás nervioso por la boda con Mary-cabezona? … mmm … ¡Ya está! ¡Lo que necesitas son galletas para relajarte! ¡Todos se sienten mejor después de comer galletas! ¿A que si? ¿eh? ¿eh? ¿a que si? ¿eeeh? ¿eh?"
- "F.U.E.R.A"- respondí con un tono de voz mortal. Incluso juraría que la mosca que sobrevolaba el lugar cayó desplomada al suelo tan solo con escuchar mi voz cargada de veneno e ira mal contenida. Por supuesto, Gir ni se dio cuenta de lo mucho que peligraba su vida si permanecía a mi lado, pero para su suerte decidió irse a hacer esas horribles galletas y me dejó solo. Al fin.
La sala quedó entonces en absoluto silencio.
Sin embargo, esta calma, lejos de relajarme, me puso aun más tenso. Con tanta tranquilidad no hacía más que pensar en … cosas …
Cosas … relacionadas con la etapa de celo. Eso es lo único que ha ocupado mi mente en todos estos malditos días. Ni siquiera he podido bajar a ver a Dib y he tenido que mandar a Gir … por temor a lo que pueda pasar.
Demasiado silencio …
Más pensamientos …
Quizás hubiera sido mejor que Gir se quedara aquí hablando de cosas sin sentido … Sin su molesta presencia no dejo de pensar en … ello.
Y otra vez …
De nuevo …
Volvía a sentir esa extraña necesidad …
Y tras leer completamente el libro de Irk, sabía muy bien de qué se trababa.
Era la llamada de mis instintos, los más ancestrales y primarios, que se encontraban registrados en el PAK durante tanto y tanto tiempo. Y es que en este artilugio se almacenaba toda la historia de una raza surgida desde hace millones de años. Ahí almacenados, se encontraban las necesidades e impulsos más básicos. Entre ellos, el irrefrenable impulso de encontrar a una pareja. De poseerla, robar su cuerpo, y devorar su alma con toda la posesividad de mi ser.
Ahora, sin anulación o restricciones ...
...
Mis ojos se fueron tiñendo en un rojo carmesí …
Mi pecho palpitaba, sintiendo el anhelo de lo que no puedo poseer …
'Tan solo una vez … tan solo poséelo una vez. Nadie tiene porque enterarse …' – resuena una voz en mi mente. La voz de mi subconsciente … tentándome …
Traté de calmarme recordando la regla que prohibía la relación entre especies distintas, pero era inútil.
'Tan solo una vez … Nadie tiene porque enterarse …'
- "Nadie … " – murmuré despacio.
'Nadie … ni siquiera él…Es fácil borrar la memoria a los humanos …'
- "No tengo porque pedir su consentimiento …No tiene por qué recordarlo" – repetí una y otra vez con voz misteriosa.
'Ya has esperado mucho tiempo, ¿no crees? …'
'Si …'
'Toma todo cuanto desees de él. Nadie lo sabrá. Nadie lo recordará. Sabes que puedes hacerlo … sabes que puedes . Lo sabes. Este puede ser tu pequeño y sucio secreto … Zim'
…
'Tu sucio secreto'
-.-.-.-.-
POV. DIB
-.-.-.-.-
Estaba despertando …
Sentía el frío del suelo erizando cada poro de mi piel y calando en cada uno de mis huesos …
Al parecer, me había sentado en el piso helado de esta celda, apoyando mi espalda en un rincón, y me había quedado dormido mientras meditaba profundamente y trataba de buscar alguna vía de escape que me liberara de esta prisión. Y es que ahora que me sentía mejor y mi cuerpo había sanado, eso era lo único que deseaba hacer: salir de aquí.
El silencio de esta celda solo era roto por mi respiración entrecortada. Una respiración que se agitaba a medida que me despertaba de mi profundo sueño. Mis ojos permanecieron cerrados y soñolientos, deseando un poco más de descanso, pero …
… de pronto fui interrumpido por suaves murmullos y sonidos desconocidos que mi oído a duras penas pudo captar …
Elevé mi cabeza lentamente, dejando escapar un leve quejido de molestia. Mis ojos se fueron abriendo con pesadez, dispuestos a descubrir de donde procedían esos ruidos …
Sin embargo, por mucho que intentaba abrir mis ojos, todo a mi alrededor estaba inmerso en la oscuridad. Todo lo que veía era tan negro como una noche sin luna. Extrañado, moví la cabeza hacia ambos lados, tratando de descubrir por qué no podía ver nada en absoluto.
