Todos los personajes aparecidos en este fanfic no son míos. Actualmente son propiedad de la J.K Rowling, Warner Bros, salamandra, y todo aquel que haya comprado sus derechos (cosa que yo obviamente no he hecho porque no soy rica).
La familia que eliges
Las doce y media de la noche y en la enfermería reina el silencio. Tres pares de pies se escabullen por los pasillos. Nueve ojos se asoman a la enfermería. Alice, contra todo pronostico les ve y se acerca rauda a la puerta .
-¿Qué hacéis aquí? - Pregunta entre susurros.
-¿Qué tal está? - Sale de la boca de Remus.
-¿Ha despertado ya? - murmura Sirius.
-Estábamos preocupados y... - Comienza a decir Peter pero con el codazo de Sirius la frase acaba rápido.
-Se que estáis aquí por algo más, no soy idiota, auqnue nadie me cuente nada.- Comenta resignada.- Si que ha despertado, pero porque la señora Pomfrey ha encontrado el remedio. Al parecer debería haber dormido dos días más. Quizá eso hubiese sido mejor, desde que abrió los ojos no ha hecho más que llorar, no ha querido hablar con nadie, ni siquiera conmigo . Por cierto no he visto ha James desde el tren, le quería agradecer por avisarme de los de Lily ¿Sabéis donde está?Porque empiezo a pensar que...
-Nos podrías dejar a solas con ella, Al.- Le corta Remus.- Necesitamos tener una conversación.
-¡¡Pero ya os he dicho...!!
-Porfa ...- Pide Sirius con esa cara de perro que quiere ser apadrinado que siempre funciona con las mujeres (excepto con su madre, con ella nunca funciono).
-Uff... Está bien, me voy a dormir, ha sido un día demasiado largo. Decidle a Lily que mañana por la mañana estaré otra vez aquí.
Alice se pierde al final del pasillo, su taconeo se hace más débil y con el último eco de sus zapatos los chicos se adentra en la enfermeria cerrando la puerta. Sirius se acerca a su cama y siente pena porque sabe que todo esto es culpa de James. Le retira el pelo rojizo de la frente y le susurra.
-Lily, Lily despierta.
Ella se remueve en la cama, cambia de posición y se gira en un intento de permanecer dormida. Remus ataja por el otro lado y carraspea...
-¡¡SEÑORITA EVANS!! ¿¿NO PENSARA LLEGAR ATRDE A SUS RONDAS DE PREFECTA??
Lo ha dicho de un tirón, con voz algo más grave de lo que acostumbra hablar logrando su propósito, que Lily se sobresalte en la cama y se levante poniéndose tiesa como un palo.
-¡¡RONDA!!¡¡RONDA!!¡¡TENGO UNA RONDA!!¿Ya es hora?¿Pero dónde...?- La confusión la embarga. Ve a su amigo sonriendo y lo entiende todo. Le golpea el brazo.- ¡Remus!¡Como te tengo que decir que no me hagas eso!
Peter ríe y Sirius la mira sorprendido con una sonrisa juguetona colgada de su boca. Pero todo el buen ambiente se quiebra y se hace pedacitos cuando la chica mira a su alrededor y ve donde esta, recuerda que hace ahí y se recuesta en la cama dando paso a una voz triste y exceptica.
-¿Qué diablos habéis venido a hacer aquí?
Ya ni los mira y a Padfoot se le hace un nudo en el estomago.
-Estábamos preocupados y …
-No digas sandeces, yo no te importo, no le importo a nadie, así que no vengas a actuar, lo único que quieres es saber donde esta tu amiguito ¿no? Pues ya podéis iros por donde habéis venido porque no lo sé.
Remus toma la palabra más serio que nunca.
-Lily, sí estábamos preocupados por ti. No se que te habrá hecho James para que estés así, pero estoy seguro de que lo arreglareis porque para él eres importante y para nosotros también y si nadie mostrase interés por ti, tal y como dices, Alice no se hubiese tirado aquí media noche y toda la tarde . Así que no es justo ni para ella ni para nosotros que hables así aunque estés dolida. Y respecto a lo de James, sí, estaría bien que nos dijeses lo que sabes porque es probable que vaya a hacer una tontería.
La pelirroja suspira y se mira las manos que permanecen juntas en su regazo desde que se ha sentado en la cama. Les devuelve la mirada con culpabilidad.
-Lo siento … yo es que … perdón.
