-Kerberos, cuídala- le exige Shaoran, mientras depositaba a la chica cuidadosamente sobre la cama- si ocurre algo yo me presentaré, en el celular de Kinomoto está mi número-.
-No necesitamos de tu ayuda mocoso- dijo el guardián a Shaoran, quien solo apretó los puños con fuerza.
-Si la necesitan, se ve que tú aun no recuperas tus poderes bestia- le dice Touya bastante serio al pequeño.
-¿Cómo me dijiste?-
-Mami, tengo hambre- habla de repente la muchacha.
-¿Te quedas a cenar joven Li?- le pregunta la suegra.
-No gracias señora Kinomoto, debo hacer mis deberes y entrenar un poco-.
-Será en otra ocasión- le contesta regalándole una sonrisa.
-Gracias, permiso…- se disponía a marcharse pero olvidó que debía decir algo más -por cierto, es mejor que descanses, mañana paso por ti a las seis de la mañana- y con esto desapareció el prometido de la muchacha.
-¡¿Qué?!- gritó la muchacha con cascadas de lágrimas en los ojos.
-Es un dictador…- dijo el guardián en tono serio -¿hay algún dulce?-
The Weakness in my Heart
(La debilidad de mi Corazón)
Capítulo 9
Pasaron un par de semanas desde que los chicos habían empezado el entrenamiento, cada vez las cosas se le complicaban más a Witch Moon, es decir, a Sakura Kinomoto, su reencarnación. Los días eran extremadamente largos entre los entrenamientos y las clases en la universidad y las noches sumamente trágicas, ya que además del cansancio no podía dormir pensando en Yukito a quien no había vuelto a ver desde su rompimiento, por eso eran largas y cortas porque en cuanto lograba entregarse a los brazos de Morfeo inmediatamente salía el sol y con eso su despertador personal aparecía, Li Shaoran.
Por otro lado su Guardián Kerberos se había convertido en su confidente, la escuchaba llorar todas las noches por Yukito, le comentaba todo lo que su hermano le decía de él, a petición suya claro está o simplemente que lo había escuchado hablar por teléfono, si, al parecer Yukito habían continuado con su vida, su vida lejos de ella, junto a la chica con quien la engañó. Por otro lado Tomoyo la regañaba constantemente cuando las lágrimas amenazaban por salir, le decía que él no valía nada y que no se dejará abatir por alguien que no la merecía, aun no estaba segura si la merecía o no, pero de lo que si estaba segura era de que no lo iba a olvidar tan fácilmente, estaba convencida de que era el amor de su vida y el sobrevivir sin él era una tarea difícil y más con su prometido. Su prometido por otro lado era lo de peor, un hombre sin sentimientos, sin carisma, altanero, poco amable, poco interesado por ella o alguien más que no fuera él aunque era fino y educado no estaba segura que fuera honorable y confiado. Cada vez su relación iba empeorando, cada vez él le exigía más y más y nunca estaba contento con los resultados.
-Otro día más- ese día había despertado antes de que saliera el sol, se estaba mirando sus heridas, heridas creadas por el arduo entrenamiento que Li le estaba proporcionando, claro su hermano casi lo mata el primer día que la vio llena de sangre -¿eh?- se pregunta la chica.
-Veo que ya despertarse ¡amorcito!- le saluda Li.
- Ah, ¿eras tú?- mientras se sentaba en la cama y bostezaba.
-Hm veo que ya estas aprendiendo a sentir presencias, ya iba siendo tiempo- le dice el chico.
-¿Será que mi maestro no es muy hábil para instruir?- le contesta la oji-verde mientras hacía un gesto dubitativo.
-Muy graciosa, apresúrate que hoy tengo examen-.
-Siempre me he preguntaba que estudia mi futuro esposo pero me da flojera preguntarte- hace a manera de comentario.
-¡Qué linda!- le dice irónicamente -eres tan condescendiente, deberías estar interesada ¿quién va a mantenerte en el futuro?-.
-Yo puedo hacerlo, si fuese el caso- dijo un poco perdida en sus palabras.