Todo estaba oscuro.
Fue entonces cuando me di cuenta …
Mis ojos …
¿estaban vendados?
Si … lo estaban … sentía una venda hecha de un tejido muy suave atada con firmeza a la parte posterior de mi cabeza. Nada más sentir esa delicada tela tapando mi visión, intenté desatarla.
Sin embargo … me fue imposible hacer eso.
¿Por qué?
Porque mis muñecas se encontraban fuertemente atadas tras mi espalda. Y no solo mis muñecas, también mis tobillos. Fuertes amarres restringían mis movimientos, dejándome indefenso frente al peligro.
Estaba amordazado …
¿Desde cuándo?
¿En qué momento …?
…
¿Qué ha pasado aquí mientras dormía?
…
Sentí el temor , poco a poco apoderándose de mí.
Jadeé asustado.
Mi respiración se volvió más agitada e irregular. Forcejeé de inmediato, gruñendo de rabia y tratando de liberarme. Di varios tirones a las cuerdas que me apresaban, a la vez que miraba frenéticamente a mi alrededor, a pesar de que sabía que no podía ver nada.
Me sentía como un autentico prisionero. Como un ratón apresado por un gato.
¿Y quién era el culpable de esto? ¿Quién era el "gato" verde, arrogante y molesto?
Zim …
¿Cómo no? Él debía haber hecho todo esto.
Pero …
¿Por qué?
¿Qué es lo que planea hacer ahora? ¿Por qué atarme y vendar mis ojos de esta forma? ¿No le basta con retenerme aquí y drogarme con … l-lo que quiera que sea e-eso … ESA COSA que me inyectó la última vez?
Mis mejillas se enrojecieron con el simple recuerdo. Mi corazón empezó a latir muy rápido, bombeando adrenalina como loco por mis venas. Una sensación extraña estremecía mi cuerpo cuando recordaba cómo me lancé hacia los brazos de Zim. Recordé cómo se sentía esa suave piel bajo el tacto de mis manos y sentí como si miles de mariposas bailasen y revoloteasen en mi estómago con el simple recuerdo.
Y más aun cuando recordé que la ultima vez … estuve a punto de …
De … besarle.
Oh dios … Esto no puede estar bien. No soy gay. Ni siquiera somos de la misma especie. Y además, él nunca podría amarme o corresponderme. Ni siquiera querría tocarme …
Esto está mal. Pensar en esto está mal. Lo que debo hacer es salir de aquí.
Debo escapar …
Con ese pensamiento en mente, empecé a retorcerme en el suelo de esta fría celda. Luché contra mis amarres hasta que mis muñecas se enrojecieron por la fuerza con la que trataba de desatarme. Las cuerdas raspaban mi piel, dejando marcas rojizas, pero aun así seguía intentando forzarlas.
El esfuerzo fue en vano. Las correas eran firmes y no había forma de liberarme.
Empecé a ponerme nervioso. Sentía una extraña sensación en el pecho, mezclada con la angustia de no saber qué demonios estaba pasando.
-"¡Zim!" – grité entrecortadamente, el eco de mi voz retumbando entre las cuatro paredes – "Sea lo que sea que estás tramando, no lo conseguirás. "
Tras decir esto, forcejeé con más fuerza y fiereza, pero … Mi cuerpo quedó paralizado y no pude evitar soltar un jadeo de sorpresa cuando, de repente, la voz de Zim se hizo presente. No esperaba su respuesta … ni mucho menos que estuviese ahí . Ni siquiera sabía cuando había llegado o desde cuando estaba ahí. Tan solo sabía que estaba hablando y que su acento penetraba en mis oídos con firmeza y rotundidad. Al instante, su peculiar tono de voz invadió mi mente y embaucó mis sentidos, paralizando cada uno de mis movimientos.
- "Podría usar la droga … y así no ofrecerías ninguna resistencia, pero es mejor ver cómo forcejeas. Así es más divertido … lo hace más excitante … " – susurró casi en un ronroneo – "Además, con la droga no eres tú. Es como si fueras otro. No me gusta de esa forma …"
Oí unos pasos acercándose poco a poco. El eco de sus pisadas cada vez más cercanas aceleraba mi corazón. Yo simplemente contuve el aliento. Presentía que algo estaba a punto de suceder … Algo que marcaría mi vida por el resto de la eternidad.