-¡Ey! No Evans, nada de culpabilidad ¿eh? Que si yo tuviese que pedir disculpas por todo lo que hago mal no ganaría parea perdones.- Comenta Sirius sonriendola y acariciandola el pelo.
-James volvió a Londres en el expreso. Ha obtenido información de los responsables de la muerte de sus padres y va a ir a buscarlos para... para... matarlos creo.- Agacha la mirada un poco más y un mechón de pelo le cae sobre los ojos.
-Eso no nos da mucha ayuda .- Comenta Peter.- ¡¡PERO NO ME MIREIS ASÍ! Es cierto, eso ya lo sabemos.
El moreno de ojos grises suspira y retira los ojos de su amigo, porque a veces lo mataría, para centrarse en Lily.
-¿No tendrás un dato más exacto?No se, algo así como lugares, fechas, nombres... Lo que sea.
-Sí, eran dos. Uno era algo así como Charles Mc algo... Mc Birth, eso es, Charles Mc Birth y Alan Wander.
Remus lo apunta en un pergamino. Sirius se queda blanco, ha perdido todo color de la cara, las manos le tiemblan, siente que se ahoga, traga grueso y decide huir rápido murmura un "gracias Lily" y sale corriendo de la enfermería hacia. Gryffindor dejando atrás la sorpresa reflejada en el rostro de todos.
Quince minutos más tarde y una carrerita Remus y Peter llegan a la sala común. Sirius esta allí, sentado frente el fuego con una tarjetita en la mano y un par de fotos. No retira la mirada de la hoguera aun cuando sus amigos están cerca de él.
-Sirius...
-Tenemos que ir a buscarlo, de lo contrario todo va a terminar mal.
-¿Qué? No podemos, eso va contra las normas, nos echaran, ya la hemos liado demasiadas veces.- semigrita Peter.- No es buena idea ¿A qué no?
-No, no lo es.
-¡Es nuestro amigo! No podemos quedarnos aquí y no hacer algo.
-Claro que lo vamos a hacer, se lo diremos a los profesores, que ya de por sí le están buscando.
-¡No! No, esto es cosa de merodeadores.- Dice desesperado.
-Padfoot esto no es un juego.
-¡Ya lo se! Vale. No hagáis nada. Ya lo haré yo todo. Da igual.
Dice mientras tira de mal humor todo lo que tenía en las manos, sube corriendo las escaleras. En segundos traza un plan en su mente, que piensa perfecto. Comienza a recoger cosas que necesitara y las mete en una bolsa.
Cuando termina se sienta en la cama. La ansiedad le vaciá los pulmones. Si pequeño mundo se hace pedacitos. No lo puede creer, es imposible, los pensamientos se cruzan en su cabeza: "Charly ¿Un asesino?", "¿Alan? No, no puede ser". Llora, no puede imaginarse a Charles, ese que en navidades le revolvía el pelo y le regalo su primera escoba, su padrino, y Alan, el mejor amigo de su padre, ese con el que planeaba bromas en nochebuena detrás de la puerta de la cocina sean unos asesinos. Unos seres tan despreciables como para causarle tanto dolor a James. Matar a los Potter a sangre fría. Acabar con los únicos que le protegieron cuando se fue de casa. Los que criaron al que considera camarada, mejor amigo, hermano y alma gemela por encima de cualquier chica que se le pueda cruzar en el camino.
Llora y siente eso tan desagradable que le aparece en el estomago cuando se transforma en perro. Coge la mochila con los dientes y corre tan rápido como puede para llegar lo antes posible a la Casa de los Gritos y coger el Noctambulo a Londres.
Si hay algo que Sirius tiene claro ,ahora , con cuatro patas o cuando vuelva a ser humano es que tiene que hacer algo y le da igual si tiene que hacerlo solo. Después de todo James forma parte de ese pequeño reducto de gente que considera familia elegida, esa que hay que cuidar mucho y que esta compuesta por los amigos más cercanos.
En principio este capitulo iba a ser muuuuuchoooooo más largo, pero al final he decidido dividirlo en dos partes. Esta es la primera, la segunda probablemente llegue después de navidad, así que mientras disfrutad de este.
También quería agradecer a todos los que me han puesto como escritora favorita o han puesto mis historias entre sus favoritas por no hablar de aquellas que me dejaron comentarios en los dos últimos: Lady Mab, Evasis y Popis. Gracias por continuar leyendo a pesar mi retraso en las entregas, significa mucho para mi =).
Feliz Navidad!!!!