-Siendo diseñadora de interiores, pero que carrera fuiste a escoger, agradece que seré el futuro administrador de Empresas Li-.
-Así que estudias eso tan aburrido-.
-Eres un caso perdido, anda apresúrate- dijo un poco molesto -por cierto ¿el peluche no ha despertado…?-.
-Se quedó jugando hasta tarde un videojuego, no creo que nos acompañe hoy. ¿Por cierto cómo sabes que estudio diseño?-.
-Yo sé todo lo que concierne contigo, desde hace mucho sé que me voy a casar contigo porque desde hace mucho te buscan los del consejo de sabios, se a que escuelas fuiste, que tu prima Daidoji es tu mejor amiga, que tienes pocos amigos, que no te gusta manejar, que tu único novio fue Tsukishiro y te acostaste con él- ante ese comentario ella se sonroja -que tus padres trabajan y sus empleos no son la gran cosa, un profesor de arqueología y una profesora de jardín de infantes, pero que al menos logran mantenerlos a ti y a tu hermano y les dan todo lo que necesitan, realmente no viven mal, al contrario, que tu hermano te molesta constantemente pero es por lo mucho que te quiere y por ende te sobre protege, tu color favorito, tu comida favorita, el tipo de películas que te gustan, que le temes a las de terror, puedo seguir pero es hora de irnos-.
-Vaya, ahora me das miedo- le dice asombrada haciendo una mueca, se sonrojó un poco también -vuélvete, voy a cambiarme-.
-Bien- mientras se volvía -aunque debes ir practicando para que lo hagas con magia-.
-He tratado, pero aun no logro combinar bien las cartas-.
-Detente- le dice suspirando -vas a hacerlo ahora mismo-.
-Eh…-
En la cocina
-¡Buenos días!-
-¡Buenos días hijo! ¿Cómo amaneciste?- le pregunta la madre.
-Bien, gracias…- hace una pausa -ese mocoso ya tiene rato de estar en la habitación con Sakura- comenta un poco molesto.
-De veras, no lo sabía, veré si quieren desayunar…-
-Ni te molestes, ya se marcharon- le aclara el chico.
-Pobre Sakura, se le ve tan poco últimamente-.
-Esperemos que el mocoso la esté entrenando bien-.
-No sé porqué pero, siento que el joven Li va a cuidar muy bien a nuestra pequeña- Touya solo se limitó a mirar por la ventana de la cocina.
En una montaña
-En donde estamos? Esto no es la torre del consejo- le indica la chica.
-Así es, estamos en el pico de Prefectura de Nagano- le aclara el ambarino.
-¿Y qué hacemos aquí?- le pregunta nerviosa la oji-verde mientras se apoyaba al pecho de Li con los puños cerrados, él la sostenía por la cintura.
-Hoy vas a aprender a volar- le dijo mientras la soltaba.
-Ah...- gritó la chica al sentir la que estaba cayendo.
-Por cierto- le grita el chico -usa la carta vuelo-.
-Vuelo… vuelo… ¡ah!- respiraba agitadamente, estaba muerta de miedo -voy a morir, voy a morir- decía mientras seguía cayendo.
-¡Rayos!- se dijo el chico mientras se golpeaba la cabeza con su mano y empezó a volar a toda velocidad para alcanzarla, antes de que se lograra ver el fondo de la montaña el joven Li le dio alcance a la catastrófica caída de su novia, quien iba cayendo en picada con sus manos hacia abajo como intentando parar su descenso en un rápido movimiento Li logró estabilizar la posición de la chica que se encontraba con los ojos cerrados y la tomó en brazos como a una princesa y lentamente iban descendiendo.
-¡Li!- gritó al sentir que estaba a salvo y se abrazó al cuello del chico con lágrimas en los ojos.
-¡Oye! ¿Oye, qué pasa?- le pregunta sintiéndose un poco extraño.
-Pensé que moriría, ¿por qué me hiciste eso?- le dijo con una carita de niña asustada y resentida.