Mientras oía a Zim avanzando hacia mí, volví a tratar de liberarme, aunque sabía que los amarres no cederían.
Los pasos se acercaban …
Retumbaban contra el frio suelo …
Los latidos de mi corazón se aceleraban …
- "Así es … Me gustas más así." – susurró – " Lucha, humano. De todas formas … no escaparás … y no recordarás nada de esto una vez haya finalizado …"
- "¿De qué estás hablando Zim?" – pregunté tratando de no entrar en pánico. Algo muy difícil de conseguir cuando no puedes ver nada, pero sabes que alguien que se acerca a ti con dudosas intensiones.
Zim no prestó la más mínima atención a mi pregunta.
- "Pensé en taparte los ojos." –dijo finalmente, hablando más para sí mismo que conmigo - "Sin imágenes en tu subconsciente será más fácil borrar tus recuerdos. Así podré tomar lo que quiero y nadie se enterará. Ni siquiera tú … .No habrá pruebas que nos acusen de haber roto las reglas … y yo te tendré … aunque sea por esta vez. Es lo mejor, Dib … No hay otra manera."
Parpadeé varias veces, tratando de comprenderle. Su discurso era confuso. No había entendido nada de lo que había dicho …
Mientras, las pisadas cada vez se oían más y más cerca. La voz de Zim cada vez era más grave. Más peligrosa y seria.
Su tono de voz alborotaba mis sentidos. Era diferente. Iba cargado de sentimientos nuevos …
Podía sentir el peligro …
Su anhelo …
Su deseo …
¿Deseo?
No. Esto no podía ser … Zim jamás me desearía. Mi mente se debe haber pervertido por culpa de sus mejunjes. No puede ser que Zim quiera hacer lo que estoy pensando que quiere hacer conmigo …
No … definitivamente no va a …
- "Voy a hacerte mio …Dib"
…
…
¿EH?
Espera …
…
¿EEEH?
¡EY! ¡EYYY! ¡EYYYYYYY! ¡Espérate! ¡Espera un segundo!
¡A mí no me gustan los chicos! O … los extraterrestres. O … ¡Lo que sea!
¡Ni hablar!
¡No lo voy a permitir! ¡Por Saturno, es un alien! ¡Esto es una locura!
De pronto, unos brazos metálicos se enroscaron alrededor de mi cintura y me sujetaron. Me elevaron, y me colocaron sobre una superficie blanda, que supuse que era la cama. Allí, me sujetaron por varias partes del cuerpo, para impedir que me levantara.
Estaba inmovilizado …
Comencé a gritar … pero …
Pero entonces, los pasos se detuvieron bruscamente, justo a mi lado. No podía ver absolutamente nada, pero podía sentir la presencia de Zim justo frente a mí, paralizándome con esa mirada carmesí que parecía perforar mi alma con su resplandor mortal. Tan solo con imaginarle allí, mirándome, mi cuerpo tembló y un escalofrió recorrió mi columna.
De pronto, sentí una garra sobre la parte interna de mi muslo …
… acariciándome.
Contuve el aliento y enrojecí hasta que sentí mi cara prácticamente ardiendo del calor que desprendía. De repente no sabía ni qué hacer. Mi mente se había quedado completamente en blanco y solo era capaz de concentrarse en ese suave roce.
El roce de una mano que acariciaba mi muslo muy lentamente, de arriba abajo, masajeando con curiosidad. Despacio, con descaro e inseguridad a la vez. Dedos temblorosos, deslizándose una y otra vez en una dulce y tentadora tortura, … acercándose peligrosamente con cada caricia hacia … zonas privadas que nadie más ha tocado nunca. Era una caricia inexperta e insegura, pero increíblemente sensual y provocativa. Los dedos temblaban aun más a medida que se acercaban a mi entrepierna, tan solo cubierta por el suave tejido de un pantalón oscuro y apretado.
Cuando su garra finalmente alcanzó mi zona intima, me fue imposible contener un suave quejido. Sentir sus dedos sobre mi entrepierna hizo que una oleada de calor invadiera mi cuerpo.
Me sentí de pronto muy avergonzado. Nadie me había tocado así … nunca. Así que cuando mi mente superó el shock inicial, lo primero que hice fue juntar bruscamente las piernas todo cuanto pude, e intentar ocultar mi enorme sonrojo. No podía creer que mi peor enemigo estuviera tocándome, y mucho menos que me sintiera tan acalorado en vez de estar muriendo de odio o asco.
Apreté mis puños y torcí la cabeza hacia un lado, conteniendo el aliento y manteniendo las piernas juntas con fuerza. Aquella mano dejó de brindarme caricias, y por unos instantes, no volvió a tocarme. Justo cuando pensé que había desistido, sentí algo húmedo deslizándose por el lóbulo de mi oído. Algo tibio y suave, con una extraña textura … Gemí involuntariamente ante un nuevo escalofrió de placer, que recorrió mi cuerpo y me hizo experimentar nuevas sensaciones que descontrolaban mis sentidos. Aquella cosa descendió por mi cuello. Entonces, me di cuenta de que era su lengua, larga, lisa y húmeda, … probándome, mordiéndome, … chupando, succionando … deleitándose con cada lamida. Dientes mordiendo gentilmente mi piel, provocando que fuertes espasmos de placer recorrieran mi cuerpo que se retorcía con cada caricia prohibida.
Y entonces … como si no tuviera suficiente estímulo con su lengua recorriendo la piel sensible de mi cuello, una mano tibia y suave volvió a masajear mis muslos, deslizándose muy cerca de la entrepierna. No pude evitar sobresaltarme cuando su garra afilada rozó mi zona más intima, dando inconscientemente un pequeño brinco y un jadeo ahogado. En algún momento, Zim tomó la confianza suficiente para colocar su mano sobre … mi miembro y … a-apretar esa zona por encima del pantalón. Abrí mi boca para gritar, pero la sorpresa era tan grande que ningún sonido escapó de mi labios. Por puro reflejo, intenté alejarme de él, pero mis movimientos estaban restringidos por los amarres que me sujetaban con firmeza.
- "Deten - … Aaah … Z-Zim" – Traté de detenerle, pero no podía pensar en nada coherente -"… no-o … Aaah … ¡Dejalo ya Zim! ¡Esto no tiene gracia!"
Besos …
Lamidas …
Toques excitantes …
A su vez, otra mano acabó deslizándose por debajo de mi camisa … y recorrió mi pecho, que ascendía y descendía con cada agitada respiración.
Pequeñas perlas de sudor comenzaron a formarse y descender lentamente por mi piel caliente y húmeda, mientras su lengua chupaba cada rincón. Cada vez con más ansia. Cada vez con más hambre y gula, queriendo devorar mi cuerpo con fogosos besos llenos de pasión.
Zim relamió sus labios, probando aquellas perlas de sudor resbalando por mi piel acalorada, antes de murmurar:
- "El veneno que desprendes … Quema …" – susurró en voz baja, refiriéndose a las gotas de sudor. En ese tono, me atrevería a decir que su voz sonaba misteriosa, … e incluso sensual.
– "No lo suficiente para matarme …" – Continuó entre susurros. Su garra removió mi camisa y su lengua paseó por mi torso, hasta llegar a mis pezones.
– "… Ni lo suficiente para causar autentico dolor …" – comenzó a bordear los pezones, chupándolos, succionándolos, mordisqueándolos y haciendo gritar como un poseso. Mis manos, aun atadas, se aferraron a las sabanas desesperadamente. Eché la cabeza hacia atrás, manteniendo mis labios sellados fuertemente para impedir que cualquier sonido vergonzoso escapase de ellos e ignoré el hilillo de saliva que descendía lentamente por la comisura del labio inferior. Al sentir como succionaba mi pezón izquierdo, arqueé mi espalda violentamente y cerré mis ojos con fuerza, caderas rozaron con las mías. Dos miembros duros y calientes rozándose y acariciándose por encima de la ropa, creando un deliciosa fricción.
- "… Pero si lo suficiente para estimular cada fibra de mi ser e intoxicar mis sentidos" – concluyó Zim, con una leve sonrisa retorcida mientras paseaba su lengua a lo largo del torso.
Oh dios … sentía como mi miembro se endurecía cada vez más, hasta que palpitaba a punto de explotar.
Estaba excitado …
Estaba muy excitado.
Zim movió sus caderas contra las mías de forma ruda. Ardía en deseo. La fricción que provocó envió otra oleada de placer. Gemí sin parar. No podía controlarme. El tacto suave y tibio de su piel me estaba volviendo loco. El sentir sus manos explorando mi cuerpo causaba una explosión de emociones en mí. Su boca devorándome con besos prohibidos me hacía temblar incontroladamente ante este placer.