-Eh… perdón así me enseñaron a mí, pensé que sería lo mejor, ya que cuando uno está en situaciones de alto riesgo descubre que puede hacer cosas extraordinarias- le explicó con un dejo de ternura.
-Pues, parece que soy la excepción a la regla- le dijo regalándole una sonrisa.
-Empecemos de nuevo, a una altura razonable, ¿te parece?- le dice un poco sonrojado por lo que volvió su rostro hacia otro lugar para que su prometida no lo viera.
-Bien, porque si vuelves a hacerme algo así- empezó a decirle levantando la voz ya que, apenas se sintió completamente a salvo razonó lo que en realidad le había hecho "el baboso de su novio" -te juro que te vas a arrepentir- lo amenazó.
-Lo dudo- y la soltó, la pobre chica cayó en sus pompis, cosa que hizo que le sacara las lágrimas, claro ya en encontraban al pie de la montaña y no fue nada peligrosa la caída.
-¿Por qué lo hiciste idiota?- se levantó sumamente enfadada.
-¿A quién le dices idiota?- se volvió el chico a decirle, empezaba a perder la paciencia, como siempre solía hacerlo ante las tonterías que según él era lo único que ella decía.
-¡A ti! Eres un retrasado o algo por el estilo- le reclama.
-Mira quién habla, María Magdalena 2, creo que no fue Witch Moon quien reencarnó sino la lagrimosa que no deja de llorar por las noches por su ex que le dio vuelta- le dijo fuertemente el chico, golpe bajo, eso le dolió a la chica y la dejó desconcertada.
-¿Cómo sabes eso?- le dijo un poco sorprendida.
-Se ve en tu cara, supéralo ya, solo afecta el entrenamiento- mientras se acercaba amenazadoramente hacia ella y ella no daba ni un paso atrás.
-Eso es lo único que te importa ¿cierto? sabías que eras un ególatra sin sentimientos- le gritó a punto de llorar.
-¡Waw! voy a…- dejó a hablar de repente acto por el cual Sakura lo miro de forma extraña ya que él solo estaba ahí, frente a ella sin moverse, sin hablar.
-¿Qué pasa Li?- le preguntó un poco insegura ya que tenía un mal presentimiento.
-¡Cuidado!- le gritó mientras con fuerza saltó y consigo se llevó a Sakura contra el suelo, un rayo azul se logró divisar desde el bosque que rodeaba la montaña y pasó rozando el brazo del joven chino.
-¡Li!- gritó al ver que sangre bajaba por el brazo de su novio.
-Quédate detrás de mi- le ordenó y ella obedeció ayudándolo a levantarse.
-¡Sal! Ya sé dónde estás- mientras mentalmente conjuraba el hechizo para liberar su espada.
-Su enorme presencia me trajo hasta aquí- dijo un demonio apareciendo ante los chicos -pero les llegó el fin, mataré a Witch Moon ahora- dijo mientras se acercaba amenazadoramente a la pareja.
-Sobre mi cadáver le tocarás un cabello a mi prometida- y empuñó su espada -pon el escudo y no salgas de ahí- le ordenó nuevamente.
-Pero Li…-.
-Solo hazlo- le gritó, ya se encontraba luchando con el demonio.
-¡Libérate, escudo!- dijo mientras sacaba la carta del escudo, Li por su parte, parecía llevar la ventaja sin embargo en un segundo de descuido el demonio atacó el escudo de Sakura provocando que la chica, muerta de miedo, interrumpiera los poderes de la carta dejándole la ventaja al engendro para que le lanzara un ataque pero en un rápido movimiento Shaoran se interpuso con su espada para proteger a su prometida casi cayéndole a él el ataque directo del demonio, mientras Sakura veía desde el suelo la escena y su corazón se retorcía.
-¡No…!- Shaoran cayó de rodillas al suelo, respiraba agitadamente –demonio…- su voz extrañamente se oyó diferente -vas a pagarlo, ¡tierra!- sacó la carta tierra y la activó con su báculo y dijo las primeras palabras que se le ocurrieron –tiembla…- el demonio se asustó y se paralizó, intentaba sostenerse en pie –bosque- llamó a otra de sus cartas -¡captúralo!- mientras una enredadera envolvía al monstruo dejándolo inmovilizado.