Temblé en puro deleite. Jamás me había sentido así. Jamás … ¿está esto mal? ¿Cómo debo sentirme?
¿Qué debo hacer?
¿Debería detenerle?
…
Quizás …
Antes de que esto vaya a más …
Sería lo más sensato.
Sin embargo, no tuve mucho tiempo para pensar en esa posibilidad, porque Zim, de un zarpazo, desató los amarres de mis tobillos e ignoró mis protestas. A pesar de que mis piernas quedaron libres, no tuve tiempo siquiera de reaccionar, escapar o darle una patada, ya que de inmediato los tentáculos inmovilizaron mis piernas, manteniéndolas abiertas en una comprometida posición. Zim aprovechó para colocarse mejor entre mis piernas y movió sus caderas contra las mías con más ansiedad y deleite. Él moría por un poco más de roce. Por un poco más de deliciosa fricción. Por frotar nuestros miembros impregnados de pre-semen el uno contra el otro, por encima de nuestras ropas revueltas y humedecidas, que presentaban una gran mancha húmeda en zona de la entrepierna.
Oí como el alien gimió sonoramente cuando se colocó mejor entre mis piernas y nuestros miembros al fin se acariciaron con mayor precisión. Susurros indescifrables escapaban de nuestros labios mientras dos erecciones se tocaban tentativamente. Sus movimientos bruscos contra mi miembro me enloquecían. No hacían más que provocarme y excitarme. El placer de sus caricias me cegaba.
Durante esta deliciosa fricción, pude oír un peculiar sonido que escapaba de la garganta de Zim, parecido a un placentero ronroneo. Era un sonido gutural y extraño, pero sensual. Me gustaba …
Yo aun llevaba la venda cubriendo mis ojos y no podía verle, pero sentí claramente como se inclinaba sobre mí aun más y presionaba su cuerpo contra el mío sin dejar de estimularnos. Al inclinarse sobre mí, mi corazón bombeó con fuerza contra su pecho, y ese pecho se unió al mío hasta que no quedó espacio que nos separara. Ni un milímetro. Mientras nuestros torsos se elevaban agitados uno contra otro, él hundió su cara en el hueco que había entre mi cuello y mi hombro. Y entonces, frotó su rostro contra mi cuello, queriendo sentir el calor de mi piel en sus mejillas. Al restregar su rostro cerca del mío, sus antenas rozaron mi cara sin querer, y me hicieron cosquillas al caer sobre mis cachetes y sobre la punta de mi nariz. La sensación era … a-agradable. Incluso tuve que contener mi risa ante ese sutil cosquilleo.
Zim ahora estaba cerca, muy cerca de mí. Tanto que podía percibir el embriagante olor que desprendía. Un aroma único que me hipnotizó por completo durante varios segundos. Su boca ahora estaba muy cerca de mi oído y podía escuchar sus jadeos eróticos y complacidos.
Por un instante, lo único que deseé fue poder quitarme las vendas, tan solo para ver su rostro en éxtasis. No pensé en huir … no pensé escapar …
… tan solo en fundirme en sus brazos …
Sin apenas pensar, abandoné cualquier pensamiento coherente que quedaba en mi mente, y … susurré su nombre con un tono de voz que apenas reconocí como mío.
Si. Apenas lo reconocí. Porque … Era un susurro cargado de necesidad … de anhelo. De deseo …
E-Era … era una mezcla de sentimientos caóticos, que encerraba todas mis dudas … y sobre todo, toda mi obsesión.
Porque él siempre fue la única cosa en la que se centró mi mundo durante todos estos años. Porque él siempre fue y será mi eterno vicio … mi condena y mi mortal obsesión …
-" Z-Zim …" – susurré cerca de sus antenas, casi inconscientemente. O más bien dicho … Más que susurrar, gemí sutilmente.
De pronto, sentí sus garras arrancando mi ropa. Me las quitó con desespero, como si no hubiera un mañana.
Recuperando un poco de compostura y sentido común, me recriminé a mi mismo por ceder tan fácilmente ante este juego. Porque para Zim no debe ser más que un juego. Estoy seguro.
No debo mostrarle mi lado más débil y necesitado de afecto.
No debo … porque si no sería mi fin.
Zim arrancó mis pantalones y yo traté de impedirlo, pero no fue posible porque aun seguía inmovilizado. Finalmente, quedé desnudo frente a él, totalmente expuesto, con mis piernas abiertas en una posición que dejaba muy poco a la imaginación y una vergüenza atroz reflejada en mi inmenso sonrojo.
- "Z-Zim … ¿Q-Qué vas a hacer …? D-Detente ..."
Su única contestación fue un absoluto silencio.
Un silencio que me ponía nervioso.
Y sentir la mirada fija de Zim sobre mí no ayudaba en nada …
El ambiente se notaba tenso … tenso y asfixiante. Había llegado el momento de la verdad …
Estaba desnudo frente a él … sin posibilidad de resistencia ni de huida …
Temblaba …
Me sentía confuso, avergonzado, … me sentía ardiendo en llamas … Mi corazón bombeaba tan fuerte en mi pecho que apostaría lo que sea a que Zim podía oírlo. La adrenalina corría por mis venas como nunca antes.
¿Era por el miedo? ¿Era excitación? ¿Por hacer algo prohibido?
¿Era todo a la vez?
No lo sabía … simplemente no lo sabía.
Dejé mis pensamientos a un lado cuando una mano se colocó sobre mi venda. De un tirón, Zim la recolocó sobre mi frente, de modo que pude recuperar mi visión.
La escena que vi frente a mis ojos hizo que mi corazón diera un vuelco:
Zim … muy cerca de mí … con una mirada que jamás y nunca vi. Me observaba como si fuera la única cosa existente en la faz del universo.
Con lentitud, y sin nunca apartar sus ojos carmesí de los mios, fue quitándose la ropa, muy poco a poco, frente a mí, sin decir ni una palabra. Ropas que se deslizaban despacio por su piel lisa e inmaculada.
No pude apartar los ojos …
Finalmente, se inclinó sobre mí, y dos cuerpos desnudos, de diferente temperatura y tonalidad, se unían en uno solo, compartiendo su irresistible tacto e intercambiando el calor abrasante que desprendían.
Al fin. Piel contra piel. Cuerpo contra cuerpo. Alma con alma.
Las caricias no se hicieron de esperar, y esta vez, mis ojos tuvieron la oportunidad de apreciar la pasión de Zim. Él me miraba y el fulgor rubí de sus ojos me hipnotizaba. Esos ojos provocaban espasmos y escalofríos a lo largo de mi cuerpo, como pequeñas descargas de corriente eléctrica que me recorrían de arriba abajo volviéndome loco y erizando mi piel, hasta que esa excitación llegaba directamente a mi miembro, completamente duro y necesitado, clamando desesperadamente atención. Gotas de pre-semen se deslizaban lentamente por mi longitud palpitante y caliente. Oh … tan caliente … y duro. Gemía desesperado al sentir aquella presión increíble en mi entrepierna húmeda. Todo parecía arder. Todo parecía consumirse bajo el fuego del pecado y la lujuria que experimentaba.
Esto estaba tan mal … esto estaba tan mal …
Debía detenerlo … antes de que esto llegue aun más lejos …
… pero, me sentía demasiado débil . Demasiado tentado. Demasiado perdido en medio de una sensación completamente nueva para mí. Y esa sensación era la de ser deseado de esta forma sobrehumana e imparable. De una manera tan pasional que no se podía describir con palabras. Por primera vez en mi vida … me sentí apreciado. Que irónico que fuese mi eterno rival quien me hiciese sentir así. Justo la persona por la que solo sentí odio cuando era niño. Un odio que se transformó en dependencia y luego en pura obsesión.
Justo el único ser que ocupó cada uno de mis pensamientos durante largos años …
Zim …
La persona que más he odiado en la vida …
Es un alien …
Esto está mal …
Debo detenerlo …
Deb- …
- "¡Aaah … Z … Z-Zim!" – grité de pronto. Una repentina oleada de calor se expandió dentro de mí como una explosión al sentir su lengua serpenteante deslizándose por mi estomago, descendiendo cada vez más hacia abajo. Y más abajo … hasta que …
¡OH POR JUPITER!
Su lengua se enroscó alrededor de mi miembro erecto y palpitante. Un nuevo grito resonó en la sala, junto a varios balbuceos totalmente incoherentes, y gemidos vergonzosos. Arqueé mi espalda y gemí en voz alta cuando la lengua se enrolló por toda mi longitud. Al fin, mi miembro necesitado estaba recibiendo la atención que involuntariamente estaba clamando. La punta de su húmedo musculo rozó el glande, bridándome caricias placenteras.