-Di el conjuro- decía pausadamente el ambarino -ya los has debilitado ahora puedes absorberlo- imágenes pasaron por su cabeza del día hace más de trescientos años en que había capturado a ese mismo demonio.
-Demonio creado por las fuerzas oscuras, abandona tu existencia en éste mundo para servir a Witch Moon, tu nueva ama- el demonio comenzó a desintegrarse mientras sus restos iban siendo absorbidos por el báculo de la estrella -¡Waw!-.
-Bien- le dijo su novio mientras respira pesadamente –bien-.
-¿Estás bien Li?- le pregunta mientras se posaba a su lado para asistirlo.
-Lo que hiciste fue muy estúpido, lo sabes- le dijo bastante molesto una vez que se acercó a él.
-Pero si te salvé la vida- le dijo molesta.
-Pero pusiste en peligro la tuya- le contestó -y yo estoy aquí para protegerte- mientras se ponía de pie torpemente.
-Perdón por entrometerme en tu deber- dijo con ironía la chica, se sentía ofendida.
-Déjalo, nunca lo entenderás, vamos a casa- seguía respirando cortadamente -este sitio es peligroso- ella solo obedeció sin chistar y él los tele transportó a su casa.
-¿Dónde estamos?- pregunta la chica.
-En mi… habitación…- y se desmayó en su cama ya que, el único sitio seguro que podía pensar para desmayarse era su casa, en donde estaban dos seres sumamente poderosos, sus padres, y en ese momento solo quería caer en su lecho.
-¡Li!- lo movió pero el chico no respondía -Li…- y salió del recinto en busca de ayuda, estaba muy asustada.
-¿Por qué la energía de Shaoran ha sido interrumpida?- pregunta Ieran Li subiendo las escaleras de su casa a prisa, ya había sentido la presencia de los dos chicos pero, se asustó al detectar el débil aura de su hijo menor.
-Fuimos atacados, él me protegió con su cuerpo- empezaba a sollozar -fue un demonio, estábamos entrenando en la montaña de Nagano- dijo con un poco de dificultad.
-Deja de llorar- ordena su suegra -es lo que menos necesitamos ahora- le dijo mientras se dirigía a la habitación de su pequeño.
-Eh…- la oji-verde se quedó paralizada en la puerta de la habitación de su novio mientras su suegra lo revisaba, estaba muy asustada.
-Wei- llamó a su mayordomo quien había subido a asistir a su ama -traiga un poco de té para Sakura, a ver si se tranquiliza-
-Si señora- y salió de la habitación -no se preocupe señorita Kinomoto, solo está un poco débil- le dijo Wei a Sakura pues se le notaba muy preocupada, ella asintió levemente mientras el anciano se retiraba por completo.
-Estará bien, solo necesita descansar- le informa su suegra, Sakura seguía con la vista en el suelo.
-Fue mi culpa…- fue lo único que pudo decir la castaña.
-No lo dudo- esas palabras hicieron que Sakura levantara el rostro, estaba asombrada, ella se sentía culpable, pero que su suegra se lo afirmaba la dejaba totalmente desarmada.
-¡Lo siento!- dice sinceramente arrepentida, si hiciera caso de lo que su prometido le dice no estarían pasando por estas.
-Es su deber protegerte pero fue un simple demonio, no pueden, ninguno de los dos, ser tan irresponsables como para estar en éstas condiciones desde ahora, si siguen así no vivirán lo suficiente para derrotar a Kagura- le hace ver la señora.
-Entiendo, me esforzaré más- dice decidida.
-Bien, creo que debemos dejarlo descansar- y le hace una señal a Sakura para salir de la habitación.
-Con todo respeto señora Li… me gustaría cuidarlo mientras despierta-.
-Bien, de todas formas es tu deber- antes de contestar la miró de arriba abajo, incomodando un poco a la chica, luego de contestarle salió de la habitación dejando a los prometidos solos.
Continuará…