A medida que me masturbaba, Zim me miraba con una mezcla de curiosidad, fascinación, arrogancia y sorpresa. Sonrió altanero mientras contemplaba cada una de mis reacciones y se regocijaba de placer con tan solo verlas. Finalmente, acercó su boca a mi miembro y lo engulló por completo. Marcó un ritmo acelerado, mientras sus labios presionaban con deliciosa presión alrededor de mi pene y la punta de su lengua estimulaba el glande. A la vez, sus manos recorrían mis piernas de arriba abajo, y sus toques cada vez eran más seguros y confiados. Aun así, sus garras aun temblaban de deseo y pasión al acariciarme de forma sensual.
Mis mejillas estaban tan rojas y mis pupilas tan nubladas de placer …
Fue entonces cuando una de sus manos abandonó mi pierna y se dirigió hacia mi trasero …
Mis parpados, que se habían entrecerrado, mostrando una expresión de puro placer, ahora se abrían de par en par al sentir su mano deslizándose justo … AHÍ.
O-Oh …
J-Justo … ¡AHÍ!
- "¡ZIM!" –exclamé, cerrando los ojos con fuerza y torciendo la cara hacia un lado.
¿La mano de Zim en mi trasero?
Oh dios …
¿Qué es lo que piensa hacer? Y … espera …
…
Espera …
¿P-Por qué está rozando mi … m-mi …?
¡Oh! ¡Espera!
-"¡Z-ZIM! ¿Q-QUÉ … ES… ESTÁS HACIENDO? ¡PARA!"
Uno de sus dedos comenzó a hacer círculos alrededor de mi entrada y empezó a presionar sobre ella muy despacio, intentando estimularla. Su dedo tembloroso se introdujo levemente en mí. Era una sensación incomoda y extraña. Me retorcí, luchando por liberarme, pero esos malditos tentáculos aun me tenía bien sujeto, tanto por las muñecas como por el cuello y la cintura. No había escapatoria. Comencé a sentirme ansioso y asustado …
Agitado y nervioso, retuve las dos pequeñas lagrimas que comenzaron a formarse en mi ojos al sentir un nuevo dedo forzando la entrada.
- "Aaah … detente … det- …. ¡Ah!" - murmuré lastimosamente entre jadeos pesaos y entrecortados.
Tras mi lamento, me sobresalté al escuchar la voz de Zim muy cerca de mi oído … ni siquiera lo sentí acercándose a mí.
- "Si sigues así te dolerá. Relájate … Dib." – susurró en mi oído. El tono más suave y calmado de su voz hizo que mi corazón diera un brinco. Jamás me había hablado de forma tan … dócil … como si … realmente … me necesitara. Como si realmente se preocupara por mí.
Y así, tras esas palabras, comenzó a besarme, mientras sus dedos se mantuvieron ocupados explorando mi interior, dilatando la entrada y preparándola para lo que venía a continuación.
Las sensaciones que me provocaban esos dedos eran cada vez más extrañas, pero a medida que se retorcían en mí se volvían cada vez más placenteras.
Yo gemía durante el beso mientras sus dedos se adentraron en mí. Gemía y gemía, y Zim gruñía y ronroneaba, ambos disfrutando de ese choque de labios fogosos, que se volvían cada vez más pasionales. Un hilo de saliva nos unía al separarnos para volver a coger aire, y luego fundirnos de nuevo en otro beso aun más ardiente. Labios que chocaban con hambre y desespero unos contra otros.
Finalmente, apartó sus dedos y se recolocó sobre mí sin dejar de besarme en ningún momento. El sabor de esos labios era adictivo. Cada nuevo beso me excitaba hasta límites insospechados. Era imposible resistirse.
Mis ojos se ampliaron cuando, de pronto, sentí algo duro y caliente presionando sobre mi entrada. Estaba impregnado en una sustancia liquida, ligeramente transparente, que facilitaba la fricción. Era su … su miembro.
Zim estaba comenzando a penetrarme.
La punta de su pene excitado se introdujo despacio, para luego entrar con rudeza dentro de mí, de una salvaje estocada. Un grito desgarrado resonó entre las paredes de aquel lugar. Mis manos atadas se aferraron a las sabanas como si mi vida dependiera de ello.
Cuando dos lagrimas de dolor escaparon de mis ojos, Zim comenzó a lamerme la cara, pasando su lengua delicadamente por mis mejillas sonrojadas. Sus lametones eran gentiles, casi tiernos, como una disculpa que no necesitaba de palabras melosas o torpes que el irken no sabía manejar. Entrecerré por un momento los ojos, mirándole con incredulidad y sorpresa. Él nunca fue bueno a la hora de expresar compasión o aprecio, así que quizás, tan solo quizás, con este acto estaba tratando de disculparse por anteponer su deseo de estar dentro de mí en vez de controlar sus ganas y ser paciente.
Zim no se movió y esta vez esperó a que me acostumbrara a su invasión. Ambos jadeábamos ante la sensación de su erección palpitante dentro de mí, llenándome por completo.
- "Tan … apretado y caliente … delicioso" – ronroneó Zim echando la cabeza hacia atrás y relamiendo sus labios con deleite. El tono de su voz era entrecortado y desesperado.
La embriagante esencia del alien impregnaba el ambiente junto al aroma del sexo y el sudor. El dolor poco a poco se disipó, dando paso a la lujuria y las ganas.
Entonces, sin poder contenerse más, Zim comenzó a moverse a un ritmo tortuosamente lento. Sentía su pene deslizándose en mi interior con cada pequeña sacudida, enviando escalofríos y oleadas de placer que hacían que mi cuerpo temblara violentamente ante este goce. Esto era el paraíso …
- "Z-Zim … mmm … aaah …" – gemí. No quería que se detuviera, pero mi conciencia no podía aceptarlo. Lo que quería era que fuese más rápido. Que me hiciera vibrar. Que hiciera que gritase su nombre como loco entre embestidas salvajes y desenfrenadas hasta que se corriera dentro de mí.
Mi deseos no tardaron mucho en hacerse realidad.
Zim aumentó ritmo, golpeando una zona en mi interior que me hizo ver las estrellas y absolutamente todas las constelaciones de la galaxia. De mis labios solo podían escapar balbuceos incoherentes, maldiciones de todo tipo y gritos placenteros que incluían su nombre una y otra vez. Incluso solté alguna que otra guarrada que hizo que Zim se estremeciera y comenzara a embestir con mayor fuerza.
Los jadeos del alien tampoco se quedaron atrás. Murmuraba obscenidades a la vez que me penetraba, excitado por mi voz sensual cargada de protestas, gemidos y resuellos. Estaba tan extasiado. Zim temblaba de forma extremadamente apetecible y exquisita contra mí, estimulándome con el prohibido roce de su piel.
El sudor resbalaba por nuestros cuerpos, víctimas de esta fogosa pasión. Las gotitas se deslizaban por nuestros músculos, y por nuestros torsos que se elevaban agitados clamando desesperados por aire.
Dos pares de carnosos labios chocaron. El beso era intenso y delicado a la vez. La excitación nacía con tan solo el simple roce.
Dos cuerpos se entregaban con rabiosa pasión. Se sentían, se descubrían, se comían a besos, húmedos y calientes.
Sus manos se aferraban a mis muslos y mis uñas se clavaban en su espalda, mientras me penetraba a un ritmo loco y frenético. Zim gimió sumido en el éxtasis de un equilibrio perfecto entre el goce y el dolor.
Sexo
Sudor
Calor
Llamas
Desenfreno …
Un cúmulo de sensaciones que se apoderaban de mí
No tardamos mucho más en llegar al orgasmo, que golpeó con contundencia nuestros cuerpos sudorosos, obsequiándoles la mayor sensación de satisfacción que habían experimentado en toda su existencia.
Próximo capítulo: El ataque de La Inmensa
Notas: En un principio, pensé en inventar un producto para Zim diseñado para que no le quemase la saliva humana, o hacer que Zim hubiera desarrollado cierta tolerancia al agua … pero creo que así está mejor. Que le queme un poquito y le sirva de estímulo xD Asi le parecerá más excitante. Además, el puede comer algunas cosas humanas y beber soda (todo eso contiene agua también!) ¿Por qué no iba entonces a tolerar la saliva xD?
Y … ¿Por qué ató a Dib? Pff … usen su imaginación xDD Es que a mí me gustó la idea y al final no lo pude resistir xD
Bueno, ¿qué pasará ahora?
¿Será Zim capaz de borrar la memoria de Dib, tal y como dijo, después de lo que ha pasado?
¿Cumplirán Los Mas Altos su amenaza de muerte y secuestro y blablabla?
¿Me quedó mal el lemon? No sé si me convence como quedó Dx
